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ADICCIONES

El documento describe los pasos del proceso de intervención para la prevención de adicciones, incluyendo la planeación de actividades, organización, gestión, convocatoria y difusión de la comunidad. También cubre aspectos farmacológicos del tabaco y alcohol como drogas, incluyendo su farmacodinamia, farmacocinética y tratamiento de intoxicaciones.

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ADICCIONES

El documento describe los pasos del proceso de intervención para la prevención de adicciones, incluyendo la planeación de actividades, organización, gestión, convocatoria y difusión de la comunidad. También cubre aspectos farmacológicos del tabaco y alcohol como drogas, incluyendo su farmacodinamia, farmacocinética y tratamiento de intoxicaciones.

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 Proceso de intervención para la prevención de las

adicciones
 Planeación de actividades
Otro de los pasos a seguir es la PLANEACIÓN; en ella precisarás el curso de acción para
realizar tus
activades, y una vez establecido, y ubicadas las problemáticas, estás en posibilidad de
planear las
actividades que consideres pertinentes; esto significa qué hacer, para qué hacerlo,
cómo y cuándo hacerlo.
Así podrás determinar la secuencia de operación, por lo que es necesario que
identifiques previamente los
recursos materiales y humanos con que cuentas para llevar a cabo tu plan y trata de
aprovechar al máximo
lo que ya existe en la comunidad; no olvides que en la planeación debes involucrar a la
comunidad en las
acciones que vas a emprender, recuerda que en todas partes siempre hay personas o
grupos deseosos de
participar en programas de ayuda a la comunidad, sólo falta organizarlos y canalizarlos
para que apoyen el
trabajo.
Planear implica de nueva cuenta un proceso que también consta de pasos, para
facilitarte este punto
te presentamos otra técnica que te permitirá conocer la secuencia que debe seguirse
en un proceso de
planificación.
 Organización
Por otro lado si partimos de la idea de que una persona usa drogas para responder a
una necesidad
insatisfecha, la solución radica en tratar de cubrir ésta por otros medios que no sean
nocivos, por
lo que la búsqueda de alternativas debe partir del examen de esas posibles causas,
para así ofrecer
opciones que sean válidas.
Así como las causas pueden ser de toda índole, también lo son las alternativas para
satisfacerlas, esta
variedad no tiene otro límite más que la imaginación, en este sentido tú, como
facilitador y, o coordinador
podrás llevar a cabo diversas actividades.
Para eso darás otro paso importante dentro de todo este proceso y ese se llama
ORGANIZACIÓN, en
ella combinarás todos los elementos con los que cuentas para que las acciones o
actividades sean las
apropiadas para lograr tus objetivos. Una técnica que puede auxiliarte en el
conocimiento de este paso.

 Gestión
Otra actividad que tendrás que realizar y la cual necesita de todas tus habilidades de
convencimiento,
es la GESTIÓN, entendida como todas las acciones que tendrás que llevar a cabo ante
las instancias
gubernamentales, locales, públicas o privadas, a fin de obtener apoyos para tus
actividades; para ello existe
un documento que puede auxiliarte en tu propósito, es un documento de
correspondencia oficial y en él se
solicita autorización, servicio o apoyo de las instituciones, autoridades.

