Libros de Festividades
SEFIRAT
HAOMER
Sefirat
Ha Omer
Ciudad de México
La Cuenta del Omer
ADVERTENCIA
Trate con el debido respeto este escrito ya que ha sido elaborado
con Temor al Santo bendito Es, y se encuentran dentro de éste
Tehilim (Salmos) y rezos especiales donde se pronuncian
nombres sagrados de nuestro bendito Creador. Evite tenerlo en
lugares donde hay impureza, como: el baño, donde hay basura,
donde hay ropa sucia, etc.
SOBRE ESTE LIBRO
Este libro es una recopilación de diferentes fuentes, entre ellas:
algunos shiurim de los estimados Rabinos Yonatán D. Galed e
Itzjak Guinsburg -que HaShem bendito Es les de larga vida- y
libros como: “El Midrash Dice”, “Viviendo cada Día”, “Shulján
Aruj”, “Nosotros en el Tiempo” y “La Hagadá de Breslev”.
Editorial LeV BaSaR
Portada, compilación, adaptación y edición
Yehoshua Ben Jajamim (J. Alvarez-Castillo)
©5780 Comunidad Noájida Breslev
Primera Edición
“ ‘Contarán para ustedes, desde el día
posterior al Shabat (primer día de Pésaj),
desde el día en que ustedes trajeron el Ómer
mecido, siete semanas completas serán.
Hasta el otro día de la séptima semana,
contarán cincuenta días’
(Vayikrá 23.15-16)”.
<< 2I >>
Libros de Festividades
CARTA AL LECTOR
A ti amado lector que estás en busca de la verdad y que deseas
acercarte cada día más al Santo Bendito Él, te agradezco por la
confianza que pones en nosotros, debes saber que cada libro que
editamos tiene como objetivo acercarte al conocimiento
verdadero, no a través de complicaciones como lo son rituales,
preceptos que no comprendas o imitando al Pueblo de Israel, sino
con simpleza, con las herramientas que Él -Bendito Es- te dio
como No Judío, en el lugar en el cual te encuentras, debes saber
que esto es necesario para que seas feliz y encuentres el
propósito de tu existencia, y con el favor de D-s juntos logremos
hacer de este mundo una morada para nuestro amado Padre.
Debes saber que nosotros no profesamos ninguna religión, ni
apoyamos alguna, sino que somos participes en devolverle a la
humanidad su identidad, los materiales que se elaboran tienen la
finalidad de acercarte al conocimiento de una manera correcta, a
través del estudio y el conocimiento genuino que fue entregado
por el Santo Bendito Él, por medio del Pueblo de Israel, quienes
son los que recibieron la explicación de cada versículo de la Torá,
y son llamados Luz para las Naciones. Es por ello, que hemos
elaborado manuales de festividades judías donde explicamos las
costumbres judías y como es que puede usted acercarse a ellas de
manera correcta. Libros de Plegarias para que se apoye en la
Conexión con Él Bendito Es, libros de estudio de temas que se
conectan con las leyes que HaShem Bendito Él pide de usted
como No Judío. De manera que ponemos en sus manos una joya,
pedimos que no altere dichos escritos, ni los plagie, se han hecho
con temor reverencial para honra de Él Bendito Es, para todos
aquellos que tienen hambre y sed de HaShem Bendito Él, de
manera que aquél que haga uso inadecuado de estos, haciendo
caso omiso a esta petición, sea demandado de sus manos las
almas confundidas y el daño que cause a estas.
<< II3 >>
La Cuenta del Omer
AGRADECIMIENTOS
Agradezco a HaShem por darme el regalo inmerecido de editar
este décimo quinto libro, que sea para gloria de Él bendito Es, y
es el deseo de este recipiente, que haga que este libro sea de
bendición para todos, que sin excepción todos puedan lograr
experimentar de la misma manera que el pueblo de Israel, esa
unidad de ser un sólo hombre con un sólo corazón, a través del
gran milagro de refinarse en estos 49 días y poder llegar a la
festividad de Shavuot como Hombres completos.
Agradezco a nuestros queridos Rabinos de Breslev, a los sabios
de quienes se ha tomado parte del material aquí expuesto, no
tenemos manera de pagarles por el esfuerzo dedicado y por el
amor a nuestro bendito Creador, es nuestro deseo que reciban
todas las bendiciones escritas en la Torá y el cumplimento de
todo los deseos de su corazón conforme a la Voluntad de
nuestro Padre Celestial. Y que el mérito de este sea también
para la elevación de las almas de quienes pasaron de esta vida a
la otra vida. Así también, para mi familia que me apoya en todo
momento, que el Santo Bendito Es, les colme de bendiciones
buenas y dulces siempre y guíe en Sus caminos; y le otorgue
sanidad completa a todos los sabios que lo requieran; sea para
elevación del alma de mis queridos padres Lucia Castillo Flores
y Claudio Alvarez Hernández, así como para todos los
Noájidas que en Paz descansen y Tzadikim de bendita memoria
del Pueblo de Israel.
“Y ésta es la enseñanza del Sefirat HaOmer, la
Cuenta de los 49 Días. Nos enseña a tomar y a
hacer lo mejor de aquello que tenemos, dado que
¡Cada día cuenta!” (Likutey Halajot, Pikadón 4)
<< III
4 >>
Libros de Festividades
PREFACIO
Estimados amigos estamos iniciando uno de los recorridos
de transición más completos y arduos de cualquier camino
espiritual, en el cual dejaremos la conciencia de esclavo
para ser libres, la mentalidad animal para ser hombres. Y
este inició lo tenemos el segundo día de Pésaj, gracias a
HaShem hemos dado el primer Paso decidir salir de
nuestras restricciones para descubrirnos, es por ello que
entramos al desierto donde no hay nada, para que
podamos irnos de nuestro lugar de confort y descubrir
nuestro verdadero potencial, que implica saber quien
realmente somos.
En esta época en la que estamos escribiendo este libro.
HaShem Bendito Es no esta motivando a través de una
Pandemia que prefiero llamar “Virus de la Corona”, que
conecto con la sefirá de Keter, que es la “Corona” que
representa la “Providencia Divina”, el cuidado de nuestro
D-s, de manera que está época que nos toco vivir hablamos
de una humanidad que se ha centrado en sí misma, que
cree tener el control de todo, a través de la tecnología que
la ha llevado a un lugar de confort, donde solamente
piensa en sí misma olvidándose de nuestro Amado Padre,
que es Quien da todo, estamos aislados sin poder hacer
muchas cosas, con cambios de planes, con restricciones,
hoy aunque tengas dinero y todo lo que quieras, fuiste
puesto en aislamiento. Nuestro Padre nos puso en
cuarentena, para que reflexionemos en lo que hemos
hecho, en lo que planeamos y nos demos cuenta que
estamos poniendo demasiada importancia a cosas inciertas
<< IV
5 >>
La Cuenta del Omer
que no tienen que ver con nuestra finalidad, hoy nuestro
Amado Padre nos está cuestionando en la dirección que
hemos tomado como humanidad y nos dice: ¿Hacia dónde
vas? Yo no estoy ahí, ven encierrate reflexiona, tal y como
le fue hecho a Miriam. Vete fuera del campamento
(sociedad) y ve lo que has hecho, y no regresarás hasta que
te hayas dado cuenta y te arrepientas de lo que hiciste,
aunque abogó Moshé por ella, le fue dicho acaso no será
castigada cuando menos 7 días. Esto quiere decir que si no
aprendemos la lección, podemos repetir esto con mayor
intensidad, HaShem Bendito Él tenga misericordia de
nosotros y nos ayude a cambiar.
Es por ello, que hoy nos conectamos en este primer día
del Omer, día en que se traía la ofrenda de cebada, que
representa el alimento animal, y durante 49 días nos
perfeccionamos en nuestras leyes hasta llegar a poder dar
la ofrenda de trigo, que representa el alimento del
hombre, esa es la finalidad de estos días, entrar a un
proceso de transformación, dejar de ser un animal que
sigue sus instintos, sus inclinaciones y ser un ser pensante
que elige la voluntad de HaShem, porque sabe que no hay
mejor decisión en la vida que hacer Su Voluntad, esa es la
verdadera libertad.
Gracias a HaShem tenemos hoy la oportunidad de
replantear nuestros objetivos, de medir lo que realmente es
importante en la vida y centrarnos en el verdadero servicio
al Santo Bendito Él, pues para ellos fuimos creados. ¡Que
Sea la Voluntad de Él Bendito Es que cada uno de nosotros
pueda lograrlo!
Yehoshua Ben Jajamim, 5780
<< V
6 >>
Libros de Festividades
CONTENIDO
א. ¿QUÉ ES EL SEFIRAT HAOMER?.....……..........…. 1
ב. ¿QUÉ ES EL SEFIRAT HAOMER SEGÚN LA
CÁBALA?……………...……….................................…...... 7
ג. HISTORIA…………………………....................…...... 22
ד. LEYES Y COSTUMBRES JUDÍAS..……...…......…. 30
ה. LA CUENTA DEL OMER………............................... 36
<< VI
7 >>
Libros de Festividades
א. ¿QUÉ ES EL
SEFIRAT HAOMER?
<< 1 >>
La Cuenta del Omer
Resumen de la Festividad
La cuenta del omer es un período de siete semanas que va desde
la festividad de Pésaj, la celebración de la libertad en la cual se
sale cada año de Mitzráim, la limitaciones de la esclavitud de
Egipto, a la festividad de Shavuot, “Las Semanas”, la celebración
de la Entrega de la Torá, cuando se recibe año tras año la Torá,
dónde se enseña como tener verdadero éxito en el mundo. Como
tal, la cuenta del Omer constituye el pasaje de la libertad hacia
nuestro propósito en la vida, del estado en que podemos hacer lo
que queramos a un estado en que sabemos lo que queremos hacer,
en el cual estamos conectados a nuestra verdadera finalidad.
Entre los muchos milagros del Éxodo, no fue el más pequeño la
transformación de un pueblo que había estado en esclavitud por
centurias, viviendo con una mentalidad esclava, en un pueblo que
fue un “reino de sacerdotes y un pueblo sagrado” (Shemot 19:6).
¿Cómo fue lograda esta transformación? Desde el Éxodo de
Mitzráim (Egipto) hasta la revelación en Sinai, transcurrieron
siete semanas. Paralelo a eso, el pueblo de Israel tiene la mitzvá
(mandamiento) de contar el Omer después del día de la
celebración del Éxodo hasta el día en el cual se celebra la
revelación en Sinai. Por siete semanas se cuenta cada día: Hoy es
el primer día del Omer, hoy es el segundo día del Omer, etc.
Desarrollar una nación espiritual de entre un grupo de recién
emancipados esclavos es una tarea que parece rayar en lo
imposible.
Pero es sólo imposible si uno trata de abrazar demasiado,
demasiado pronto. Si uno puede trabajar sobre la espiritualidad
“un día a la vez”, y lograr hoy sólo lo que necesita ser logrado
hoy, lo imposible se torna posible.
Como con la generación del Éxodo, así es con nosotros. Nosotros
debemos dividir el tiempo en segmentos manejables, y vivir un
día a la vez. ¡Eso es la cuenta del Omer!
<< 2 >>
Libros de Festividades
El Sefirat HaOmer en la Torá
Este período se llama sefirá, “conteo”, porque la Torá ordena al
pueblo de Israel contar esos días en Vayikrá 23.15-21: "Contarán
para ustedes, desde el día posterior al Shabat (primer día de
pascua [Pésaj]), desde el día en que ustedes trajeron el Omer
mecido, siete semanas completas serán. Hasta el otro día de la
séptima semana, contarán cincuenta días. Entonces ofrendarán
una ofrenda nueva al Eterno. Desde sus moradas traerán dos
panes para elevación, de dos décimas (de efá) de sémola serán.
Leudados los hornearás. Son primicias para el Eterno.
Ofrendarán con el pan siete corderos, sin defecto, de un año, un
ternero hijo de vacuno, y dos carneros. Serán en holocaustos a
HaShem, con sus oblaciones y sus libaciones. Fuego ígneo de
aroma grato, delante de HaShem. Tomarán un chivo de los
caprinos para ofrenda por pecado, y dos corderos de un año para
sacrificio de Paz. Los mecerá el Kohen con el pan de las
primicias, en elevación delante de HaShem, con los dos corderos.
Sagrados serán delante de HaShem, para el Kohen. Proclamarán
aquél mismo día, convocación sagrada será para ustedes Toda
labor de trabajo no harán. Ley perpetua en todas nuestras
moradas, para nuestras generaciones".
En la sagrada Torá se detalla que dicho conteo inicia a partir del
segundo día de Pésaj, el día 16 de Nisán y se dan los detalles de
los diferentes sacrificios que deben hacerse, de donde es
interesante hacer mención que el primero es de Cebada y el
Segundo de trigo. Al respecto el Rebe Najmán de bendita
memoria, comenta: “La cebada, la ofrenda del Omer, es
esencialmente un alimento animal, que nos hace recordar que
debemos sacrificar nuestras tendencias animales para poder
retornar a D-s. Esa ofrenda es llevada en Pésaj, la festividad que
conmemora Israel como de nacimiento, como nación. Así como
el ser humano nace sin conocimiento y sólo puede elevarse por
sobre sus tendencias animales al desarrollar el intelecto,
igualmente todo aquél que desee retornar, debe sacrificar su
comportamiento animal para alcanzar el nivel de Ser Humano”
(Likutey Halajot II, p. 101a-202). Y con respecto a la ofrenda de
trigo que se llevaba en Shavuot, nos dice el Rebe Najmán: “El
Seis de Siván (el día de Shavuot) marca la culminación del
<< 3 >>
La Cuenta del Omer
período de cuarenta y nueve días de la Cuenta del Omer. En el
primer día del Omer, los judíos llevaban una ofrenda de cebada,
que es un alimento para los animales. En Shavuot, llevaban una
ofrenda de trigo que es alimento para los seres humanos. Aquel
que permite que su imaginación corra libremente y controle su
vida, vive en un nivel animal. Aquel que aplica el intelecto, el
conocimiento y la sabiduría para vivir de una manera ordenada
existe en un plano humano. En ese nivel elevado la persona
puede alcanzar una clara percepción de la Divinidad y no una
percepción ilusoria. La cuenta del Omer nos lleva a ser
consciente de las trampas de la imaginación y nos muestra que
nuestras vidas cuentan y tienen valor, pues cada día nos acerca
más al nivel humano. Podemos estar seguros de que lograremos
ese objetivo aceptando la Torá cada día, la expresión de la
voluntad de D-s, que representa una percepción clara” (Likutey
Halajot VII, p. 213a-426).
De manera que el Sefirat HaOmer es un tiempo de preparación en
el cual el pueblo de Israel, empezó a trabajar sus rasgos
negativos, ya que al salir de Mitzráim (egipto) traían mucha
impureza, por lo que requerían de una purificación antes de poder
servir a D-s, y este trabajo constó principalmente en la aplicación
de las leyes civiles, para alcanzar el objetivo de “ser un sólo
hombre con un sólo corazón”. Erradicar el egoísmo, el pensar en
sí mismo y volverse altruistas, pensar en los demás. Como
enseñan los Jajamim: “Un judío es exitoso, no porque piense en
sí mismo, sino porque piensa en otro Judío”.
Nos enseñan los Sabios de Israel que constantemente Moshé les
recordaba las leyes al Pueblo en el desierto, y Rashí -de bendita
memoria- en varios de sus comentarios hace énfasis en que se
hace referencia a las leyes dadas en Bereshit y en Shemot hasta el
momento en que se encuentre el Pueblo en Har Sinai (El Monte
Sinai). En el Tratado de Mejiltá, Bajódesh 5 se comenta que
siempre que se hable del libro del pacto o de leyes antes de la
entrega de la Torá, se refiere a las Siete Leyes Noájidas y alguna
adicional para Israel, las cuales también fueron dadas en Monte
Sinai, dos días antes de que D-s -bendito Es- diera los Diez
Mandamientos (Shemot 20.1-17).
<< 4 >>
Libros de Festividades
En Shemot 24.3 dice: “Y Moshé contó al pueblo lo que le había
dicho el Eterno y enumeró todas Sus leyes...” . Las palabras
“todas Sus leyes” hacen referencia a las Siete Leyes Universales
dadas a Noaj y algunas leyes adicionales Judías, que los hijos de
Israel ya habían recibido desde antes de que ellos llegaran al
Monte Sinai. Lo cual hace referencia al momento en que Moshé
dio estos mandamientos en Mará, después de que cruzaron el
mar. Lo cual está escrito en Shemot 15.25: “...Allí dio al pueblo
leyes y estatutos y los puso a prueba” . En Shemot 24.4 se
establece que: “Moshé escribió todas las palabras del Eterno... ”.
Cuando dice: “Todas las palabras”, se refiere al libro de Bereshit
- que contiene el Pacto de Noaj y las Leyes de Noaj-, y el libro de
Shemot hace referencia a este momento.
Por tanto, vemos que D-s -Bendito Él- constantemente estuvo
haciendo que el Pueblo que había libertado, con quien se
comprometería y firmaría su acta de matrimonio entregándole su
Torá y dándole la misión de ser luz para las naciones, recordara
las Leyes de Noaj y las enseñara a todas las naciones del mundo
por todas las generaciones, y así también proveer la creación de
tribunales de Justicia Noájida en la Tierra de Israel para los No
Judíos que elijan vivir en ésta, y ayudar al establecimiento de
estas a su vez en las naciones.
De manera, que podemos ver que el Pueblo de Israel se centro
principalmente en construir los pilares, que hacen que un Pueblo
pueda existir y no comerse vivo uno a otro, esto es a través de
implantar la justicia, la verdad y la paz.
De la misma manera, el Meam Loez, enseña que hubo leyes que
fueron entregadas antes que el resto de la Torá y aun antes de que
los Israelitas se acercaran al Sinai. Esto es así, porque antes de
que la Torá pueda ser recibida el Pueblo debe estar unido, como
un sólo hombre, y deben poseer un sólo corazón, en paz, amistad
y hermandad, sin ningún tipo de odio infundado. La base de la
Torá es la paz; y esta constituye el pilar sobre el cual se apoya
todo lo demás. Así, D-s entregó las leyes sociales antes de
entregar cualquiera de los otros mandamientos de la Torá. Y
vemos que el consejo de Yitró: “Toda la nación volverá a su
lugar en paz” (Shemot 19.23), quiere decir que si había jueces que
<< 5 >>
La Cuenta del Omer
escucharán las quejas de las personas y que arbitrarán entre ellos,
la nación viviría en paz y prosperidad. Es por eso que se enseña
en el Pirkey Avot Capítulo 1, Mishná 18: Rabán Shimón ben
Gamliel dice: “En virtud de tres principios el mundo perdura: por
la Justicia (la Ley), por la Verdad y la Paz. Pues fue dicho:
‘Verdad y juicio de paz instituyan en sus recintos’” . Esto es: la
justicia es para otorgar mérito a quien lo merece y conceder
responsabilidad a quien lo amerita; la verdad para que el hombre
no mienta a su prójimo y la paz entre a los países, y también entre
el hombre y su compañero. La justicia depende de un juez, quien
debe saber como juzgar un caso objetivamente, y reconocer la
mentira. La verdad depende de los testigos, quienes deben tener
cuidado de no dar testimonios falsos y la paz depende de los
litigantes. Ya sea que uno sea exonerado o declarado culpable,
debe aceptar el veredicto en forma positiva. Ello quita la
controversia existente entre ambos, y pueden irse como si nunca
hubiese habido una disputa entre ellos.
Es así como podemos ver, que las leyes civiles, están clasificadas
en tres categorías: las que establecen Paz, las que establecen
Verdad y las que establecen Justicia. De manera, que estos tres
principios, pueden desglosarse en las Siete Leyes de Noaj de la
siguiente forma, la Paz se establece a través de no cometer
inmoralidad sexual, no asesinar y no robar. Mientras que la
Verdad se establece a través de no idolatrar, no blasfemar y no
provocar sufrimientos innecesarios en los animales. Estás seis
leyes contribuyen a que no haya disputas entre personas, lo cual
se hace necesario, el establecer leyes y cortes que cuiden que esta
leyes se respeten, esto correspondería a la justicia.
Es así como se puede ver, que el Pueblo de Israel, logró
desarrollar la unidad a partir de cumplir las siete leyes a plenitud,
de manera que los 49 días antes de recibir la Torá estuvieron
perfeccionando el cumplimiento de estás, hasta que llegaron a ser
un sólo hombre con un sólo corazón y fue allí donde fueron
merecedores de la Torá del Santo Bendito Él. Donde cada uno se
volvió garante del otro. Estás siete leyes tienen su
correspondencia a la vez con los 13 principios de Fe enseñados
por Rabí Moshé ben Maimón (Rambam), los cuales en palabras
del mismo son el fundamento del Judaísmo.
<< 6 >>
Libros de Festividades
ב. EL SEFIRAT HAOMER
SEGÚN LA CÁBALA
<< 7 >>
La Cuenta del Omer
Introducción
El querido Rabino Itzjak Ginsburgh, enseña que en la Cabalá la
Cuenta del Omer se corresponde y refleja una parte del Árbol de
la Vida cabalístico, el sistema de sefirot celestiales a través de las
cuales D-s creó el mundo y continúa haciéndolo, a cada momento
en particular. En particular, las siete semanas se corresponden
con las siete Sefirot inferiores que configuran la dimensión
emocional del árbol de las sefirot, y expresan los siete atributos
básicos de nuestro corazón: el amor, el temor, la misericordia, la
confianza, la sinceridad, la verdad y la humildad.
Pero cada una de las semanas no sólo que corresponden a una
sefirá, también cada uno de los días de todas las semanas
corresponden a las siete sefirot. La Cuenta del Omer está
construida como un cuadrado de 7 por 7, donde cada sefirá se
conecta con cada una de las demás, incluyéndose a sí misma. El
propósito de esta estructura, llamada "inter-inclusión", es crear
un equilibrio interno entre las diferentes partes de nuestra alma, el
reconocimiento de cada parte en cada una de las otras partes.
Cada sefirá tiene una dimensión externa y una dimensión interna,
de manera que los nombres de las siete sefirot son: jesed,
“bondad” que es la manifestación exterior, cuyo poder interior o
dimensión emocional es el “amor” (ahavá); guevurá, “poder” es
la dimensión externa, cuyo poder interior es el “temor” ( irá);
tiferet, “belleza” es la dimensión externa, interiormente
“misericordia” (rajamim); netzaj, “eternidad” es la dimensión
externa, interiormente “confianza” (bitajón); hod, “gloria” o
“esplendor” es la dimensión externa, cuyo interior es “inocencia”
o “sinceridad” (temimut o quenut); yesod, “fundamento” es la
dimensión externa, y la interna es la “verdad” ( emet); y por
último, maljut, “reinado” es la dimensión externa, y la interna es
“humildad” (anavá).
Ahora bien, estás siete sefirot, corresponden a las siete cualidades
que el Noájida debe adquirir y tienen sus correspondencia con las
Siete Leyes Universales que es la rectificación que todo no Judío
debe realizar, que representaría la circuncisión de labios y de
corazón; mientras que para el Judío su correspondencia es con las
<< 8 >>
Libros de Festividades
tres sefirot superiores: Jojmá (sabiduría), Biná (entendimiento) y
Daat (conocimiento), los cuales representan el aspecto mental,
que es la rectificación que le corresponde al Judío.
De manera que la cuenta del Omer, se corresponde con el trabajo
de las Siete Emociones básicas y una representación de la inter-
inclusión, se aprecia en el siguiente cuadro:
DIA / JéSeD GueVURÁ TiFEReT NéTZaJ HOD YeSOD MaLJUT
SEMANA
1. JéSeD 1 2 3 4 5 6 7
2. GueVURÁ 8 9 10 11 12 13 14
3. TiFEReT 15 16 17 18 19 20 21
4. NéTZaJ 22 23 24 25 26 27 28
5. HOD 29 30 31 32 33 34 35
6. YeSOD 36 37 38 39 40 41 42
7. MaLJUT 43 44 45 46 47 48 49
Cuadro 1. Orden de las Sefirot para cada día después del primer día de Pésaj.
Así, la primera semana corresponde a la sefirá de bondad, la
segunda semana a la sefirá de poder, la tercer semana a la sefirá
de belleza, la cuarta semana a la sefirá de eternidad, la quinta
semana a la sefirá de gloria, la sexta semana a la sefirá de
fundamento, y la última semana a la sefirá de Reinado. Dentro de
la primera semana, el primer día se llama " bondad en bondad", el
segundo "poder en bondad", el tercero "belleza en bondad", y así
<< 9 >>
La Cuenta del Omer
sucesivamente hasta llegar a “Reinado en Reinado” en el día 49.
Figura 01. El Árbol de la Vida
La palabra sefirá deriva, entre otras cosas, de zafiro, palabra que
significa luz. Las 49 combinaciones de sefirot, junto con el día 50,
que es el día de Shavuot (en el cual no se cuenta), nos revelan los
cincuenta matices de luz de nuestra alma.
<< 10 >>
Libros de Festividades
En el esquema del árbol de la vida podemos ver que hay en total
once sefirot, sin embargo, enseñan los sabios que son diez sefirot
y no once, son diez sefirot y no nueve. De manera que vamos a
ver que cuando está Keter no se encuentra Daat y viceversa. Es
así, como en todo momento nos daremos cuenta que nunca
estarán presentes juntas, por ello hemos puesto a Daat punteada.
El Árbol con “Keter” es el Árbol de la Vida, mientras que el
Ärbol con “Daat”, es el Árbol del Conocimiento.
Ahora bien, al observar el esquema del árbol de la vida, hemos
dejado en blanco cuatro sefirot: Keter (Corona), Jojmá
(Sabiduría), Biná (Entendimiento) y Daat (Conocimiento). Debido
a que estás representan una rectificación más elevada, y es en las
Siete Sefirot inferiores donde recae principalmente el
refinamiento para el Noájida y para aquellos que deseen ser
merecedores de la Torá, y es en la inter-inclusión de estás donde
se encuentra el mayor trabajo de la persona, ya que estas
corresponden a desarrollar siete atributos que permiten formar un
Hombre, y al adquirirlo puede ser llamado como tal, al ser un ser
altruista que piensa en los demás antes que en él mismo.
Los siete atributos a desarrollar, corresponderán a la dimensión
interna de cada sefirá, de manera que estos atributos a desarrollar
son los siguientes: amor, temor reverencial, misericordia,
confianza, sinceridad (gratitud), verdad y humildad.
Los Siete Pastores
Estos siete atributos fueron reimplantados en el mundo -luego de
que el pecado de Adam hubiera afectado su perfecto orden- por
nuestros grandes antepasados, “los siete pastores”, y permanecen
en plena actividad aun después de los varios pecados cometidos
por el pueblo judío luego de haber recibido la Torá. En cada
generación y época, siempre que el hombre lo desee, puede venir
y aferrarse a los atributos de los siete pastores, pues las cualidades
que ellos implantaron poseen una fuerza eterna. En particular, el
período de la cuenta del Omer es el más propicio para lograr este
perfeccionamiento, pues desde el momento en que los Hijos de
Israel salieron de Mitzráim convirtiéndose en el pueblo de D-s se
abrió ante ellos en este período la senda de la pureza, logrando su
<< 11 >>
La Cuenta del Omer
total purificación en los cuarenta y nueve días sucesivos. De su
condición de fabricantes de ladrillos y recolectores de paja para el
Faraón en Mitzráim ascendieron y se convirtieron en un pueblo
especialmente elegido por D-s, una nación de kohaním
(sacerdotes), reyes y ministros, todos consagrados a Su servicio.
Esta senda de purificación fue allanada entonces, y cada año, al
llegar este período, una vez más se abren las puertas y se despeja
el camino para todos aquellos que desean poseer los siete
atributos en su integridad.
El primer patriarca de Israel, Abraham constituyó la
personificación del atributo de JéSeD, Bondad. El alimentó y
sustentó a todo el mundo con su inmenso amor, y con su
abrumadora amabilidad los atrajo bajo las alas de la Shejiná. En
su personalidad no había sentimientos de celos, crueldad u odio.
