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Mantas muiscas: historia y técnicas de tejido

El documento describe los diferentes tipos de mantas tejidas por los muiscas en la época precolombina en Colombia. Los muiscas elaboraban tres tipos de mantas: mantas "de la marca" para la élite, hechas de algodón muy fino e incluso pintadas; mantas buenas similares para otros rangos sociales; y mantas más pequeñas y de menor calidad para los indios comunes. Los muiscas teñían sus mantas usando colorantes naturales como plantas, minerales e insectos para lograr una variedad de colores. No se ha
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Mantas muiscas: historia y técnicas de tejido

El documento describe los diferentes tipos de mantas tejidas por los muiscas en la época precolombina en Colombia. Los muiscas elaboraban tres tipos de mantas: mantas "de la marca" para la élite, hechas de algodón muy fino e incluso pintadas; mantas buenas similares para otros rangos sociales; y mantas más pequeñas y de menor calidad para los indios comunes. Los muiscas teñían sus mantas usando colorantes naturales como plantas, minerales e insectos para lograr una variedad de colores. No se ha
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MANTAS MUISCAS

EMILIA CORTES MORENO

El tejido precolombino colombiano tuvo uno de sus grandes centros


de desarrollo en el altiplano oriental, entre los guanes de Santander y
los muiscas de Cundinamarca y Boyacá. El medio ambiente y la
geografía de estas regiones han favorecido la preservación de los
textiles y se han hecho varios hallazgos documentados dentro de
cuevas secas, principalmente en la región de la Mesa de los Santos. Los
textiles muiscas desafortunadamente son más escasos y en su mayoría
han llegado hasta nuestros museos sin documentación respecto a su
hallazgo; algunos vienen de cuevas en los páramos y tal vez de santua-
rios según relatos de cronistas y datos de archivo; según esas fuentes,
las mantas muiscas eran de tres clases (Anexo 1).
- Mantas "de la marca". Utilizadas por personas de alto rango,
eran cuadradas, medían "dos varas y sesma (1 / 6)". (Anexo 2). Bien
tejidas, con algodón hilado muy fino, podían ser pintadas (Anexo 2),
blancas, coloradas (Pachacate) y negras; estas últimas posiblemente
las vistieron los sacerdotes.
- Mantas buenas, similares a las "de la marca", según se
deduce de los documentos que las mencionan (Anexo 1).
- Mantas chingamana/es, llamadas también chinas o comu-
nes, eran más pequeñas y utilizadas por los indios comunes; la elabo-
ración de la fibra era descuidada pues el hilo estaba mal torcido y la
técnica de manufactura o tejido no era la mejor.
Los tejidos muiscas ocupan un lugar importante entre los texti-
les precolombinos colombianos y, sus mantas pintadas, un lugar único
y relevante entre los de la región andina.
Los muiscas emplearon para tejer fibras vegetales como el algo-
dón y el fique o henequ~n ; el primero lo usaron principalmente para la
fabricación de mantas y el segundo para cuerdas y mochilas. En el
proceso del hilado para la elaboración de la fibra, utilizaron husos
cuyos volantes eran de piedra, generalmente oscura, con diseños inci-
Mujer hilando .
sos geométricos o zoomorfos (Silva, 19) con los que produjeron hilos
Tomado de "El pri· muy finos , resistentes y de excelente calidad. A lo largo de todos los
mer nueva Cor6nica Andes Suramericanos, desde la época precolombina se han hilado
y buen gobierno. po r fibras blandas y suaves como el algodón y la lana de camélido ameri-
FelipeGuamán Po ma
de Ayala . cano <J> con la ayuda de volantes de huso de formas similares; esta
tradición aún permanece en las comunidades indígenas y campesinas
de Colombia, Ecuador, Perú , Bolivia y Chile.
l . Llama , alpaca , vicuña Los muiscas, al igual que los otros pueblos de la región andina,
o guanaco. desarrollaron la tintorería, y, para darle color a sus mantas, usaron