 Participación de la comunidad a través


de la convocatoria y difusión

B. Implementación de estrategias de intervención


por tipo de droga
Ahora es momento de llevar a cabo el llamado a la comunidad para que asista y participe en
nuestras
actividades planeadas. Esto es lo que conocemos como CONVOCACIÓN y al igual que en los otros
pasos existe un elemento el cual puede ayudarte para la realización de este punto y es conocido
como
convocatoria y sus características son las siguientes:
• Encabezado. Este debe hacer alusión al evento, así como a la importancia de la participación
comunitaria
• Institución. Nombre de la institución o grupo que coordina las actividades
• Bases. Normas que regirán el evento, las cuales pueden variar de acuerdo a las actividades de
que se trate
• Lema. De la institución o grupo que coordina la actividad
DIFUNDIR
La DIFUSIÓN es el proceso mediante el cual puedes llegar a grandes grupos de personas a través
de
diferentes medios, está muy relacionada con el paso anterior y se realiza con la finalidad de
motivar una
acción del público receptor, ya sea de información o comunicación; para llevarla a cabo existen
múltiples
medios, éstos tienen como objetivo representar de manera objetiva, clara y comprensible
información de
poca extensión de manera individual o colectiva.
Sus características generales son las siguientes:
• Tamaño: Debe estar en función de los fines a los que se destine y el tipo de información que se
maneje
• Color: Se recomienda usar variedad de colores y que dentro de lo posible sean ópticos (verde,
azul,
amarillo, etc.). Debe ser aplicado de acuerdo a los propósitos que se persigan y la realidad que se
quiera enseñar; el color es importante para subrayar y destacar una información, no debe
exagerarse
pues entorpecerá la percepción
• Consideraciones: Los textos deben ser claros (emplear letra clara, de preferencia de imprenta),
concisos (que se refieran al tema únicamente), concretos (sintetizar las ideas), evitar aglomerar
textos
e imágenes; éstas deben ser agradables, simpáticas y cuando se pueda que sean chuscas

 Tabaco
Farmacodinamia.
La iniciación del hábito de fumar guarda muy estrecha relación con factores psicológicos y
sociales. Los jóvenes aún se inician a temprana edad (con oscilaciones entre los 12-17 años
aproximadamente) en casi todos lo países del orbe. Se dice que las razones para hacerlo tienen
que ver con alguna “necesidad interior” o bien obedece a un conjunto de razones sociales. Sea
como fuere, se sabe que la nicotina del tabaco es el reforzador de la conducta de fumar en el
individuo habituado, pero sin duda otros muchos factores se encuentran implicados además de
la regulación plasmática de nicotina.
En los humanos, la nicotina provoca un decremento en el tono muscular esquelético con la
consecuente depresión del reflejo patelar, siendo el curso de ambos paralelo a los niveles
nicotínicos encontrados en el plasma. Además, existe un modelo característico de
alertamiento encontrado en el electroencefalograma (desincronización y decremento de la
actividad Alfa) y una estimulación conductual, lo cual habla claramente de la estimulación que
ejerce sobre el SNC.

Farmacocinetica.
Farmacocinética
La nicotina se absorbe no sólo por mucosa oral y el tubo digestivo sino por la piel y el aparto
respiratorio. Del 80-90% de la dosis se metaboliza en el hígado y en menor grado en el riñón y
pulmón. El principal metabolito de la nicotina es el ácido Gama 3 piridil-gamaoxobutírico y se
elimina fundamentalmente por vía renal, donde su velocidad de excreción depende del pH o
acidificación de la orina. Puede ser excretada simultáneamente por la leche de las madres
fumadoras, en cierta proporción a la dosis consumida. Una persona fumadora fuerte o
pesada, puede eliminar por la leche hasta 0.5 mg por litro.

Toxología.
El tabaco es una de las sustancias más tóxicas de las que se tiene noción. Actúa a una
velocidad comparable a la del cianuro potásico. Las intoxicaciones involuntarias ocurren
frecuentemente como consecuencia de la ingestión de insecticidas o nebulizadores en las que la
nicotina se encuentra presente; o bien, cuando los niños ingieren dosis de productos con tabaco.
La dosis fatal media para un adulto es probablemente cercana a 60 mg. De hecho, hay cigarros
que pueden contener 20-30 mg en total. Aparentemente, la absorción gástrica de la nicotina
proveniente del tabaco no es significativa para explicar el vómito que se presenta en respuesta a
la dosis, éste puede tener origen central.
El porcentaje de nicotina habido en los cigarrillos es muy variable, con rangos que oscilan
entre 0.5-8.0 mg. Un promedio habitual de nicotina por cigarrillo es de 6-8 mg. En cambio, en
el cigarro puro los promedios de su manufactura oscilan entre 15 a más de 40 miligramos.
Se han aislado más de 500 componentes de las partículas y gas inhalado del cigarrillo. Además
de piridina y otras bases nitrogenadas, ácidos volátiles, sustancias fenólicas y acroleína, se
encuentran también muchos compuestos que indudablemente participan en producción de la
irritación de la mucosa respiratoria, y son productos potencialmente carcinogénicos.

