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Oratoria

Este documento habla sobre el autodominio emocional y el miedo. Explica que el autodominio es la capacidad de controlar los impulsos y reacciones ante estímulos, y que el miedo es una emoción natural pero que también puede ser irracional. Describe el ciclo del miedo - miedo causa inacción, inacción causa inexperiencia, inexperiencia causa incapacidad, incapacidad causa más miedo. Finalmente, da pasos para superar el miedo escénico como prepararse bien y pract

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Oratoria

Este documento habla sobre el autodominio emocional y el miedo. Explica que el autodominio es la capacidad de controlar los impulsos y reacciones ante estímulos, y que el miedo es una emoción natural pero que también puede ser irracional. Describe el ciclo del miedo - miedo causa inacción, inacción causa inexperiencia, inexperiencia causa incapacidad, incapacidad causa más miedo. Finalmente, da pasos para superar el miedo escénico como prepararse bien y pract

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerios del Poder Popular Para la Educación


Universidad Noriental Privada “Gran Mariscal de Ayacucho”
Facultad De Derecho
Núcleo Cumaná

O R A T O R

Profesora: Alumnas:
Abogada Maria Greige Milagros Marcano CI: 25.658.331
Paulimar González CI:

Cumana, abril del 2020


EL AUTODOMINIO
E M OC I O N A L
1.- El Autodominio Emocional.
Es aquella capacidad humana que ayudará a controlar los impulsos,
productos de nuestro carácter; este nos dará la oportunidad de afrontar
con calma y serenidad los problemas y los contratiempos normales de la
vida, es decir, nos anima a cultivar la paciencia y a desarrollar mucha
comprensión en las relaciones interpersonales establecidas y por
establecer. Básicamente, el autodominio consiste en el control de los
impulsos y las reacciones ante la recepción de determinados estímulos a
partir de algunas técnicas y reglas generales.

2.- El Miedo.
El miedo, en general, es un sentimiento que conmueve el mundo
interno de la persona que enfrenta determina riesgo o peligro inminente.
El miedo dimana del instinto de conservación individual y por lo tanto,
es propio de la persona normal. El miedo es natural, el heroísmo, en
muchos casos, no es otra cosa que haber sabido vencer el miedo.
3.- Efectos del Miedo
El miedo es una emoción innata, útil para defenderse de los peligros
reales del medio ambiente. Sin embargo, cada persona va desarrollando
distintos tipos de miedos irreales que también pueden generarlos ciertas
experiencias traumáticas.

El miedo es como un ser vivo, porque puede crecer y multiplicarse.


Se comienza con un miedo y se termina con muchos miedos, los cuales van
paralizando la acción hasta convertir a un individuo en un ser depresivo y
solitario, esclavizado por sus miedos.

El miedo también es contagioso. Una madre miedosa y aprensiva


puede hacer que sus hijos aprendan a tener los mismos miedos. Las
personalidades obsesivas, con un Superyó muy exigente y altas
expectativas son las que básicamente tienen miedo a perder el control;
desarrollando en su lugar distintos miedos sustitutos.

El miedo a mostrarse y exponerse a ser mirado, evaluado o criticado,


no le permite a un individuo desarrollar las actividades que desea hacer,
porque tiende a huir hacia adelante para evitar toda situación que le
genere angustia.

Pueden aparecer, taquicardia, ahogo, mareo... que pueden


desembocar en un paro cardíaco, lo que puede ocasionar la muerte. En el
sistema digestivo: espasmos estomacales e intestinales, boca reseca,
acidez, salivación excesiva, vómitos, diarreas e incontinencia urinaria.

El miedo, como toda emoción... puede provocar efectos contrastados


según los individuos y las circunstancias, incluso reacciones alternativas
en una misma persona: la aceleración del movimiento del corazón o su
ralentización; una respiración demasiado rápida o demasiado lenta; una
contracción o una dilatación de los vasos sanguíneos; una híper o
hiposecreción de las glándulas; constipado o diarrea, poliuria o anuria, un
comportamiento de inmovilización o una exteriorización violenta. En los
casos límite, la inhibición llegará hasta una pseudoparálisis ante el
peligro... y la exteriorización desembocará en una tempestad de
movimientos enloquecidos e inadaptados, características del pánico
4.- Ciclo del Miedo
Las experiencias negativas previas hacen que la persona desarrolle
un temor al fracaso que da inicio al ciclo del miedo. El ciclo del miedo es:
Miedo que produce inacción; La inacción produce inexperiencia; La
inexperiencia produce incapacidad; y la incapacidad produce miedo.