61
MA NTAS MUISCAS

colorantes y pigmentos naturales de origen vegetal y mineral con los


cuales obtuvieron una gama variada de colores. Los más comunes en
las mantas pintadas encontradas hasta el momento son: el marrón
oscuro probablemente obtenido de sangre de animales y gamón (diane-
lla rubia) más lejía; varios tonos de verde logrados posiblemente con
hojas de chilco o chilca (Baccharis Latifolia R. etc. P. Pers.) con bejuco,
yemas de árbol de caraote (Caraota Phaseolus vulgaris Var.) o con la
mezcla de distintos tonos de azul con amarillo, el primero extraído de
las flores de curubo y papa (Passiflora sp. y Solanum andigenum),
ramas de ubilla (cestrum tintorium) más mordientes C2J; pepas de agua-
cate (Persea americana Var. drimifolia Cham. etc. Schlecht, Blake),
Añil (lndigofera suffruticosa Mili.), frutas maduras de jagua o jigua
llamado virolín en Santander del Sur (Familia de las rubiaceas, género
de Genipa americana L.), frutas de sabuco Cll y tierra azul de Siachoque;
el amarillo conseguido con la raíz de lengua de vaca (Rumex obtusifo-
lia), el espino llamado moral (rubus sp.), fruta del achiote o semilla de la
bija (Bixa orellana L.), tierra amarilla de Soracá, hojas de morcate Cll,
2. Mordientes: son sustan- raíces del azafrán (Escoberia grandiflora L. F. Kuntze) , flores y frutas
cias que fijan, reaccionan- de gramo le (2J y moral revuelto con tierra (Rubus sp.). El rojo también se
do con ciertos colorantes encuentra pero es muy poco; este lo obtuvieron tal vez del cactus
para formar compuestos espinoso o tunas (opuntia bonblandii H. B. K. Webb) infectado con
insolubles sobre las fibras grana y cochinilla (Pseudoccoccus sp.), hojas de bija chica (Arrabidaea
haciendo que el tinte sea chica, Bignoniacea), cáscaras de enano Cll, hojas de punta de lanza
más firme y permanente. (visminia sp.), frutas de gamón o cuela <JJ (dianella dubia), frutas de
Los mo rdientes son un caraote (Caraota Phaseolus vulgaris var.), barbas de piedra - líquenes
metal en solución , o sea
como (Usnea, Cladonia, sp. Parmelia sp.) y óxidos de tierra roja de Suta
sales de aluminio (Al),
cromo (Cr), co bre (Cu),
(Boyacá). Los colores debían ser fijados con tanino c•J o lejía c>J y
hierro (fe) y estafto (Sn). productos mordientes (2) que podían ser el guarapo de aguacate, peque-
ñas cantidades de cal apagada, dividivi (Caesalpina spinoza (Molina)
3. Com o los no mbres Kuntze), naranja agria (Citrus aurantium L.) penca Sabila (Aloevera L.
vulgares de nuestras plan- "Sábila') , barro cocido, corteza de aliso (Alnus Jorullensis var. Ferru-
tas varfan tanto de una ginea (H . B. K.) Kuntze) orines, lejías de ciertas maderas muy ricas en
regi ón a otra y además
no so lamente se refieren
tanino mezcladas con yerbabuena (menta popirita var. Crispa L.).
a una sola especie sin o
Sumergían las telas en barro, fermentándolas para obtener un negro
que a veces comprenden muy acentuado, y mezclaban colores para lograr gradaciones especia-
varias, no pocas de esta les, cuentan los cronistas según datos de varios historiadores. (Triana,
lista se hace imposibl e 1922: págs. 115-116. Carvajal, 1940 págs. 318-325. Duque Gómez, 1967:
hacer referencia a un nom- págs. 595-598 y Acevedo, 1971: pág. 17).
bre cie ntífico. En las mantas, introdujeron hilos de urdimbre tinturados gene-
4. Tanino: Sustancia vege- ralmente de color ma!'<ón oscuro formando rayas angostas las cuales en
tal astringente que sirve algunos casos limitaban el espacio donde se pintaba la tela (Anexo 2).
de colorante y fijador al Hasta el momento no existe el hallazgo arqueológico de un telar
mismo tiempo, tintura colc:r muisca y no se conoce ninguna cita de cronista al respecto. U na de las
res oscuros. pocas referencias, es el famoso mito muisca de Bochica tan citado en
5. Lejía: Es un agua alca-
las crónicas quien como dios civilizador llegó por el páramo de Chin-
lina para lavar donde se gaza montado en un extraño animal; venía a enseñar la moral, las
han disuelto una o varias ciencias y las artes; les enseñó a hilar algodón, a tejer mantas y les
sales, se obtiene cociendo dejaba pintados los telares en las piedras para que no olvidaran lo que
cenizas . les había enseñado.

