Escuelas Experimentales del Comportamiento
Ensayo
Actividad 8 - Tarea - Análisis funcional del comportamiento
Cindy Paola Noriega Arteaga
C.C. 1068813672
Tutora: María Isabel Gaitán Camelo
Psicología
Corporación Universitaria Iberoamericana
Valencia –Córdoba
22-03-2020
Objetivo del análisis funcional de la conducta.
El Análisis Funcional de la Conducta es un sistema de organización de la información e
identificación de las relaciones funcionales de los problemas conductuales del paciente,
problemas conductuales, sus causas, y su medición.
Su objetivo es facilitar la creación de un plan de tratamiento que tendrá un efecto mayor la
modificación conductas problemáticas en diferentes ámbitos y contextos. El fenómeno
denominado la magnitud del efecto es el cambio producido en las conductas o los eventos
antes y después del tratamiento, que reflejan mayores mejoras en la calidad de vida, el
logro de los objetivos del tratamiento, o la mayor reducción en la frecuencia, duración e
intensidad de los problemas conductuales. Las entrevistas funcionales de la conducta, los
cuestionarios y las listas de verificación son útiles métodos de auto-informe para la
evaluación idiográfica de los problemas conductuales de una persona. Se denominan
métodos de auto-informe de conducta funcionales, porque están diseñados para describir y
explicar el comportamiento humano.
Las relaciones funcionales de los problemas conductuales en una persona a través de las
situaciones y contextos (Barbour y Davison, 2004; Fernández-Ballesteros, 2004).
Un análisis funcional es compatible con un enfoque constructivo de la evaluación, donde el
objetivo es aumentar las conductas deseables y reducir conductas indeseables. Por lo tanto,
un enfoque constructivo de la evaluación se basa en identificar las fortalezas y los recursos
disponibles de una persona, y los objetivos positivos de la intervención (Haynes y O'Brien,
2000).
Relevancia del análisis funcional de la conducta.
Organiza
El análisis funcional de la conducta En primer lugar, centra la atención en identificar y
describir las conductas de la persona; En segundo lugar, la atención se centra en la
identificación de las relaciones funcionales entre los problemas conductuales de una
persona y sus causas; también en las causas importantes ([Link]., mejora la calidad de vida) y
modificables (es decir, susceptible de modificación) de los problemas conductuales de una
persona. Por último, la evaluación conductual se centra en las causas ambientales
contemporáneas ([Link]., eventos que coexisten con el tiempo), así como en las causas
cognitivas ([Link]., pensamientos disfuncionales) y fisiológicas ([Link]., elevada frecuencia
cardíaca) de los problemas conductuales de una persona.
Comprende
El evaluador y orienta su evaluación teniendo en cuenta la sensibilidad del individuo
evaluado, y las diferencias individuales que pueden influir en el proceso de evaluación y los
resultados.
El evaluador obtiene el consentimiento informado, respetando los derechos y la autonomía
de la persona; asegura una buena relación entre el cliente y él mismo durante el proceso de
evaluación; y colabora en el establecimiento de objetivos de evaluación con la persona o
personas evaluadas.
También es sensible a las diferencias individuales -una persona de edad, sexo, etnia, nivel
socioeconómico, orientación sexual, afiliación religiosa, y la limitación física y cognitiva-
que puedan afectar a la validez de los datos recogidos y las consecuencias que se derivan de
los datos ([Link]., las decisiones de tratamiento y evaluaciones de resultados).
De este modo, la evaluación de la conducta fomenta la autonomía y singularidad de un
individuo, y al tiempo mantiene la relación cliente-evaluador.
Identifica: Relaciones funcionales modificables e importantes del problema conductual de
una persona Dentro de los campos del análisis de conducta, el análisis funcional a menudo
se refiere a la manipulación sistemática de una variable independiente ([Link]., el efecto de la
atención de sus compañeros o la presencia de diferentes profesores sobre las conductas
agresivas en el aula) y la observación de sus efectos en la conducta controlada, la
investigación experimental de un individuo aislado ([Link]., la replicación con diseños ABAB
donde A = observación básica, y B = condición de intervención)
Haynes y colaboradores (1993) lo definen como la identificación de relaciones relevantes,
controlables, causal-funcionales y no causales que aplican a conductas particulares de un
individuo. En el marco del análisis funcional, el caso se formula en términos de las
relaciones entre las características de comportamiento y eventos asociados; la información
sobre estas relaciones se deriva de métodos de evaluación, guiados por la investigación
empírica previa con problemas de comportamiento similares. Desde esta aproximación se
considera que los problemas covarían con diferentes eventos o situaciones para su
ocurrencia, intensidad o duración; es decir, una relación funcional entre variables implica
que ambas comparten varianza (ViruesOrtega y Haynes, 2005)
Las variables y relaciones causales de los problemas y de los objetivos de la intervención
son componentes importantes de la formulación del caso, ya que la intervención a menudo
intenta modificar las variables hipotéticas que influyen sobre los mismos; así, en el análisis
funcional se hace hincapié en los problemas más relevantes y en las variables causales más
importantes y modificables (Keawe´aimoku Kaholokula y cols., 2013).
