La Biblia (del latín biblĭa, y este del griego βιβλία biblía, «libros»)1 es un conjunto de
libros canónicos que en el judaísmo y el cristianismo se consideran producto de inspiración
divina y un reflejo o registro de la relación entre Dios y la humanidad.
A lo largo de los siglos, se han producido alrededor de cinco mil millones de copias de la
Biblia, lo que la convierte en el libro más vendido de la historia y es frecuente su
reconocimiento como el libro más influyente de todos los tiempos.234 La Biblia de
Gutenberg fue el segundo libro impreso en una imprenta, tras el Misal de Constanza, y el libro
más antiguo impreso en cualquier técnica fue el Sutra del diamante, 600 años antes que la
Biblia.5 En mayo de 2007 se afirmó que «la Biblia ha hecho más para dar forma a la literatura,
la cultura y el entretenimiento, que ningún otro libro que se haya escrito. Su influencia en la
historia mundial no tiene equiparable, y no tiene síntomas de estar menguando».6 Cada año
se venden cien millones de ejemplares de la Biblia78 y ha sido traducida al menos a
2454 idiomas.
La Biblia es una recopilación de textos que en un principio eran documentos separados
(llamados «libros»), escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un periodo muy
dilatado y después reunidos para formar el Tanaj y la Septuaginta (Antiguo Testamento para
los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En
sí, los textos que componen la Biblia fueron escritos a lo largo de aproximadamente
1000 años (entre el 900 a. C. y el 100 d. C.)
El canon de la Biblia que conocemos hoy fue creado por la Iglesia primitiva que en las Cartas
de San Ignacio de Antioquia a la Iglesia de Esmirna la menciona como Católica [Universal],
bajo el pontificado del Papa san Dámaso I, en el Sínodo de Roma del año 382, y esta versión
es la que Jerónimo de Estridón tradujo al latín. Dicho canon consta de 73 libros: 46
constitutivos del llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados
actualmente Deuterocanónicos (Tobit, Judit, Primer libro de los Macabeos, Segundo libro de
los Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácida), y Baruc) — y 27 del Nuevo Testamento. Fue
confirmado en el Concilio de Hipona en el año 393, y ratificado en el Concilio III de Cartago
(en el año 397), y el IV Concilio de Cartago, en el año 419.
A raíz de la reforma protestante, en vista de que el canon no había sido confirmado por un
concilio ecuménico, se definió por fin por medio de una declaración dogmática en la cuarta
sesión del Concilio de Trento, del 8 de abril de 1546
A partir del año 393 diferentes concilios, primero regionales y luego ecuménicos, fueron
precisando la lista de los Libros "canónicos" para la Iglesia. Estos fueron:
* Concilio de Hipona (393)
* Concilio de Cartago (397 y 419)
* Concilio Florentino (1441)
* Concilio de Trento (1546)
En este último, solemnemente reunido el 8 de abril de 1546, se definió dogmáticamente el
canon de los Libros Sagrados.
El Antiguo Testamento narra principalmente la historia de los hebreos y el Nuevo Testamento
la vida, muerte y resurrección de Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos. El
Nuevo Testamento fue escrito en lengua griega koiné. En él se cita con frecuencia al Antiguo
Testamento de la versión de los Setenta, traducción al griego del Antiguo Testamento
realizada en Alejandría (Egipto) en el siglo III a. C.
Para los creyentes, la Biblia es la palabra de Dios, de inspiración divina, aunque su redacción
se realizó a través de hombres elegidos que usaron de sus facultades como verdaderos
autores. Se trata de una obra eminentemente espiritual que los creyentes interpretan como la
forma que tuvo Dios de revelarse a sí mismo y manifestar su voluntad de salvación de la
Humanidad, además de su carácter y atributos.
Para los creyentes cristianos, la Biblia es la principal fuente de fe y doctrina en Cristo. En
el siglo XVI los diferentes movimientos de la Reforma protestante comenzaron a experimentar
un alto desgaste en discusiones filosóficas y a separarse unos de otros; para menguar este
problema se definió el principio llamado «sola escritura», que significa que solamente la Biblia
puede ser considerada fuente de doctrina cristiana. Para la Iglesia católica, además de la
Biblia, también son fuente doctrinal la tradición, las enseñanzas de los Padres de la
Iglesia (discípulos de los apóstoles), y las decisiones emanadas de los Concilios
El Nuevo Testamento está formado por 27 libros, y se divide en cuatro partes:
"Evangelios", "Hechos de los Apóstoles", "Epístolas" y "Apocalipsis".
En los orígenes de la Iglesia, la regla de fe se encontraba en la enseñanza oral de los
Apóstoles y de los primeros evangelizadores.
Pasado el tiempo, se sintió la urgencia de consignar por escrito las enseñanzas de Jesús y
los rasgos sobresalientes de su vida. Este fue el origen de los Evangelios.
