LAS FIGURAS PARENTALES Y EL DESARROLLO FAMILIAR
DINÁMICAS FAMILIARES GENERATIVAS vs DINÁMICAS
FAMILIARES LIMITANTES : FAMILIAS CONSCIENTES, FAMILIAS
QUE APRENDEN
1. INTRODUCCIÓN:
Me gustaría comenzar este punto de la tutoría con un fragmento del libro EL BUEN AMOR EN LA
PAREJA. Cuando uno y uno suman más que dos. De JOAN GARRIGA
(…) “Una de las necesidades más profundas de los seres humanos es la de pertenecer, la de estar en
contacto, la de sentirse unido amorosamente con otras personas. (…) somos mamíferos y
necesitamos el roce, el calor; porque somos seres vinculares, empáticos, amorosos y generosos y
necesitados al mismo tiempo, de manera que solemos vivir en un estado de carencia y falta, y a la
vez de abundancia y grandeza, y albergamos el deseo de dar y recibir, (…) para un mamífero no hay
mayor necesidad que la de formar parte de un colectivo y estar en contacto con otras personas (…).
Atendiendo a estas palabras de Joan Garriga, las personas, somos seres que necesitamos el
contacto con los otros, que necesitamos generar vínculos afectivos, somos seres dependientes. Yo
añadiría que también somos seres independientes y necesitamos respetarnos el espacio propio, el
individual. La autorregulación organísmica pasa, entre muchos factores, por encontrar el equilibrio
en la polaridad dependencia-independencia.
Y en el primer sistema o grupo donde se empieza a dar todo esto es en nuestra familia de origen. Es
la base desde la cual las personas, además de nutrirnos, construimos nuestro autoconcepto,
introyectamos la cultura en la que estamos inmersos, aprendemos a interpretar el mundo y a los
demás, y a relacionarnos con ellos. Somos familia; llevamos a nuestra familia en cada parte de
nuestro organismo.
Cuando somos niños (¡bueno y no tan niños!!) experimentamos una gran felicidad al sentir que
pertenecemos a nuestra familia, sin importar si su atmósfera es alegre o tensa, guardamos
fielmente lealtad a ella. Lo que recibimos de nuestra familia, es lo que es, no existe otra verdad, otra
manera de entender la VIDA, en esta fase vital, para nosotros “el mapa sí es el único territorio”
(Por lo menos para mí sí lo era, lo que mis padres me habían enseñado, lo que me habían
transmitido, creencias, valores, filosofía de vivir, etc., era el mejor y único GUIÓN DE VIDA que
existía. Y con él era cómo tenía que seguir interpretando la VIDA.).
Y después crecemos y tenemos la necesidad de sentir esa pertenencia con otras personas, de
ofrecer lo que poseemos con otros, de compartir nuestra manera de entender la vida,
especialmente con la pareja. En esta unión, un nuevo sistema nace.
Un sistema que no parte de cero, sino que viene cargado de otros muchos, de otras historias, de
figuras parentales diferentes, de mapas de vida distintos. Cuando dos personas se unen, cada una
aporta al desarrollo de ese nuevo sistema familiar dinámicas diferentes, movimientos distintos.
2. DINAMICAS FAMILIARES GENERATIVAS vs DINÁMICAS FAMILIARES LIMITANTES
Una definición “formal” de dinámica familiar sería “manejo de interacciones y relaciones de los
miembros de la familia que estructuran de una manera determinada al grupo, estableciendo para
el funcionamiento de la vida en familia normas que regulen el desempeño de tareas, funciones y
roles; es además una mezcla de sentimientos, comportamientos y expectativas entre cada miembro
de la familia, lo cual permite a cada uno de ellos desarrollarse como individuo y le infunde el
sentimiento de no estar aislado y de poder contar con el apoyo de los demás”.
Para mí la dinámica familiar es como una “danza”, con la que cada sistema interpreta y se mueve
por la vida… Existen miles, tantas como sistemas familiares. Cada una tiene sus propios pasos, su
propia música, su propio orden de salir a escena, etc.…
Con la dinámica familiar de origen aprendemos, por primera vez, lo que es una relación de pareja, a
través de la relación parental; nos creamos el perfil o modelo de mujer, madre, de hombre, padre
y las ideas que acompañan a cada uno de ellos (en mi caso, unas de las creencias que tenía sobre el
hombre y que todavía, en ocasiones, me interfiere, “el hombre es el que trae más dinero a casa”);
es donde aprendemos cómo hay que vivir la vida para ser aceptado, querido por los otros, como he
dicho anteriormente ,en ese proceso interpretamos que “nuestro mapa es el único territorio”…
Todo esto es lo que nos llevamos “acuestas” y que usamos en las relaciones con los demás. Pero
donde más impacto tiene es en la relación de pareja.