Notemos que el ciclo del miedo empieza con el miedo  mismo, que


nos lleva a la inacción, y esta nos lleva a la inexperiencia que es la que
produce incapacidad; y la incapacidad produce miedo.

-El Miedo: El miedo divide constantemente la mente y hace que una


persona pierda el enfoque. Cuando tenemos miedo estamos divididos
internamente y en nuestros pensamientos. El miedo es una un
sentimiento que puede causar graves daños en la mente y en las
acciones. Dicho de otra manera el miedo, nos paraliza, el miedo nos lleva
a cegarnos, el miedo nos inhabilita. El miedo es un ciclo que nos lleva a
vivir en un círculo destructivo

-Inacción (Falta De Acción): El miedo paraliza nuestra vida, nuestras


emociones, nuestras intenciones. El temor al fracaso crea inacción, el
miedo nos produce temor al fracaso y este temor al fracaso nos lleva a
no realizar nuestros sueños, a no iniciar nuevos proyectos, nos invita a
quedarnos donde estamos.

-Inexperiencia: La inacción lleva a una persona a no actuar y al no actuar


la persona no adquiere experiencia. Cuando una persona quiere hacer
algo y por la inacción no lo hace, entra en la tercera etapa del ciclo del
miedo que es la inexperiencia, la cual lo lleva a detener el crecimiento.
Sin experiencia no se puede crecer. Es necesario subrayar que la
inexperiencia detiene nuestro crecimiento

-Incapacidad: La falta de experiencia crea la incapacidad de


desenvolverse en situaciones similares. Es la aptitud que ha adquirido
alguien para poder desenvolverse en un área de acción. La incapacidad
es parte del ciclo y por lo consiguiente nos lleva de nuevo al miedo para
seguir en el ciclo. La pregunta que toda persona debe hacerse es ¿cómo
podemos vencer el miedo? Y si ya estamos en el ciclo del miedo ¿qué
tenemos que hacer para salir de él?
5.- Causa y Superación del Miedo
El cerebro tiene la capacidad, como uno lo descubre -no por lo que
dicen otros-, de permanecer sano a pesar de una conmoción. No lo sé todo
al respecto, pero la conmoción misma invita a su propia protección. Si lo
investigan en sí mismos, lo verán. El miedo es, entonces, una conmoción;
puede ser momentánea o continuar en diferentes formas, con distintas
expresiones, distintas modalidades. Vamos, pues, a llegar a la mismísima
raíz del miedo.

Entre los más comunes está el miedo a tomar decisiones; un miedo


relacionado con la incapacidad de asumir las responsabilidades y las
consecuencias que derivan de los propios actos. Es el temor a
equivocarse, a ser juzgado, a ponerse en evidencia; un miedo que tiene su
origen en la baja autoestima, que a su vez puede ser consecuencia de
hechos traumáticos del pasado.

El miedo a la soledad es otro de los temores fundamentales, máxime


cuando el ser humano es un ser sociable por excelencia, pero este miedo
deviene en problema cuando la soledad se percibe como algo intolerable.
Una secuela característica de la aversión a la soledad es la dependencia,
situación que a veces se produce a cualquier precio.

Pero quizá a lo que más se asocia el miedo es al peligro. Aquí se


podría distinguir entre el miedo del peligro que viene y el miedo que causa
ir hacia el peligro. En el primer caso se trataría del miedo innato; el que
juzga como peligrosa una situación a la que hay que hacer frente y, por
tanto, actuar en uno u otro sentido. En el segundo caso, sin embargo,
estaríamos hablando del miedo adquirido; la percepción que se tiene sobre
algo que puede ser peligroso y que, en muchos casos, no lo es.
Pasos para Superarlo
Debemos comprender que el miedo escénico se derrota antes de pararnos
frente al público. Tenemos que aprender a prepararnos adecuadamente para
cualquier oportunidad que tengamos de hablar en público.

Algunas sugerencias que podemos poner en práctica para derrotar el miedo


escénico son las siguientes:

1. Investiguemos sobre el tema que vamos a exponer de manera cuidadosa y


luego delimitémoslo. No estamos obligados a querer abarcar todo el
contenido. Cuando tenemos mucho material es más fácil perdernos. Por lo
tanto, busquemos dentro del tema en general, algunos de los puntos que
más nos gusten y hablemos sobre ellos. Nos sentiremos a gusto porque
dominaremos el contenido.

