AGRESIONES SEXUALES A MENORES.
DEFINICIÓN.
En la actualidad se reconoce que las agresiones sexuales a menores
constituyen un problema grave, tanto por su extensión como por sus efectos
traumáticos a corto y largo plazo.
Según estudios realizados, el 22 % de la población ha sufrido agresiones
sexuales siendo menor. Entre un 28 % a 33 % de las mujeres menores de 15
años han sufrido abusos sexuales, siendo el agresor un familiar en el 17 % de
los casos; de este porcentaje, un 2 % correspondería al padre o padrastro.
Se podría definir el abuso sexual a menores como aquellos contactos e
interacciones entre un adulto y un/a niño/a cuando éste/a es usado/a para la
estimulación sexual del agresor o de otras personas. Abarca aquellas acciones
en las que se involucra a un/a niño/a o adolescentes en actividades sexuales
que no alcanza a comprender.
Se considera que comete agresión sexual, aquella persona que
estando en una posición de fuerza o poder sobre un/a niño/a, realiza o colabora
en la realización de una agresión.
Entre los comportamientos sexualmente abusivos están:
Observar al niño/a al vestirse o desnudarse, o cuando se está
bañando u orinando... con el fin del propio placer o para provocar una
relación sexual.
Exhibirse desnudo con el mismo fin.
Forzar a ver imágenes o películas, escuchar conversaciones
sexuales, posar para fotografías o presenciar imágenes sexuales.
Obligar a practicar el sexo oral, vaginal o bucal. En el caso de
adolescentes es cuando suele darse la penetración vaginal o bucal;
ésta última es grave ya que exige un mayor grado de amenaza y
fuerza física por parte del agresor, así como una participación activa
de la víctima, lo que desencadena mayores sentimientos de culpa.
Lo importante y definitorio es cómo esa conducta ha sido vivida por el/la
menor o adolescente, si al ser mirado/a, tocado/a le hace sentirse
incómodo/a.
CARACTERÍSTICAS.
Así como en el resto de las agresiones sexuales hay cierto
paralelismo en cuanto a las edades de la víctima y del agresor ( 18 –
25 años víctima, 25 – 35 años agresor ), lo más representativo en el
caso de menores es el desfase tan acusado de las edades, aunque
últimamente se aprecia un descenso en la edad de los agresores
( integrantes de pandillas que no sobrepasan los 16 años y son
agresores “ per se “ ).
El maltrato sexual se da tanto en niños como en niñas, aunque es
mayor la frecuencia en las niñas; aproximadamente una de cada
cuatro niñas, frente a uno de cada diez niños padece abusos. En el
caso de los niños, tienden a sufrir las agresiones a más temprana
edad.
En las agresiones a niños/as pequeños/as, parecen darse cuatro
precondiciones más o menos presentes para llegar a producirse:
- En el agresor pueden aparecer tendencias paidófilas.
- Las inhibiciones internas del agresor, que podrían moderar su
conducta, están abolidas debido a múltiples factores:
alcoholismo, des-estructuración del carácter...
- Con relativa frecuencia suele estar disminuida la capacidad de
respuesta del/la niño/a, debido a la falta de mecanismos de
defensa, a la necesidad de afecto que le lleva a aceptar
cualquier tipo de manifestación de supuesto afecto, aún si ésta
es confusa o dolorosa.
- Puede en determinadas ocasiones tener un concepto erróneo
de la sexualidad, o no haber asumido correctamente su rol
sexual, lo que le impide tener conciencia del abuso del que es
objeto.
En el caso de adolescente las situaciones de riesgo se amplían
desde el área familiar y perifamiliar, pues inician un tipo de vida con
más presencia fuera del hogar. Si a eso se añade la menor
capacidad que tienen en la percepción del riesgo, aumenta la
probabilidad de sufrir agresiones por parte de desconocidos o poco
conocidos.
Existe la falsa idea que las niñas inventan historias sobre agresiones
sexuales. No es cierto, con frecuencia no entienden lo que les está
pasando, no saben cómo expresarlo, sienten que nadie les creerá,
tienen miedo y son inducidas por el agresor a guardar secreto.
Además, en numerosas ocasiones, cuando las niñas cuentan el
abuso no se las cree, ni se las protege, sino más bien se las regaña,
se las acusa personalmente de lo ocurrido, dando a entender que
han consentido ( sobre todo en las pre o adolescentes ). No se
puede hablar nunca de consentimiento en el caso de un/a menor,
pues debido a su experiencia y desarrollo evolutivo, no dispone de
información y elementos para decidir, o poder negarse a una relación
básicamente y por definición desigual, teniendo en cuenta que el
abuso lo perpetra una persona querida, quien se supone debe dar
seguridad, apoyo moral, emocional y ayuda para desenvolverse en la
vida.
TIPOS DE AGRESIONES SEXUALES DE MENORES.
Agresor familiar o perifamiliar ( padre, abuelo, vecino, tío...). Las
agresiones son continuadas, iniciándose a una edad temprana ( 4 ó 5
años ) y, manteniéndose hasta la adolescencia. En el caso del padre
o padrastro, la agresión suele producirse dentro de un marco
generalizado de violencia familiar ( malos tratos a la madre y al resto
de hijos/as ); el agresor intenta superar sentimientos de inferioridad o
inadecuación mediante un dominio violento de su grupo de
referencia.
Este tipo de maltrato sexual es el más grave, se ha comprobado
que aparece una correlación positiva entre la naturaleza de la
relación víctima/agresor y la percepción de los daños de la víctima.
La experiencia de agresiones sexuales perpetradas por el padre o
padrastro son con mucho las que producen mayor impacto
psicológico a largo plazo.
Agresor paidófilo o pederasta. Es un hombre que disfruta
sexualmente en contacto con niños o niñas ( es indiferente ). Agrede
a menores de 12 años casi exclusivamente.
Pueden ser:
- Activo: toca, acaricia...
- Pasivo. Pide ser tocado, acariciado...
- Mixto: despliega ambos tipos de conducta.
Agresor que elegiría a menores pero con una configuración
adulta. Buscaría acceder a un bien social ampliamente vendido por
la publicidad, la pornografía, al que se cree con derecho y que quiere
disfrutar del privilegio de “ ser el primero “, idea que aún hoy persiste.
