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UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA
CÁTEDRA: FILOSOFÍA DEL LENGUAJE
Docente: Prof. Dr. C. Di Silvestre
GUÍA DE ESTUDIO Nº 4
Temas: La teoría figurativa del lenguaje de Ludwig Wittgenstein
Objetivos:
1. Conocer la terminología básica de la filosofía del primer Wittgenstein.
2. Comprender los conceptos fundamentales de la teoría figurativa del lenguaje como teoría
semántica.
3. Analizar e interpretar textos de filosofía del lenguaje, identificando los problemas que plan-
tean y valorando críticamente las tesis propuestas en ellos.
4. Utilizar adecuadamente procedimientos para el trabajo intelectual como búsqueda y selec-
ción de información, análisis, síntesis, y evaluación de la misma.
5. Adquirir habilidades para la producción escrita de textos de estudio y de investigación de
nivel académico.
Textos:
Wittgenstein, L., Tractatus logico-philosophicus, 6ª reimp., trad. J. Muñoz e I. Reguera, Ma-
drid, Alianza Universidad, 1995. (Selección de textos)
---, Conferencia sobre ética, edición digital en www.philosophia.cl, Escuela de Filosofía,
Universidad Arcis.
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0. Introducción
Una concepción semántica del lenguaje es aquella que tematiza su función representa-
tiva, esto es, la relación existente entre los signos lingüísticos y aquello que designan. Según
este tipo de concepción, el significado de una expresión lingüística se explica primariamente a
partir del designatum, de aquello que designan los signos lingüísticos.
En el marco del giro lingüístico de la filosofía contemporánea, las concepciones se-
mánticas fueron desarrolladas por una tradición de pensamiento que parte de Gottlob Frege y
Bertrand Russell, la continúan Ludwig Wittgenstein, con el Tractatus logico-philosophicus,
Rudolf Carnap1 y, posteriormente, Nelson Goodman y Willard v. Orman Quine. Se denomina
a esta perspectiva de análisis semántica lógico-formal, y constituye la primera etapa de la filo-
sofía analítica del lenguaje. Esta tradición analítica parte del supuesto de que el lenguaje na-
tural u ordinario, utilizado también para la formulación de teorías científicas y filosóficas, es
altamente ambiguo e impreciso, lo cual implica un déficit para el desarrollo de la actividad
científica. Por ello, se procuró realizar un análisis del lenguaje científico en sentido amplio,
incluido el filosófico, con el objeto de aclarar el sentido de sus términos y enunciados, y eva-
luar la legitimidad de sus pretensiones cognoscitivas. De esa manera, se intentó reducir o eli-
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Cf. R. Carnap, Construcción lógica del mundo (1928) y Sintaxis lógica del lenguaje (1934).
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minar la ambigüedad e imprecisión mediante una formalización del lenguaje, que permitiera
pasar de la sintaxis gramatical de los lenguajes naturales a una sintaxis lógica unívoca.
El Tractatus logico-philosophicus (Tr) de Ludwig Wittgenstein fue publicado en 1922,
en versión bilingüe alemana-inglesa, con una Introducción de Bertrand Russell. Wittgenstein
expone en el Tr una compleja concepción, conocida como teoría figurativa o pictórica del
lenguaje. Esta teoría ha tenido un influjo significativo en la filosofía contemporánea, particu-
larmente en la etapa inicial de la filosofía analítica y en el desarrollo del positivismo lógico
(Círculo de Viena). Wittgenstein se propone esclarecer la relación entre las expresiones lin-
güísticas o, más exactamente, los nombres y las proposiciones, y aquello que designan, los
objetos y hechos del mundo. Se trata, pues, de una concepción semántica, que concibe la rela-
ción entre el lenguaje y el mundo como un figurar o pintar (abbilden).
La disposición del texto es muy original. Está dividido en siete proposiciones básicas,
a las cuales siguen proposiciones derivadas, a título de “observaciones”. Excepto la séptima
proposición, que es una especie de regla práctica: “De lo que no se puede hablar, hay que ca-
llar”.
Actividad 1: A partir de la lectura del Prólogo del Tr, explica cuál es el propósito
principal que persigue el autor en el texto.
1. Ontología formal
Las proposiciones iniciales del Tr esbozan una teoría acerca de la estructura lógica del
mundo, que suele denominarse ontología formal. En ella, Wittgenstein no se refiere a objetos
o hechos determinados sino al mundo en general, e intenta aclarar su estructura interna, lógi-
ca. Por ello, se trata de una especie de ontología formal, que se distingue radicalmente de las
ontologías en sentido clásico. Cabe preguntar por qué el autor presenta una ontología antes de
exponer su concepción del lenguaje. El texto no lo dice, pero puede inferirse: si la función
básica del lenguaje es figurar o describir el mundo, entonces para comprender cómo el len-
guaje puede hacerlo, es necesario aclarar primero la estructura lógica del mundo.