Tratamiento
Cuando la intoxicación es resultado de ingestión oral, se debe inducir el vómito cuanto antes,
si es posible, con jarabe de ipecacuana o realizar lavado gástrico para remover las dosis
remanentes en la cavidad gástrica o aplicar vía sonda nasogástrica, carbón activado para ser
depositado en cavidad. La respiración artificial con administración de oxígeno debe
implantarse cuanto antes y mientras sea necesaria, así como otras medidas de manejo,
incluidas las pertinentes al estado de choque.
 Alcohol
Farmacodinamia
El etanol actúa como un agente perturbador inespecífico de la membrana neuronal alterando
tanto su permeabilidad como las propiedades de sus componentes lípidos. Algunos de los
efectos bioquímicos y conductuales causados por el alcohol, pueden deberse al incremento de
la transmisión inhibitoria, probablemente mediada por los receptores GABA. Esta potenciación
de los efectos GABAérgicos podría deberse a un aumento en el paso de los iones cloruro
cargados negativamente, hacia el interior de la célula. El etanol también afecta la transmisión
de glicina, la cual es un importante neurotransmisor inhibidor.
Tanto la serotonina como la dopamina y noradrenalina parecen tener relación con la
capacidad reforzadora del etanol en el mantenimiento de la “conducta de beber”. En el caso de
la dopamina, la potenciación del flujo de calcio puede ser responsable del efecto del etanol
sobre las neuronas dopaminérgicas.
El síndrome de abstinencia, por otra parte, parece estar relacionado con la reducción tanto
de la inhibición gabaérgica, como de la actividad del glutamato, al actuar este último como un
neurotransmisor inhibidor de la excitación neuronal.
El deterioro de la actividad amnésica, la hipoxia y las crisis convulsivas, se relacionan con
la actividad de los receptores NMDA, los cuales funcionan a partir de la acción excitadora del
glutamato.
El etanol altera también otros procesos celulares de neurotransmisión, a través de la
modificación de la actividad enzimática de los sistemas de generación de “segundos
mensajeros”.
Farmacocinética
El alcohol etílico etanol se absorbe rápidamente por el tubo digestivo a nivel del estómago,
intestino delgado y colon. El etanol vaporizado puede absorberse vía inhalación hacia los
pulmones para de ahí diseminarse por la circulación general a todo el organismo. El tejido
subcutáneo y la piel son vías a través de las cuales el alcohol también puede ser absorbido, sin
embargo, esta última vía es poco importante en la práctica. Cuando el vaciamiento estomacal se
retarda a causa del piloroespasmo porla elevada concentración de etanol, la absorción intestinal
también se lentifica. La absorción completa del alcohol requiere aroximadamente seis horas o
más, según el volumen y concentración de la sustancia, presencia de alimento en el estómago y
tiempo en el que la bebida se ha ingerido, entre otros factores simultáneos.
El hígado es el lugar donde predominantemente se efectúa su oxidación, aunque órganos
tales como el corazón y el estómago pueden metabolizar también el producto. Para ello, se
requiere de la acción de dos enzimas dependientes del cofactor Nicotinamida Adenina Dime-
