TELARMACHAY
Telarmachay, está ubicada en la parte alta de las quebradas que se encuentran en
el distrito de San Pedro de Cajas, Provincia de Tarma, Región Junín (hoy a 15
minutos de la población); ocupado durante el Pre cerámico y el Formativo, y luego
utilizado de manera esporádica durante el intermedio Tardío, hasta la conquista
española. Fue un asentamiento clave de la prehistoria andina, ubicado y visitado a
partir de setiembre de 1974, por investigadores franceses, a pesar de su altitud de
4420 msnm, su establecimiento al borde de una amplia depresión glaciar y su
proximidad a una fuente de agua permanente, lo hacía particularmente apto para
servir como refugio desde épocas muy tempranas, a grupos de cazadores y/o
pastores prehistóricos.
Tejido:
En el lejano tiempo en la altiplanicie el tejido surge paralelamente con la
domesticación de la llama que suministra cantidades de fibra de la lana dando
origen al tejido probablemente en la cueva de TELARMACHAY, sus auténticos
herederos los famosos tejedores de San Pedro de Cajas; aquellos hombres
cavernarios tejían mediante una técnica primitiva y sencilla del entramado de las
fibras de la lana entrecruzándolas, mediante un modestísimo instrumento de
agujas de huesos de los propios camélidos sucumbidos por la acción de los
cazadores.
El primer labrado de tejido consistía en paños de manta o sea simples y sencillas
telas con las que se ingeniaron para confeccionar los primeros rudimentos de
vestir con los que cubrieron sus cuerpos para protegerse del riguroso frio
declarado en la meseta por haber descendido el ambiente climático a declararse la
glaciación.
Técnicas de cacería
¿Cuáles pudieron ser las técnicas de caza utilizadas en la época prehistórica por
los cazadores de TELARMACHAY?.
En la época inca y durante los periodos anteriores, parece que la técnica de caza
de camélidos salvajes más empleada fue la del Chaco, técnica de en cercamiento,
utilizado en las grandes cacerías del inca, y su uso estaba estrictamente
reglamentado. Además existía el Caycu, sistema de captura a través de trampas.
Pintura
A algunos Kilómetros al Oeste de TELARMACHAY, en la cima del cerro calcáreo
de Chipian, a 4750 msnm, se aprecia una serie de escenas pintadas con ocre rojo
oscuro (el pigmento más frecuente empleado en el arte rupestre andino), sobre las
paredes rocosas verticales. Esto lleva a examinar cuales eran las armas utilizadas
en Telarmachay.
En consecuencia, indica que los pobladores de esta zona tenían conocimiento
intuitivo de la pintura por las expresiones rupestres.
sabemos que sólo cuatro especies animales fueron domesticadas en el Area
Andina: un pato (Cairina moschata), el cuy (Cavia porcellus) y dos especies de
camélidos silvestres, hoy en día desaparecidos, pero ancestros de los actuales
guanaco y vicuña. No obstante, sólo los camélidos jugarán desde el inicio un papel
económico mayor. Hasta ahora el único yacimiento andino donde se ha podido
documentar con datos arqueozoológicos concretos la transición de la caza a la
crianza de los camélidos sigue siendo, hasta ahora, el abrigo de Telarmachay en
la Puna de Junín (Perú). En efecto, a base de los patrones de utilización de los
animales a lo largo de varios milenios, se ha podido evidenciar un desarrollo in
situ, desde una caza generalizada de los ungulados (cérvidos y camélidos
salvajes) entre 9500 y 7000 AP, hacia la especialización de la caza de sólo
camélidos entre 7000 y 6000 AP hasta, por fin, la aparición de los primeros
animales domesticados entre 6000 y 5500 AP. Sin entrar en los detalles de los
análisis realizados por J. Wheeler, en el marco de nuestro proyecto de
investigaciones en la Puna de Junín, recordaré que la determinación de la
presencia de animales domésticos se basó en el incremento de la frecuencia de
restos de camélidos, en los cambios en las curvas de supervivencia y en la
morfología dental. Desde la publicación de la monografia de Telarmachay
(Lavallée et al. 1985, 1995), esta hipótesis ha sido criticada (Kent 1982) y se le
han opuesto las ideas de Rick (1980), quien ha excavado el abrigo vecino de
Pachamachay, proponiendo una fecha mucho más tardía para la aparición de
camélidos domésticos. Sin embargo, como lo recuerda Bonavia (1996b: 243), hoy
en día hay un amplio consenso para pensar que la domesticación inicial comenzó
efectivamente hace unos 6000 años AP, y hay también un acuerdo en admitir que
la alpaca ha sido el primer camélido doméstico. A pesar de la discrepancia que
existe entre las dos interpretaciones, Telarmachay y Pachamachay quedan hasta
la fecha como los dos únicos sitios de los Andes Centrales que han proporcionado
datos precisos, y parece que sería necesario analizar otros sitios de gran altura
entre Junín y la cuenca del lago Titicaca.
“(...) la hipótesis de una presión del medio natural parece poder ser eliminada (…) podemos
imaginar que esta domesticación se produjo casi al azar y de manera no premeditada, siendo la
preocupación principal de los cazadores explotar lo mejor posible los rebaños salvajes. Una caza
cada vez más intensiva y cada vez más selectiva de estos animales y el profundo conocimiento de
su comportamiento (muy gregario y ocupando un territorio estable) que se deriva, habría
generado una suerte de comensalismo, donde camélidos y hombres vivían casi en simbiosis, sin
que la libertad de los primeros y la disponibilidad de los segundos se vean entorpecidas. Los
efectos benéficos de esta asociación y de la acción del hombre (selección de los animales a
beneficiar, eliminación de los individuos agresivos o enfermos, protección de las hembras y
vigilancia de la parición, entre otros) fueron probablemente percibidos con rapidez, y los gestos
para recrearlos memorizados y repetidos de generación en generación” (Lavallée 1990: 40-41)