El segundo patriarca de Israel, Itzjak fue la encarnación de la
GueVURÁ, Fortaleza. Por su intermedio fue introducido en el
mundo el temor a D-s. Toda su fuerza estuvo consagrada al
servicio y temor de D-s. En ello no vaciló. Cuando fue amarrado
al altar, no fue su fe la que se estaba poniendo a prueba, sino la de
Abraham.
El tercer patriarca de Israel, Yaacov fue la personificación de
TiFÉReT, la Armonía. Todo lo que hizo fue realizado con
simplicidad y perfección. Era puro en su relación con el Cielo y
con sus padres. Todo lo realizaba de una especial manera
armoniosa que se expresó tanto en su relación con Laván, en su
relación con Esav, y en su lucha contra el ángel. Estaba exento de
engaño y traición. Podríamos pensar que fue deshonesto y falso
con su padre Itzjak y su hermano Esav, pero la Torá en Bereshit
25:27, atestigua su auténtica talla ante D-s y el hombre: Yaacov
era un hombre perfecto; una perfección nunca antes vista. Hay
quienes parecen justos en su naturaleza y rectos en sus acciones,
pero en realidad son corruptos. Por el contrario, aunque las
acciones de Yaacov puedan parecer a primera vista deshonestas,
cuando analizamos detenidamente su personalidad encontramos
que son el epítome de la gloria y la rectitud.
<< 12 >>
Libros de Festividades
El primer maestro del Pueblo de Israel, Moshé fue la encarnación
de NéTzaJ, la Eternidad; la eternidad de la Torá. Todo lo que el
hombre adquiere es pasajero. Pero si adquiere la Torá de otros, u
otros la adquieren de él, es un bien con el cual se benefician tanto
el dador como el receptor. No existe nada pasajero o temporario
en relación con la Torá; así, Moshé -quien estuvo dispuesto a
entregar su vida por la Torá- tuvo el privilegio de convertirse en
su maestro y transmitirla a todas las generaciones.
El primer gran sacerdote del Pueblo de Israel, Aharón personificó
el atributo de HOD, Esplendor; amó la paz y luchó por ella, amó
a la humanidad y la acercó a la Torá. Todo aquel que observaba el
esplendor y la santidad de Aharón se veía estimulado a emular
sus cualidades y forma de conducirse. Sobre él decía la gente:
“Mirad a Aharón, quien aprendió Torá de su hermano menor y se
regocijó en su grandeza sin envidiarlo. Cuán agradables son sus
caminos y cuánto esplendor irradia de él”.
El primer gran Tzadik del Pueblo de Israel, Yosef personificó el
atributo de YeSÓD, Fundamento: la virtud de la moralidad. La
piadosa moralidad de Yosef era tan inmensa que logró el máximo
nivel de santidad. Esta cualidad se denomina Fundamento pues es
la base principal sobre la cual descansa el mundo. Si la
generación del Diluvio no hubiera pecado desviándose del pilar
de la moralidad, sus otras transgresiones no habrían sido
consideradas motivo suficiente para traer la destrucción al
mundo.
El primer gran Rey de Israel, quien tenía un corazón conforme a
la voluntad de D-s, el Rey David fue la encarnación del atributo
de MaLJÚT, Soberanía. David no alcanzó el reinado por sí solo.
No llegó a ser rey en razón de su poder ni por su sabiduría, ni
tampoco obtuvo la corona por herencia. Sólo D-s, el Rey de
reyes, lo llevó de cuidador de ovejas a convertirse en el fiel pastor
de Israel. Eligió a David porque El sabía que aunque recibiera la
capacidad de ascender a las más insignes alturas, continuaría
siempre sintiéndose un mero siervo. David era humilde en todo
momento: cuando cuidaba sus ovejas, y cuando los reyes del
oeste y del este acudían a su corte para honrarlo. Fue David quien
coronó a D-s como Rey de la humanidad y fue él quien
<< 13 >>
La Cuenta del Omer
suministró al mundo los medios para alabar a D-s -el Libro de
Tehilim (Salmos)-. El se regocijó en la grandeza de otros y la
combinó con la propia para honrar a Aquel que es dueño de toda
la grandeza: Y David bendijo a D-s ante toda la congregación, y
dijo David: Bendito eres Tú HaShem, D-s de Israel…Tuyos son
D-s: la grandeza, el poder, la gloria, la victoria y la majestad…
Tuyo es el reino y Tú eres ensalzado, supremo sobre todos los
gobernantes… ¿Quién soy yo y qué es mi pueblo para que Te
hagamos dones de esta clase?… pues todo es de Ti, y de lo Tuyo
Te hemos dado (I Crónicas 29:10-14).
Los Siete Atributos
Estos siete atributos están relacionados unos con otros, y cada
uno incluye en sí a todos los demás. Así, por ejemplo, no puede
haber Bondad sin Fortaleza, pues en tal caso ésta no se
consideraría un Atributo, sino tan sólo una expresión de ternura y
sensibilidad de corazón. De igual modo, si Bondad careciera de
Armonía podría degenerar en apatía e insensibilidad; y así
también con los demás atributos, cada uno de ellos posee una luz
propia que brilla al combinarse con los otros.
Los maestros del misticismo judío designaron la cuenta del Omer
como el período en el cual debemos corregir las fallas en cada
uno de los atributos y sus combinaciones. Los cuarenta y nueve
días se dividen en siete semanas, y en cada semana prevalece un
atributo específico.
Cuando los Hijos de Israel salieron de Mitzráim contaron
cuarenta y nueve días hasta que llegaron a Jorev y acamparon al
pie del monte para recibir la Torá. Durante este período se fueron
perfeccionando gradualmente, agregando virtudes una a una y
combinándolas con aquellas previamente adquiridas, hasta
alcanzar el último día la Soberanía completa. Todo el mundo se
convirtió, ante sus ojos, en un reino Celestial donde debía morar
la Presencia Divina, y ellos mismos pasaron a ser un reino de
kohaním (sacerdotes) y una nación santa, santificada para siempre
por la Torá.
Si el esplendor de estas nobles virtudes se empañara, ello sería
temporario, pues con sólo poner nuestro esfuerzo por retornar y
<< 14 >>
Libros de Festividades
recuperar aquel esplendor original que quedó arraigado
profundamente en nuestros corazones, habremos alcanzado
nuevamente esta pureza y santidad eterna. La pureza que el
pueblo de Israel adquirió en aquel entonces nunca podrá ser
eliminada en su totalidad. Cualquier judío que quiera regresar a
ese estado de pureza alcanzado en la entrega de la Torá, puede
hacerlo más fácilmente durante estos cuarenta y nueve días del
Omer, especialmente propicios para la purificación. Desde
entonces y para siempre.
Entendiendo esto, es por ello que al esperar un evento particular o
una ocasión especial, marquemos el calendario y se cuenten los
días para ello. Lo mismo sucede cuando se anticipa la recepción
de la Torá en Shavuot. Por ello se cuentan los días. Se espera la
llegada de Shavot. De hecho, es ésta la intención más importante
en la Cuenta del Omer. Al comprender que cada día cuenta, al
tomar lo máximo que podamos de cada uno de ellos, al
asegurarnos que cada minuto es importante, es así como podemos
recibir la Torá. Los Hijos de Israel se acercaron por primera vez a
D-s en Pésaj, luego de la Redención de Mitzráim (Egipto). Para
poder extraerlos de Mitzráim, D-s los hubo de sacar de manera
instantánea desde el nivel 49 de la impureza en el cual habían
caído. Pero entonces debieron entrar a los 49 niveles de pureza,
por sus propios medios y paso a paso. Esto puede compararse a
un niño que está aprendiendo a caminar. Tan pronto como
muestra signos de comprender que hay algo mejor que gatear en
cuatro patas, lo comenzamos a animar y reforzamos su deseo de
desarrollarse. Tomamos sus manos para ayudarlo en los primeros
pasos. Pero luego lo soltamos, de manera que pueda aprender a
caminar por sí mismo. Acercarse a D-s no es algo diferente.
Comenzamos con un gran deseo de arrepentirnos. Es casi como si
hubiéramos sido llamados por una voz que no podemos localizar
o guiados por una mano invisible. Más tarde la luz de esa fuerza
de guía desaparece y debemos continuar nuestra búsqueda de D-s
bajo nuestra propia inspiración.
La razón de este suceso no es siempre comprendida por la
mayoría de la gente, aunque es esencial que lo sea. La verdad es
que al aparentar alejar a la persona, de hecho D-s la está
atrayendo hacia El. Piénsalo. ¿No dejaron acaso los Mitzrim
<< 15 >>
La Cuenta del Omer
(Egipcios) salir a los Hijos de Israel? ¿No los dejaron ir al desierto
para servir a D-s? Los Yehudim (Judíos) debían de haber
comprendido que se estaban acercando a D-s. Pero entonces
vieron a los Mitzrim que corrían detrás de ellos. Los Yehudim se
preguntaron entonces si realmente el Todopoderoso estaba con
ellos. ¿Estaban realmente acercándose a El? Fue entonces que se
les dijo que volvieran su mirada hacia el Cielo y que orasen. Lo
mismo sucede con cada uno de nosotros. La única manera en que
podemos alcanzar nuestra redención personal es elevando nuestra
mirada hacia D-s y orando a Él pidiendo ayuda. Aun si nos
sentimos distantes, siempre debemos tener en mente que D-s está
muy cerca de nosotros y que Él está realmente tratando de
acercarnos. De hecho, la bondad de D-s es tan grande que
acercará incluso a aquellos que se encuentran muy distantes.
Sin embargo, de la Sefirá aprendemos que el proceso no puede
ser apresurado. Cuando esperamos algo, queremos que eso
suceda inmediatamente. La mayoría de las veces, en especial si la
cosa que esperamos es algo significativo, no sucede de inmediato.
La cosa no puede ser forzada en absoluto. De modo que no nos
queda otra alternativa más que esperar. Lo mismo sucede con el
acercamiento a D-s y con la recepción de Su Torá. Debemos
esperar para lograrlo; esperar para recibirla, tal como los Judíos
en el desierto que tuvieron que esperar hasta Shavuot. Y aunque
en Pésaj recibieron una tremenda luz y desearon servir a D-s
adecuadamente, aún no pudieron alcanzar su objetivo sino hasta
el día 50. Lo mismo sucede con nosotros. Sin embargo, si
persistimos en nuestro deseo de alcanzar ese nivel, eventualmente
lograremos la gran luz de Shavuot (Likutey Halajot, Shiluaj
HaKen 5).
El Noájida y la Cuenta del Omer
Enseña el Rabino Itzjak Ginsburgh que cada festividad judía
encierra una capacidad particular para la curación del alma, de
manera que el Noájida puede reforzar el poder del alma de
rectificar deseos del alma inapropiados. De manera que los
Noájidas pueden comenzar a vivenciar las experiencias
singulares de cada uno de estos días e integrar en sus vidas las
energías que hay en ellos. Advirtiendo que bajo ninguna
<< 16 >>
Libros de Festividades
circunstancia el Noájida puede crear o inventar nuevas
festividades, que es equivalente a inventar una nueva religión, de
manera que descarta que el Noájida siga las fiestas como Judío.
A partir de esto, es que podemos ver que el Noájida no cuenta el
Omer, tal como lo hace un Judío: “Hoy es el X día del Omer”,
ya que esto podría ser considerado el crear una religión, y esto
mismo se consideraría robo, por estar usurpando una identidad
que no le corresponde. Sin embargo, lo que si se puede hacer, lo
indica el estimado Rabino Itzjak Ginsburgh, así como el querido
Rabino Shalom Arush, a través de sus portavoces en español: el
Rabino Jaim Frim y el Rabino Yonatán D. Galed -que nuestro
Amado Padre les otorgue a todos ellos una larga vida y todas las
bendiciones escritas en la Torá-, ellos enseñan que hay una
energía especial en cada festividad y que se puede aprovechar, de
manera que es importante conocer más a profundidad la fiesta
para poder comprender como acercarse adecuadamente, ya que al
tener cada pueblo un propósito diferente, cada uno de estos debe
tomar lo que le ayude a mejorar en su misión con Él Bendito Es,
de manera que cada fiesta es una estación de energía para cada
uno, el Yehudí (Judíos) debe seguir 613 preceptos y el Noájida 7
leyes universales con todas sus derivaciones, es esto lo que
llevará a determinar como es que cada uno debe cumplir.
Enseña el Rebe Najmán: “Los días de la cuenta del Omer son
propicios para el arrepentimiento. El Pecador se compara con un
animal, dado que ha descendido desde el nivel de ser humano
para cometer un acto no bueno (ser como una bestia). Ahora bien,
cuando una persona actúa como un animal, se mantiene en
silencio y no le responde a aquellos que la humillan; puede
arrepentirse y retornar al nivel humano. El arrepentimiento le “da
una boca” - la capacidad de hablar y actuar como un ser humano”
(Likutey Halajot III, p. 334).
Esto se puede entender, porque la rectificación que se hace en
PéSaJ es el dinero o deseo material, lo cual está ligado con el
querer satisfacer los placeres más bajos, como un animal,
mientras que a medida que se acerca Shavuot se corrige dicha
cualidad no buena, y se llega a ser un hombre y es en este día
(Shavuot) donde corresponde la rectificación de la lujuria. De
<< 17 >>
La Cuenta del Omer
manera que puede verse claramente que las festividades tienen
como finalidad revelar la Voluntad y el Deseo de D-s.
También no dice el Rebe Najmán:
Los 49 días del Sefirat HaOmer corresponden a las 49 Puertas de
la Teshuvá (arrepentimiento). Estas 49 puertas se corresponden a
su vez con las 49 letras que conforman los nombres de las Doce
Tribus. Así, cada tribu tiene puertas individuales para cada uno de
sus miembros, de modo que todos puedan retornar a Dios a través
de su propia puerta. Y existe también la puerta 50, la puerta más
elevada: Shavuot. Esta puerta es, si así pudiera decirse, la
Teshuvá, el “retorno”, de D-s. Y cada persona puede llegar a su
puerta individual mediante los Tehilim (los Salmos). De modo
que debemos recitar los Salmos durante los 49 Días de la Sefirá,
al igual que durante todos los días de Teshuvá (el mes de Elul,
Rosh HaShaná). Esto nos llevará a nuestra Puerta del Retorno. Y,
alcanzando ésto, mereceremos la pureza y el retorno a D-s. El que
estos 49 Días sean los más propicios para recitar los Salmos y
arrepentirse es algo que aprendemos del comienzo del Libro de
Éxodo. El versículo dice, “Estos son los nombres de los Hijos de
Israel que descendieron a Mitzráim (Egipto); cada hombre con su
mujer, ellos llegaron”. En Hebreo las últimas letras de estas
palabras conforman las palabras Tehilim y Teshuvá.
Los versículos que siguen presentan entonces la lista de los
nombres de las Tribus (sus 49 letras). Ellos corresponden a los 49
Días de la Sefirá, correspondientes a las 49 Puertas de Teshuvá
(Likutey Moharán II, 73).
El Santo Ari de bendita memoria, el Rabí Itzjak Luria, explicó
que en la noche de Pésaj fue vital que los Judíos estuviesen en el
nivel de Mojín de Gadlut (de conciencia expandida). Esto se debía
a que los Judíos carecían de santidad y tan hundidos estaban en la
impureza que nunca hubieran podido, de otra manera, abandonar
Mitzráim. De modo que a los Judíos se les dio Conciencia, no de
una manera gradual y progresiva, tal como sucede normalmente
con la adquisición de la conciencia expandida. Sus niveles de
conciencia les llegaron de una manera inadvertida: Mojín de
Gadlut antes que Mojín de Katnut (el nivel de conciencia
<< 18 >>
Libros de Festividades
restringida). Sin embargo, al día siguiente mismo, el día posterior
al Éxodo, volvieron a lo “normal”, recibiendo la Katnut y
teniendo que alcanzar la Gadlut de manera progresiva.
Es posible recibir Mojín (conciencia o sabiduría), todos los días
de nuestras vidas. La persona comienza su día intentando servir a
D-s y con el correr del día, la persona misma va progresando;
alcanzando cada vez una mayor comprensión en el servicio a D-s.
Debemos cada día tratar de atraer esta sabiduría hacia nosotros.
Es la sabiduría para reconocer y comprender a D-s, de acercarse a
Él y de dedicarnos a servirLo. Tal como no hay dos días iguales,
la sabiduría de hoy nunca es la misma que la sabiduría de ayer o
la de mañana. Cada día nos provee de un grupo diferente de
conceptos y de experiencias que hacen a la sabiduría de ese día;
la sabiduría que debemos utilizar para poder conocer y acercarnos
a D-s ¡hoy!.
Ahora bien, la esencia del día es luz, luz espiritual. Y cada día
debemos tratar de alcanzar esa luz. ¿Cómo? Extrayendo el bien
inherente a este día, a cada día. Pero el día comienza de noche.
Comienza con oscuridad, con las barreras que nos impiden
alcanzar nuestro objetivo. Siempre debemos fortalecernos y hacer
todo lo posible para quebrar los obstáculos y obstrucciones que
nos rodean en ese mismo día. Sólo descubriendo el bien de cada
día y utilizando el conocimiento de que Dios controla todo lo que
sucede, que El es Rey, sólo entonces podemos reconocerLo y
acercarnos a El. Enseña el Rabí Natán que los obstáculos diarios
que nos enfrentan se encuentran en relación directa con los
niveles espirituales y la sabiduría que buscamos alcanzar. De
modo que no debemos sentirnos decepcionados cuando vemos
que nuestras mejoras en el servicio a D-s se enfrentan de pronto
con más dificultades. Mientras mantengamos el Mojín de Gadlut,
las fuerzas que se oponen a nuestro avance no podrán afectarnos.
Pues es sólo cuando descendemos al Mojín de Katnut, de
depresión y desesperación, que encontramos muy difícil
mantenernos firmes ante estos obstáculos. De hecho, nuestra
única protección es fortalecernos cada día. Incluso si hay
dificultades y obstáculos debemos comprender que hoy es parte
también del tiempo que se nos da en la tierra.
<< 19 >>
La Cuenta del Omer
Es también un día durante el cual podemos y debemos hacer lo
posible para acercarnos a D-s. Si no podemos hacer tefilá o
estudiar Torá adecuadamente, deberíamos entonces recitar
Tehilim o cumplir con otros Preceptos (mitzvot), haciendo
aquello que podamos. Pues “D-s quiere recompensar a sus fieles;
de modo que les dio la Torá para estudiar y muchas mitzvot para
cumplir”. En otras palabras, no debemos engañarnos pensando
que dado que el día comenzó mal, hoy es un día perdido, ¡D-s no
lo permita! Nunca debemos permitirnos decir que hoy ya no hay
motivo para tratar de conocer a D-s o retornar a El; que lo mejor
será esperar hasta mañana. Debemos más bien comprender que
todo día es importante, que todo momento cuenta.
Y ésta es la enseñanza del Sefirat HaOmer, la Cuenta de los 49
días para Judíos y Noájidas. Nos enseña a tomar y a hacer lo
mejor de aquello que tenemos, dado que ¡cada día cuenta!
(Likutey Halajot, Pikadón 4).
Profundizando más en esto, podemos decir que durante la Sefirá
tratamos de rectificarnos. En su esencia, la Teshuvá
(arrepentimiento) es aceptar que todo lo que sucede proviene de
D-s. Cuando uno se siente avergonzado frente a D-s, puede ser
comparado a un animal, sin el poder del habla. Y como resultado
de esa vergüenza que siente por haber actuado contra la Voluntad
de D-s y por haber transgredido, no puede levantar su cabeza o su
voz. Así, un paso importante en la Teshuvá y el retorno a D-s es
mantenerse en silencio al escuchar ser avergonzado y humillado.
La Teshuvá significa que no corremos más a contrarrestar el
insulto con justificaciones racionales, con excusas o con
arrogancia. Al aceptar verdaderamente que todo proviene de D-s,
entonces aunque sepamos que la persona que nos ridiculiza o nos
insulta no es mejor que nosotros, no respondemos ni decimos
nada. Comprendemos que esa persona no es más que un
mensajero de Dios y nos mantenemos en silencio y avergonzados
ante Aquel que lo envió.
Este es el significado de la elevación del Omer, de la Tenufáh.
TeNUFáH puede leerse también como TeNU-PéH, ¡otórgales
boca! Esto implica que la persona que cuenta el Sefirat HaOmer,
rectifica de esa manera su habla y se eleva del nivel del animal al
<< 20 >>
Libros de Festividades
del hombre. Se convierte en una persona completa. Siete semanas
más tarde, en Shavuot, el sacrificio que se traía era de trigo. A
diferencia de la bajeza del centeno, el trigo es un cereal
“humano”. Pero también el trigo tiene un aspecto de estar en
silencio, porque de hecho existen dos niveles de silencio. El
primer nivel, el nivel animal, es el de aquél que se encuentra tan
avergonzado por sus pecados que es incapaz de hablar. Se
encuentra sin palabras porque reconoce su culpa. Pero entonces
se arrepiente. Adquiere la palabra como en, “Tomen palabras con
ustedes y retornen a Dios” (Oshea 14.3). Y mediante su retorno y
acercamiento a Dios puede alcanzar el segundo nivel de silencio:
la Puerta de la Sabiduría (Avot 3.17).
Este silencio superior corresponde a la Emanación Divina, a la
Sefirá de Keter; que en sí misma es un aspecto de Shavuot. En
Shavuot, luego de los 49 días de la cuenta, luego de las 49 Puertas
del Arrepentimiento y del recitado de los Tehilim (Salmos), se
alcanza finalmente el nivel superior de silencio. Pero incluso
entonces es necesario recordar que todo comienza con PeSaJ, con
Pé SaJ, la boca que habla. Pues la única senda para alcanzar estos
niveles superiores es la Tefilá, la palabra verdadera del llamar a
D-s (Likutey Halajot, Simanei: Behema v-Jaiá Teorá 4).
En conclusión, podemos ver que el potencial del Sefirat HaOmer
es tal que podemos retornar y apegarnos a D-s de una manera
única, a la vez que rectificamos nuestros deseos materiales,
nuestra boca y la lujuria. Sin duda una gran oportunidad de
apegarnos a nuestro Amado Padre y alcanzar los 49 niveles de la
pureza, a través de ir reparando cada atributo y convertirnos en un
hombre completo, tal y como enseña el Rebe Najmán -de bendita
memoria-, alguien que lleva una ofrenda de trigo en silencio,
reconociendo que todo lo que ha venido en la vida, es un llamado
de HaShem a rectificar cada día, es esa voz que dice: ¿Ayeka?
(¿Dónde estás?) que tengamos todos la fuerza de subir hasta donde
Él Bendito Es desea que estemos, que agradezcamos por lo que
nos da y por lo que no nos da. ¡Feliz Ascenso a Todos!
<< 21 >>
La Cuenta del Omer
ג. HISTORIA
<< 22 >>
Libros de Festividades
Antecedentes
Además de los sacrificios Musaf de Yom Tov, el dieciséis de
Nisán, el segundo día de Pesaj, se traía una ofrenda Omer para la
comunidad. Consistía en un “Omer” (una medida equivalente a
2.5 kgs. aprox.) de harina de cebada que se mezclaba con aceite e
incienso. Se acompañaba con un cordero que se ofrendaba como
sacrificio olá.
El Omer se debía ofrendar “un día posterior a Shabat” [Vayikrá
(Levítico) 23.10]. Conforme a nuestra Tradición Oral, “Shabat” en
este caso significa “Yom Tov” (festividad), que quiere decir que
fue traído el día posterior al primer día de Pesaj.
Los Baitusim (una secta durante la existencia del Segundo
Templo que negaba la Tradición Oral) declararon que la Torá
deseaba que se ofrezca el Omer el día siguiente al Shabat
semanal, en otras palabras, un domingo. Entonces, los Sabios
ordenaron que todas las preguntas y respuestas formuladas
durante la preparación de la ceremonia sean reiteradas tres veces
para refutar con énfasis la doctrina incorrecta de los Baitusim.
Los preparativos para obtener el Omer de harina fueron
conducidas con gran regocijo y con la participación del público
en honor a la mitzvá (precepto).
En Erev (víspera de) Pesaj, los delegados del Beit Din [Casa de
Juicio (Tribunal)] visitaban el campo donde sería cosechada la
cebada para el Omer. Ataban las espigas de los granos para
facilitar su corte luego de Yom Tov.
En Motzae (la noche de) Yom Tov, la noche siguiente al primer
día de Yom Tov, todo el pueblo se reunía para estar presente
durante el corte. Creaban una gran conmoción para dar publicidad
a la mitzvá.
Se designaban tres judíos como cosecheros. Al atardecer, los
cosecheros anualmente seguían el ritual de preguntar a todos los
presentes, “¿Se ha puesto el sol?” (porque la mitzvá comienza al
atardecer). “Sí”, contestaban los espectadores. “¿Se ha puesto el
<< 23 >>
La Cuenta del Omer
sol?” repetían los cosecheros. “Sí”. “¿Se ha puesto el sol?”
preguntaban por tercera vez. “Sí”, contestaba la multitud.
Todas las preguntas y respuestas se reiteraban tres veces para
contradecir las enseñanzas falsas de los Baitusim. Luego, cada
uno de los cosecheros preguntaba, “¿Corto con esta hoz?” “Sí”,
respondía la gente. “¿Corto con esta hoz?”etc. , cada pregunta y su
respuesta afirmativa era repetida tres veces.
“¿Coloco lo cosechado en esta canasta?” preguntaban los
cosecheros. “Sí”, contestaba la gente, y así, tres veces más.
Si era un Shabat, los cosecheros preguntaban, “¿Es Shabat hoy?”
(queriendo decir, “¿Cosechamos aún siendo Shabat?”) “Sí”,
respondían (debido a que el corte de Omer anula la prohibición de
trabajar en Shabat). También, repetían esta pregunta tres veces, y
finalmente cada cosechero preguntaba, “¿Debo cosechar ahora?”
“Sí”, era la respuesta general. “¿Debo …?”, etc. ¡Qué grandioso
que era presenciar cómo se reunían los judíos, que se esmeraban
para realizar mejor la mitzvá!
HaShem le dijo al Klal Israel, “¡Ofreciéndome un omer de
cebada, la cosecha de granos en sus campos será bendecida!”
Esta ofrenda se traía en Pésaj porque Pésaj era la época en la que
el Tribunal del Cielo dictaba sentencia acerca de la cosecha de
granos de todo el año.
HaShem dijo a los judíos, “Espero que Me devuelvan sólo una
fracción diminuta de lo que Yo les confiero. Aunque en el
desierto yo le doy a cada miembro de la familia un Omer de maná
diariamente, no les pido a cada uno de ustedes que me de un
Omer de cebada cada uno. La nación entera ofrece sólo un simple
Omer!”
Se cosechaban tres seín (aproximadamente 8 kg.) de cebada con el
objeto de obtener un Omer (2,5 kg. aproximadamente) de harina
tamizada pura. Luego de la cosecha, las espigas de cebada se
llevaban a la azará [Atrio del Beit Hamikdash (Sagrado Templo)],
desgranadas, las semillas se tostaban al fuego, sobre el suelo, y
luego se tamizaban trece veces para obtener harina totalmente
pura.
<< 24 >>
Libros de Festividades
El kohén mezclaba el Omer de harina con aceite, preparándolo de
la manera indicada para una ofrenda minjá. Luego realizaba la
ceremonia de tenufá (agitación de los brazos). Levantaba el kli
sharet (fuente usada en el servicio) que contenía la ofrenda, hacia
los cuatro puntos cardinales, y hacia arriba y hacia abajo.
La ceremonia de alzar en brazos simboliza nuestra aceptación de
la autoridad del Amo del Universo. Al alzar la ofrenda y moverla
de atrás hacia adelante, afirmamos que el mundo Le pertenece; y
al moverla de arriba hacia abajo, que El es el Amo de las esferas
superiores e inferiores.