cleótido, NAD: la deshidrogenasa alcohólica y la deshidrogenasa del acetaldehido.
Entre 90-98% del etanol ingerido es oxidado y metabolizado en el cuerpo, el resto se excreta en
forma inalterada. La velocidad de eliminación del etanol es de 10 ml/h en un hombre con un
peso corporal promedio de 70 kg. Las mujeres independientemente de su peso, metabolizan el
etanol con mayor lentitud.
Toxicología
Los efectos tóxicos del alcohol mantienen relación con las concentraciones de la sustancia en la
sangre; de esa forma, cuando el nivel de etanol en sangre ( NAS) no rebasa los 15 mg/100 ml
prácticamente no se produce ninguna alteración en el sujeto. Cuando las concentraciones
alcanzan los 30 mg/100 ml pocos son los efectos que se observan en las personas que no han
desarrollado aún tolerancia al etanol.
A los 50 mg/100 ml las respuestas y reacciones se lentifican y los procesos mentales
integrativos comienzan a alterarse. A una concentración de entre 100-150 mg/100 ml la mayor
parte de las personas muestran signos evidentes de intoxicación, exhibiendo ataxia y un
lenguaje disártrico. Es importante mencionar que esta es la dosis farmacológica que define el
estado de intoxicación etílica.
Si la ingestión continúa, las funciones físicas y congnitivas se alteran, pudiendo llegar al
deceso tras el estado de coma. Este ocurre a dosis de aproximadamente 400 mg/100 ml y la
muerte puede producirse en la mayor parte de los casos cuando el NAS rebasa los 600 mg/100
ml.
Información reciente sobre la cantidad de alcohol que beben las mujeres durante su preñez,
señala que la posible secuencia teratógena no se presenta cuando la embarazada consume un
máximo de 1-2 tragos al día durante el primer trimestre (dosis habitual de 1 onza, equivalente a
30 c.c. de alcohol), ni esta posibilidad resulta mayor a la de aquellas mujeres que no son
bebedoras.
Tratamiento
en todos los casos, dado el daño potencial que puede producirse al SNC, especialmente en
aquellos pacientes que han experimentado repetidos episodios o en aquellos que han sido
tratados inadecuadamente durante los brotes previos.
El tratamiento del síndrome de abstinencia alcohólica debe ser determinado en función de
las dosis de etanol más recientemente ingeridas, así como del momento en que ocurrió la última
ingestión. Sin embargo, la evaluación clínica en el momento de la admisión −y sucesivamente
horas después de ésta−, es aún más importante para especificar las necesidades de las personas
que han consumido alcohol en un periodo de días o semanas.
La decisión de efectuar el tratamiento del síndrome de abstinencia en la consulta externa o en
un medio hospitalario, se determina por la gravedad del síndrome y por el estado general de
salud del paciente. Pero conviene recordar que la tasa de fallecimiento por esta entidad varía
entre 5-15% en Estados Unidos y en México se calcula sea mayor, debido al ámbito y calidad
de los cuidados que se les otorga. No es raro encontrar que los pacientes son maltratados por el
personal clínico y paraclínico, en tanto el alcoholismo y la mayoría de las adicciones, no son
vistas aún con enfoque médico y psicosocial sino desde la óptica del modelo moral, como un
vicio.

