Universidad Nacional de Colombia
Sede Bogotá
Facultad de Ciencias, Departamento de Geociencias
2020-1
Daniel Santiago Mateus Jimenez & Pedro Joaquin Perilla Vargas
RESUMEN
Se realizó la red de flujo de un acuífero libre, relativamente homogéneo, compuesto por
arenas eólicas. Esta construcción se diseñó a partir de datos obtenidos de sondeos en campo y
aplicando los principios básicos de construcción de redes de flujo, para de esta manera analizar
y dar una descripción de la dinámica del agua en el lugar.
INTRODUCCIÓN
En el campo de las aguas subterráneas, una de las herramientas más eficaces para el
análisis de flujo de agua corresponde a la construcción de una red o mallado mediante líneas
equipotenciales y líneas de flujo, constituyendo una red de flujo. Esta construcción nos ofrece
un medio gráfico para analizar e interpretar de manera sencilla un sistema de aguas
subterráneas (acuífero en cuestión), permitiendo la identificación y compresión de
características hidrogeológicas de una zona específica, como lo son, las áreas de descarga y el
gradiente hidráulico.
OBJETIVOS
● Trazar las isopiezas de 0, 5, 15, 50 y 100 msnm, y para cotas negativas usar isopiezas
en intervalos de 1 m.
● Dibujar las líneas de flujo.
● Identificar, describir y señalar en el gráfico las zonas de descarga (salidas) del
acuífero.
● Calcular el gradiente hidráulico en las zonas A y B.
● Interpretar características del acuífero las zonas A Y B, con relación a la aplicación de
la ley de Darcy.
MARCO TEÓRICO
● Red de Flujo
Una red de flujo es el mallado que resulta de la intersección entre las líneas
equipotenciales y líneas de flujo.
Figura 1. El flujo del agua subterránea en la vecindad de (a) un límite impermeable,
(b) un límite de la carga hidráulica constante, y (c) un límite de nivel freático.
En medios homogéneos e isótropos estas redes son ortogonales, debido a que el vector
gradiente es por definición perpendicular a las equipotenciales, y el vector velocidad paralelo
a este último, pero con sentido contrario. Para poder diseñar una red de flujo se debe partir de
los siguientes supuestos [1]:
1. El acuífero es homogéneo.
2. El medio está totalmente saturado.
3. El acuífero es isótropo.
4. El régimen es estacionario.
5. Agua y suelo son incompresibles.
6. El flujo es laminar y está regido por la Ley de Darcy.
7. Las condiciones de contorno son conocidas.
● Líneas Equipotenciales y Líneas de Flujo
Líneas Equipotenciales: Representan una misma altura piezométrica o cabeza
hidráulica en todos sus puntos.[2]
Las líneas equipotenciales también llamadas isopiezas deben seguir unas normas
específicas para su construcción, aunque a veces no pueden seguirse estrictamente, estas son:
1. Las líneas deben tener un de trazo suave.
2. Dos isopiezas nunca pueden cortarse.
3. Se debe mantener la equidistancia que se haya definido al inicio del
trabajo cartográfico.
4. La forma entre dos isopiezas consecutivas debe ser similar,
manteniendo cierto paralelismo. Esta norma puede no cumplirse en el
caso de que se tratarse de una zona con dispositivos artificiales que
modifiquen el flujo bruscamente (pozos, diques, drenes, etc.).
5. Son siempre perpendiculares a bordes impermeables y paralelas a
superficies de agua libres con las que tenga conexión hidráulica.
Líneas de Flujo: Describen los patrones de movimiento de agua en un acuífero. [3]
Estas líneas de flujo se dibujan siempre perpendicularmente a las equipotenciales con
sentido que va de mayor a menor cabeza hidráulica, por lo tanto, las líneas de flujo están
fuertemente influenciadas por el gradiente hidráulico.
Figura 2. Líneas Equipotenciales y Líneas de Flujo.
Una de las características que permite el flujo de aguas subterráneas es el gradiente
hidráulico, definido a continuación:
● Gradiente Hidráulico:
El gradiente hidráulico es la relación entre la diferencia de cabeza hidráulica (𝑑𝑑ℎ) y
una distancia (𝑑𝑑𝑑𝑑), expresada gráficamente de la siguiente manera:
𝑑𝑑ℎ
Figura 3. Gradiente hidráulico de una cuenca. S: superficie de saturación.
𝑑𝑑𝑑𝑑
Existe una relación del gradiente hidráulico, el coeficiente de permeabilidad y el
caudal del flujo subterráneo, expresado por la ley de Darcy con la siguiente expresión:
𝑑𝑑ℎ
𝑑𝑑𝑑𝑑 = 𝑘𝑘 𝑑𝑑𝑑𝑑, esquemáticamente se tiene:
𝑑𝑑𝑑𝑑
Figura 4. Circulación a través de líneas equipotenciales.
