AMENAZA DE POSIBLES PRODUCTOS SUSTITUTOS
Los productos sustitutos son aquellos que realizan las mismas funciones del producto en estudio.
Constituyen también una fuerza que determina el atractivo de la industria, ya que pueden
reemplazar los productos y servicios que se ofrecen o bien representar una alternativa para
satisfacer la demanda. Representan una seria amenaza para el sector si cubren las mismas
necesidades a un precio menor, con rendimiento y calidad superior. Las empresas de un sector
industrial, pueden estar en competencia directa con las de un sector diferente si los productos
pueden sustituir al otro bien.
Una empresa ha de estar muy pendiente de aquellos productos que puedan sustituir a los producidos
por ella. Por ejemplo, si dicha empresa vende refrescos tiene presente la amenaza de los vendedores
de agua mineral, fabricantes de jugos naturales, batidos, etc.; pero no sólo eso, su competencia
también serían los jugos que las familias se pueden hacer en casa. En ese sentido estarían
compitiendo casi con los agricultores que producen naranjas y con los fabricantes de exprimidores.
El impacto que la amenaza de sustitutos tiene sobre la rentabilidad de la industria depende de
factores tales como (Baena et al., 2003):
Disponibilidad de sustitutos:
Se refiere a la existencia de productos sustitutos y a la facilidad de acceso.
Precio relativo entre el producto sustituto y el ofrecido:
Se refiere a la relación entre el precio del producto sustituto y el analizado. Un bien sustituto con un
precio competitivo establece un límite a los precios que se pueden ofrecer en un sector.
Rendimiento y calidad comparada entre el producto ofrecido y su sustituto:
Los clientes se inclinarán por el producto sustituto si la calidad y el rendimiento son superiores al
producto usado.
Costos de cambio para el cliente:
Si los costos de cambio son reducidos los compradores no tendrán problema en utilizar el bien
sustituto, mientras que si son altos es menos probable que lo hagan.
En fin, la entrada de productos sustitutos, según sean su calidad, disponibilidad, costos y
rendimiento, pone un tope al precio que se puede cobrar antes de que los consumidores opten por un
producto sustituto.