Universo Tucumano Nº 24 – Febrero 2019
Universo Tucumano N° 24
Febrero / 2019 ISSN 2618-3161
Los estudios de la naturaleza tucumana, desde las características
geológicas del territorio, los atributos de los diferentes ambien-
tes hasta las historias de vida de las criaturas que la habitan,
son parte cotidiana del trabajo de los investigadores de nuestras
Instituciones. Los datos sobre estos temas están disponibles en
textos técnicos, específicos, pero las personas no especializadas
no pueden acceder fácilmente a los mismos, ya que se encuentran
dispersos en muchas publicaciones y allí se utiliza un lenguaje
muy técnico.
Por ello, esta serie pretende hacer disponible la información sobre
diferentes aspectos de la naturaleza de la provincia de Tucumán,
en forma científicamente correcta y al mismo tiempo amena y
adecuada para el público en general y particularmente para los
maestros, profesores y alumnos de todo nivel educativo.
La información se presenta en forma de fichas dedicadas a espe-
cies particulares o a grupos de ellas y también a temas teóricos
generales o áreas y ambientes de la Provincia. Los usuarios pue-
den obtener la ficha del tema que les interese o formar con todas
ellas una carpeta para consulta.
Fundación Miguel Lillo
CONICET – Unidad Ejecutora Lillo
Miguel Lillo 251, (4000) San Miguel de Tucumán, Argentina
www.lillo.org.ar
Dirección editorial:
Gustavo J. Scrocchi – Fundación Miguel Lillo y Unidad Ejecutora Lillo
Claudia Szumik – Unidad Ejecutora Lillo (CONICET – Fundación Miguel Lillo)
Diseño y edición gráfica:
Gustavo Sanchez – Fundación Miguel Lillo
Imagen de tapa:
Cercosaura parkeri, ejemplar de Villa Batiruana, Tucumán. Foto: J. C. Stazzonelli
Derechos protegidos por Ley 11.723
Tucumán, República Argentina
P. Cabrera et al.: Cercosaura parkeri, ututo
Ututo
Cercosaura parkeri
Paula Cabrera 1
Juan Carlos Stazzonelli 1
Gustavo J. Scrocchi 1,2
1
Fundación Miguel Lillo
2
Unidad Ejecutora Lillo (CONICET – FML)
Clase Sauropsida
Orden Squamata
Familia Gymnophthalmidae
Cercosaura parkeri (Ruibal, 1952)
C
ercosaura es un género de pequeñas lagartijas que pertenecen a la
familia Gymnophthalmidae y se distribuyen por toda Sudamérica.
Cuando esta especie fue descubierta (Ruibal, 1952), se observó que
era muy similar a otra que vivía en el oeste del país y que se llamaba Pan-
todactyus schreibersii. Quien le dió el nombre notó que eran distintas, pero
como las diferencias eran sutiles y una vivía en el este del país y la otra
en el oeste, decidió que eran subespecies y entonces llamó a la nuestra
Pantodactylus schreibersii parkeri y la del oeste se denominó Pantodactylus
schreibersii schreibersii. En 1999, dos investigadores (Tedesco y Cei, 1999)
estudiaron el esqueleto de las dos subespecies y vieron que eran muy dis-
tintos, por lo que decidieron que eran dos especies diferentes, pasando a
llamarse la que vive en Tucumán y el NOA, Pantodactylus parkeri. Final-
mente, en un estudio muy grande llevado a cabo por una investigadora
Universo Tucumano Nº 24 – Febrero 2019
norteamericana (Doan, 2003), se demostró que Pantodactylus y Cercosaura
que se consideraban géneros distintos, en realidad eran uno solo, por lo
que desde ese momento pasó a llamarse Cercosaura parkeri.
La especie se encontró por primera vez en Buenavista, provincia de
Ichilo, Departamento Santa Cruz, Bolivia y más tarde fue encontrándosela
en otros lugares de Bolivia y en diferentes localidades de Argentina.