62
Manta muisca ..de la marca·· pintada, en la cual los hilos de urdimbre tinturados de marrón
oscuro limitan el espacio de pintura de la tela. Detalle - T. M. 18. Museo del Oro, Bogotá .

Si se analiza la forma, la técnica y la estructura del tejido, así


como la densidad y los terminados de las mantas muiscas conocidas, se
puede hacer la siguiente reflexión sobre el tipo de telar que debieron
utilizar; en América precolombina hay evidencia de la existencia de los
siguientes tipos de telares:
- Telar de Cintura. Aparece en los dibujos del Códice de
Mendoza en Méjico; se conoce por hallazgos arqueológicos y dibujos
en la cerámica y por el cronista Felipe Guamán Poma de Ayl)la en los
Andes Centrales , región donde esta tradición aún persiste entre indí-
genas y campesinos, lo mismo que en América Central. Siendo el telar
de cintura el único en el cual el tejedor hace parte de su mecanismo , los
tejidos que se realizan en él no superan el ancho de los 75 cm, por
razones técnicas, pues los brazos del tejedor no pueden pasar la
lanzadera con el hilo de trama en un textil que sea más ancho , dificul-
tándose al mismo tiempo el mantener la tensión debida de la urdimbre.
- Telar horizontal a nivel de piso. De este tipo de telar no hay
evidencia arqueológica, pero es el telar tradicional que usan actual-
mente las comunidades indígenas Aymara y Quechua y campesinos de
Perú, Bolivia y norte de Chile; su tradición es tan fuerte que su origen
seguramente es precolombino. (Gisbert, Arze y Cajias 1987: pág. 46).

63
En este tipo de telar se tejen casi siempre fajas y telas angostas que no
superan los 80 cm de ancho.
Según evidencia física las mantas muiscas superan un metro de
ancho, (Anexo 2) razón por la cual posiblemente no se emplearon los
telares mencionados anteriormente para tejerlas; sin embargo, como sí
se encuentran otros textiles que no superan ese ancho, posiblemente
estos tipos de telares sí existieron.
- Telar vertical. Este tipo de telar, empleado en la época preco-
lombina se conoce por dibujos del cronista Felipe Guamán Poma de
Ayala; no hay evidencias arqueológicas de su existencia; son muy
sencillos de construir, con cuatro palos de madera, dentro o fuera de la
Mujer tejiendo en telar de
cintura. casa y en ellos se pueden tejer textiles de grandes dimensiones. La
Tomado de:ME! primer nueva tradición de tejer en este tipo de telares sobrevive en comunidades
corónica y buen gobierno". indígenas y campesinas de los Andes, principalmente en Colombia y
por Felipe Guamán Poma
de Ayala Ecuador.
Existen dos mecanismos que dieron origen al telar vertical:
Urdimbres sueltas. Se tensa una cuerda de un palo a otro de un
árbol, o se coloca una vara en posición horizontal, bastante elevada del
piso, de la cual penden verticalmente los hilos de urdimbre sueltos y se
teje de arriba hacia abajo; tejer en este mecanismo es difícil, los hilos se
mueven para todos lados pues sólo hay un punto fijo, y, al no haber
tensión de urdimbres posiblemente el tejido que se obtiene es el de cara
de urdimbre <•J.
La estructura del tejido de las mantas muiscas es tejido plano o
tela llana balanceada <71 y no de cara de urdimbre; su calidad excelente
es difícil, si no imposible, de lograr en un mecanismo como éste.
Urdimbres tensadas. Se crea un mecanismo formado por un
palo que soporte en el extremo superior los hilos de urdimbre que caen
verticalmente y en el extremo inferior, otro palo o viga de madera que
Telar horizontal a nivel de
piso, Andes Centrales. soporte los mismos hilos, los cuales, al pasarles la trama, se van
tejiendo; en esta viga inferior se puede ir enrollando la tela ya tejida. La
6. Cara de urdimbre: Es viga superior se podía sostener colgada del techo al interior de la
un tipo de tejido en el
cual los hilos de urdim- vivienda o de las ramas de los árboles y la viga inferior con estacas de
bre predominan sobre los madera en forma de horquetas clavadas al piso. Luego, a partir de este
hilos de trama cubrién- mecanismo se creó un marco formado por las vigas superior e inferior
dola completamente. en posición horizontal y dos vigas laterales en posición vertical; este
7. Tela llana o tela plana mecanismo es más estable, firme y resistente para tejer. Este último
baJanceada: Es la estruc-
tura más simple de entre-
mecanismo , que compone el telar de marco, debió ser el que llegaron a
cruzamiento entre Jos hilos crear los muiscas para tejer sus mantas.
de urdimbre y trama, si Otros instrumentos empleados en América del Sur para la
estos hilos han sido teji- manufactura textil, eran de piedra, madera o hueso, como son las
dos en idéntica o aprox.i-
madamente igual distan-
agujas y una especie de peine manual conocido en la región andina
cia, el tejido plano se puede peruana y chilena desde épocas precolombinas como wichuña frabri-
describir como baJancea- cado con hueso de llama o alpaca: esta herramienta aún perdura entre
do; se logra tejiéndose por los tejedores Aymaras del lago Titicaca. En la zona Muisca se ha
ejemplo: un hilo de urdim-
bre y un hilo de trama o
encontrado una herramienta semejante hecha de hueso de venado la
dos hilos de urdimbre y cual posiblemente tuvo la misma función que la wichuña: la de presio-
dos hilos de trama. nar el hilo de trama recién colocado sobre los demás, obteniendo con

