0% encontró este documento útil (0 votos)
99 vistas71 páginas

CIFCA Estudio

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
99 vistas71 páginas

CIFCA Estudio

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Hacia un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea

¿Un instrumento para el desarrollo y los derechos humanos o un CAFTA II?

Presentación de preocupaciones y propuestas en el contexto de la IV Cumbre de Jefes de Estado y


de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe.

Coordinación e investigación:
Manuel Pérez Rocha L

Investigadores:
Greivin Hernández González
Jeffrey Orozco

Estudio preeliminar.

CIFCA
Iniciativa de Copenhague para América Central y México
Abril 2006
Estudio coordinado por Manuel Pérez Rocha L.
El estudio ha contado con la contribución de investigaciones realizadas por Greivin Hernández
González (Parte 2 y antecedentes), Jeffrey Orozco (Parte 3 y antecedentes), Manuel Pérez Rocha L.
(Partes 1 a 4) y el Centro de Defensa del Consumidor de El Salvador (Caso Unión Fenosa).

Agradecimientos por el apoyo y contribuciones de Marta Ibero, Maureen Meyer, Luis Guillermo
Pérez, Simon Ticehurst, Constantino Casasbuenas, Fabian Hanneforth, Jose Antonio Morales,
Asier Malax , Carlos Galián y María del Rosario Araya Vargas.

Este estudio ha sido realizado con el apoyo de 11.11.11 y de Oxfam Internacional

2
Índice

Listado de Siglas ……………………………………………… 4

Introducción ………………………………………………… 6

I. Hacia un Acuerdo de Asociación entre


la Unión Europea y Centroamérica ………………………… 7

II. Relaciones comerciales, el interés de


gobiernos de Centroamérica en alcanzar un AdA ………… 13

III. Intereses de la UE en un
Acuerdo de Asociación con Centroamérica………………… 26

IV. Preocupaciones en torno a una Zona de Libre Comercio


ALCUE en el 2010; ¿Un ALCA para la UE? ……………… 39

Conclusiones…………………………………………………… 52

Recomendaciones……………………………………………… 56

Cuadro sobre Proceso de Dialogo Político


entre la Unión Europea y Centroamérica…………………… 58

Notas al Final…………………………………………………… 61

Bibliografía …………………………………………………….. 67

Anexos A (Comercio de CA)

Anexos B (Entrada de IED en CA)

3
Listado de siglas utilizadas

AdA Acuerdo de Asociación


ACP Países de la región África, el Caribe y el Pacífico
ADPIC Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual relacionados al Comercio (OMC)
AGCS Acuerdo General sobre Comercio en Servicios (OMC)
AMI Acuerdo Multilateral sobre Inversiones
APPRI Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones
ASA Acuerdo sobre Agricultura (OMC)
AL América Latina
ALC América Latina y el Caribe
AOD Ayuda Oficial al Desarrollo
CA Centroamérica
CAFTA Tratado de libre comercio entre Centroamérica y República Dominicana con los
Estados unidos
CE Comisión Europea
CAN Comunidad Andina de Naciones
EAP Estimación de la Ayuda a los Productores
ET Empresas Transnacionales
EEUU Estados Unidos
IED Inversión extranjera directa
IFOP Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca
IVCR Índice de ventaja comparativa revelada
IVCR-M Índice de ventaja comparativa revelada, en el mercado mundial
IVCR-UE Índice de ventaja comparativa revelada, en el mercado de la Unión Europea
MERCOSUR Mercado Común del Sur
MPyMES Micro, Pequeñas y Medianas Empresas
NAFTA Tratado de libre comercio de América del Norte
NMF Nación Más Favorecida
OIT Organización Internacional del Trabajo
OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
OCM Organización Común de Mercados
ODM Objetivos de Desarrollo del Milenio
OMC Organización Mundial del Comercio

4
ORP Organizaciones Regionales de Pesca
PAC Política Agrícola Común
PECO Países de Europa Central y Oriental
PPC Política Pesquera Común
SGP Sistema Generalizado de Preferencias
SICA Sistema de Integración Centroamericano
TLC Tratado de libre comercio
TLCE ALCUE Zona de Libre Comercio entre la UE, América Latina y el Caribe
TRIMS Acuerdo sobre las Medidas en Materia de Inversiones Relacionadas con el Comercio (OMC)
UE Unión Europea

5
Introducción

El presente estudio tiene como objetivo el aportar insumos de reflexión para la elaboración de estrategias
para un trabajo de incidencia en torno a las futuras negociaciones de un Acuerdo de Asociación entre la
Unión Europea y Centroamérica. Este acuerdo consistiría principalmente en la negociación de un Tratado
de Libre Comercio que complementará los acuerdos de cooperación y dialogo político entre las partes. El
estudio se presenta antes de la IV Cumbre de Jefes de Estado de la Unión Europea, América Latina y el
Caribe, que se celebrará en Viena, Austria, del 10 al 13 de mayo del 2006. Es probable que el anuncio del
comienzo de las negociaciones de dicho Acuerdo de Asociación se de justamente en el marco de esta
reunión cumbre.

Este estudio parte de la hipótesis de que el comercio puede ser un motor para el desarrollo, pero las reglas
predominantes contribuyen a obstaculizar las capacidades de los Estados para promover políticas a favor
del desarrollo, el combate a la pobreza y la desigualdad. En este sentido, se busca contribuir a la
elaboración de estrategias que promuevan un mayor entendimiento entre regiones con marcadas
asimetrías sociales y económicas, con base en relaciones comerciales justas.

En un primer apartado se plantean los antecedentes y el contexto de las relaciones comerciales entre
Centroamérica y la Unión Europea. Los antecedentes de la relación entre Centroamérica y la Unión
Europea están marcados por una rica relación de cooperación política y cooperación para el desarrollo. El
contexto más amplio es el de las relaciones actuales entre la UE y Latinoamérica y la ambición de los
gobiernos de llegar a la creación de una zona de libre comercio biregional en el año 2010. En este mismo
apartado se hace un breve análisis de las condicionalidades que la Unión Europea ha determinado para
que se lleve a cabo dicho Acuerdo de Asociación y se hace un repaso del CAFTA y algunas de sus
implicaciones en este sentido.

En un segundo apartado se aborda la pregunta ¿Cuáles son los intereses de Centroamérica en un Acuerdo
de Asociación? Aquí se parte de la hipótesis de que los gobiernos de esta región tienen el interés de
mejorar el acceso a sus productos agrícolas a la UE. En este sentido, nos interesa identificar qué
productos pueden ser beneficiados y cual sería el valor agregado, si acaso, de sustituir el actual régimen
de Sistema General de Preferencias.