El gradiente hidráulico es función de la pendiente, por lo tanto, depende de la
diferencia entre isopiezas. Cuando la distancia entre las isopiezas aumenta, el gradiente
hidráulico disminuye, en tanto que la permeabilidad aumenta. [4]
Sean 𝑆𝑆1 y 𝑆𝑆2 dos superficies delimitadas y unas velocidades de flujo 𝑣𝑣1 y 𝑣𝑣2 , se tiene
la siguiente representación de un flujo subterráneo:
Figura 5. Red de flujo esquemático visto en planta.
De la figura 5 podemos observar que las superficies de saturación se deforman por el
flujo subterráneo, además, de que la pendiente es directamente proporcional al caudal y que
disminuye según la permeabilidad de las rocas atravesadas. Según este modelo podríamos
llegar a deducir características como la permeabilidad del terreno (la separación de las
isopiezas aumenta con la permeabilidad). Esto nos puede ser de utilidad en caso de buscar
zonas apropiadas para la captación de aguas subterráneas.
DATOS
Para la realización del ejercicio (construcción de una red de flujo), en cuestión se nos
suministró el siguiente mapa de la zona de interés:
Figura 6. Mapa de cotas piezométricas-acuífero costero.
METODOLOGÍA
Con el fin de analizar correctamente el flujo de agua en el acuífero dado, en primer
lugar se procedió, con ayuda de los datos reportados de la altura del nivel freático en ciertos
lugares, a trazar las líneas equipotenciales del acuífero; que conectan puntos de igual altura del
nivel freático, para ello se usó el método de los tres puntos, donde se establece que el nivel
desciende de manera constante entre dos puntos de cota conocida y así se puede determinar
cualquier altura localizada en un intervalo elegido, y con estas alturas localizadas se puede
proceder a unir puntos de igual altura y así determinar las líneas equipotenciales.
Figura 7. Método de los tres puntos.
La segunda parte de la red de flujo son las líneas de flujo; líneas que nos indican la
dirección que recorre el agua, para trazar estas líneas, es necesario tener presentes dos
conceptos, el agua se mueve de las zonas con mayor gradiente hidráulico a las zonas con menor
gradiente hidráulico y, en segundo lugar, estas son perpendiculares a las líneas equipotenciales
en todo lugar. De esta manera se obtiene la red de flujo del acuífero estudiado y mediante la
ecuación de Darcy (1) que describe el flujo en el acuífero, es posible describir más a fondo este
flujo.
𝛥𝛥ℎ
(1) 𝑄𝑄 = 𝑘𝑘 ∗ 𝐴𝐴 ∗
𝐿𝐿
RESULTADOS
● Red de flujo (mapa):
Figura 8. Red de flujo.
Siguiendo la metodología anteriormente descrita se obtuvo el mapa de red de flujo del
acuífero dado, donde se puede observar que el flujo del agua es en dirección NW a SE;
a medida que disminuye el gradiente hidráulico, pero cerca de la línea de costa el
acuífero es explotado mediante dos pozos, lo que causa inversiones de flujo en la zona,
y posiblemente se da lugar a un ascenso vertical de la cuña salina a consecuencia de
una explotación intensiva localizada; cabe aclarar que esta es una interpretación que se
le da al mapa a partir de los datos reportados, pero para tener total certeza acerca del
proceso que puede ocurrir en esta parte del acuífero se deben tener más mediciones de
los alrededores de los pozos, por ende, las curvas de cotas negativas se encuentran a
trazas, ya que son interpretativas.
Adicionalmente el flujo de este acuífero está ampliamente relacionado con el flujo de
una corriente superficial que es el ‘río aguas’, el cual es interceptado por las isopiezas
en forma de ‘v’ que apuntan río arriba y a partir de esta particularidad del mapa se puede
decir que el río es efluente, es decir, es alimentado a partir del acuífero.
● Identificación de “zonas de descarga”
En el acuífero mediante la dirección de las líneas de flujo es posible identificar dos
medios de descarga:
1. En primer lugar, el agua de acuífero es extraída mediante dos pozos ubicados en
cercanías a la línea de costa. Mediante el comportamiento del nivel freático en esa
zona es posible concluir que esta extracción ha disminuido bastante la cantidad de
agua en esta zona y por su ubicación se puede decir que esto causaría un aumento en
la salinidad del acuífero.
2. En segundo lugar, está la descarga hacia el mar, de esta manera se considera el agua
que entra en zona de interfase entre el agua salada del mar y el agua dulce del
acuífero, en otras palabras, se puede determinar que existe una porción de agua que es
descargada en el mar a través de la interfaz mar-tierra, de forma análoga a la descarga
de un estuario, pero oculta en el subsuelo.