El autor del género fue el herpetólogo alemán Johann Georg Wagler,
que vivió a comienzos del siglo XIX. El nombre Cercosaura proviene de las
palabras griegas kerkos, que significa «cola» debido a la larga cola que po-
seen estas lagartijas, y saura que significa «lagartija». El autor de la especie
fue el herpetólogo cubano Rodolfo Ruibal fallecido recientemente (2016)
a la edad de 88 años. El epíteto específico parkeri significa «de Parker»,
en honor al herpetólogo británico H. W. Parker; el nombre de la especie
significa «lagartija de cola larga de Parker».
Nombre común
Ututo.
Descripción
Es una lagartija pequeña y delgada (Figura 1), de cuerpo algo achatado,
de unos 5 cm de longitud desde el hocico hasta el ano (situado en la base
Figura 1. Ejemplar de Cercosaura parkeri de San Miguel de Tucumán. Foto: G. Scrochi.
P. Cabrera et al.: Cercosaura parkeri, ututo
Figura 2. Ejemplar de Cercosaura parkeri de Batiruana, Tucumán.
Se aprecian claramente las manchas claras de los lados de la cabeza. Foto: C. A. Bessa.
de la cola). La cola es muy larga, alcanzando casi el doble de la longitud
del cuerpo. El color general es castaño oscuro, el patrón de la parte dorsal
puede variar bastante aun entre animales que viven en el mismo lugar, algu-
nos individuos tienen una línea sobre la columna vertebral, otros tienen esa
línea y otras a los costados de la misma, mientras que en otros ejemplares
son muy poco definidas o directamente no existen. La cola es de coloración
oscura como el resto del cuerpo y a veces, sobre todo en los ejemplares
pequeños y juveniles, también tiene matices rojizos. El vientre es blanco
grisáceo, con manchas oscuras a los costados. Los machos poseen entre 4 a
5 poros en la parte ventral de los fémures, mientras que las hembras tienen
un número menor, 1 o 2 de cada lado.
Tienen además una línea clara que varía desde blanca a crema o beige,
de cada lado de la cabeza, que nace debajo del ojo, pasa a través de la
mitad inferior del oído y llega más atrás de la región del hombro (Figura
2).
En el lomo y la parte de arriba de la cola tiene las escamas con una
«quilla» elevada en el centro, mientras que todas las otras escamas son
lisas.
Una característica interesante que comparte con las otras especies del
género y con otras lagartijas, es que el párpado inferior posee una «venta-
na» transparente (Figura 3) que aun cuando está cerrado permite que el
animal vea.
Universo Tucumano Nº 24 – Febrero 2019
Figura 3. Parte anterior del cuerpo de un ejemplar de Cercosaura parkeri de Dique Escaba, Tucumán.
Se puede apreciar la mancha que corre desde abajo del ojo hasta el hombro, por debajo del oído.
También se nota claramente la ventana transparente en el párpado inferior. Foto: J. C. Stazonelli.
Figura 4. Ejemplar de Cercosaura parkeri de Tilquiza, Jujuy. Puede apreciarse una herida en la cola
y que falta el extremo de la misma (autotomía). Foto: G. Scrocchi.
P. Cabrera et al.: Cercosaura parkeri, ututo
Historia natural
Es una especie diurna, muy versátil con respecto a los ambientes donde
vive, ya que se la puede encontrar en selvas, en la ribera de ríos y arro-
yos, en ambientes de sierras, pastizales, lugares secos con vegetación rala
y también, entre escombros y vegetación invasora en baldíos y jardines de
ciudades. Es bastante huidiza y ágil en sus movimientos y se escabulle con
facilidad y ante cualquier amenaza puede perder parte de la cola, median-
te un proceso que se denomina autotomía caudal (Figura 4). La parte de
la cola que se corta queda moviéndose en el suelo y esto permite que se
distraiga el agresor y la lagartija pueda escapar; luego la cola puede rege-
nerarse. Se alimentan de insectos(adultos y larvas) y pequeñas arañas, a
los que buscan activamente.