En el sentido inverso, en el tercer apartado nos preguntamos ¿Qué le interesa a la UE de un Acuerdo de


Asociación? En efecto, tratamos de identificar qué otros aspectos de las relaciones económicas interesan a
la UE, dado que los mercados de Centroamérica son relativamente pequeños, y qué empresas europeas
actualmente invierten en la región y en qué condiciones.

El cuarto y último apartado trata de abordar una serie de preocupaciones en torno a los TLC. Estas
preocupaciones se basan en la identificación de algunas contradicciones entre los discursos a favor del
desarrollo sustentable, los derechos humanos y el multilateralismo, por un lado, y el discurso y aplicación
del “libre comercio” con reglas recíprocas entre países desiguales, por el otro. En este mismo apartado se
hace un repaso sobre la experiencia de dos acuerdos en vigor entre la UE y países Latinoamericanos, los
TLC con México y Chile, dada su importancia como precedente para un futuro Acuerdo de Asociación
con Centroamérica.

6
I. Hacia un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica

1.1 Antecedentes: La dimensión política y de la cooperación.

Los gobiernos de Centroamérica y de la Unión Europea han expresado la voluntad de dar comienzo a las
negociaciones conducentes a la firma de un Acuerdo de Asociación (AdA) que incluya un Tratado de
Libre Comercio (TLC). Este AdA complementaría el actual Acuerdo de Cooperación y Diálogo Político,
y sustituiría con un TLC el actual Sistema General de Preferencias (SGP) que rige las relaciones
comerciales entre la Unión Europea (UE) y Centroamérica (CA). Los gobiernos de CA tienen la voluntad
de que el inicio de las negociaciones sea anunciado de manera oficial durante la IV Cumbre de Jefes de
Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe (IV Cumbre UE-LAC), que se
celebrará en Viena, Austria, del 10 al 13 de mayo del 2006.

Las negociaciones de un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica no son una
decisión de última hora, sino una nueva etapa de un largo proceso que se remonta a casi tres décadas de
diálogo y preparación, y que toma una mayor dinámica en los años noventa. Asimismo, estas
negociaciones se enmarcan en el objetivo de la Unión Europea y de países de América Latina y el Caribe
de fortalecer sus relaciones económicas, políticas y de cooperación y de alcanzar una Zona de Libre
Comercio en el año 2010.

En efecto, “América Latina y la Unión Europea tienen un rico historial de relaciones políticas,
económicas, institucionales y de cooperación. En la década de los años setenta esta relación se
circunscribió al ámbito comercial a través del SGP, en los ochenta tomó importancia la cooperación para
el desarrollo y la construcción de espacios de diálogo especialmente en la región centroamericana, y en
los noventa se cimentó la construcción de un conjunto de mecanismos de cooperación industrial,
científico y tecnológico y de marcos de cooperación más avanzados”1.

El principal foro que enmarca la relación entre la Unión Europea y los países centroamericanos, es el que
se ha denominado como el diálogo de San José, que es esencialmente un foro de discusión política,
iniciado en 1984 y que fue en su origen dirigido a contribuir en la solución de conflictos, la
democratización y el desarrollo de Centroamérica. El diálogo se ha renovado varias veces, ampliando su
cobertura e incluyendo aspectos de integración regional, desastres naturales y ambientales, relaciones
biregionales y concertación política en temas internacionales de interés común y en particular tras la
decisión, emanada de la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y América Latina y Caribe
(ALC) celebrada en Madrid el 17 de mayo de 2002, de negociar un Acuerdo de Diálogo Político y de
Cooperación (ver al final Recuadro de proceso de dialogo político entre la UE y CA). En esta Cumbre, se
dejó claro que la integración regional es una de las prioridades de la agenda común, considerando que la
Unión Aduanera debe ser un aspecto fundamental del proceso de integración. De esta forma se lograría
crear mercados de mayor magnitud, favoreciendo así las posibilidades comerciales y el espacio para la
inversión extranjera, así como una mayor capacidad de negociación en el escenario internacional.

Los Jefes de Estado y de Gobierno de Centroamérica y la Unión Europea se reunieron en Guadalajara,


México el 29 de mayo de 2004. Acordaron poner en marcha un proceso que conduzca a un Acuerdo de
Asociación cuyas negociaciones empezarían después de la actual fase de evaluación conjunta del proceso
de integración económica de Centroamérica.

En este proceso de valoración se considera como indicadores principales el marco institucional de la


integración económica, la Unión Aduanera, el marco reglamentario comercial y la reducción de los
obstáculos no arancelarios al comercio intraregional. El 7 y 8 de noviembre del 2005 se realizó la III
reunión del Grupo de Trabajo Conjunto Ad-Hoc Unión Europea - Centroamérica, en el marco de la fase

7
de valoración conjunta del proceso de integración económica regional centroamericana. Panamá expresó
su voluntad de integrarse con Centroamérica a través de Tratados de Libre Comercio,

Ambas partes acordaron revisar antes de la Cumbre de Viena de mayo de 2006, los avances adicionales
de la integración económica regional en Centroamérica, con vistas a una decisión sobre el inicio de las
negociaciones de un Acuerdo de Asociación entre ambas regiones. El proceso de valoración, sin embargo,
ha dejado mucho que desear pues aunque se reconoce en el diálogo de San José que la Unión Aduanera y
el acceso a nuevos mercados no son condiciones suficientes para impulsar el desarrollo de los países
centroamericanos, y que se requieren transformaciones de diferente índole, tanto económicas como
políticas y sociales, que generen una plataforma adecuada para el desarrollo muchos de estos elementos
no están presentes y se puede considerar que los factores de índole económico y comercial cobran
predominancia. Asimismo, aunque en la UE y CA han reconocido la importancia de la participación de la
sociedad civil en el fortalecimiento de las relaciones entre Centroamérica y la Unión Europea, no se ha
tomado en cuenta su participación para la valoración del proceso de integración centroamericana.

Los gobiernos centroamericanos han acordado en la Declaración de Panamá del 9 de marzo del 2006
trabajar para asegurar que en la Cumbre de Viena se anuncie oficialmente la decisión de iniciar las
negociaciones de un Acuerdo de Asociación que incluya un TLC2. En un comunicado reciente del
Consejo Europeo se afirma la voluntad de la UE de comenzar negociaciones con Centroamérica, así como
con la Comunidad Andina, a partir de la Cumbre de Viena3. Los gobiernos centroamericanos ven un TLC
con la UE como un complemento del recién firmado TLC con los Estados Unidos (CAFTA, por sus siglas
en inglés), tanto para su estrategia exportadora como para la captación de inversión. Para la UE, un TLC
con Centroamérica significaría el haber escalado un peldaño más en su intención de llegar una Zona de
Libre Comercio ALCUE 2010 que le permita competir económicamente con Estados Unidos en la región.

