100% encontró este documento útil (2 votos)
932 vistas2 páginas

Trastorno psicótico por metanfetamina

Este paciente de 30 años, camionero casado, ingresó a una clínica psiquiátrica porque creía que un grupo mafioso lo perseguía y quería matarlo, aunque no podía explicar por qué. Tenía antecedentes de abuso de metanfetamina durante años. Después de dejar la droga, comenzó a sentirse cansado y deprimido, y a creer que traficantes planeaban matarlo. Fue diagnosticado con un trastorno psicótico de comienzo tardío debido al consumo de metanfetamina y

Cargado por

Nereyda Quezada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
932 vistas2 páginas

Trastorno psicótico por metanfetamina

Este paciente de 30 años, camionero casado, ingresó a una clínica psiquiátrica porque creía que un grupo mafioso lo perseguía y quería matarlo, aunque no podía explicar por qué. Tenía antecedentes de abuso de metanfetamina durante años. Después de dejar la droga, comenzó a sentirse cansado y deprimido, y a creer que traficantes planeaban matarlo. Fue diagnosticado con un trastorno psicótico de comienzo tardío debido al consumo de metanfetamina y

Cargado por

Nereyda Quezada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Caso 5

El paciente es un camionero casado de treinta años.


Motivo de consulta: El paciente ingresó a una clínica psiquiátrica porque sentía que un grupo
mafioso lo perseguía y quería matarlo. No podía explicar por qué lo habrían de matar, pero había
estado escuchando voces de gente que él sospechada eran narcotraficantes y que discutían la manera
de atraparlo y matarlo. Anteriormente había tenido encuentros con traficantes porque durante años
había consumido metanfetamina. A los 25 años uno de sus compañeros lo convenció que probara
esta droga. Después de una inyección intravenosa de 20 mg. comenzó a sentirse bien, tuvo la
sensación de sentirse todopoderoso y su sueño y cansancio desaparecieron. Después de usar
metanfetamina unas cuantas veces, se dio cuenta de que no podía dejar de consumirla.
Constantemente pensaba cómo conseguirla y comenzó a aumentar las dosis. Cuando no podía
conseguir metanfetamina se sentía letárgico y somnoliento, y se volvía irritable y disfórico. Su
esposa se dió cuenta de que consumía drogas y trató de persuadirlo para que las dejara porque la
convivencia se hacía difícil y él se convertía en un estorbo para ella y sus hijos. Dos meses antes de
la internación había perdido el trabajo por haberse comportado agresivamente con sus compañeros,
alegando que ellos habían interferido con su trabajo y tratado de perjudicarlo. Al no tener los
medios, tuvo que reducir el consumo diario inyectable de metanfetamina, sólo a algunas ocasiones y
por fin la dejó totalmente después de que su esposa lo amenazó con irse con sus hijos y divorciarse.
Luego de dejar la droga comenzó a sentirse muy cansado, lúgubre, y a menudo se sentaba en una
silla sin hacer nada. Unas semanas más tarde le dijo a su esposa que no se animaba a salir de la casa
porque había oído a traficantes hablar de él en la calle, les oía decir cómo se desharían de una
persona tan inservible. Al mismo tiempo se lo veía tenso y aprehensivo. Quería que cerraran todas
las puertas y ventanas, y se negaba a comer porque tenía miedo de que su comida estuviera
envenenada. Su esposa lo llevó a un médico clínico quien lo derivó a un hospital psiquiátrico.
Antecedentes: El paciente es el menor de dos hermanos varones. Su padre era almacenero. En la
escuela fue buen alumno, y al terminar la secundaria tuvo varios empleos como obrero no
calificado. A los 21 años se casó con una mujer de su edad que trabajaba como mesera en un
restaurante. Se mudaron a otra ciudad donde consiguió trabajo como camionero. Tuvieron tres hijos
y vivían en un departamento pequeño. Su nivel de vida era bastante pobre.
La salud somática del paciente había sido buena con anterioridad pero los últimos años se había
quejado de debilidad muscular y dificultad para caminar. Estos problemas comenzaron después de
comenzar a consumir metanfetamina inyectable, pero no quiso consultar al médico.
Datos actuales: Al ser examinado, el paciente se veía reticente y retraído y sólo daba respuestas
cortas a las preguntas. Parecía tener un estado de ánimo neutro, pero admitió que se sentía
perseguido por una banda de traficantes de drogas y que a veces los oía hablar de él, a quien se
referían en tercera persona. Estaba lúcido, globalmente orientado y no mostraba impedimento en
sus funciones cognitivas.
El examen físico, incluyendo el neurológico, no reveló anormalidades más allá de las marcas de
agujas en su brazo izquierdo como resultado de las inyecciones de metanfetamina. El EEG era
normal.
Se lo trató con 6 mg de haloperidol por día. Después de dos semanas los síntomas desaparecieron y
fue dado de alta. No regresó para su tratamiento de control.
Caso 5
Discusión: Este paciente presenta síntomas de tipo esquizofrénicos, los que se desarrollaron unas semanas
después de interrumpir un largo y constante consumo abusivo de metanfetamina. El advenimiento de
perturbaciones psicóticas parece relacionado con el abuso de la sustancia y no aparenta ser causado por otro
trastorno mental. Por lo tanto coincide con los criterios de un trastorno psicótico de comienzo tardío debido
al consumo de metanfetamina (F15.75).
El paciente también parece responder al criterio del síndrome de dependencia a la metanfetamina con falta de
capacidad para controlarse, y síntomas de abstinencia durante un período mayor de un mes.

F15.75 Trastorno psicótico de comienzo tardío, debido al consumo de metanfetamina con diagnóstico
subsidiario de

F15.2 Síndrome de dependencia por consumo de metanfetamina.

También podría gustarte