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Danzas y Música Tradicionales

Este documento trata sobre la chacarera, una danza tradicional de Argentina. Brevemente describe su origen, características musicales como el compás de 6/8 y la birritmia, y variantes como la chacarera doble o larga. También menciona que se baila en provincias del centro y noroeste de Argentina como en Santiago del Estero, Tucumán y Salta, e incluso en el sureste de Bolivia.

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Danzas y Música Tradicionales

Este documento trata sobre la chacarera, una danza tradicional de Argentina. Brevemente describe su origen, características musicales como el compás de 6/8 y la birritmia, y variantes como la chacarera doble o larga. También menciona que se baila en provincias del centro y noroeste de Argentina como en Santiago del Estero, Tucumán y Salta, e incluso en el sureste de Bolivia.

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s20 Chabela, son de la

arpa, otorgándosele 50 reales de la ración de cantores. El 21 banda, al llegar a América a partir del s. XVI se transforma-
de junio de 1690 se le nombra ya en las actas como racione- ron, generando variantes. Lima fue su foco de radiación y en
ro organista, cuando volvió a pedir ayuda para cuerdas del Argentina se configuró el grupo más importante de danzas
arpa "por lo que tocó la octava del Corpus de ese año". El 1 del área occidental. No existe documentación escrita que
de marzo de 1700 se informó que el racionero Lucas de permita seguir la historia de la chacarera a través del s. XIX.
Cezaga "no tocaba lo más del año", y que lo hacía un tal Sólo Isabel Aretz, por medio de los escritos de Florencio
Ramón -debía de ser el segundo organista-, por lo que el Sal, pudo determinar que se bailaba hacia 1850 en las tertu-
Cabildo acordó que lo hiciesen por semanas, "cada uno la lias de la ciudad de Tucumán. En 1883 Ventura Lynch la
suya". Tras un amplio paréntesis documental, no se tienen menciona entre los bailes del entorno rural de Buenos Aires,
noticias suyas hasta el 10 de octubre de 1721, cuando se le y Ricardo Payró, por la misma época, la registra en la pro-
nombró examinador. vincia de Catamarca. Aretz, por su parte, sostiene que a prin-
BIBLIOGRAFÍA: J. López-Calo: Documentario musical de la catedral de cipios del s. XX "la Chacarera se seguía bailando en Tucu-
Segovia, U. Santiago de Compostela, 1991. mán, pero ya no en los salones, pues se lo consideraba baile
JAVIER GARBAYO de pueblo o baile de campo" (1964, pág. 479). En 1889 Luis
Bonfiglio editó una chacarera en su serie Recuerdos patrios
Chabela, son de la. Guatemala. Baile que se hace en la pobla- para piano y canto o piano solo y lo mismo hizo Andrés
ción de Cahabón en Alta Verapaz. Según Marco Aurelio Alon- Chazarreta en 1916 en su Álbum musical santiagueño de
so su origen es precolombino. Se trata de una comedia cuya piezas criollas.
trama consiste en criticar a la gente de la población donde se
representa, característica que también es común a la danza de
los negritos de Rabinal y a otras comedias indígenas. En ella
toman parte cuatro actores, dos bailarines que se enmascaran
como si fueran negros, un tercero que lo hace como si fuera
una chica ladina y un cuarto que baila dentro de un toro de
petate. Los dos negros hacen como que torean al toro.
BIBLIOGRAFÍA: M. A. Alonso: "Son de la Chabela", Flor de Occidente,
12, 1972.
CARROLL E. MACE

Chabred [Chabres], José. Valencia, siglos XVI-XVII.


Compositor. Las dos veces que aparece citado, tanto en la
catedral de Valencia como en la de Segorbe (Castellón), se
le llama canónigo Chabres o Chabred, que de ambas formas
puede interpretarse la escritura. Se adopta la forma Chabred
porque en Valencia existe este patronímico.
OBRAS
Salmos: Beatus vir, SV, órg, be, 1600; Dixit Dominus, SV, órg, be, 1600;
Lauda, SV, órg, be, 1600, E:VAc; Laudate, SV, órg, be, 1600.
BIBLIOGRAFÍA: J. Climent: Fondos de la región valenciana. l. Catedral
metropolitana de Valencia, Valencia, Diputación, 1979; - : Fondos de la
región valenciana. Catedral de Segorbe, Segorbe, 1984.
JOSÉ CLIMENT

