RESPONSABILIDAD
SOCIAL E INVESTIGACIÓN
ENSAYO:
RSU Y LOS CAMBIOS EN LA LEY
UNIVERSITARIA DEL PERÚ
AUTOR: Mg. Daniel Edgar Alvarado León
DOCENTE: Dr. José Pascual Apolaya Sotelo
CHICLAYO – PERÚ
2020
RSU Y LOS CAMBIOS EN LA LEY UNIVERSITARIA DEL PERÚ
Desde su publicación, el 9 de julio de 2014 en el gobierno del presidente Ollanta Humala
Tasso, la nueva Ley Universitaria 30220 ha sido muy cuestionada, mientras para unos se
considera un avance en la materia de legislación universitaria, con todos sus aciertos,
errores y omisiones, para otros significa un lamentable retroceso, es inconstitucional,
intervencionista, estatista, vulnera la autonomía universitaria, y constituye un retroceso
histórico en materia legislativa y un retorno a las épocas de la dictadura militar.
En su artículo 124 esta ley señala que “la responsabilidad social universitaria RSU, es la
gestión ética y eficaz del impacto generado por la universidad en la sociedad debido al
ejercicio de sus funciones: académica, de investigación y de servicios de extensión y
participación en el desarrollo nacional en sus diferentes niveles y dimensiones; incluye la
gestión del impacto producido por las relaciones entre los miembros de la comunidad
universitaria, sobre el ambiente, y sobre otras organizaciones públicas y privadas que se
constituyen en partes interesadas. La responsabilidad social universitaria es fundamento
de la vida universitaria, contribuye al desarrollo sostenible y al bienestar de la sociedad.
Compromete a toda la comunidad universitaria”.
Al hacer un análisis de las legislaciones de Brasil, España y Perú respecto a la RSU se
concluye que, el debate actual sobre legislar la RSU en Iberoamérica se enmarca en la
dualidad entre el desarrollo económico o el desarrollo social. Esta legislación significa
una redefinición de la universidad, donde se pone en juego su autonomía y organización.
Mientras que en España y el resto de la comunidad europea el panorama es diferente,
donde existe una vinculación explícita con una universidad direccionada al desarrollo
económico, ubicándose dentro de un mercado competitivo del conocimiento.
Al respecto François Vallaeys, señala que “la universidad debe tratar de superar el
enfoque de la ‘proyección social y extensión universitaria’ como ‘apéndices’ bien
intencionados a su función central de formación estudiantil y producción de
conocimientos, para poder asumir la verdadera exigencia de la Responsabilidad Social
Universitaria”.
Corrobora: “la RSU no es una de las funciones de la universidad sino un modelo político
de gestión ética e inteligente de todas funciones universitarias. El rasgo que define a la
RSU es la transversalidad, es decir, pretende que la gestión administrativa de las
universidades debe ser socialmente responsable, la formación debe ser socialmente
responsable, la investigación también y la proyección social también”, y agrega que la
RSU predica que la universidad “no sólo debe comprometerse con formar parte de los
problemas sociales o ambientales sino que debe saber que ella es corresponsable y
coculpable de esos problemas”.
Con respecto al objetivo de la RSU, Vallaeys puntualizó que es “provocar una reforma
en la manera de vivir la universidad como fue en su momento la reforma universitaria de
Córdoba, para que la universidad sea realmente en todo su quehacer –desde la compra de
papel hasta el diseño de las currículas- una institución que se comprometa con su medio
y no solamente con algunas acciones de proyectos de voluntariados en asuntos extensión
y vinculación, desvinculados con la investigación y la formación. Primero, genera un gran
cambio hacia adentro, una autorreflexión de la comunidad universitaria y la necesidad de
hacer un autodiagnóstico. La universidad debe conocer cuáles son sus impactos, los
positivos pero también y ante todo los negativos”.
“América Latina es un continente que avanzó mucho en extensión y en proyección social
en relación a Estados Unidos o países de Europa. Ellos ven la Responsabilidad Social
siguiendo parámetros y reportes empresariales, o bien hacen un poco de ‘campus
sostenible’ con un enfoque muy ‘ingenieril’ desconectado de lo social”.
En cambio, en América Latina la situación es “muy buena”. “Hemos inventado el
concepto de RSU. Además, Ursula hoy lidera el tema en el mundo. Acabamos de lanzar
una investigación para sacar el primer estado del arte de la RSU en el continente. Más
aún, desde Estados Unidos ya reconocen los logros de latinoamericanos esta materia y en
Portugal, por ejemplo, hicieron un libro verde retomando nuestro concepto”, explica el
especialista.
Asimismo sostiene: “Entonces, podemos decir que América Latina puede liderar un
movimiento mundial desde su pericia en servicio solidario como desde su pericia en
universidad comprometida con su territorio. Lo que nos falta es un mayor enfoque de
gestión transversal, políticas decididas e incorporar más ética, más transparencia, más
ecología y más coherencia entre los discursos, las prácticas de clases y los laboratorios”.