64
EMILIA CORTES MORENO

esta operación un tejido de mayor resistencia y más compacto, carac-


terístico de la tela de algodón de las mantas muiscas <B>.
Las mantas pintadas muiscas se destacan por la delicadeza y
precisión del trazo de sus diseños. En los Andes Suramericanos se
conocen los mantos pintados de Chavin, Paracas, Nazca, Wari, Chan-
cay, Chimú e Inca, los cuales superan a las mantas muiscas en riqueza

Tejedor, tejtendoentelarveni-
cal, utilizando una "wichui\a".
Tomado de .. El primer nueva
cor6nica y buen sobierno ..,
de Felipe Guamán Poma de
Ay ala.

Telar vertical de marco que


posiblemente emplearon los
muiscas en el cual podían Wichufla. Aymara de hueso de camélido
apoyar sobre las paredes dt americano (derecha). Herramienta muisca
sus viviendas o en los árboles. en hueso de venado semejante a la wichufla
(centro). Asuja muisca en hueso de venado
(izquierda).
8. En 1990, en el barrio
Las Delicias en Bogotá,
la antropóloga Braida En-
ciso, del Instituto Colom-
biano de Antropologfa-
Colcultura, realizó un res-
cate arqueológico de un
sector de vivienda y entie-
rro datado en los siglos
Vlll y IX d.C.; asociada a
esta úllima fecha, se encon-
tró una herramienta o ane-
facto similar a una "wichu-
ña"' clasificada generalmen-
te como un punzón, junto
con otros objetos de hueso
de venado relacionados
con la manufactura textil
como son agujas de dis-
tintos tamaños, una de
Detalle del tejido de una indlsena de Taqui-
ellas elaborada con una le , isla del lago Titicaca, Perú, empleando
costilla; volantes de huso la wichufla para tejer.

65
MANTAS MUISCAS

de color y desarrollo de otras técnicas accesorias decorativas gráficas <•1


diferentes de la pintura directa 1101 y la pintura directa de reserva 1111
de piedra con diseños geo- únicas técnicas que trabajaron los muiscas. La pintura directa, ejecu-
métricos (líneas rectas , tada posiblemente con pinceles de pluma o pelo, fue manejada de forma
triángulos, círculos) y zoo- extremadamente sofisticada y perfecta, tanto en el trazo como en la
morfos(aves y posiblemen- composición rítmica de sus diseños. Existió también un manejo muy
te reptiles). También se desarrollado de alguna herramienta con la cual se obtenían figuras
encontraron cuencos y vasi- semejantes a las que se realizan con un compás.
jas globulares de cerámica
de una y dos asas de cue-
llo corto evertido, tuzas y
caracoles terrestres. Los
objetos relacionados con
textiles fueron encontra-
dos a un lado de la casa,
posiblemente en lo que
fue un lugar de trabajo.