En la interacción con nuestra pareja es donde tomamos conciencia de la dinámica que aprendimos
en nuestra familia de origen, donde se “despierta” nuestra niña y nuestro niño interior, donde
inconscientemente “sentimos” que las necesidades que no fueron cubiertas en nuestra infancia, las
cubrirá la persona con la que ahora compartimos nuestra vida. (Yo ahora, soy consciente que
cuando estaba en pareja, una de las cosas que añadí en nuestra dinámica era la de “la oportunidad
para cicatrizar y curar las heridas infantiles. Desde la inconsciencia, yo quería eso. Muchas veces en
la pareja “ha salido lo peor de mí”…”he sentido que yo era merecedora de todo lo que necesitaba y
que era el otro el que me lo tenía que dar”).
El grado de lealtad a todo lo recibido, la flexibilidad- rigidez que mostremos hacia lo ajeno, hacia lo
nuevo que encuentro en la relación en el otro, generará unas dinámicas familiares u otras…
generativas o limitantes:
Dinámicas familiares generativas: Cuando hablo de dinámicas familiares generativas, no me refiero
a dinámicas perfectas ( porque ya sabemos que eso no existe!!!), me refiero a dinámicas que se
generan, que se crean en un nuevo sistema a partir de lo que se tiene. Me refiero a dinámicas
donde se hace espacio a lo diferente, donde se respeta lo que nos resulta extraño. A dinámicas que
nos ofrecen la oportunidad de crecer a través de la exposición a lo ajeno y de su integración. Me
refiero a dinámicas donde se tiene una mirada amplia y flexible de cómo entender la vida y no dual
y dividida (“o una cosa u otra”), donde hay respeto por la historia del otro, donde no hay lucha
“porque yo sé cómo tiene que funcionar lo nuestro, porque cómo yo lo viví, o como a mí me lo
enseñaron…es la manera” (no me gusta el resonar de esta frase, porque yo me descubrí diciéndola
tiempo atrás). Donde se sabe que el responsable de mi vida, no es el otro, si no yo. Donde no exijo
al otro que me salve. Donde todas las partes se sienten responsables en mantener el equilibrio
del sistema. Dinámicas donde cada “X” tiempo, se lleva a cabo reordenación de prioridades, una
reactualización del sistema (estamos en continuo cambio), donde se valora lo que en cada
momento se necesita. Dinámicas donde se fomenta el aprendizaje, la motivación, el crecimiento, el
desarrollo. Porque como dice Eckhart Tolle… “LAS RELACIONES NO ESTAN AQUÍ PARA HACERNOS
FELICES. ESTAN AQUÍ PARA HACERNOS PROFUNDAMENTE CONSCIENTES”.
Dinámicas familiares limitantes: Lo fácil para explicar ésta, sería decir que es todo lo contrario a
definición de la anterior, pero no lo haré…Al pensar en este tipo de dinámicas me viene a la cabeza,
la exigencia que depositamos en el otro para “que nos cuide”, para que apacigüe nuestros temores,
que cure nuestras viejas heridas, que cubra las necesidades que nuestros padres no supieron
cubrir. Donde no aceptamos lo que se nos dio y lo pedimos donde no toca. Me viene a la cabeza la
rigidez frente a la flexibilidad de la generativa. Dinámicas donde no hay trabajo en equipo, donde la
responsabilidad en el funcionamiento del sistema no es compartida. Dinámicas donde cabe el
chantaje, “donde para salvarme yo tengo que machacar al otro”, cabe la queja, el mirar a fuera y
desresponsabilizarme de mí. Dinámicas que guardan mucha lealtad a su sistema de origen y no
caben otras posibilidades .Para mí, en este tipo de dinámicas no hay creación, no hay crecimiento,
no hay evolución, hay bloqueo y en ocasiones ruptura del sistema.