Agresor generalizado. Busca sus víctimas entre menores porque
son más fáciles de dominar, o va a ser más difícil que denuncien, y si
lo hiciesen poseen menos entereza para seguir el proceso que se
deriva de una denuncia. Además el agresor buscaría dejar el
máximo impacto en su vida, esa sería su primera satisfacción.
FACTORES EXPLICATIVOS DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL ( D.,
Russell 1984 ).
1. Factores que predisponen al abuso sexual.
Los modelos de socialización masculina: A los hombres se les
educa, al contrario que a las mujeres, para que prefieran parejas más
jóvenes, inocentes, vulnerables y relativamente indefensas. De ello
se seguiría que los/as niños/as son sexualmente más atractivos para
los hombres que para las mujeres:
- Las mujeres son más capaces de distinguir entre afecto y
sexualidad. Los hombres confunden a menudo, y ven el
afecto como una excitación sexual o provocación.
- Las mujeres son excitadas sexualmente en el contexto de una
relación como un todo. Los hombres se excitan por estímulos
sexuales independientemente de la dinámica de la relación.
- De los hombres se espera no sólo que tomen la iniciativa, sino
que superen la resistencia.
Experiencias de abusos sexuales en la infancia: Estas actuarían
como aprendizaje a repetir en el futuro.
Exposición a la pornografía.
2. Factores que reducen las inhibiciones internas en el adulto.
Minimizar el daño. Los hombres tienden a ver toda agresión sexual
menos seria en comparación con las mujeres.
Concepciones culturales de la sexualidad femenina como un bien
más, y de los/as niños/as como propiedad.
Apoyo cultural de la sexualidad masculina depredadora.
No existencia de lazos de sangre con la víctima.
Consumo de alcohol.
Pornografía.
Sexualización de las niñas en los medios de comunicación y
publicidad.
3. Factores que reducen las inhibiciones sociales.
Pornografía.
Dominación masculina como poder estructurado.
Disparidad de poder entre adultos y niños/as.
4. Factores que aumentan la vulnerabilidad de los/as niños/as.
Menores con carencias emocionales y afectivas.
Menores con apego especial hacia los adultos.
Menores que se sienten si poder y desvalidos/as.
Menores que ignoran lo que de verdad está pasando.
Menores reprimidos/as sexualmente y con curiosidad sexual.
Existencia de lazos débiles madre – hijo/a.
Madre que está ausente, es sumisa, carece de poder o es maltratada
por el esposo.
Uso de la coacción como sistema disciplinario.
ESTRATEGIAS USADAS POR EL AGRESOR.
Engaño, expresando argumentos manipulativos: “ tocar a otras
personas de este modo es un acto de amor “, “ necesitas ser
educada sexualmente “, “esto te va a gustar “.
Chantaje o manipulación emocional. Se hacen regalos y se les dice:
“esto es un secreto que tendremos tú y yo “, “ si lo cuentas no te
creerán “, “ si no accedes es que no me quieres “, “ tú eres lo más
especial para mí “, “ esto ocurre porque en el fondo a ti te gusta “.
Todo esto ocurrirá dependiendo de las relaciones y circunstancias
culturales que les rodeen.
Uso de la fuerza o amenaza de fuerza. En el caso de adolescentes
puede usarse algún tipo de arma blanca sobre todo cuando el
agresor es un desconocido.
Abordar al/la menor por sorpresa de modo que la negación sea muy
difícil. Sobre todo cuando duerme, juega, está enfermo/a.
CÓMO DETECTAR LAS AGRESIONES SEXUALES A MENORES
( secuelas psicológicas ).
La menor víctima de una agresión sexual de tipo incestuoso, tiende a
experimentar cambios muy bruscos en su comportamiento y que
aparentemente son inexplicables.
Antes experiencias de este tipo tres son los caminos que la menor puede
elegir:
La pasividad: Manifiesta comportamientos excesivamente sumisos,
con actitudes de subestima e inferioridad, apatía y desinterés por
todo. Se ha acostumbrado a ser controlada y utilizada, ha perdido el
control que ahora está en manos de otra persona, porque el agresor (
padre, hermano, etc. ), sobre todo si es preadolescente, tratará de
ejercer un control excesivo, casi obsesivo sobre la menor, sus
actividades, amistades, lo que hace, sus salidas, etc.
El agresor intentará aislarla más cuanto mayor sea la menor, ya
que teme una relación de amistad con una compañera que propicie
unas confidencias para él funestas.
La agresividad: Ya sea externa con comportamientos violentos,
antisociales u hostiles ( 13 – 50 % ), las discusiones familiares
frecuentes e incluso el abandono del hogar ( 33 – 50 % ); o bien
hacia sí misma ( se auto-lesiona ).
La negación: Cuando la agresión se produce por una persona
allegada a la víctima, pero con quien no convive; abuelo, tío, amigo
de la familia... es posible que se detecte una negativa sistemática a ir
a su casa. Esta negación, dependiendo de la edad del/la menor, de
su capacidad intelectual y su habilidad, será más clara y directa, o
será indirecta “ me duele la cabeza “, “ me duele el estómago “...,
incluso pueden aparecer verdaderas somatizaciones: vómitos, fiebre,
mareos... que coinciden justamente siempre que se decide ir a casa
de dicha persona.
Otro tipo de indicaciones serían:
- Da indicios de algún tipo de actividad sexual, al hablar o por medio de
gestos o mímicas. A veces hay un juego sexual persistente y/o
inapropiado para su edad, ya sea con compañeros, juguetes o consigo
mismas.
- Comportamientos pseudomaduro: asume a menudo responsabilidades
que no le corresponden, ya sea en las tareas domésticas o en el cuidado
de hermanos/as. Estas responsabilidades junto con la actividad sexual
provocan una impresión de madurez o al menos ellas así se perciben.
- Llega temprano a la escuela y se va tarde, con pocas ausencias, indicio
de que prefiere la escuela a la casa.
- Inhabilidad para hacer amigos/as: se siente insegura, no participa en
actividades sociales o deportivas de la escuela. Se aísla, se retrae,
tiende a considerar que eso sólo le pasa a ella por tener algo especial.
