GUÍA LENGUA Y LITERATURA
TEXTOS INFORMATIVOS: POLICIALES Y MISTERIOSOS
EL AFICHE PUBLICITARIO
OCTAVO AÑO BÁSICO
Junto con saludarlos, a continuación les explicaré el desarrollo de esta guía de
trabajo:
Esta guía debes desarrollarla en TRES DÍAS, para que el trabajo no se haga
pesado.
I A continuación lee comprensivamente información sobre “La literatura Policial”
II Lee comprensivamente cada microcuento. Luego, crea un afiche publicitario de una
película policial, e imagina que será pegado en todos los cines de Chile: (ESTA ACTIVIDAD,
SI SE HACDE EN EL CUADERNO)
El afiche debe tener:
1 Nombre de la película
2 Frase que identifique a la película
3 Una o varias imágenes, relacionadas con el relato
4 Nombre de los actores principales
5 Fecha de estreno
1 Vi que el conductor del taxi cerró los seguros de la puerta, él se veía muy nervioso.
Tomó un cigarrillo y abrió la ventana. Luego de un rato sacó un cuchillo y dio fin a su
vida, justo el auto estaba detenido. Llegó la policía, solo conté lo que había visto.
2 Me vestí de rojo y caminé por aquel camino oscuro lleno de piedras. De pronto,
comenzó a llover, así que corrí y corrí. Desafortunadamente, me encontré con la
persona equivocada. Nunca volvieron a saber de mí.
3 Juana siempre caminaba muy rápido y nerviosa a su trabajo. Ahí, se cambiaba de
ropa y su rostro expresaba felicidad. Ahora se veía alegre, le encantaba lo que hacía,
aunque cuando finalizaba el día, quedaba muy cansada. Eran las 8 de la tarde y ya
regresaba a su hogar, con el rostro cansado y caminando muy lento. Cuando llegó,
vio algo extraño, su perro no ladraba, alguien lo había envenenado. Llamó a la
policía y nada se solucionó.
4 Y comenzó el concurso, Rosa tomó el cuchillo, cortó la carne con mucha facilidad.
Luego siguió con las verduras. Echó todo a la olla, y la quedó mirando fijo. La mujer
volteó, y ya no estaban los otros alimentos, alguien los había robado. ¿Quién habrá
sido?
5 Aquella mañana, subí lentamente las escaleras, con el miedo paralizado en mi
rostro. Sentí una extraña presencia que pesaba sobre mi espalda. Quise detenerme,
pero unos gritos aceleraron mis pasos, me puse muy nervioso y debo reconocer que
con algo de miedo. Fue entonces que decidí borrar todas las pistas de mi mayor
delito.