RESUMEN DE
BUSCANDO UN INCA
DE ALBERTO FLORES GALINDO
Alberto Flores Galindo inicia con el siguiente enunciado: “El levantamiento de TúpacAmaru no
fue un acontecimiento espontaneo”, vale decir que puede identificarse este
movimiento como la culminación [o el punto más álgido] de todo un ciclo de rebelionesque se
dieron en todo el siglo [128 según las fuentes de O´Phelan]; sin embargo, este primer
enunciado sigue fortaleciéndose a medida que el texto se inserta en los argumentosque el autor
sostiene. Inicialmente, asocia imperativamente el término de revolución con elmovimiento d
Túpac Amaru (como el de Juan Santos Atahualpa) por su organización, su proyección social,
objetivos y efectos conseguidos. Pero, si bien el levantamiento de TúpacAmaru no es un
fenómeno aislado, es cierto que es una excepción debido al hecho que lamayoría de
levantamientos no pasaban de motines fácilmente reprimidos, sin embargo larebelión del
cacique de Tinta se diferenciaba por la existencia de un grupo de dirigentes
y por un programa por el cual se luchaba, este programa tenía tres puntos centrales: a) Laexpulsi
ón definitiva de los españoles, la abolición de las instituciones hispanas y la rupturacon toda
dependencia del monarca español, b) La restitución del imperio inca a la cabeza delos
descendientes reales y c) La restructuración económica, abolición de la mita, aduanas yel
liderazgo de curacas y nobles incas. El proyecto de Tupac Amaru era la conformación deun
nuevo cuerpo político donde los protagonistas no eran únicamente los campesinos, sinotambién
otros sectores sociales como criollos, mestizos, negros, etc. El autor llega amencionar que este
programa podría tener rasgos de un movimiento [Link] principio de este movimiento se da
porque está permanente la idea de la restitución elinca, es un principio ordenador que supera el
caos, para el siglo XVIII el inca –nos diceFlores Galindo– no es una idea abstracta, sino es una
realidad concreta debido a losdescendientes de la aristocracia inca (uno de ellos fue justamente
José GabrielCondorcanqui), pero no sólo ello la rebelión encuentra sustento también en un
movimientocultural que recoge lo andino mediante la producción de artesanías y sobre todo, en
la pintura mural, todo esto condiciona un movimiento cultural y popular que tenía en susimágen
es cotidianas la idea de un imperio inca homogéneo y justo, donde hay una visiónidealizada del
runa, visión que se reproduce a través de las artes plásticas, esto se da en elCuzco, donde hay
una nobleza aristocrática, donde hay caciques nobles tan poderosos yricos como españoles, que
pueden prestar dinero, pueden ingresar al negocio del comercioy sobre todo pueden establecer
litigios con instituciones hispanas como la Real Audiencia,en suma: hay una visión de que se
puede subvertir el orden, esto fortalece el ánimoseparatista de Tupac [Link] peso de los
indios nobles en la sociedad, este poder para invertir el orden y
la permeabilidad del sistema, es decir la importancia de los factores no económica en larebelión
es lo novedoso del texto, ya que incide más en la toma de conciencia de losindianos, que en su
mera reacción [teoría espasmódica] ante la explotación, vale decir aquellos esquemas (Golte, O
´Phelan) que encuentran las causas de las rebeliones en laopresión del sistema (reparto, tributo)
y que se llega a aplicar mecánicamente como si elreparto [en un contexto de mercado y reparto
de bienes] obliga a los indígenas a explotar sumano de obra lo que lleva a un malestar
generalizado popular lo que en última instanciallevaría a una rebelión, un esquema
reduccionista que deja de lado elementos populares,utópicos, mentales y artísticos que jugaron
un papel importante en el Cuzco de 1780.
Es búsqueda de una imaginación donde lo buscan los diferentes pueblos como los
indígenas, criollos, mestizos; es un libro histórico social.