1.2 Contexto: Hacia una Zona de Libre Comercio ALCUE 2010.

La voluntad de llegar a este AdA se inscribe en el objetivo más amplio de la UE y países de


Latinoamérica de llegar a una asociación bi-regional más estrecha, según consta en la declaración de la III
Cumbre UE-LAC en Guadalajara, México, en el 20044. En esa misma declaración se hizo explícita la
intención de la UE y CA de alcanzar un AdA que incluya un TLC5. Esta voluntad se ha visto reafirmada
de manera reciente y con pocos meses de antelación a la IV Cumbre ALCUE.

A pesar de la importancia que revisten los objetivos políticos y de cooperación para el desarrollo en las
relaciones entre la Unión Europea y América Latina, los aspectos de índole económica y comercial han
cobrado una relevancia cada vez mayor. En efecto, la UE ha seguido los pasos de EEUU en América
Latina y ha firmado TLC bilaterales con dos países con los que EEUU ya había alcanzado un TLC;
México y Chile.

Con estos dos países la UE logró Paridad - TLCAN y Paridad TLC UE-Chile, es decir, obtuvo los
mismos privilegios que los alcanzados por EEUU (ver Capítulo 4). El TLC entre la UE y México
(TLCUEM) contiene muchas cláusulas en las que simplemente se hace referencia a las cláusulas del
TLCAN. De la misma manera, el recién firmado CAFTA es el antecedente y modelo a seguir para las
negociaciones de un TLC entre la UE y Centroamérica. Es decir, es muy probable que la UE exija ahora
“Paridad CAFTA”.

A pesar del peso relativamente pequeño de las economías de los países centroamericanas para la UE es
importante dar comienzo a las negociaciones de un TLC con esa región, y sería deseable el poder
anunciar este comienzo en la Cumbre de Viena, dado que su objetivo de finalizar las negociaciones de un
TLC con MERCOSUR se ha visto frustrado desde el 2004. Asimismo, en el caso de un acuerdo con la

8
Comunidad Andina de Naciones (CAN), las complicaciones actuales para el logro de un TLC a nivel
regional con EEUU hacen que se vea aún más lejana la posibilidad de que esta región pueda iniciar un
TLC con la UE6.

Un Acuerdo de Asociación UE - CA se inscribe también en el contexto de la búsqueda de la Unión


Europea de alcanzar Acuerdos de Asociación Económica (EPA, por sus siglas en inglés) con sus ex
colonias; los países ACP. Estos EPA’s han recibido severos cuestionamientos por OSC y muchos de los
gobiernos de los mismos países del Sur porque, entre otras cosas, se centran en el objetivo de alcanzar
TLC recíprocos que no toman en cuenta las asimetrías entre la UE y sus ex – colonias, y por medio de
ellos la UE intenta introducir los “temas Singapur” e ir más allá de los acuerdos de la OMC7 (como
veremos en el capítulo 4).

Dados estos antecedentes y las ambiciones expresadas por los gobiernos, es muy probable que una vez
que comiencen negociaciones, Centroamérica y la UE sigan el modelo de apertura comercial recíproca de
bienes y servicios. Es de esperar que la UE pretenda un TLC “OMC Plus” e incluir en las negociaciones
los llamados “temas Singapur” (como inversiones, compras de gobierno y políticas de competencia) así
como ir más allá en la desregulación hasta ahora acordada en los acuerdos de la OMC, particularmente en
lo relativo al Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual relacionados al Comercio (ADPIC), al
Acuerdo General sobre el Comercio en Servicios (AGCS) y al Acuerdo sobre Agricultura (ASA).

1.3 Las condicionantes de la Unión Europea para la firma de un Acuerdo de Asociación.

Uno de los requisitos que en su momento impuso la Unión Europea para avanzar en la negociación de un
Acuerdo de Asociación con Centroamérica fue el avance de la Ronda de Doha en la OMC, para que un
eventual TLC quedara de conformidad con estos acuerdos. El requisito de avanzar en la OMC se
explicaba dado que la Unión Europea es un bloque comercial que esperaba muchos cambios en la Ronda
de Doha a su favor. Además, en el tema agrícola y en el conflicto bananero, la UE y varias partes
centroamericanas tienen diferencias que superar. El segundo requisito impuesto por la UE ha sido la
profundización del proceso de integración centroamericana; un marco institucional que permita a
Centroamérica negociar como un bloque; la creación de una unión aduanera; y la reducción de los
obstáculos no arancelarios al comercio intra-regional.

Estas condicionantes quedan explicitas en la Declaración de Guadalajara8, y hasta antes de la reunión


ministerial de la OMC en Hong Kong la UE las planteaba con firmeza9. Ahora existe una posibilidad de
que la UE no sea tan exigente con su cumplimiento, y será en la Cumbre de Viena cuando se podrá saber
si los avances en la OMC, incluyendo los acuerdos de Hong Kong, y los avances en el proceso de
integración centroamericana, podrían ser interpretados como suficientes para cumplir con los requisitos.

• Primera Condición: Avance satisfactorio de la Ronda de Doha

Desde 2002, la Unión Europea planteó que un Acuerdo de Asociación con Centroamérica estaría
condicionado a las normas de la OMC y a que se diera un avance en la Ronda de Doha en cuanto a la
liberalización del comercio de toda clase de bienes y servicios. Sin embargo, las negociaciones de la
OMC concluyeron en un acuerdo desfavorable para los países del Sur. Según Oxfam Internacional, “La
Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Hong Kong ha sido una oportunidad perdida para lograr
un comercio más justo para los pobres de todo el mundo. Los países ricos han puesto sus intereses
comerciales por encima de los de los países en desarrollo. Los pequeños avances logrados en agricultura
quedan más que anulados por unos textos sobre servicios y aranceles industriales que van en contra del
desarrollo”10.

9
Este “avance” en la Ronda de Doha significa un retroceso para los países en desarrollo. Sin embargo para
la UE es suficiente para considerar como superado un requisito para avanzar en un acuerdo de asociación
con América Central. Como dice el diputado europeo Salafranca “El Parlamento Europeo…Recuerda al
efecto que los escasos resultados de la Conferencia Ministerial de Hong Kong tornan irrelevante la -
condicionalidad OMC- del actual mandato de negociación con MERCOSUR y más aún en relación con
los futuros mandatos para las negociaciones con la CAN y Centroamérica”11.

Si comienzan después de la Cumbre de Viena las negociaciones de un Acuerdo de Asociación, la UE


puede no sólo pasar por alto un avance real de la Ronda de Doha, sino ver en un futuro TLC con CA la
oportunidad de conseguir reintroducir los temas Singapur, presionar a lo países de CA a ir más allá de lo
acordado en materia de desregulación en el ADPIC, AGCS y ASA y alcanzar la paridad con el CAFTA.
Ya se lamentaba el comisionado de comercio de la UE Peter Mandelson, antes de la ministerial de Hong
Kong de la OMC, que “ya hemos perdido algunos elementos valiosos en el camino a Hong Kong, como
políticas de competencia, inversiones y compras de gobierno”12, pero con TLC bilaterales, como con
México y Chile, y próximamente con Centroamérica, la Unión Europea los va recuperando.

