LA BRUJULA DE LA VERDAD
¿Que necesitamos? Hojas de papel, bolígrafo y tijeras. O también nada, los
usamos de ayuda.
Céntrate haz una pequeña meditación, suelta tu cuerpo con música, ejercicio si lo
deseas.
Coloca una hoja de papel delante de tus pies, escribe en ella las palabras La
verdad Ahora.
Puede hacerse sin hoja, pero ponerlo nos será más fácil, así entramos, nos
colocamos y nos retiramos .
Esto que haremos será entrenarnos para reconocer muy fácilmente el lenguaje de
nuestro cuerpo.
Todos conocemos como nos avisa, o quizás no, pero así podremos afinar y ser
más conscientes de sus mensajes, ya que es en tu cuerpo donde se encuentra la
mayor parte de tu memoria y en el que actúa el “wifi Universal”.
Una vez que pongas esa hoja de la Verdad Ahora, delante, vas a hacer preguntas
al aire.
Tu cuerpo es la mejor antena y el responderá, sin intermediarios, sin más. En el
ejercicio harás preguntas que se respondan con un sí o con un no.
Al principio necesitamos reconocer como responde el cuerpo y haremos preguntas
que ya sabemos” que son un si.
Por ejemplo: ¿soy morena?, ¿mi madre se llama x?, ¿vivo en tal sitio?, ¿tengo
cinco dedos en cada mano?.
También debes hacer preguntas que sepas que se responden con un no, por
ejemplo, las naranjas son azules, soy rubia, vivo ahora en Alemania.
Entonces cada vez que haces una pregunta te subes y te colocas encima del
papel, respiras deja que tu cuerpo se mueva libre.
Observas el movimiento, la sensación, la respuesta de tu cuerpo, la información
esta en el aire.
Esperamos unos 15 segundos al menos.
Después te sales y sacudes enérgicamente manos y pies, para hacer un borrado.
Haces otra pregunta y te colocas en ese lugar otra vez.
Respiras y observas.
Y asi ensayas con los sies y los noes hasta que reconozcas claramente el si y el no
en la forma en que te lo comunica tu cuerpo.
Por ejemplo, en mi caso, tengo un si y distintos modos de noes.
En el si el cuerpo esta centrado, consistente.
En el no, se cae hacia atrás…, pero cada cuerpo es distinto y se trata de conocer
sus señales, cada uno las suyas.
Cualquier tema importante o vital puede ser tratado o consultado y nos puede
servir como una brújula de la verdad. Aunque escogiendo no obsesionarse con
ella.
Muchas veces al buscar una verdad, vemos que todo depende de como se
“enuncie” y del contexto.
Te pongo un ejemplo de una película. En la guerra dentro de un sitio de
prisioneros, donde todos eran curas, un personaje le pregunta a otro , por como
están los compañeros.
El otro le responde: ellos están bien.
El primero le dice: los han matado, ayer, por eso dices que están bien .
En ese contexto de creencias religiosas, estar bien era estar en el cielo, con lo cual
el religioso dice una verdad.
Pero te invito a reflexionar en los tipos de verdades absoluta, relativa, cuántica.
EL TEST DE SELECCIÓN
La casa mas apropiada.
El trabajo que mas interesa.
El lugar de residencia.
Los socios que convienen o No.
Los proyectos que empezar o dejar.
Los servicios que sacar o No.
Las constelaciones, utilizada a modo de test, a veces son una solución sencilla,
aunque no son como una constelación, hecha por un profesional.
¿Se puede uno auto constelar?. Todo se puede hacer ” auto” hasta un nivel, pero
para hacer algo de modo profesional se debe entrenar y estudiar, como todo en la
vida. No todo es auto-gestionable, estamos para relacionarnos y juntar las piezas
entre todos.
Aunque aprender a facilitar constelaciones es un proceso que dura
toda la vida de aprendizaje e integración. Y no todo el mundo tiene
capacidad consteladora, igual que no todo el mundo tiene
capacidad para ser cirujano, acupuntor o corredor de maratón.
Sabemos que el “fenómeno de constelaciones” es algo que
sucede de forma natural y que toda la vida es un juego de reflejos,
que se nos proyectan para hacernos aprender.
Entonces, en el trabajo de constelaciones hacemos este juego
“consciente” y a nuestro favor, en el trabajo sistémico podemos
sacar partido de este fenómeno, para poder ayudar a recolectar,
solucionar, reordenar la energía de la persona y de su sistema,
para que todos tengan la Paz.
El trabajo que Hellinger es un exquisito trabajo de observación de
los sistemas humanos mediante esta herramienta.
En la formación uno “toma la Forma”, como su nombre indica,
después añade su experiencia personal.
Empezamos:
Después de haber entrenado tu cuerpo con el ejercicio1 de la
brújula de la verdad, este será mucho más fácil.
Supongamos que tiene ya vistas varias opciones de lo que
necesites elegir: casas, colaboraciones de trabajo, propuestas
varias,…. A,B, C.
- Toma varios folios de papel, en cada uno de ellos escribe el
nombre de la opción que estas testando.
