Tema3 E
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Comunicación de
resultados
Índice
Esquema 3
Material de estudio 5
3.1. Introducción y objetivos 5
3.2. Entrevista de devolución 6
3.3. Informe psicológico: razones y objetivos 9
3.4. Marco legal y ético 10
3.5. Organización del informe 12
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A fondo 22
Test 24
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C O M U N I C A C I Ó N D E R E S U LTA D O S
Razones
- Comunicación interprofesional
- Testimonio duradero
Objetivos - Recepción de información por el paciente
- Ley
- Explicación
- Diagnóstico Marco ético y legal
- Plantear tratamiento - Ley
- Resolver dudas - GAP
- Código Deontológico
Directrices
Organización
Errores comunes
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Planteamiento del caso clínico
Lucía es una mujer de 40 años que acude a la consulta de un psicólogo refiriendo que
tiene ataques de pánico. Durante dos sesiones, el psicólogo recoge datos acerca de la
historia del problema, las consecuencias que le genera en su día a día, su estado
emocional… Se ayuda, además de la entrevista, de autorregistros que pide a la paciente
que cumplimente en el tiempo entre sesiones.
¿Cómo crees que será la sesión? ¿Cuáles tendrían que ser los objetivos de la entrevista?
¿Qué recursos consideras que podría usar el psicólogo para facilitar la transmisión de
información?
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Plantearemos también una posible organización del informe clínico, entendiendo que
es un documento con una cierta flexibilidad en cuanto a la inclusión y orden de los
contenidos presentados.
No acabaremos el tema sin hacer referencia a algunos de los errores más frecuentes
en la redacción de informes.
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Respecto a quién debe estar presente en la entrevista de devolución, la ley dice que
la persona evaluada tiene derecho a conocer los resultados de la evaluación
practicada, por lo que, por regla general, ella es quien deberá estar presente cuando
se mantenga la entrevista de devolución. Esta norma puede no cumplirse cuando se
trate de evaluaciones solicitadas desde instancias judiciales o cuando se trate de
personas con dificultades cognitivas para entender la información. En estos casos,
serían sus tutores legales o la persona que solicitó la evaluación los que deberían
estar presentes. Cuando se trata de menores, en la medida de lo posible, es
importante transmitirles a ellos también los resultados del proceso de evaluación,
bien de manera conjunta con sus tutores o bien de forma individual. Esto dependerá,
sobre todo, de cuánta información consideremos que es adecuado que reciban y de
si pueden necesitar métodos diferentes para entender dicha información.
Este es, justamente, el punto clave de esta etapa: asegurarnos de que el paciente
comprende lo que le queremos transmitir. Para ello, el lenguaje utilizado debe ser
claro y accesible, adaptado a la persona que nos está escuchando. Resumir y
sintetizar, así como señalar que se va a dar a continuación una información
especialmente importante, ayudan a resaltar determinadas partes de la explicación
y a centrar la atención. Por otro lado, dividir la información en distintos bloques
separados por pausas en las que el paciente pueda exponer sus dudas, facilita la
comprensión y permite al clínico valorar el impacto emocional que lo explicado está
teniendo en el paciente. De esta manera, se podrán introducir los ajustes oportunos
en el curso de la entrevista. La devolución debe ajustarse a lo que consideramos que
el paciente está en disposición de procesar, evitando dar excesiva información o
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determinados detalles que pueden llegar a resultar nocivos (por ejemplo, ofrecer
etiquetas diagnósticas en pacientes con un rol de enfermo muy interiorizado). Puede
ser útil normalizar el problema y señalar el carácter descriptivo y temporal del
diagnóstico, enfatizando la posibilidad de cambio. Es importante transmitir que sus
dificultades tienen solución o que pueden al menos mejorar, promoviendo así
Siguiendo a Pérez et al. (2010), el informe psicológico clínico se puede definir como
la comunicación confidencial y científica, realizada por un psicólogo, de los resultados
de un proceso de evaluación/intervención psicológica. El informe psicológico debería
ser emitido siempre que se realice una evaluación por los siguientes motivos:
evaluado. Esta ley, regula además el derecho del paciente a decidir libremente
sobre sus tratamientos, la intimidad, lo relacionado con el consentimiento
informado y sus límites, y, el informe clínico.
Como ya hemos señalado, existe un marco legal que garantiza el derecho del paciente
a ser informado sobre las cuestiones que atañen a su salud, lo que supondría la
obligación del psicólogo de ofrecerle la información que precise en relación a sus
problemas psicológicos. En la citada ley, se hace referencia explícita al derecho del
paciente a recibir un informe clínico una vez finalizado el proceso asistencial.
Más allá de las cuestiones puramente legales, existen una serie de normas éticas y
científicas que guían la redacción de los informes psicológicos, como son el Código
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Deontológico del Psicólogo (COP, 2010), las Guías del Proceso de Evaluación (GAP) o
las Guías para la Evaluación Diagnóstica (IGDA).
Por otra parte, el Código Deontológico del Psicólogo (COP, 2010) recoge también una
serie de artículos relativos al informe psicológico, que presentamos a continuación:
Artículo 42: Cuando dicha evaluación ha sido solicitada por otra persona-
jueces, profesionales de la enseñanza, padres, empleadores, o cualquier
otro solicitante diferente del sujeto evaluado-, este último o sus padres o
tutores, tendrán derecho a ser informados del hecho de la evaluación o
intervención y del destinatario del informe psicológico consiguiente.
Datos personales del paciente: nombre y apellidos, edad, estado civil, estudios,
profesión, situación laboral, genograma, etc.