• Segunda Condición: Un avance en la integración Centroamericana

La otra condición que la Unión Europea ha puesto a Centroamérica como requisito para el comienzo de
negociaciones de un Acuerdo de Asociación, es que avance en su proceso de integración regional y sea
capaz de negociar como un solo bloque. La Comisión Europea destaca que su “enfoque multilateral se
completa con la negociación de acuerdos de asociación y de libre comercio birregionales con las regiones
que estén suficientemente integradas en el sector comercial (con el MERCOSUR y, llegado el caso, la
CAN, CA y los países del Caribe)”13. El interés expreso de la UE es la creación de mercados más amplios
y menos fragmentados, pues considera que las inversiones europeas a Centroamérica fluirían más
libremente con la existencia de una Unión Aduanera, un marco reglamentario para el comercio y la
reducción de obstáculos no arancelarios al comercio intraregional.

Por su parte, los gobiernos de países Centroamericanos han insistido en su voluntad política de avanzar en
una Unión Aduanera y medidas relacionadas y se encuentran satisfechos con los avances alcanzados14. No
obstante a que existe una valoración conjunta entre la UE y CA de este proceso de integración, y que ha
sido recibida con “satisfacción” por las partes europeas y centroamericanas, parece que una decisión final
por parte de la UE, en el sentido de aprobar los avances realizados en el proceso de integración
centroamericana y poder empezar las negociaciones de un Acuerdo de Asociación, será anunciada de
último momento15.

A pesar de que haya una valoración positiva por parte de los gobiernos, algunas OSC de Centroamérica se
muestran más escépticos con respecto a los grados de avance de la integración centroamericana y han
mostrado las siguientes preocupaciones:

• El avance real de una integración centroamericana, incluso en el plano comercial, es parcial. En cuanto a
una Unión Aduanera aún no se han homologado 353 rubros (de los cuales 118 son agropecuarios). En
efecto, aunque hay un avance considerable pues el 94% de rubros se van a armonizar, el 6% restante son de
lo más delicado.

• Es preocupante el que no haya una Política Agrícola Común centroamericana que sirva de contraparte a la
europea; es necesaria una voz ciudadana basada en grupos de productores a nivel regional que puedan
defender sus intereses; de campesinos, Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MPyMES), productores,
pescadores artesanales, que sin embargo están muy dispersos. Asimismo es necesario el que exista una idea
más clara de una ciudadanía regional.

10
• Aunque existen desde los años 50 y 60 esfuerzos para llegar a una integración con una visión sistémica, y
en los años 90 se dio una reedición de esos esfuerzos con la creación del Sistema de Integración
Centroamericano (SICA) que incluiría aspectos de integración económicos, políticos, sociales, ambientales,
culturales, etc. mucho del trabajo queda en “declaraciones maravillosas pero no se traducen. Quedan en
retórica”.

• Según la COMIECO (Comité de Ministros Económicos y de Comercio) se ha “erosionado” la integración


misma pues se han afectado a las 2 canastas de bienes y servicios (A y B) al salir de ellas algunos
productos. Además se da una serie de exoneraciones de impuestos y salvaguardas unilaterales.

• Conflictos en los territorios por diferendos limítrofes (por ejemplo entre El Salvador y Honduras, o
Nicaragua y Costa Rica), militarización de las fronteras, incumplimiento de acuerdos binacionales
(construcción de carreteras y aduanas), y algunos conflictos de agua. Muchas comunidades piden “fuera
fronteras” porque son marcadas artificialmente y afectan sus vínculos “naturales”, tanto para sus relaciones
familiares como comerciales.

De acuerdo con algunos analistas, la viabilidad de la integración en el corto plazo es imposible y en la


actualidad se trata más de una voluntad de llegar a la integración por factores exógenos, como la
condicionalidad por parte de la UE, que por factores endógenos. De acuerdo con OSC “las persistentes
desigualdades económicas entre los países del Istmo, los conflictos territoriales y de inmigración, la
divergencia de posturas y compromisos frente a las metas de la integración y la ejecución parcial de los
acuerdos regionales, hacen que la región siga presentado un nivel de integración sumamente bajo” y
demandan una integración “desde abajo, en lo social, en lo cultural, y que no sea un proyecto impuesto
desde afuera. Una verdadera integración debe atender los problemas de desigualdad y las asimetrías
internas”16.

A pesar de lo acordado en el diálogo de San José17, el requisito de la UE actual consiste en una mayor
integración centroamericana tan sólo en aspectos comerciales y económicos. Un proceso de integración
más abarcador exigiría, además, las condiciones y recursos necesarios para su apuntalamiento. Para la
Red CIFCA, por ejemplo, “la integración centroamericana requiere mucho más que libre comercio...
reclamamos que los fondos para la integración y transformación de Centroamérica salgan de la
condonación de la deuda externa de los países de la región y que los nuevos créditos que se otorguen y
líneas de cooperación que se aprueben combinen de manera equilibrada tanto los aspectos económicos
como los sociales”18.

1.4 El escenario para un Acuerdo de Asociación; CAFTA y desintegración regional;

De acuerdo con muchas OSC de Centroamérica, con la firma del CAFTA el proceso de integración
centroamericana se ha hecho aún más vulnerable. EEUU ha logrado lo que se conoce como una
“triangulación” facilitada por el hecho de que Centroamérica no cuenta con un arancel externo común. En
efecto, “EEUU creó las condiciones para poder introducir los productos que más le interesan por el país
donde paguen menos aranceles. Y como somos territorialmente un mercado común lo que entre con
aranceles bajos por un país circulará después por toda Centroamérica”. En este sentido, se reclama que
CA pudo haber evitado este tipo de TLC y haber negociado como un bloque con intereses comunes y un
“arancel común para todos los productos….Pero esto no sucedió. La Unión Aduanera era un muy
importante proceso previo al TLC, que le hubiese permitido a Centroamérica negociar como región. Pero
este proceso se estancó y fue dejado a un lado por los gobiernos de la región que priorizaron el CAFTA,
por sobre la integración regional”. Es preocupante que CA logrará negociar un AdA con la UE como un
bloque cuando en un principio EEUU también pidió a Centroamérica que negociara como bloque y al
final el proceso no se diera así; “el TLC (CAFTA) tuvo un error inicial. Estados Unidos lo acordó con los
cinco países centroamericanos pidiéndoles que lo negociaran como un solo equipo. Pero en

11
Centroamérica somos cinco parcelas donde cada quién hala agua para su molino. Negociamos como
región no siendo región”19.