Asimismo, como recompensa por alzarla en todas las direcciones,
HaShem protege a la cosecha de los vientos malvados que
provengan de los cuatro puntos cardinales, y al moverla de arriba
hacia abajo, del rocío que cae. Protege nuestros cultivos de los
vientos y del rocío que pueden dañarlos o destrozarlos.
Luego, el kohén tomaba un puñado (kometz) de pasta, lo salaba y
lo quemaba en el mizbeaj (altar). El remanente se lo comían los
kohanim hombres mientras permanecían en la azará (patio del
Templo).
Deberíamos pensar que esta ofrenda, que consistía simplemente
de unos pocos kilos de harina de cebada, no podía tener una
consecuencia de gran importancia. Sin embargo, es un error, el
mérito de esta mitzvá previno varias catástrofes que podían haber
afectado al pueblo judío.
– La ofrenda del Omer era la mitzvá que protegía a los judíos en
los tiempos de Guidón (Shoftim 6 y 7).
HaShem le pidió al Juez Guidón que librara la guerra contra los
Midianim que estaban oprimiendo a los judíos. Sin embargo,
Guidón temía que su propio mérito y el del resto de la gente
fueran insuficientes para obtener una victoria. Entonces, el
Todopoderoso para reforzar su confianza les dio varias señales.
La noche anterior al enfrentamiento, El le ordenó al juez, “lleva a
tu sirviente Furá y vayan silenciosamente al campo de los
Midianim. Cuando escuches sus conversaciones te sentirás más
seguro del resultado de la guerra”. A la noche, Guidón y su
<< 25 >>
La Cuenta del Omer
sirviente, furtivamente, se acercaron a los alrededores del campo
Midianita. Delante de ellos se veían, esparcidos, los miembros del
ejército enemigo; eran tantos que parecían langostas, y también
había un sin número de camellos.
HaShem hizo que Guidón escuchara la siguiente conversación:
Un hombre le decía a su amigo, “Soñé que veía una rebanada de
pan de cebada rodando por el campo Midianita, llegaba a la carpa
y la chocaba con tanta fuerza que se daba vuelta y se venía abajo
por completo”. Su amigo le respondía, “Hay sólo una manera de
interpretar este sueño, tu viste la espada de Guidón ben Yoash, un
hombre judío. D-s le ha entregado en su mano a Midián y al
campo entero”.
Guidón se postró delante del Todopoderoso dándole las gracias.
Luego se dirigió a los judíos y les ordenó, “Vayamos a luchar,
porque HaShem nos ha entregado a los habitantes de Midián en
nuestras manos!” Guidón no sabía si el Klal Israel poseía méritos
suficientes para ganar esta guerra. Cuando escuchó el sueño,
comprendió su significado.
Era Pesaj, y la ofrenda del Omer de la comunidad ya se había
traído. El sueño le revelaba en virtud de qué poder espiritual
HaShem arrollaría el campo Midianita, en el mérito de la mitzvá
del korbán omer, la rebanada de cebada!
– El mérito del omer salvó a los judíos en los tiempos del Rey
Jizkiau. Mientras que dormían durante la noche de Pésaj, el ángel
de HaShem salió y atacó el campo de Ashur [Melajim Bet (Reyes
2) 19.35]. El Todopoderoso luchó a favor de Bnei Israel porque
ellos habían cumplido la mitzvá de la ofrenda del Omer.
– Era precisamente esa mitzvá la que libró a los judíos de Hamán.
Mientras que el Rey Ajashverosh en su palacio ordenaba a
Hamán que tomara su vestimenta real, su corona, y su caballo,
que vistiera a Mordejai, y que lo condujera por las calles de
Shushán, Mordejai estaba enseñando a sus alumnos en el Beit
Hamidrash (Casa de Estudios). Como era el dieciseis de Nisán, el
día en que se solía ofrecer el Omer en el Beit Hamikdash, él les
enseñaba las leyes. Mordejai levantó sus ojos y vio que Hamán se
aproximaba al Beit Hamidrash a caballo. “Debe de estar
<< 26 >>
Libros de Festividades
buscándome para matarme!” exclamó, temblando. “Apúrense”,
les ordenó a sus alumnos, “huyan para que no los maten
conmigo!”.“Ya sea por la vida o por la muerte”, contestaron sus
alumnos, “nos quedaremos contigo y no te dejaremos”. Mordejai
se envolvió en su talit y suplicó al Todopoderoso que los libere.
Mientras tanto, Hamán ingresó al Beit Hamidrash y, al ver las
filas de estudiantes, preguntó, “¿Qué están estudiando aquí?”
“Hablamos acerca del Omer, una ofrenda que solía traerse al
Todopoderso en este día, el dieciseis de Nisán, en nuestro Templo
Sagrado de Yerushaláim (Jerusalén)”. “Esa ofrenda de Omer”,
preguntó Hamán, “¿Cuál es su valor? ¿miles de monedas de oro o
plata?”. “No, en absoluto”, le dijeron. “Consiste en harina de
cebada y su valor es de apenas diez maná”.
“¡Malditos sean!” gritó Hamán. “Quítense esta vestimenta de
sacos y cenizas que están usando y dejen de rezar. Ustedes judíos
con sus ofrendas baratas – y no sólo con la ofrenda real sino con
el estudio de sus leyes – no vencerán a mi ofrenda de 10,000 kikar
de plata al rey! “Levántese, Mordejai, ya que se me ha ordenado
que lo vista con estas vestimentas reales, lo siente en el caballo
del rey, y lo lleve por las calles de Shushán”. Hamán vistió a
Mordejai luego de obligarlo a hacerse un corte de cabello y a
darse un baño ya que las peluquerías y casa de baños de Shushán
estaban cerradas por orden de Ester. Luego inclinó su espalda
para que Mordejai pudiera montar el caballo, cumpliendo
literalmente la promesa al pueblo judío [Devarim (Deuteronomio)
33.29]: “Tus enemigos se presentarán ante tí y tú deberás
pisotearlos en sus altos lugares”.
Esta historia demuestra que aunque después de la destrucción del
Templo no podemos ofrecer un Korbán Omer, el mérito de
estudiar sus halajot (leyes) es equivalente a traer de hecho la
ofrenda al altar.
Hoy en día, debido a que no hay korbán Omer para levantar la
prohibición de consumir jadash/ el nuevo cultivo, la halajá
establece que se permite que se consuma cada año después del
dieciséis de Nisán.
<< 27 >>
La Cuenta del Omer
Al respecto escribe el Rabino Eliahu Kitov: En su profecía de
exhortación al pueblo, el Profeta Jeremías dice: Tampoco dijeron
en su corazón: “‘Temamos ahora al Señor, nuestro Dios, que
envía la lluvia temprana y la tardía a su debido tiempo, que cuida
para ustedes las semanas fijas de la cosecha’. Nuestros pecados
han apartado todo ello, y sus iniquidades han impedido el bien de
ustedes” [Yirmeyahu (Jeremías) 5.24-25]. Aquel que da la lluvia,
la temprana y la tardía, también tiene el poder de retenerla. ¿No
deberíamos temerLe y abstenernos de despertar Su ira? Incluso
después de que D-s saturó los suelos con la lluvia temprana e hizo
caer la lluvia tardía sobre los campos llenos de paja y rastrojo,
mientras no hayan transcurrido las siete semanas de cosecha entre
Pésaj y Shavuot el mundo sigue necesitado de Él, Quien cuida
para nosotros las semanas fijas de la cosecha de los rocíos previos
y los vientos peligrosos, de las fuertes ráfagas y del dañino
gusano. ¿No deberíamos temerLe y abstenernos de provocarlo?
Durante este período de cosecha de siete semanas el sustento del
hombre está en juego, ¿Será bendecido con abundancia o
maldecido con hambruna? Si tiene méritos, se abren para él los
tesoros de la vida, la bendición y la abundancia. Pero si -D-s
libre- carece de ellos, entonces en verdad debe temer que la ira
Divina se encienda en este período.
Es en ese momento que contamos los días del Omer, en el
período de la cosecha, para que podamos determinar cuántos días
han transcurrido sin traer consigo tormento. La persona debe orar
para que estos días continúen libres de perturbaciones, que la
cosecha del trigo se complete, y que seamos bendecidos con
abundancia y sustento para todo el año.
La Torá no hace referencia alguna al hecho de regocijarse en
Pésaj, pues en esta Festividad se emite el juicio Divino respecto
del éxito de nuestra producción (Yalkut Shimoní, parashá Emor).
“Será siete semanas completas” [Vayikrá (Levítico) 23.16] –
¿Cuándo son «completas» [es decir, sin contratiempos ni
catástrofes]? Cuando el pueblo de Israel cumple la voluntad de
Di-s (Vayikrá Rabá 28).
<< 28 >>
Libros de Festividades
Dado que éste es un largo período de juicio de cincuenta días, el
sentimiento de zozobra que se experimenta en él es inmenso, pues
deseamos que transcurra con éxito, sin que se produzcan
incidentes o tragedias. Por ello, es esencial mostrar en estos días
un comportamiento adecuado hacia nuestros semejantes,
procurando la armonía y la paz.
D-s dijo: “Los trato como príncipes y nobles. Mientras duermen
en paz en sus lechos, guardo sus vidas y bienes. Preparo su
sustento para todo el año, para que sean amables unos con otros,
¡Y sin embargo entre ustedes mismos no se tratan con respeto!
¡Enviaré retortijones de hambre al mundo en vez de bendiciones,
hambruna en lugar de tranquilidad, y muchos de ustedes
perecerán en masa! ¡Por no haber honrado a los vivos, honrarán a
los muertos! ¿No es mejor que honren a los vivos, como lo hago
Yo con ustedes? Así su días se colmarán de bien y de
bendiciones”.
<< 29 >>
La Cuenta del Omer
ד. LEYES Y
COSTUMBRES JUDÍAS
<< 30 >>
Libros de Festividades
Torá Escrita
Leemos en la Torá en el libro de Vayikrá (Levítico) 23.15-21:
"Contarán para ustedes, desde el día posterior al Shabat (primer
día de pascua [Pésaj]), desde el día en que ustedes trajeron el
Omer mecido, siete semanas completas serán. Hasta el otro día de
la séptima semana, contarán cincuenta días. Entonces ofrendarán
una ofrenda nueva al Eterno. Desde sus moradas traerán dos
panes para elevación, de dos décimas (de efá) de sémola serán.
Leudados los hornearás. Son primicias para el Eterno.
Ofrendarán con el pan, siete corderos sin defecto, de un año, un
ternero hijo de vacuno, y dos carneros. Serán en holocaustos a
HaShem, con sus oblaciones y sus libaciones. Fuego ígneo de
aroma grato, delante de HaShem. Tomarán un chivo de los
caprinos para ofrenda por pecado, y dos corderos de un año para
sacrificio de Paz. Los mecerá el Kohen con el pan de las
primicias, en elevación delante de HaShem, con los dos corderos.
Sagrados serán delante de HaShem, para el Kohen. Proclamarán
aquél mismo día, convocación sagrada será para ustedes Toda
labor de trabajo no harán. Ley perpetua en todas nuestras
moradas, para nuestras generaciones".
En la época del Beit HaMikdash (Sagrado Templo), al principio
de la noche del 16 de Nisán, o sea en la salida del primer día de
Pésaj, se cortaba una pequela medida llamada Omer
(aproximadamente 20 dm³) de la nueva cosecha de cebada, que se
llevaba como ofrenda al Beit HaMikdash. A partir de ese día, era
obligación contar 7 semanas hasta la fiesta de Shavuot.
Aunque hoy en día, como el Templo no está ¡Que pronto sea
reconstruido!, el Omer no es ofrecido, permanece la obligación
de contar el Omer, día a día, hasta convertirnos en
espiritualmente aptos para recibir la Ley Divina, la Torá, el día
cincuenta, día de Shavuot.
El Omer, simboliza por lo tanto la purificación de Israel en vista
de la recepción de la Torá, y como dice el Zohar, el que no cuenta
el Omer, no es contado entre las personas puras y no tiene parte
en la Santa Ley.
<< 31 >>
La Cuenta del Omer
El principio de la Cuenta del Omer es un tiempo de tristeza. No se
realizan casamientos durante el período del 16 de Nisán hasta el
18 de Iyar; se disminuye la alegría, se esta en luto, por lo que no
se corta el cabello ni se disfruta del sonido de la música. Fue en
este período que los 24,000 discípulos de Rabí Akivá murieron en
una plaga “porque no se condujeron con respeto uno con el otro”.
Torá Oral
1. Se cuenta el Omer día por día y a partir del séptimo día, se
cuentan los días y las semanas.
2. Se cuenta el Omer de pie. Sin embargo, se cumple con su
obligación si se cuenta sentado.
3. La obligación de contar el Omer cada noche empieza a partir de
la caída de la noche (aparición de las estrellas). Si por error se
contó el Omer durante el crepúsculo, antes de la aparición de las
estrellas, según cierta opinión de nuestros Sabios se cumple con
la obligación, pero se recomienda en este caso volver a contar a la
caída de la noche sin repetir la Berajá (Bendición).
4. Se cuenta el Omer hacia el final de Arbit (rezo de la noche), al
cabo de la Amidá (rezo silencioso). Si ya es de noche, se cuenta el
Omer aún antes de la oración de Arbit.
5. El oficiante empieza por decir la Berajá seguida de la cuenta
del Omer. Luego cada uno de los fieles repite la Berajá y cuenta
él mismo, pues el deber de contar es personal.
La Bendición es la siguiente:
Baruj Atá, Amonai, Elokeinu melej haolam, asher kidshanu
bemitzvotav vetzivanu al sefirat haomer. (Bendito eres Tú,
Eterno, nuestro D-s, Rey del Universo, que nos has santificado
con Tus preceptos y nos ordenaste lo que se refiere al cómputo
del Omer
Luego se menciona el número del día, y el número equivalente de
semanas y días que representa, por ejemplo:
“Hoy, son cinco días del Omer”…
<< 32 >>
Libros de Festividades
“Hoy , son catorce días, que son dos semanas del Omer”...
6. A partir del crepúsculo no debe cenar antes de cumplir con la
obligación del Omer, pero si empezó a comer antes de la hora del
Omer, no es preciso interrumpir y contará después de la comida.
7. Si no sabe contar en Hebreo, se cuenta el Omer en cualquier
otro lengua que conoce.
8. Si, antes de contar, nos preguntan cual es la cuenta del Omer,
hemos de responder: Ayer era tal día del Omer, pues si
mencionamos la cuenta de hoy, ya habremos así cumplido con la
obligación y no podríamos ya contar normalmente con la Berajá.
9. Si se olvidó de contar al principio de la noche, puede hacerlo
toda la noche. Si omitió de contar durante la noche, puede reparar
este olvido durante el día, pero sin decir Berajá, y en las noches
siguientes sigue contando con la Berajá.
10. Pero si omitió de contar aun durante el día, la cuenta de 49
días ya no será completa y, no habiendo observado la condición
de “siete semanas enteras”, ya no podrá decir la Berajá durante el
resto del período del Omer y tendrá que contentarse en pedir cada
día a otra persona cuando bendice que piense incluirlo en su
Berajá y él mismo contará sin Berajá.
11. Antes de decir la Berajá, hay que saber qué día se va a contar.
12. Si se equivocó una noche en la cuenta y sólo a la noche
siguiente se dio cuenta del error, es como si no hubiese contado
aquel día, y ya no puede decir la Berajá los días siguientes. Esto
se aplica en el caso que está seguro del error, pero ante la duda si
se equivocó o no, puede seguir contando los demás días con
Berajá.
13. Las mujeres están exentas de contar el Omer. Si lo desean,
pueden contar sin Berajá.
14. Las mujeres tienen la costumbre de no hacer labores durante
las noches del Omer, a partir de la caída de la noche.
15. El 14 de Iyar es llamado PéSaj Shení (Segundo Pésaj), este día
fue dado por HaShem Bendito Es, para toda persona que estaba
<< 33 >>
La Cuenta del Omer
imposibilitada de haber ofrecido el Korban Pésaj (ofrenda de
Pésaj), ya sea por un estado de impureza o alejamiento, lo podría
hacer en este día, justo un mes después. celebrando este mediante
el consumo de Matzá y Maror.
16. Pésaj Shení, no se considera un día de Yom Tov (festividad) o
Jol HaMoed (día intermedio de Pésaj), sin embargo como en la
época del Beit HaMikdash (Sagrado Templo) era un día de fiesta,
conserva su valor hoy en día y en este día no se hace Tajanún en
las oraciones.
17. En Pésaj Shení se suele comer la Matzá que sobro de Pésaj, en
recuerdo del Korbán PéSaj que se consumía con la Matzá.
18. El 18 de Iyar, es el día 33 del Omer en Hebreo Lag Baomer, es
el aniversario del fallecimiento (petirá) de Rabí Shimón Bar
Yojái, autor del Zohar HaKadosh. Se celebra como día de la
Hilulá de Rabí Shimón Bar Yojái, que significa casamiento y
unión de este gran justo con HaShem.
Aunque los días de la desaparición de los Tzadikim (Justos) de
este mundo sean días que deberían ser acompañados más bien por
ayunos, la voluntad de Rabí Shimón Bar Yojái fue que el día de
su Petirá fuese observado cada año con manifestaciones de
alegría y de fiesta en un ambiente de Mitsvá y de Kedushá
(santidad). La tradición cuenta que en ese día una luz
resplandeciente iluminó la casa de Rabí Shimón en presencia de
sus prestigiosos discípulos y a la puesta del sol, este gran Maestro
rindió su alma al Creador.
19. Según la tradición es en Lag BaOmer que tuvo fin el período
de gran rigor Divino durante el cual murieron veinte y cuatro mil
discípulos de Rabí Akivá, por lo cual se observa un cierto duelo
hasta esta fecha. No se dice Tajanún en Lag BaOmer, y a partir de
ese día se pueden celebrar bodas. Se permite cortarse el cabello y
la barba desde el día siguiente por la mañana.
20. La noche de Lag BaOmer, se suele alumbrar las sinagogas con
muchas luces y velas.
21. Después de la oración de Arbit, se acostumbra estudiar el
Zohar y leer en particular el trozo relativo a la desaparición de
<< 34 >>
Libros de Festividades
Rabí Shimón Bar Yojái, seguido del canto místico en su
honor:Bar Yojái Ninuhahta Ashreja.
22. En Erets Israel, se celebra Lag BaOmer con cantos y bailes
alrededor de fogatas encendidas en honor de Rabí Shimón Bar
Yojái.
Algunos Relatos del Talmud
Relata el Talmud que el Rabí Akiva tenía 24.000 discípulos,
todos los cuales eran muy grandes rabinos. El mismo Rabí Akivá
era uno de los más grandes rabinos del Talmud. Pero, durante
este período de 33 días, los 24.000 discípulos fallecieron debido
a que no se trataban respetuosamente entre sí. Al morir ellos,
el mundo quedó desolado, hasta que el Rabí Akivá le enseñó la
Torá a cinco nuevos discípulos: el Rabí Meir, el Rabí Shimón bar
Yojai, el Rabí Yosi, el Rabí Nejemías y el Rabí Yehudá. Fueron
estos grandes Tzadikim los responsables de restaurar, más
tarde, toda la Torá. Ellos son precisamente los rabinos de la
Mishná (Yebamot 63a).
Antes del fallecimiento del Rabí Akivá, este gran maestro del
Pueblo Judío llamó a sus dos discípulos más amados, el Rabí
Shimón bar Yojai y el Rabí Meir. Le preguntaron al Rabí Akivá
cuál de los dos lo reemplazaría. El Rabí Akivá les dijo, “Rabí
Meir tomará su posición como cabeza de la Yeshivá”. Entonces,
volviéndose hacia el Rabí Shimón le dijo, “Es suficiente con que
tu Creador y yo sepamos del nivel de tu grandeza”
(Yerushalmí, Sanedrín 2).
Dijo el Rabí Shimón, “Yo tengo el poder de corregir al mundo
entero; puedo hacer que el mundo sea exceptuado del Juicio”
(Suká 45b).
El Rabí Shimón estaba dejando la cueva donde él y su hijo el
Rabí Elazar habían estado ocultos de los romanos durante
treinta años. Estaban hablando sobre la rectitud que existe en el
mundo cuando el Rabí Shimón dijo, “Es suficiente con que tú y
yo estemos en el mundo”. Otra vez dijo, “Yo tengo suficiente
mérito como para el mundo entero” (Shabat 33b; Suká 45b).
<< 35 >>
La Cuenta del Omer
ה. LA CUENTA DEL OMER
<< 36 >>
Libros de Festividades
Día 1: Bondad en Bondad (Jesed en Jesed) [Semana 1]
El primer atributo rectificado del alma es amar el amor. La bondad
amorosa en la bondad amorosa. Amar el amor significa que yo amo la
experiencia, el sentimiento de amar, amar a otra alma. Me doy cuenta y
siento que no hay nada mejor en la vida. Este es el verdadero propósito
de la vida. No hay nada más placentero en la vida. Esto es mi
satisfacción en la vida: disfrutar amando a otra alma.
La bondad en la bondad es amor en el amor, la esencia de la cualidad
del amor. ¿Qué significa amor en el amor? Amar el amor, amar el
sentimiento de amor por otra alma, y ante todo por nuestra pareja. En el
primer día del omer se nos invita a recordar que no hay nada más
bueno, placentero y agradable que experimentar amor. La misma
experiencia de amar a otra persona da motivo a nuestra vida, y nuestro
mayor deseo debe ser poder disfrutarlo.
Muchas veces nos olvidamos del placer y el valor de la capacidad de
amar a otra alma. No apreciamos el hecho de que somos capaces de
amar, u olvidamos que esto es algo que tenemos que desear a los
demás. La demoledora rutina de la vida nos atrae a lo superficial, a la
carrera por el éxito y los placeres personales, y entramos en el remolino
en cuyo vórtice se encuentra nuestro yo. El primer día del Omer nos
invita a que frenemos este huracán y comencemos a generar un
movimiento opuesto, esta vez en torno a nuestro amado. Y de esta
manera, cuando dejamos de ir en busca de recibir placer sólo para
nosotros, descubrimos un placer superior y que nos proporciona mucha
más, el placer de dar.
Por supuesto, también existe el peligro en amar el amor, y es el que la
experiencia del enamoramiento se convierta en lo principal, y se
reemplace por el amor a sí mismo. Y entonces, si la emoción del amor
por el otro se termina, D-s no lo quiera, sentimos que el amado ya no
nos conviene y queremos dejarlo. Pero debemos recordar que aún no
hemos abarcado la imagen completa del amor: en los próximos días
vamos a examinar otros aspectos de la bondad para complementar el
retrato, entonces obtendremos la respuesta a esta pregunta. Mientras
tanto recordémonos a nosotros mismos, que amar el sentimiento del
amor tiene un enorme valor en sí mismo, y si es verdadero, no es un
sentimiento de auto-satisfacción, sino un deseo de romper las barreras
de nuestro propio ser para conectarnos con el alma del otro.
<< 37 >>
La Cuenta del Omer
Ejercicio: Si ya has encontrado tu pareja para la vida, detente y
recuerda lo maravilloso que es el hecho de haber sido bendecido con el
amor por ella. Si no la has encontrado, detente y medita en el hecho de
que no sólo eres digno de amar, sino también digno ser amado.
Día 2: Rigor en Bondad (Guevurá en Jesed)
A veces tenemos que hacer un esfuerzo para amar. No siempre es fácil
amar a la otra persona. Si sentimos distancia o separación en relación a
él o sus opiniones, las almas se tienen que conectar, porque las almas
tienen que amar a las almas. D-s creó el mundo con amor, y así
tenemos que crear nuestro mundo. A veces es difícil, pero poseemos el
poder en nuestra alma para superar esos sentimientos de distancia y
separación, y abrazarlo para acercarlo y amarlo.
El Poder en la Bondad, significa que para Amar hay que Esforzarse. A
veces tienes que trabajar duro para amar. Hay ciertas personas hacia las
cuales de forma natural, por causa de nuestra alma terrenal, no
sentimos amor por ellas. Ya sea si esto es debido a sus rasgos u
opiniones, hay algo en ellas que nos aleja. Pero la Escritura dice: “El
mundo con bondad se construirá”. D-s creó el mundo con amor, y
nosotros también tenemos que crear nuestro mundo con amor. Nuestras
almas bajaron a este mundo para conectarse. Las almas deben amar a
las almas, incluso si se necesita un esfuerzo y sobreponerse. Esto es el
poder en la bondad, la fuerza del amor.
La palabra “esfuerzo” [maamatz] se relaciona con el coraje [ometz],
como en la expresión un corazón aguerrido. Amar a una persona
diferente a mí en su carácter o sus opiniones exige de mi tener coraje,
el valor de apartarme de lo familiar y lo cómodo. En primer lugar,
debemos hacerlo con el resto de las almas de Israel. Somos un gran
cuerpo, todas nuestras almas están conectadas, y las separaciones y los
conflictos entre nosotros sólo están diseñados para desafiarnos a
elevarnos por encima de ellos y enfrentarnos con los demás cara a cara.
Más allá del amor a Israel, está el amor a toda la humanidad, el amor a
todos los seres humanos, porque todos son hijos de D-s. Aquí, también,
debemos superar la tendencia humana a rechazar al extranjero y mirar
a todos con el buen ojo del amor y encontrar el mérito en cada uno.
“Dichoso el hombre que se esfuerce por Tí”: Este verso que se dice
sobre el amor a D-s, puede ser traducido como el amor a una persona.
El esfuerzo por llegar al otro es exigente, pero al final nos produce una
gran dicha.
<< 38 >>
Libros de Festividades
Ejercicio: Piensa en una persona hacia la cual no sientes un amor
natural. Esfuérzate en encontrar un mérito y verlo con un buen ojo, y
entonces encuentra ese lugar en tu corazón que puede sentir amor.
Día 3: Belleza en Bondad (Tiferet en Jesed)
¡La Belleza en Jesed, qué hermoso es amar! ¡Qué esplendoroso es el
amor! ¡Qué armonioso es el amor! La belleza es armonía. Imagínense
como una pareja casada enamorada, acariciándose uno al otro como
dos palomas enamoradas. No hay nada más hermoso que eso.
La Belleza en la Bondad se refiere a lo bello que es amar. No hay nada
más hermoso en el mundo que el amor, y sobre todo el amor verdadero
entre un hombre y una mujer que llegan al pacto matrimonial y a un
compromiso mutuo. Despojándonos del cinismo con que nos
acorazamos para hacer frente a nuestro mundo cínico, la imagen de los
amantes que se buscan uno al otro como dos palomas enamoradas, “tus
ojos son palomas”, sin sentir la necesidad de decir una palabra, es la
cosa más bella del mundo.
Se cuenta acerca del santo Baal Shem Tov, fundador del jasidismo, que
envió cierta vez a sus alumnos a la casa de dos aldeanos, marido y
mujer, a que los observaran. Los estudiantes fueron tal como les pidió
su maestro y observaron al hombre y la mujer simples sentados en su
casa, cada uno ocupado a su trabajo – uno sentado aquí en la mesa y la
otra sentado allí en la mesa. Aparentemente se trata de una escena muy
simple, y no estaba claro por qué el Rebe los había enviado a sus
estudiantes para verlos. Pero cuando los estudiantes del Baal Shem Tov
llegaron allí se sintieron como en el paraíso, el paraíso en la tierra, un
lugar de ensueño y de perfume celestial, lleno de la belleza del amor.
De los sinónimos en hebreo de bello (hay ocho de estas palabras…). La
palabra tiferet, belleza, expresa lo bello de la armonía, una amalgama
equilibrada y adecuada entre componentes diferentes y hasta
contrarios. Esto nos enseña que la belleza del amor no se debe a la
unión de dos personas similares, que se sienten cómodos unos con
otros debido a su proximidad natural, sino justamente al apareamiento
de elementos que están en tensión: en el ámbito físico, el hombre y la
mujer cuya realidad corporal es la de dos sexos opuestos y
complementarios, y a nivel espiritual, de dos almas que se diferencian
cada una con su propio propósito y misión. Cuando estos dos opuestos
pueden interconectarse con el amor y la fertilidad, la belleza que emana
de su conexión, es una chispa de la perfecta belleza del Creador -
bendito Sea- que concilia todos los opuestos.