Se crea el estigma.
-Dificultad para concentrarse, hay un descenso repentino en el
rendimiento escolar, sin participación en las clases.
- Miedo a los hombres sin razón aparente o apropiada.
- Problemas para dormir: el 17 – 30 % sufre pesadillas, miedo a la
oscuridad, duermen excesivamente.
- Aparecen distintos tipos de miedos ( 40 – 80 % ).
- Problemas con la comida ( 5 – 20 % ).
- Depresión y/o sentimientos suicidas ( 25 % ).
- Baja autoestima ( 58 % ).
A más largo plazo las víctimas de agresiones sexuales en la infancia,
cronifican muchos de sus síntomas:
- El miedo y la hiper-vigilancia persisten, generando ansiedad y
desconfianza generalizados que impiden establecer relaciones sociales,
afectivas o sexuales adecuadamente.
- La estigmatización: desarrollan sentimientos negativos acerca de sí
mismas, de su propio cuerpo, del sexo, o de los hombres, con bajos
niveles de autoestima y una fuerte auto-inculpabilización.
- Depresiones crónicas con tentativas o simulaciones de suicidio a veces
( patología más claramente relacionada con los abusos sexuales en la
infancia ).
- Desórdenes en la alimentación.
- Problemas en el uso de drogas y alcohol.
- Aumentan las probabilidades de nuevas victimizaciones en el futuro:
prostitución, malos tratos, etc.
QUE HACER ANTE UNA AGRESIÓN SEXUAL A UN/A MENOR.
* Dejar de lado la idea de solucionarlo en familia. Primero porque es un delito y
segundo porque no se puede garantizar al/la menor que con esa intervención
nunca volverá a ocurrir; se traicionaría así su confianza.
* Denunciar el hecho y apoyar al/la menor en todo momento para ayudarle/a a
afrontar las posibles consecuencias de la denuncia, así como las presiones a
las que se pueda ver sometido/a si el agresor es un familiar o persona conocida
para que rectifique lo dicho; o bien prepararlo/a para enfrentar la crisis que se
puede desencadenar en la familia.
* Encarar la situación con la mayor serenidad posible, evitando
dramatizaciones. Estas actitudes, comprensibles pero no adecuadas, pueden
provocar un agravamiento del problema de cara al/la menor.
* Evitar actitudes que puedan fomentar la victimización: sobreprotección,
pretender compensar su experiencia.
* Jamás culpabilizar al/la menor o recriminarlo/a por algo hecho que se
considere inadecuado. La agresión es un tema y los problemas de disciplina o
de actitudes inapropiados otro, que no se debe conectar.
PREVENCIÓN.
Es obvia la necesidad de poner en marcha mecanismos para prevenir
las agresiones sexuales en los/as menores, sin embargo cuando se plantean
determinados programas en este sentido, aparecen reticencias argumentadas
en el temor de crear una alarma excesiva e injustificada en el niño/a, que
provoque suspicacias hacia los adultos y sus relaciones cotidianas con ellos.
Sin embargo, las madres y padres advierten, desde bien pequeños/as a
sus hijos/as sobre los peligros de los automóviles, los animales, el fuego..., sin
preocuparse de la posibilidad de que quizás nunca quieran llegar a conducir, o
a temer a todos los animales. Incluso se les alerta sobre un secuestro, suceso
mucho menos probables en la vida de un/a niño/a.
Existe un miedo colectivo a reconocer la existencia de los abusos
sexuales en la infancia, a admitir que las/os niños/as, no están seguros/as ni en
su propia familia, hasta el punto de levantar un muro de silencio impidiendo las
posibilidades de ayuda.
En el terreno de la prevención, lo primero sería ofrecer una información
clara y adecuada desde las edades más tempranas ( 3 – 4 años ). Esta
información recogería:
Anular el estereotipo de que el posible agresor es el hombre malo
desconocido.
Enseñar a los/as niños/as a reconocer e informar de cualquier intento
de agresión o abuso sexual, siempre remarcando que la culpa jamás
es del menor; el adulto tiene un problema y es necesario que él/ella
lo diga.
Enseñar habilidades para enfrentar el intento de agresión, sugiriendo
estrategias para librarse o salir de situaciones peligrosas.
Educarle/as para que aprendan a quererse y valorarse, enseñando
que tienen derechos: a controlar su cuerpo, a sentirse seguros/as, a
que nadie les/as toque de una forma que les/as desagrade, a la
privacidad de su cuerpo, a decir “ no “.
Hacer hincapié en la idea de que siempre deben contar lo sucedido a
cualquier persona enseguida. Explicar las formas en que
normalmente tratarán de intimidarles/as para que guarden secreto y
por qué no hay que hacer caso de esa intimidación.
Por ello es importante mostrarles la diferencia entre “ secreto/
sorpresa “, los secretos que se supone nunca hay que contar no son
buenos, pero las sorpresas, que se contarán más tarde a alguien
para darle una alegría, están bien.
Una gran parte del trabajo de la educación preventiva ha de dirigirse a
los padres y madres. En muchas ocasiones se carece del lenguaje y formas de
explicar a los/as hijos/as no solo su derecho a conocer, controlar y defender su
cuerpo e integridad, sino también para dar otro tipo de información relacionada
con la sexualidad.
Los padres y madres han de tener cuidado con comentarios o actitudes
intolerantes con respecto a esta problemática ( tomarse la justicia por su mano,
las atribuciones de culpa o corresponsabilidad de la víctima...), esto puede
favorecer el silencio del/la menor si en algún momento de su vida se viese
envuelto/a en una agresión sexual.
Por otro lado, en esta tarea preventiva habría que capacitar a los/as
distintos profesionales tanto de la educación como de la salud en el
conocimiento, no sólo de la existencia de agresiones sexuales en el mundo de
la infancia, sino también en las señales que pueden alertar de la posibilidad de
que se estén produciendo y los pasos a seguir en ese caso.
Otro tipo de programas preventivos deberían orientarse hacia los
factores sociales que contribuyen a la tolerancia del abuso sexual:
Combatir la idea de que los/as niños/as son propiedad privada.
La explotación de las niñas con fines publicitarios.