Por otra parte, los Apóstoles alimentaban espiritualmente a sus fieles mediante cartas,
según los problemas que iban surgiendo. Este fue el origen de las Epístolas.
Además circulaban entre los cristianos del siglo primero dos obras más de personajes
importantes: "Los Hechos de los Apóstoles" escrita por Lucas, y el "Apocalipsis", salido de
la escuela de San Juan.
A fines del siglo I y principios del II, el número de libros de la colección variaba de una
Iglesia a otra.
En los tiempos de Agustín, los Concilios de Hipona (393) y de Cartago (397 y 419)
reconocieron el Canon de 27 libros, así como el Concilio de Trullo (Constantinopla, 692) y
el Concilio Florentino (1441).
Cánones bíblicos[editar]
La palabra canon significa ‘regla’ o ‘medida’, así que se le llama canon bíblico al conjunto de
libros que integran la Biblia según una tradición religiosa concreta, que los considera así
«divinamente inspirados» y los distingue de otros textos que no se consideran revelados.
Estas diferencias entre las distintas ramas del cristianismo se dan únicamente para el Antiguo
Testamento; por ejemplo, según la Iglesia católica son 46 libros, y según la mayoría de
iglesias protestantes son 39. Con relación al Nuevo Testamento todas tienen el mismo número
de libros.
El primer canon es el Pentateuco, el cual se compone de los libros
del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio y contiene la «Ley de Dios», que es el
conjunto de los 613 preceptos del judaísmo (Mitzvá).
¿Qué es la Sagrada Escritura?
La Sagrada Escritura es la Palabra de Dios puesta por escrito bajo la inspiración del
Espíritu Santo. Al conjunto de los libros inspirados lo llamamos Biblia.
En la condescendencia de su bondad, Dios, para revelarse a los hombres, les habla en
palabras humanas: "La Palabra de Dios, expresada en lenguas humanas, se hace semejante
al lenguaje humano, como la Palabra del eterno Padre, asumiendo nuestra débil condición
humana, se hizo semejante a los hombres" (DV 13).
Dios es el autor de la Sagrada Escritura. "Las verdades reveladas por Dios, que están
contenidas y se manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por inspiración del
Espíritu Santo." Él ha inspirado a los autores humanos de los libros sagrados.
La Tradición apostólica hizo discernir a la Iglesia qué escritos constituyen la lista de los
Libros Santos. Esta lista integral es llamada "Canon de las Escrituras". Canon viene de la
palabra griega "kanon" que significa "medida, regla".
¿Qué es la Tradición?
La Tradición es la Palabra de Dios no contenida en la Biblia, sino transmitida por Jesucristo
a los Apóstoles y por éstos a la Iglesia.
Las enseñanzas de la Tradición están contenidas en los Símbolos o Profesiones de la fe (por
ejemplo, el Credo), en los documentos de los Concilios, en los escritos de los Santos Padres
de la Iglesia y en los ritos de la Sagrada Liturgia.
¿Quién es el Autor de la Biblia?
El Autor principal de la Biblia es Dios. El autor secundario o instrumental de la Biblia es el
escritor sagrado o hagiógrafo. Por ejemplo, Moisés, el profeta Isaías, San Mateo, San
Pablo, etc.
¿Qué es la Inspiración bíblica?
La inspiración bíblica es una gracia específica que concede el Espíritu Santo, por la cual el
escritor sagrado es movido a poner por escrito las cosas que Dios quiere comunicar a los
demás hombres.
¿Cuáles son las propiedades de la Biblia?
Las propiedades de la Biblia son:
- La Unidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, y entre todas las partes de todos los
libros.
- La Inerrancia (no contiene errores en lo que atañe a nuestra salvación) y la Veracidad
(contiene las verdades necesarias para nuestra salvación).
- La Santidad (procede de Dios, enseña una doctrina santa y nos conduce a la santidad).
¿Cómo se divide la Biblia?
La Biblia se divide en dos partes: Antiguo y Nuevo Testamento. A su vez los libros del
Antiguo y Nuevo Testamento se dividen en: libros históricos, didácticos y proféticos. Y
cada libro se divide en capítulos y versículos.
¿Qué contiene el Antiguo Testamento?
El Antiguo Testamento contiene los libros inspirados escritos antes de la venida de
Jesucristo. Son 46. Los libros históricos del Antiguo Testamento son 21: Génesis, Exodo,
Levítico, Números, Deuteronomio (que forman el Pentateuco), Josué, Jueces, Ruth, I y II
Crónicas o Paralipómenos, I y II Esdras (el 2º llamado también Nehemías), Tobías, Judit,
Esther, I y II Macabeos.
Los libros didácticos del Antiguo Testamento son 7: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés,
Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico.
