Enron: el mayor escándalo financiero de la
historia, tan grande como olvidado
La Gran Recesión, la crisis de las hipotecas basura que se llevó por
delante Lehman Brothers y estuvo a punto de liquidar el sistema económico, ha
hecho olvidar, o al menos poner en un segundo plano, episodios anteriores.
Remontarse al 2 de diciembre de 2001, es remontarse a uno de los
mayores escándalos de la historia económica. Ese día, la empresa energética
Enron se declaraba en quiebra. Primer distribuidor energético a nivel global,
facturaba 100.000 millones de dólares anuales.
Nace la mentira
¿Cómo algo tan enorme pudo llegar a esa situación? Fácil: era todo un engaño.
La empresa, fundada en 1985 por Kenneth Lay, vivió un antes y un después con
la llegada de Jeffrey Skilling. Uno de los mejores graduados en Harvard en su
promoción de MBA, aterrizó en Enron en 1997. Con él, la compañía descubrió
en toda su expresión lo que es la ingeniería contable. Pasivos que se convirtieron
en activos, préstamos que se computaban como ingresos, deuda maquillada,
beneficios inflados... A ojos de la contabilidad, todo rozaba la perfección.
La mejor empresa de América
De hecho, era un ejemplo para los demás. La más innovadora, la mejor
manejada. Así lo fue hasta que poco a poco la realidad fue saliendo a la luz. La
junta directiva vivía engañada, con una acción en bolsa que cotizaba sobre los 90
dólares en el 2000.
Entre lo mejor y lo peor
Enron era considerada una de las mejores empresas de Estados Unidos
Una revisión de las cuentas por parte de las autoridades contables afloró deudas
escondidas y elementos ocultos fuera de balance que daban la impresión de que
la empresa estaba saneada. Poco a poco el mundo Enron fue cayendo. De los 90
dólares por acción del 2000, un año después se pasó a apenas un dólar, un 99%
menos. Más de 10.000 millones en valor contable que se esfumaron. Miles de
ahorradores que perdían su inversión.
Acorralada, se vio obligada a presentar el concurso. En su día fue la mayor
bancarrota de la historia. Acumulaba unos activos de 64.000 millones y unas
deudas de 30.000 millones. Un hito de la época, después superada por
WorldCom (en 2003) y Lehman Brothers y Washington Mutual (ambas en 2008
tras el último crash). 20.000 empleados perdieron su trabajo, la consecuencia
lógica del desastre.
Menos esperada fue la caída de su auditora. Enron se llevó por delante a Arthur
Andersen, una de las cinco auditoras más importantes del mundo en ese
momento. Fue partícipe del engaño. En teoría, bajo la presión de los máximos
directivos, que pedían que hiciera la vista gorda para mantener el enjuague
contable vivo. Desprestigiada y condenada, acabó despiezada y su negocio en
manos de las demás grandes. Casi cien años de historia trayectoria dilapidados
por Enron.
¿Quién pagó?
A Jeffrey Skilling, la mente detrás de la contabilidad, le salió mal su última
jugada maestra. Antes de la quiebra se las vio venir, renunció a su cargo alegando
motivos familiares y vendió las acciones que tenía en la empresa. Cuatro meses
después llegaba la bancarrota. Supuestamente, él no sabía nada de la situación
crítica de la empresa. No coló.
En 2004 se le imputaron una treintena de cargos, entre ellos operar
con información confidencial, al vender unos 60 millones de dólares en acciones
de Enron antes de la quiebra, engañar al auditor o conspiración.
Sueldos millonarios
Kenneth Lay, fundador de Enron, se embolsaba 40 millones de dólares por
año
En octubre de 2006 se lo condenó a 24 años de prisión y fue multado con 45
millones de dólares. Afirma que tras la ‘muerte’ de Enron consideró el suicidio,
pero que la condena lo salvó. Le hizo recapacitar. Se convirtió en su mayor
crítico.
En los años siguientes se dieron revisiones y reducciones de su condena. Al final,
puede salir a la calle en febrero de 2019, menos de 18 años después de la quiebra
de Enron.