Pareja bailando la chacarera, acuarela de Aurora de Prieto


Chacao, Escuela de. Venezuela. Se conoce así a un movi-
miento ·de compositores e intérpretes que tuvo lugar en la ciu-
dad de Caracas a finales del s. XVIII y primera mitad del s. Compuesta en 6/8, su música es de carácter vivaz y sus
XIX. Este grupo fue promovido por Pedro Ramón Palacios melodías de antigua procedencia pueden ser bimodales
Sojo y Gil de Arratia, conocido en la historia simplemente -entrelazamiento de los modos mayor y menor-, en tanto
como el padre Sojo. Se ha dado en llamar a esta generación que las modernas están en modo mayor. La birritmia, es
con este nombre por el hecho de reunirse a hacer música en decir, la superposición de pies binarios y ternarios entre la
una hacienda de café que el padre Sojo tenía en las inmedia- melodía y el acompañamiento, es muy característica. La
ciones del pueblo de Chacao, cerca de Caracas. A este grupo forma de composición típica se inicia con una introducción
pertenecieron compositores como Juan Manuel Olivares, José de seis u ocho compases y luego un período musical de
Ángel Lamas, José Francisco Velázquez, José Francisco ocho compases (a) que se reitera tres veces y al que sigue,
Velázquez, hijo, Cayetano Carreño, José Lino Gallardo y Juan las dos primeras veces, la repetición de los compases de
Meserón entre otros. Véase Sojo, VICENTE EMILIO. introducción que hacen en este caso de interludios. Por
JOSÉPEÑÍN tanto su esquema formal es: x a x a x a a. Existen chacare-
ras instrumentales ejecutadas por conjuntos integrados por
Chacarera. Argentina. Danza tradicional de pareja suelta violín y bombo o bandoneón, guitarras y bombo, en cuyo
independiente, de las que Carlos Vega designó como pica- caso las guitarras se limitan a hacer la base armónica de la
rescas o apicaradas. Se encuentra vigente en varias provin- melodía que está a cargo del violín o del aerófono.
cias de las regiones del centro y noroeste, especialmente en Más comunes son las chacareras cantadas, a veces sólo
Santiago del Estero, Tucumán y Salta. También se baila en con el acompañamiento de la guitarra, con una versifica-
el sector sureste del departamento de Tarija (Bolivia), donde ción de cuartetas octosilábicas con rima en los versos pares
se asentó por indudable influencia cultural del Chaco salte- y en uno de los cuales aparece casi siempre la mención de
ñq. Su posible origen está en los bailes pantomímicos ama- la palabra chacarera. Existen variantes como la chacarera
torios europeos que, como la gallarda, el canario y la zara- doble, que agrega un estribillo de cuatro compases a las
Chachá s21