El modelo propuesto por Rodríguez-Alcalá incluye la evaluación de los siguientes
elementos: (1) Factores predisponentes: como parte de los antecedentes de los
comportamientos a trabajar en terapia, se identificarán aspectos de la historia del paciente,
características de personalidad, experiencias previas, recursos o falta de recursos y
habilidades, entre otros aspectos que lo hicieron vulnerable a presentar los problemas por
los que acude a terapia. En terapia cognitivo-conductual, la detección de factores
predisponentes puede extenderse y explorar, mediante la entrevista, muchos aspectos de la
historia del paciente.
En la integración práctica de los enfoques centrados en soluciones y cognitivo-conductual,
no debe perderse de vista que se trata de un modelo de terapia breve, en el que tal vez no se
profundice en algunos aspectos de la historia del paciente. Sin embargo, es relevante
identificar la mayor cantidad posible de factores predisponentes e incluirlos en el
tratamiento. Así, por ejemplo, en el tratamiento se puede trabajar el desarrollo de algunas
habilidades en el paciente, o la reinterpretación de experiencias previas.
(2) Factores desencadenantes: como parte de los antecedentes, identificar la situación o
evento a partir del cual se iniciaron o se agravaron los problemas por los que el paciente
decidió acudir a terapia. Esto permitirá un mejor pronóstico del caso y en algunas
ocasiones, enfocar la reestructuración cognitiva a un evento en particular. En algunos casos
no es fácil identificar un evento o situación que detonó la problemática del paciente, en
otros casos, el paciente lo recuerda con todo detalle. El terapeuta debe prestar atención al
discurso del paciente para detectar eventos relacionados temporalmente con el inicio de la
situación problema, éstos se considerarán como hipótesis de los eventos desencadenantes y
a lo largo de las sesiones se confirmarán o rechazarán estas hipótesis.
(3) Factores de control: hacen referencia a las situaciones en las cuales se manifiestan
actualmente los problemas del paciente. Keawe´aimoku Kaholokula y colaboradores (2013)
enfatizan que el análisis funcional busca las variables causales y que estas pueden incluir
comportamientos, emociones y cogniciones, inmediatamente antecedentes al problema o
circunstancias ambientales y contingencias de respuestas externas o internas. Estos aspectos
deben explorarse para identificar y diferenciar factores desencadenantes y factores de
control. Para el terapeuta en formación, en ocasiones resulta confuso diferenciar entre
factores desencadenantes y factores de control. En terapia breve, el énfasis se haría en los
factores de control, explorando cuando, con quien, donde, es cuando se presentan o agravan
los síntomas cognitivos, conductuales y/o fisiológicos asociados a la situación problema.
Ayuda para su identificación que el paciente describa con todo detalle la última vez que se
presentó la situación problema, incluyendo que pasó antes, durante y después.
(4) Situaciones Problema: aún y cuando el terapeuta se enfoque en soluciones, es de mucha
utilidad obtener la descripción detallada de las situaciones problema que llevan al paciente
a terapia. Es así que, sin perder de vista el enfoque centrado en soluciones, se retoma la
parte cognitivo-conductual en la que se hace necesaria conocer los aspectos cognitivos,
conductuales y fisiológicos de la problemática del paciente. De acuerdo a Keawe´aimoku
Kaholokula y colaboradores (2013), el análisis funcional se centra sobre los principales
problemas de comportamiento u objetivos del tratamiento del cliente; ayuda a tomar
decisiones describir los problemas reflejados en función de los sistema de respuesta
(cognitivo, fisiológico o motor) y según distintas dimensiones (frecuencia, duración o
severidad). Las variables que influyen en los diferentes sistemas de respuesta o
dimensiones, pueden no ser las mismas. Se trata de dejar hablar al paciente sobre el
problema, que se sienta validado por el terapeuta y no descalificado al pedirle que ignore el
problema y hable solo de excepciones o soluciones. O’Hanlon y Beadle, (1999) y
O’Hanlon (2003) hacen énfasis en la importancia de dar un espacio al paciente para que
describa con detalle la situación que lo llevó a terapia y es en esta descripción cuando el
terapeuta podrá identificar exactamente como se presenta la situación problema en el caso
en particular.