La violencia en los medios de comunicación.
La pornografía.
¿ PORQUE EL HOMBRE VIOLA ?
* El hombre viola en un intento de descargar su coraje, desprecio y hostilidad
hacia la mujer: de lastimar, degradar y humillar.
* La violación siempre representa una combinación de coraje, poder y
sexualidad. La sexualidad del violador se convierte en el medio por el cual se
logra descargar sus conflictos acerca de los problemas de coraje y de poder.
* El hombre viola más porque se le ha despertado el coraje y el miedo que por
un deseo sexual.
* El hombre viola en un esfuerzo de contrarrestar sentimientos de
vulnerabilidad e insuficiencia en él mismo y de afirmar su fuerza y poder: de
controlar y explotar.
* El hombre viola porque no ha aprendido a controlar sus impulsos a la
violencia.
* El hombre viola en un esfuerzo de retener una posición y una identidad entre
un grupo de compañeros.
* El hombre viola en un esfuerzo de denegar ansiedades y dudas sexuales y
reafirmar su identidad, capacidad y masculinidad.
* El hombre viola en una expresión sexual de la violencia, no en una expresión
violenta del sexo.
* El hombre viola porque ha sido socializado a violar y porque la sociedad se lo
permite.
MALTRATO PRENATAL.
Todo lo que influye negativa y patológicamente en una embarazada
influirá también negativamente en el feto:
- Alimentación deficiente.
- Exceso de trabajo corporal.
- Enfermedades infecciosas.
- Seguimiento adecuado de enfermedad crónica
- Rechazo del embarazo, etc.
VIOLENCIA = INTERVENCIÓN MULTIDISCIPLINAR =
Otros Judicial Policial Sanitario
MÉDICO FORENSE
- LABOR PERICIAL ASESORA.
- INFORMAR A LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA
CUESTIONES DE MATERIA MÉDICO LEGAL.
- NO LABOR TERAPÉUTICA.
* VÍCTIMA.
* AGRESOR.
* LUGAR DE LOS HECHOS.
FACTORES QUE INCIDEN EN EL NIVEL DE IMPACTO PSICOLÓGICO.
* Características de la víctima.
==> Historia y momento personal: Historia psiquiátrico previo, estrategias de
afrontamiento de estrés, agresiones anteriores, pérdidas significativas durante
el último año, etc.
==> Historia y momento sexual: Educación sexual, socialización respecto de
una posible violación ( vergüenza, mujer no válida...), inicio en la sexualidad,
vivencia, frecuencia de relaciones.
==> Factores constitucionales: Personales ( inmadurez psico-educativa,
dependencia, debilidad, dificultad para autoequilibrarse, inestabilidad...),
intelectuales ( pensamiento más rígido, necesitado de estereotipos, dificultad
de análisis... ).
==> Edad: Variable más fluctuante y no especialmente determinante del
impacto, no obstante podemos concretar que:
En edades tempranas, hasta aproximadamente 12 años, a < edad <
impacto ( siempre que se mantengan estables la otra variables, sobre
todo la reacción positiva de su grupo de relación ).
De 13 a 22 años a < edad > impacto ( más influenciable y menos
recursos ).
De 23 a 45 años mayor competencia para hacerle frente al estrés
producido por la agresión.
De 46 en adelante a > edad > impacto ( más significativo aún en
víctimas por encima de los 60 )
* Naturaleza de la Agresión.
==> Violencia asociada al acto sexual: Aunque porcentualmente son las
menos frecuentes, existe una correlación directa, también incide la violencia
verbal, aunque en menor medida, sobre todo cuando son amenazas graves a
la víctima y/o la familia.
==> Duración de la agresión: A mayor duración mayor impacto, tanto para
agresiones puntuales como reiteradas.
==> Número de agresores: A más número mayor impacto, no obstante puede
haber menos pensamientos de auto-inculpación.
==> Relación previa con el agresor: Impacto mayor a medida que la relación
es más directa.
==> Circunstancias específicas de la situación de la agresión: Hora tardía,
aceptación de la compañía del agresor, consumo de alcohol u otras sustancias,
ausencia de capacidad de resistencia o enfrentamiento, denuncia tardía, ir
acompañada por otra persona adulta..., todas ellas suelen ser circunstancias
que se relacionan directamente con un mayor impacto.
FACTORES SOCIO – AMBIENTALES.
==> Grupo familiar : ( padres, hermanos, pareja y otros familiares directos ).
Reaccionar con mensajes inculpatorios, ante el conocimiento de la
agresión, aumenta el impacto psicológico, más aún si se mantienen
en el tiempo y deteriora las relaciones familiares.
Reacciones de sobre protección dificultan el afrontamiento de la
víctima.
El concepto cultural de la familia respecto de las agresiones sexuales
y su nivel cultural da relación directa con un mayor impacto.
Nivel de relaciones afectivas del agresor con el grupo familiar, a
mayor intensidad de las relaciones, mayor impacto.
En víctimas de corta edad la reacción familiar puede llegar a ser, más
que aumentativa del impacto, desencadenante de éste.
==> Grupo de referencia social: ( amigos, compañeros de estudio, de trabajo ).
Actitudes relacionadas con mensajes inculpatorios, amenazas al
agresor, hiperprotección..., tiene los mismos efectos mencionados
con anterioridad, de aumento del impacto, aunque con menor
relevancia.
En adolescente con escasa relevancia social, la agresión puede
brindarles una oportunidad de “ protagonismo “, presentando
frecuentes comportamiento de víctimas que se verán inmediatamente
reforzados por sus iguales, esto puede llevar a una cronicidad de la
conducta de víctima y a una generalización.
==> Proceso policial y legal: ( denuncia, procesos judiciales ).
No denunciar se relaciona con un alto nivel de estrés inicial y éste se
relaciona directamente con el nivel de estrés consecuente.
Denunciar es predictor de futuro ajuste psicológico, aunque puede
funcionar como fuente adicional de estrés cuando la víctima perciba
mensaje inculpatorios por parte de policías, letrados.., y/o
desconozca el procedimiento.
Omisión o tergiversación de alguna información, por parte de la
víctima y la posterior rectificación, esto genera elevadísimos niveles
de ansiedad ante todo el proceso judicial.