El que EEUU haya alcanzado el CAFTA con los países centroamericanos (salvo Costa Rica que no ha
ratificado el tratado) y la República Dominicana, hace pensar que la UE también esta dispuesta a dejar de
ser tan exigente sobre los avances de la integración económica para negociar lo más rápido posible
acuerdos de asociación con Centroamérica. Una preocupación concreta es que la UE vaya a seguir los
pasos de EEUU y busque aprovechar las ventajas que dan la triangulación de productos a través de países
centroamericanos mediante la exigencia de un Trato de Nación Más Favorecida así como paridad
CAFTA.

Es necesario cuestionar qué tanto en las negociaciones de un AdA entre la UE y CA se enfatizaría o no en


un proceso de integración centroamericano basado en la creación de estrategias para políticas de
desarrollo a nivel regional.

12
II. Relaciones comerciales, el interés de gobiernos de Centroamérica en alcanzar un AdA

El intercambio de bienes entre la UE y CA y la CAN están caracterizados por el otorgamiento de una


serie de beneficios unilaterales a las importaciones de los países latinoamericanos por parte de la UE, las
cuales generalmente han sido mayores a las otorgadas a otros bloques y países en desarrollo de Asia y
América Latina (AL), pero menores que las que la UE le brinda a los países ACP.

Esta situación se encuentra explicada por el abordaje que la UE practica con los países de América Latina.
Mediante un trato uniforme pero diferenciado, la UE ha privilegiado una relación más comercial y
asociativa con Chile, el MERCOSUR y México, países éstos con economías e ingresos per cápita
mayores, mientras que ha optado por la cooperación y las preferencias unilaterales con CA y la CAN. El
resultado sin embargo es que, a pesar de que es ampliamente aceptado el éxito del diálogo político, en
particular su aporte a la solución del conflicto armado en CA en los noventa, y el significado de la
cooperación europea hacia CA, las relaciones comerciales entre las partes no comparten el mismo
optimismo, como veremos más adelante.

Es desde los años setenta que la UE ha dado un acceso preferente a los países en desarrollo a través de su
SGP. Adicionalmente, de 1991 a 2005, los países de la CAN se beneficiaron con el SGP de apoyo a la
lucha contra la producción y el tráfico de droga (SGP droga), el cual, bajo el principio de responsabilidad
compartida, brindó un mejor trato que el SGP a un mayor número de productos de exportación de la
CAN. Luego de que los países de CA lo demandaran, este régimen también les fue extendido. En 2005, a
raíz de la expiración del SGP, e influenciado por un fallo de la Organización Mundial del Comercio que
condenó, inter alia, la forma de designar a los beneficiarios del mismo, la UE eliminó los SGP
especiales, como el SGP droga, y estableció otro llamado “SGP ampliado” para los países que
“promuevan el desarrollo sostenible y el buen gobierno”20.

A pesar de la complementariedad entre las economías europeas y latinoamericanas, y del acceso


preferencial brindado por la UE a las exportaciones de bienes de CA, así como de la relevancia de la UE
como socio comercial tanto por su tamaño como por ser el mayor importador mundial, la última década
ha sido testigo de una constante pérdida de importancia en el comercio entre ambas regiones. Y en el caso
en que el comercio ha aumentado, salvo situaciones excepcionales, ha sido a raíz de un aumento de las
importaciones desde Europa que realizan los países de CA.

Si bien CA es un socio comercial marginal dentro del comercio de la UE (tomados conjuntamente


Centroamérica y Panamá suman cerca del 0,4% de las exportaciones y 0,3% de las importaciones
europeas21), lo contrario no es cierto. La importancia de CA como socio comercial para la UE se deriva
más bien del dinamismo de sus importaciones. En la década de los noventa las exportaciones europeas
hacia América Central crecieron más rápido que las destinadas a cualquier otra región en desarrollo.

Para el caso de CA, el comercio de bienes con la UE pasó de representar alrededor del 15% a cerca del
10%, de 1994 a 2004, lo cual implica que la UE dejó de ser el segundo socio comercial, lugar ocupado
actualmente por el comercio intraregional centroamericano. A pesar de que el saldo de la balanza
comercial entre ambas regiones fue positivo para CA en los noventa, no está claro si esta situación se
volverá a repetir dado que las importaciones desde Europa han aumentado mucho más rápido (5,9%
anualmente) que las exportaciones (0,7% anualmente) en el periodo citado. Lo cual ha tenido como
consecuencia la aparición de un amplio déficit comercial de CA respecto a la UE (ver figura 1).

13
Figura 1

Centroamérica: intercambio comercial con la Unión Europea, 1994-2004. (US$)

2500000000

2000000000

1500000000
US$

1000000000

500000000

)
94

95

96

97

98

99

(P

(P

(P

(P

(P
19

19

19

19

19

19

00

01

02

03

04
20

20

20

20

20
años

Fuente: Elaboración propia con base en SIECA. Importaciones Exportaciones

Dentro de las razones que explican la pérdida del dinamismo en el intercambio comercial comentado,
podríamos considerar, inicialmente, la composición de los flujos comerciales entre ambas regiones. CA
(con la excepción de Costa Rica) exporta hacia la UE primordialmente bienes primarios, mientras que
importa bienes manufacturados (los bienes agroindustriales -contenidos en las primeras cuatro secciones
del Sistema Armonizado - representan el 70% de las exportaciones centroamericanas (ver figura 2). Dado
el menor dinamismo en el crecimiento de la demanda de los bienes primarios ante cambios en el ingreso,
es de esperar que si esta estructura de intercambio comercial se mantiene las exportaciones de la UE hacia
CA crecerán más rápido que al inverso.

En segundo lugar, la estrategia comercial seguida por ambas regiones en los últimos años ha propiciado la
celebración de acuerdos comerciales con socios “naturales”. De esta manera el Sistema de Integración
Centroamericano se ha expandido de diversas formas incluyendo a países como Panamá y la República
Dominicana, y además han llevado a cabo acuerdos comerciales con vecinos, o con economías
complementarias, p.e. Canadá, Chile, México y los EEUU. Por su parte la UE ha hecho lo propio y en
2003 amplió su membresía a diez países de Europa Occidental, además de la firma de Acuerdos de
Asociación con otros países.

En tercer lugar, barreras comerciales en el mercado de la UE han persistido, mientras que en general los
países de AL han profundizado un proceso de apertura unilateral iniciado en los noventa. Dentro de las
barreras comerciales se pueden citar crestas arancelarias, contingentes y altos aranceles promedio en
productos de exportación clave para CA, como los agrícolas. También persisten barreras no arancelarias,
escalamiento arancelario, y el otorgamiento de ayudas internas y subsidios a la exportación que no solo
afectan a las exportaciones centroamericanas en el mercado europeo sino en el de terceros22.