Pueda que sea un libro que contenta una aspiración socialista imposible, pero lo
más importante que este libro nos da, es la vigencia del elemento cultural indígena
viva, es necesario ver el pasado antes de ver el presente para indagar a lo largo de
nuestra historia ese elemento común que tienen.
- La utopía - la restauración – La Identidad -Racismo
El trabajo realizado por este gran historiador y uno de los intelectuales de izquierda
más influyentes de los ochenta, fue el de haber sido uno de los primeros en haber
escrito sobre el racismo en el Perú, al ver que la desigualdad en el Perú colonial era
muy grande entre españoles, indios y criollos.
Flores Galindo con esa obra intenta de demostrar el pasado andino ah influido en la
estructura actual de nuestro sistema, a la vez que en el hombre andino aun se
resiste a cambiar sus modos tradicionales ante la modernización capitalista.
El autor para entender nuestra realidad y explicar el problema de identidad se ubica
en el pasado desde la conquista del Tahuantinsuyo en el siglo XVI explicando el
como se desarrollo la conquista y el porque se dio la muerte del inca; las primeras
resistencias que hubieron tales como: la de Juan santos Atahualpa, 1742, las
rebeliones de Túpac Amaru II, 1780, y los mitos que se crearon sobre estas
rebeliones que fueron una inspiración para muchos, también nos menciona la época
de la independencia, el cual abarca desde el año de 1821, y la época republicana
hasta los años 1985, época de terrorismo en el Perú. El espacio que maneja para
este estudio es el territorio del imperio del Tahuantinsuyo y el territorio del Perú en
la actualidad, en conclusión este trabajo de Alberto Flores Galindo abarca desde la
invasión europea hasta la década de [Link] la llegada de los españoles a
territorio inca en el año de 1532,
El tema central de buscando un inca es la Utopía andina. Utopia es algo imposible
que nunca llegara a ser y Andino nos dice que no solamente es el indígena , sino el
mestizo, el español, el campesino somos todos que conformamos el Perú .La
historia pasada nos demuestra que hemos vivido en un mundo utópico, al tratar de
regresar a los tiempos del tahuantinsuyo con José Santos Atahualpa, Tupac Amaru
II, también en la época de la independencia, hasta la republica con Sendero
Luminoso
Con el derrumbe del estado incaico reaparecen diversos grupos étnicos con lenguas
y costumbres diferentes, muchas veces rivales entre si tal es así que el pueblo no
logra un mundo homogéneo y cohesionado, de esta manera comienzan muchos
conflictos y rivalidades que han terminado produciendo un subterráneo pero eficaz
racismo, dando así el origen a una sociedad cercenada, que fue recreando un
imaginario mundo utópico de redención, transformando la idea del inca y del
Tahuantinsuyo, en un sueño de sociedad justa y feliz que es extrapolada en el
tiempo, recuperaría en algún momento su lugar perdido y castigaría a sus
avasalladores. Esta utopía se encontró con el milenarismo católico y el mesianismo
de los andes que genero mitos como el de inkarri, la cabeza del inca decapitado
esta reconstruyendo su cuerpo y cuando este completo emergerá a la superficie y
volverán los tiempos del Tahuantinsuyo o el pachacuti, confortados con estas ideas
surgen levantamientos que se han empeñado en restaurar el imperio tales como: el
del último soberano de descendencia inca, Túpac Amaru , quien fue ajusticiado por
orden del virrey francisco Toledo en la plaza mayor del cusco, otras rebeliones
importantes fueron las del siglo XVIII, considerándose sucesor del inca Juan santos
Atahualpa quien se enfrento al régimen colonial hasta su misteriosa muerte. Por su
parte José Gabriel cóndor canqui cambio su nombre por el de Túpac Amaru [Link]
rebelión que liberaron pretendía expulsar a los españoles, restituir el imperio
incaico y formar un nuevo cuerpo político, donde convivieran criollos, mestizos,
negros e indígenas. De la misma manera surgieron levantamientos por parte de los
criollos de clase media como:, Gabriel Aguilar y Manuel Ubalde quienes soñaron con
esta restitución de una monarquía incaica, ambos por las calles buscaban
afanosamente un inca como rey, sus metas eran la de reconstruir un imperio justo,
una revolución sin violencia, embarcar a todos los españoles para evitar una
carnicería, pero su conspiración se frustro por la infidencia de uno de los allegados,
todas las tentativas fracasaron, siendo ambos penados a muerte.
