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Destrucción Patrimonial Lima 1822-1940

Este documento describe la destrucción del patrimonio arquitectónico en el Centro Histórico de Lima entre 1822 y 1940. Se divide el período en dos ciclos: el siglo XIX (1822-1879), que incluye la demolición de sectores del Convento de San Agustín y la iglesia e hospital de San Juan de Dios; y el período 1879-1940, que se caracteriza por amplias obras de ensanche urbano y vial que produjeron la pérdida de importantes símbolos arquitectónicos como la Universidad

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Destrucción Patrimonial Lima 1822-1940

Este documento describe la destrucción del patrimonio arquitectónico en el Centro Histórico de Lima entre 1822 y 1940. Se divide el período en dos ciclos: el siglo XIX (1822-1879), que incluye la demolición de sectores del Convento de San Agustín y la iglesia e hospital de San Juan de Dios; y el período 1879-1940, que se caracteriza por amplias obras de ensanche urbano y vial que produjeron la pérdida de importantes símbolos arquitectónicos como la Universidad

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UNIVERSIDAD CATÓLICA

“SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO”

Facultad de Ingeniería y Arquitectura - Escuela


de Arquitectura
LIMA CENTRO HISTORICO

DOCENTE

Arq. CHICLAYO PADILLA, MONICA


PATRICIA :
ALUMNA
Puyen Huertas Sara
Elizabeth
CURSO
SITIOS URBANOS
ARQUITECTONICOS
COLONIALESCICLO
Y REPUBLICANOS

VIII – 2019 II
CHICLAYO, 26 DE AGOSTO 2019
LIMA CENTRO HISTORICO
LA DESTRUCCION COMO HISTORIA. PERIODO 1822 – 1940

Lima, la otora ciudad de los reyes del Perú, albergaba dentro de las
murallas a construir en 1684 el duque de la Palata, un invalorable
patrimonio monumental, depredadp por la irracional acción del hombre
en busca de un equivoco concepto e modernidad. La cual ha terminado
con la progresiva anulación irreversible de monumentos arquitectónicos
de gran valor histórico y artístico, y con la consiguiente alteración de
ambientes urbanos, destrucción que constituye la perdida de la memoria
de la ciudad y la desnaturalización del espacio e individuos que la
habitaban.

Los ambientes urbanos en Lima fueron plasmados magistralmente por


los pinciles de Angrand, Rugendas y otros en los años formativos de la
república; y las posteriores fotografías del estudio Courret constituyen
por si solas el único testimonio grafico de la gran riqueza del espacio
urbano de la Lima antigua, amen de los planos del siglo XVII al XX que
se conservan y que permiten vislumbrar la gran escala de destrucción
que ha sufrido Lima, mas por el hombre que por la naturaleza,
detruccion cristalizada en los ensaches de las calles, aperturas de
avenidas, bulevares y propuestas urbanas que buscaban transformar
una ciudad con una personalidad única, elogiada por cuanto extranjero
expedicionario llegaba a estas costas, en un remero de realidades
ajenas a nuestra tradición.
Jorge Bernales Balleseros, dice que … ha convertido la ciudad en
heterogéneo mosaico de estilos discordantes… por lo que el articulo
tiene por objeto de estudio a aquellos monumentos desaparecidos o
degradados en su integridad, que son de importancia capital para la
historia de nuestra ciudad. Se trata de conocer las motivaciones del
porque fueron destruidos o mutilados y como se ha dicho
descontextualizados junto con la anulación y desnaturalización de los
espacios urbanos que los albergan.
Por esta razón se ha decidido dividir el estudio por periodos, clasificados
no por orden de fundación o construcción, sino según el orden de
desaparición, mutilación y o alteración, Los casos serán desarrollados de
acuerdo al criterio sugerido por el arquitecto Pimentel Gurmendi,
extraído a su vez del libro de Lesiones de los edificios: síntomas, causas
efectos y remedios, estudio teórico practico de Cristóbal Russo.
Se ha restringido el estudio de la destrucción a los monumentos
localizados dentro de la antigua muralla de Lima, por ser los de mayor
significación histórica. El periodo de estudio se extiende desde 1822 a
1940. Las etapas posteriores a la fecha limite serán objeto de un
posterior estudio, como parte de una especie de historia general de la
destrucción del patrimonio arquitectónico en Lima Metropolitana. El
registro comprende dos de los cuatro grandes ciclos en los que se ha
dividido esta historia.

EL SIGLO XIX (1822-1879).-


El primero abraca de 1822 a 1879, como fecha de inicia se ha escogido
el año de 1822, en virtud del decreto supremo promulgado ese año para
autorizar la demolición de un sector del Convento Grande de San
Agustín, con el objeto de crear la plazuela de 7 septiembre. Pues para se
sabe que Lima virreinal llego casi intacta hasta mediados del siglo XIX,
cuando, con e apogee del guano, comienzan cambiar su fisonomía y
costrumbres. No solo desaparecen las “tapadas” sino que el espacio
urbano cambia con la construcción de la Penitenciería de Lima, el
mercado de la Concepción y el hospital Dos de Mayo; además, las
plazas, plazuela y alamedas cambian con el ordenamiento des sus
jardines y con la incursión de numerosas esculturas, como las que se
instalaron en la Plaza Bolívar, la Alameda de los Descalzos o en la Plaza
de Armas. En este periodo se contempla tambien la desacralización de la
ciudad cristalizada en la demolición de la iglesia y hospital de San Juan
de Dios para la creación de un ferrocarril homónima en 1851.