Kenneth Lay, el fundador, se embolsaba 40 millones de dólares por año. Tras el
escándalo y la bancarrota, se las tuvo que ver con la justicia. Se le imputaban
hasta once cargos relacionados con fraude. El juicio empezó en enero de 2006. El
jurado lo halló culpable de seis delitos de conspiración y fraude en mayo. Para
septiembre estaba prevista la vista de la sentencia. Nunca llegó: Lay falleció en
julio, a los 64 años, de un infarto.
Otra decena de cargos fueron enjuiciados. Como suele ocurrir en el mundo de las
finanzas, la condena de los culpables suele ser menor al daño causado.
Estudio del caso Enron: uno de los
peores fraudes de la historia
Por Deicy Pareja, el 16 de enero, 2019
Uno de los escándalos financieros más grandes de la historia es el caso de la
gigante energética Enron Corporation, que apareció en la lista de la séptima
compañía más grande y rentable de Estados Unidos en el 2000.
La empresa estadounidense tenía activos estimados en 63.000 millones de
dólares y supuestamente facturaba 100.000 millones de dólares anuales. No
obstante, en diciembre de 2001, se declaró en quiebra.
La razón radica en que todo fue maquillado: los pasivos se convirtieron en
activos, los créditos se presentaron como ingresos y todos los beneficios
fueron inflados.
Estos engaños financieros llevaron a que la acción en bolsa, que se cotizaba
sobre los 90 dólares en el 2000, en un año pasara a costar tan sólo un dólar, un
99 por ciento menos. Eso tras salir a la luz que la empresa alteraba o fabricaba
registros contables para engañar a sus accionistas.
Poco a poco fueron saliendo todos los fraudes financieros y se supo que la
empresa acumulaba deudas de 30.000 millones de dólares y luego de declararse
en bancarrota al menos 20.000 empleados perdieron su trabajo. El escándalo
también le costó la desaparición a la importante firma auditora, Arthur
Andersen, una de las cinco sociedades de auditoría y contabilidad más
grandes del mundo.
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Jeffrey Skilling, la cabeza de la contabilidad de Enron, con el beneplácito de
los directivos, hacía ingresos ficticios, ponía a valor presente los flujos de
negocios que no estaban materializados, lo que formaba parte de los beneficios
de la firma energética. De acuerdo con las investigaciones, Enron disfrazaba las
pérdidas y encubría sus deudas.
El escándalo del peor fraude financiero se destapó cuando la periodista Bethany
McLean escribió un artículo para la revista Fortune, titulado: “Is Enron
Overpriced?”, en el que cuestionaba el hecho de que la compañía pasara a estar
en la posición 141 a la séptima más importante de Estados unidos en tan solo
cinco años (1995-2000).
Paradójicamente, Jeffrey Skilling renunció a su cargo sustentando motivos
familiares y vendió las acciones que tenía en la empresa por 60 millones de
dólares, pero tan solo cuatro meses después, la compañía entró en crisis.
Aunque Skilling negó conocimiento, las autoridades lo acusaron de operar con
información confidencial, de estafar a inversionistas al vender sus acciones antes
de la quiebra y por los delitos de engaño y conspiración.
Kenneth Lay, el fundador de la firma, fue acusado de seis delitos, entre ellos,
conspiración y fraude, pero falleció de un infarto antes de ser condenado.
Tras el escándalo del fraude financiero, en Estados Unidos y otros países se
estableció jurídicamente que el auditor de las empresas debe ser independiente
de su cliente, también se endurecieron los requisitos y las penas. Ahora,
toda junta directiva de una compañía tienen la responsabilidad de analizar y
estar al tanto de la contabilidad.
Evitar a los delincuentes de cuello blanco es uno de los retos más grandes que
enfrentan los inversionistas y las empresas no solo del sector financiero sino
también del sector real, porque los oportunistas cada vez trabajan de forma
más encubierta, se valen de sus fechorías y de técnicas sofisticadas para
estafar.