La celebración del juicio, generalmente demorado, genera ansiedad y
no permite “ cerrar “ el capítulo de la agresión ( se acentúa más
cuando no se han conseguido ajustes previos al juicio ).
La estrategia seguida por la defensa del agresor causa mayor
impacto psicológico cuando se centra en temas relacionados con: la
ambigüedad de la actitud de la víctima, respecto al agresor, su falta
de reacción, haberlo aceptado libremente, lo inadecuado del lugar...
Si el caso es sobreseído tras la instrucción o la sentencia es
absolutoria, se produce reactivación de los síntomas, especialmente
de la depresión.
Si la sentencia absolutoria llega tras un juicio muy hostil para la
víctimas, las consecuencias suelen ser devastadora ( síntomas de
afectación, a pesar de una intervención psicoterapéutica, tras 5 ó 6
años ), más aún si el agresor es cercano a la víctima.
EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LAS AGRESIONES SEXUALES.
1. Primera etapa: Desorganización – impacto – fase de shock emocional.
( Duración variable, normalmente horas ).
Secuelas a nivel cognitivo ( pensamientos ) :
==> Conmoción, incapacidad de pensar con claridad y de aceptar el
suceso como real.
Secuelas a nivel afectivo :
==> Sentimientos de vulnerabilidad, impotencia y aislamiento ( si
personas presentes no la ayudaron ).
==> Depresión o ambivalencia ( ira y abatimiento ), bloqueo afectivo y
temor generalizado.
- Bajada de la autoestima.
- Sentimientos de indefensión.
- Mantenimiento del síndrome de estrés postraumático.
Secuelas a nivel comportamental :
==> Desorientación espacio-temporal, conductas errantes.
==> Puede aparecer la “ petrificación por el terror “ ( pérdida de la
percepción de una misma y de la coherencia ).
Aparece el trastorno por estrés postraumático ( cuadro resumen )
- Ideas intrusivas referidas al suceso ( durante el sueño aparecen pesadillas o
su contenido es angustioso ), dificultades de contención y concentración.
- Ansiedad y conductas de evitación: ansiedad anticipatoria, miedo que limitan
e influyen en sus actividades cotidianas.
- Reducción de la capacidad de respuesta ( embotellamiento vital ) y
disminución de la capacidad para disfrutar.
- Hiperalerta, dificultades de concentración, alteraciones del sueño,
sentimientos de culpa.
DURANTE UNAS HORAS “ CRITICAS “, LA MUJER HABRÁ DE TOMAR UNA
SERIE DE DECISIONES MUY IMPORTANTES ( DENUNCIAR O NO,
SOMETERSE A RECONOCIMIENTO MÉDICO, ACTUAR DE FORMA
PROCEDENTE O NO, INTERROGATORIOS,...) ESTAS DECISIONES
DETERMINARÁN, EN PARTE, SU GRADO DE RECUPERACIÓN
POSTERIOR.
2. Segunda etapa: Fase de reorganización.
( de semanas a meses: aproximadamente 3 meses )
Reorganización a nivel cognitivo, ( el elemento clave es la cognición )
==> Intenta integrar el suceso dentro de sus esquemas personales,
escala de valores, expectativas previas de comportamiento,
percepción de si misma y del entorno, etc.
==> Repetición continuada del suceso e intentos de comprender la
causalidad, ( pensamientos obsesivos recurrentes ).
==> negación del suceso (con posterioridad, reacción postraumática).
Reorganización a nivel afectivo :
==> Disforia, alternancia de sentimientos ( tristeza-euforia,
autocompasión- culpabilidad, miedo-rabia, etc.. )
==> Ansiedad generalizada, disminución del deseo sexual.
- Baja autoestima.
Reorganización a nivel comportamental :
La conducta queda modificada en grado o variable,
especialmente a nivel de la vida cotidiana ( miedo difusos
o concretos ante determinadas 17nterés17ent o
contextos temporales o sociales. Esto lleva a la
17nterés17e de conductas compensatorias ( salir
acompañadas ) o de evitación ( 17nterés17ent de la
conductas sexual, lúdica, laboral, etc...)
Actitud de búsqueda intentando comparar la
experiencia previa con la de otras fuentes ( amigas,
medios de 17nterés17ente, etc..)
Tercera etapa: Fase de readaptación ( establecimiento del trauma ).
( Aproximadamente a los 3 meses, puede aparecer también tras un período de
latencia de conducta cotidiana pseudo-normalizada ).
Readaptación a nivel cognitivo :
El pensamiento es la parte mas activa y de difícil
acceso. Aparecen entrecruzados ( ideas de venganza,
de búsqueda de causalidad,...) sin claridad y de forma
angustiosa, especialmente cuando se encuentra sola.
Pensamientos recurrentes del momento de la agresión
o flash-back.
Readaptación a nivel afectivo :
Miedo, llanto fácil, agitación, inhibición sexual, perdida
de identidad propia y de la dignidad.
Humillación, rechazo a los demás, distanciamiento.
Readaptación a nivel comportamental :
Difícilmente habla del suceso.
Perdida de interés y/o rechazo de las relaciones
sexuales.
Pesadillas, insomnio, alteración de la conducta
alimentaría, reacciones paranoides...
SUPERACIÓN
A) Admite lo que ha pasado y los efectos profundos que ello ha tenido en su
vida.
B) Se enfrenta a su problema y busca ayuda.
C) Habla de ello y planta cara a su miedo.
SÍNTOMAS MAS FRECUENTES.
La reacción inmediatamente posterior es la de temor y confusión,
pudiendo persistir, con mayor intensidad, horas después de la agresión.
Síntomas hasta los 2 ó 3 primeros meses :
==> Ansiedad generalizada.
==> Disminución del deseo sexual y otras disfunciones sexuales.
==> Fobias.
==> Pensamientos obsesivos en relación con la agresión: pesadillas,
pensamientos recurrentes...
==> Disminución de la actividad social, lúdica, laboral...
==> Síntomas psicofisiológicos: problemas gastrointestinales,
genitourinarios, disminución del apetito, fatiga,...
==> Sentimientos de baja autoestima.
Síntomas mas frecuentes a medio y largo plazo :
==> Ansiedad fóbica.
