EL MODEM
Un módem (del inglés modem, acrónimo de modulator demodulator; pl. módems)
es un dispositivo que convierte las señales digitales en analógicas (modulación) y
viceversa (desmodulación), y permite así la comunicación entre computadoras a
través de la línea telefónica o del cablemódem. Sirve para enviar la
señal moduladora mediante otra señal llamada portadora.
Se han usado módems desde la década de 1960, debido a que la transmisión
directa de las señales electrónicas inteligibles, a largas distancias, no es eficiente;
por ejemplo, para transmitir señales de audio por el aire se requerirían antenas de
gran tamaño (del orden de cientos de metros) para su correcta recepción. Es
habitual encontrar en muchos módems de red conmutada la facilidad de respuesta
y marcación automática, que les permiten conectarse cuando reciben una llamada
de la RTPC (Red Telefónica Pública Conmutada) y proceder a la marcación de
cualquier número previamente grabado por el usuario. Gracias a estas funciones
se pueden realizar automáticamente todas las operaciones de establecimiento de
la comunicación.
Un módem es un dispositivo de hardware físico que funciona para recibir datos de un
proveedor de servicios de Internet a través de un medio de conexión como cables,
alambres o fibra óptica. La palabra en sí misma es en realidad una forma abreviada
de Modulador-Demodulador, ya que el dispositivo realiza la modulación y
demodulación de señales analógicas a señales digitales y viceversa con el fin de
facilitar la transmisión de datos a una red. Al recibir las señales analógicas que
transportan paquetes de datos, un módem puede convertirlas en una señal digital que
su dispositivo puede utilizar. Alternativamente, cuando su dispositivo envía
información a Internet, lo hace en forma de señales digitales que son convertidas por
su módem en una señal analógica para ser transmitida al concentrador central. La
función principal de este dispositivo es traducir datos digitales y analógicos para
adaptarlos al uso o al transporte.[3]
Hoy en día se puede decir que no solo utilizamos internet, dependemos de ella.
Cuando la conexión va lenta, o aún peor se interrumpe, tu día entero puede
arruinarse. ¿Te has parado alguna vez a pensar cómo funcionan realmente las
conexiones a internet? Desde el router Wi-Fi a los dispositivos móviles los
elementos que componen tu red doméstica se comunican en distintos idiomas
digitales. El módem es la figura que actúa como interprete de todos ellos. Lleva las
señales procedentes del proveedor de servicio de internet (ISP) y las transforma
en una conexión a internet para que tu router Wi-Fi las reenvíe. Dicho de una
forma sencilla, el módem le proporciona acceso a la Red de Redes pero también
puede marcar la diferencia con la eficiencia de tu Wi-Fi doméstica.
Cómo funciona un módem
El módem recibe en tu casa la información proveniente del ISP a través de la línea
de teléfono, fibra óptica o un cable coaxial (dependiendo del ISP) y a continuación
la convierte en una señal digital. El trabajo del router es el de canalizar esta señal
a los dispositivos conectados, ya sea por cables Ethernet o por Wi-Fi, para que
todos sus dispositivos puedan tener acceso a internet. El router y el ISP no se
pueden comunicar directamente porque emplean lenguajes distintos, o mejor
dicho, transmiten distintos tipos de señales. De ahí que el papel del módem como
interprete sea tan relevante.
Por qué deberías comprarte un router nuevo
Tu ISP le proporcionará un módem estándar cuando se dé de alta con sus
servicios. Este router no es gratis. Pagarás un alquiler por él por una cantidad que
puede ascender hasta 10 euros mensuales. Esta se esconde a menudo enterrada
entre todos los desgloses de costes de tu factura mensual.
En el transcurso de un año esta cuota puede acumularse hasta unos 120 euros,
más caro que comprar un módem nuevo. Si mantienes la suscripción con el
mismo ISP un par de años no solo amortizarás el coste de comprar un módem
sino que ahorrarás una buena suma de dinero al no tener que pagar cuotas
futuras.
Cable, DSL o fibra
Existen tres tipos de módems: cable, DSL y fibra. Estos operan con distintos tipos
de cables según el proveedor de servicios de internet que se utilices. Los cable-
módems están disponibles muy a menudo en tiendas, lo que no es el caso con los
productos de fibra óptica. Proveedores como Verizon FiOS y AT&T U-verse
requieren que los usuarios utilicen dispositivos específicos para poder acceder a
sus servicios. Al comprar un módem cable o DSL asegúrate de que escoges el
tipo de módem apropiado para tu servicio. Asimismo, verifica que es compatible
con las tasas de velocidad de descarga y subida que tengas contratadas con tu
ISP. Si tu módem no admite la velocidad del servicio de internet esto producirá un
atasco en el tráfico de la red y en los consecuentes problemas de conexión
(lentitud e interrupciones). Esto es una molestia para cualquier usuario Wi-Fi pero
es especialmente frustrante para aquellos que para reproducir contenido por
streaming o jugar multijugador online dependen de una conexión Wi-Fi estable.
La velocidad de descarga (o flujo de bajada) define cómo de rápido llegan los
datos a tu vivienda cuando realizas tareas como por ejemplo reproducir películas
por streaming con Netflix. La velocidad de subida (o flujo de subida) representa
cómo de rápido puede enviar datos a los distintos servicios de internet, como subir
fotos a Facebook. Los ISP pueden expresar las velocidades de subida y bajada
con dos números, por ejemplo 300/20 Megabits por segundo (Mbps). La velocidad
de descarga tendrá siempre un valor más alto y normalmente viene indicada
primero (algunas veces es el único valor que se expresa).
Una tecnología de módem superior
Desgraciadamente, los proveedores de servicio a menudo no alquilan los módems
más modernos. De hecho, en un estudio reciente realizado en 1000 hogares en
Estados Unidos se ha determinado que la mayoría de usuarios norteamericanos
con cable-módems no saben si sus dispositivos son lo suficientemente potentes
como para enviar adecuadamente la señal inalámbrica en sus redes.
Comprar su propio módem te brinda la oportunidad de hacer uso de la tecnología
más moderna y avanzada. Digamos que expandes el contrato con tu ISP para
tener una conexión más rápida pero que a pesar de esto la reproducción de
vídeos en YouTube sigue entrecortándose. Un módem más moderno lo
suficientemente potente como dar cabida a tu servicio de banda ancha y router Wi-
Fi te garantizará las velocidades de red más veloces que pagas cada mes.
Si estás interesado también en adquirir un nuevo router Wi-Fi considera la opción
de una solución 2 en 1 módem y router. Estos routers integran un módem en un
solo dispositivo práctico y cómodo para que no tengas que preocuparte por
instalaciones llenas de cables. Los módem-router ofrecen asimismo una interfaz
de usuario intuitiva que te permite gestionar tu red, incluyendo ajustes de
seguridad y priorización de dispositivos, desde cualquier sitio.