Una de las formas más comunes de estafa es es la falsificación, la modificación de
información, que fue exactamente lo que hizo Enron para inflar sus acciones y
engañar a los inversionistas.
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CASO ENRON
Enron es una empresa fundada en 1985 debido a la fusión de las
empresas Houston Natural Gas eInterNorth [1]. La empresa originalmente se dedicaba a la administración de
gasoductos dentro de los Estados Unidos, aunque luego expandió sus operaciones como intermediario de los
contratos de futuros y derivados del gas natural y al desarrollo, construcción y operación de gasoductos
y plantas de energía, por todo el mundo, convirtiéndose rápidamente en una empresa de renombre
internacional. En su momento se le consideró como la empresa más innovadora de los Estados
Unidos durante cinco años consecutivos (1996 - 2000) por la revista Fortune . [2] Sin embargo, la reputación
de la empresa comenzó a decaer debido a los rumores de pago de sobornos y tráfico de influencias para
obtener contratos en distintas partes del mundo.
Asimismo, una serie de técnicas contables fraudulentas, que fueron avaladas por su empresa auditora, la
famosa firma Arthur Andersen , permitieron crear el mayor fraude empresarial conocido hasta ese entonces.
ANTECEDENTES
La empresa Enron antes de protagonizar el escandalo que la llevaría a la quiebra en año 2001, tuvo un anterior
episodio de malos manejos por parte de sus empleados.
Tal es así que en 1987, Apple Bank de Nueva York alertó a los auditores de Enron sobre extrañas
transferencias de dinero por parte de dos de sus operadores: Louis Borget y Thomas Mastroenique trabajaban
en una entidad llamada Enron Oil Co. Los fondos transferidos por Mastroeni, provenían originalmente de una
cuenta de Enron en los Estados Unidos, que luego de una serie de operaciones terminaban en una cuenta
abierta por el mismo Mastroeni en el Apple Bank. Por lo que según esta entidad, Borget y Mastroeni podrían
estar extendiéndose cheques a si mismos. A pesar de las recomendaciones de sus auditores el CEO de Enron
de despedirlos, Lay ordenó que los dos hombres se mantuvieran en sus cargos, pero ya no podrían abrir
cuentas bancarias ni hacer transferencias de dinero. Sin embargo, Borget y Mastroeni todavía tenían el poder
para implicar a la empresa en contratos por varios millones de dólares. Durante casi 6 meses, asumieron
compromisos por un total de $ 1.2 mil millones, que pondrían a Enron al borde de la quiebra. Muchas de estas
operaciones eran simuladas, diseñadas para enriquecerse a ellos mismos no importándoles las graves pérdidas
que generarían a Enron. Cuando las operaciones fueron descubiertas en octubre de 1987, Borget y Mastroeni
fueron despedidos inmediatamente y Enron presentó una demanda contra los dos y una serie de otras
empresas e individuos[3].
Asimismo otro hecho que serviría como antecedente del escandalo de 2001, fue la contratación de Jeffrey
Skilling, el cual pidió que se adoptara el moderno sistema contable llamado “mark-to-market” (Precio de
Mercado), proponiendo que reflejaría "el valor económico real" de los activos. Esto fue adoptado por el
Comité de Auditoria de Enron el 17 de mayo de 1991[4]. Este nuevo sistema permitía cambiar los resultados
de los balances de manera constante, calculando el valor de un activo según una estimación de rendimiento
hipotético, lo que permitía cierta manipulación, consiguiendo así estimaciones falsas.
