TRES RATONES ENVIDIOSOS
Había una vez tres ratones muy envidiosos, querían todo para ellos solos. Pero
cuando llegaba a visitarlo un vecino, ellos escondían todo el queso que tenían
guardado.
De pronto se acercó un gato muy peludo,
asomó su nariz en el agujero y los ratones
envidiosos se arrinconaron muy asustados.
Cuando gritaron los ratones envidiosos, el
vecino los escuchó y se acercó al gato lleno
de valor y como pudo lo alejó de la puerta.
Quedó tan cansado el pobre ratón que los
envidiosos salieron a agradecerle el favor y
por fin lo invitaron a comer.
Todos felices disfrutaron de un estupendo
platillo de queso y entre risas recordaban al
gato que corrió muy enojado.
FIN
¿cuál sería la moraleja del cuento:
………………………………………………………………………………….………….
La envidia nunca es buena.