Colegio Oficial de Psicólogo (2010). Código Deontológico del Psicólogo. Madrid: COP.
PACIENTE: Sí, eso es. Voy dejando de hacer cosas que antes me gustaba hacer porque
no sé cuándo me va a dar el «telele», hay días que solo querría quedarme en la cama
sin hacer nada, y yo siempre he sido una persona muy vital…
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PSICÓLOGO: Lo comprendo. Gracias a los autorregistros que has rellenado estas dos
semanas, hemos podido analizar cómo es la secuencia de los acontecimientos cuando
tienes uno de estos ataques: qué ocurre antes, qué haces, sientes y piensas durante
y qué pasa después. (De esta forma, el psicólogo muestra al paciente la adecuación
de los procedimientos de evaluación utilizados y da valor a las acciones del paciente).
PSICÓLOGO: Mira, si nos fijamos en el diagrama, los rombos contienen el origen del
problema: la muerte de tu padre y el momento en que te diagnosticaron el
hipotiroidismo. (El psicólogo va señalando en el diagrama cada una de las variables).
Estos fueron factores detonantes del primer ataque de pánico y nos permiten
entender de dónde viene el problema, pero para poder buscar una solución
necesitamos ver qué lo mantiene en la actualidad. Esos otros elementos están
representados mediante círculos. Por ejemplo, la vigilancia de las sensaciones
corporales, cuando compruebas regularmente las pulsaciones que tienes, o cuando
escaneas tu cuerpo en busca de sensaciones «raras», o cuando preguntas a tu pareja
si te nota los ojos enrojecidos. ¿Ves cómo de todos estos círculos salen flechas que
se dirigen a este otro círculo donde pone «sensaciones corporales»?
PACIENTE: Sí.
PACIENTE: ¿Y eso qué significa exactamente? ¿Y por qué la flecha regresa al círculo
de las sensaciones corporales?
PACIENTE: Ya entiendo… Lo que siento hace que piense de una manera y los
pensamientos, a su vez, influyen en lo que siento.
PACIENTE: Pues al principio no podía pensar en nada más que en que me iba a dar
algo, que me caería al suelo, que iba a montar un espectáculo en medio de la calle…
PSICÓLOGO: ¿Y qué pasó al día siguiente cuando te planteaste volver a salir a caminar
con tu amigo, tal como habíais quedado?
PACIENTE: Pues que le llamé y le dije que no podía ir, que solo el hecho de pensar en
ello hacía que me pusiera a mil.
PACIENTE: No, para nada; quiero tener una vida normal y hacer cosas normales,
quiero poder disfrutar como todo el mundo.
PACIENTE: Ya veo…
PSICÓLOGO: También haces otra cosa a raíz de empezar a tener ataques de pánico,
que también es una estrategia de evitación, aunque en sí misma te permite
enfrentarte a las situaciones que te asustan con menos miedo: llevar un ansiolítico
contigo siempre.
PACIENTE: Pues sí, pero creo que eso es bueno. Tal como me has dicho, me ayuda a
enfrentarme a situaciones que de otro modo no afrontaría, o lo haría con una
ansiedad enorme. Creo que es lo que me protege a veces de llegar a tener un ataque
de pánico.
PSICÓLOGO: Sí, pero también impide lo que te comentaba antes, que compruebes
que no pasa nada por tener un ataque de pánico. Además, eso prueba que realmente
no te pasa nada grave a nivel físico, puesto que si crees que lo tienes bajo control,
realmente no llega a suceder. ¿Crees que una persona que fuera a tener un infarto
lograría que no le diera solo con saber que lleva la pastilla que le curará?
PACIENTE: ¿Me quieres decir entonces que todo es mental y que estoy como una
cabra?
PSICÓLOGO: No, para nada. Te estoy diciendo que es una conducta que has
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PACIENTE: ¿Y cómo lo hago? Estoy dispuesta a hacer cualquier cosa, solo quiero
recuperar el control de mi vida después de tanto tiempo…
Como siguiente paso, me gustaría que reflexionáramos sobre qué es importante para
ti lograr en tu vida, qué experiencias no quieres perderte, y que estés dispuesta a vivir
el malestar (la ansiedad) que traiga consigo el enfrentarse a esas situaciones, sin el
objetivo de dejar de sentir la ansiedad, solo convivir con ella, pues está en el camino
de lograr lo que quieres. Por ejemplo, para ti es importante mantener tu relación de
pareja, hacer cosas juntos… Podrías planificar una salida, un viaje de fin de semana,
y tratar de vivir la experiencia con lo bueno y lo malo. Cuando uno lucha contra
alguien, el otro se defiende. Del mismo modo, cuando luchas contra las emociones,
las emociones aumentan de intensidad. A veces, todo lo que hace falta es dejarlas
estar, sin luchar, mientras hacemos aquello que para nosotros es importante.
Este es un documento básico que debería conocer cualquier profesional del ámbito
de la salud, ya que se trata de la ley que regula los derechos (y deberes) del paciente,
así como las obligaciones del profesional sanitario en relación a la transmisión de
información acerca de la salud y el tratamiento que recibirá el paciente, y el trato de
la intimidad y la confidencialidad de sus datos.
Accede al documento a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2002-22188
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Fernández-Ballesteros, R., DeBruyn, E. E. J., Godoy, A., Hornke, L., Ter Laak, J., Vizcarro,
C. et al. (2001). Guidelines for the Assessment Process (GAP): A proposal for Discussion.
European Journal of Psychological Assessment, 17,187-200.
Accede al documento a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
https://www.cop.es/index.php?page=guias-proceso
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