3. PERO ENTONCES… ES POSIBLE CREAR DINÁMICAS FAMILIARES GENERATIVAS??CÓMO??
LA BUENA NOTICIA ES…QUE SÍ!!! TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE DESARROLLAR SISTEMAS DE
PAREJA, SISTEMAS FAMILIARES CONSCIENTES, A TRAVÉS DE DINÁMICAS GENERATIVAS!!!!…Aunque
también es verdad…
Todo hubiese sido más fácil si nuestros padres nos hubieran nutrido emocionalmente , si nuestros
padres hubiesen generado un vinculo seguro en nosotros, si hubieran sido capaces de equilibrar
entre protección y autonomía… todo hubiese sido más fácil si nos hubieran transmitido sólo
creencias generativas, si nos hubieran explicado que somos un todo con nuestras luces y nuestras
sombras , que somos únicos, ni mejores ni peores que otros… si nos hubieran aclarado que
“el mapa no es el territorio”, que hay muchas maneras de entender la vida, de interpretarla, de
vivirla y que ninguna es mejor que otra… Todo hubiera sido más fácil si nos hubieran enseñado el
equilibrio entre el dar y el recibir, si nos hubieran hablado de límites como factor de autoprotección
y enriquecimiento tanto en la relación con nosotros mismos, como en la relación con los demás… si
nos hubieran compartido que está bien tener tu propio de vista y que está bien que sea diferente al
de ellos, y que eso no va a apagar el amor que ellos sienten por ti, que te seguirán queriendo si
entiendes la VIDA de manera diferente a ellos, a como ellos te enseñaron, que se sentirán
satisfechos si caminas por el sendero que tú te vayas creando, cumpliendo tus expectativas…que no
es tu responsabilidad solucionar sus problemas ni salvarles de su pena …. Evidentemente estoy
hablando de mí, y de muchos otros con los que comparto esto…todo hubiera sido más fácil si yo
hubiera recibido todo eso…Pero llegados a este punto….desde lo adulta que soy, desde los adultos
que somos tenemos la oportunidad y la responsabilidad de crear y desarrollar este tipo de
dinámicas, de parejas y familias conscientes, generativas, nutridoras (como las nombra V. Satir).
Estamos a tiempo de desarrollar relaciones ricas, fértiles.
¿CÓMO? ¿QUÉ INGREDIENTES SON ESOS QUEN NOS AYUDARÁN A DESARROLLAR DINÁMICAS
FAMILIARES GENERATIVAS? POR DÓNDE EMPEZAR??
Supongo que habrá miles y miles de ingredientes que ayudarán a crear este tipo de dinámicas, pero
yo a través de mi experiencia personal, a partir de lo que he leído y lo que he podido ver en alguna
intervención psicológica, destacaría cuatro :
A) el primer ingrediente para conseguir crear dinámicas generativas (por lo menos a mí me está
sirviendo), es sanar el vínculo con mis/ nuestros padres…mirar hacia atrás, a mis/ nuestros padres,
y a través de esa mirada, mirar también a sus padres, a los padres de sus padres…. Y reconocer
todo lo que me/nos ofrecieron, agradecer todo lo que recibí/ recibimos de ellos y de manera más
directa de nuestros padres y perdonarlos por lo que necesitamos y no tuvimos, ya que ellos nos
dieron lo que tenían, lo que sabían… Porque gracias a eso hemos podido llegar a donde hoy nos
encontramos, hemos podido llegar a las personas que HOY somos….Porque, por lo menos yo ahora
sé, que todo lo que recibí de ellos me lo dieron porque querían lo mejor para mí, querían mi
felicidad.
B) AUTOESTIMA: AMOR PROPIO Cuánto me quiero? Me respeto?
Se sabe que el amor empieza en casa. Nuestro primer amor es el que dirigimos a nosotros mismos,
“no podemos dar amor si no lo tenemos en nosotros”… “Ser amigo de uno mismo”, ya que es el
primer paso para una buena autoestima. Uno de los beneficios que se tienen cuando uno se quiere,
es el de sentirse bien consigo y como consecuencia, con el resto.
Es verdad que la estima que tenemos hacia nosotros, se aprende en el seno familiar y de la misma
manera que se aprende, se puede desaprender. En cualquier momento de la vida, podemos
mejorar la estima que nos tenemos, podemos “llenar nuestra olla” (así la nombra V. Satir alta
autoestima…olla llena).
Pilares que fomentan la autoestima:
Autoconcepto: qué pienso sobre mí? Qué dialogo interno tengo hacia mí mismo? Qué me digo? Me
cuido o me hiero con lo que me digo, cómo me defino? Tiendo a la autorrotulación negativa (por
ejemplo cuando cometo un fallo… me digo “me he equivocado en esto” o “Soy una torpe”), a la
autoexigencia despiadada (Siempre/ Nunca; Todo/Nada). Qué piensan los demás de ti?(es
interesante escuchar la opinión que los demás tienen de nosotros, porque muchas veces, es más
realista y más sana que la nuestra hacia nosotros).
Autoimagen: qué opinión tengo de mi aspecto? De mi cuerpo? Respeto mi cuerpo? Lo acepto?