<< 39 >>
La Cuenta del Omer
Ejercicio: Tómate unos minutos para observar la belleza de la pareja
de amados. Si experimentas alguna dificultad en tu relación con tu
esposo o esposa a causa de los desacuerdos, considera el hecho de que
lo opuesto que hay en ustedes es la clave de su hermoso amor.
Día 4: Victoria en Bondad (Netzaj en Jesed)
La rectificación de la psiquis de la sefirá de Victoria incluida en
Bondad, es la capacidad que tenemos para triunfar en el cometido de la
bondad y el amor. ¿Qué significa triunfar en el cometido de la bondad y
el amor? Hay que aprender a balancear nuestra expresión hacia el
exterior de la bondad y el amor. Tengo mucho amor en el corazón, y
tengo un gran deseo de demostrarte cuánto te amo. Pero para esto se
requiere una gran destreza. Se lo puede hacer de una manera buena,
correcta y equilibrada, o torcida, que no sale bien. Hay que estudiar el
arte del equilibrio adecuado para saber cómo demostrar y expresar de
la manera más adecuada ese amor que tengo en el corazón hacia ti.
El Creador sembró dentro de nosotros el poder de amar. Tenemos
interés en exteriorizarlo, expresar nuestro amor a nuestro amado, pero
no siempre lo logramos. A veces queremos amar, pero cuando tratamos
de demostrarlo a nuestro amado el resultado es poco convincente. El
amor no puede ir en forma recta, se inclina demasiado hacia un lado o
el otro, y a veces incluso se cae...
El poder del amor contenido y modulado. Tenemos que saber dominar
nuestro potencial de amar y dirigirlo. Este es el poder de Victoria en la
Bondad. La palabra Netzaj, recuerda al triunfo y la conquista, pero
también es de la raíz nitzuaj, como el menatzeaj, el director de la
orquesta o la persona que dirige una actividad determinada. Aunque
victoria se relaciona con la guerra, dirección es un arte. Así, Victoria en
Jesed es el potencial que existe en nosotros de dirigir la actividad de la
bondad y el amor, desarrollar el "sentido artístico" que nos dirija cómo
expresar nuestro amor de forma equilibrada. Tenemos que percibir
cuándo hablar y cuando callar, cuando acercarnos y cuando alejarnos.
El verdadero arte (umanut, )אמנותse relaciona siempre con la fe
(emuná, )אמונה. Efectivamente, las sefirot de Netzaj y Hod, Victoria y
Reconocimiento, correspondientes a las dos piernas en el cuerpo
humano, se apoyan más que las demás en la fortaleza de nuestra fe.
Cuando estamos fortalecidos en nuestra fe porque hay una conexión
profunda y esencial entre nuestra alma y al alma de nuestro amado, a
tal punto que nada puede romperla, eso nos inspira un estado de
serenidad y confianza necesarios para sentir el latido de nuestro amor y
<< 40 >>
Libros de Festividades
saber controlarlo correctamente. Cuando el amor se expresa de forma
firme y equilibrada, es capaz de producir una mejor unión entre las
personas.
Ejercicio: Piensa en tus relaciones con la persona que amas en la vida
como si fuera una pequeña orquesta, una orquesta de dos instrumentos.
Ahora ponte en la posición del director de la orquesta y trata de sentir
en qué momentos y de qué manera es mejor para cada instrumento que
se escuche su melodía. En el momento oportuno vuelve a ser sólo un
instrumento y entrega la batuta a tu amado.
Día 5: Agradecimiento en Bondad (Hod en Jesed)
Todo niño oye de sus padres y maestros que si alguien le hace un favor
tiene que decirle gracias. Es una demostración de buenos modales que
cuando alguien te hace un favor le debes agradecer. Pero ese no es el
agradecimiento verdadero, no es esa emoción que nace del corazón, la
cualidad de Hod, el "agradecimiento", no es el reconocimiento en la
bondad, el agradecimiento que surge del amor. El agradecimiento
verdadero es la potencia genuina que tiene el sentimiento de amor en el
corazón. Cuanto más te amo, más quiero agradecerte desde lo profundo
de mi corazón. Gracias por todo lo que haces por mí.
A todos los niños se les enseña a agradecer. Es importante para una
persona que le digan gracias, y aún más que él mismo reconozca. El
agradecimiento fomenta en nosotros el sentimiento de gratitud por la
abundancia que nos ha llegado.
Pero el agradecimiento verdadero no es un homenaje verbal de la boca
para afuera que emana de un mecanismo automático condicionado,
sino que nace del amor. Al sentir amor por alguien, el amor por ella
fluye hacia afuera por sí mismo y pide expresarse por medio de decir
gracias: ¡Gracias por todo lo que me has dado! ¡Gracias por lo que eres
tú! Y cuanto más profundo es el amor, así también es el agradecimiento
que surge de él. Esto es Hod en Jesed, esplendor en la bondad: Gracias
por amor.
No es coincidencia que el judío comienza el día con un
agradecimiento, diciendo: "Yo agradezco", modé aní al despertar ("Te
doy gracias, rey viviente y eterno, que has devuelto el alma dentro de
mí, con misericordia, grande es tu fidelidad"). El "agradecimiento" de
la mañana es un estado de "paraíso" (modé y edén, tienen la misma
guematria) sobre el que se basa todo el día. Esta regla en nuestra
relación con D-s también es válida para las relaciones con las personas
<< 41 >>
La Cuenta del Omer
que nos rodean: Si sabemos decir gracias por amor a ellas, servirá
como una base sólida para todas nuestras relaciones.
Está escrito en la ley judía "cuatro deben agradecer públicamente" (o
sea, decir la bendición "el que otorga bondad al deudor", que es el
agradecimiento por habernos salvado la vida): los enfermos que se
curaron, el presidiario que salió de la cárcel, el que viajó por el mar y
volvió a tierra, y el que va por el desierto y regresó a la ciudad. En las
relaciones con nuestros seres queridos, y sobre todo con nuestro
cónyuge, nosotros también tenemos que sentir que sin su presencia en
nuestras vidas, también hubiéramos sido uno de esos cuatro: sin él
estaríamos enfermos, sin él estaríamos encarcelados, sin él estábamos
en medio del mar, sin él estaríamos en el desierto. Si recordamos esto,
sentiremos gratitud en cada momento.
Ejercicio: Piensa en la persona más amada, e imagina cómo la vida sin
ella sería como un desierto, el mar, la cárcel y hasta como un enfermo
(Como en la expresión del Cantar de los Cantares "estoy enfermo de
amor"). Ahora acércate a ella y dile gracias de todo corazón por haberte
rescatado de esos sufrimientos.
Día 6: Fundamento en Bondad (Yesod en Jesed)
Fundamento es el atributo del justo, el fundamento del mundo. Es el
poder y la voluntad en la psiquis de realizar un pacto con el prójimo. El
fundamento en la bondad es establecer un pacto por amor. No quiero
que mi amor sea una experiencia pasajera, momentánea. Yo quiero que
mi amor construya un lazo entre nosotros que permanezca por siempre.
¿Qué significa fundamento en bondad, fundamento en amor, un pacto
en el amor? Significa que incluso aunque a veces haya riñas entre
nosotros, porque tenemos opiniones diferentes y no siempre pensamos
igual, pero como trasfondo hay un gran amor, un amor esencial que se
sobrepone y dulcifica el juicio de nuestras riñas eventuales. El pacto
nos protege, por eso se llama "protección del pacto", porque la
conexión, nuestra fidelidad, nuestra promesa mutua es una fuerza que
perpetua nuestra relación por siempre jamás.
Ejercicio: Detente un momento a pensar ¿Qué cosa no buena sientes
con un ser amado, que crece dentro de ti como resultado de un
prejuicio interior tuyo, como una cortina que pones entre ti y los demás
para evitar que puedan llegar a ti todo tipo de cosas indeseables. Ahora
tratar de eliminar este prejuicio de la ecuación y comprueba si el amor
entre ustedes fluye más.
<< 42 >>
Libros de Festividades
Día 7: Reinado en Bondad (Maljut en Jesed)
D-s creó el universo con leyes naturales. Hay leyes naturales exteriores
y otras más internas y profundas. La ley más básica tanto exteriormente
en la naturaleza física como en la naturaleza espiritual interior del ser
humano, es la ley de la gravedad. Esta fuerza de gravedad o atracción
es la fuerza del amor. Lo que rige en esencia en todo el universo, ya sea
el gran universo exterior, como en el universo interior del ser humano,
como universo pequeño, la ley que rige verdaderamente es la ley del
amor. Hay que expandir, desarrollar esta ley aprender cómo gobernar
correctamente nuestro universo con amor, con una atracción tal cual
como la naturaleza de dos cuerpos que se atraen y quieren conectarse
con amor mutuo.
Ejercicio: Pregúntate a ti mismo ¿cuál es tu reinado, ese lugar a donde
sientes que perteneces y pueden influir? Medita y toma conciencia en
que el poder de influenciar que se depositó en tus manos está dedicado
a llevar la luz de la bondad y el amor.
Día 8: Bondad en Poder (Jesed en Guevurá) [Semana 2]
Los sabios de bendita memoria nos enseñaron que "la izquierda aleja y
la derecha acerca". La izquierda aleja es el rigor en el alma, el poder de
decir "no". El que pide siempre quiere que le digan sí. Pero la
izquierda dice no y la derecha dice sí. La sefirá de Poder es la fuerza de
evitar lo que hay que evitar porque hay un peligro, puede dañar. Si
existe un daño potencial, como te amo tengo que evitártelo. Tengo que
cuidarte, rodearte con amor, pero en parte es la capacidad de evitar lo
que es malo para ti, para hacerte sólo el bien.
Ejercicio: Cada uno de nosotros tiene un círculo de influencia, ya sea
como padres de nuestros hijos, ya sea como maestros y educadores, o
como "Adulto responsable" de su entorno. Ahora piensa ¿siempre
prefieres decir sí, o también sabes decir 'no' en el momento oportuno?
Día 9: Poder en Poder (Guevurá en Guevurá)
D-s se dirige a Yehoshúa, el responsable de ingresar al Pueblo de Israel
a la Tierra de Israel, y conquistar la tierra de manos de los pueblos no
buenos que hubo ahí, y le dice: Jazak Veematz, “Se fuerte y valiente”.
Estas palabras se repiten varias veces, “se fuerte y valiente”. Hay que
ser fuerte, y más todavía, de corazón valiente para emplear esa fuerza
natural con que el hombre es agraciado por naturaleza, para saber cómo
y cuándo utilizar correctamente su fuerza. La valentía de ser fuerte
cuando se requiere esa fortaleza para doblegar a la maldad. Esa maldad
<< 43 >>
La Cuenta del Omer
que tengo dentro de mí, las cualidades no buenas de la psiquis que
tengo en mi interior, hay que someterlas. Está escrito “¿Quién es
valiente? Quien conquista a su instinto”. Y también como en la historia
de Yehoshúa de la conquista de la Tierra de Israel, hay que saber
cuándo se necesita esa valentía de ser fuertes frente a los enemigos que
están afuera. Que D-s nos otorgue esa comprensión correcta para saber
cómo y cuándo esforzarnos con valentía de corazón para ser fuertes.
Todos tenemos valentía dentro nuestro, la pregunta es si sabemos y
queremos usarlo. Muchas veces nos amedrentamos y nos disuadimos
de actuar con valentía y firmeza, y preferimos aparentar –a los ojos de
los demás y de nosotros- ser generosos de alma o sumisos. La guevurá
en la guevurá es el coraje de poner en funcionamiento esa valentía. ¡No
tengas miedo de ser valiente!
¿Cuándo hay que hacer uso de la valentía? Cuando nos enfrentamos a
la maldad. Ante todo tenemos que luchar contra la maldad que existe
en nuestro mundo espiritual particular, porque nadie es perfecto y cada
uno tiene rasgos dañinos que hay que rectificar. Esta rectificación
comienza con conquistar y someter nuestra tendencia negativa, como
está dicho en el Tratado de los Padres (que acostumbramos estudiar en
el período de la cuenta del omer) “¿Quién es valiente? El que conquista
su mal instinto”. De la misma manera, ante la maldad exterior también
tenemos que actuar con valentía, como con los primeros pasos de
Moshé Rabeinu, el redentor de Israel, que se arrojó con bravura para
ayudar a su hermano que estaba siendo azotado.
Si estamos frente a un desafío, significa que contamos con la fuerza y
la valentía necesarias. Pero tenemos que tomar coraje para que esa
valentía se concrete en la realidad. Un ejemplo clásico de esto son las
palabras de D-s a Yeshoshúa ben Nun al inicio de su camino. D-s
vuelve a decirle a Yehoshúa “Jazak Veematz”, “Sé fuerte y valiente”.
¿Por qué D-s utiliza esas dos palabras? D-s le está diciendo lo
siguiente: a Yehoshúa que para hacer entrar al pueblo y conquistar la
Tierra de Israel tiene que ejercer la fuerza, ser “jazak”, “fuerte”. Pero
puede suceder que dudes en ejercer la fuerza que hay en ti. Por eso
además tienes que agregar “veematz”, “y valiente”, con coraje,
aguerrido; sé valiente para ejercer la valentía, la guevurá en el
momento y en el lugar correcto. Poner en acción la guevurá en la
guevurá.
Ejercicio: Piensa en una situación en la que hay que ejercer guevurá,
valentía, rigor, poder, y actuar con firmeza. ¿Acaso haces lo que se
necesita o quizás tienes miedo de arrojarte al agua y ser valiente?
<< 44 >>
Libros de Festividades
Entonces, la próxima vez no te amedrentes! La valentía y la fuerza
están dentro tuyo.
Día 10: Belleza en Poder (Tiferet en Guevurá)
En hebreo la palabra tiferet, "belleza", implica también, alabar, elogiar,
valorar. Es la naturaleza del hombre valorar y alabar, ponerse de pie
frente a la figura de un héroe. Del héroe verdadero que sabe utilizar
bien el poder que D-s le dio, esa fortaleza de espíritu con que fue
agraciado para hacer que sucedan cosas buenas y positivas en el
mundo. Para luchar y vencer el mal, para promover los objetivos
correctos de la humanidad. Cada uno de nosotros tiene su propio héroe,
puede ser uno o varios héroes. Es muy importante que cada uno tenga
su héroe, que lo alabe y vea que hay belleza en el heroísmo, que hay
tiferet en la guevurá. Cada uno quiere adoptar ese atributo de fortaleza
y asemejarse a él, a ese héroe que tanto estima. Entonces, sea Su
voluntad por cierto que cada uno de nosotros encuentre ese héroe
bueno, ese héroe de D-s que lucha las guerras de D-s y triunfa, como
está escrito sobre el Rey Mashíaj. Que encontremos a ese héroe, lo
alabemos, aprendamos de él, y adoptemos su atributo.
¿Quiénes son nuestros héroes? Cada uno tiene un héroe, e incluso
varios, a quien estimamos y hasta admiramos. Puede ser que sólo lo
conocemos de los libros, o tal vez pudimos haberlo conocido
personalmente. Como sea vive en nosotros, porque así es la naturaleza
humana.
En todas las culturas hay figuras heroicas, y hasta es posible medir esa
cultura de acuerdo a sus héroes: en una cultura ficticia y superficial los
héroes serán fuertes, bellos y exitosos. Una cultura un poco más
elevada considerará héroes también a los intelectuales. Pero en una
cultura de valores verdaderos, los héroes serán esas personas
extraordinarias, ejemplares, de entrega y auto sacrificio absoluto en
aras de ideales nobles, seres que por su enorme valentía hicieron de
este un mundo mejor.
La palabra tiferet tiene dos significados principales: como sustantivo
expresa algo bello y hermoso, y como verbo, glorificar y alabar. Así, la
belleza en el poder, tiferet shebaguevurá, significa apreciar lo hermoso
que hay en el heroísmo y la valentía y apreciarlo. En nombre de esto,
ciertamente conviene identificarse con una figura heroica concreta
específica, (por lo menos una), que sea mi héroe personal, una persona
que haya logrado poner acción los poderes que D-s le otorgó. Una
figura que haya luchado con valentía en aras de un objetivo sublime del
<< 45 >>
La Cuenta del Omer
pueblo judío y del mundo todo, una personalidad que haya estado
dispuesta a entregar su vida, que sea un ejemplo vivo de lo bello que es
el ser humano.
¿Qué ganamos con la figura de nuestro héroe? No lo idolatramos, D-s
no lo quiera, pero sirve como fuente de inspiración positiva. Cada uno
tiene su rol y sus capacidades propias, por eso no tiene sentido tratar de
copiar superficialmente al héroe. Pero se puede aprender de él qué
digno es esforzarse, hasta qué punto es posible esforzarse y forzar los
límites de la capacidad humana, qué bella es la bravura del hombre
cuando está dirigida hacia lo bueno y lo recto.
Ejercicio: ¿Quiénes son tus héroes? ¿Quiénes son los héroes de tus
niños? ¿De verdad son figuras dignas de ser imitadas? Si no es así,
busca una personalidad heroica verdadera y positiva, cuéntales
historias sobre ella a tus hijos, y trata de aprender algo de ella.
Día 11: Victoria en Poder (Netzáj en Guevurá)
El poder de la guevurá en el alma es energía. Cada persona tiene su
energía particular, sus diferentes niveles de energía. En cada situación
y en cada actividad de la vida hay que utilizar la fuerza, la energía del
alma. No es bueno que haya demasiada, pero por cierto poca energía
tampoco. Por eso hay que saber cómo gobernar los estados de energía
que utilizamos cuando actuamos en la vida. Demasiada energía en una
situación determinada puede ocasionar lo que se denomina en Cabalá
shvirat keilim, “la ruptura de los recipientes”, destruir la capacidad del
cuerpo de contener y afianzar las fuerzas, las luces que recibe.
También, D-s no lo permita, demasiada energía hacia afuera puede
quebrar los recipientes a nuestro alrededor, a los receptores, aquellos
que deseamos que reciban nuestra energía. Eso ya es demasiado no
bueno. Pero demasiado poca energía, estar demasiado tranquilo y
callado en determinadas situaciones, puede neutralizar nuestra
capacidad de actuar correctamente, deprime nuestra vitalidad. No tiene
que haber demasiada energía ni muy poca energía. Tenemos que
aprender a controlar nuestros niveles de energía.
Después de meditar en la bondad del poder, tomamos coraje para usar
nuestra valentía, también aprendimos a apreciar la belleza de las
personalidades verdaderamente heroicas. Entonces empezamos a
dirigirnos con entusiasmo en el sendero de los héroes y revolucionar
hoy mismo el mundo... pero un momento, ¡cuidado! En esta etapa se
necesita un equilibrio adecuado. Tenemos mucha fuerza y coraje, una
enorme energía, y tenemos que aprender a controlarla. El control y la
<< 46 >>
Libros de Festividades
dirección tiene que ver con la sefirá de Netzaj, "victoria" o "eternidad",
porque controlar significa organizar y ordenar, como en el verso
[Crónicas I, 20:3] "Ordenar la obra de la Casa de Havaiá". Y entonces
así, sí se comprende la combinación de Netzaj en Guevurá.
Si no controlamos el poder, puede simplemente romper los recipientes,
shvirat hakeilim. Esta expresión está tomada de la sabiduría de la
Cabalá, que describe mundos superiores que se destruyeron porque sus
recipientes eran muy estrechos para contener a la poderosa luz que
contenían y se rompieron. Esto es similar a una corriente eléctrica
demasiado elevada que quema la instalación. Así también es en cuanto
al manejo de las fuerzas de nuestra psiquis: nuestra alma tiene una
fuerza tremenda, pero si se expresa al máximo de su potencia destruirá
los recipientes. El recipiente es nuestro cuerpo, la fuerza de vida dentro
de nuestra personalidad conocida y limitada, y hay que tener cuidado
de no forzar este recipiente por encima de su capacidad.
Pero el control debe ser en los dos sentidos. Tal como debemos
cuidarnos de una potencia demasiado elevada, así también cuidarse de
una potencia demasiado débil. En la calle está prohibido conducir a
velocidades exageradas, pero también está prohibido andar demasiado
lento. Si encubrimos demasiado la potencia del alma nuestra vitalidad
disminuirá, "la corriente eléctrica" que introducimos en el sistema no
abastecerá de luz-vida activa y no producirá sino una débil repercusión.
Así también es en la relación con nuestros hijos o alumnos: hay que
cuidarse de las exigencias muy grandes, pero hay que cuidar la tensión
que asegure la vida y el avance.
Ejercicio: ¿Estás utilizando en la medida correcta la energía que
tienes? Trata de detectar cuándo te estás sobrecargando demasiado, y
cuándo te exiges demasiado poco. Tratemos de ser seres humanos, no
queramos ser superhombres por encima de nuestra capacidad, pero
tampoco enanos de espíritu que tenemos miedo de exigirnos lo que sí
podemos y tenemos que hacer en la vida.
Día 12: Esplendor en Poder (Hod en Guevurá)
A veces, en determinadas situaciones, es más fácil ser débil que fuerte.
O porque a la persona le parece que en verdad es débil, no tiene fuerza.
O a veces comprende correctamente que ser débil es mejor que ser
fuerte, que puedo conseguir mi propósito siendo débil y no poderoso.
Pero esto es una excepción, en general ser débil no es bueno, sí hay que
ser fuerte. Hay que reconocer, reconocer significa admitir
profundamente que tengo mucha más fuerza de lo que supongo. “D-s te
<< 47 >>
La Cuenta del Omer
da la fuerza para la victoria”. Hay que admitirlo, hay que tomar una
resolución firme en la psiquis, tal la expresión en jasidut, tomar la
responsabilidad de que tengo que ser fuerte, para llevar a cabo lo que
D-s quiere que lleve a cabo en el mundo.
Te has sumergido ya varios días dentro de la sefirá de guevurá, poder.
¿Pero por qué a pesar de todo todavía te sientes algo débil? Los
desafíos de adentro y de afuera parecen tan amenazadores, y tus
fuerzas tan escasas… ¿Qué hacer? ¿Darte por vencido y rendirte,
reconocer tu debilidad y dejar de esforzarte?
En casos excepcionales, luego de haberlo razonado correctamente, hay
que reconocer nuestra debilidad (o nuestra equivocación) y abandonar
la lucha. La capacidad de confesar está relacionada con la sefirá de
hod, “reconocimiento”, y a veces se requiere no poca valentía para
reconocer nuestra debilidad: hod shebeguevurá, reconocimiento en el
poder.
Pero en general la respuesta correcta es: ¡No me rindo! Si tenemos por
delante un reto o una misión, D-s nos da la fuerza para llevarla a cabo
con éxito. Aunque existe la tentación de aflojar, para evitar la
responsabilidad y caer bien, bien abajo sin poder hacer nada. Pero
tenemos que tener fe en que D-s nos da poderes más allá de los visibles
y conocidos para nosotros, la valentía escondida que se revela
precisamente en los momentos de dificultad y de crisis. También esta
fe está relacionada con el atributo de reconocimiento de la sefirá de
poder, porque reconocer también significa admitir la verdad oculta que
no es visible a los ojos. Cuando reconocemos la valentía latente dentro
de nosotros, eso también es una combinación de hod shebeguevurá.
Más precisamente, la confesión no permanece sólo como una fe
ingenua, sino expresa un profundo sentido de compromiso. Nos
comprometemos (En primer lugar con nosotros mismos) a actuar con
valentía y cumplir nuestro objetivo, con la ayuda de D-s.
En la sefirá anterior, netzaj shebeguevurá, hablamos sobre el control y
el manejo del poder. La sefirá de eternidad es un poder “masculino”, de
carácter activo, el poder de conducción. Pero hod, reconocimiento o
esplendor, es la ‘compañera’ de la sefirá de eternidad-victoria, el poder
‘femenino’ y más pasivo, que sabe rendirse y entregarse. En forma
simple, esto coincide con el reconocimiento de la debilidad, pero aquí
hemos estudiado que en general hay que tener cuidado con la tendencia
a la debilidad, y por eso tenemos que transformar la debilidad misma
en una ventaja: una vez que admitimos que no todo está bajo nuestro
control, estamos abiertos también a admitir que tenemos en nosotros
<< 48 >>
Libros de Festividades
fuerzas invisibles positivas que no conocemos, y descubrimos que más
allá de la valentía que conocemos, se esconde un coraje más terco que
proviene de nuestra entrega a D-s, “porque él te da el poder para tener
éxito.”
Ejercicio: Piensa en la forma de actuar en situaciones de dificultad y
angustia. ¿Eres de los que renuncian y ceden, y tiendes a decir “no
tengo fuerza”? Si es así, empieza a pensar en positivo: Tengo una gran
cantidad de energía que ni siquiera conozco. Sólo D-s sabe cuánta
fuerza puso en mí, y me comprometo – frente a mí mismo y a D-s - a
no renunciar y ha revelar esas fuerzas.
Día 13: Fundamento en Rigor (Yesod en Guevurá)
Los pactos son una novedad, porque el mundo no fue creado con
pactos entre las almas. Las almas descienden al mundo y nuestra tarea
es establecer pactos mutuos, incluso con Dios. Siendo que es una
novedad, porque el estado inicial establecido es que existen barreras,
hay algo que nos separa, como el pensamiento que contrae, los diques
que no dejan fluir el agua, tenemos que romper esas barreras para
conectarnos y establecer una comunicación cercana con el compañero.
Para romper esas barreras, tanto espirituales como físicas que nos toca
romper, se necesita valentía, y una tremenda fuerza llamada “ coaj
gavra”, “fuerza masculina”, la fuerza del héroe para romper la barrera
y firmar un pacto que perdure por siempre. Sea Su Voluntad, que Dios
nos dé mucha fuerza para romper esas barreras que nos separan, y así
establecer pactos con el prójimo.
Después de haber estudiado los diferentes aspectos de la cualidad de
poder, guevurá, todavía hay que tomar en consideración que, a pesar de
todo, el héroe está solo. Muchos héroes, tanto en la vida real como en
los cuentos, son personas muy solitarias. Hay belleza en su heroísmo
(belleza en el rigor), pero esa belleza a veces amedrenta y aísla, y a
nuestro héroe se le hace difícil identificarse con el prójimo. Y aquí
viene en nuestra ayuda la sefirá de Yesod, fundamento en la cual se
encuentra el poder de influenciar, de conectarse, comunicarse y
establecer pactos. Con la inter-inclusión de Yesod shebeguevurá,
fundamento en el poder, nuestro héroe, y el héroe que tenemos adentro,
ya no se queda solo sino sale de sí mismo y establece un pacto de
verdad con el prójimo.
¿Cuál es el significado especial de la sefirá de fundamento que está
dentro de la sefirá de poder? Esta combinación expresa el hecho de que
muchas veces, para llegar a comunicarse y establecer un pacto se
<< 49 >>
La Cuenta del Omer
necesita valentía. Siempre hay diferencias y distancias que separan a
las personas, y barreras que hay que eliminar (comenzando por el
hecho de que yo soy yo y tú eres tú). Para atravesar las barreras, para
saltar por encima de esa disparidad entre mi ser individual y el tuyo,
utilizo ese atributo de poder, esa valentía que tenemos dentro.
Así es por ejemplo en el pacto del matrimonio, comenzando por la
decisión misma de atreverse a contraer matrimonio, vencer las infinitas
dudas y vacilaciones y arrojarse al agua, y seguir con la tarea
permanente de sobreponerse y superar las diferentes barreras y
separaciones que aparentan interponerse entre las personas.
El atributo de guevurá, poder, entonces, proporciona un ambiente
imprescindible para concretar ese potencial de conexión entre dos
almas diferentes, que vencen y anulan con una fuerza tremenda esa
distancia que hay entre ellas, se encuentran entre sí y dejan su
impronta, su sello personal una en la otra. Esta fuerza para superar las
barreras es el fundamento en el poder.
