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EUTIFRON

(1) Eutifrón y Sócrates dialogan sobre la esencia de lo pío y lo impío. (2) Eutifrón ofrece varias definiciones como que lo pío agrada a los dioses o es cuidar de los dioses, pero Sócrates no está de acuerdo. (3) Al final, Eutifrón se va sin que lleguen a un acuerdo sobre la definición de piedad.
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EUTIFRON

(1) Eutifrón y Sócrates dialogan sobre la esencia de lo pío y lo impío. (2) Eutifrón ofrece varias definiciones como que lo pío agrada a los dioses o es cuidar de los dioses, pero Sócrates no está de acuerdo. (3) Al final, Eutifrón se va sin que lleguen a un acuerdo sobre la definición de piedad.
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3.

Diálogos de Platón: Eutifron o la piedad

El diálogo entre Eutifrón y Sócrates acontece en el lugar conocido como el Pórtico del Rey, que era el edificio en el cual
el arconte rey ejercía sus funciones. Las competencias de las cuales disponía este arconte eran sobre asuntos religiosos y
de culto.

El primer elemento central aludido por Eutifron y Sócrates versa sobre la acusación que elevó Meleto al Consejo de los
Quinientos, en la cual culpaba a Sócrates de corromper a los jóvenes al hacer nuevos dioses y no creer en los antiguos(3b).
Eutifrón se compadece de cierta manera con Sócrates, ya que aquél ha sentido en la asamblea de la ciudad reacciones
deleznables obradas por envidia.

La conversación prosigue en torno a Eutifrón, quien radicará una petición en la cuál sindica ante los jueces a su padre de
homicidio por dejar morir a un jornalero homicida. Eutifron rodeado de una fuerte animadversión de su propia familia por
pretender semejante acto, considera que su acción es totalmente justa, dado que, quienes critican esta acusación que un
hijo imputa a su propio padre, desconocen la auténtica diferencia entre lo pío y lo impío. El profundo convencimiento que
inspira a Eutifron se sustenta en su riguroso conocimiento de las cosas divinas.

Lo anterior permite introducir el eje central del diálogo. Sócrates inquiere a Eutifrón sobre la esencia de lo pío, sobre lo
que hace que un acto sea en sí mismo pío o impío. La primera definición que ofrece Eutifrón es plantear que (1) un acto
pío es acusar al que comete delito y peca, sea por homicidio o por robo de templos, no acusarle es impío. Sócrates
inconforme le replica a Eutifrón que su respuesta no es completa, porque ha ofrecido una definición muy precisa de lo que
es pío, pero no ha expuesto el carácter propio por el cual las cosas pías son pías.

Eutifrón le responde ahora que (2) un acto pío es aquel que agrada a los dioses, siendo impío lo que les desagrada. La
objeción socrática sobre este punto retorna a la mitología griega, ya que en ella se cuenta que los dioses del Olimpo
forman partidos y facciones entre ellos mismos, dado que no están de acuerdo sobre ciertos asuntos. Así las cosas, al estar
divididos, algunos dioses pueden considerar que ciertos actos son buenos, bellos, feos, justos o buenos pero otros dioses
pueden opinar lo contrario. Con este razonamiento de Eutifrón se concluiría que las mismas cosas serían pías e impías, “lo
que es agradable para los dioses es también odioso para los dioses” (8b).

Eutifrón deduce que respecto al acto de acusar a un hombre que ha cometido homicidio los dioses no dudarían ni
vacilarían en considerarlo en sí mismo justo y bueno. Con este planteamiento, Sócrates considera que se ha ido
delimitando cada vez la esencia de lo pío e impío, (3) siendo impío lo que todos los dioses odian, siendo pío lo que a
todos los dioses agrada, y lo que agrada a unos dioses y otros odian, no es ni lo uno ni lo otro.

Eutifrón concuerda con esta síntesis mencionada por Sócrates, ante lo cual éste lo inquiere nuevamente: ¿lo pío es querido
por los dioses porque es pío, o es pío porque es querido por los dioses? (10a) ¿Todo lo justo es pío o bien todo lo pío es
justo, pero no todo lo justo es pío, sino que una parte es pío y otra parte no? (12a). Respecto a esto último, Eutifrón
considera que la parte de lo justo que es religiosa y pía es la referente al cuidado de los dioses, la que se refiere a los
hombres es la parte restante de lo justo, así (4) la piedad y la religiosidad serían, en esencia, el cuidado de los dioses.