Hasta que no aceptamos cómo somos…no podemos ver quiénes somos y no puede haber
movimiento, no se producen cambios. Saber que no existe un criterio universal de la belleza y que
todos somos bellos por naturaleza, nos ayudará a mejorar nuestra autoestima. No comparaciones,
“no existen dos personas iguales”.
Autorrefuerzo: cómo me trato? en qué medida me premio y me gratifico? me dedico tiempo? Me
expreso afecto? Creencias que nos impiden felicitarnos a nosotros mismos y no mejoran la
autoestima, “Era mi deber”, “No fue para tanto”, “No fue para tanto”, “Autoelogiarse no está bien”.
Autoeficacia: “Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento”(Roosevelt). Cuanta
confianza tengo en mí misma? “Si desconfías de ti, no podrás amarte”. Tener un estilo competitivo
desmedido, estricto, rígido con el propio rendimiento conducirá al fracaso adaptativo. Eliminar el
“no soy capaz”. Ser realista con nosotros mismos, nos ayudará a valorar nuestros logros y también
reconocer nuestra responsabilidad en los fracasos.
C) REACTUALIZAR EL GUIÓN DE VIDA
El GUIÓN DE VIDA (utilizando palabras Eric Berne creador del Análisis Transaccional) “es el
argumento preestablecido de una obra dramática que la persona se siente obligada a representar,
independientemente de si se identifica o no con su personaje. Y es que cuando uno está
representando un guión lo que está haciendo es actuar según la definición del personaje que ha sido
escrita por otro”. No es fácil romper con el guión de vida aprendido e interiorizado, pero tomar
conciencia y reconocerlo, descubrir que éste es uno más y no el único, nos ayudará a tener una
visión más amplia, más respetuosa con el otro, más sana. Este trabajo de conciencia nos desvelará
el sistema de creencias, normas, valores en el que nos apoyamos en nuestra infancia en nuestro
primer sistema familiar. Nos ayudará a entender por qué tenemos la visión o porqué entendemos
de una manera determinada las diferentes áreas de la vida (trabajo, dinero, modelo mujer, modelo
hombre, pareja, familia,….).Reconocerlos nos permitirá mantener todas aquellas creencias, valores,
que nos ayuden a crear dinámicas generativas y a “guardar” las que por el momento no nos sirven.
Con lo cual facilitará “el estar” en el nuevo sistema familiar que construyamos.
D) COMUNICACIÓN COHERENTE Y NO VIOLENTA… a qué me refiero??
Otro ingrediente que ayuda a desarrollar dinámicas familiares generativas es una buena
comunicación .Al igual que no es fácil romper con el guión de vida interiorizado, tampoco lo es con
los modelos de comunicación aprendidos. Aunque ya sabemos que esto no es imposible!!!
La mayoría de nosotros hemos sido educados bajos modelos que enfatizan el competir, el juzgar y
etiquetar junto a la anticipación de los hechos y la clasificación del bien y mal. Esto no hace más que
complicar nuestras conversaciones generando malentendidos y provocando reacciones violentas en
el peor de los casos.
Tenemos la mala costumbre de querer llevar la razón, imponer nuestro criterio a los demás y
limitarnos a nuestra perspectiva. Y en el caso de que escuchemos tan solo lo hacemos para rebatir o
criticar. Nuestra comunicación es agresiva. Un vicio que complica nuestras relaciones y en
ocasiones, genera sufrimiento.
Otra buena noticia es que sí existen tipos de comunicación que nos ayuda a intercambiar la
información necesaria desde la empatía, el respeto y la tranquilidad y esa es la Comunicación No
Violenta (Marshall Rosenberg). La CNV consiste en hablar y escuchar desde el corazón para
conectar con nosotros mismos y con los demás, permitiendo que aflore un sentimiento de
compasión. En palabras de Rosenberg “Cuando nuestra comunicación permite dar y recibir de una
manera compasiva, la felicidad reemplaza a la violencia y el sufrimiento”.
Los cuatro componentes que hacen posible la CNV, según Marshall Rosenberg, son:
Observar sin evaluar. Saber comunicarnos implica librarnos de la posibilidad de realizar todo juicio
de valor y etiquetaciones. Se trata de convertir nuestras palabras en ventanas en lugar de puertas
que bloquean una conversación. Esto no significa que no juzguemos sino que seamos capaces de
separar aquello que observamos de nuestros juicios.
Identificar y expresar los sentimientos y las emociones. Expresar cómo nos sentimos desde la
responsabilidad facilita la relación con los demás porque les invitamos a conocernos. De este modo
nos hacemos visibles y nos podrán tener en cuenta, aunque destapemos nuestra vulnerabilidad por
otro lado.