Ejercicio: No es difícil ver las diferentes barreras que hay en nuestras
relaciones personales. Pero esas barreras no tienen por qué
permanecer. Contamos con la fuerza para superar esos obstáculos,
aventurarnos a tomar decisiones y con cuidado romper las barreras.
Día 14: Reinado en Rigor (Maljut en Guevurá)
Cada uno es un rey en su microcosmos. Todo padre es un rey en su
casa, todo maestro en el aula, cada líder y cada jefe en el trabajo. Si hay
un rey están los ciudadanos que están bajo su conducción, en quien
depositan sus esperanzas, hacia quien elevan sus ojos para recibir de él
la abundancia que necesitan, tanto material como espiritual. Alguien
que es un líder, un rey, sabe que tengo que sacar de lo profundo de mi
alma toda la fuerza que Hashem me da para hacer el bien, para prodigar
abundancia de todo lo bueno material y espiritual a todos los que
elevan sus ojos hacia mí. Tengo una responsabilidad, y con una fuerza
muy grande tengo que abastecer a todos de todas sus necesidades.
Al final de la semana de Poder descubrimos la última faceta de esta
sefirá, se puede decir que llegamos al propósito y la finalidad. Se trata
de “el reinado en el poder”, maljut shebeguevurá. Nos saca por
completo del “dominio privado” hacia el “dominio público”, ese
ámbito donde el reinado expresa su esencia de líder de la comunidad,
de la sociedad.
Para ser un rey o líder no hace falta ser presidente o gobernador. Todos
<< 50 >>
Libros de Festividades
somos rey en nuestro ámbito particular: un maestro en el aula, un jefe
en su fábrica, un oficial en el ejército, vicepresidente del consorcio del
edificio, y de hecho cada uno en su casa y su familia. Soy un “rey” en
relación a los que soy responsable de sus necesidades, materiales o
espirituales. Por supuesto, el reinado significa principalmente
obligaciones, como el consejo de los sabios al rey Rejabam: “si hoy
has de ser siervo de este pueblo…”.
¿Pero acaso esta función no me queda grande? ¿Estoy capacitado para
dedicarme adecuadamente, soportar la carga sin caerme? ¿Sabré darle a
cada uno lo que le corresponde y conducir a todos de manera justa? ¡Sí,
podemos! (yes we can: sí, sí, sí, yes, oui, ken) Aquí es cuando se
manifiesta el atributo de poder que hay en nosotros, las fuerzas del
alma inagotables para “reinar” en el territorio de la faena que se nos ha
encomendado, brindarnos a todos aquellos que están bajo nuestra
influencia y darle lo que le corresponde, reinado en el poder, maljut
shebeguevurá. No por nada el rey David fue “un héroe victorioso”, la
potencia de la valentía de espíritu es lo que había en el rey más querido.
Ejercicio: Estamos todos invitados a meditar en nuestro pequeño (o
gran) “reinado” personal y preguntarnos: ¿me preocupo lo suficiente y
me dedico como corresponde a mi círculo de influencias o me
desentiendo con diferentes excusas?
Día 15: Bondad en Belleza (Jesed en Tiferet) [Semana 3]
No hay nada que atrae más al alma que lo bello, tiferet, belleza, así es
la naturaleza del mundo. Si hay algo bello y hermoso la persona es
atraída por eso y lo ama. En cambio si no es bello lo deja, lo rechaza.
Incluso Yaakov, el elegido de los patriarcas, se enamoró a primera
vista de Rajel Imeinu por su belleza excepcional. La Torá la describe
como “bella de forma y bella de apariencia”. Tanto de cuerpo era bella,
con todos sus miembros en la proporción adecuada, que en Cabalá es
llamado “la proporción del amor”. Pero también el alma que se refleja
en el rostro era bella. Tiene un alma bella, una personalidad bella, una
mujer buena y bella. Y por eso se enamoró de ella. Así cada uno de
nosotros tenemos que saber esto, y tenemos que tratar de revelar la
belleza del cuerpo y del alma porque es lo que atrae y une a las almas.
La sefirá de Tiferet se relaciona por supuesto con la hermosura, y en la
sefirá de la bondad se encuentra la fuerza del amor y la atracción. Por
consiguiente, jesed en tiferet, la bondad en la belleza es el amor por la
hermosura. ¿Pero la hermosura es algo bueno? Porque no todo lo que
brilla es oro, y no todo lo que es lindo es bueno. De hecho, nos han
<< 51 >>
La Cuenta del Omer
ordenado que no nos dejemos tentar por lo que ven nuestros ojos, y
sabemos lo que sucedió cuando comimos del árbol del conocimiento
que era tan bello, “un deseo a los ojos…”. Por el otro lado, la Torá
resalta que las matriarcas se destacaron por su belleza, a tal punto que
parece que hasta Yaakov nuestro patriarca (“el elegido de los
patriarcas”) se enamoró a primera vista de Rajel Imeinu porque era
“bella de forma y bella de apariencia”.
El Santo Bendito Sea creó un mundo hermoso, y nos creó a nosotros
con una atracción natural por lo bello, y un rechazo por lo no bello.
Pero la belleza exterior tiene que reflejar una belleza espiritual interior,
una personalidad bella y buena, delicada y luminosa. Una de las
definiciones del concepto de belleza es tener armonía y proporciones
correctas, como el cuerpo del hombre que fue creado a “imagen de
Dios”. De la misma manera, en una personalidad bella hay proporción
y armonía entre las inclinaciones y las distintas fuerzas del alma, y
entonces la belleza retorna y se refleja en la belleza del cuerpo
(¿conoces la expresión “a sheine id”?). Ciertamente “falsa es la gracia y
vana es la belleza”, pero dicen los sabios que “una mujer temerosa de
Dios, ella será alabada”, dando a entender que será alabada también
por su belleza y su gracia. Así, Rajel era “bella de forma”, por su
hermosura física, y “bella de apariencia”, por su semblante que
reflejaba sus nobles cualidades espirituales. Dicho sea de paso, en las
relaciones de pareja correctas, la mujer es la más bella del mundo a los
ojos de su marido, “la gracia de la mujer a los ojos del marido”. Y no
hay necesidad alguna de buscar otra belleza física).
Tenemos que darle su lugar adecuado a la bondad de la belleza, jesed
shebetiferet, el amor a la belleza. Es bueno querer “ser bellos”, aspirar
a que nuestra personalidad sea bella y benevolente, y de esa manera ser
agradable a los demás y dignos de alabanza (sin perseguir elogios). “Y
encontró gracia y aceptación a los ojos de Dios y el hombre”, también
bien parecido exteriormente y no desaliñado. Y cuando observamos al
prójimo, busquemos los aspectos bellos que hay en él, y así llegaremos
a la simpatía mutua y al amor al prójimo.
Ejercicio: Un cartel en el campamento del ejército dice “soldado,
mejora tu apariencia”. Piensa: ¿En qué puntos podemos mejorar el
aspecto de nuestra psiquis? Qué me conviene y debo mejorar y
embellecer. Y al encontrarme con los demás, voy a tratar de ver lo
bueno y bello que hay en ellos.
<< 52 >>
Libros de Festividades
Día 16: Poder en Belleza (Guevurá en Tiferet)
Una visión hermosa tiene una fuerza inmensa, en ese bello paisaje que
Dios creó para su honor. Hay algo tremendamente bello en un bello
panorama del Creador. Dice el verso: “Sirvan a Dios con temor”. El
temor, iráa, es el atributo interior de la sefirá de guevurá, poder.
“Sirvan a Dios con temor y deleitaos con temblor”. Se puede
contemplar algo muy bello y temblar de deleite y alegría. Eso es el
poder en la belleza.
El poder interior de la sefirá de tiferet es el atributo del temor, iraá, y
así en guevurá shebetiferet, el poder en la belleza, hay una
combinación del temor con belleza. Quizás estamos más
acostumbrados a pensar que la belleza es más propicia para despertar
amor y atracción, pero la belleza también infunde reverencia.
Trata de recordar un paisaje maravilloso que súbitamente aparece ante
tus ojos, un océano tempestuoso, grandes planicies desérticas, esa
visión que quita el aliento al contemplar el horizonte desde la cumbre
de una montaña, o una noche estrellada blanca de estrellas. La
respiración se detiene por un momento y surge el éxtasis ante lo que
captan tus ojos. Si hay un corazón latiendo dentro de tu pecho, has
experimentado ese instante único de temor, iraá. Iraat cavod, un temor
reverencial ante lo majestuoso y desconocido. Iraat haromemut, el
“temor sublime” cuando te sientes un punto insignificante ante el mar
infinito, cuando el Creador corre por un momento el velo de la
creación, y nuestros sentidos se abruman con esa visión única y
plena… y comenzamos a temblar. Si te fijas, la propia palabra
“creación” בריאה, briá, está compuesta de las mismas letras que ביראה,
beirá, “con temor”. La belleza tremenda y esplendorosa de la creación
nos lleva a servir con temor a Quien la creó.
Ese es el temor frente a lo formidable, como dice el dulce cantor de
Israel: “tremenda gloria” de El que hace maravillas. Sí, tu carne ha
percibido al Artista Todopoderoso dibujando el universo. Lo más
sorprendente es que este temor viene acompañado de una enorme
alegría, simjá, esa que surge al haber podido ser testigo de semejante
obra. Pero no nos atrevemos a reír o bailar, quedamos inmóviles
porque la escena es grandiosa y tememos perturbar esa serena armonía.
En cambio, simplemente temblamos por tanta alegría: “Sirvan a Dios
con temor, y alégrense con temblor”.
Esta emoción nos asocia a Adam, el primer hombre, poniéndose de pie
y exclamando a las Alturas: “má gadlú maaseja HaShem”, “Qué
<< 53 >>
La Cuenta del Omer
grandiosa es tu obra Dios”, y a Abraham nuestro patriarca, el primero
que reconoció al creador dentro de la creación. La belleza abierta de
par en par ante nosotros nos despierta “Temor al Cielo”, iraat shamaim,
una expresión que es tomada también de sentir la corona del cielo que
se extiende sobre nosotros.
Ejercicio: ¿Esta experiencia que acabamos de describir te suena, la
viviste alguna vez? Si no, trata de recordar los años de tu niñez. No
hace falta hacer una travesía al desierto o al océano. Simplemente,
quítale un poco de tiempo a la rutina diaria y permítete emocionarte
con la belleza que hay a tu alrededor (preferiblemente no virtual…).
Día 17: Belleza en Belleza (Tiferet en Tiferet)
El poeta inglés dijo que la belleza, tiferet, es verdad, la verdad es bella,
sin saber de dónde viene este gran principio. En realidad le dio una
expresión plena y concisa al principio básico de la Cabalá que dice: “la
verdad es la cualidad de belleza de Yaakov nuestro patriarca”, la figura
prototípica de la sefirá de tiferet. Esta es la esencia de la belleza, la
belleza en la belleza, tiferet shebetiferet, que la belleza es la verdad. El
mismo poeta continuó diciendo que es todo lo que tienes que saber en
la vida, que la belleza es la verdad y la verdad es la belleza. Esto
también refleja la veracidad de la idea y la sabiduría de la Cabalá, que
el alma interior de tiferet es la sefirá de conocimiento, daat. Y lo
principal del conocimiento es saber esa verdad simple, que la belleza,
la armonía, la plenitud en la creación es la verdad.
Un conocido poeta inglés dijo “la belleza es la verdad, la verdad es la
belleza”. Sin saberlo, su apreciación proviene de un principio
fundamental de la Cabalá según el cual la sefirá de tiferet no sólo
encarna la belleza sino también la verdad. En la sefirá de Tiferet lo
bello es efectivamente la verdad y la verdad es belleza, y no se las
puede separar. Eso es tiferet shebetiferet, belleza en la belleza: la
cohesión de la verdad y la belleza en la esencia de la sefirá de tiferet, el
reconocimiento de que ambas son inseparables.
El nexo entre la verdad y la belleza se refleja en la personalidad que
más se identifica con la sefirá de tiferet, Yaakov Avinu. De él se dice
que por un lado era hermoso como lo era Adam el primer hombre,
creado directamente por las manos de Elokim, como en la expresión
“tiferet Israel”, “la belleza de Israel”. Y por otro lado también se dice
de él: “dadle verdad a Yaakov”. Por cierto, si sumamos las
equivalencias numéricas de אמת, emet, “verdad”, y יפי, Yofi,
“belleza”, obtenemos ישראל, Israel, el segundo nombre oculto de
<< 54 >>
Libros de Festividades
Yaakov, por el cual son llamados sus hijos.
¿Cuál es el secreto de ese nexo entre la belleza y la verdad? Ya
estudiamos que el concepto de belleza no es sólo en el aspecto físico,
sino sobre todo, comienza en el área espiritual, como una personalidad
bella. En otras palabras, la belleza es espiritual en su raíz como la
verdad. Hay algo bello en la verdad en sí misma, y en la mentira hay
algo discordante y feo.
La belleza se puede ver de forma clara en una ecuación perfecta, una
serie matemática o en los juegos de guematria, exactamente igual que
hay belleza en una creación musical o en una combinación dada de
colores. La concordancia, la armonía y la plenitud todos ellos aluden
en la misma medida a la belleza y a la verdad, y no por nada la raíz de
verdad, אמת, emet, y la raíz de תאם, toam, concuerda o coincide, están
compuestas por las mismas letras (otro fenómeno bello).
El mismo poeta continúa y dice que esa sabiduría según la cual la
belleza es verdad y la verdad es belleza, es todo lo que tienes que saber
en la vida. Y así enuncia otro concepto de Cabalá según el cual el alma
o la motivación interior de la sefirá de tiferet es la sefirá de daat,
conocimiento. La esencia del conocimiento es la combinación de la
verdad y la belleza, tiferet shebetiferet, la belleza en la belleza. No hace
falta saber más que esto.
Ejercicio: Piensa en esas cosas que consideras más bellas y pregúntate
¿Son también verdaderas? Piensa en aquellas cosas a las que te aferras
como verdaderas y pregúntate ¿son también bellas? Aspira a unir lo
verdadero con lo bello.
Día 18: Victoria en Belleza (Netzaj en Tiferet)
La belleza, tiferet, vive por siempre. Esta es una propiedad que conecta
a la belleza y la verdad. La verdad es algo que no se interrumpe. Algo
que no es bello, que no es verdad, no perdura porque es falso, pero la
belleza permanece. Lo más bello en el mundo es hacer una buena
acción, está escrito que una buena acción ilumina, está plena de luz y
belleza. Está escrito que realizar una mitzvá [un precepto] lleva a
realizar otra mitzvá. Una buena acción engendra otra buena acción, y
otra más… En el poder de engendrar está la fuerza del ein sof, el
infinito que no se termina, no se interrumpe. Por eso, la belleza vive
para siempre.
En la meditación anterior vimos la conexión entre la verdad y la
belleza, “la verdad es bella y la belleza es verdad”. Pero si lo dejamos
<< 55 >>
La Cuenta del Omer
así quizás se podría pensar que la verdad bella es como un cuadro
estático e inerte, una naturaleza muerta lejana y fría como el hielo.
Todo lo contrario: en la belleza y la verdad hay una permanente
renovación. Fructifican y se multiplican y dan a luz vida nueva
constantemente. La renovación eterna es netzaj shebetiferet, la
eternidad en la belleza, ese poder de la belleza de perpetuar por
siempre pero de una forma renovada ese instante pasó. Y la prueba de
esto: sobre la verdad está escrito: [Mishlé 12:19] “el lenguaje de la
verdad [emet] permanecerá por siempre”, es eterno y no desaparece. En
cambio sobre lo opuesto a la verdad-emet, la mentira-sheker, está
escrito: “la mentira no tiene piernas”, y por eso es ilusoria, como el
lecho seco del arroyo cuyas aguas se interrumpen y desaparecen.
¿Cómo se transforma esa belleza que existe en nosotros en algo vivo y
que da frutos? Realizando buenas acciones, maasim tovim. La palabra
tov, “bueno” significa bello, como en la expresión “de buena
apariencia”. Y además, bueno es también el adjetivo de la luz, “Y vio
Elokim que la luz era buena”. Entonces, una acción buena, es lo más
bello y luminoso que existe, una acción exterior que expresa lo bueno y
bello que hay en el alma. Esta belleza no es estéril. Está llena de
abundancia y fecundidad, y produce como resultado una cadena
ininterrumpida de buenas acciones: “una mitzvá provoca otra mitzvá”
y otra y otra. Así son todas las buenas acciones, y aun la más pequeña,
se transforma en un conducto que conecta con el infinito, en el arrollo
eterno de los preceptos y la acciones buenas y luminosas.
“Y la joven era de muy buena apariencia”, está dicho sobre Rivka
nuestra matriarca que bajó a extraer agua del pozo y reveló sus buenas
cualidades con sus buenas acciones. Esta es la belleza que pedimos, la
belleza que beneficia a todos con actos de bondad, que brota como un
manantial de aguas vivas que no se secan nunca.
Ejercicio: Quizás no somos demasiado conscientes de la importancia
de una buena acción, incluso si aparenta ser diminuta. ¿Eres constante
en dar cada día una moneda de tzedaká? ¿Les das a tus hijos cada día
una moneda para que aprendan a poner tzedaká? ¿Tienes en la cocina,
en la sala o las habitaciones de los niños alcancías [ kupá o pushke]
adosadas a las paredes? Por lo menos una moneda. No tienes ni idea
cuanta belleza eterna hay en esta acción.
Día 19: Esplendor en Belleza (Hod en Tiferet)
En general cuando uno ve algo bello, tiferet, enseguida nos
emocionamos por esa belleza. Pero en muchas ocasiones no vemos la
<< 56 >>
Libros de Festividades
belleza inmediatamente. No está sobreentendido que hay una belleza
que buscar. Para buscarla hay que creer que hay allí una belleza que
buscar y encontrar. Entonces: “te esforzaste y lo encontraste”.
Reconocer que hay belleza es la sefirá de hod, reconocimiento, hod
shebetiferet, el reconocimiento de la belleza. Un incentivo para la
búsqueda. Por lo general la belleza es un estado de simetría. Pero
muchas veces la belleza más sutil y profunda, tiene un punto de
asimetría. Como un lunar en el rostro, de un solo lado. Se produce un
estado que no es totalmente simétrico y justamente eso le da una
maravillosa belleza de verdad. Todo comienza reconociendo que todo
lo que HaShem creó en el mundo, lo hizo para Su Honor, y esto genera
un compromiso y un lazo eternos. Y como explicamos, es porque el
mundo tiene belleza.
Hay una belleza que se puede detectar a primera vista: una belleza
revelada que nos atrae, una perfección estática y armónica sin defecto.
Pero también hay otra belleza, esa belleza interna y oculta que hay que
esforzarse para revelarla. He aquí un ejemplo: un chico y una chica se
encuentran para formar una pareja. Encuentran un idioma en común,
cada uno encuentra en el otro las cosas verdaderamente importantes,
temor del Cielo y buenas cualidades. Pero todavía falta esa “chispa”, el
corazón no se ve atraído… ¿Vale la pena seguir tratando? ¡Sí! No
busques sólo por encima, ten fe en que hay cosas ocultas que no
conoces, y al aceptar que existen medita en profundidad y al final
encontrarás la belleza escondida. “¿Te esforzaste y lo hallaste? Créelo”.
Este pensamiento corresponde a la combinación de hod shebetiferet, el
esplendor en la belleza. Hod y Tiferet en hebreo son sinónimos:
“Esplendor [hod] y Gloria ante Él, Fortaleza y Magnífica Belleza
[tiferet] en su Santuario” Hod vehadar lefanav, oz vetiferet
bemikdashó. [Salmos 96:6]. Pero de los dos, esplendor acentúa la
belleza oculta y escondida, en relación a exterior que es más
superficial. Como Hod también significa reconocer o agradecer, la
combinación de esplendor y belleza revelan el reconocimiento de la
belleza escondida.
La belleza oculta no siempre es invisible a los ojos. A veces está
revelada, pero sutilmente, por eso no la advertimos e inmediato. Quien
siempre busca sólo la “belleza ideal” perfecta y magnífica no la
detecta. Pero la verdad es que en todas las criaturas hay algo bello,
porque “todo lo creó para Su Honor”. A veces la belleza tiene
proporciones perfectas y estéticas, a veces queda al descubierto porque
rompe la simetría. Como un lunar en el rostro, y como en el cuerpo del
<< 57 >>
La Cuenta del Omer
ser humano en general donde el lado izquierdo no es perfectamente
simétrico del lado derecho. El servicio del esplendor en la belleza es
desarrollar ese sentido interior del reconocimiento y el agradecimiento,
que permite revelar los estratos más profundos de la gracia y la belleza.
Ejercicio: Trata de tomar conciencia si buscas demasiado la belleza
superficial y revelada. Piensa en personas cualesquiera que encuentras
a diario, el “prójimo”, y trata de encontrar la belleza atesorada en su
interior.
Día 20: Fundamento en Belleza (Yesod en Tiferet)
La belleza, tiferet, busca belleza. En la naturaleza, cuando hay dos
individuos cada uno tiene su belleza, y esa belleza los atrae, los
conecta, los junta. Crea y establece un pacto, el fundamento, entre
ellos. No siempre la belleza es evidente, como explicamos antes en la
sefirá de esplendor en la belleza. Pero tenemos que saber que todo lo
que existe tiene belleza que es la similitud, el común denominador
entre todo lo que Dios creó para Su Honor. En todas las cosas existe su
propia belleza, y precisamente la belleza de un lado quiere conectarse
con la belleza en el otro lado. La belleza complementa la belleza. La
belleza aspira a casarse con la belleza.
Ayer hablamos acerca del esfuerzo durante la búsqueda de pareja, y he
aquí, para bendición y en buena hora, llegamos a la alegría del
casamiento. No hay nada más hermoso que el casamiento, la belleza
del novio y la novia como ya vimos en bondad en la belleza. Toda la
belleza que adquirimos con la sefirá de tiferet llega ahora a su
manifestación en la combinación de fundamento en la belleza, Yesod
shebetiferet, ya que por cierto, el atributo de fundamento es la
conexión y la firma del pacto, como en el pacto del matrimonio.
“No es bueno que el hombre esté solo”. [Génesis 2:18] Dios creó el
mundo en parejas, macho y hembra, hombre y mujer, y cada uno aspira
a encontrar su pareja. La conexión entre ambos está en el punto de
belleza que hay en ellos, como sucede con los animales que se
engalanan y florean frente a su pareja. Por eso es acertado decir que la
belleza busca belleza. La belleza en mí busca en el mundo la belleza
que compatible, para desposarla y realizar un pacto, brit hanisuin: “y
se apegó a su esposa y fueron una sola carne” [Bereshit 2:24]. Por eso,
en cada novia y cada novio hay una belleza especial, “Como un novio,
sirviendo [como sacerdote] con sus hermosas vestimentas, y como una
novia engalanada con sus joyas”. [Yeshayahu 61:10] El pacto
matrimonial revela la belleza que hay en cada uno, la belleza que no
<< 58 >>
Libros de Festividades
queda atrapada en sí misma sino que sale para encontrarse con su otra
mitad y unirse a ella. Esa es la señal de la belleza sagrada, la belleza
verdadera (frente a “vana es la belleza”). [Mishlé 31:30]
Más en profundidad la conexión entre dos personas diferentes es
posible a través del denominador común que hay entre ellos, que es
justamente la belleza. Cada uno refleja en el otro la belleza propia, la
belleza se une con la belleza y se multiplica a sí misma, cuando se crea
una obra de arte nueva de la unión de la belleza de ambos padres. Una
alusión a esto está en que la palabra belleza,”iofi”, יפי, es de guematria
100, la perfección de las 10 sefirot multiplicadas [inter-incluidas y
rectificadas] por sí mismas.
Ejercicio: Aunque el álbum de casamiento tuyo o de tus padres ya esté
roto después de tantos años, te invitamos a tomarlo y recordar la
belleza que hay en el casamiento, el hecho e que la belleza verdadera es
la que elige unirse con la belleza del otro. También los solteros entre
nosotros, continúen buscando su media naranja.
Día 21: Reinado en Belleza (Maljut en Tiferet)
No hay nada más regio que la belleza, la belleza del rey. Está escrito
“El rey en su belleza atrapará tus ojos”. Todos buscan ese rey líder y
bello, de belleza física, de gran esplendor y majestad, como está
escrito: “Ante la multitud del pueblo está la gloria del rey”. Es
hermoso y el pueblo que lo rodea aumenta su belleza y su gloria. Y por
supuesto, la belleza especial que se busca en el rey es la espiritual
interior. La belleza de su capacidad, su buena voluntad de conducir a
su pueblo, a quienes abastece con bondad y misericordia. Hacer el bien
con ellos con amor, esa es su belleza.
A esta belleza del rey se la acostumbra llamar carisma, gracias a la cual
las personas son atraídas naturalmente hacia el rey. Cada uno de
nosotros tiene su punto real, su aspecto de liderazgo, su carisma.
HaShem nos tiene que dar con misericordia, con la humildad del
reinado, la capacidad para tener carisma y así poder conducir este
mundo nuestro con bondad y misericordia.
Al final de la semana de tiferet, llegamos a la expresión de la belleza en
el rasgo del liderazgo, maljut shebetiferet, el reinado en la belleza.
Todo líder verdadero tiene carisma, un encanto personal que arrastra
multitudes. Mira la similitud entre la palabra carisma y kesem, ()קסם,
“encanto”. Por eso el reinado está relacionado con el concepto de
belleza, como en el verso: “el rey en su belleza atrapará tus ojos”,
<< 59 >>
La Cuenta del Omer
[Yeshayahu 33:17], y así, la ley judía establece que el rey tiene que
cuidar que su aspecto exterior sea agradable.
Es verdad que estamos esperando la aparición del rey Mashíaj, para
que devuelva al pueblo de Israel la gracia y la belleza que perdió en el
exilio… pero también cada uno de nosotros tenemos que ser rey-líder
en su ámbito, y para eso tenemos que encontrar dentro de nosotros el
atributo de la belleza. Suponiendo que no estamos buscando jactarnos
superficial y falsamente, ¿entonces qué significa esto?
Aquí vienen en nuestra ayuda dos conceptos del sistema de las sefirot:
el poder interior de la sefirá de tiferet es la cualidad de misericordia, y
en la sefirá de reinado está la cualidad de la humildad. Es decir, la
belleza del líder verdadero no proviene del orgullo y la arrogancia, sino
de algo totalmente opuesto: de estar lleno de misericordia y entrega a
su pueblo, y de que no se acredita el éxito a sí mismo sino que está
imbuido de humildad ante el Creador, que lo elevó al lugar en que se
encuentra. De esta manera Dios le otorga al rey su belleza, el esplendor
y la magnificencia real, a la vez que la conexión profunda entre el rey y
el pueblo genera el cuadro más bello de todos: “En la multitud del
pueblo está la gloria del rey”. [Proverbios 14:28]
“El carisma Sagrado”, entonces, proviene de la entrega del líder a su
gente, en cualquier nivel de conducción que sea, y por la humildad de
no atribuirse los méritos sí mismo. Un líder como este por seguro
encuentra gracia a los ojos de todos, y en él se revela en toda su
plenitud el reinado en la belleza, maljut shebetiferet.
Ejercicio: ¿Encuentras simpatía en las diferentes personas de tus
círculos de influencia? Si no, el problema está en ti. Algo en el atributo
de tiferet está fallando y no está bien. ¿Quizás te enorgulleces un
poquito, buscas honor, nos preocupamos por nosotros? Llegó el
momento de hacer una revisión en casa.
