"Sacerdote"
poema de gema
el pasado jueves los católicos del mundo celebramos la
institución del sacerdocio, la eucaristía y el mandamiento del
amor como un pequeño y humilde homenaje les dejo esto,
espero les agrade.
Quien soy yo Señor que ahora
Has fijado en mí tus ojos
Con ese amor que devora
Que destruye mis cerrojos
Me has pedido que renuncie
A lo vivido hasta hoy
Que tu Evangelio ahora anuncie
Que no he de ser más quien soy
Que deje casa y carrera
Mi trabajo y vocación
Que me brindas una nueva
Que nueva es hoy mi misión
-¡SACERDOTE yo mi Cristo?!-
-Soy tan solo un pecador-
-Así me gustas, ¡insisto!-
Respondió firme el Señor
Que son muchas tus ovejas
Que requieres un pastor
Que mis excusas son viejas
Y no superan tu amor
Y aunque la lógica indica
Esta oferta rechazar
Mi corazón me suplica
Que acepte ir a pescar
Hazme de hombres pescador
Quiero caminar contigo
Quiero ser el sembrador
De tu palabra y tu trigo
Quiero darme a mis hermanos
Quiero darles de tu pan
Que aunque indignas son mis manos
Para servirte es que están
Acepto con alegría
Aunque algún temor denote
De la mano de María
Quiero ser tu SACERDOTE
Teresa Sanga: Poema-homenaje a todos los sacerdotes del mundo
Tantos años sirviendo al Señor…
Tantos años sembrando Su Amor…
Mediador entre Dios y los hombres
¿Qué otra cosa sería mejor?
Al besar el altar te revistes
del Amor de El que es Todo tu Amor,
con tus manos benditas consagras
ese pan que es el mismo Señor.
Desde el Monte Tabor tú desciendes
a llevar el rebaño al Señor,
y al llevarlo otra vez te recubres
del Espíritu Santo de Dios.
Compañero de cada jornada,
de alegría, esperanza y dolor,
nos recibes en nuestro Bautismo
y nos das la final bendición.
Cuando niños nos das tu ternura,
cuando adultos nos formas mejor,
cuando ancianos visitas la casa,
preparando el encuentro con Dios.
De la Virgen predilecto hijo,
de los hombres hermano y pastor,
hombre santo y a la vez humano,
quien perdona y quien es pecador.
Tantos años de lucha y cansancio
de domingo a domingo sermón,
asambleas, retiros, convivios,
y al fin solo entre tanta reunión.
Criticado y también admirado,
encontrando descanso en tu Dios,
absolviendo en el Nombre del Padre,
bendiciendo a este mundo traidor.
Tantos años sirviendo al Señor…
Tantos años sembrando su Amor…
¡Sacerdote de Cristo…no hay nada
que se pueda igualar a este honor!
Que se rían los que no comprenden,
que se burlen los hombres sin Dios,
pues tú sabes con fe inquebrantable
que escogiste el camino mejor.
Cuando Aquél que elegiste te llame
para darte su Reino de Amor,
le dirás con las manos colmadas:
“Heme aquí, todo Tuyo yo soy”.
Teresa Sanga Tomasevic
Cartago, Costa Rica
Escrito el 13 de julio de 2008
para el XXX Aniversario del P. Manuel Peña González de Costa Rica
y readaptado para todos los sacerdotes para este Año Sacerdotal