2. Evitemos aprendernos de memoria el tema. Si nos hemos preparado


adecuadamente tendremos las ideas y los conceptos claros en la mente, por
lo tanto, expliquémoslos con nuestras propias palabras.

3. Es importante tener un buen apoyo de medios audiovisuales. Ellos nos


ayudarán a recordar los puntos importantes de nuestro tema.
Preocupémonos en elaborar buenas presentaciones, ya que nos ayudarán a
mantener el control sobre el tema.

4. Con el tema delimitado, los conceptos claros en la mente y con un buen


apoyo audiovisual, ahora solo nos falta practicar, practicar y practicar.
Hagámoslo frente a un espejo, con la familia, con un grupo pequeño de
amigos, etcétera. Graba tu charla, a ser posible en cámara de vídeo y luego
veámosla varias veces. Seamos objetivos con nosotros mismos, primero
elaboremos una lista de las cosas positivas que veamos y luego una lista de
las que tengamos que mejorar.
5. Conozcamos al público. Investiguemos quiénes estarán, cuántos
serán, su grado de estudios, su identidad profesional, etcétera. Saber
quiénes estarán será positivo. Evitemos pensar que habrá gente
importante. Todos los que vienen a escucharnos lo hacen porque
quieren aprender de nosotros. Elaboremos una lista de preguntas
que creemos que ellos nos harían y tengamos las respuestas a mano.

6. Mantengamos el control sobre las preocupaciones. Preocupación


está escrita con el prefijo pre y la palabra ocupación, lo que significa
que lo que hacemos es ocuparnos de algo antes de que
realmente ocurra. Se dice que el 80% de nuestras preocupaciones
jamás ocurren. Nuestro desafío, entonces, es llenar nuestra mente de
lo positiva que será esa experiencia, lo nuevo que vamos a aprender
y lo valioso que será ayudar a nuestro público.

Enfrentarse al miedo escénico es posible y derrotarlo para


siempre puede ser una realidad. Como sabemos muy bien, para
aprender a nadar es necesario meterse en el agua varias veces hasta
que dominemos las técnicas. Igualmente, para aprender a hablar en
público exitosamente es necesario pararse frente a un auditorio
todas las veces que sea necesario hasta que el miedo escénico sea
soportable, dominable y manejable.
DATOS CURIOSOS:
-Los ojos reflejan el miedo.
-Al parecer, los zurdos son más miedosos.
-Las supersticiones y las religiones conjuran el miedo.
6,- Inteligencia Emocional.
La inteligencia emocional refiere a las capacidades y habilidades
psicológicas que implican el sentimiento, entendimiento, control y
modificación de las emociones propias y ajenas.
Una persona emocionalmente inteligente es aquella capaz de
gestionar satisfactoriamente las emociones para lograr resultados
positivos en sus relaciones con los demás.
¿Cómo surgió la inteligencia emocional?
A pesar de que varios psicólogos ya habían señalado la
insuficiencia de los elementos cognitivos y racionales como únicos
indicadores de inteligencia, el concepto surge en 1983 con el
psicólogo Howard Gardner, quien considera a los test de coeficiente
intelectual como insuficientes para lograr una apreciación de la
inteligencia.
Existen dos formas elementales de inteligencia emocional:
-Inteligencia interpersonal. Implica entender y comprender las
emociones de los otros y tener la habilidad de reaccionar según el
estado anímico del otro.
-Inteligencia intrapersonal. Implica entender y comprender las propias
emociones, de tenerlas en cuenta al momento de tomar decisiones y
ser capaz de regular las emociones según la situación.
La difusión del concepto entre la población, a partir de la
divulgación científica llevada a cabo por diversos académicos (entre
los que cabe destacar al psicólogo Daniel Goleman, autor del libro más
vendido sobre el tema), fomentó la aparición de seminarios, talleres y
cursos vinculados al aprendizaje de la inteligencia emocional, que se
generalizaron rápidamente en la sociedad, especialmente en el ámbito
empresarial, proveyendo técnicas y herramientas para reforzar las
habilidades intra e interpersonales.
La divulgación del concepto también impulsó la aparición de numerosos
test, con el objetivo de medir, calcular y comparar las habilidades
emocionales de las personas, pero al no ser las características afectivas
y sentimentales de fácil medición, muchos de estos test no cuentan con
aval científico.
Características de la Inteligencia Emocional.
 Inteligencia tradicional.