En cuarto lugar, debemos señalar la incapacidad de los gobiernos y de los sectores privados de los países
de CA de enfrentar un clima adverso y realizar los cambios necesarios a tiempo para aprovechar las
oportunidades y enfrentar los retos que todo proceso de apertura y desarrollo implica. La mejor muestra
de ello es el caso de los países del sudeste asiático de reciente industrialización, quienes a pesar de partir

14
de un nivel de desarrollo similar al centroamericano a mediados del siglo pasado, y gozar de menores
preferencias en el mercado de la UE, actualmente gozan de un mejor nivel de vida que CA, y han
ampliado su intercambio comercial con la UE.

A este respecto cabe apuntar que diversos análisis han señalado la falta de iniciativa y desarrollo
empresarial del sector privado centroamericano23, lo cual incide negativamente en su desempeño
comercial en el mercado mundial. Esto además se ve afectado por un entorno competitivo poco favorable
dadas las carencias en infraestructura para la exportación, un entorno macroeconómico inestable,
mercados ineficientes, ausencia de sistemas nacionales de innovación y escasa calificación de la mano de
obra (excepto en Costa Rica)24.

Figura 2
Centroamérica: exportaciones e importaciones hacia y desde la Unión Europea,
2003-2004.
(US$)
1,000,000,000
900,000,000
800,000,000
700,000,000
600,000,000
US$

500,000,000
400,000,000
300,000,000
200,000,000
100,000,000
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22
a Con formato: Fuente: 10 pt,
Secciones del Sistema Arancelario Centroamericano Español (España - alfab.
internacional)

Fuente: Elaboración propia con base en SIECA. Importaciones Exportaciones

a/ Las 21 secciones del Sistema Arancelario Centroamericano son: 1 animales vivos y productos del reino
animal; 2 productos del reino vegetal; 3 grasas y aceites animales o vegetales; productos de su
desdoblamiento; grasas alimenticias elaboradas; ceras de origen animal o vegetal; 4 productos de las
industrias alimentarias; bebidas, líquidos alcohólicos y vinagre; tabaco y sucedáneos del tabaco; 5
productos minerales; 6 productos de las industrias químicos o de las industrias conexas; 7 plástico y sus
manufacturas; caucho y sus manufacturas; 8 pieles, cueros, peletería y manufacturas de estas materias;
artículos de talabartería o guarnicionaría; artículos de viaje, bolsos de maní (carteras) y continentes
similares; manufacturas de tripa; 9 madera, carbón vegetal y manufacturas de madera; corcho y sus
manufacturas; manufacturas de espartería o cestería; 10 pasta de madera o de las demás materias fibrosas
celulosicas; papel o carbón para reciclar (desperdicios y desechos); papel o cartón y sus aplicaciones; 11
materias textiles y sus manufacturas; 12 calzado, sombreros y demás tocados, paraguas, quitasoles,
bastones, látigos, fustas y sus partes; plumas preparadas y artículos de plumas; flores artificiales;
manufacturas de cabello; 13 manufacturas de piedra, yeso fraguable, cemento, amianto (asbesto),
mica o materias análogas; productos cerámicos; vidrio y sus manufacturas; 14 perlas finas (naturales) o
cultivadas, piedras preciosas o semipreciosas, metales preciosos, chapados de metal precioso (plaque) y
manufacturas de estas materias primas; bisutería; monedas; 15 metales comunes y sus manufacturas; 16
maquinas y aparatos, material eléctrico y sus partes; aparatos de grabación o reproducción de sonido,
aparatos de grabación o reproducción de imagen y sonido en televisión y las partes y accesorios de estos
aparatos; 17 material del transporte; 18 instrumentos y aparatos de óptica, fotografía o cinematografía, de
medida de control o precisión; instrumentos y aparatos medico quirúrgicos; aparatos de relojería;
instrumentos musicales; partes y accesorios de estos instrumentos y aparatos; 19 armas, municiones, y sus
partes y accesorios; 20 mercancías y productos diversos; 21 objetos de arte o colección y antigüedades.

15
Es precisamente en el tema de las barreras comerciales donde los países de CA buscarían lograr mayores
concesiones por parte de la UE a través de un TLC. Sin embargo, las perspectivas no son muy halagüeñas
si tomamos en cuenta la poca ambición de las ofertas de liberalización agrícola que la UE ha mostrado en
las negociaciones bajo la Ronda de Doha, y a nivel regional con el MERCOSUR. Incluso en bienes en los
que no presenta ventajas comparativas ni altos niveles de producción, como el banano, el proteccionismo
de la UE se ha mantenido. Unido a esto, el tema de la necesaria reforma a la Política Agrícola Común, por
ser financieramente insostenible y causar roces con sus socios comerciales, no ha avanzado al ritmo
esperado. Estos elementos parecen indicar que en temas clave para los países de CA y la CAN, la UE se
encuentra actualmente muy cerca de las “líneas rojas” y no está claro cuánto más está dispuesta a ceder, o
cuál será el precio que sus socios tendrán que pagar para mover posiciones de negociación con un alto
margen de diferencia.

La erosión del SGP y la “necesidad” de un acuerdo comercial

Los países de CA, aun cuando ven las bondades de los regímenes preferenciales de la UE, también han
expresado sus críticas a la erosión de los mismos respecto a otras regiones, así como a una serie de
debilidades propias del SGP. Mientras que en 2002 los beneficiarios del mismo exportaron en promedio
la mitad de sus productos beneficiándose de este régimen, la tasa de utilización de CA fue de 83%25.

Sin embargo, CA en tanto que beneficiario del SGP general así como del SGP ampliado, se encuentra en
desventaja frente a otros regímenes comerciales que la UE mantiene con socios que compiten por ese
mercado. Por ejemplo con África del Sur, Chile, Israel y México que tienen Acuerdos de Asociación con
la UE, los diez países de Europa Central y Oriental (PECO) que se incorporaron a la UE, los países menos
adelantados beneficiarios de la iniciativa Todo Menos Armas, los países ACP que cuentan con acuerdos
preferenciales y actualmente negocian Acuerdos de Asociación Económica, entre otros.

Adicionalmente, el goce de las preferencias del SGP está sujeto a una serie de criterios impuestos por la
UE, y revisados cada tres años, lo cual no da plena seguridad de la presencia de los mismos a los
inversionistas, y los inhibe de establecer proyectos de inversión de largo plazo, lo cual reduce la
competitividad de CA como destino de esta inversión. Ejemplo de esto es la posibilidad de retirar el SGP
ampliado a los países que incumplan alguna de las 27 convenciones internacionales que promueven el
desarrollo sostenible y el buen gobierno. Finalmente, a pesar de la amplia cobertura de bienes del SGP,
algunos productos agroindustriales de exportación de gran importancia para CA, no están incluidos en el
mismo, p.e. banano y caña de azúcar.