Los libros proféticos del Antiguo Testamento son 18: Los cuatro Profetas Mayores: Isaías,
Jeremías (con Lamentaciones y Baruc), Ezequiel, Daniel, y los doce Profetas Menores:
Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y
Malaquías.
¿Qué contiene el Nuevo Testamento?
El Nuevo Testamento contiene los libros inspirados escritos después de la venida de
Jesucristo. Son 27. Los libros históricos del Nuevo Testamento son 5: Los cuatro
Evangelios (según San Mateo, San Marcos, San Lucas, San Juan) y los Hechos de los
Apóstoles.
Los libros didácticos del Nuevo Testamento son 21: Las 14 Epístolas o Cartas de San
Pablo: Romanos, I y II Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, I y II
Tesalonicenses, I y II Timoteo, Tito, Filemón y Hebreos.
Las 7 epístolas o Cartas llamadas católicas son: I y II de San Pedro: I, II y III de San Juan,
la de Santiago y la de San Judas.
El único libro profético del Nuevo Testamento es el Apocalipsis de San Juan.
¿Qué es el Canon bíblico?
El Canon bíblico es el catálogo de los setenta y tres libros del Antiguo y del Nuevo
Testamentos que forman la Biblia y que la Iglesia ha declarado como divinamente
inspirados.
¿En qué período se escribió la Biblia?
Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos entre el siglo XV y el siglo II antes de
Cristo.
Los libros del Nuevo testamento fueron escritos en la segunda mitad del siglo I. Los Libros
Sagrados se escribieron al principio en papiro y más tarde en pergamino. El papiro es una
planta que abunda en Egipto, el pergamino es una piel de cabrito que permite escribir por
las dos caras.
Originalmente la Biblia estaba en rollos, es decir, largas fajas de papiro o de piel unidas en
los extremos a dos bastones en torno a uno de los cuales giraba.
¿Qué es la Hermenéutica bíblica?
La Hermenéutica bíblica es la ciencia que trata de las normas para interpretar rectamente
los Libros Sagrados. La Iglesia Católica es la única capacitada para interpretar
auténticamente (con pleno derecho y sin posibilidad de equivocarse) la Sagrada Escritura
porque Dios le confió solamente a Ella la misión de guardar, enseñar y aclarar a los fieles
su Palabra.
¿Qué otras Biblias existen?
Además de la Biblia católica, que es la única completa y verdadera, existen la Biblia
Hebrea y las Biblias protestantes. La Biblia Hebrea sólo contiene treinta y nueve libros del
Antiguo Testamento. Por tanto, rechazan siete libros del Antiguo Testamento y todos los
del Nuevo Testamento que forman la Biblia católica. Los protestantes, por su parte,
admiten solamente el "libre examen" es decir, que cada uno ha de leer e interpretar la Biblia
a su manera, sin necesidad de someterse a la autoridad de la Iglesia. A las Biblias
protestantes les suprimieron algunos libros que están en la Biblia católica; además en los
libros que conservan, modifican algunas palabras para apoyar sus ideas erróneas. Además,
carecen de notas y comentarios, no tienen aprobación de la autoridad de la Iglesia; muchas
son editadas por las "Sociedades Bíblicas", algunas dicen: "Versión del original llevado a
cabo por Cipriano de Valera y C. Reyna"; la mayoría de ellas suprime varios libros del
Antiguo Testamento (Sabiduría, Judit, Tobías, Eclesiástico, I y II Macabeos, entre otros) y
algunas también suprimen libros del Nuevo (Epístolas de Santiago, de San Pedro y de San
Juan).
¿Puede leerse cualquier Biblia?
No. Porque puede contener errores doctrinales o morales. Para evitar esos errores, un
católico sólo debe leer Biblias con notas y explicaciones aprobadas por la Iglesia Católica,
es decir, que tengan "Nihil Obstat" e "Imprimatur".
¿Cómo leer la Biblia?
La Iglesia recomienda la lectura de la Biblia porque es alimento constante para la vida del
alma; produce frutos de santidad, es fuente de oración, gran ayuda para la enseñanza de la
doctrina cristiana y para la predicación. El Concilio Vaticano II "exhorta a todos los fieles
con insistencia a que, por la frecuente lectura de las Escrituras, aprendan la ciencia
eminente de Cristo" (Constitución Dei Verbum, n. 25). Las disposiciones que se deben
tener para leer y estudiar la Biblia son: fe y amor a la Palabra de Dios, intención recta,
piedad y humildad para aceptar lo que Dios dice. Es recomendable leer los Evangelios
diariamente durante unos cuantos minutos. San Jerónimo dice "Lee con mucha frecuencia
las divinas Escrituras; es más, nunca abandones la lectura sagrada". A la luz de las
enseñanzas de la Iglesia, la Biblia nos permite conocer el modo de salvanos y
reconciliarnos, y eso sólo puede lograrse conociendo, amando y encarnando la vida de
Jesucristo.