La inteligencia tradicional, aquella que se mide por variables duras


donde la capacidad de la persona está determinada por un CI
(coeficiente intelectual) que indica cuán inteligente (capacidades
académicas) tiene, no llegaba a explicar por qué en ciertos casos una
personas con un reducido CI llegaba a alcanzar resultados tan positivos
a nivel social; alta estima, gran respeto, grandes logros a nivel personal,
etc. Es decir, llegaba a ser un líder nato.
Por tanto fue, a partir de la década del 90 que se empezó a considerar
que la inteligencia tradicional no era suficiente para el logro de la
felicidad y el éxito. Se podría decir que la inteligencia emocional
complementa a la inteligencia tradicional para poder alcanzar el éxito
personal o grupal.
 Capacidades Emocionales Adquiridas.

La inteligencia emocional es un concepto que viene de la mano de una


nueva concepción mediante la cual se tiene en cuenta que la inteligencia
no es pura y exclusivamente una cuestión de capacidades innatas sino
que, por el contrario el cerebro aprende a lo largo de toda la vida de la
persona y ésta será mediada en gran parte por la inteligencia emocional.
 Reconocimiento y Dominio de Emociones.

Una persona con este tipo de inteligencia es capaz de reconocer las


propias emociones y dominarlas así como también es capaz de
reconocer las emociones ajenas y comprender más allá de lo que
expresan las palabras.
 Flexibilidad y Adaptabilidad.

Las personas con una gran capacidad de inteligencia emocional


tienen el control de las emociones y, por ende, presentan, frente a
los diferentes desafíos cotidianos, una alta flexibilidad y
adaptabilidad a los cambios imprevistos.
En otras palabras se comprendió que no sólo bastaba con un alto CI
sino que, la persona era mucho más productiva si poseía un control
de la inteligencia emocional puesto que esto le generaba mucha más
adaptabilidad y flexibilidad ante los cambios.
 Empatía.

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de la otra


persona, vivenciar lo que la otra persona siente. En otras palabras
la empatía es comprender emocionalmente lo que le sucede a otra
persona.
Sin embargo una persona con inteligencia emocional tiene empatía
pero utiliza esta habilidad para poder resolver una situación
determinada. Es decir, no solo comprende las emociones propias y
ajenas sino que las transforma para el beneficio de ambas.
 Educación de las Emociones.

Hace varias décadas atrás se creía que las emociones no eran


posibles educarlas, ni siquiera se las tenía en consideración. Hoy en
día es preciso y posible, según la inteligencia emocional, reeducar
aquellas emociones dañinas (sentimientos de rencor, ira, odio, etc.)
y transformarlos en sentimientos positivos que ayuden a cada
persona en su vida y en relación con otras personas.
 Solidaridad con otros.

Una persona con alta inteligencia emocional tendrá el sentimiento de


solidarizarse en relaciona a otros. Este concepto no sólo incluye
cuestiones económicas o materiales sino que, también, implica la
solidaridad desde lo emocional, la contención o la palabra que otra
persona necesita.
 Asertividad.

Una persona con alta inteligencia emocional reconoce aquello que


desea y sabe cómo lograrlo puesto que tienen un equilibrio entre sus
emociones. Es decir sus emociones no le dominan sino que utiliza el
reconocimiento de estas para su beneficio y el de los demás.
 Capacidad para Liderar.