Reconocer y comprender las necesidades insatisfechas que hay detrás de los sentimientos. Este
componente hace referencia a la responsabilidad emocional en todo regla. Por lo que los demás no
son los causantes de cómo nos sentimos, ya que esa emoción la generamos nosotros. La clave está
en saber recoger nuestras emociones y hacernos responsables de ellas. De lo contrario, estaremos
regalando a los demás el control sobre nuestra vida. Detrás de cada emoción hay una necesidad
escondida.
Utilizar un lenguaje positivo y sano para pedir acciones que aumenten nuestro bienestar. Cuidar la
forma en que nos dirigimos a los demás es fundamental para librarnos de los conflictos y
malentendidos. Saber expresar aquello que queremos bajo la tranquilidad y un lenguaje positivos
potenciará nuestras relaciones.
¿Cómo poner en práctica la CNV?
La Comunicación No Violenta puede aplicarse en todos los ámbitos ya sea el familia o laboral,
además de en nuestras relaciones íntimas y en contextos como las negociaciones diplomáticas y
comerciales o el asesoramiento psicológico. Todo tiene cabida desde esta nueva forma de
comunicarnos. Ahora bien para comenzar a ponerla en practica en nuestras relaciones,
empezaremos por:
Conectar con uno mismo. Para crear conexiones sanas y de calidad con los demás previamente
tenemos que mantenerlas con nosotros mismos, con nuestros sentimientos y necesidades desde la
autoempatía. Esto es desde una profunda y compasiva percepción desde la propia experiencia
interior. Cuando seamos capaces de no enjuiciarnos y tratarnos con admiración y respeto
estaremos preparados para ponerlo en práctica con los demás.
Conectar con los demás. Tras este primer paso, pasaremos al siguiente: empalizar con las personas
que nos rodean. En este punto intentaremos detectar las necesidades y sentimientos de los demás
para fomentar su comprensión y evitar la comunicación agresiva. La clave está en hacer visible al
otro en nuestras conversaciones y ser conscientes de su perspectiva.
Intercambiar informaciones desde el respeto y la compasión. El último paso consiste en pasar del
yo y el tú, al nosotros en un libre intercambio de información de manera armónica y equilibrada
entre nosotros y los demás desde la honestidad.
La Comunicación No Violenta es dar el corazón para recibir el de los demás y poder comunicarnos
desde la calma. Es hacernos visibles para no solo tenernos en cuenta a nosotros sino también a los
demás. La CNV es el soporte de las relaciones sanas.
Insisto en que sí tenemos la capacidad de crear este tipo de sistemas familiares, y cuando, por
cualquier cosa, sintamos que no sabemos o no podemos ,está la opción de recurrir a profesionales
que nos guiarán en nuestro camino de creación…Pero sobre esto, ya os hablará Raquel.
BIBLIOGRAFÍA:
COMUNICACIÓN NO VIOLENTA. UN LENGUAJE DE VIDA. Desarrolla habilidades para relacionarte en
armonía con tus valores. MARSHALL B. ROSENBERG, PH.D.
EL BUEN AMOR EN PAREJA. Cuando uno y uno suman más que dos. JOAN GARRIGA.
ENÁMORATE DE TI. WALTER RISO.
FAMILIA CONTRA ENFERMEDAD. Efectos sanadores del ambiente familiar. STEPHANIE MATTHEWS-
SIMONTON. (Biblioteca de la EPV)
WEBGRAFÍA:
EL PROBLEMA NEUROSIS: UN ESTADO DE SENTIRSE INDIGNO DE SER AMADO. Robert Hoffman-
1984 (material de referencia del TALLER 3, en el aula virtual).
Familias conscientes, familias que aprenden. Virginia Espin ([Link]
conscientes-familias-que-aprenden/)
Fragmentos del libro Los vínculos amorosos. Fina Sanz
([Link]
content/uploads/sites/13/2012/04/FinaSanz_PilarSampedro.pdf)
Heridas emocionales en la infancia. ([Link]
infancia/Heridas)
La Fuerza de aceptar a nuestros padres tal y como son. Valeria Aragón
([Link]
La Terapia familiar y el enfoque de Virginia Satir. Gerardo Casas Fernández.
([Link]
La Terapia que me cambió la vida. Por la doctora Joan Borysenko. Artículo cortesía del Instituto
Hoffman de Estados Unidos. ([Link]
%20me%20cambi%C3%B3%20la%[Link]).
Niños sin ternura, adultos incapaces. Olga Carmona
([Link]