Si bien no existen estudios sobre la reproduc-
ción de esta especie, si los hay de C. schreibersii en
ambientes con clima similar al de C. parkeri, por
lo que el patrón reproductivo es muy probable que
sea similar, con reproducción estacional en prima-
vera verano. La ovulación probablemente ocurre
a fines de primavera y la puesta y eclosión de los
huevos en el verano. Esto es importante, porque
en verano las condiciones son las más apropiadas
para la supervivencia de los recién nacidos, por-
que el clima es favorable y además es la época
del año en que hay mayor cantidad de artrópodos
de los cuales puedan alimentarse. Al igual que
en C. schreibersii, el número de la puesta es de
dos huevos y se cree que probablemente ponen
huevos más de una vez en cada temporada re-
productiva.
Una creencia muy difundida con respecto al
Ututo, es que se cree que es una especie venenosa,
pero eso no es cierto. Aun cuando a veces puede
morder, aun los animales más grandes no tienen
tamaño suficiente para causar daños y no tienen
veneno.
Distribución
Distribución de Cercosau- En Argentina está en las provincias de Cata-
ra parkeri en Argentina y marca, Jujuy, Salta y Tucumán. Además su distri-
Tucumán. En color las pro-
bución abarca también Brasil, Bolivia y Perú.
vincias y departamentos
donde fue mencionada la En Tucumán está en los siguientes departa-
especie. mentos: Burruyacú, Capital, Chicligasta, Cruz Alta,
Universo Tucumano Nº 24 – Febrero 2019
Famaillá, Juan Bautista Alberdi, La Cocha, Lules, Monteros, Río Chico, Tafí
Viejo, Trancas y Yerba Buena.
Categoría de conservación
Según la última evaluación realizada (Abdala et al., 2012) por la Aso-
ciación Herpetológica Argentina, que es la que reúne a todos los que estu-
dian anfibios y reptiles en el país, es una especie No Amenazada. Esto quie-
re decir que de acuerdo a lo que conocemos sobre la especie en Argentina,
no hay ninguna amenaza importante a su supervivencia.
Bibliografía
Abdala C. S., J. L. Acosta, J. C. Acosta, B. B. Álvarez, F. Arias, L. J. Avila,
M. G. Blanco, M. Bonino, J. M. Boretto, G. Brancatelli, M. F. Breitman,
M. R. Cabrera, S. Cairo, V. Corbalán, A. Hernando, N. R. Ibargüengo-
ytía, F. Kacoliris, A. Laspiur, R. Montero, M. Morando, N. Pelegrin, C.
H. F. Pérez, A. S. Quinteros, R. V. Semhan, M. E. Tedesco, L. Vega y
S. M. Zalba. 2012. Categorización del estado de conservación de las
lagartijas y anfisbenas de la República Argentina. Cuadernos de Her-
petología 26: 215–248.
Doan, T.M. 2003. A new phylogenetic classification for the gymnophthalmid
genera Cercosaura, Pantodactylus and Prionodactylus (Reptilia: Squa-
mata). Zoological Journal of the Linnean Society 137: 101–115.
Ruibal, R. 1952. Revisionary notes of some South American Teiidae. Bu-
lletin of the Museum of Comparative Zoology at Harvard College 106:
475–529.
Tedesco M.E y J.M. Cei. 1999. Remarks on the taxonomic status of the
Argentine subspecies of Pantodactylus schreibersii (Wiegmann, 1834)
(Gymnophthalmidae, Scleroglossa, Squamata). Bollettino Museo Regio-
nale di Scienze Naturali, Torino 16: 309–320.
Universo Tucumano Nº 24 – Febrero 2019