Una persona que tenga en consideración estas características podrá


ser un líder para otros, puesto que, a pesar de las dificultades una
persona con inteligencia emocional no se abruma por los desafíos que
se le presenten.
Por el contrario busca la solución, transmitiendo calma y serenidad al
resto de las personas. Esto, lo ejecuta no solo desde la palabra sino
también desde la percepción, comunicando de manera global y
dirigiendo a un grupo ya sea de trabajo, de estudio, religioso, etc.
7.- Programación Neurolingüística.
La Programación Neurolingüística conocida como PNL, es un conjunto
de modelos, técnicas y recursos destinados a ser aplicados en la vida
cotidiana y en la vida profesional.
La PNL nos ayuda a entender cómo las personas interpretamos y
filtramos la información que percibimos a través de los cinco sentidos.
Sin embargo, son muchas las dudas que nos surgen si no conocemos
esta práctica: ¿qué es la PNL? ¿Cómo funciona? ¿Cuáles son sus
ejercicios?
La Programación Neurolingüística (PNL) es un conjunto de modelos,
habilidades cognitivas y técnicas para actuar, pensar y sentir de forma
efectiva en todos los aspectos de nuestra vida. Estudia la conducta
humana, centrándose en la comprensión de los procesos mentales y
emocionales.
A través de la PNL descubrimos la estructura que sostiene la conducta
propia y la del otro. Por lo tanto, investiga cómo nos comunicamos con
nosotros mismos y con la gente de nuestro alrededor. La PNL nació en
los años 70 a partir del trabajo conjunto de John Grinder (lingüista) y
Richard Blander (matemático y terapeuta Gestalt).
Vamos a desglosar las siglas PNL y a explicar su significado:
 (P) PROGRAMACIÓN. Es la habilidad de codificar nuestras
vivencias a través de nuestros sentidos. Creamos programas
mentales que nos ayudan a organizar nuestra experiencia para
conseguir nuestros objetivos.
 (N) NEURO. Hace referencia a la manera en cómo nos
relacionamos con el mundo, ya que toda experiencia es el
resultado de procesar neurológicamente las representaciones que
nos hacemos de la realidad así como las percepciones eternas que
recogemos a través de los sentidos.
 (L) LINGÜÍSTICA. Se refiere a cómo utilizamos el lenguaje verbal
y no verbal para darle sentido a nuestras experiencias. Utilizamos
el lenguaje para ordenar nuestros pensamientos y conductas, así
como para comunicarnos con nosotros mismos y con los de
nuestro alrededor.

¿Cómo funciona la PNL?


Vamos a poner un ejemplo sencillo y práctico para entenderlo mejor:
“Voy conduciendo y el semáforo se pone en rojo - Ves la luz roja a
través de tus sentidos (Neuro) y lo traduces al lenguaje: “tengo que frenar”
(Lingüística) y es entonces cuando frenas (tu programa mental ha codificado
que tienes que apretar el freno con el pie derecho).”
Según la PNL la manera en cómo pensamos, sentimos y comportamos la
programamos nosotros a partir de nuestras experiencias.
El esquema básico sería el siguiente: las personas recogemos
información de nuestro entorno de manera consciente e inconsciente a
través de nuestros sentidos, y a partir del impacto recibido, organizamos
datos sensoriales para crear una representación o idea (“mapa mental”) de
lo que hemos recibido.
Comunicación y sistemas representativos
La PNL nos enseña cuál es nuestro código de comunicación con
nuestro entorno a la vez que nos propone estrategias para enseñar a
desarrollar habilidades y generar cambios. Partimos de la premisa que no se
puede no comunicar. La comunicación que mantenemos con nuestro entorno
es constante, siempre estamos comunicando y las palabras son, muchas
veces, la parte menos importante del acto comunicativo.
Como ya sabemos, utilizamos nuestros sentidos para percibir el
mundo. La manera en como recogemos, almacenamos y codificamos la
información a nuestra mente se conocen como sistemas representativos.
Los tres sistemas representativos primarios son: el sistema visual, el
sistema auditivo y el sistema del tacto o cenestésico. Sin olvidar el sistema
olfativo y gustativo, sistemas no tan generalizados aunque no olvidados.
¿Cómo podemos saber nuestro sistema representativo o de otro
interlocutor?
Por el lenguaje. A través del lenguaje señalamos los canales
sensoriales que preferimos y donde solemos fijar nuestra atención.
Escogemos aquellas expresiones que mejor se adaptan a nuestra
experiencia. Veamos algunos ejemplos:
Sistema visual. “Ya veo que quieres decir…”, “No lo veo claro...”, “echar
un ojo”, “en vista a que…”
Sistema auditivo. “Eso me suena”, “Soy todo orejas”, “Me suena a chino”.
Sistema cenestésico. “Estoy hecha polvo”, “Me he quitado un peso de
encima”, “Tengo la piel de gallina”.
Por observación ocular. Observando los ojos de la persona que tenemos
delante y comprendiendo las señales que nos emiten sus ojos, podemos
averiguar cuál es el sistema representativo que se está utilizando en ese
momento. Bandler y Grinder, han observado que los movimientos
involuntarios de los ojos en una u otra dirección, no son al azar sino que
están relacionados con la manera de pensar de la persona:
 La mirada dirigida hacia el ángulo superior izquierdo revela que
estamos reviviendo imágenes de un hecho del pasado.
 La mirada dirigida hacia los ángulos superiores derechos revela que
estamos construyendo imágenes de aquello que estamos diciendo.
 La mirada horizontal hacia la izquierda nos indica un recuerdo
auditivo.
 La mirada frontal: sorpresa, reto o interés.
 La mirada horizontal hacia la derecha indica una construcción
auditiva.
 La mirada dirigida hacia el ángulo inferior izquierdo revela que
estamos inmersos en un monólogo interior que nos recuerda
sensaciones y emociones.
 La mirada dirigida hacia el ángulo inferior derecho indica que
estamos experimentando una sensación física.