 Drogas ilegales Cocaína


Farmacodinamia
La cocaína no produce un solo tipo de efecto sobre los neurotrans-misores, sino que ejerce
acciones múltiples y simultáneas en los varios sitios donde éstos se encuentran localizados. Su
acción euforizante parece deberse al bloqueo del mecanismo de recaptura de dopamina,
serotonina (5HT) y noreprimefina (EN), lo cual causa un incremento en las concentraciones de
esta sustancia en la hendidura sináptica, creando un aumento en la neurotransmisión en los
sistemas mesolímbicos y mesocorticales dopaminérgicos asociados con la gratificación. La
euforia característica del síndrome de intoxicación puede ser resultante del efecto de la cocaína
en varios sistemas neurotransmisores que interactúan entre sí.
El consumo crónico de cocaína induce la hipersensibilidad de los receptores
catecolaminérgicos, por lo que la anhedonia, síntoma frecuente en los farmacodependientes de
este psicotrópico, podría explicarse por una suspensión de la transmisión dopaminérgica,
causada por la inhibición de la retroalimentación en el autorreceptor, a partir del desarrollo de
la hipersensibilidad dopaminérgica del mismo.
Farmacocinética
A pesar de la vasoconstricción local inducida por la cocaína, su absorción es rápida y puede
fácilmente exceder la rapidez de excreción.
Las manifestaciones de la intoxicación por cocaína ocurren con diferente rapidez de
acuerdo con la vía de administración, la pureza de la sustancia y la dosis. Su inyección
endovenosa produce un efecto clínico a los primeros 15 segundos, desapareciendo 10 minutos
después. La inhalación de cocaína induce un estado de intoxicación dentro de los primeros 2
minutos y persiste a lo largo de 1-2 horas. La cocaína se absorbe fácilmente en todos los sitios
donde se aplica, incluyendo las mucosas; cuando se administra por vía oral, se hidroliza en gran
parte en el conducto digestivo, perdiendo por tanto, su eficacia.
La vida media del efecto de la cocaína i.v. o fumada es de aproximadamente 40 minutos, en
cambio, cuando se usa por la vía nasal, la vida media de este tóxico se estima de poco menos de
2 horas.
La cocaína se metaboliza en el hígado, aunque una parte es excretada en forma inalterada
por vía renal. El tejido hepático tiene capacidad para metabolizar una dosis letal mínima de
cocaína en el transcurso de 1 hora.
A diferencia del clorhidrato de cocaína, el crack se evapora a temperaturas relativamente bajas
y su absorción y distribución desde los pulmones al corazón y el cerebro es muy rápida y
completa, induciendo un estado de intoxicación en menos de 120 segundos, que persiste por
espacio de 5-10 minutos.
Toxicología
El perfil toxicológico de esta sustancia está determinado en gran parte por la relativa facilidad
de absorción y la más lenta capacidad de excreción. Por ello, se considera que es un
psicotrópico que puede resultar muy tóxico, aun a dosis de 20 mg pueden presentarse
reacciones tóxicas severas.
Las altas concentraciones de la sustancia que aparecen en la sangre en un tiempo relativamente
breve mantienen relación con el incremento de las complicaciones cardiovasculares y
pulmonares, así como los accidentes mortales.
Tratamiento