Tan pronto como fue adoptado el nuevo método, Enron y su auditor, la firma Arthur Andersen, trabajaron
para obtener el permiso para emplear ese tipo de contabilidad y, a pesar de las posibles problemas, la
Securities and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos aprobó el método propuesto por Enron
para su comercio de contratos futuros de gas natural, el 30 de enero 1992, lo que constituyó el inicio de sus
grandes fraudes, permitiéndole ser poco transparente en su información contable. A partir de ese momento,
Enron podría manipular el valor real de la empresa con el aval de la autoridad regulatoria. Más aún, la SEC
también alentó a que otras empresas cuyos activos pudiesen ser estimados en el futuro, adoptaran la
contabilidad “mark-to-market” y así pudiesen reflejar su valor “real” [5]. (Heidi Alpiste)
HECHOS IMPORTANTES:
La situación durante la década de los años 70’ y 80’s
del mercado del gas en los Estados Unidos estaba fuertemente regulada, con controles de precios y escaza
oferta. El negocio de las compañías administradoras de gasoductos dependía de la cantidad de gas que
pudiesen ofrecer y vender a sus clientes. Sin embargo, en 1978 comienzan a desaparecer algunas trabas: se
eliminan las barreras de entrada. Así, en 1985 se emite la orden 436 de la FERC (Federal Energy Regulatory
Comission) ordenando el “acceso abierto” para el transporte de Gas Natural[6].
En julio del mismo año se juntan las empresas Houston Natural Gas e InterNorth, una empresa de gas natural
del estado de Nebraska. A estas dos compañías fusionadas se les nombra como Enron. A partir de entonces,
Enron trabaja para convertirse en un transportador de acceso abierto, permitiendo así que otras compañías
transportaran gas por sus gaseoductos. En un principio, se dedicó a la transmisión y distribución de
electricidad y gas en los Estados Unidos, y al desarrollo, construcción y operación de plantas de energía y
oleoductos. De esta forma, Enron llegó a ser el comerciante más grande de gas natural en Norteamérica y el
Reino Unido.
En diciembre de 1992 Enron adquiere la transportadora de Gas del Sur en Argentina, estableciendo la primera
presencia de Enron en Sudamérica. Enron creció de manera exponencial mediante la incursión y desarrollo de
nuevos mercados en el área de electricidad y gas. Incluso la revista Fortune la designó como la empresa más
innovadora de los Estados Unidos durante cinco años consecutivos, entre 1996 y 2000[7]. Además apareció
en la lista de los 100 mejores empleadores de dicha revista en el año 2000. De esta manera, Enron se
convierte para el año 1994 en el más grande comercializador de electricidad de América. Así consiguió
expandir sus negocios a Europa, el Caribe, Sudamérica y el Medio Oriente.
En 1997, se formó Enron Energy Service (EES), el único proveedor de energía a lo largo y ancho de Estados
Unidos, dando servicios a clientes industriales y comerciales. Asimismo, se crea Chewco, la primera Sociedad
de Propósito Especial (Special Purpose Entity -SPE). A partir de entonces, Enron empieza a adquirir empresas
de otros países y así va formando sus propias compañías en diversos países y de distintos rubros,
convirtiendose así en una compañía de servicios diversificada. Por ejemplo, en enero de 1999 Enron
Broadband Services da inicio a Enron Itelligent Network, una plataforma de aplicaciones de Internet. En
febrero, se creó Enron Investment Partners con el propósito de administrar fondos de inversión privados, en
noviembre lanza Enron Online, el primer sitio web de transacción de commodities, convirtiendose en la
primera compañía de e-commerce más grande del mundo. Con todo ello, el año 2000 fue el más beneficio
para Enron considerando que las acciones de la empresa habían subido en un 89%, sus utilidades habían
aumentado en un 25% y las ventas se duplicaron [8]. Cabe señalar que con su expansión, Enron fomentaba la
participación de sus trabajadores en sus actividades. De esta manera, el 60% de sus trabajadores recibían una
bonificación anual en opciones equivalente al 5% de su sueldo básico[9].
Para el año 2001, a medida que el negocio de Enron se iba volviendo más complejo, su capital crecía también
pero Enron había creado varias empresas de asociados con el propósito de que sus directivos pudieran
traspasar deudas fuera de los libros contables de la compañía, como fue el caso de Chewco y Whitewing. Esta
compleja estructura corporativa de más de 3.000 sociedades, unidas a través de holdings, hacía prácticamente
imposible poder auditarla, lo que permitía que se puedan ocultar y crear resultados.