Otros indicadores: La velocidad al hablar, la respiración… En general las


personas visuales hablan más deprisa y respiran más superficialmente (de
forma torácica) y las personas cenestésicas hablan más lentamente y
tienen una respiración más abdominal.
¿Para qué sirve la PNL?
Y os preguntaréis, ¿de qué me sirve saber el sistema representativo de
la persona con la que estoy hablando? Pues bien, cuando detectas qué
sistema representativo está utilizando tu compañero, tu cliente, tu paciente,
o quien sea, tienes la información para poder mejorar la comunicación con él
o ella.
La PNL te ayuda a mejorar tu calidad de vida. Tiene muchos ámbitos de
actuación como el coaching, la terapia psicológica, las ventas, la educación,
la comunicación, las relaciones humanas… Se usa mucho para técnicas de
desarrollo personal como por ejemplo conseguir tus objetivos usando
recursos internos, para conocer tus procesos mentales, para mejorar la
comunicación y nuestras relaciones.
La PNL no aspira a ser ninguna teoría, sino que es un modelo que estudia
los factores que influyen en nuestra forma de pensar, de comunicarnos y de
comportarnos. Describe el funcionamiento de un sistema.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos
facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te
invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
8.- El Orador.
La oratoria no es simplemente hablar en público, un buen orador debe reunir
ciertas características que lo hacen distintos al resto de los hablantes
comunes.
 La oratoria siempre se realiza con un orador individual frente a un
público (receptor colectivo).
 El orador debe hablar con claridad, pero además con entusiasmo,
eficacia y persuasión. El lenguaje es su herramienta principal. Un
orador debe saber hacerse escuchar. Debe lograr que el público
muestre interés y sea reflexivo.
 Debe el orador tener claro el fin de su discurso. Puede ser un discurso
persuasivo, a fin de convencer al público de una opinión, por ejemplo.
Además, puede enseñar, conmover o agradar a su público.
 La apariencia física es muy importante así como el aseo personas. El
atuendo que elige el orador debe estar acorde con las circunstancia
dependiendo si es una ocasión formal o informal.
 Un orador debe mantener una actitud positiva, estar relajado y gozar
de buena salud física y psíquica.
 Además debe poseer mucha capacidad de memoria, ya que la oratoria
requiere un 90% de habla y apenas un poco de lectura de apuntes, de
ser necesario.
 Un orador debe ser sincero y congruente, es decir, que haya relación
entre lo que un orador dice y hace. Además, debe ser leal a quien ha
confiado en él o ella.
 Un orador debe perder el miedo y los prejuicios a hablar en público,
debe tener soltura y saber estar frente a un público.
 Un orador debe conseguir que el público lo escuche con atención, se
sensibilice con él y lo comprenda, y, en caso de ser un discurso
persuasivo, que el oyente se convenza de lo que el orador está
diciendo acerca de un tema.

El concepto se usa para nombrar al sujeto que se expresa públicamente,


generalmente a través de algún tipo de discurso o disertación.
También se llama en nuestro lenguaje a la persona que habla en público ya
sea porque está dedicado a dar charlas, conferencias y discursos inherentes
a un tema que domina, o puede ser un individuo que asume el papel de
hablante en una circunstancia particular que lo lleva a pronunciar un
discurso, o algunas palabras improvisadas ante una gran audiencia.
Entonces, básicamente, la palabra se usa para designar a esa persona que
habla frente a una gran audiencia.

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