Día 22: Bondad en Victoria (Jesed en Netzaj) [Semana 4]
A la gente le gusta triunfar. Nuestro mundo está lleno de todo tipo de
juegos. Todo es juego, algunos de ellos son para diversión, pero hay
algunos que son serios, decisivos en la vida. Está el que vence y el que
pierde, y hay una tendencia natural a amar al vencedor. Por supuesto si
soy una de las partes en el juego, yo invierto todas mis fuerzas para
triunfar y no perder. Incluso si no soy parte, si sólo soy un observador,
cómo las multitudes van a observar los juegos, siempre hay una
atracción y deseo, ese amor que lleva a identificarnos con el vencedor.
<< 60 >>
Libros de Festividades
En la vida, vencer significa tener éxito. ¿De dónde viene el éxito? El
éxito viene de Dios, porque “Él te da la fuerza para triunfar”. Hay que
aprender cómo aprovechar esa atracción, ese amor natural que tenemos
en el alma, de identificarnos con el triunfador, y desear ser uno mismo
exitoso o cualquier otro que queremos que triunfe, saber que ese
triunfo viene de la sefirá de netzaj, “victoria o eternidad”, de “La
Eternidad de Israel no mentirá ni consolará, porque no Él no es un
hombre para consolar.” Hay que amar e identificarse con la fuente de la
victoria.
Estamos iniciando la semana de la sefirá de netzaj, victoria o eternidad,
en la que nos ocuparemos del concepto de la victoria, nitzajón, o de
manera más amplia la hatzlajá, el éxito en general. En hebreo hay una
relación muy cercana entre las raíces natzaj y tzalaj. Ahora, ¿qué es
jesed shebenetzaj, la bondad en la victoria? La fuerza interior de la
sefirá de bondad es el amor y la atracción, entonces la bondad en la
victoria es la atracción por la victoria o identificarse con el triunfador.
Cada uno de nosotros, desde pequeño quiere ganar en un juego o
competencia, y quiere identificarse con los triunfadores y exitosos.
Basta con ver simplemente qué importante es para la multitud de
aficionados al deporte en todo el mundo que “su” equipo gane el juego.
Es la naturaleza del hombre. Pero el amor por el triunfo, como toda
cualidad natural, tiene que ser depurada y utilizada en el lugar
adecuado. Para que podamos triunfar de forma correcta, el primer paso
es conocer cuál es la procedencia de nuestro éxito.
En vez de decirnos a nosotros mismos “yo soy exitoso”, tenemos que
acostumbrarnos a decir “beezrat HaShem…” y “Baruj HaShem…”,
“con la ayuda de Hashem triunfaré”, y “bendito sea Dios lo logré”.
Esto lo aprendemos de la advertencia de la Torá de no decir “Mi fuerza
y el poder de mi mano me dieron este triunfo”, en cambio “y recordarás
a HaShem tu Dios porque Él es quien te da la fuerza para triunfar”.
Notemos que el verso no niega que la fuerza está en nosotros, “quien te
da la fuerza para triunfar”, sólo nos recuerda Quién nos la dio.
Otro verso dice: “La Eternidad [netzaj] de Israel no mentirá”. Netzaj
Israel, la “Eternidad de Israel” se refiere a Dios, y es llamado así
porque él le otorga al Pueblo de Israel el potencial de “triunfar”
[lenatzeaj], y seguir así “por siempre” [lanetzaj].
El Rebe de Lubavitch fundó el movimiento juvenil “Tzivot HaShem”,
“El Ejército de Dios”, donde los niños son educados para ser como
soldados que quieren triunfar sobre el mal haciendo buenas acciones,
<< 61 >>
La Cuenta del Omer
estudiando Torá y buenas cualidades. Es conveniente que también los
adultos adopten el entusiasmo de la victoria, y que renueven ese deseo
por siempre y triunfen, con la ayuda de “La Eternidad de Israel”.
Ejercicio: Observa los niños cuando están llenos de ese deseo de
vencer en el juego. ¿Puedes copiar esa motivación entusiasta que ellos
tienen para concretar tus objetivos adultos?
Día 23: Poder en Victoria (Guevurá en Netzaj)
Las personas luchan por triunfar. Esto es, invierten todo su vigor y toda
la fuerza que tienen para triunfar, para tener éxito. Pero todo es un
juego, que como dijimos puede ser divertido o puede ser un juego serio
y crucial en la vida. Cada juego tiene sus reglas, y no están porque sí
sino porque sirven para dirigir la fuerza de una manera correcta y
permitida por las reglas. La personas invierten sus fuerzas para
triunfar, pero tiene que ser de acuerdo con las reglas del juego, esas que
la Torá nos dice cuáles son. Si ponemos en el juego nuestra fuerza
según las reglas del juego, entonces sin duda triunfaremos.
Suele suceder que el niño deseoso de triunfar en el juego trata de
esquivar las reglas del juego. A veces también nosotros, los adultos,
tratamos de ahorrar esfuerzos y no tomar en cuenta las reglas. Como
vimos ayer, la voluntad de triunfar es muy fuerte, pero debemos
circunscribirla dentro de las “reglas de juego” obligatorias. La
limitación tiene que ver con la sefirá de guevurá, poder o rigor, y a su
atributo interior que es el temor, por eso esta es la amalgama de
guevurá shebenetzaj, “el rigor en la victoria”.
Nuestras reglas de juego son, por supuesto, la Torá y los preceptos.
¿Acaso esas reglas, que las podemos percibir como limitantes y rígidas,
no están debilitando la fuerza por llegar al triunfo y lograr el éxito en
nuestras actividades? En otras palabras, nosotros como personas
creyentes ¿tenemos que ser pasivos, indolentes, permisivos? En
absoluto. La sefirá de guevurá, “poder”, tal como su nombre lo dice
potencia el ímpetu en nuestras actividades, como el chorro de agua que
sale a presión. Por cuanto que las reglas de juego que estableció Dios
están exclusivamente para nuestro propio bien, no hay duda de que son
el mejor potenciador que pueda haber, y si nos apegamos a ellas por
seguro saldremos exitosos.
El Creador erigió al hombre con el destino de conquistar y triunfar:
“fructificad y multiplicaos y llenen la tierra, y conquístenla y dominen
sobre los peces del mar…” [Génesis 1:28] Pero al mismo tiempo lo
<< 62 >>
Libros de Festividades
limitó con barreras de protección básica. Ante todo 7 Preceptos de los
Benei Noaj, para la humanidad en general (como la prohibición de
matar y robar), y luego 613 Preceptos para el pueblo de Israel en
especial. El deseo de vencer (bondad en la victoria) en sí mismo es una
tremenda luz del mundo del Tohú, “el caos”, una potencia tremenda
que está destinada a quebrar y quebrarse, y lo que le proporciona el
recipiente-herramienta adecuado y rectificado es la guevurá limitante.
Así se crea la fórmula ganadora: “las luces del caos en recipientes de
rectificación”, orot shel Tohu bekeilim shel tikún. Una expresión que
el Rebe de Lubavitch estableció como el principio básico principal
para traer la redención.
Ejercicio: Medita en que los límites y las leyes no sólo limitan sino
que también focalizan. Encuentra cómo puedes fortalecer tu vínculo
con las reglas de juego judías, que son las leyes de la halajá, y que se
integren más en tu vida.
Día 24: Belleza en Victoria (Tiferet en Netzaj)
En todo juego donde hay un ganador y un perdedor, existe un
equilibrio entre ambos, y así también se revela la belleza. Esa belleza y
la armonía, si juegan respetando las reglas, legítimamente, porque cada
uno se esfuerza por ganar, y aunque es uno contra el otro, cada uno
complementa a su adversario. La belleza se revela al ver que ambos
jugadores se necesitan uno al otro, que necesitan jugar juntos. Y
también se manifiesta cuando se valoran mutuamente. La belleza de
tiferet es alabar, cumplimentar, tanto el ganador al final tiene que
aplaudir al perdedor, y por supuesto el perdedor debe alabar y valorar
al ganador. Así dentro del juego se revela un enorme decoro y belleza.
Después de haber visto la buen voluntad de triunfar y tener éxito
(bondad en la victoria) y la necesidad de limitar con reglas de juego
(rigor en la victoria), llegamos al “campo de juego” propiamente dicho
y nos ocupamos del aspecto de las relaciones humanas. En términos
modernos se llama “teoría de juegos”. En este mundo no estamos
solos, y la mayoría de nuestros triunfos están relacionados, en mayor o
menor medida, con nuestro contacto con las otras personas. Si nos
comportamos acertadamente en este ámbito, descubriremos la belleza
de la competencia, tiferet shebenetzaj, la belleza en la victoria.
La belleza tiene que ver con la adaptación y la armonía, y en el ámbito
lúdico humano se la belleza cuando existe concordia y colaboración
para jugar. Ambos contendientes actúan de acuerdo a las reglas, y
también se respetan entre sí. Lo que en el mundo se llama: espíritu
<< 63 >>
La Cuenta del Omer
deportivo. En la mayoría de los juegos hay sin embargo un ganador y
un perdedor, pero ambos tienen que comportarse como compañeros y
apreciarse (alabarse). Sólo la combinación de ambos permite el juego y
le da esa belleza, como la belleza de una foto del padre con su hijo que
se sumergen en un juego apasionante.
No hay que asustarse de involucrarse en relaciones sanas y la
competencia. Por ejemplo, el mercado libre y competitivo puede
auspiciar mejor la economía. Sólo hay que tener cuidado de la
tendencia a la competencia desleal, de invadir los derechos de los
demás y el intento de ganar a costa de los demás. La Torá permite el
libre mercado, pero cuidando “que el dinero de tu compañero te sea
apreciado como el tuyo”. Si todos somos “garantes uno del otro” y nos
apoyamos, incluso la competencia entre nosotros será bella y alegre.
Ejercicio: Piensa en la enseñanza maravillosa de El Tratado de los
Padres: “que el dinero de tu compañero te sea preciado para ti como el
tuyo”. ¿Acaso te relacionas en verdad de esta manera con los demás?
¿Alguna vez hemos competido deslealmente?
Día 25: Victoria en Victoria (Netzaj en Netzaj)
Para triunfar en cada empresa que nos propone la vida hay que tener
iniciativa. No hay que ser pasivo sino activo en la vida. Hay que
enfrentarse ante los desafíos y querer desafíos y aspirar a ellos. Es muy
posible, que los amantes de los desafíos, gente muy activa con mucha
iniciativa, puede reflejar un ego muy grande. Esto significa que la
cualidad de victoria, netzaj, no está corregida, específicamente la
cualidad de victoria en la victoria, que es la esencia de netzaj. La
esencia de la cualidad de victoria rectificada es tomar la iniciativa en
todos los desafíos, pero conscientes de que “Dios te da la fuerza para
triunfar”. Dios desea mi iniciativa, pero quiere que al mismo tiempo
sepa que toda la fuerza fluye y me es conferida de lo Alto.
Netzaj [victoria, eternidad] es el triunfo y el éxito, un continuo y
dinámico avance en busca de los desafíos y conquistas superando todos
los obstáculos. ¿Qué es, entonces, victoria en la victoria, netzaj
shebenetzaj? No sólo el éxito, sino la misma ambición de tener éxito –
la iniciativa y el afán, el desafío que es en esencia el desafío mismo.
¿La ambición es una buena cualidad? ¿No es un poco una negación de
la fe en Dios y Su Providencia sobre nosotros? ¿Por qué esforzarse si al
fin de cuentas todo está en manos de Dios? De hecho, la sefirá de netzaj
es la más activa de todas, y efectivamente existe el peligro de que se
<< 64 >>
Libros de Festividades
exprese como un yo negativo, el ego destructor (no por casualidad es
similar a la palabra hebrea gaavá, “orgullo”).
La respuesta está en el atributo interior de la psique se la sefirá de
netzaj, que es la cualidad de “confianza”, seguridad. La seguridad que
implica la sefirá de netzaj es la confianza en Dios, pero no la seguridad
pasiva que se basa en que Dios haga todo, sino la seguridad proactiva y
emprendedora. La confianza en sí mismo rectificada en las fuerzas que
Dios nos da e insufla dentro de nosotros (“Él te da a ti el poder para
tener éxito”). Cuando esta cualidad está rectificada, no tenemos miedo
de tomar iniciativas activas y responder a los desafíos, porque todo
éxito se acredita inmediatamente al Todopoderoso, la fuente del poder.
Siendo así, tenemos que ver los propios desafíos como misiones que
Dios nos delega, y quiere vernos con iniciativa y activos, como el
comandante que anima a los subordinados a tomar la iniciativa, o como
el entrenador desafiando sus alumnos. Si hacemos esto, se cumplirá en
nosotros el verso: “Porque el Señor, tu Dios, te bendecirá en toda obra
de tu mano”.
Ejercicio: ¿Tienes miedo de los desafíos y tareas? Si te parece que sí,
piensa que los desafíos que enfrentas son un llamado de Dios para que
te levantes y tomes la iniciativa. Sólo aprende de memoria el verso “¿Y
recordarás a HaShem, tu Dios, porque Él te da el poder para vencer”.
Día 26: Esplendor en Victoria (Hod en Netzaj)
Tenemos que reconocer, es decir creer, que al final, en los últimos días,
se levantarán los muertos y la vida eterna vencerá a la muerte. “Y tragó
a la muerte para siempre” (Yeshayahu 25:8). La muerte, tiene que ver
con la vida personal terrenal, en cada uno de nosotros. Es esa chispa
del alma que se perdió en el olvido, que cayó al abismo del oblivión.
La muerte es olvido. Pero cuando la vida venza a la muerte, que es hod
shebetiferet, el esplendor en la eternidad, todo eso que quedó en el
olvido, todo volverá a la vida, todo regresará desde el abismo del
inconsciente, del olvido. Tengo vidas anteriores, también tengo
traumas que quedaron enterradas muy profundo dentro de mi
inconsciente. No es necesario desenterrar todas esas cosas. Hay que
fortalecerse en la kedushá, en lo sagrado, la sacralidad de la vida, y
llegará el día en que todos los muertos resucitarán, porque “porque
ningún perdido, de Él permanecerá perdido”, y vivirán una vida eterna.
Ya pasamos cuatro días ocupados en el triunfo y el éxito, y casi nos
olvidamos que después de todo, nuestro mundo está lleno de fracasos y
<< 65 >>
La Cuenta del Omer
desilusiones. Siempre hay en nosotros partes de nuestro ser que se
pierden en el olvido, y a veces sin que nos demos cuenta siquiera. Hay
experiencias irrecuperables, deseos que no se concretaron, asuntos que
empezamos y dejamos sin terminar, esperanzas que se perdieron… que
en la práctica son “chispas” de nuestra alma, resabios de nuestra
personalidad que murieron y olvidamos, cayeron al abismo del
oblivión. Hay también cosas que es bueno olvidar, y hasta alejarlas de
nosotros, como una experiencia traumática y asfixiante, pero al fin de
cuentas, esa vivencia fue parte de nosotros y nos separamos de ella
como un árbol que se deshace de sus hojas secas.
Así como la sefirá de netzaj-eternidad tiene que ver con la vida, la
eternidad y el éxito, los conceptos de abandono, muerte, olvido y
pérdida se relacionan con la sefirá de hod. Pero ahora, la combinación
de esplendor en la eternidad, hod shebenetzaj, es increíble: dentro del
ámbito triunfal y de seguridad de victoria, se origina ¡la resurrección
de los muertos! Así como creemos que los muertos van a volver a la
vida, tenemos que aspirar a que todas las partes perdidas de nuestra
alma se despierten y vuelvan a nosotros, esta vez de manera alegre y
floreciente. Efectivamente, este es el mensaje interior de la creencia en
la resurrección de los muertos: nada está perdido, “porque ningún
alejado, de Él quedará alejado”. [Shmuel II 14:14]
En la lápida del famoso tzadik-justo Arye Levín, está escrito: “le pido
a todo aquel que venga a honrar mi sepulcro que exclame a voz en
cuello: ‘yo creo con fe completa que habrá resurrección de los
muertos…’”. Cierta vez, llegó al sepulcro de Rabí Arye un judío
quebrado, abatido y deprimido, y cuando vio lo que estaba escrito y
repitió las palabras una y otra vez, se reanimó y se fortaleció hasta que
desapareció todo vestigio de depresión, una verdadera resurrección en
vida.
Ejercicio: ¿Te lamentas de las cosas que ya no están o de las
experiencias truncadas? ¿Te llena de frustración todo el potencial que
no has concretado? Este es el momento de decidir: dirige la mirada
hacia adelante, y ten fe en que también lo que por ahora está perdido, al
final regresará a ti.
Día 27: Fundamento en Victoria (Yesod en Netzaj)
El éxito en la vida, el triunfo en la vida, en los emprendimientos que
acometemos en la vida, le da a la persona esa sensación de auto
realización, de verdad interior. Esto es algo sumamente necesario, y
quien no ha logrado realizarse en la vida se siente desgraciado. No
<< 66 >>
Libros de Festividades
siente que ha logrado cumplir con su misión, para la cual Dios lo envió,
haciendo descender esa alma pura dentro del cuerpo, dentro de este
mundo. Cuando la persona siente esa consumación verdadera, sagrada,
personal, está celebrando un pacto con Dios, que le ha dado fuerza para
triunfar, porque ‘Él es quien te da la fuerza para triunfar”. Es decir, que
dentro de lo sagrado, sentirse realizado es en esencia, celebrar un pacto
con El Todopoderoso, Bendito Es.
Todo éxito va acompañado de un sentimiento de satisfacción:
ganamos, logramos, hicimos, vencimos, culminamos, conseguimos…
Esta sensación puede conquistar verdaderamente toda nuestra psiquis,
es una sensación de vitalidad y placer como si toda el alma se hace
chiquita y se concentra en un punto, y en lugar de sobrevolar dispersa
en lo alto, se materializa y se concreta a sí misma. Ese punto focal
fuente de vitalidad y auto realización tiene que ver con la sefirá de
Yesod, יסוד, “fundamento”, y cuando ese impulso motivador, ganador
y exitoso de la sefirá de netzaj, victoria, llega a su meta, surge el
encuentro del fundamento en la victoria, Yesod shebenetzaj.
¿Torat Hanefesh, que se podría traducir como la psicología judía, ve
con buenos ojos esa sensación de satisfacción y auto realización?
Porque aquí ese sentimiento del “yo”, aní, llena todo nuestro mundo y
teóricamente esa es la puerta de entrada del orgullo y el alejamiento de
Dios. Pero en realidad lo cierto es todo lo contrario: Dios nos ordena
llegar a nuestra auto realización, a nuestra plenitud. Esto se reconoce
en el primer precepto que se nos confirió, “fructificad y multiplicaos”,
pru urvú, que en la práctica le está pidiendo al hombre que encuentre
ponga en juego todas sus fuerzas para auto realizarse como si fuera
otro hombre más. En pocas palabras, cada momento de éxito y
realización de nuestra misión es como una especie de fructificación y
multiplicación.
Está escrito: “el enviado [sheliaj] de una persona, es como si fuera esa
persona [meshaleaj]”. Y por eso cuando nos entregamos a nuestra
misión nos conectamos directo con quien nos envió. El Creador. En
otras palabras, cuando nos autorealizamos hacemos un pacto y nos
conectamos con El Creador. Esta es la esencia profunda de la sensación
de satisfacción: nuestra alma, que comienza ese derrotero por los
mundos superiores, logra dejar su sello físico en la realidad, y al mismo
tiempo renueva su nexo con quien la ha enviado a esa larga travesía,
llenándose de una potencia renovada de vida. Entonces eso es el
fundamento en la victoria: la comunicación renovada con Dios, a la
cual llegamos por mérito de llegar a concretar objetivos en la vida.
<< 67 >>
La Cuenta del Omer
Ejercicio: ¿Cómo te relacionas con esa sensación plena de la
satisfacción, de sentirte exitoso? ¿Te genera ser más grosero, más
chabacano? Tienes que saber que la auto realización es algo
maravilloso cuando surge por saber que estás cumpliendo la misión
que se te ha encomendado en la vida, y de sentirte más conectada con
el Creador y con el mundo que creó.
Día 28: Reinado en Victoria (Maljut en Netzaj)
Es algo simple, y está explicado muy bien en Jasidut. El rey, así como
todo líder, está dispuesto a derrochar todos sus tesoros para triunfar en
sus guerras. Es capaz de dar y sacrificar todo, hasta su propia vida, todo
en aras del triunfo.
¿Cuáles son las guerras del rey justo? Las guerras del rey justo son las
guerras de la luz por vencer a la oscuridad. La luz es un
esclarecimiento Divino, para que la luz venza a la oscuridad de este
“mundo de la mentira”, alma de shikrá. Las guerras del rey son del bien
contra el mal. Las guerras del rey son de justicia, “la justicia del
reinado sagrado”, contra la injusticia. Sacar al vencido de su derrota.
Para salir triunfante en las guerras, cada uno en su propio reinado, tiene
que estar dispuesto a poner en juego todo su tesoro, toda su pujanza,
para ganar la guerra.
No hay rey que no quiera triunfar, y un “perdedor” no puede conducir.
Por eso la combinación de reinado en la victoria, maljut shebenetzaj
suena muy natural: cuando la sefirá de victoria llega a su meta, se
revela como el triunfo del reinado, la victoria del rey-líder.
Para poder captar hasta qué punto el deseo de triunfar es existencial y
esencial, el Jasidut trae la parábola de “derrochar los tesoros del rey”:
para vencer en la batalla crucial, el rey dilapida todos sus tesoros,
porque comprende que ahora debe ganar, y sino su reinado no es nada.
Por supuesto, estamos hablando de las guerras justificadas, como el rey
David, de quien se dice que libró “las guerras de Dios”. No sólo contra
los enemigos externos sino también para corregir el reinado-estado
mismo: una lucha decidida del bien contra el mal (como el asesinato y
la prostitución), de la justicia contra el crimen (como l explotación y la
corrupción), y de la luz de la fe contra la oscuridad de la apostasía.
En cada uno de nosotros hay guerras justas, y en especial guerras
dentro de nuestra psiquis contra las malas tendencias. En la declaración
del Shemá decimos “y amarás a Havaiá tu Dios…y con toda tu fuerza”.
Con toda tu “meodeja”, significa literalmente “mucho”, y significa
<< 68 >>
Libros de Festividades
“con todas tus pertenencias” (mamón, dinero), porque la disposición a
despojarse de las pertenencias, como el dinero, indica el grado de amor
que se siente.
Más en extenso, “con todo tu meodeja” no es sólo sacrificar el dinero,
sino todos los “tesoros” que tengo, todo lo que hay en mí. En la
realidad, no se exige de todos pasar por semejante prueba, y rezamos a
Dios que no nos ponga a prueba, pero sí se le exige a todos estar
“dispuesto” a un sacrificio como este si se presenta la situación. En
cierto punto, todos somos soldados entregados al reino de Havaiá, y en
todos nosotros existe ese atributo de autosacrificio necesario para
ganar la guerra del bien y la justicia.
Ejercicio: ¿Hasta qué punto estás dispuesto a sacrificarte para triunfar
en tu misión? La próxima vez que digas el shemá, cuando digas bejol
meodeja, “con toda tu fuerza”, ten la intención verdadera de lo que
estás diciendo: preparado a sacrificar todo.
Día 29: Bondad en Esplendor (Jesed en Hod) [Semana 5]
Tengo que reconocer tu presencia en mi vida. ¿Cómo te agradezco con
amor hacia tí? A través de darte tu lugar. Cada persona necesita su
lugar, dentro del cual actúa. Tengo que aceptar que tienes tu lugar, y
allí eres libre verdaderamente para actuar como lo desees. Sólo así
puedo construir contigo una relación mutua de amor y afinidad, de
manera tal que cada uno tenga su lugar. Y dentro de ese lugar cada uno
se relaciona y se comunica con el otro mutuamente.
Los significados principales de la cualidad de הוד, hod, en la psiquis
son el concepto הודאה, hodaá, “reconocimiento” de la verdad, como
confesar la culpabilidad. Y הודיה, hodaiá, agradecimiento, es decir la
gratitud. Ambos suenan como una experiencia interior del alma que se
evoca a sí misma. Pero sabemos que en la rectificación de los atributos
del alma, lo primero que se presenta de todas las cualidades del
corazón es la revelación de la bondad que hay en cada una, el aspecto
amoroso, de brindarse que hay incluido en todo atributo. ¿Qué es
entonces jesed shebehod, “la bondad en el reconocimiento”?
La luz de la bondad que se revela en la sefirá de hod es en esencia darle
lugar al otro. Tenemos una grosera tendencia natural a ocupar todo el
terreno posible, como el bebé que experimenta sólo su propia
existencia. El atributo de hod-reconocimiento en la psiquis nos permite
aceptar la existencia de los demás y darles su lugar, y la bondad en el
reconocimiento es el amor que irradiamos hacia el prójimo a través de
<< 69 >>
La Cuenta del Omer
ese reconocimiento. La sefirá de bondad obtiene su fuerza de la sefirá
de jojmá, sabiduría que se encuentra encima de ella. Una de las
respuestas de los sabios a la pregunta ¿quién es sabio- jajam? Es “quien
conoce su lugar”. En el contexto de lo que dijimos, se puede renovar
esta respuesta y decir que la intención es “quien conoce el lugar del
prójimo”. El sabio busca ante todo darle lugar a los demás, y de paso
así descubre su propio lugar: es el lugar que queda después que le dio
lugar a todos los demás…
Los alumnos de Rabí Akivá murieron en los días de la cuenta del omer
porque “no se respetaban uno al otro”. La rectificación que se nos
exige, en especial en esta época, es aprender a comportarnos con
respeto hacia el prójimo y darle su lugar. Rabí Akivá dijo: “‘y amarás a
tu prójimo como a ti mismo’ es un gran principio de la Torá”, pero si
no respetas a tu prójimo ¿cómo lo puedes amar? Tienes que reconocer
que él tiene un lugar propio y entonces lo amarás. Eso es amor en el
reconocimiento, jesed shebehod.
Ejercicio:¿Sabes de verdad darle su lugar a los que te rodean? ¿O
quizás tiendes a verlos como fotos que están para adornar tu universo?
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, aprende a respetar su lugar.
Día 30: Poder en Esplendor (Guevurá en Hod)
Para poder aceptar en forma plena al prójimo y el lugar que le
pertenece, muchas veces y con gran esfuerzo tengo que reducir mi
espacio para poder darle su espacio completo, donde pueda actuar,
donde pueda ser él mismo, con la ayuda de Dios, dentro del marco de
la Torá que Dios nos dio a todos. Pero tenemos que aceptar que cada
uno tiene su lugar, su tema especial en la Torá. Tengo que aprender de
él, porque está escrito “cada uno se rectifica con su compañero”, y él
tiene una cualidad buena que no hay en mí. Tengo que reconocerlo, y
esto sólo se logra con fuerza para contraerme a mí mismo, para poder
darle todo el lugar que le pertenece.
Con la cuenta del omer queremos corregir el pecado de los alumnos de
Rabí Akivá y respetarnos unos a los otros, darle su lugar al compañero.
Pero muchas veces nos damos cuenta que algo nos molesta para darle
al otro el espacio que necesita, y ese algo es justamente nosotros
mismos. Pero ya no somos bebés y sabemos que hay otras personas
además de nosotros, y a pesar de eso en cierto punto nos parece que
sólo nosotros sabemos hacer las cosas de la mejor manera. ¿Qué puede
haber en el otro mejor que yo? Entonces, llegamos a la conclusión de
que no hay lugar para los demás, no tienen ninguna tarea especial.
<< 70 >>
Libros de Festividades
Quizás así pensó cada uno de los discípulos de Rabí Akivá: yo estudié
con el mejor rabino, que me estimó tanto, ¿Entonces qué tiene mi
compañero que yo no tenga?
Aquí viene en nuestra ayuda guevurá shebehod, “el poder [rigor] en el
esplendor [reconocimiento]”: para poder reconocer y aceptar de verdad
el lugar del otro, tenemos que utilizar el poder de la guevurá que
contrae. Reconocer el hecho de que no somos perfectos, y que de
seguro en cada uno de los demás tiene algo que es mejor que en
nosotros. La enseñanza del Tratado de los Padres dice: “y se humilde
ante todas las personas”.