Actividad 2: A partir de Tr 1 - 2.063, explica el significado de la siguiente serie de
conceptos: mundo, hecho, estado de cosas, objeto.
2. Teoría de la figuración
Antes de exponer su teoría figurativa de la proposición, que es el núcleo teórico más
importante del Tr, Wittgenstein presenta una teoría de la figuración o representación en gene-
ral. Considera como figura (Bild: imagen, figura; cuadro, pintura, retrato) no sólo a represen-
taciones en dos dimensiones, sino también a esculturas, modelos tridimensionales e incluso
partituras musicales y grabaciones de gramófono. El lenguaje o, más concretamente, la propo-
sición, es figura en el sentido de una pintura o retrato de los hechos o posibles estados de co-
sas del mundo.
Actividad 3: A partir de Tr 2.1 - 2.2, explica el significado de la siguiente serie de
conceptos: figura, estructura, forma de figuración, forma lógica, figura lógica
Sentido, pensamiento, verdad (Tr 3 – 3.05)
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Toda figura representa un estado de cosas posible en el espacio lógico. Lo que la figu-
ra representa, el estado de cosas posible, es su sentido (Sinn) (2.221). Solo una figura con sen-
tido (sinnig) puede ser verdadera o falsa, si concuerda o no con el estado de cosas que repre-
senta.
Si bien toda figura es una figura lógica (2.182), el pensamiento (Gedanke) es exclusi-
vamente una figura lógica (3). Esto se debe a que la única forma de figuración del pensamien-
to es la forma lógica. Todo lo que puede ser pensado, es también posible en el espacio lógico,
es un estado de cosas posible (3.02).
3. Teoría de la figuración de la proposición
La proposición -y no el nombre- es la unidad lingüística a partir de la cual Wittgens-
tein construye su teoría figurativa del lenguaje. Por eso, sostiene que el lenguaje “es la totali-
dad de las proposiciones” (4.001).
La proposición es un signo que “expresa senso-perceptivamente el pensamiento” (3.1).
Esto no implica que el pensamiento sea para Wittgenstein algo previo a la proposición, que
luego es expresado por ella. Por el contrario: “El pensamiento es la proposición con sentido”
(4). Es decir, el concepto tractariano de pensamiento no se refiere ni a un proceso psíquico ni
a un contenido psíquico pre-lingüístico, sino a una figura lógica (3). Como figura lógica, el
pensamiento solo existe en cuanto expresado en la proposición. Esta posición implica un claro
rechazo del mentalismo semántico característico de la filosofía moderna, según el cual el sig-
nificado de las palabras es una idea que se forma previamente en la conciencia y que luego es
expresada por el lenguaje.
La proposición no es sólo el signo proposicional, sino el signo proposicional usado, es
decir, en cuanto describe un estado de cosas, en cuanto representa hechos del mundo (3.12).
En la proposición se pueden distinguir dos elementos principales: 1) los nombres, que repre-
sentan o están en lugar de los objetos que designan, 2) el armazón lógico (logische Gerüst)
(4.023), que une o articula los nombres y refleja la forma lógica del estado de cosas represen-
tado (3.141).
Actividad 4: A partir de Tr 3.12 – 3.23, 3.328, aclara la relación entre proposición,
nombre y significado (Bedeutung).
Y aclara también por qué el autor afirma: “Sólo la proposición tiene sentido; sólo en la
trama de la proposición tiene un nombre significado” (3.3).
Signo y símbolo (Tr 3.32 – 3.5)
Wittgenstein distingue entre signo y símbolo. El signo es una entidad física, senso-
rialmente perceptible. El símbolo es el signo en cuanto usado, en cuanto designa un objeto
(nombre) o describe un estado de cosas (proposición). El signo proposicional usado es enton-
ces un símbolo que expresa el pensamiento (3.32).
Actividad 5: Desde la perspectiva de la distinción entre signo y símbolo, Wittgenstein
problematiza radicalmente el lenguaje ordinario. A partir de Tr 3.321 – 3.326, aclara: a) ¿por
qué motivo lo problematiza?, b) ¿Qué propone para eludir el problema?
Proposiciones contingentes y proposiciones lógicas (Tr 4.21 – 4.464)
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En cuanto figuras de los hechos, las proposiciones no sólo tienen sentido sino también
un determinado valor de verdad. Wittgenstein clasifica las proposiciones en tres grupos, de
acuerdo con su valor de verdad: 1) proposiciones necesariamente verdaderas o tautologías; 2)
proposiciones necesariamente falsas o contradicciones; 3) proposiciones que pueden ser ver-
daderas o falsas, es decir, proposiciones contingentes, cuyo valor de verdad se determina a
posteriori, a partir de su comparación con la realidad.
A diferencia de las proposiciones contingentes, el valor de verdad de las tautologías y
de las contradicciones no se determina mediante la experiencia sino a priori, y depende de su
forma lógica. Tautologías y contradicciones son expresiones en lenguaje formal, no ordinario,
y están compuestas por proposiciones elementales indeterminadas y constantes lógicas. Por
ejemplo: p . – p es una contradicción. Tautologías: - (p . – p) (principio de no contradicción);
p v – p (tercero excluido); p = - - p (doble negación). Las tautologías son las leyes lógicas.