- Coloca las hojas de papel. Ene l suelo con lo escrito hacia
abajo, según la imagen.
- Colocando delante aquello con lo que están relacionados los
elementos a testar.
- Céntrate, haz unas respiraciones y sitúate encima de cada una
sintiendo la energía de cada lugar.
Ten siempre la precaución de sacudirte manos y pies después de cada hoja,
para hacer un “borrado”.
Aunque parecen “solamente” unos papales escritos, podrás sentir la
diferencia de energía y sensaciones en cada uno de ellos. <y es la mejor
muestra de que la información está en cada palabra. Solo sintonizamos y no
lo hacemos ni con la cabeza, ni con estómago, sino con la memoria de todas
nuestras células que cogen la información de éter.
Naturalmente, hacer este trabajo con un profesional y en grupo nos aporta
más.
Sin embargo, es un ejercicio simple, que nos puede orientar y nos ayuda
para hacer selección entre distintas opciones.
IDEAS DE USO.
Imagina que lo que quieres estar son alimentos que te haceb mal a tu
enfermedad.
Puedes utilizar este test con, “test de alimentación”, en el proceso de estar
mejor con tu propio cuerpo.
<puedes introducir en el test, estos alimentos sospechosos de perjudicarte o
de crear reacciones o intolerancias.
En esta variante colocaremos las 3 o 4 opciones delante de lo que
necesitamos averiguar.
Ejemplo: en un lado, pasta, harina, látanos. Enfrente el azúcar alto o lo que
sea el síntoma.
Observemos la reacción de nuestro cuerpo en un alado y en otro.
También puedes testarlo al revés, poniendo delante del síntoma las posibles
soluciones o suplementos recomendados.
Esto sería algo parecido a lo que hacen los kinesiólogos, preguntar al cuerpo
que necesita.
Puedes chequear tus chakras, la salud de tus órganos, puedes ser creativa
creando tus propios test. Tu instrumento, solo tu cuerpo.
TU MENTE Y TU ALMA.
Dicen que el alma pesa 21 gramos, que cuando un alma abandona el cuerpo
que habitaba, ese cuerpo pesa gramos menos.
Todo porque a un médico llamado Ducan McDougall en el año 1907, se la
ocurrió pesar a personas antes y después de morir,
El caso, si será verdad o no, no lo sabemos, quedó como un mito.
Lo que creo, es que eso que llaman alma es en realidad lo que somos, lo
que somos en esencia.
Y no es mi intención hacer ninguna definición del alma, creo que esa alma
es lo que nos hace buscar lo que nos conectar, lo que nos mueve, es eso
que sabe más que nosotros, es la conexión con el infinito.
Cuando abrimos Constelaciones, se habla de los “movimientos del Alma”. Y
esos movimientos del alma, son los movimientos del cuerpo, del alma dentro
del cuerpo. Se diría que alma y cuerpo son “uno” hasta el día que morimos.
En constelaciones observamos precisamente esos movimientos del cuerpo
representa el alma.
Si utilizamos nuestra mente y nuestra alma en comunión, en conexión,
dándose la mano, podríamos utilizar todas nuestras capacidades.
Cuando escuchamos los mensajes de nuestra alma, que están escondidos
en todas las partes de nuestro cuerpo, podremos actuar más en coherencia,
más alineados con la vida.
Empezamos:
Como en todos los anteriores ejercicios, preparemos las hojas de papel.
- Nos centramos, respiramos, buscamos unos minutos para
nosotros sin interrupciones.
También es mejor trabajar en ciego con lo escrito hacia abajo sin
haberlo mirado. no tiene objeto engañarnos a nosotros mismos.
- En una parte colocamos aquello que queremos conseguir, el
objetivo, proyecto, la venta, etc.
Enfrente del objetivo colocaremos dos hojas una al lado de otra.
Estas hojas van a representar una a nuestra mente, la otra a
nuestra alma.
Ambas deben mirar al objetivo.
Vamos a colocarnos encima y sentir emoción, movimiento,
impulso …. Lo registramos todo.
En un escenario ideal, las dos tendrían un movimiento similar, irían
al objetivo, se sienten firmes, fuertes y mirando, en movimiento
abierto y adelante.
En otro escenario, quizás una no pueda mirar, no este firme,
quizás se revuelva, sienta emociones discordantes, o tire para
atrás.
Si la mente y el alma no caminan en la misma dirección a un
objetivo, sino están de acuerdo, es muy complicado que este
progrese.
Es como si alguien anduviese con el cuerpo hacia un lado y vuelta
su cabeza hacia atrás. Como si dos carros tirasen en distintas
direcciones.
Es en estas ocasiones es cuando no debemos continuar hacia ese
objetivo, sin pararnos primero y trabajar con esa discordancia.
Si entendemos que la hemos resuelto y podremos hacer ajustes,
quizás significa que el objetivo o proyecto cambie de rumbo, o que
deba tener alguna variación o pensar en ir a otro objetivo.
A veces si cambias el modo de “enunciar” el objetivo, ya la energía
cambia. Ahí es donde ves que importante son las palabras.