(5) Factores de mantenimiento: se refiere a todo aquello que hace que el problema o
situación que llevó al paciente a terapia siga ocurriendo. Considerando que la fuerza de una
relación causal refleja el grado en el que los cambios en una variable se asocian a los
cambios en otra variable (Keawe´aimoku Kaholokula y cols., 2013), un factor de
mantenimiento sería una consecuencia que al ser modificada hará que varíe la situación
problema. Para identificarlos, el terapeuta deberá poner atención a la descripción del
problema que hace el paciente, sobre todo a lo que suele suceder después de la situación
problema. En algunas ocasiones los factores de mantenimiento son pensamientos
recurrentes, en otras ocasiones son consecuencias reforzantes para el paciente que el medio
ambiente, la familia o los amigos proporciona, algunas veces sin darse cuenta. Esto no
quiere decir que el paciente tenga control de su situación, de ser así, no asistiría a terapia,
en algunas ocasiones, este patrón en torno al problema se ha repetido por un largo periodo
de tiempo y el paciente no es del todo capaz de identificar lo que sucede, pero al describir
la última vez que ocurrió el problema, el terapeuta podrá hacer hipótesis al respecto. En la
intervención, ayuda la modificación de patrones en torno al problema que describe
O’Hanlon como característico del trabajo que realizaba Milton Eickson (O’Hanlon y
Weiner-Davis,1990 y O’Hanlon y Beadle, 1999).
La presentación de la información obtenida para el análisis funcional, puede hacerse de
forma gráfica, tal como lo proponen Keawe´aimoku Kaholokula y colaboradores (2013), lo
que permite comunicar con claridad el análisis funcional a otras personas, para enseñar a
formular casos clínicos y para elegir el mejor enfoque para el tratamiento. Los beneficios
del uso del análisis funcional para la ciencia y la práctica se reconocen por la extensión de
su aplicación a una gran variedad problemáticas y análisis de tratamientos, incluyendo las
ventajas de hablar desde una aproximación funcional para entender y tratar conductas de
importancia, de cualquier tipo de problemática y cualquier población estudiada (Beavers y
cols., 2013).
El paradigma de la evaluación conductual emplea métodos y estrategias de evaluación que
pueden capturar la naturaleza dinámica y condicional de los problemas conductuales de una
persona. Es decir, cómo el comportamiento y sus causas pueden modificarse con el paso del
tiempo ([Link]., cambios diarios o semanales), la configuración ([Link]., casa versus trabajo), y
los contextos ([Link]., los diferentes estados de la persona). Este énfasis en la sensibilidad al
cambio sirve para mejorar la validez de nuestros criterios en la investigación clínica y la
formulación de casos clínicos, lo que facilita las decisiones de tratamiento, las predicciones
sobre el riesgo de sufrir daños o la recaída después del tratamiento, y los resultados del
tratamiento
Conclusión
El término análisis funcional fue usado originalmente como referencia a una demostración
empírica del control de una conducta por los eventos consecuentes (Skinner, 1953 en
Virues-Ortega y Haynes, 2005). Kanfer y Saslow (1965), indicaron que un efectivo análisis
funcional, como procedimiento diagnóstico, haría posible que los métodos terapéuticos se
relacionaran directamente con la información obtenida a partir de una evaluación continua
de los comportamientos del paciente y los estímulos que controlan dicho comportamiento.
Puedo concluir que el análisis funcional de la conducta como primera medida permite
organizar la información más importante del paciente, teniendo en cuenta si tiene
antecedentes de malos comportamientos en sus familia, trabajo, barrio, y en la sociedad en
general, una vez se haya hecho esta investigación lo siguientes es analizar el porqué de sus
actuaciones, de su conducta, teniendo en cuenta que no es un comportamiento normal del
sujeto. Con esto podemos identificar las consecuencias que ha traído, y que influye en su
comportamiento; con esto se busca una solución al problema del paciente enfocado en su
bienestar.
Bibliografía
EVALUACIÓN CONDUCTUAL Y ANÁLISIS FUNCIONAL Joseph Keawe'aimoku
Kaholokula, Iruma Bello, Andrea H. Nacapoy, y Stephen N. Haynes (Universidad de
Hawái, Manoa)
[Link]
Vol. 19 No. 3 Septiembre de 2016 ANÁLISIS FUNCIONAL EN TERAPIA BREVE
COGNITIVO-CONDUCTUAL CENTRADA EN SOLUCIONES Mónica Teresa González
Ramírez1 y Laura Lizeth Juárez Carrillo2 Facultad de Psicología Universidad Autónoma de
Nuevo León México
[Link]
El papel del análisis funcional del comportamiento en el proceso de elección del
tratamiento: un estudio...
[Link]
descarga/08%20Carrillo%[Link]