El autor plantea reconocer el pasado no significa admitirlo ,sino buscar sus
lecciones e interrogar al futuro .Un proyecto socialista utiliza cimientos , columnas.
El verdadero problema es saber combinar a lo mas viejo con lo que todavía ni
siquiera existe.
Entonces la tesis de este libro no es que sigamos buscando un inca Nesecitamos
una utopía que sustentándose en el pasado este abierta al futuro para de esta
manera repensar el socialismo en el Perú.
Lo criticable es que el autor se basa en su doctrina el socialismo , que esta bien ,
pero la mayoría del Perú no comparte este pensamiento , sobre todo los capitalistas
y seria un poco difícil de aplicar esto. Entonces tendríamos que cambiar todo el
sistema del Perú.
El tema de la utopía andina
Pero su empresa más ambiciosa fue, sin duda, su libro Buscando un Inca. Identidad y utopía en los Andes con el cual ganó
el Premio Casa de las Américas en 1986. Para Flores Galindo, la utopía andina representa el encontrar una línea de
continuidad entre el pasado y el presente, un elemento fundante en la identidad nacional peruana. En su base está la
valoración positiva de lo nativo, el reconocimiento de ser diferente y de la importancia de lo andino para un modelo de
desarrollo en el Perú. A su entender son tres los rasgos característicos de la utopía: permite el desarrollo de identidades
colectivas, da cuenta de una constante reactivación del pensamiento utópico en determinadas circunstancias y,
finalmente, alude a la apropiación que los diferentes grupos sociales de la colonia y la república hacen de dicha categoría.
Para Flores Galindo, los sujetos que reelaboran la utopía serán tanto los indígenas como los mestizos o los criollos,
convirtiéndola, según sus palabras, en "proyectos que pretendían enfrentar la realidad, intentos de navegar contra la
corriente para doblegar tanto la dependencia como la dominación".
Buscando un Inca se debe entender al interior de toda la obra de Flores Galindo, cuyo propósito central fue hacer una
historia en donde los principales actores sean las "clases subalternas". Es esta, la historia de los vencidos, la historia que a
su juicio no ha sido escrita y que no siempre es de derrotas.
El contexto en el que Flores Galindo pensó el tema de la utopía andina estaba marcado por una de las crisis globales más
duras que ha vivido el Perú. Sendero Luminoso puso en evidencia la fragilidad de la imagen que se tenía del país en los
años ochenta, planteando un conjunto de interrogantes sobre lo andino que se creían resueltas: la pobreza y el retraso, su
exclusión de la vida política, la fragmentación espiritual de la nacionalidad. Sin dicho contexto no podríamos entender la
construcción de la utopía andina. Este discurso intenta ser un proyecto alternativo en un país carente de proyectos
precisamente. Es el intento por recuperar la tradición andina en el futuro proyecto de la sociedad peruana. La utopía es
una noción donde lo andino se presenta como un mecanismo de continuidad histórica.
La publicación de Buscando un Inca despertó una importante reacción en el Perú, y no sólo en el ambiente académico.
También la opinión pública acogió este ensayo con gran interés. Agotada la primera edición, le siguió una segunda en 1987
y una tercera al año siguiente. ¿Por qué la obra de un historiador se convirtió en una de las más leidas? La misma temática
y las explicaciones que ofrece sobre los problemas del Perú de los ochenta, fundamentalmente sobre la violencia política,
partiendo del pasado, son centrales para explicar su acogida.