9. Técnicas accesorias de-


corativas gráficas: son la
expresión por medio de
imágenes sobre una tela
de base o soporte, en las
que hay un manejo de
color y diseño.

10. Pintura directa: E~


una técnica accesoria grá-
fica decorativa que se rea-
liza con un anefacto direc-
tamente sobre la tela, eje-
cutando el diseño con un
pigmento, materia que con-
tiene color el cual sólo
recubre las fibras de la
tela por la cara donde se
aplique.

11. Pinturadirectadereser-
va: Es una técnica acce-
soria gráfica decorativa
en la cual se cubre la
superficie del diseño con
una sustancia de reserva;
en el caso de los muiscas
pudo ser algún tipo de
almidón, barro, cera o
goma de árboles la cual
evita que penetre el pig-
Detalle de textil muisca decorado con pin-
mento, el cual sólo recu -
tura directa donde posiblemente se empleó
bre las fibras de la tela un artefacto semejante a un compás para
por la cara donde se apli- elabour los círculos.
que. El diseño se ve sobre M.O.T.M. 19- Museo del Oro, Bogotá.
la tela sólo una vez que
sea eliminada la reserva.

66
EMIUA CORTES MORENO

Se descarta hasta el momento el uso de rodillos , pintaderas y


sellos para estampar las mantas; estudios realizados revelan que hay
un manejo de simetría y repetición de módulos y figuras, las cuales al
mirarse rápidamente parecen exactas, pero al analizarlas con deteni-
miento se observa que aunque parecidas son en realidad de distintos
tamaños y presentan variantes, hecho que no sucedería si este trabajo
se hubiera hecho con sellos, rodillos o pintaderas, técnica con la cual se

Detalle de manta muisca decorada con pin·


tura directa.
M.O.T. M. 24 ·Museo del Oro, Bogotá.

Textil muiscadeco rad ocon pintura directa


de reserva, técnica co n la cual se realizaron
los clrcu los de la siguiente manera: se
aplicó primero sobre la tela el color verde
claro, luego se hicieron las reservas con
almidón, barro, cera o goma en forma de
clrculos, Juego se aplicó el color verde
oscuro sobre la tela y por último se retira·
ron las reservas obtenie nd o co mo resul·
tado los diseños circulares de color ve rde
claro.
M.O.T.M . 17 · Detalle, Museo del Oro,
Bogotá .

67
MANTAS MUI SCAS

obtienen formas repetidas exactamente iguales, variando sólo la inten-


sidad del pigmento sobre la tela .

La mayoría de mantas "de la marca"(Anexo 2) pintadas, presen-


tan diseños sólo en el área central, aunque existen fragmentos de otros
tipos de mantas pintadas en las que el diseño posiblemente abarca toda
el área.

Detalle de diseños circulares pin·


tados en una manta muisca ..de la
marca ".
Detalle T.M. 18, Museo del Oro,
Bogotá.

Venado de tumbaga, pieza votiva


procedente de Carmen de Carupa,
Cundinamarca. Museo del Oro
(No. 33.078) .. Bochica trajo a los
muiscas la civilización. Les enseñó
a tejer mant as y les dejó los dise·
ños para pintarlas , que so n los que
lleva este venad o en sus flancos.
Boi, la manta y Chihica el ve nado,
forman juntos el nombre del dios
civilizador". (Tomado de Boletín,
Museo del Oro , No. 26, 1990).
También co n Jos huesos de este
animal, se fabricaron herramien·
tas para la manufactura textil.

68
EMILIA CORTES MORENO

Los cronistas relatan que los muiscas tenían su industria textil


bajo la protección de Nencatacoa, dios de los pintores de mantas y
tejedores, lo cual demuestra la importancia de los tejedores y pintores
de mantas para nuestros antepasados dentro de una estructura reli-
giosa, y de significado, representación o abstracción de estas mantas
pintadas. Como expresó el arqueólogo peruano Luis Guillermo Lum-
breras ( 1979): "La pintura es un nivel bastante elevado de la capacidad
artística de un pueblo, en tanto que supone una maduración en su
apreciación especulativa de la naturaleza de donde abstrae no sólo las
formas, pero sobre todo la relación de estas con la luz y el color".

