La museografía es el conjunto de técnicas y prácticas relativas al funcionamiento de
un museo.1 Agrupa las técnicas de concepción y realización de una exposición, sea temporal
o permanente. La disposición física de una exposición debe tener en cuenta tanto las
exigencias de conservación preventiva de los objetos como la disposición y presentación.
La museografía debe asumirse como una disciplina integral e integradora de conocimiento
cuyo objetivo se relaciona con la museología. Reúne oficios técnicos o científicos
(arquitectura, restauración de obras de arte) y artísticos (escenografía, iluminación). Los
elementos museográficos son, por tanto, las vitrinas, muros que albergan las obras, las piezas
de gráfica, audiovisuales e interactivos, sistemas de iluminación y todos aquellos recursos
mediante los que se apoya e implementa el discurso museológico que pretende transmitir la
muestra.
Algunos autores prefieren denominarla técnicas expositivas, para remarcar la importancia que
tiene considerarlas en un sentido más amplio al estrictamente cultural. Las técnicas
expositivas cumplen una función y evolucionan dentro de múltiples contextos de actividad
cultural y comercial.
El término expografía, de origen anglosajón y de poco uso en el habla hispana, tiene el
significado limitado a la relación de la obra con el espacio para cumplir la función sustrato del
museo: mostrar.
El espacio museográfico puede ser definido como un espacio de comunicación que expresa,
de una forma sensible, el programa científico del conservador del museo o del curador de una
exposición temporal. Que sea a través de exponer cosas o diferentes proyectos como
pinturas, historias de antes, exponer para que la gente vea los trabajos y las técnicas que se
usaron en el trabajo de los pintores o creadores; también se puede decir como diferente arte
en cada clase de pintura, en algunas es la técnica del fresco, la acuarela, acrílica, óleo, a
lápiz, etc. Y el pintor la lleva a un museo para exponerla y que la gente la vea y aprecie su
arte.
Museografía didáctica e interactiva[editar]
La museografía didáctica tiene como objetivo principal la concepción, el diseño y la ejecución
de exposiciones atendiendo primordialmente a los principios de la didáctica, es decir, su
objetivo es proveer a los objetos, artefactos o restos expuestos de informaciones
complementarias, de contextualizaciones y de herramientas de interpretación para que el
mayor número posible de visitantes pueda integrarlos en su red de conocimiento. Las bases
de esta metodología fueron asentadas en España por Joan Santacana Mestre en la
obra Museografía didáctica (2005, con Núria Serrat Antolí).
La museografía interactiva es una variante de la museografía didáctica que tiene como
elemento central la interacción didáctica, es decir, el ejercicio de una acción mutua entre lo
expuesto y el visitante, por lo que la exposición se hace más inclusiva, dialogante y
participativa. El primer tratado de museografía interactiva en España también fue redactado
por Santacana con el título Manual de museografía interactiva (2010, con Carolina Martín
Piñol).