Como obra con una clara intención política, inevitablemente produjo reacciones y disputas ideológicas, las que se sumaban
a las específicamente intelectuales. Incluso, algunos críticos de la obra llegaron a señalar que ésta era una justificación
explícita de la insurrección de Sendero Luminoso. Otros veían en la propuesta de Flores Galindo una versión
contemporánea del neoindigenismo, en donde el pasado encerraría una tradición signada por la inmutabilidad.
Flores Galindo respondió acaloradamente a dicha crítica. Señalaba que, por el contrario, los llamados neoindigenistas eran
los que con mayor frecuencia habían escrito sobre la actualidad del mundo andino; que eran los que se inquirían sobre un
tema tan conflictivo como el de la violencia senderista. Acusaba que en el medio académico ese fenómeno no ha tenido un
interés similar, y que sólo se ha limitado a la condena acrítica.
Para Flores Galindo no se da una ruptura con el pasado andino, como otros autores sostenían basándose en las masivas
migraciones del campo a la ciudad producidas desde mediados de siglo. Es más, advertía, la cultura popular no es un todo
homogéneo al que se le puede atribuir un sólo contenido. La cultura presenta una mayor complejidad.
Afirmaba que en la mentalidad de los hombres andinos coexisten imágenes variadas y contradictorias, en las cuales los
elementos de la tradición están presentes. La esperanza en el progreso, la lucha por la escuela, y otros servicios que ofrece
la modernidad, conviven con imágenes de vuelta al pasado, la recreación del mito de Inkarri, así como con otras
representaciones.
Los migrantes no dejan de ser andinos -afirmaba Flores Galindo- por el solo hecho de vivir en la ciudad, no rompen con su
pasado. Por el contrario, aseguraba, ellos mantienen conexiones con su tierra, afiliándose a las asociaciones de su pueblo
en la capital y participando periódicamente en todas las festividades que se celebran en sus lugares de origen.
Para Flores Galindo, la discusión sobre la modernidad en el Perú no tenía por qué oponerse a la tradición andina. Por el
contrario, el conocimiento de lo andino posibilitaría descubrir el tipo de modernidad que le corresponde al Perú. En este
sentido se entiende la aproximación que él hace desde la utopía andina.
En Flores Galindo, Buscando un Inca no significaba que se tenga que seguir buscándolo. Se trata, sí, de movilizar una idea
como el de la utopía. Se trata de proponer una lectura del pasado en función del presente y en la cual los principales
actores son los hombres andinos y los elementos que conforman su cultura. Este nuevo discurso se inscribía en un
proyecto socialista, como una propuesta para el futuro desarrollo del país. El socialismo sería, pues, la nueva utopía.
Buscando un Inca: Identidad y Utopía en los
Andes
Desde la caída del imperio incaico, muchos movimientos se han empeñado en restaurarlo.
En su ensayo Buscando un inca. Identidad y utopía en los Andes (1986), Premio Casa de las
Américas, el historiador Alberto Flores Galindo analiza estas tentativas.
La conquista del imperio incaico produjo un impresionante descenso demográfico. El
investigador Noble David Cook asegura que los indígenas en 1530 sumaban
aproximadamente nueve millones, una década después llegaban a 2.188.626.
Enfermedades como la viruela y el sarampión contribuyeron a tal mortandad. Para los
indígenas, la desaparición del Incario sacudió su cosmovisión, transformó su identidad.
«Inca significa idea o principio ordenador», asegura Flores Galindo.
Estos ensayos que conforman el libro, los cuales se pueden leer de manera independiente o
como conjunto, son a la vez un compromiso y un llamado para construir una memoria
colectiva capaz de amalgamar un país fragmentado, dividido, profundamente desigual, de
identidades múltiples, y hasta marcado por el odio y el resentimiento, como era el Perú de
los ochenta -pero como también había sido el Perú de inicios de la Independencia y más
atrás el Perú posterior a la Conquista: una república sin ciudadanos-.
Entonces se propuso mirar el pasado desde el presente -desde ese Perú en crisis y en plena
guerra senderista en Ayacucho- para rastrear a lo largo de nuestra historia ese elemento
común. Así nace la tesis de la utopía andina.