ANEXO 1

Existen citas de cronistas y documentos de archivo referentes a las


mantas muiscas:
Los muiscas, hábiles tejedores de tierra fría, elaboraban con el algodón
adquirido en tierras cálidas mantas de distintas calidades que fueron
objeto de un activo intercambio (Langebaek, 1987: 82). Es frecuente
encontrar en los archivos la distinción entre las mantas "de la marca"
que medían dos varas y sesma (1 / 6) en cuadro (Colmenares , 1973: 146)
y las chingas o chingamanales, más pequeñas y descuidadas (Aguado
/ 1581 / : 1: 406). Fray Pedro de Aguado (/ 1581 / : 1: 256) habla de
"mantas de algodón pintadas y blancas, y coloradas, y de otras muchas
suertes que los indios de esta tierra hacen (porque lana no tienen
ninguna)". Los documentos que extractamos vienen a complementar
estas tipologías introduciendo las mantas negras (ver anónimo,
/ 1545/ : 235 sacerdotes vestidos de negro; Epítome, / 1547 / : 294),
diversas equivalencias monetarias y el término pachacate para las
mantas coloradas.
(En: Londoño, 1989: págs. 105- 107).
"Dijo que un indio llamado Suparganara de este repartimiento
le había dicho a Joan Camacho hijo de su encomendero que un
santuario de un capitán suyo estaba en un páramo en el pueblo viejo, e
que el dicho Joan Camacho fue con el dicho indio Supaganara e que le
enseñó donde estaba el dicho santuario ; e que el dicho Joan Camacho
sacó una figura de muchacho hecho el cuerpo con sus piés, cabeza e
brazos, y que dentro del cuerpo tenía su corazón macizo todo de oro
fino y que el cuerpo era tan largo como un palmo de hombre. Que con
él estaban dos petacas de caracoles y seis mantas de algodón "de la
marca" muy buenas , una pintada de pincel y dos blancas y dos colora-
das, la otra pintada de negro, y que le parece a este que declara que el
santuario valía trecientos pesos de oro fino".
Tenza, 10 Ene. 1583. Testimonio de Juan Ruiz, cacique de
Tenza, de la encomienda de Bartolomé Camacho. (AGI. EscriCam:
824A (6): 198v-199r). (En: Londoño, 1989: pág. 107).
" ... el dicho luisillo le pidió tres mantas buenas ... y que este
cacique se las dió , una colorada que le dice pachacate que valía dos
pesos de oro y otra manta pintada de pincel que valía tres pesos y otra
manta blanca que valía un peso".

69
MA NTAS M U I SCAS

Toca, 19 Ene. 1583. Continuación del testimonio de don Pedro


cacique de Toca. (AGI. EscriCam: 824A: (6): 249v). (En: Londoño,
1989, pág. 107).
En las crónicas existen referencias a mantas "buenas" y chingo-
mana/es (o chingas); las buenas valían lo mismo que tres o cuatro
chingamanales. (Aguado , 1956, 1: 406-407). Las "buenas" parecen ser
las mismas "de la Marca" que mencionan documentos (ANC Vis. Bog.
VIl p. 699r). Las chingas también se podían llamar "comunes" (ANC
Vis. Cund . V f 578v).
Chinga es un término que quiere decir "vulgar" o " barato". Es
similar a China que quiere decir "mitad" (lo cual puede dar una clave
sobre su tamaño en relación a las mantas "buenas" o de la Marca).
(Las citas anteriores me fueron facilitadas por Carl Henrik
Langebaek).

ANEXO 2

DOS MANTAS "DE LA MARCA" T. M. 18 y 19


Museo del Oro- Bogotá

El siguiente es el estudio que se realizó para poder llevar a cabo el


montaje de varios fragmentos de mantas muiscas pintadas; el resul-

Manta muisca "de la marca".


T.M . 18. Museo del Oro-
Bogotá.