En jasidut se explica que se puede llegar a eso al comprender que “cada
uno se rectifica con su compañero”. Es decir que en cada uno hay un
mérito propio, una virtud especial y particular que no tiene el otro, y al
ver esa cualidad yo puedo rectificarme. Así por ejemplo en el estudio
de la Torá, incluso el sabio más grande tiene que saber que en el judío
más simple de todos existe un lugar especial en la Torá que sólo él
puede revelar, su propia letra en la Torá.
Todo esto tiene que ser con alegría. Este reconocimiento, hodaá, está
acompañado de un sentimiento de agradecimiento, hodaiá y aprecio al
compañero. Gracias a Dios que creó en Su mundo tantas personas y en
cada uno hay algo especial que sólo él puede dar, a cada uno le dio su
lugar, y qué hermoso que sea así.
Ejercicio: Piensa honestamente: ¿hay personas con las que te
encuentras y crees que no hay en ellas nada bueno que tú no tengas?
Repite para tus adentros la frase tan importante “cada uno se rectifica
con su compañero”.
Día 31: Belleza en Esplendor (Tiferet en Hod)
Uno de los significados de la sefirá de Hod, es “esplendor y gloria”. La
persona reconoce de todo corazón, que hay cosas que están más allá de
su captación normal. Así es como amerita tener una luz que lo rodea
como una corona sobre su cabeza. Hod es el sometimiento en la
psiquis, y todo lo hace con enorme humildad y modestia. La persona
reconoce y acepta completamente la existencia y el mérito del prójimo
dándole su lugar, como se dijo en las sefirot anteriores, con humildad y
modestia. Así amerita un aura de esplendor y gloria sobre su cabeza.
Después que estudiamos acerca de reconocer el lugar del prójimo en el
día 29 de la bondad en el esplendor, y sobre la restricción de nuestro yo
el día 30 con el rigor en el esplendor, nos encontramos ahora con “la
<< 71 >>
La Cuenta del Omer
belleza del esplendor”, tiferet shebehod, תפארת שבהוד, la belleza y la
elegancia que hay en la sefirá de hod. De hecho, belleza y esplendor
son dos términos muy similares, dos sinónimos tal como vimos en el
día 19 de “el esplendor en la belleza”. Pero con todo hay una diferencia
entre ellos: tiferet es la belleza propia que tiene la cosa, en cambio hod
es la envoltura resplandeciente que la rodea, ese halo luminoso que hoy
se conoce como aura.
En la Torá está escrito que después que Moshé Rabeinu bajó del Monte
Sinaí, ameritó tener una radiación esplendorosa, “keren or panav”, “la
piel de su rostro irradiaba”. No está escrito que su apariencia era bella
sino que su rostro brillaba, y lo mismo se cuenta en el libro del Zohar
(libro del Resplandor) acerca de Rabí Shimón bar Iojai, Rashbi. Moshé
Rabeinu y Rabi Shimón Bar Iojai eran personas especiales, pero hoy en
día también podemos encontrarnos con personas que tienen un “rostro
radiante”.
Este esplendor luminoso se adquiere por medio de la rectificación del
atributo de hod, “esplendor”, en la psiquis. Psiquis hace referencia a
nuestra personalidad, incluyendo los poderes del alma. Este hod es un
reconocimiento profundo de aquello que está por encima de nuestra
captación normal, con un rasgo de humildad y modestia interior y
respeto por todas las personas, como Moshé Rabeinu que fue “el más
humilde de todos los hombres”. Cuando nos comportamos con esta
clase de sumisión, de humildad, “desciende” sobre nosotros ese
esplendor radiante, como una corona sobre nuestras cabezas.
Justamente las personas más modestas llegan a tener el hod-esplendor
más radiante de todos, y ellos mismos se asombran al descubrir ese
resplandor que se cierne sobre ellos.
Ejercicio: ¿Te has encontrado alguna vez con una persona con un
“rostro luminoso”? Seguro que sí, sólo trata de recordar. No tiene que
ser necesariamente alguien famoso, al contrario, seguramente era
alguien simple y modesto. ¿Qué puedes aprender de personas como
esas?
Día 32: Victoria en Esplendor (Netzaj en Hod)
La pareja de sefirot netzaj-victoria y hod-esplendor funcionan como
dos socios. Uno es el vencedor, netzaj, y hod reconoce que perdió.
Entonces ¿qué significa victoria en el reconocimiento, el triunfo en la
derrota? Significa que a veces, el perdedor aparente es en realidad el
triunfador. ¿En qué contexto se dice esto, principalmente? En especial
en el contexto de nuestra relación con Dios. En principio, mi deseo no
<< 72 >>
Libros de Festividades
se identifica con el deseo de Dios, mi Creador. Pero cuando me someto
y me entrego, y le digo a Dios “yo soy el perdedor y Tú eres el
vencedor”. Al final nuestras voluntades se unifican y “Su voluntad se
hace mi voluntad, y mi voluntad Su voluntad”. Y lo principal es que en
la práctica, surge que he triunfado en todo.
La sefirá de hod, es entre otras cosas “la pareja” de la sefirá de netzaj,
victoria. Si la sefirá de netzaj representa el impulso para vencer y
triunfar, la sefirá de hod se relaciona con la capacidad de reconocer la
derrota. Ambas se comparan con los dos platos de la balanza o las dos
piernas del cuerpo que funcionan en forma absolutamente
complementaria: hay que saber triunfar, hay que saber perder y saber
balancear a ambos.
La combinación en el nivel del triunfo en el reconocimiento, netzaj
shebehod, nos dice que hay una clase de derrota que en realidad es una
victoria. En otras palabras, a veces el perdedor es el verdadero
triunfador. ¿Cuándo es así? En nuestra relación con El Santo Bendito
Sea. Frente a Dios, la conciencia fundamental que tiene que existir es
que estamos dispuestos a perder. El motivo es que muy frecuentemente
nuestro deseo natural no está “depurado” y maduro, y es posible que
esté en contra de la Voluntad de Dios, y por lo tanto también nos daña.
Estar siempre dispuestos a perder frente a HaShem es aceptar cambiar
nuestro deseo natural y adecuarlo a Su voluntad. Sobre esto está dicho
en el Tratado de los Padres: “Anula tu voluntad ante Su voluntad”.
Y esta “derrota” en esencia es un triunfo. Cuando nuestra voluntad se
unifica con la Voluntad del Creador, se está unificando
verdaderamente con su Raíz Suprema, y recibe una potencia
incomparablemente más grande para triunfar y transformar la realidad.
Por eso después de “anula tu voluntad ante Su Voluntad” la enseñanza
culmina con “para que anule la voluntad de los otros ante tu voluntad.”
Quien pierde ante Dios, es el triunfador.
Ejercicio: ¿A veces no te empecinas demasiado? Estamos seguros de
lo que tiene que ser y todo tiene que adecuarse a eso. Ahora trata de
relajarte un poco, y entender que ya tienes todo en tu poder. Está
permitido perder, y lo mejor es perder ante Dios.
Día 33: Esplendor en Esplendor (Hod en Hod)
En Jasidut se explica que la sefirá de hod, “esplendor” o
“reconocimiento”, ese poder del alma de reconocer aquello que está
por encima de mi inteligencia, es en esencia la máxima expresión de la
<< 73 >>
La Cuenta del Omer
fe simple, emuná pshutá. La fe es algo que está por encima de toda
lógica y entendimiento. La fe simple es en Dios, bendito sea, en Su
Esencia bendita sea. Tengo cierta captación de la luz de Dios que llena
mi existencia, el mundo entero (memale col almin). Pero en cuanto a la
Esencia de Dios, que en términos de Cabalá y Jasidut se denomina
“HaSovev Col Almin”, “que rodea todos los mundos” y lo que está por
encima de esto no tengo ninguna idea, no puedo captarlo. Por eso sólo
puedo creer en él, reconocer que existe. El Baal shem Tov agrega
además, así como está el precepto de creer con fe simple en Dios,
reconocer que existe, así hay que tener fe en el poder, en la chispa
Divina, en esa parte de Dios en lo Alto tal cual que se encuentra dentro
de todo judío.
Esto es hod shebehod, “el esplendor en el esplendor”, la esencia de hod
es creer en la Esencia de Dios, y en esa parte de la Esencia, por así
decirlo, que se encuentra dentro de cada uno de nosotros.
Hod shebeHod es el meollo del sefirá de hod, esplendor y
reconocimiento, que se manifiesta como la fe simple e inocente. Si
algo se puede entender y captar perfectamente con nuestro intelecto no
hace falta creer en ello, simplemente “lo vemos” con nuestra mente.
Pero hay algo que está por encima de la mente, un nivel supremo que
nuestra mente no puede captar en absoluto, y en eso tenemos fe. Así en
cuanto a nuestra relación con el Creador: Se nos ordena en efecto
conocer a HaShem, entender más y más con nuestro intelecto, pero hay
un nivel que está “por encima de la razón y la comprensión”. No
tenemos ningún noción de lo que significa el concepto Dios en nuestra
mente (El ideó esta mente nuestra…) y por eso simplemente creemos
en Él. Esta creencia proviene del poder de la sefirá de Hod.
El Baal Shem Tov enseñó que así como creemos simple e
inocentemente en HaShem, tenemos que creer en todo judío. Es decir,
todo judío es como un hijo único del Todopoderoso, como está dicho
“ustedes son hijos de Havaiá vuestro Dios”. [Devarim 14:1] Y tal como
en el hombre el hijo tiene parte de su padre, así en el alma de todo judío
hay una parte del Creador, “una parte de Dios en lo Alto tal cual”,
como una chispa de fuego dentro de la gran hoguera de Lag Baomer.
Por eso el esplendor en el esplendor abarca tanto la fe en Dios como en
sus hijos amados, todo judío tal como es.
Hoy es Lag Baomer, ל”ג בעומר, el 33 de la cuenta del omer, y nos
alegramos con Rabí Shimón Bar Yojai, porque es el día de su hilulá,
cuando su alma pura se elevó a las alturas. Muchas veces la alegría de
Lag Baomer aumenta más en los judíos simples, que se encienden
<< 74 >>
Libros de Festividades
como las hogueras de Lag Baomer. El motivo es simple, la sabiduría
secreta de la Cabalá de Rabí Shimón revela el poder de la fe simple,
por encima y más allá de toda sabiduría de la mente.
Ejercicio: ¿Difícil levantar las piernas y bailar alrededor de la fogata y
cantar “Dichoso, Hijo de Yojai, has sido ungido”? ¿No es algo
agradable para sabios como nosotros? Entonces necesitamos urgente la
transfusión de la fe simple en el Todopoderoso, por encima de toda
erudición. Levántate a bailar!!!
Día 34: Fundamento en Esplendor (Yesod en Hod)
La sefirá de Hod, en general, esplendor o reconocimiento, es el poder
en el alma de reconocer aquello que está por encima de mi
entendimiento. Pero en especial yesod shebehod, el fundamento en el
reconocimiento, es el poder del alma de decir gracias. Pero diciendo
gracias desde lo profundo del corazón. Las cosas que salen del corazón
y entran al corazón producen su efecto. Y justamente decir gracias es lo
que conecta mi corazón con tu corazón, mi corazón con el corazón de
Dios. ¿Cuál es el efecto que producen al salir del corazón y entrar al
corazón? El efecto es que dan fruto, porque la procreación es el poder
de la sefirá de fundamento, el fundamento en el esplendor. Es el poder
de generar las relaciones más rectificadas, como en el matrimonio, a
través de decir gracias, ese agradecimiento que produce frutos sin fin.
Uno de los principios básicos y más importantes en la rectificación de
los atributos de la psiquis es el reconocimiento del bien que nos hacen,
no seas ingrato, דע לומר תודה, da lomar todá, “sabe decir gracias”.
Cuando abrimos los ojos a la mañana decimos “Reconozco yo ante Ti”,
y también luego durante todo el día tenemos que saber agradecer, decir
gracias a HaShem y a todos los que nos hacen el bien. Nunca nada es
obvio y no es verdad que “nos corresponde” algo.
Este atributo de agradecimiento es también la base de todas relaciones
humanas correctas, la clave para crear un nexo auténtico con el
prójimo. Quien no sabe agradecer se queda agazapado dentro de sí
mismo, como si no necesitara a nadie más. Pero quien sabe reconocer y
dice gracias, está abriendo su alma al otro, y puede llegar a una
conexión íntima al celebrar un pacto (como el pacto del matrimonio).
Esta es la combinación de yesod shebehod, “fundamento en el
esplendor”, ya que el poder de conexión y celebrar un pacto está
relacionado con la sefirá e fundamento.
La conexión mutua y celebrar un pacto da frutos (como la concepción
<< 75 >>
La Cuenta del Omer
surge del matrimonio). Respecto al agradecimiento, cuando decimos
gracias a nuestro prójimo, de lo profundo del corazón y no de la boca
para afuera, se cumple el adagio “las cosas que salen del corazón llegan
al corazón y producen su efecto”. Decir gracias produce encuentra un
eco de fidelidad en el otro y una comunicación que produce frutos. Y
así encontramos un significado extra del término hod, en el término eco
[הד, had]. El agradecimiento mutuo retorna y su eco resuena una y otra
vez.
Ejercicio: ¿Te acuerdas siempre de decir gracias? ¿Incluso por el favor
más pequeño, y por aquello que se da por supuesto? Nunca te olvides
de decir gracias. Es el primer consejo para una feliz relación de pareja.
Día 35: Reinado en Esplendor (Maljut en Hod)
Imagínense a un rey sublime y excelso que de repente se presenta en
público, y reconoce y confiesa; “pequé”, cometí un error. Es la
novedad más extraordinaria. Sobre eso esta dicho: “asher nasí ejtá”,
“cuyo líder pecó”. Y los sabios lo interpretan: dichosa la generación
cuyo líder, el rey, peca, lo admite y se arrepiente volviendo al Creador.
La expresión vidui, “confesión”, palabra también derivada de hod, la
confesión del rey y justamente en público, una confesión general frente
al pueblo, le agrega esplendor y gloria hasta el infinito.
¿En qué se diferenciaban Shaul y David? Cuando el profeta reprochó al
Rey Shaúl por su pecado, éste trató de justificarse, pero cuando el
profeta le mostró su pecado a David, David enseguida lo admitió, se
confesó y dijo “Pequé a Dios”. Por eso el reinado de Shaúl se cortó y
David en cambio ameritó el reinado por siempre.
El rey no es alguien que no se equivoca, no existe nadie así, sino
alguien que sabe reconocer, lehodot, su error y su pecado. Esta
cualidad comenzó con Iehudá que reconoció su accionar con Tamar, y
se transmitió por herencia a su descendiente David. Admisión y
confesión, hodaá-vidui, es una manifestación de la sefirá de hod, y el
reconocimiento del rey es el reinado en el reconocimiento, maljut
shebehod.
Vimos que hod también significa luz y esplendor, un aura que rodea.
Este hod es merecido por el rey o líder digno, como está dicho sobre el
rey Shlomó que HaShem le dio el “Esplendor del Reinado”, hod
maljut, que recuerda nuestra pareja en la sefirot de este día. Esta luz es
un resultado directo de admitir y confesarse: un rey que sabe someterse
a Dios, un rey que sabe reconocer, confesar y hacer teshuvá,
<< 76 >>
Libros de Festividades
arrepentirse y retornar a la senda de la verdad, despierta gracia,
esplendor y gloria a los ojos de todos. Como está dicho: asher nasi
iajté, “que su líder peque”, y los sabios explicaron: ashrei hador
shehanasi shelo noten lev lehabí capará al shgagató, “dichosos la
generación cuyo líder se interesa en traer expiación por sus errores”.
Recordemos que cada uno de nosotros somos un “rey” en su área de
influencia. En ese lugar tendemos a no exponer nuestras debilidades,
errores y pecados. Pero ahora aprendimos que es todo lo contrario, el
verdadero reinado es aquel que sabe admitir, hacer teshuvá y corregir,
y justamente esa cualidad lo transforma en bello y luminoso.
Ejercicio: ¿Sabes reconocer tus errores, fallas y pecados, o por temor
prefieres vivir en la contradicción, la negación (incluso ante ti mismo)
para no reconocer tus defectos? Piensa bien en esto: reconocer los
defectos es la clave para la gloria del reinado verdadero.
Día 36: Bondad en Fundamento (Jésed en Yesod) [Semana 6]
El matrimonio es la perfección del amor y la materialización del atribu-
to del amor en el alma. Nos casamos por amor, traemos hijos al mundo
por amor. Como dice la Torá al principio de la creación de Adam y Ja-
vá, la primera pareja: “Y por eso abandonará el hombre a su padre y a
su madre, y se apegará a su mujer”. Apegarse es la consumación y la
perfección del amor, “y se apegará a su mujer y serán una sola carne”.
Rashí explica que “una sola carne” es el hijo que nace por amor.
“Nuevamente se alegrará en los montes de Yehudá y en las afueras de
Yerushalaim…” [Yirmeyahu 33:13] Esta semana nos vamos a ocupar
mucho acerca de los casamientos, porque la sefirá de yesod, fundamen-
to es la que crea una comunicación y una unión interior, verdadera y
estable, como el pacto del matrimonio entre un hombre y una mujer.
En nuestro primer paso en la sefirá de yesod descubrimos el jesed she-
beyesod, el amor en el fundamento. La característica interior de la bon-
dad es el amor, y ahora, en una atmósfera adecuada creada por la cuali-
dad del fundamento, se transforma en un amor verdadero y perfecto, tal
que lleva a formar un nexo de compromiso, a establecer un pacto.
En la Torá está dicho: “y por eso abandonará el hombre a su padre y su
madre y se apegará a su mujer, y serán una sola carne”. No dice “y
amará a su mujer”, sino justamente “y se apegará”. Apegarse es la cima
el amor. Quien ama y no quiere afianzar, fundamentar ese nexo, llegar
a la sefirá de yesod, fundamento, deja ese amor “en el aire”, estéril, y
<< 77 >>
La Cuenta del Omer
no se “apega” de verdad a su compañero sino se queda dentro de sí
mismo.
El amor y el apego se materializan y completan, “y serán una sola car-
ne”, con la creación en pareja del hijo. ¿Por qué uando vemos a un hijo
pequeño se nos surge de manera natural un sentimiento de amor hacia
él? El bebé es amado porque es el fruto del amor completo entre el pa-
dre y la madre, y despierta amor al observarlo.
Ejercicio: ¿Hasta qué punto relacionas el amor con el compromiso? El
compromiso es la prueba del amor verdadero, cuando te apegas por
amor eres capaz de pasar de las palabras a la acción. Impregna tu mente
con la idea de que el amor se expresa con un pacto, y entonces recibirás
la fuerza para encontrar a la persona a quien amar y aferrarte a ella.
Día 37: Poder en Fundamento (Guevurá en Yesod)
El matrimonio no siempre es un proceso fácil, sin problemas ni dificul-
tades. Quien se va a casar, y decidió formar un hogar fiel casándose,
contrayendo un pacto, tiene que estar preparado a que haya dificulta-
des. No es tan simple, puede haber malos entendidos, discusiones e in-
cluso peleas. Pero si decido desde antes que tengo fuerza en el alma y
una voluntad sumamente firme para sobreponernos, con el buen deseo
de superar todas las dificultades, así lograremos ver nuestro hogar fir-
me por siempre.
El lazo que nos une se prueba en los momentos duros. Al principio,
cuando la pareja está parada junta bajo el palio nupcial, la jupá, todo es
amor y bondad. En ese momento podemos afirmar que siempre habrá
entre nosotros el mismo amor como en la primera hora. ¿Pero seguro
será así? Ahora todo parece rosa y seguro, y es bueno que así sea, pero
probablemente más adelante habrá dificultades. No hay nada perfecto y
no hay un camino sin curvas, sin altibajos.
Si nos quedamos sólo en el ámbito del amor y la bondad, podemos sos-
pechar que cuando nos enfrentemos a una situación difícil se llegue a
romper el vínculo. Pero si queremos que el lazo sea verdadero y esta-
ble, tenemos que asegurarnos a nosotros mismos: “pase lo que pase se-
guiremos juntos. Con la ayuda de Dios, juntos superaremos todas las
dificultades”. Esa es la revelación de la guevurá shebeyesod, un esfuer-
zo de superación necesario para la persistencia del pacto del enlace.
¿Cómo se compatibiliza esto con el esfuerzo de la cualidad de rigor que
también se identifica con la acción de separar y dividir? La realización
de los pactos en el TaNaK, la Biblia, fue a través de separar y cortar de
<< 78 >>
Libros de Festividades
algo en dos partes (como el Pacto de las Partes, brit ben habetarim, que
realizó Abraham con Abimelej). Un pacto se establece para dejar una
señal de que así como las dos partes pertenecen a una misma cosa, de la
misma manera las dos partes que realizan un pacto se transforman en
una sola cosa. Y gracia a esa raíz en común, es posible sobreponerse a
las dificultades y cumplir el pacto también en los momentos duros.
Ejercicio: ¿Qué haces cuando hay una pelea entre tú y las personas que
te rodean? Para un momento y piensa: tu afinidad con ellos es más
fuerte que los momentos difíciles. Tienes la fuerza para superarlos, con
la ayuda de Dios.
Día 38: Belleza en Fundamento (Tiferet en Yesod)
En el momento del casamiento, cuando el novio y la novia se presentan
y establecen el pacto debajo de la jupá, el palio nupcial, el novio toma
un anillo de oro y lo coloca en el dedo de la novia y le dice: “he aquí tú
te consagras a mí con este anillo, de acuerdo con la ley de Moshé e Is-
rael”. Este anillo es en esencia la belleza perfecta para que toda la vida
conyugal sea para establecer hogar fiel el Pueblo de Israel, en la gene-
ración de los rectos será bendecido. Esto simboliza el anillo, así siem-
pre hay que meditar y que el anillo esté siempre en el dedo de la novia,
porque así se revela la belleza del matrimonio.
De acuerdo a la ley judía neta, el hombre puede consagrar a la mujer
[kidushín] con cualquier cosa que tenga valor, no necesariamente con
un anillo. Pero no existe ninguna posibilidad que se escuche a un novio
decir debajo del palio nupcial: “tú te consagras a mí con este kilo de to-
mates…”. La tradición de Israel es consagrar específicamente con un
anillo, y es aceptado que sea con un anillo de oro. Hay muchos secretos
y alusiones en el anillo de casamiento, también llamada alianza, pero
todo comienza con el hecho de que el anillo es algo bello. No es un ob-
jeto de valor práctico (como un kilo de tomates), sino una joya que re-
presenta la belleza pura y simple.
El anillo de bodas representa la belleza que hay en el pacto del matri-
monio, cuando el hombre y la mujer, el novio y la novia se transforman
en un ser. La belleza del casamiento es la belleza en el fundamento, ti-
feret shebeyesod. Es muy aconsejable que la mujer siempre lleve pues-
to el anillo de casamiento, un recuerdo permanente de qué hermoso es
nuestro lazo, la belleza que se conserva por muchos buenos años, tal
como ese metal noble que es el oro.
<< 79 >>
La Cuenta del Omer
En el fundamento en la belleza vimos que el pacto del matrimonio re-
vela la belleza de novio y la novia. Ahora, en la belleza en el funda-
mento, hablamos de la belleza de la unión en sí misma entre los dos,
ese que se expresa en la alianza de oro. El final de la frase de consagra-
ción anterior: “de acuerdo con la ley de Moshé e Israel”, también es
parte de la belleza de este pacto: la existencia del matrimonio de acuer-
do a la Torá y la tradición de Israel, le agrega a la pareja una belleza es-
pecial.
Ejercicio: Quizás sientes que a tu vida matrimonial se le ha acumulado
un poco de polvo… No hace falta esperar al aniversario de matrimonio,
una mirada al anillo de matrimonio nos recordará cuánta belleza hay en
el matrimonio.
Día 39: Victoria en Fundamento (Nétzaj en Yesod)
Cuando nos casamos tenemos la intención de que el nexo, ese pacto
que estamos celebrando perdure por siempre jamás, eternamente. Eso
es la eternidad del fundamento, netzaj shebeyesod. ¿Qué intención te-
nemos que tener, qué tenemos que recibir sobre nosotros, el novio y la
novia, para que en efecto el matrimonio perdure por toda la eternidad?
Hay que casarse con la sensación de la promesa mutua de una fidelidad
absoluta. Yo soy sólo para ti, y tú eres sólo para mí, y así el juramento
de la fidelidad, será lo que construirá el fundamento sano y fuerte que
permanecerá erguido por siempre.
¿Cuál es el secreto de la estabilidad y perpetuidad del pacto del matri-
monio, netzaj shebeyesod, la eternidad en el fundamento? La clave es
la fidelidad. En el matrimonio nos comprometemos a ser fieles uno al
otro. Yo estoy entregado sólo a ti, yo estoy entregada sólo a ti. Cuanto
más persistamos siendo fieles uno a la otra y una al otro, así persistirá
el matrimonio siendo feliz. Netzaj y yesod, eternidad y fundamento son
conceptos muy cercanos, porque los fundamentos del edificio le permi-
ten permanecer firmes y estables, y sí la fidelidad asegura que los fun-
damentos sobre los que se basa el matrimonio también sean fuertes y
estables.
La expresión más poderosa del compromiso mutuo es el juramento.
Muchas veces, la celebración de un pacto incluye un juramento explíci-
to, como el pacto que celebró HaShem con nuestros patriarcas, el pacto
de los patriarcas permanece por siempre. Como dijo el profeta Shmuel
al rey Shaul, נצח ישראל לא ישקר, netzaj Israel lo ishaker, “La Eternidad
de Israel no mentirá”. [Shmuel I, 16:29]. Aunque en el pacto del matri-
monio no es necesario que los cónyuges se presten juramento explícito,
<< 80 >>
Libros de Festividades
en verdad ese es el significado profundo de kidushín y nisuim, consa-
gración y casamiento, las dos etapas de la celebración del pacto matri-
monial, un juramento de confianza mutua.
Para convencernos de la importancia decisiva de la fidelidad, basta con
dar una ojeada a la enfermedad más grave del mundo moderno, la dis-
gregación de la institución del matrimonio y el gran porcentaje de di-
vorcios. Si no hay una fidelidad que comprometa a las partes, no hay
estabilidad y la conexión se torna vacía por dentro. Tomando esto en
cuenta conviene profundizar la conciencia de la importancia del pacto
y de la fidelidad: “Y me pertenecerás por siempre”.
Ejercicio: Debajo de la jupá-palio nupcial, nos prometimos ser compa-
ñeros fieles por siempre. Conviene recordar esa sensación, y renovarla
en este momento.
Día 40: Esplendor en Fundamento (Hod en Yesod)
Respecto a la sefirá de hod, esplendor o reconocimiento, a veces su sig-
nificado tiene que ver con los hábitos. En hod shebeyesod, esplendor
en el fundamento, uno se puede habituar a que hemos hecho un contra-
to de matrimonio, donde hay obligaciones del novio con la novia y la
novia con el novio, y todo se conduce en forma automática por sí mis-
mo. Se puede uno olvidar, sin embargo, que en realidad no me corres-
ponde nada. A pesar de que está todo escrito en la ketuvá, el contrato
de matrimonio, todo lo que pueda recibir, al final de cuentas es un obs-
equio del otro, y tengo que reconocer, agradecer porque así es el es-
plendor del fundamento, durante todo el matrimonio para que el matri-
monio irradie luz, que haya felicidad dentro de la casa. Tenemos que
saber todo el tiempo que ese agradecimiento no es algo que se da por
sentado, nada, incluso esa cosa más ínfima que uno recibe hay que
agradecer. Esto se debe expresar tanto en forma verbal, con palabras de
agradecimiento, y también con acciones, porque la esencia de hod es
realizar actos de reconocimiento por el bien que nos ha prodigado
nuestra pareja.