Como inicio del tratamiento del síndrome de intoxicación por cocaína, es necesario considerar
las posibles alternativas para su desintoxi-cación, ya sea un medio ambulatorio o en servicio
hospitalario.
En el primer caso, a partir de un periodo de observación, se valora la evolución del cuadro;
si éste mejora con una disminución de los síntomas y si el individuo no presenta alteraciones
físicas coexistentes, el manejo subsecuente puede ser de tipo ambulatorio.
La decisión de hospitalizar a un paciente debe basarse en la severidad del síndrome de
intoxicación, la preocupación clínica por un probable daño a ciertos órganos, o la necesidad de
un tratamiento u observación continuados que requieran recursos humanos y materiales
específicos. Los pacientes que presentan hipertermia, isquemia del miocardio, crisis
convulsivas, estado de coma, o que presentan episodios de confusión o alteraciones psicóticas,
deben ser ingresados a una unidad hospitalaria.
La toma de decisiones hacia una u otra alternativa depende de una minuciosa evaluación
física y mental del estado del paciente. Si existe alguna duda acerca de la presencia de
complicaciones cardiovasculares −tales como el infarto del miocardio−, el trtamiento
intrahospitalario es preferible.
El tratamiento del síndrome de intoxicación por cocaína y sus complicaciones es
básicamente farmacológico. Los objetivos se dirigen al alivio de los síntomas de ansiedad,
agitación y de las alteraciones en la tensión arterial y el pulso.
La ansiedad puede ser controlada administrando diazepam (Valium) en dosis i.m. de 10-20
mg o i.v. muy lentamente, a una velocidad de inyección de 1 mililitro por minuto, debido al
riesgo de paro respiratorio.
Si el sujeto desarrolla hipertensión arterial, el propanolol (Inderalici) puede usarse a dosis
orales de 40-80 mg 3 veces al día. El propanolol también es útil para controlar la taquicardia y
la arritmia o extrasistolia. Cuando la hipertensión es severa y se requiere un control inmediato,
la administración i.v. de nitroprusiato de sodio a dosis de 0.5-1.5 mcg/kg/min. se hace
necesaria. Cuando este medicamento se administra deben evaluarse periódicamente las
variables hemodinámicas esenciales.
Cuando existe dolor abdominal, este síntoma debe ser valorado de manera continua, ya que
puede evolucionar a una isquemia mesentérica. En general el dolor abdominal no complicado
se resuelve por sí mismo y de manera espontánea.
El dolor torácico también desaparece, una vez que disminuye el efecto farmacológico del
tóxico; en algunos casos el dolor resulta de isquemia miocárdica o de su grado más avanzado
de infarto, por lo que la valoración electrocardiográfica es muy importante.
El tratamiento de emergencia del Síndrome de Intoxicación por cocaína incluye varios
pasos:
 Es necesario evaluar cuidadosamente la condición general del individuo. El examen físico
debe enfatizar la búsqueda de signos ocultos de traumatismo.
 El lavado de las mucosas puede ser útil para remover residuos del tóxico, si esas fueron las
vías de administración. Debe canalizarse enseguida una vena para facilitar la
administraciónde líquidos y de medicamentos necesarios.
 Dado que el paciente puede encontrarse agitado, es necesario tomar las medidas de protección
adecuadas para evitar que se haga daño. Sin embargo, y esto es muy importante, la
sujeción física será evitada en la medida de lo posible, ya que puede precipitar la
rabdomiólisis.
 La agitación y la ansiedad pueden ser aliviadas mediante la administración de una dosis i.v.
de 10 mg de diazepam (Valium) o a la velocidad de inyección mencionada (1 mililitro por
minuto).
 La vigilancia del pulso, de los sonidos cardiacos y de la tensión arterial debe efectuarse cada
15 minutos por espacio de varias horas hasta corroborar que el cuadro se estabiliza.
 Si el estado del paciente mejora, se pueden hacer arreglos para continuar el tratamiento de la
dependencia en una unidad de consulta externa. La mayor parte de los pacientes que se ad -
miten en los hospitales a causa de intoxicación por cocaína, se encuentran en condiciones
de ser egresados en las primeras 24 horas, para continuar el manejo de su dependencia en
forma ambulatoria.
 Si la persona muestra signos de deterioro del estado de conciencia, debe procederse de
acuerdo con los lineamientos proporcionados para el cuidado de estos pacientes.
 Los síntomas de isquemia miocárdica deben ser tratados con nitratos del tipo del dinitrato de
isosorbide (Isorbid) o vasodilatadores equivalentes a dosis v.o. de 10-40 mg divididos en 3
tomas.
 El manejo de las crisis convulsivas debe llevarse a cabo según indicaciones.
 Si aparece hipertensión intracraneana debe usarse ya sea una solución de urea hipertónica a
dosis i.v. de 0.5-1.5 g/kg por un periodo de 10-30 min, o una solución de manitol al 20% en
dosis i.v. de 1-3 g/kg, para ser administrado en un de 10-30 minutos. La vigilancia de las
funciones cardiaca y respiratoria debe proceder en forma de observación constante. Si el
estado del paciente progresa hacia la inconsciencia, deberá ser manejado hospitalariamente
en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

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