70
EMILIA CORTES MORENO

tado fue la reconstrucción y restauración de dos mantas "de la marca"


en su instancia estética e histórica, logrando la visualización total de
cada una de ellas.
Procedencia- Región del Páramo de Pisba.
Zona Arqueológica- Muisca.
Fibra - Algodón.
Técnica de elaboración - Tejido plano o tela llana.
Técnica accesoria decorativa gráfica- Pintura directa sobre tela.
Dimensiones actuales (de los fragmentos) M.O.T.M. 18
117 x 168 cm
87 x 92 cm
32 x 16 cm
61 x 62 cm.
Dimensiones actuales (de los fragmentos) M.O. T. M. 19
116 x 147 cm
25 x 15 cm
8 x 19 cm
16 x 26 cm.
Dimensiones reales M.O.T.M. 18 y M.O.T.M. 19- 186 x 186 cm.

La visualización total de estas mantas se realizó observando y


analizando los fragmentos durante más de un año, en una labor

Mantamuisca ..dela marca". Manta muisca ..de la marca".


T.M . 19 Museo ~el Oro - Visualización total.
Bogotá. T. M. 18 y T. M. 19.
Museo del Oro- Bogotá.

71
MANTAS MUISCAS

Indumentaria muisca con


mantas "de la marca".
EMILIA CORTES MORENO

conjunta con los arqueólogos del Museo del Oro; en un principio se


pensó que los fragmentos pertenecían a una sola manta pues presenta-
ban el mismo tipo de diseño pintado con los mismos colores y la tela de
soporte era igual, después de un largo y minucioso estudio se llegó a la
conclusión que los fragmentos no pertenecían a una sola manta sino a
dos; estos fragmentos presentaban las siguientes características:
- El área pintada está demarcada por hilos de color marrón
oscuro en el sentido de la urdimbre.
- Los orillas laterales de la manta no están pintados (se deno-
minan orillas laterales los que están al otro lado de los hilos de
urdimbre marrón y presentan un orillo).
- Los hilos de urdimbre terminan en flecos.
A todos estos fragmentos se les realizó el siguiente tratamiento de
conservación: se fumigaron con thymol, se lavaron en húmedo con jabón
neutro orvus, se hizo reestructuración de la forma para colocar los hilos
de urdimbre y trama en su posición original y correcta. Una vez termi-
nada esta fase, se comenzó a estudiar y analizar y a ubicar los fragmentos.
En este proceso apareció un fragmento donde el área pintada ubicada en
el centro de la manta, demarcada por las dos líneas de urdimbres en color
marrón, estaba entera en la parte central, suministrando de esta forma la
información del ancho del área pintada en el sentido de la trama; esta
dimensión fue 78 cm. Los otros fragmentos nos daban las dimensiones de
los orillas laterales los cuales no estaban pintados pero tenían la línea
marrón que demarcaba el área pintada, una pequeña área pintada y un
orillo lateral. La distancia entre la franja de hilos de urdimbre marrón y el
orillo del textil era de 51.5 cm o 54 cm.
Teniendo en cuenta los anteriores datos, se dedujo que el ancho
de la manta podía ser:
51 cm+78cm.+54 cm= 183 cm.
51.5 cm+ 78 cm.+ 51.5 cm= 181 cm.
54 cm + 78 cm. + 54 cm = 186 cm.
52.75 cm+ 78 cm. + 52.75 cm= 183.5 cm. (promedio)

Para el cálculo del largo , fueron útiles los datos de cronistas y


documentos. "La regla general parece haber sido la de tasar a cada
indio endos mantas de algodón 'de la marca' es decir, de dos varas y
sesma por cada lado". (Colmenares, 1970).
Se deduce que por cada lado tenían la misma medida y que las
mantas "de la marca" eran cuadradas. Teniendo en cuenta los datos
anteriores podrían medir: - 183 x 183 cm
- 181 x 181 cm
- 186 x 186 cm
- 183.5 x 183.5 cm
Al hacer la conversión de las dimensiones:
1 vara= 80 cm
2 varas = 160 cm + una sesma.
160
una sesma = - - = 26
6
160 cm + 26 cm = 186 cm

73
MANTAS MUISCAS

Así, basándonos en la información concreta del material y los


datos de los cronistas se realizó el montaje de las dos mantas teniendo
como medidas 186 x 186 cm en bastidores separados, con el criterio de
ser exhibidas juntas ya que la informaci ón que d a una manta hace
parte integral de la información de la otra.

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