==> Disfunciones sexuales.
==> Pensamientos obsesivos.
==> Depresión.
ESTOS ÚLTIMOS AFECTAN A LA CALIDAD DE VIDA DE LA MUJER
PORQUE NO DESAPARECEN SOLOS Y PUEDEN PERDURAR MUCHO
TIEMPO DESPUÉS DE LA AGRESIÓN.
EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA AGRESIÓN SEXUAL A MENORES.
* Confusión y ansiedad: en mayor proporción cuando el/la menor es más
pequeño/a.
* Culpa, angustia y depresión: mayor cuanto mayor es el/la niño/a.
* Sexualidad inapropiada: el abuso los hace más susceptibles a una posterior
victimización, suelen “ sexualizar “ sus relaciones para ganar afecto.
* Dependencia emocional: aspecto circunstancial a su posición estructural
desde el punto de vista social y su desarrollo prisoevolutivo.
* Posiciones prematuramente adultas: pueden presentarlas tanto en el plano
sexual como en el ejercicio de roles.
* Otra sintomatología relacionada con: miedos, compulsividad, hiperactividad,
fobias, introversión, cambios de humor, fatiga, pérdida de apetito, dolencias
corporales, cambios en hábitos de sueño y comida, hostilidad, desconfianza,
inhibición sexual, masturbación compulsiva y problemas escolares.
* Summit ( 1983 ) “ Síndrome de acomodación del menor “ : el/la nió/a se
adapta al abuso; adaptación a la disonancia cognitiva ( experiencia cognitiva y
emocional disonante ).
* En adolescentes aparecen conductas autodestructivas ( drogas, huidas de
casa, intentos de suicidio,...)
* A largo plazo: mayor aislamiento, más baja autoestima, mayores trastornos
de ansiedad ( agorafobia, ataques de pánico, síndrome de estrés
postraumático, y fobias ), depresión y abuso de alcohol y drogas, mayores
dificultades para dormir, mayor riesgo de suicidio y automutilación, mayor riesto
de prostitución, aparición de desórdenes múltiples de personalidad y
desórdenes en el comer ( bulimia-anorexia ).
SECUELAS PSICOLÓGICAS SEGÚN EL TIPO DE AGRESIÓN SEXUAL.
Por un agresor desconocido :
==> Fuerte reacción de temor ( a salir, a estar sola, a que se
repita...), sensación de vulnerabilidad, generalización del agresor.
==> Alto índice de tensión y de ansiedad como consecuencia de lo
anterior.
==> Bajo nivel de atención, concentración, eficacia..., que repercute
en el trabajo y los estudios.
==> Pensamientos negativos sobre sí misma por falta de previsión o
cuidado para haberlo evitado, autoinculpación.
Por un agresor conocido reciente :
==> Temor a que tome represalias porque sabe dónde encontrarla;
éste temor, a veces, es reforzado por los padres, aumenta la
sensación de vulnerabilidad.
==> No hay tanta ansiedad como en el anterior porque está sólo se
debe a la posibilidad de volver a encontrárselo o contarlo, pero no a
que pueda repetirse.
==> Descenso de la autoestima, depresión de intensidad variable en
función de la autocensura de su comportamiento.
==> Pensamientos negativos sobre sí misma muy abundantes, auto-
reproche y culpabilidad, son susceptibles a determinados
comentarios sociales, a veces, mienten para evitar el reproche social.
Por un agresor allegado :
==> El temor a represalias alcanza su punto máximo, ya que
conviven juntos o se ven a menudo.
==> Incremento del temor a que se repita la agresión.
==> Si son reiteradas, nos encontramos con una gran sensación de
miedo y de culpa, lo que hace descender considerablemente la
autoestima, esto puede desencadenar una depresión severa e
incluso suicidios.
==> En los/as menores hay una idea generalizada de que no van a
ser creídos/as, ya que su esquema de pensamiento contempla que el
adulto siempre lleva la razón y siempre dice la verdad.
==> Lo ven como algo anormal y sienten que ellos/as deben tener
algún estigma que explique esto, por lo que se produce un elevado
sentimiento de culpa.
==> Alto nivel de estrés y profunda depresión porque ha descubierto
la maldad del ser humano y lo impredecible de su comportamiento.
==> Mayor sensación de aislamiento afectivo y de desconfianza ( no
puede confiar en las personas que están a su alrededor ), gran
confusión.
==> Son las víctimas que más rechazo generan hacia la figura
masculina.
EFECTOS PSICOSOCIALES DE LAS AGRESIONES SEXUALES EN
MENORES.
* Contarlo constituye un nuevo riesgo : No ser creído ( los adultos tienen más
crédito ), que se cumplan las amenazas, que se generen problemas
familiares...
* Auto-inculpación : Se siente culpable por no evitarlo y teme que los demás
también lo culpen.
* Estigmatización de las víctimas : El mito o conceptualización del/la niño/a
como fabulador/a, indisciplinado/a, y “ algo perverso/a “, así como sujeto sexual
( toda referencia sexual hace pensar en una trasgresión del tabú ), lo que
provoca una necesidad de ocultarlo.
* Dependencia afectiva : Necesidad de mantener el apego y miedo a que dejen
de quererlo/a.
Efecto en los allegados :
==> Sentimientos de humillación, rabia, impotencia, culpabilidad,
incapaz de vengarla, inútil.
==> Cuando es su marido o novio, también es rechazado
sexualmente y, a veces, tratado por ella con miedo ante
acercamiento sexuales.
==> Puede desembocar todo en una grave depresión que, en
muchos casos, requiere un tratamiento psicoterapéutico.
Actitudes favorables ante una víctima de agresión sexual :
==> Capacidad de comunicación, será capaz de expresarse
adecuadamente y hacer comprender, así como escuchar de forma
activa dejando que sea la víctima la que hable y se desahogue
emocionalmente.
==> Mostrar empatía, esto es, mostrar que comprende y siente lo que
la mujer está pasando en ese momento.
==> Debe tranquilizar, infundir calma.
==> Actitudes como la discreción, el sentido de responsabilidad, la
iniciativa, la sinceridad, etc.
==> Es importante causar una buena impresión, no sólo el aseo, sino
también la expresión del rostro y de la sonrisa.