En agosto del mismo año, la vicepresidenta de Desarrollo Corporativo de Enron, Sherron Watkins envía una
carta y entrega antecedentes al chairman y CEO de Enron, Kenneth Lay, expresando sus inquietudes acerca
de la contabilidad de la compañía en ciertas sociedades. James Hecker, el socio de la firma de auditoría
de Arthur Andersen estaba al tanto de estas cuestiones, sin embargo, no consideró las consecuencias y
destruyó documentos cuando empezaron a surgir problemas. Como auditor contable externo de la compañía,
la firma Arthur Andersen certificaba que los informes financieros proporcionaban la correcta contabilidad de
la empresa. Los beneficios de los últimos cinco años se habían reducido en 20% además, Enron había perdido
un 68% de su valor en Bolsa lo que hizo que el precio de sus acciones cayeran. Como consecuencida de ello,
la SEC[10], inició una investigación sobre la empresa. Esa investigación sacó a la luz numerosas prácticas
irregulares por parte de Enron: destrucción de documentos, manipulaciones contables, beneficios inflados,
ocultación de información y pagos de cantidades muy elevadas de dinero a los ejecutivos a través de una
compleja red de sociedades[11]. (Milenka Navarrete)
INICIO DE LA CRISIS
La comienzo de la crisis se puede decir que
ocurrió el 12 de febrero de 2001, cuando Skilling ascendería al cargo de Director General (CEO) de la
compañía[12]. Para aquel entonces, las consecuencias de los malos manejos ya no podían sostenerse más y los
problemas de liquidez eran bastante serios. Enron comenzó a ser perseguida por sus deudores, a su vez que
varias Entidades de Propósito Especial (SPE) que eran propiedad de Enron, mostraban signos de insolvencia.
Gran parte de estas SPE formaban parte de un plan para esconder deudas o inversiones fracasadas de la propia
empresa[13].
Para mediados de julio de 2001,a pesar de que Enron reportó ingresos por $ 50,1 mil millones superando
incluso las previsiones de los analistas en 3 centavos por cada acción, el margen de ganacias de Enron se
había quedado en alrededor de 2,1%, y el precio de sus acciones había caído más de un 30% desde el mismo
trimestre de 2000.[14] (Heidi Alpiste)
FINAL DE LA CRISIS
A lo largo de su historia Enron utilizó las SPE o
“Entidades de Propósito Especial”[15] para financiar o gestionar los riesgos relacionados con ciertos activos.
Las SPE eran generadas por Enron y fueron utilizadas para trasladar una parte de sus activos y poder solicitar
préstamos bancarios con bajas tasas de interés u realizar otros tipos de negocios financieros, dado que las SPE
poseen activos pero no deudas, lo que las hacía empresas menos riesgosas. Sin embargo Enron no revelaba o
daba mínimos detalles sobre el uso de sus entidades de propósito especial. Estas empresas eran creadas por
Enron, pero contaban con inversores independientes, que usualmente fueron los propios directivos de Enron,
y se financiaban con deuda. Desde fines de los años 90’ hasta el año 2001, Enron utilizó estas empresas, para
eludir los acuerdos contables y en sobre todo para maquillar su deuda. Como resultado de estas prácticas
engañosas, la hoja de balance de Enron siempre mostraba resultados favorables, disminuyendo sus pasivos y
exagerando su patrimonio y sus ganancias.
Al descubrirse todas estas practicas engañosas si dió lugar a la quiebra de la empresa, a la ruina de los
inversionistas, al desempleo de los trabajadores, a la insolvencia del pago a los acreedores y a enjuiciar a los
directivos de Enron, entre ellos, Kenneth Lay, CEO, Andrew Fastow, CFO, acusados de fraude y de crear
empresas “fantasmas” para beneficiar a Enron, entre otros.
