El clima es la estadística del tiempo atmosférico, normalmente sobre un intervalo de 30
años.1 Se mide al evaluar los patrones de variación en temperatura, humedad, presión
atmosférica, viento, precipitación, cuenta de partícula atmosférica y otras variables
meteorológicas en una región dada sobre periodos largos. El clima difiere del tiempo, en
que el tiempo solo describe las condiciones de corto plazo de estas variables en una
región dada.
El clima de una región está generado por el sistema climático, el cual tiene cinco
componentes: atmósfera, hidrosfera, criosfera, litosfera y biosfera.2
El clima de una ubicación está afectado por su latitud, terreno y altitud, así como cuerpos
de agua cercanos y sus corrientes. Los climas pueden clasificarse según la media y las
gamas típicas de diferentes variables, generalmente temperatura y precipitación. El
esquema de clasificación más utilizado la clasificación climática de Köppen, originalmente
desarrollada por Wladimir Köppen, es la utilizada en el mapa que acompaña esta
introducción con datos actuales de 1980 a 2016. 3 El sistema Thornthwaite, en uso desde
1948, incorpora la evapotranspiración junto con la información de temperatura y
precipitación y se utiliza en el estudio de la diversidad biológica y los efectos potenciales
de cambios de clima sobre ella.4 Los sistemas de clasificación de Bergeron y Spacial
Synoptic se centran en el origen de las masas de aire que definen el clima de una región.
La paleoclimatología es el estudio de los climas antiguos. Ya que no se dispone de
observaciones directas del clima antes del siglo XIX, los paleoclimas se infieren a partir de
variables proxy que incluye pruebas no bióticas como los sedimentos encontrados en
lechos lacustres y núcleos de hielo, y prueba biótica como los anillos de árbol y coral. Los
modelos climáticos son modelos matemáticos de climas del pasado, presente y futuro. Un
cambio climático puede ocurrir durante periodos largos y cortos a partir de una variedad
de factores; el calentamiento reciente se trata en Calentamiento global. El calentamiento
global produce redistribuciones. Por ejemplo, «un cambio de 3 °C en la temperatura
media anual corresponde a un cambio en las isotermas en aproximadamente 300-400 km
en latitud (en la zona térmica) o 500 m en elevación. Por lo tanto, se prevé que las
especies se muevan hacia arriba en elevación o hacia los polos en latitud en respuesta a
los cambios de las zonas climáticas».56
Parámetros climáticos[editar]
Para el estudio del clima hay que analizar los elementos del tiempo meteorológico: la
temperatura, la humedad, la presión, los vientos y las precipitaciones. De ellos, las
temperaturas medias mensuales y los montos pluviométricos mensuales a lo largo de una
serie bastante larga de años son los datos más importantes que normalmente aparecen
en los gráficos climáticos.
Hay una serie de factores que pueden influir sobre estos elementos: la latitud geográfica,
la altitud del lugar, la orientación del relieve con respecto a la incidencia de los rayos
solares (vertientes o laderas de solana y umbría) o a la de los vientos predominantes
(Sotavento y barlovento), las corrientes oceánicas y la continentalidad (que es la mayor o
menor lejanía de una región respecto del océano o del mar).
Estudio del tiempo atmosférico[editar]
Artículo principal: Meteorología
Hay muchas clases de tiempo: cálido o frío, húmedo o seco, despejado o tormentoso, las
cuales resultan de diferentes combinaciones de las variables atmosféricas de
temperatura, presión, viento, humedad y precipitación. El tiempo siempre ejerció poderosa
influencia sobre las actividades humanas, y durante siglos el hombre ha estudiado la
atmósfera, tratando de comprender su comportamiento. La meteorología es la rama de la
ciencia que estudia esta envoltura de aire en torno de nuestro planeta.
Las variaciones a corto plazo de la atmósfera (que llamamos tiempo meteorológico), se
relacionan con nuestra vida cotidiana. La lluvia que riega nuestras cosechas y llena
nuestros embalses es parte del tiempo, lo mismo que los huracanes y tornados que dañan
nuestras ciudades y el rayo que puede fulminarnos en un segundo.
En un principio, los hombres simplemente observaban el tiempo; luego trataron de
emplear sus observaciones como base para la predicción y anticipación de las
condiciones meteorológicas; finalmente aprendieron que no podían pronosticarlas con
mucho éxito sin comprender su funcionamiento. Y cuando finalmente se consiguió cierto
conocimiento de los procesos atmosféricos, se comenzó a pensar en el intento de
alterarlos. Estos son los tópicos que consideramos aquí: los esfuerzos humanos para
observar, predecir, entender, predecir y aminorar los efectos negativos del tiempo
atmosférico.
Elementos del clima[editar]
Una nube cumulonimbus bastante desarrollada vista hacia el este en el sureste de
Caracas, Venezuela. Un buen ejemplo del flujo de energía (térmica, eléctrica, físico-
química, etc.) en el seno de la atmósfera.
Los elementos constituyentes del clima son temperatura, presión, vientos, humedad y
precipitaciones. Tener un registro durante muchos años de los valores correspondientes a
dichos elementos con respecto a un lugar determinado, nos sirve para poder definir cómo
es el clima de ese lugar. De estos cinco elementos, los más importantes son la
temperatura y las precipitaciones, porque en gran parte, los otros tres elementos o rasgos
del clima están estrechamente relacionados con los dos que se han citado. Ello significa
que una mayor o menor temperatura da origen a una menor o mayor presión atmosférica,
respectivamente, ya que el aire caliente tiene menor densidad y por ello se eleva (ciclón o
zona de baja presión), mientras que el aire frío tiene mayor densidad y tiene tendencia a
descender (zona de alta presión o anticiclón). A su vez, estas diferencias de presión dan
origen a los vientos (de los anticiclones a los ciclones), los cuales transportan la humedad
y las nubes y, por lo tanto, dan origen a la repartición de las lluvias sobre la superficie
terrestre.
Temperatura atmosférica[editar]
Artículo principal: Temperatura atmosférica
Se refiere al grado de calor específico del aire en un lugar y momento determinados. La
temperatura de la atmósfera es función de la mayor o menor insolación o radiación solar.
Esta insolación depende de dos tipos de factores:
Factores planetarios: el movimiento de rotación terrestre (que origina el día y la noche,
con las diferencias térmicas que ello conlleva) y el movimiento de traslación de la Tierra
alrededor del Sol, que da origen a las estaciones (épocas de mayor o menor exposición
de la radiación solar debido a la inclinación del eje terrestre con respecto a la eclíptica u
órbita terrestre).
Factores geográficos. Son aquellos que dependen de las condiciones específicas del
lugar con respecto a las características térmicas del aire en dicho lugar. Son: la latitud
(que explica la mayor o menor radiación solar en función de la inclinación del eje terrestre
a lo largo del año); la altitud, que da origen a la diferenciación térmica de la atmósfera
dando origen a lo que se conoce como pisos térmicos, aspecto fundamental en el estudio
del clima; la mayor o menor distancia al mar que afecta la mayor o menor oscilación o
amplitud térmica del aire, respectivamente; la orientación del relieve de acuerdo a la
insolación (vertientes o laderas de solana, más cálidas, y de umbría, más frías, ambas
consideradas a una altitud y latitud equivalentes) y las corrientes marinas, que
proporcionan una forma muy importante de trasladar calor de la zona intertropical a las
zonas templadas y polares, haciendo más suave el clima en estas últimas zonas
geoastronómicas.