==> Sensibilizarse en la importancia del lenguaje no verbal en la
comunicación.
==> Evitar una actitud sobreprotectora que limite su capacidad de
decisión.
==> Siempre que sea posible, debe reafirmarse que el modo de
actuar de la mujer fue el adecuado. Evitar una actitud culpabilizadora
==> No es conveniente aconsejarle que lo olvide porque no puede
hacerlo.
==> Evitar actitudes de incredulidad o condena hacia las víctimas.
AGRESIÓN SEXUAL A MENORES. SECUELAS EN FUNCIÓN DEL
CONOCIMIENTO DEL AGRESOR.
Desconocido o conocido sin amistad ( apro., 15 % ) :
==> Incremento de la ansiedad, inducida mayormente por la excesiva
hiperprotección y control de los padres.
==> A largo plazo no suele tener secuelas.
Conocido allegado o familiar ( aprox., 85 % ) :
==> Incremento de la ansiedad causada por el miedo a encontrarse
al agresor.
==> Descenso de la ansiedad durante el suceso ( habituación, poca
hiperprotección ).
==> Incremento de la depresión por el conflicto familiar que se
genera.
==> Conductas de evitación para disminuir la ansiedad.
==> Descenso en el interés por las actividades propias de su edad.
==> Aislamiento, se encierran más en sí mismos/as.
==> Comportamientos auto-lesivos y agresividad cuando no le
prestan suficiente apoyo.
==> Temerosas, poco activas, apáticas, descenso en su desarrollo
evolutivo y de aprendizaje.
==> A largo plazo:
- Concepción negativa de la sexualidad y de la masculinidad.
- Hipervigilancia con sus hijas.
EFECTOS PSICOSOCIALES DE LAS AGRESIONES SEXUALES.
Violación del “ SELF “ : El delito provoca una crisis personal en la
víctima, se trata de un ataque a su dignidad como persona, a su
feminidad, esto con lleva una pérdida de la autoestima y de la
capacidad de control sobre su entorno.
Sentimiento de inequidad : Actúan como un precepto moral. Las
personas podemos amenazarnos unos a otros “ justamente “, es
decir, debe existir un “ motivo “, cuando el precepto es violado se
produce una injusticia, “ el agresor “ no tenia derecho a actuar como
lo hizo.
Cambios en el sistema de creencias : Pérdida de su nivel de
compromiso con los valores y creencias que eran significativas para
ella:
Cambios en la “ creencia de invulnerabilidad “.
Pérdida del sentido de seguridad, sentimientos de
indefensión.
Cambios en la “ creencia de control “.
Cambios en la “ creencia del mundo justo “.
Es una fuente de estrés : Ya que se crea una situación límite y
completamente desconocida ( sin experiencias previas ), percepción
devaluada de su capacidad de evaluación cognitiva y estrategias de
afrontamiento, auto-inculpación.
Víctimas secundarias : Afecta al entorno de las víctimas.
Otros efectos :
Percepción negativa del futuro.
Aparición de sentimientos negativos ( miedo,
vergüenza e ira ).
Ruptura de la vida cotidiana.
Pérdida de la autoestima.
Deseos de autodestrucción.
Efectos psicofisiológicos ( sudores, vómitos,
pesadillas...)
FACTORES QUE POTENCIAN LOS EFECTOS TRAUMÁTICOS DE LA
AGRESIÓN SEXUAL A MENORES.
* Duración temporal del abuso muy elevada.
* Proceso psicosocial de adaptación al abuso por parte del menor o la menor.
* Escaso apoyo emocional familiar tras descubrirse el suceso, actitud hostil.
* Efectos derivados de la segunda victimización o efectos negativos inducidos
por los/as profesionales inicialmente dispuestos para su apoyo: psicólogos/as,
policías, trabajadores sociales, personal sanitario..., ( ej.: retirada del hogar ).
* Existencia de un abuso físico y/o explotación económica ( pornográfica,
prostitución ).
* Violencia elevada ejercida por la persona adulta.
* Sentimiento de desprotección familiar a lo largo de la agresión.
* Agresor próximo afectivamente al menor o la menor ( padres o padrastros
fundamentalmente ).
* Progresión del abuso sexual sufrido, escala de gravedad:
- Desnudez del/la menor.
- Observación del/la menor en actividad.
- Besos.
- Acariciar al agresor o mutuamente.
- Masturbación del adulto.
- Felación / contacto sexual.
- Penetración.
PARTICIPACIÓN DEL HOMBRE VIOLENTO.
-- Fue víctima o testigo de malos tratos.
-- Aprendió en su familia a ser violento.
-- Aspira por medio de la violencia a ejercer poder y control absoluto sobre su
pareja.
-- Se considera con derecho a saber todo sobre ella.
-- Tiene baja autoestima.
-- Suele tener una imagen negativa de sí mismos.
-- Se siente fracasado.
-- Es celoso.
-- Es reservado; no habla de sus sentimientos.
-- Es manipulador.
PERSONALIDAD DE LA MUJER MALTRATADA.
* Factores de riesgo :
- haber sufrido violencia familiar.
- Nivel cultural escaso ( recursos ).
- Dependencia económica de la pareja.
- Escaso apoyo social.
- Baja auto-estima.
- Rol tradicional femenino.
* Efectos de la dinámica de la violencia :
- Rabia desplazada.
- Escisión: la víctima tiene dificultad para percibir a su abusador
de acuerdo con la realidad ( justificación de la violencia ).
- Pérdida del sentido de autovaloración, vergüenza.
- Contradicción desperada: alejarse / unirse.
* Síndrome de mujer maltratada : Estrés postraumático.
- Confusión, vergüenza, impotencia, aislamiento social,
desesperanza, vacío, desconfianza u hostilidad, sensación de
estar al límite, extrañeza de sí misma, temerosa, dependiente,
culpabilidad, depresión, ansiedad.
- Estado emocional plano, pasividad.
- Síntomas psicosomáticos, alcoholismo, suicidio.
A MAYOR TIEMPO Y SEVERIDAD DEL MALTRATO PEOR PRONÓSTICO.
EFECTOS EN LOS HIJOS / AS.