También, podría considerarse como zona de descarga local aquella por donde se tiene
desarrollo del curso del río que desemboca en el mar, ya que se analizó mediante las
relaciones de las cotas de nivel piezométrico y las cotas del nivel del agua el río
llegando a determinar que este río es efluente, por lo cual tendrá aportes de agua
subterráneas, este aporte es observable por los patrones de las líneas de flujo aledañas
al cauce del río.
Figura 9. Zonas de descarga identificadas.
● Calcular el Gradiente Hidráulico en las zonas A y B
El gradiente hidráulico en una zona es definido como la diferencia de cabezas
hidráulicas en una zona sobre la distancia horizontal a la que estas se encuentran;
como se ejemplifica en la ecuación (2).
𝛥𝛥ℎ
(2) 𝑖𝑖 =
𝐿𝐿
Para determinar los gradientes hidráulicos de la zona se especificaron dos tramos
representativos correspondientes a cada una de las zonas como se ilustra en la
siguiente figura:
Figura 10. Determinación de tramos de las zonas A y B.
Como se ve en la figura 10 las cabezas hidráulicas de la zona A van de 110 msnm a 7
msnm teniendo así una diferencia de altura de 103 m, en una longitud que en la escala
del mapa es equivalente a 13108,1 m, lo que deja un gradiente hidráulico de
7,86*10−3 (3), mientras que en la zona B, estas cabezas van de 7 m a 0 m en una
distancia real de 4729,7 m, resultando un gradiente de 1,48* 10−3 (4)
103 𝑚𝑚
(3) = 7,86 ∗ 10−3
24250 𝑚𝑚
7 𝑚𝑚
(4) = 1,48 ∗ 10−3
4729,7 𝑚𝑚
Análisis de resultados:
● De la construcción de la red de flujo en el mapa anterior se puede interpretar que a
menor cabeza hidráulica y mayor distancia horizontal (l) es menor el gradiente
hidráulico, esto se comprueba calculando los gradientes hidráulicos de las zonas A y B:
Para la zona A obtuvimos un gradiente hidráulico de 7,86*10−3 y para la zona B de
1,48* 10−3 , por lo tanto, para zona A se registra el mayor gradiente hidráulico debido
a que se tiene una diferencia de cabeza hidráulica mayor que en la zona B, y aunque la
distancia horizontal (l) es mayor en la zona A, esto se compensa con la notable
diferencia de cabeza hidráulica de esta zona.
● Interpretación con respecto a la ley de Darcy
Como se vio anteriormente (1) la ecuación de Darcy relaciona el gradiente hidráulico
de un acuífero con su caudal y nos muestra que son directamente proporcionales, ya
que tenemos un acuífero homogéneo, se puede afirmar que el caudal de la zona A es
mayor que el de la zona B, por ende, pasará mayor cantidad de agua por un área del
acuífero en determinado tiempo en la zona A que en la zona B
Conclusiones:
● La construcción de redes de flujo nos permite definir la dirección que seguirá un flujo
de agua, facilitando la determinación de características del acuífero, como lo son las
zonas de descarga. También, con el cálculo del gradiente hidráulico tendremos un
análisis más complementario, teniendo una mejor clasificación de las diferentes zonas
de acorde a los resultados correspondientes, ya que podemos hacer una correlación de
estos resultados con la ley de Darcy y definir proporcionalidades con características
de acuífero, como su caudal.
● Se identificaron cotas piezométricas debajo del nivel del mar cerca a la zona de
transición tierra-mar, que determinan localmente inversiones de flujo, es decir, que
según el gradiente hidráulico se identificó flujo del mar hacia el acuífero, posiblemente
consecuente a causa de la sobreexplotación del acuífero en tales zonas, acarreando una
posible intrusión marina y procesos de salinización consecuentes, para poder constatar
o refutar tal posibilidad con certeza sería de gran utilidad estudios hidrogeoquímicos
del acuífero, de presentarse el efecto de intrusión marina podrían introducirse e
incrementar paulatinamente iones que posiblemente dejarán inutilizable tal recurso
explotado para fines como el aprovechamiento de agua potable, o el uso del recurso en
labores de agricultura.
Referencias
[1] García Rodríguez, M., & Fernández Escalante, Á. E. (2008). Hidrogeología básica: Las
aguas subterráneas y su flujo. Ediciones FIEC.
[2]Carcedo, F. A. (2006). Manual de Ingeniería de Taludes . Madrid: Instituto Geológico y
Minero de España.
[3]Gidahatari Agua. (15 de 8 de 2012). Slideshare. Obtenido de
[Link]
[4]PIMIENTA, Jean. La captación de aguas subterráneas. Reverte, 1980.