Ninguna sociedad puede funcionar si sus miembros no mantienen una
actitud ética. Ningún país puede salir de la crisis si las conductas inmorales
de sus políticos y ciudadanos siguen proliferando con toda impunidad.
Ninguna empresa puede alcanzar sus logros sino invierte tiempo en la
reflexión ética y la elaboración de acuerdos donde involucren desarrollos
morales de mínima, para así ir avanzando hacia un crecimiento moral lo
suficientemente desarrollado que permita un vivir y convivir organizacional
más humano. Argentina, mayo del 2019
¿Qué es eso de la ética?
La ética no nos interesa porque nos entregue un código o un conjunto de
leyes que basta con aprenderlas y cumplirlas, ser buenos y quedarnos
descansados con nosotros mismos. La ética nos interesa, porque ella nos
conduce en su reflexión a proceder como nos gustaría que procedieran con
nosotros. La ética no ayuda a caminar hacia la felicidad.
Los seres humanos somos inevitablemente morales, no se puede elegir no
ser morales, la ética nos ocurre igual que nos ocurre la estatura, el peso, el color,
no se puede vivir sin ellos, la ética es inherente al ser humano. Todos los seres
humanos son más o menos altos o bajos, todos son morenos, rubios o pelirrojos.
No existen los seres amorales, que estén más allá del bien y del mal, sino que
somos constitutivamente morales. Si, en cambio podemos distinguir como decía
Ortega Gasset entre aquellos que están altos de moral de los que aparecen
desmoralizados. Una persona desmoralizada no está en su propio eje vital, y no
logra vivir su vida, sino que se las hacen otros, no crean, ni fecundan, ni son
capaces de proyectar ningún futuro.
Ser altos de moral o bajos, depende del contenido ético que hemos
desarrollado a lo largo de nuestras vidas. Es cierto que nacemos con una
información genética, esta es solo el disparador inicial. Es durante el transcurso de
la vida, y lo que hagamos con ella; con quienes nos relacionamos; en donde
vayamos a buscar el contenido ético para nuestra formación, lo que nos proveerá
de una manera de aparecer. Es esa manera de aparecer que nos permitirá vivir
según nuestros anhelos o vivir según la corriente.
Somos ESTRUCTURALMENTE ETICO, todos nos forjamos un carácter, en
más o menos todos tenemos uno. La palabra ética viene del griego ethos que
indica los hábitos que las personas vamos adquiriendo para obrar bien o mal y que
componen el carácter. A su vez la palabra moral procede del latino mos – moris
que significa carácter, costumbre, usos, pero también el lugar en el que se vive, la
morada del hombre. Los seres humanos vivimos nuestras costumbres y en ella, en
los hábitos que nos vamos forjando en el día a día, se va configurando nuestro
carácter1 podemos pensar que una buena morada aumentará la posibilidad de
lograr una vida buena.
¿Reflexionamos sobre la ética?
Durante buena parte del día vivimos como si nos hubieran dado cuerda:
nos levantamos, hacemos cosas porque se las hemos visto hacer a los demás,
porque nos lo enseñaron así, porque eso es lo que se espera de nosotros. No hay
demasiados momentos conscientes en nuestro día a día. Pero de vez en cuando
algo ocurre e interrumpe nuestra somnolencia y nos obliga a pensar ¿Y ahora qué
hago?, ¿le digo que sí o le digo que no?; ¿ voy o no voy?.
Estas preguntas señalan distintas opciones éticas, nos exigen una buena
preparación mental, nos interpelan para que razonemos hasta alcanzar una
respuesta deliberada. Tenemos que estar preparados para ser protagonistas de
nuestras vidas.
Si mencionamos que un humano es inteligente que características nos
vienen a la mente de esa persona. Seguramente que tiene buen dominio de las
matemáticas o de alguna disciplina, que trabaja de manera brillante, pero podrán
1
Cabe acotar que desde la psicología existe la distinción entre temperamento y carácter , el primero es el
que viene dado por el ADN en el momento uno de nuestra vida, y el segundo es el que va apareciendo en la
transformación cultural del ser vivo y medio.
acordar conmigo que muy pocos pensamos que una persona inteligente tiene un
buen desarrollo moral.
Es que parece que esto de la ética, y la altura moral no son cosas de
humanos inteligentes. Nos aparece la idea de que necesitamos como humanos
advertir atajos y no pensar en el otro y los otros cuando actuamos.
La reflexión ética y las decisiones
A lo largo de nuestra vida, tomamos decisiones, continuamente y las decisiones
que tomamos no son intrascendentes, porque nos van generando al decidir una
predisposición a repetirlas a volver a elegir en el mismo sentido. Quien toma
decisiones injustas acaba desarrollar una predisposición a tomar decisiones
injustas, lo mismo ocurre si tomos decisiones imprudentes. Etc.
Nuestras decisiones son importantes, y conviene tenerlas muy en cuenta en la
vida personal y pública.
Quien quiere actuar bien, decía Aristóteles que tenemos que hacer como el
arquero que entrena día a día para acertar al blanco, tener un buen desarrollo
ético también amerita de entrenamiento. virtudes en griego es arete que quiere de
decir excelencia. Lo bueno sería que como personas y sociedad, fuéramos
desarrollando un perfil ético que posea virtudes que nos permitan de a poco
desplazar a los vicios e ir en el encuentro de la excelencia humana. Si cada
persona de una sociedad va en busca de ese desarrollo puede que la sociedad
comience a transformarse.
El desarrollo ético, requiere confianza en el proyecto de ser hombre,
confianza en que vale la pena llevarlo a cabo, confianza en que puede ser
llevado a cabo.
¿ Qué puedo hacer desde mi lugar para comenzar a desarrollar un buen
contenido ético?
¿Cómo puedo proceder para que se comience a posicionar la reflexión ética en mi
trabajo, en mi familia?