A) Son testigos de malos tratos :
- Identificarse con la madre.
- Intentar ser protector de la madre, atrayendo sobre sí la ira y
violencia del padre.
- Identificarse con el padre agresor, ( vejaciones e insultos a la
madre ).
- Desentendiéndose de su familia ( desarraigo ).
B) Son sujetos pasivos de la violencia : “ Síndrome del niño maltratado “
- Trastornos psicológicos.
- Alteraciones psicosomáticas.
RIESGO DE MALOS TRATOS A SUS FUTURAS PAREJAS E HIJOS Y/O
SER VÍCTIMAS PROPICIAS PARA MALTRATADORES, SEGÚN EL ROL CON
EL QUE SE INDENTIFIQUEN.
IDEALES REALES DE LAS AGRESIONES SEXUALES.
-- La violación es un acto no solo de violencia física sino de violencia moral.
-- Ataca la integridad física, sexualidad, la dignidad como persona y la libertad.
-- Es un acto de violencia, cuya razón es la humillación y cuya vía es la sexual.
-- Se producen por muchos motivos, y no se justifican por:
Tu estilo de vida.
Tu comportamiento.
Tu estado civil.
Tu forma de vestir.
Tus relaciones afectivas con el agresor.
Tu incapacidad física o mental.
-- Tu libertad te da derecho a decir “ NO “.
-- A partir de ese “ NO “ comienza la agresión sexual.
-- El agresor pretende agredir / dominar.
-- La violación es un crimen de poder, no de placer.
-- Puede suceder a cualquier hora del día, en cualquier lugar, a cualquier
persona.
-- Es uno de los delitos que mas traumatiza a la víctima.
-- Es vivida como una situación limite por la víctima.
-- Es el único delito donde se enjuicia a la víctima, no al agresor.
IDEAS ERRÓNEAS DE LAS AGRESIONES SEXUALES.
-- Las mujeres provocan la violación.
-- Los violadores eligen mujeres atractivas / jóvenes.
-- Solo son violadas las promiscuas. Las respetables no.
-- Solo violan a las mujeres.
-- No me importaría que me violasen ( dicho por un hombre )
-- Cuando sea inevitable relájate y goza.
-- Las violaciones son de noche, sitios poco transitados...
-- El violador es desconocido.
-- La mujer violada es una desconocida.
-- El violador es un enfermo mental.
-- Cuando una mujer dice “ NO “ en realidad quiere decir “ SI “.
-- Las mujeres disfrutan en su interior de ser dominadas.
-- A las mujeres “ les va la marcha “.
-- Con frecuencia las mujeres hacen acusaciones falsas de violación.
-- Lo usan para justificar embarazos.
-- El incesto solo sucede en clases sociales bajas.
-- Un padre nunca haría eso.
-- Un marido tiene derecho sobre el cuerpo de su mujer.
-- No se como alguien puede hacer algo así.
-- Es mejor lavarse y cambiarse de ropa.
CENTRO INTEGRAL DE LA MUJER “ CÁDIZ “.
La mayoría de las actuaciones han sido solicitadas por mujeres. El número
de denuncias ha aumentado con respecto a los meses de enero y febrero de
2004
Datos anuales.
* Intervenciones :
- Año 2002 : 07
- Enero 2003 : 10
- Febrero 2003 : 07
- Enero 2004 : 12
- Febrero 2004 : 23
- Enero 2005 : 12
- Febrero 2005 : 14
* Denuncias :
- Año 2002 : 2
- Enero 2003 : 5
- Febrero 2003 : 4
- Enero 2004 : 3
- Febrero 2004 : 3
- Enero 2005 : 5
- Febrero 2005 : 8
* Casa de acogida :
- Año 2002 : Ninguna.
- Enero 2003 : 2
- Febrero 2003 : Ninguna.
- Enero 2004 : Ninguna.
- Febrero 2004 : Ninguna.
- Enero 2005 : Ninguna.
- Febrero 2005 : 2
* Partes de lesiones :
- Año 2002 : Ninguna.
- Enero 2003 : 2
- Febrero 2003 : 1
- Enero 2004 : 1
- Febrero 2004 : 3
- Enero 2005 : Ninguna.
- Febrero 2005 : 3
* Unidad de atención psicológica :
- Año 2001 : 71
- Año 2002 : 79
- Año 2003 : 97
- Año 2004 : 94
- Año 2005 : 20 ( hasta febrero de 2005 )
* Víctimas masculinas :
- Año 2005 : 1 por ciento.
* Perfil de la mujer maltratada :
- Edad : entre los 31 y los 50 años.
- Nivel de estudios : Primarios y graduado.
- Cualificación profesional : Escasa o nula.
- Vida laboral : Desempleada.
- Vivienda : En alquiler o hipotecada.
- Estado civil : Casada.
- Carga familiares : Sí, con una media de dos hijos.
La atención a las víctimas de malos tratos físicos y psíquicos sigue siendo
una de las prioridades de la Fundación Municipal de la Mujer.
Uno de los datos positivos, es que cada vez son más las mujeres que se
deciden a denunciar los casos de malos tratos de los que son víctimas en sus
casas, han decidido querellarse contra sus parejas o ex-compañeros
sentimentales. Un número que, paradójicamente debería ser mayor, para
erradicar definitivamente este problema social.
En cuanto al perfil de las mujeres que son víctimas de violencia de género, la
fundación no ha podido concluir un perfil fijo, debido a que los malos tratos se
producen en todo tipo de ambiente familiar.
Sin embargo, a pesar de esta diversidad, la mayoría son mujeres con edades
comprendidas entre los 31 y los 50 años, con uno o dos hijos, con un nivel de
estudio de graduado escolar, Formación Profesional II y desempleadas, la
mayoría de los casos vivían en el domicilio familiar.
En cuanto a su situación laboral y ocupacional estas mujeres atendidas por el
referido centro, la mayoría son amas de casas, y otras trabajan por cuenta
ajenas.
La Fundación de la Mujer realiza una clasificación con los datos más
representativos de estas mujeres que recurren a dicho centro, con el fin de
poder salir de la situación de violencia que viven en sus casas.
* Diario “ La Voz de Cádiz “, de fecha 20-03-2005