Un análisis más detallado del SGP

En principio sería importante analizar cuáles son las condiciones de acceso de dos grupos de productos de
exportación centroamericanos en la UE. En el primer grupo tendríamos a los productos que ya se están
exportando exitosamente y representan una alta proporción de la canasta de exportación centroamericana.
En el segundo tendríamos a productos de exportación en los cuales los países de CA son competitivos en
mercados distintos al de la UE, previsiblemente a raíz de la existencia de barreras arancelarias y no
arancelarias. Este análisis nos permitiría determinar las potenciales ganancias para CA, de la firma de un
Acuerdo de Asociación que incluya un tratado de libre comercio con la UE.

Cabe aclarar que limitaremos nuestro análisis al caso de productos de origen agroindustrial, es decir, los
que se incluye, en los primeros 24 capítulos (inclusive) del Sistema Arancelario Centroamericano y
representan el 70% de las exportaciones centroamericanas a la UE.

16
Respecto al primer grupo de productos, del análisis de los cuadros del Anexo A I se puede concluir que la
mayor parte de las exportaciones agroindustriales centroamericanas gozan de acceso irrestricto a la UE
tanto por ser beneficiarios del SGP, como por la inexistencia de barreras arancelarias. Además de ello,
tomando como referencia los productos agroindustriales26 incluidos en las diez principales subpartidas de
exportación de cada uno de los países de CA a la UE, notamos en principio una alta concentración en las
exportaciones. Esto por cuanto dichas subpartidas comprenden cerca del 90% de las exportaciones a la
UE, en el caso de Costa Rica y Guatemala, y más del 98% en el resto de los países.

La mayoría de las exportaciones centroamericanas se encuentran exoneradas de aranceles de importación


en la UE dado que no constituyen bienes “sensibles” para este bloque, por ser productos de origen
tropical, o tener escaso valor agregado. Dentro de las pocas excepciones están el banano, el cual es
producido con menores niveles de competitividad por España, Francia y Portugal, y además es un bien de
exportación muy importante para los países ACP, a los que la UE les brinda mayores preferencias que a
CA. La otra excepción es el azúcar de caña, producto que compite con azúcar europea de menor
competitividad. Adicionalmente, los productores de azúcar europeos gozan de cuantiosas ayudas internas
que en ocasiones los han ayudado a exportar sus excedentes al mercado mundial e, incluso, subsidiar la
exportación de la azúcar importada libre de aranceles de los países ACP. Esta práctica fue condenada por
la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2004, y en febrero de este año el Consejo de Ministros
de Agricultura de la UE aprobó una reforma con el fin de reducir las ayudas y adecuarse al fallo de la
OMC. Estos dos bienes podríamos clasificarlos dentro de un primer grupo de productos con altas barreras
a la exportación al mercado de la UE y para los que una negociación comercial con la UE podría,
hipotéticamente, deparar grandes beneficios. En este sentido los mayores beneficiarios serían Costa Rica
y Honduras, dado que el banano representa un 41% y 14% de sus exportaciones totales de bienes
agroindustriales hacia la UE, respectivamente. El otro potencial ganador de la negociación sería El
Salvador, pues sus exportaciones de azúcar a la UE sumaron casi US$ 900 mil, en promedio de 2002 a
2004.

El segundo subgrupo de productos que se vería beneficiado por la negociación, corresponde a bienes con
un mayor grado de valor agregado a los que la UE les brinda acceso libre de aranceles mediante el SGP,
pero para los cuales el arancel vigente para los países que no son beneficiarios de este régimen es alto
(entre 10 y 20%), lo cual evidencia el escalamiento o progresividad de la estructura arancelaria de la UE.
Dentro de ellos destacan las pastas y conservas de frutas, el palmito procesado, el jugo de piña, la miel
natural, los cigarros y las preparaciones a base de café. También dentro de este grupo podríamos colocar
productos con escaso valor agregado, donde la UE registra cierto volumen de producción, pero para los
que es un importador neto, como es el caso de las langostas. La ganancia para los países de CA de la
consolidación de estas preferencias, se deriva del hecho de brindarle mayor seguridad al sector productivo
sobre las condiciones de acceso al mercado europeo en el largo plazo, con lo que se estimularía el
establecimiento de proyectos de inversión para exportar este tipo de productos. Los mayores beneficiarios
de la consolidación de estas preferencias serían Costa Rica, El Salvador y Nicaragua, dado que los bienes
mencionados suman un 5% de sus exportaciones a la UE. Guatemala consolidaría un 3% y Honduras casi
US$ 700 mil en exportaciones.

El tercer subgrupo de productos se caracteriza por tener aranceles moderados (entre 5 y 10%), para los
países que no gozan del SGP, pero que por su alto nivel de competencia internacional, es importante
consolidar el acceso libre de aranceles al mercado de la UE. Dentro de ellos están las flores, las plantas
vivas, los melones, las piñas y los musgos y líquenes. La consolidación de los beneficios de estos bienes
sería muy importante para Costa Rica puesto que de ello depende el 22% de sus exportaciones. Por su
parte para Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador también es importante en la medida en que
para ellos representa 5, 3, 2 y 1%, respectivamente.

17
Finalmente, existe un subgrupo de productos de exportación centroamericanos para los cuales las
condiciones de acceso al mercado de la UE no dependen de un tratado comercial. Esto por cuanto la UE
no establece aranceles para los mismos, o en el caso de que los tenga, éstos son muy bajos (menores a un
5%), y generalmente no se les aplican a los beneficiarios del SGP. Dentro de este grupo de bienes se
ubica la mayor parte de las exportaciones de los países de CA (excepto en el caso de Costa Rica).
Tomando como referencia tan solo el café oro, éste representa al menos el 66% de las exportaciones de
los países de CA hacia la UE (11% para Costa Rica).

Productos competitivos con potencial de mejorar su desempeño comercial en la UE

El segundo grupo de productos que analizamos corresponde a una “canasta” de exportaciones


centroamericana que cumple con varios requisitos que los convierte en potenciales ganadores de un
eventual acuerdo comercial con la UE.

En primer lugar los productos seleccionados muestran un desempeño competitivo satisfactorio en sus
exportaciones a todos los países, es decir, al mercado mundial. Esto lo medimos a través del cálculo de
índices de ventaja comparativa revelada (IVCR)27 para todos los productos agroindustriales que los países
que cada país de CA exporta al mundo28 (IVCR-M). En el caso en que el índice es mayor o igual a uno,
esto nos sugiere que el país tiene una ventaja comparativa revelada en las exportaciones de dicho
producto. Dado que el número de productos que cumplen con este requisito es muy amplio y en alguna
medida, previsible, procedimos a calcular el IVCR para los productos que se están exportando a la UE y
eliminamos de la “canasta” aquellos en los que el IVCR en el mercado de la UE (IVCR-UE) es también
mayor o igual a uno. De esta manera obtenemos una lista de productos competitivos a escala mundial
pero no competitivos en el mercado de la UE.