Wittgenstein clasifica las proposiciones en tres grupos, de acuerdo con su sentido: 1)
con sentido (sinnig), 2) carentes de sentido (sinnlos), 3) sin sentido o absurdas (unsinnig). Las
proposiciones contingentes dicen algo acerca de los hechos del mundo, figuran la realidad.
Por ende, son proposiciones con sentido.
Actividad 6: A partir de Tr 4.461 – 4.464 y 5.4733, explica: a) la distinción de las
proposiciones de acuerdo con su sentido; b) por qué la proposición “Sócrates es idéntico”
(5.4733) es un absurdo.
A partir de Tr 5.61 – 6.13, explica por qué Wittgenstein afirma que “los límites de mi
lenguaje significan los límites de mi mundo” (5.6).
4. Lenguaje ordinario y forma lógica (Tr 4.002 – 4.0031; 4.1 – 4.116)
Según el Tr, el hombre tiene la capacidad de construir lenguajes en los que todo senti-
do puede ser expresado. Sin embargo, el hombre construye las lenguas “naturales” (caste-
llano, inglés, chino, etc.) mediante una labor en cierto modo instintiva, así como, por ejemplo,
las abejas construyen las celdas del panal. En este sentido, Wittgenstein señala que el lenguaje
ordinario es un producto natural, “una parte del organismo humano” (4.002). En cambio, el
lenguaje sígnico debe ser construido arquitectónicamente, es decir, de acuerdo con un proyec-
to previamente delineado que obedezca a la sintaxis lógica (3.325).
Actividad 7: A partir de Tr 4.002, explica por qué Wittgenstein afirma que “el lengua-
je disfraza el pensamiento”.
En la medida en que el lenguaje ordinario “disfraza el pensamiento”, Wittgenstein
asigna una determinada tarea científica a la filosofía. A partir de Tr 4.1 – 4.116, explica en
qué consiste esa tarea o función de la filosofía.
5. “Metafísica” y filosofía como crítica lingüística
Según Wittgenstein, la filosofía ha sido hasta ahora un conjunto de doctrinas, cuyos
interrogantes, problemas y soluciones no son falsos sino, en su mayor parte, absurdos (4.003).
A esas doctrinas las denomina genéricamente “metafísica” (6.53). Wittgenstein sostiene que
el absurdo de las proposiciones metafísicas se debe al usual desconocimiento de la sintaxis
lógica del lenguaje por parte de los filósofos. A causa de ese desconocimiento, la filosofía se
deja engañar por el disfraz gramatical del lenguaje ordinario. Por ello, es necesario que la filo-
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sofía practique también respecto de sí misma la crítica lingüística (6.53). Pero, ¿de qué mane-
ra las proposiciones metafísicas son engañosas? ¿En qué sentido son absurdas?
Hemos visto que una proposición tiene sentido cuando está compuesta de nombres con
significado que son usados correctamente, de acuerdo con las reglas lógico-sintácticas ade-
cuadas. En cambio, una proposición es absurda cuando: a) está compuesta de nombres que
tienen significado pero que son usados incorrectamente. Por ejemplo: “Sócrates es idéntico”
(5.4753). En estos casos, la proposición es absurda porque es ininteligible. Pero una proposi-
ción es absurda también cuando: b) está compuesta de nombres sin significado, que son usa-
dos como si lo tuvieran. Por ejemplo: “¿Es lo bueno idéntico a lo bello?” (4.003). En este ca-
so, la proposición es inteligible, se puede entender, pero resulta absurda porque es superflua.
Actividad 8: A partir de la lectura de Conferencia sobre ética de Wittgenstein, explica
por qué la pregunta “¿es lo bueno idéntico a lo bello?”, es absurda.
Observaciones finales
La concepción del lenguaje del Tractatus es una concepción semántica que procura
discriminar entre el uso con sentido y sin sentido del lenguaje. Según vimos, el criterio de
discriminación es la capacidad de nombres y proposiciones de representar o describir el mun-
do objetivo. En este sentido, sostiene Wittgenstein: “Comprender una proposición quiere decir
saber lo que es el caso si es verdadera” (4.024). Es decir, comprender el sentido de una propo-
sición implica comprender el estado de cosas que describe si es verdadera. Sobre la base de su
concepción figurativa o pictórica del lenguaje, Wittgenstein atribuye a la filosofía la función
de realizar una crítica de las prácticas lingüísticas de las ciencias empíricas y de sí misma.
Actividad 9: A partir de tu reflexión acerca de lo estudiado, señala aquellos aspectos
de las concepciones del lenguaje y de la filosofía propuestas por el autor que, a tu juicio, pue-
den ser considerados como contribuciones positivas y/o aquellos aspectos con los que disien-
tes. Fundamenta en cada caso tu respuesta.