Imagina que tienes un “titulo” para un taller, curso, evento,
producto y haces el ejercicio Alma y Mente y hay discordia.
¿Qué hacer? Yo me pararía y reenfocaría, es quizás un cambio de
nombre de “marco”, de formato, de temática.
Y entonces vuelves a hacer el ejercicio. Estos ejercicios nos
pueden ahorrar tiempo y disgustos, incluso enfermedades. Por
supuesto si algo te sobrepasa, mejor ve a una profesional.
Estos ejercicios simbólicos, minimalistas, pero que sin embargo ya
nos están dando buena y útil información que, para mí, son como
una brújula.
Sé que algunos prefieren viajar sin brújula, ni hacer caso de las
señales y que lo llaman aprender…Pero, creo que no hace falta
hacerlo a golpes… están bien las brújulas.
Ponerse en el lugar del Otro
Y si ya has hecho los otros ejercicios, este será mucho más fácil.
Aunque algunos dicen que es imposible eso de ponerse en el
lugar del otro, sí podremos hacerlo al menos en el modo
energético y emocional.
Imagina que con alguien tienes una relación difícil, que con alguien
es complicado, que, ya intestaste todo.
Quizás no es tu caso, pero es el de muchas personas, conozco
una cuantas.
Si llega ese caso, solo nos queda ponernos en el lugar del otro y
desde otro modo, quizás comprender. A veces comprendemos
que no puede ser, o vemos que las cosas son totalmente distintas
a cómo las habíamos pensado.
Relaciones de pareja, de trabajo, de socios, de familia, cuando
vemos las dinámicas ocultas que hay, surge la solución. A veces
solo observando, a veces mirando a todos.
Mirando más allá de los visible, más allá del ego, más allá del
bosque. Como una mirada panorámica, una mirada sistémica.
Empezamos:
Cuando ponemos el nombre de alguien en una constelación es
también como si una parte de la persona estuviera allí.
Si queremos mejorar como la relación, más allá de lo que
sintamos, o creamos saber, podemos utilizar este ejercicio. Puede
sorprender.
Igual que en los ejercicios anteriores, utiliza hojas de papel, pon el
nombre de la persona en una hoja y el tuyo, en otra.
Hazle a las hojas una señal que marque hacia donde miran,
córtalas en forma de fecha, hazle un pico, píntales la cara…
Coloca las hojas mirándose entre sí, con los nombres escritos
hacia abajo, sin saber quién es quién para no inferir con tu mente.
Colócate encima de una y después en la otra, sacudiéndote al
moverte para borrar la información cada vez que te cambies.
Verás que, si has hecho los otros ejercicios y estás más suelto,
podrás tener más información…
Cuando se representa a una persona (aunque sea en un papel)
pueden surgir emociones, movimientos, impulsos, palabras,
información que quizás no imaginábamos…
Después en una Constelación se utilizarán las frases sanadoras,
estas son na de las aportaciones de Hellinger al campo de la
terapia, son frases muy cortas y a la medida, que son capaces de
desbloquear o descodificar el síntoma. Aunque como ya dije más
arriba, cada vez se usan menos.
Hay todo un entrenamiento detrás de este trabajo y las tendencias
indican que cada vez la necesidad de intervención es menor y que
menos, es más.
Pero, aunque no tengas esta formación, yo te indicaría que
empezaras en silencio.
He comprobado en muchos trabajos online, que con solo la
observación silenciosa del otro, se producen cambios de emoción,
de energía.
Puedes decir tus propias palabras, las que surjan de tu corazón y
puedan ayudar. O solamente observar, a veces del silencio viene
la mejor transformación.
Pero también puedes empezar diciéndole al otro representado : “te
veo, ahora , te veo”.
Una vez hecho, te sacudes para borrar y te colocas encima del
otro papel. Sientes, registras en tu cuerpo ese sentir, ese impulso.
Después una vez registrados esos sentimientos, impulsos,
sensaciones podemos mirar quién es quién.
Y sabemos cómo se sienten. Esto habrá sido un ejercicio “en
ciego”.
Y también ahora podremos iniciar la conversación que nos
gustaría tener con esa persona, hablando las palabras en voz alta,
escribiéndolas en el éter. No dudes de que esas palabras lleguen.
Sería como empezar un ejercicio de “telepatía”. Si todo está
escrito en el éter, es el éter quien transmite la información precisa.
Recuerdas el dicho de “las palabras se las lleva el viento”, eso es
lo que sucede en el mejor de los casos.
Llegan a quien corresponde.
Entonces procura elegir bien las buenas palabras que de vuelta
pueden venir.
Un ejemplo: Has pensado en alguien y has tenido noticias suyas,
sin hacer nada?.
¿Has pedido algo y lo has encontrado “representado” delante de ti
al poco tiempo?.
Todos hemos experimentado en nuestras vidas la fuerza de ese
algo invisible que a veces responde a las preguntas, incluso antes
de ser formuladas.
Creo en este tipo de actos, ya que los he podido comprobar, te
quiero poner una situación vivida. Solo sé hablar de lo vivido