En la vida matrimonial, como en la vida en general, estamos habitua-
dos a realizar una sucesión de actos sin que les prestemos atención de
forma especial. Esa habilidad de actuar por hábito, como el acto de ca-
minar que se hace de forma “habitual” y automática, se relaciona con la
sefirá de hod. Encontrar la bendición en la rutina del matrimonio es una
revelación del hod shebeyesod, el esplendor en el fundamento.
<< 81 >>
La Cuenta del Omer
Los hábitos pueden ser muy buenos, como pedimos todos los días a
Dios que “y nos habitúes a tu Torá, pero hay un peligro asociado a su
acostumbramiento: todo parece evidente, como una máquina bien acei-
tada, y nos olvidamos totalmente que hay alguien detrás que nos brinda
la bendición de ese hábito bendito. Ella lava los platos y él limpia el
piso, o al revés, porque están “obligados” a cuidar la rutina. ¿Y qué hay
de especial en eso? Eso se llama mancillar la sefirá de hod. La rectifica-
ción es a través de la hodayá, el “reconocimiento” constante, sabiendo
que nada se da por sobreentendido.
Lavar los platos no parece ser tan importante como el anillo de oro,
pero es un pequeño regalo que alguien nos hace ahora por propia vo-
luntad, entonces le debemos decir: ¡Muchas gracias!
La sensación de agradecimiento, de palabra o a través de una acción
que exprese agradecimiento, refresca esa rutina, y la transforma en una
sucesión de pequeños obsequios. Sólo que prestando atención que de-
cir gracias no se transforme a su vez en algo rutinario carente de inten-
ción…) así en lugar de hábitos polvorientos y agobiantes, se transfor-
man en multitud de chispas de luz, y el agradecimiento se transforma
en rayos de luz. ¡Qué bueno es vivir en un hogar donde resuena siem-
pre la palabra gracias, como una frecuencia afinada. El dulce cantor de
Israel, el Rey David nos ayuda con su Mizmor letodá, “La Oda [hoda-
yá] de Agradecimiento”.
Ejercicio: Durante veinte años que tu esposa o tu marido te preparan
una taza de café todas las mañanas (o alguna otra pequeña bondad), ¿Te
acuerdas de decirle gracias? Sí, cada día nuevamente dile “muchas gra-
cias” como la primera vez.
Día 41: Fundamento en Fundamento (Yesod en Yesod)
Yesod shebeYesod, el fundamento en el fundamento es la esencia del
yesod. Está escrito que la esencia del fundamento es el poder de comu-
nicación en el alma. Lo que la persona dice desde su esencia, como está
escrito “y será el hombre un alma viva y de espíritu parlante”. El habla
y la comunicación es realmente la expresión de la unión y la conexión
entre el novio y la novia. La conexión que procrea, “y fueron una sola
carne”, el niño que proviene de sus entrañas. Esto así cuando hay una
comunicación correcta que es la esencia de la sefirá de yesod, el funda-
mento en el fundamento.
Desde el comienzo de la semana nos estamos ocupando del matrimo-
nio y las relaciones de pareja, porque efectivamente la sefirá de iesod
se identifica con el órgano del pacto y con el pacto del matrimonio en
<< 82 >>
Libros de Festividades
general. Ahora llegamos al meollo, el punto de la esencia cuando el
fundamento se revela a sí mismo, yesod shebeyesod, el fundamento del
fundamento.
¿Cuál es la esencia del fundamento, la médula de la conexión entre el
hombre y la mujer (o dos personas en general)? Se Puede decir que eso
se llama simplemente comunicación. Todo vínculo entre dos personas
es un tipo de conversación y comunicación. Este es el motivo por el
cual los sabios denominan a la unión del hombre y la mujer (en lengua-
je puro) “conversación”.
Casi todos los problemas en las relaciones de pareja provienen de la
falta de comunicación. Así está explicado que el primer pecado del
mundo, haber comido del árbol del conocimiento, surgió en la práctica
por falta de comunicación: Adam no le explicó exactamente a la mujer
qué estaba prohibido y que permitido, por eso la mujer agregó su toque
personal, y la continuación es conocida… En cambio, una comunica-
ción correcta es un remedio milagroso para toda dificultad, simplemen-
te hay que hablar de eso.
El hombre es llamado medaber, “parlante”, esa es su virtud especial.
Cuando hablamos con nuestro prójimo, el marido con su mujer, esta-
mos utilizando ese poder maravilloso que nos dio Hashem, el poder de
la palabra.
La comunicación correcta es tanto con palabras como con hechos, de
tal manera que la comunicación (tikshoret) se transforma en conexión
(hitkashrut) interior profunda entre las personas.
Ejercicio: Ayer dijimos gracias por la taza de café que nos prepararon.
Hoy, sentémonos con un café (o té) y dediquemos cinco minutos a
charlar. También podemos estudiar algo juntos. ¿Qué dicen?
Día 42: Reinado en Fundamento (Maljut en Yesod)
No hay rey sin reina. La reina es la que hace, que equilibra la personali-
dad rectificada del rey. Está escrito “Cuál es la mujer adecuada, la que
hace la voluntad de su esposo”. Los sabios interpretan esto “ella hace,
da forma y corrige la voluntad de su marido. Ella conduce la voluntad
del rey hacia la dirección correcta, en el sendero correcto. La mujer,
esa reina del rey que es la reina del hogar, la novia que sigue siendo no-
via toda la vida, porque la novia es una reina, también es la madre del
rey que vendrá, el príncipe heredero del rey. Todo esto es el reinado del
fundamento, saber que, como dicen los sabios “todo viene de la mu-
jer”.
<< 83 >>
La Cuenta del Omer
En el sistema de símbolos de la Cabalá, la sefirá de yesod corresponde
a hombre-masculino y la sefirá de reinado es mujer-femenino. Maljut
shebeyesod, el reinado en el fundamento, de acuerdo con esto es el re-
conocimiento del hombre de la virtud de la mujer.
Los hombres y las mujeres son diferentes y complementarios, gracias a
Dios. En general, cada género tiene sus características y mentalidades
particulares, y esto es lo que hace que la vida sea más interesante y va-
riada. Pero definir las características de cada género no siempre es tan
simple. Viéndolo a primera vista está generalmente aceptado identifi-
car al hombre como influyente, activo, extrovertido, toma decisiones y
define los objetivos y cabalga brioso hacia su conquista. En cambio se
ve a la mujer como más introvertida y hogareña, alguien que sabe arre-
glarse con la realidad tal como es, poner luz en los recipientes, y así ge-
nerar un estándar de vida estable.
Pero los sabios de bendita memoria nos sorprenden y dicen: “Todo
viene de la mujer”. El hombre quizás quiere pensar que es dominante y
que es quien decide. Pero al final de cuentas la mujer, a su manera, es
la que influencia al marido, lo conduce y lo estabiliza. Incluso si le pa-
rece que él decide, ella ya decidió antes lo que él va a decidir… esa es
la interpretación jasídica del dicho: “una mujer correcta hace la volun-
tad de su marido”: una mujer correcta hace, es decir, forma la voluntad
de su marido.
El novio y la novia se parecen a un rey y una reina (en particular, la pa-
labra malcá, מלכה, contiene las letras de כלה, calá, novia). Pero como el
novio y la novia siguen casados también después de la boda, también la
corona del reinado, ketermaljut, permanece estando en sus cabezas. El
hombre es el rey, y esto está bien y es correcto, pero como explica el
Zohar “un rey sin reina no es un rey”. Sobre el rey hay una reina, la
mujer, la reina de la casa.
Ejercicio: Esta vez el ejercicio está reservado a los hombres: trata de
imaginar una corona de reina sobre la cabeza de la mujer (los solteros
pueden pensar en su madre). Con todo respeto de ustedes los hombres,
están en presencia de una reina (un secreto: ella ya lo sabe).
Día 43: Bondad en Reinado (Jésed en Maljut) [Semana 7]
Hay algo en la naturaleza del hombre que lo impulsa a ser rey, a lide-
rar. El hombre es político en esencia y también aspira ser rey. En Caba-
lá hay un dicho “ana emloj”, “yo reinaré. Esta declaración, este deseo o
ansia puede ser sumamente negativa o también puede ser algo por de-
<< 84 >>
Libros de Festividades
más bueno. ¿Cuándo es negativo y cuándo es bueno? Si “yo reinaré” es
querer apoderarse, con agresividad, es algo muy malo. Así dijeron los
reyes del mundo del Caos que reinaron y murieron inmediatamente por
su deseo desenfrenado de controlar la realidad.
Pero también hay un “yo reinaré” que proviene de lo sagrado. Es el de-
seo de hacer el bien, el deseo simple del rey hacia el pueblo que necesi-
ta y le corresponde al pueblo tener todo lo mejor siempre y hay que be-
neficiarlo. Y yo tengo el poder de beneficiar que Dios me da. Cuanto
más la persona quiere de verdad hacer el bien, desde lo profundo del
corazón, quiere beneficiar al pueblo entonces sí merece de verdad ser
rey.
La última semana de la cuenta del omer, la semana del reinado, maljut,
es una “semana de liderazgo“. La primera pregunta es ¿quién quiere ser
un líder? La respuesta es que todos y cada uno de nosotros, en algún lu-
gar quiere ser un líder, dominar, decidir. Este carácter está fijado en los
genes del hombre que fue creado erguido y a imagen de Elokim, y ben-
decido con el dominio sobre todas las criaturas. Este instinto de condu-
cir y dominar es el jesed shebemaljut, la bondad en el reinado, y nues-
tra misión es hacerlo de la manera correcta.
El móvil de dominar puede ser negativo, grosero y bajo, por el ego
agresivo y desenfrenado que quiere tragarse todo, “no hay nadie más
que yo“. Así describe la Cabalá a “los reyes del Mundo del Caos”, por-
que cada uno de ellos dijo en su momento de poder “yo reinare” (y ese
poder destructivo rompió los recipientes, y por eso está escrito sobre
cada uno de ellos en la Torá “y reinó…y murió”).
El impulso positivo de reinar no es para exteriorizar el ego, sino por un
deseo verdadero de beneficiar a los demás, con la cualidad de la bon-
dad y el amor. Así describe la Cabalá que la creación del mundo co-
menzó con una declaración interior, como si fuera, del Todopoderoso
“Yo reinaré”, para hacer el bien a las criaturas. En la misma medida, el
Creador nos otorga fuerzas para que podamos beneficiar y sigamos tras
Sus huellas siendo “reyes de la bondad”, la bondad en el reinado, jesed
shebemaljut.
Ejercicio: Tienes fuerzas, ¿pero piensas que las aprovechas lo sufi-
ciente para beneficiar e influenciar a los demás?
<< 85 >>
La Cuenta del Omer
Día 44: Poder en Reinado (Guevurá en Maljut)
Uno de los significados de guevurá, incluido dentro de la fuerza del po-
der o rigor, es el poder de concentración, o enfocarse en una tarea espe-
cífica. La necesidad especial que hay que satisfacer.
Más que ningún otro, el rey tiene que tener la fuerza de concentración
más elevada, para focalizarse en las necesidades individuales de su
pueblo, cada necesidad particular dentro de su pueblo. Tanto las nece-
sidades particulares inmediatas llamadas jaiei shaá, “la vida presente”
del pueblo, de cada individuo del pueblo, y también las necesidades
permanentes del pueblo, que en la palabra de los sabios son llamadas
jaiei olam, “la vida eterna”.
Este es el rey justo que está totalmente concentrado, en virtud a su fuer-
za de rigor, en qué necesita satisfacer tanto ahora, como en aras del fu-
turo y la eternidad.
Después de la bondad en el reinado de ayer, tenemos una enorme bue-
na voluntad de gobernar para hacer el bien y beneficiar a todos. Pero la
bondad sola no es suficiente. Si actuamos sólo con la energía del amor,
con un lenguaje dadivoso y abrazos, se va a desperdigar y disgregar.
Nosotros queremos que todo salga bien, lo mejor posible y para todos,
pero no logramos llegar a los detalles. ¿Qué hace falta verdaderamente,
qué hay que hacer en la práctica, y por dónde empezar?
Aquí es donde aparece la guevurá shebemaljut, el rigor en el reinado,
para completar a la bondad en el reinado. Uno de los significados del
rigor es la capacidad de concentrarse, de focalizar. La luz general el
amor está de fondo, y el rigor viene y lo focaliza. El rey y líder, y cada
uno de nosotros en su ámbito de influencia, tiene que tener la capaci-
dad de la concentración y la focalización: evaluar cuáles son las nece-
sidades exactas de las personas de las cuales nos estamos ocupando,
qué necesitan ahora y qué necesitan bajo la perspectiva de una visión
panorámica, jaiei shaá vejaiei olam, “la vida actual y la vida eterna”.
Dentro de una semana es la festividad de Shavuot, el Tiempo de la En-
trega de nuestra Torá. También la Torá fue entregada “Por la Boca del
Todopoderoso”, mipi haguevurá, “literalmente de la boca del poder”.
Aunque la Torá está llena de bondad, su capacidad para focalizarse y
decir qué hacer proviene del poder de guevurá, el rigor del reinado,
guevurá shebemaljut.
<< 86 >>
Libros de Festividades
Ejercicio: Piensa si logras focalizar tus buenos deseos, o sólo se que-
dan como muy buenas intenciones que no llegan a concretarse. Focali-
zarte es la clave para tener éxito.
Día 45: Belleza en Reinado (Tiferet en Maljut)
Una de las bases principales del reinado es el orden jerárquico. En toda
monarquía hay una especie de pirámide donde en el ápice se encuentra
el “Número Uno del Pueblo” que es el rey mismo, el segundo es el vi-
rrey, los ministros y consejeros, etc. etc.
La belleza del reinado es la buena conexión y el flujo correcto entre to-
dos los niveles, los estratos, de cada peldaño de la escalera jerárquica
del reinado. Cuando los superiores descienden hacia los inferiores y
llevan su influencia correcta. Cuando los de abajo a su vez también su-
ben e influencian desde su lugar a los niveles superiores. Cuando todo
este sistema tan complicado funciona en armonía, esa es la belleza au-
téntica del reinado, tiferet shebemaljut.
¿Cuál es la belleza especial que hay en el reinado, tiferet shebemaljut?
No sólo la bella imagen del rey mismo, “El Rey en su Belleza”, sino
todo el sistema monárquico nos habla acerca de la belleza. El concepto
de belleza está relacionado con la armonía y la coordinación, y cuando
el reino funciona como corresponde entonces revela esta belleza. El
Rey está a la cabeza, por debajo hay virreyes, ministros etc. Todo un
sistema completo, organizado y fluido, como la descripción tan bella
que hace la Torá del campamento del Pueblo de Israel en el desierto,
“cada uno según su campamento y cada uno según su bandera”.
En el sistema monárquico hay un fluir no sólo de arriba hacia abajo,
con órdenes e instrucciones, sino también de abajo hacia arriba, de tal
manera que el último de los ciudadanos responde e influye sobre el rey
mismo, como el concepto de Cabalá “luz que retorna”, or jozer. “En
Melej velo am”, “no hay rey sin pueblo”, e incluso una persona simple
de la calle le agrega su belleza particular al reinado.
Cada uno de nosotros también tiene que ser rey de sí mismo. En los li-
bros de Cabalá está escrito que la palabra מלך, melej, “rey” es la sigla
de las palabras כב-לב- מח, moaj-lev-caved, “cerebro-corazón-hígado”.
Ese es el reinado interior que tiene que prevalecer dentro del hombre:
la mente en el cerebro está en la cabeza, debajo el corazón con su uni-
verso de emociones, y debajo el hígado que representa las necesidades
naturales inferiores. El hombre “real” es aquel cuyo intelecto gobierna
a sus sentimientos y sus sentimientos a sus necesidades básicas, y por
<< 87 >>
La Cuenta del Omer
otro lado que sabe estar atento al llamado de las necesidades y senti-
mientos que parten desde abajo. Una personalidad rectificada irradia
una belleza especial, la belleza del reinado, tiferet shebemaljut.
Ejercicio: Lee la descripción del campamento de Israel en la parashá
de esta semana, Bamidbar (Números). Quizás te asombres de que sea
un campamento tan ordenado, y piensa cómo esa belleza se atesora en
cada uno de nosotros cuando su “reinado” personal está gobernado
como corresponde.
Día 46: Victoria en Reinado (Nétzaj en Maljut)
Una de las características más importantes del líder, del rey, es que
siempre está bajo control. Porque en la realidad existe una cierta di-
mensión de caos, y no se puede saber qué va a suceder. Es posible que
se llegue a una situación en que la persona pierda el control, y no sabe
qué hacer. Esa es una señal de que no es apto para ser un líder.
El pueblo quiere que su conductor en toda situación esté “con la cabeza
bien puesta”. Incluso respecto al cuerpo, el pueblo siempre quiere que
su líder esté sano, que no esté enfermo. Eso también es control, un con-
trol interior también de la salud misma de su cuerpo.
Cuando el pueblo ve que ese líder posee el control, el pueblo lo sigue y
quiere que ese “sea mi líder”.
El liderazgo se prueba en los momentos de crisis. Es relativamente fá-
cil gobernar y dirigir en los momentos de paz, de tranquilidad, cuando
todo transita por los carriles normales, conocidos y programados. Pero
cuando hay conmoción, cuando el sistema se ve amenazado por el
caos, entonces se suele “perder la cabeza”. ¿Qué hacer? Justamente en
ese momento sale a la luz el líder verdadero en toda su grandeza, saca a
relucir sus fuerzas ocultas con toda su contundencia, y transmite con-
fianza de “todo está bajo control”. Eso es “victoria en el reinado”, ne-
tzaj shebemaljut, el poder del rey-conductor para triunfar y superar las
dificultades.
Cuando el Rey Shaúl se encontró en un momento de peligro perdió el
control, y por eso perdió el reinado (ver el libro de Shmuel I capítulo
13). En cambio, cuando el rey David se vio ante uno de los momentos
más peligrosos que pueda haber, se dijo sobre él “y se fortaleció David
en HaShem Elokeinu (Shmuel I cap.30). Esta fuerza, la victoria en el
reinado, no proviene del orgullo y la arrogancia sino en la confianza,
bitajón, en Hashem, la cualidad interior de la sefirá de netzaj, victoria.
Si HaShem me pone ante una prueba, significa que ya me dio la fuerza
<< 88 >>
Libros de Festividades
para tener éxito en ella! Así triunfamos “y no perdemos la cabeza”, y
con la ayuda de Dios encontramos un consejo y una salvación para sa-
ber cómo actuar y triunfar.
Efectivamente el traspaso del reinado de Shaul al reinado de David está
marcado con las palabras “Netzaj Israel lo ishaker”, “la victoria de Is-
rael no mentirá”, Netzaj Israel es el Dios de Israel: el rey David sabe de
dificultades y caídas, y a pesar de eso encuentra la salida y la salvación,
porque confía en “la victoria de Israel”. Cuando el líder se muestra ante
el pueblo con una imagen ganadora y confiada les inspira valor, y en-
tonces todos se “apegan” a esa sensación de confianza que irradia.
Ejercicio: ¿Tiendes a perder el control en momentos de presión? Si es
así, por favor, respira hondo. Es sólo una prueba y ya tienes dentro el
poder para sobrepasarla. No pierdas el control, posees la fuerza dentro
de ti y sólo tienes que irradiarla a tu entorno.
Día 47: Esplendor en Reinado (Hod en Maljut)
Dicen los sabios que a quien es digno del reinado, la corona le sienta. Y
aquel que no es digno de ser rey, y así fue desde siempre, la corona no
le sienta. Ahora, no es simplemente que se toma la corona y se la mide
para ver si va de acuerdo a la cabeza del rey, sino que es un sentido
muy interior que tiene que estar dentro del propio pueblo.
Efectivamente, cuando el pueblo observa al candidato al reinado, y el
pueblo siente en lo profundo de su corazón si la corona, o sea la tarea
de ser rey le sienta o no le sienta.
Esta característica de saber si le sienta, de reconocer y de señalarlo
como alguien digno de ser rey, de votarlo incluso en las urnas, es ante-
rior a que se revele ese gran carisma del candidato. Puede que sea mo-
desto o vergonzoso como está escrito sobre el Rey Shaúl, justamente
por eso la corona le corresponde.
Y así hay un sentido interior en el pueblo que le permite reconocer
quién es digno de ser rey.
¿Quién es digno de ser un líder? Se pueden hacer cantidad de exáme-
nes, pero después evaluar todos los datos, al final de cuentas hay algo
que no se puede no mensurable en el momento de la elección. Hay un
sentido interior que nos dice: ¡Este es el hombre! La corona del rey es
apropiada para él, y es como si lo estuviera esperando. Eso es hod she-
bemaljut, “el resplandor en el reinado”, como un radiante aura real que
<< 89 >>
La Cuenta del Omer
todos reconocen, “Yehudá atá ioduja ajija”, “Yehudá, tú eres reconoci-
do por tus hermanos”, lo bendijo su padre Iaacov. [Bereshit 49.8]
Los sabios dicen que los reyes de la casa de David tenían una corona
especial, “a quien es digno del reinado le sienta [la corona], al que no es
digno no le sienta”. Si profundizamos, esto no se refiere sólo a la coro-
na física, sino que toda labor “le sienta” o no “le sienta” a la persona.
También hoy, cuando elegimos a nuestros gobernantes, nos inclinamos
a elegir no sólo de acuerdo a sus capacidades y su plataforma, sino
también (y quizás principalmente) de acuerdo a lo que nos dice nuestro
corazón, que es atraído por aquel candidato que nos parece más ade-
cuado para estar a la cabeza. Pero hay que cuidarse del populismo bara-
to, esa aura que radiante de las celebridades, y buscar aquello que es
verdadero. Así se describe la elección del rey Shaúl, que era un “apoca-
do” y de repente vieron todos que era el más digno para reinar, “el más
sobresaliente de todo el pueblo”.
Ejercicio: ¿Tienes sentido interno para identificar al líder verdadero?
Día 48: Fundamento en Reinado (Yesod en Maljut)
Se puede llegar a pensar erróneamente que el rey verdadero, ese que
verdaderamente es digno de ser rey, a quien Dios designó ser el rey, es
el tzadik o justo de la generación. Que es el Rebe, el sabio más grande
de toda la generación, y no es así necesariamente.
Lasefirá de yesod, fundamento, en Cabalá y Jasidut es el poder en el
alma de conectarse con eltzadik, el justo fundamento del mundo. En el
Zohar está escrito: “los justos por un lado y los reyes por otro lado”.
¿Qué es el fundamento del reinado? En el rey verdadero existe la vo-
luntad y también la sumisión de conectarse con su maestro y guía espi-
ritual. Todos tenemos que tener un maestro que nos guíe, un Rebe.
También sobre el rey David está escrito que tenía un Rebe. Y así el rey
tiene que conectarse con el Rebe y así se fortalece grandemente, y se
asegura que su reinado perdure.
“Y el justo es el fundamento del mundo”: la sefirá de yesod, funda-
mento, se identifica en general con la imagen del tzadik, el justo, y en
particular con la figura del tzadik especial que existe en cada genera-
ción. Así, yesod shebemaljut significa el justo que hay dentro del líder.
¿Podemos decir que la figura del rey es la del justo? No necesariamen-
te. El justo y el rey pueden ser dos personas diferentes, pero el rey tiene
que estar ligado al tzadik. Ese es el fundamento en el reinado, porque la
<< 90 >>
Libros de Festividades
cualidad del fundamento es justamente la capacidad de comunicación,
y en especial la conexión con el tzadik.
Aunque el rey se encuentra en la cima de la pirámide gubernamental,
reconoce que hay un liderazgo espiritual por encima, como la descrip-
ción de los sabios sobre el rey David, que se inclinaba frente a sus ma-
estros. El rey digno se somete a las instrucciones del sanedrín, escucha
las palabras del profeta, y respeta a los sabios, como escribe el Ram-
bam: “se le ordena al rey es honrar a los estudiosos de la Torá”. Esta
conexión depende, por supuesto, de la cualidad de modestia del rey,
que no está en conflicto con su soberanía sobre frente al pueblo.
Los fundamentos aseguran la firmeza de la construcción, y así la cone-
xión del líder con el justo le brinda estabilidad a su liderazgo, a ese li-
derazgo que se dirige hacia lo Alto, que se compromete con la justicia,
el bien y la rectitud.
Ejercicio: En ese lugar donde “reinas”, gobiernas, recuerda siempre
que tu posición no te asegura que siempre actúes correctamente. Siem-
pre es conveniente que estés en conexión con un justo, un “consejero
espiritual” a quien pedir consejo.
Día 49: Reinado en Reinado (Maljut en Maljut)
En la Torá está el precepto de designar un rey. Está escrito “Poner pon-
drás sobre ti un rey”. ¿Por qué se repite en esta expresión “poner pon-
drás”? Dice el Zohar: “Poner de lo Alto, pondrás abajo.” Ante todo hay
que poner a Dios como nuestro Rey verdadero y absoluto, y sólo enton-
ces designar un rey de carne y hueso.
¿Cuál es la explicación profunda? Que el Rey Supremo esté presente,
penetre y llene toda la realidad del rey inferior. Para que el rey inferior
se anule al Rey Supremo. Sólo entonces, cuando todo el ser del rey jus-
to se colme con el Ser de Dios, “Y será HaShem rey sobre toda la tie-
rra, y ese día será HaShem uno y Su Nombre uno”. Sólo entonces el
rey de carne y hueso podrá y logrará traer la paz al reinado, y la gran
abundancia sin fin, y sobre todo la luz, esa Luz Divina espiritual al
mundo entero.
Ya llegamos a las vísperas de la fiesta de Shavuot, lista la torta de que-
so en la heladera, y nuestra travesía está por llegar a su final. En la se-
mana del reinado aprendimos sobre la conducción correcta del reinado,
y mira, llegamos al maljut en persona, maljut shebemaljut, el reinado
en el reinado, como “David rey de Israel vivo y eterno” que nació y
murió jag hashavuot, la fiesta de Shavuot.
<< 91 >>
La Cuenta del Omer
Después de todo, ¿Para qué llegamos a la coronación? ¿Qué nos pro-
porciona el líder-rey, además de un orden social correcto, por más im-
portante que sea? El secreto es el reinado en el reinado: dentro del rey
terrenal, con el rey de carne y hueso a la cabeza, se encuentra el reina-
do Celestial. En la práctica, antes todavía de que designemos un con-
ductor, tenemos que coronar sobre nosotros a el Todopoderoso, como
nos enseña la duplicación de palabras del verso “poner pondrás sobre ti
un rey”. La característica psicológica interior de la sefirá de reinado es
la cualidad de humildad, auto desinterés. El rey que rige a su reino está
a su vez parado frente a Dios con espíritu humilde, sin ninguna sober-
bia ni “actuación” exterior, y así logra reflejar hacia nosotros el reinado
de Dios.
¿Esto suena real? Qué enorme es la distancia entre la política de hoy en
día y la conducción que representa de verdad a Dios. Con todo, si el
pueblo de Israel se empeña en cuidar la fe en la llegada del Mashíaj,
que es a la vez rey y tzadik, y su reinado irradia paz y verdad, justicia y
sabiduría, abundancia, bendición y luz sagrada a toda la humanidad. El
reinado del Mashíaj es el reinado de HaShem, y esta unión entre el rei-
nado de la tierra y el reinado del Cielo es la que asegura el Shalom tan
esperado.
También el Shalom del reinado micro cósmico del hombre, la paz en el
hogar y la familia, todo proviene de la presencia del reinado de HaS-
hem dentro de nosotros, como sella la bendición sacerdotal: “y te hará
la paz”.
Ejercicio: ¿Qué haces para que tu pequeño reino sea apto para ser lla-
mado reino de Dios? En la víspera de la festividad de Shavuot prométe-
te que vas a hacer más para que tu hogar sea una casa sagrada, un lugar
apto para el reinado de HaShem, y entonces podremos también tener
paz.
<< 92 >>
“Comprometidos en la formación de hombres y mujeres que
establezcan Justicia, Verdad y Paz”
GRACIAS A LAS APORTACIONES REALIZADAS A TRAVÉS DE:
Benei HaShem
International society