coplas, o la chacarera larga, en la que se añade una copla Primitivamente se tocaba con guitarras, castañuelas, pan-
más, y también la denominada chacarera trunca, que se deretas y violines, pero luego se perdió el uso de estos últi-
·conforma musicalmente con síncopas. mos; salvo las guitarras, todos los demás instrumentos son
Al igual que casi todas las danzas picarescas árgentinas, de percusión: tiene platillos metálicos, al igual que los ver-
consta de dos partes en las que los bailarines realizan avan- diales, así como cañas, lajas de piedra, almirez, cucharas y
ces y retrocesos, giros, vueltas enteras, zapateos-zarandeos, botella. Posee carácter festivo y esencialmente bailable, con
medias vueltas y castañeteos. Esta coreografía perfectamen- tempo muy vivo. Es un cante de ronda, turnándose los que
te estructurada, que fue documentada por Andrés Chazarreta, cantan mientras están en corro alrededor de los que bailan.
Manuel Gómez Carrillo, Andrés Beltrame y Carlos Vega en En cuanto a su métrica, está formado por cuatro versos de
las primeras décadas del s. XX, es la que enseñan y difun- ocho sílabas, rimando entre sí de forma aconsonantada los
den las escuelas y centros de danzas tradicionales de toda pares e impares, formando cuartetas. También hay una
Argentina. Sin embargo, cuando se realiza espontáneamen- pequeña proporción de coplas de cinco versos (quintillas).
te en el campo, muchas veces se reduce a simples vueltas y Véase FANDANGO.
Zapateos-zarandeos que se suceden en un orden no del todo BIBLIOGRAFÍA: J. l. de Vicente Lara: El chacarrá y sus tradiciones, Tari-
preestablecido. fa, 1982.
La chacarera es una de las danzas argentinas que gozan de ANA VEGA TOSCANO
mayor estima por parte de los compositores e intérpretes
nativistas, entre los que destaca Sixto Palavecino o Los Man- Chachá. Cuba. ldiófono de sacudimiento correspondiente a
seros Santiagueños. También es objeto de las más variadas la variedad de sonaja de vaso. Consiste en un receptáculo,
recreaciones y estilizaciones, que muchas veces se alejan de unas veces formado por dos recipientes de metal cónicos y
los esquemas tradicionales. Por ejemplo, los santiagueños huecos soldados por sus bases y con un mango común, y
Peteco, Cuti y Roberto Carabajal incorporan en sus ejecu- otras es un cuerpo cilíndrico con tapas planas en sus extre-
ciones instrumentos como el saxofón, la guitarra eléctrica y mos. En su interior contiene corpúsculos duros que golpean
la batería, mientras en la ciudad de Buenos Aires músicos el recipiente y entrechocan al agitarse por el mango o sacu-
como León Gieco o Lito Vitale fusionan algunos elementos dir el cuerpo de la sonaja. Este instrumento también es 'cono-
melorrítmicos de la chacarera con otras expresiones musica- cido por el nombre de maruga metálica o simplemente maru-
les urbanas. Véase CuECA. ga. El término éhachá es muy utilizado en toda la región
BIBLIOGRAFÍA: DPA; FAA; V. Lynch: La provincia de Buenos Aires hasta centro-oriental de Cuba para nombrar esta y otras sonajas.
la definición de la cuestión capital de la república, Buenos Aires, 1883; L. Bon- La influencia directa en esta región de grupos de inmigrantes
figlio: Recuerdos patrios para piano y canto o piano solo. Colección escogida del Caribe insular de lengua francesa ha sido la vía funda-
de bailes populares de la República Argentina, Buenos Aires, 1889; R. Payró:
En las tierras de lnti, Buenos Aires, 1909; F. Sal: ''Tucumán a mediados del
mental para la adopción de esta terminología, empleada tam-
siglo pasado", El Orden, Tucumán, N-1913; A. Chazarreta: Álbum musical bién para nombrar sonajas similares en los cultos de vudú.
santiagueño de piezas criollas coleccionadas para piano, publicado en home- La construcción del chachá es eminentemente artesanal,
naje al centenario de la independencia argentina, Buenos Aires, 1916; M. encargada por los ejecutantes a algún hojalatero. La materia
Gómez Carrillo: Danzas y cantos regionales del norte argentino. Primer álbum,
Buenos Aires, U. Nacional de Tucumán, 1920; l. Aretz: Musica tradicional
empleada es la hojalata, que puede ser obtenida en planchas
argentina, Tucumán. Historia y folklore, Buenos Aires, U. Nacional de Tucu-
mán, 1946; A. Beltrame: Cuaderno quinto. La chacarero, Buenos Aires, sf.
HÉCTOR LUIS GOYENA

Chacarrá. España. Nombre con el que se conoce el fan- ·


dango de Tarifa (Cádiz) y su comarca. Esta denominación
tiene su origen en la década de 1950 y proviene de la ono-
matopeya utilizada por los instrumentistas para su inter-
pretación y transmisión. Según Juan Ignacio de Vicente
Lara, autor de un estudio monográfico sobre el chacarrá,
su nombre original es "fandango tarifeño" o "fandango a
lo Tarifa". En la zona del Campo de Gibraltar hay tres
tipos de fandango: el de la jincaleta, localizado en Jimena
de la Frontera; el de Albarracín o "de punta y tacón", en
San Roque y Castellar de la Frontera, y el chacarrá, en
Tarifa, Los Barrios y Algeciras. Los dos primeros se
encuentran prácticamente en desuso. El chacarrá, siendo
un único fandango, permite tres modalidades distintas de
danza: suelto por parejas o fandango tarifeño, suelto por
trío o "El Zángano", y agarrado por parejas o fandango
cucarrateño. Los ritmos característicos que se utilizan son
los siguientes.

Chachá de las tumbas francesqs


(F. Ortiz. Los instrumentos de la música afrocubana, La Habana, 1952-55)

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