Sócrates objeta lo anterior al retomar con ejemplos la semántica del término “cuidado”, ya que lo que se busca con el
cuidado, sea de perros o de bueyes, es el bien y utilidad de lo que se cuida. De tal manera que, si se afirma que la piedad
es el cuidado de los dioses, entonces se aceptaría que con dicho cuidado obrado por los hombres se harían a los dioses
cada vez mejores y a estos les sería útil dicho acto humano. Ante lo anterior, Eutifrón ofrece un matiz: el cuidado al
que él se refiere es semejante al que realizan los esclavos con sus dueños, en tal sentido, la piedad sería un cuidado o
servicio a los dioses. Afirma igualmente, que si se sabe decir y hacer lo que complace a los dioses, orando y haciendo
sacrificios, estos son los actos piadosos y ellos salvan a las familias en privado y a la comunidad en las ciudades. A partir
de este razonamiento, según el cual (5)la piedad sería la ciencia de las peticiones y ofrendas a los dioses, algo así como
un arte comercial entre dioses y hombres, los dioses se beneficiarían de los hombres en actos como la veneración, el
homenaje y el deseo de complacerles. En conclusión, lo pío es lo querido y considerado agradable por los dioses. No
obstante, esta conclusión ya había sido descartada en fases previas del diálogo, luego Sócrates le propone a Eutifrón
examinar otra vez desde el principio qué es lo pío y lo impío.

No obstante, Eutifrón afirma que tiene prisa y no continúa dialogando con Sócrates.

Frases de Sócrates:

 Luego también los dioses, noble Eutifrón,


 según tus palabras, unos consideran justas, bellas, feas,
 buenas o malas a unas cosas y otros consideran a otras;
 pues no se formarían partidos entre ellos, si no tuvieran
 distinta opinión sobre estos temas. ¿No es así? (7e).
 ¿Acaso todo lo justo es pío o bien todo lo pío es justo, pero no todo lo justo es pío, sino que una parte de ello es pío y
la otra parte no? (12a).
 ¿Acaso también la piedad, que es cuidado de los dioses, es de utilidad para los dioses y los hace mejores? ¿Aceptarías
tú que, cuando realizas algún acto pío, haces mejor a algún dios? (13c).

NIVEL LITERAL:
1. Elabore un dibujo en el cual aparezcan: personajes del diálogo y sitio de reunión.
2. Utilizando palabras que aparezcan en el texto, mencione 3 términos que se relacionen con piedad (pío) y 3 términos
que se relacionen con impiedad (impío).
3. ¿Hubo un acuerdo al final del diálogo entre Eutifrón y Sócrates respecto al tema de conversación?

NIVEL INFERENCIAL:
4. Extraiga las cinco (5) definiciones que da Eutifron sobre la piedad y mencione por qué Sócrates no está de acuerdo con
ninguna de ellas.

NIVEL CRÍTICO:
5. A partir de su propia fe (católica, cristiana) o de lo que le han enseñado u observa en otros, mencione 7 actos que
agraden a Dios (píos) y 7 actos que desagraden a Dios (impíos).
6. Leer Libro del Levítico, capítulos 1, 2 y 3 y elabore una reflexión personal sobre los sacrificios y ofrendas que
antiguamente se le ofrecían a Dios y los que se le ofrecen en la actualidad.

7. Responder la siguiente pregunta de selección múltiple:

Cuando Anaxágoras afirmo que el Sol no era un dios sino una masa de materiales incandescentes, fue acusado por el
pueblo ateniense de impiedad y de violación de la religión oficial. Este ejemplo demuestra que la actividad filosófica,
durante sus primeras épocas de desarrollo, encontró una

1. constante oposición procedente de las regiones que rodeaban a las islas griegas
2. fuerte resistencia por parte de las antiguas formas mitológicas de pensamiento
3. gran acogida entre quienes se interesaban por el desarrollo del conocimiento
4. mayor recepción en la clase popular, la cual se preocupaba por el desarrollo científico

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