1. La demolición de un sector del convento Nuestra Señora de


la Gracia para dar paso a la plazuela del Teatro (1822-
1847).- En efecto, se produce la lenta demolición de un sector del
convento de San Agustín para cederlo a otros fines. Se trata de la
“desacralización” de un espacio para hacer una plaza y facilitar el
estacionamiento de coches y carrozas frente al Teatro de la
Comedia (donde hoy está el teatro Segura) sin obstaculizar el
tránsito.

Plazuela del Teatro hacia 1868

2. La demolición del hospital e iglesia de San Juan de Dios


(1848-1851).- Esta iglesia fue, junto a la de San Francisco,
la primera obra plenamente barroca de Lima. Lo cierto fue que, el
6 de diciembre de 1848, el gobierno de Castilla decretó la
construcción del ferrocarril Lima-Callao, lo que obligaba levantar la
respectiva estación de tren. En otro ejemplo de “desacralización”
del espacio urbano, tanto el hospital y la iglesia, ubicados en lo
que es hoy la Plaza San Martín, fueron demolidos para dar paso a
la construcción de la estación del ferrocarril Lima-Callao.

Iglesia de san Juan de Dios durante su demolición

3. La mutilación del monasterio de Nuestra Señora de la


Limpia Concepción para dar paso al mercado del mismo
nombre (1851-1855).- Desde los tiempos virreinales, el servicio
público de basto de Lima se había dado en la Plaza de Armas.
Luego se dio en la Plaza de la Inquisición hasta la construcción de
un moderno mercado de abastos para la ciudad. El gobierno de
Echenique convocó a concurso para levantar la nueva obra y se
expropió una manzana, es decir, la mitad del monasterio de la
Limpia Concepción. Este mercado sufrió un incendio en la década
de 1960, durante la alcaldía de Luis Bedoya Reyes, y sobre su
terreno se construyó el actual Mercado Central.

Remodelación del Mercado de la Concepción a inicios del XX (al fondo, la iglesia de la Concepción)

4. La demolición de las murallas de Lima (1869-1872).- En


realidad, ya las murallas habían quedado muy dañadas por el
terremoto de 1746, por lo que los ingenieros, contratados por el
virrey Conde de Superunda, recomendaron al Cabildo su
demolición. Esto no se llevó a cabo, como tampoco el traslado de
la ciudad hacia las faldas del Cerro San Cristóbal (otra de las
recomendaciones de los técnicos). Más adelante, en 1807, el
virrey Abascal inicia las obras de reparación. Ya en tiempos
republicanos, y como consecuencia también de la epidemia de
fiebre amarilla de 1868, se decide la demolición de las murallas
como una medida de higiene urbana y para permitir el crecimiento
de la ciudad con otros criterios urbanísticos. En 1968 se destruye
el tramo de la portada de Juan Simón hasta la portada de
Guadalupe para dar paso al Palacio de la Exposición. Al año
siguiente, se decreta la destrucción del resto de las murallas, con
excepción de las portadas de Maravillas y del Callao. Finalmente,
en 1871, el presidente Balta aprueba los nuevos planos
urbanísticos y la venta de terrenos sobre lo que fueron las
murallas levantadas por el Duque de la Palata a finales del siglo
XVII. Cabe destacar, por último, que los restos que hoy se
encuentran en el Parque de la Muralla no fueron incluidos en la
demolición porque sobre ellos se alzaban casas que estuvieron allí
hasta bien entrado el siglo XX.

Fragmento de la antigua
muralla en los Barrios Altos hacia la década de 1920

El Segundo ciclo comprende el period de 1879 – 1940 después de la


Guerra, la crisis económica de Lima produce una Guerra, la crisis
económica de Lima produce una gran retracción constructiva. Este ciclo
inicia con las obras emprendidas en la etapa de reconstuccion nacional,
las obras de transformación estilística de las edificaciones de la ciudad
siguen y la transformación a partir de la avenidas Colmena como parte d
eun Proyecto para prolongarla cortando el tejido antiguo con el fin de
unir el ovalo 2 de mayo, antiguo ovalo de la Reina, con la av Grau. Este
periodo comprende otros planes de ensanchamiento urbano y vial como
la av progreso.
Es en este icclo que la escala de la destrucción se hace significativa y
patentee n la situación y destrucción de simbolos arquitectónicos de la
ciudad Antigua, como la Universidad de San Marcos en 1905, la iglesia y
hospital de la caridad en 1910, junto con otros proyectos.

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