Tras la caída de Enron, sus acreedores y otras empresas comerciales vinculadas sufrieron enormes
pérdidas. Ésta se convirtió en la mayor bancarrota de la historia de EE.UU. Todos se vieron afectados de
forma negativa, los empleados perdieron sus trabajos, incluso, el 62% de los ahorros de 15,000 empleados
estaban basados en los planes de acciones de Enron, por lo cual no pudieron hacer uso de dicho dinero.
También, los accionistas de Enron perdieron $ 74 mil millones en los cuatro años previos a la quiebra de la
empresa. Enron acumulaba casi $ 67 mil millones en deudas a los acreedores, ante lo cual debió realizar
subastas para vender diversos activos y poder cumplir con sus obligaciones[16].
Actualmente, la empresa está en un proceso de liquidación. Aún mantiene una gran deuda a diversas empresas
y el proceso judicial de los ejecutivos involucrados en este caso sigue en curso. Muchos de ellos han sido
encontrados culpables por inflar cifras en la contabilidad de la empresa y sobretodo se a demostrado que la
firma Andersen fue responsable de la destrucción de material contable para ocultar la verdadera situación
financiera de la empresa. (Milenka Navarrete)
ANÁLISIS DEL CASO
En estos tiempos todos sabemos del caso famoso de Enron
empresa que aparentaba ser una empresa líder en el mercado norteamericanos, que era una empresa modelo
que todos debíamos seguir por lo exitosa que era su gestión. Enron entro en su pico mas alto siendo una
compañía diferente e innovadora, con este análisis ético que realizaremos no queremos intentar excusar y dar
a conocer que la compañía podría haber sido salvada, pero se pudo anticipar y corregir errores antes que
suceda con la corporación.
Ken Lay, Jeff Skiling, Andy Fastow y Lou Pai los responsables de Enron se esforzaron para permanecer en
los puestos mas alto de la compañía reafirmando y mejorando las fortalezas de la empresa, sin embargo
debido a las irregularidades que habían era cuestión de que el tiempo haga que la empresa termine por
quebrar y perjudicar a todo lo relacionado con Enron.
Enron fantaseo ganancias, hizo inversiones fantasmas y saturo el mercado de energía de california, de esta
forma aseguraba sus ganancias a corto plazo, pero a largo plazo era una incertidumbre.
El único objetivo de los representantes de Enron era que la comunidad los percibiera como una compañía
confiable, seria, solida y rentable y así seguir con sus grandes fraudes.Y después de todos estos indicadores
que daban a que Enron era una empresa falsa, insostenible que el final de camino era evidente, no podemos
dar una explicación de la falta de visión y prevención de los lideres de la compañía estaban mas preocupados
por llenar sus bolsillos sin importar el como lo harán.
Nadie se esperaba lo que se venia el resultado fue catastrófico, profesionales sin empleo y sin dinero,
proveedores quebrados, denuncias, juicios, crisis financiera y muchas cosas mas. Fue una decepción mundial
y mas para Estados Unidos que era la empresa que daban respaldo y se sentían orgullosos por el buen manejo.
Pero de los errores se aprende y dejo mucho que aprender.
Creemos que si hubieran tenido un sentido Ético un análisis por parte de los lideres de la compañía nada de lo
acontecido hubiera ocurrido. La ética para los negocios implementadas por Enron, se observo que poseía
varias pero sin embargo no ejecuto en la practica ninguna de ellas. Poseía políticas anticorrupción,
publicaciones de protección medioambiental la cual solamente era una pantalla para poder cubrir todos los
malos manejos.
Enron trabajaba con uno de los mas reconocidos auditores Arthur Andersen quien ejercía la función de
auditor interno y externo a la vez, lo cual no era ético y contribuyo a los actos fraudulentos de la compañías
ocultando información financiera, además Enron ofrece un código de ética corporativo que no se cumple
debido a que no era transparente ni sincero en la información que ofrece al publico, a proveedores, Etc. Estas
herramientas de ética solamente tenían la función de proyectar una buena imagen hacia la sociedad.
Pero al final él se descubrió los ingresos inflados y pasivos no registrados que causo una agitación en la
economía global. (Yeliza Brundich)