Para determinar las causas de la falta de competitividad en el mercado de la UE evaluamos varias


hipótesis, la primera de ellas es que la UE fuera de por sí un productor competitivo de tales productos, y
por consiguiente, se le dificulta a los exportadores centroamericanos competir con los productores
nacionales europeos en su mercado natural. Esto lo medimos a través del saldo comercial de la UE en los
productos bajo análisis. Dicho saldo puede ser utilizado como aproximado de IVCR para la UE29, y de
esta manera conservamos en la “canasta” aquellos productos para los que la UE no tiene una ventaja
comparativa o, lo que es lo mismo, aquellos en los que su saldo comercial es igual o menor que cero.

Finalmente, evaluamos tres hipótesis para los productos que superaron los criterios arriba citados con el
fin de explicar el pobre desempeño competitivo en el mercado de la UE de productos de exportación de
los países de CA que sí son competitivos en el mercado mundial. La primera de ellas fue determinar si la
UE impone barreras de algún tipo (arancelarias o no arancelarias) a las exportaciones de la “canasta” lo
cual explicaría su menor desempeño competitivo en dicho mercado.

En segundo lugar, evaluamos si la justificación del pobre desempeño competitivo de los productos
centroamericanos en el mercado de la UE, se explica por la dificultad que representa para los
exportadores centroamericanos la existencia de mayores normas o estándares de calidad, sanidad u otra
índole en el mercado de la UE. Esta hipótesis la evaluamos determinando si CA realiza exportaciones de
los productos dentro de la “canasta” a países con mayores niveles de desarrollo denominados como
economías avanzadas según el Fondo Monetario Internacional30, o si por el contrario solo los exporta a
mercados con menores niveles de desarrollo - y por consiguiente de los estándares citados - como el
regional. En el caso en que se determine que los exportadores de los productos de la “canasta” no son
competitivos en el mercado de la UE, ni tampoco se registran montos significativos de exportaciones a
países avanzados, podemos intuir que una de las razones es la falta de capacidad empresarial de cumplir
con las normas y estándares más estrictos que existen en este tipo de mercados.

18
En tercer lugar, investigamos si la UE brinda algún tipo de subsidios o ayudas a los productores
nacionales de bienes que compiten o sustituyen los productos de la “canasta” centroamericana
seleccionada. Dentro de estos tipos de ayudas los principales son las subvenciones a la exportación y las
ayudas internas. Existen diversas formas de brindar subsidios a las exportaciones, dentro de las más
comunes están los desembolsos directos del gobierno a los productores que exportan bienes, para
solventar la diferencia entre los precios internacionales y los costos de producción; exenciones en el pago
de ciertos impuestos a productores exportadores; y créditos subsidiados a productores locales de bienes de
exportación y/o a compradores foráneos. Cabe agregar que dichas subvenciones distorsionan seriamente
los flujos de comercio internacional dado que alteran el grado de ventaja comparativa de los productores
que los reciben, en detrimento de la ventaja de sus competidores. Por su parte las ayudas internas
procuran mantener el nivel de ingreso de productores locales que compiten con los foráneos. Su ánimo, a
diferencia de las subvenciones a las exportaciones, no es aumentar su competitividad a un nivel tal que les
permita ser exportadores exitosos, aunque en ocasiones esto puede suceder. Dentro de las ayudas internas
se encuentran mecanismos como la fijación de precios y/o los pagos directos a los productores31. Estas
ayudas también distorsionan el comercio internacional, aunque lo hacen en menor medida que las
subvenciones a las exportaciones. En los casos en que la UE mantenga alguno de los tipos de ayudas
comentadas a productos en los que CA es competitiva en el mercado mundial pero no en la UE,
consideramos que ésta es la razón que explica tal situación.

Los resultados del análisis descrito se presentan de forma detallada para cada país en los cuadros del
Anexo A II. En términos generales encontramos muy pocos productos por país capaces de satisfacer los
tres criterios de selección utilizados. Atunes, listados y bonitos; semillas de algodón; pimienta; plantas y
sus derivados para diversos usos, otros animales vivos, cacao y sus derivados en el caso de Costa Rica.
Para El Salvador: pescados congelados; filetes y demás carne de pescado; camarones y langostinos;
esquejes sin enraizar e injertos; y musgos y líquenes frescos. Macadamia; habas de soja; cocos; otras
materias vegetales utilizadas para cestería o espartería; otras hortalizas de vaina; salsa de soja; y
aguacates, para Guatemala. En el caso de Honduras: langostas; frutos y demás partes comestibles de
plantas preparados o conservados; desperdicios de tabaco; melones; jugo de frutas u hortalizas; sandías y
jugo de piña. Por su parte en Nicaragua encontramos las demás semillas y frutos oleaginosos y pescado
fresco o refrigerado.

En segundo lugar, no encontramos mayores restricciones a las exportaciones centroamericanas de estos


productos por parte de la UE, dado que la gran mayoría están exonerados de impuestos gracias al SGP y,
el resto, no enfrentan aranceles de importación dado que son productos de origen tropical o bienes
considerados como “no sensibles” por la UE.

Examinando las razones por las que tales productos no presentan IVCR iguales o mayores a uno en el
mercado de la UE, encontramos que todos ellos se exportan exitosamente a mercados con economías
avanzadas, a excepción de cuatro productos de exportación de Guatemala, cuyas exportaciones a países
avanzados no superan los US$6,000. Esto nos hace suponer que la mayoría de los productores
guatemaltecos de aguacates, cocos, habas y salsa de soja, probablemente están concentrados en abastecer
mercados de economías en desarrollo, y aún no cuentan con el conocimiento ni los estándares para
exportar a la UE.

Finalmente, la hipótesis del efecto distorsivo de las subvenciones a la exportación y el otorgamiento de


ayudas internas resultó ser válida e importante para varios productos de todos los países excepto
Guatemala. Como supusimos, la UE otorga subvenciones a la exportación a varios productos
agroindustriales que CA exporta y que distorsionan los flujos comerciales entre estas regiones puesto que
le otorgan una ventaja frente a sus competidores de otras regiones que no ofrecen este tipo de beneficios a
sus productores. Se estima que la UE es responsable del otorgamiento del 90% de las subvenciones a la

19
exportación que brindan los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE). Por ejemplo en 2001-2002 el total de las subvenciones a la exportación otorgadas
por la UE alcanzó los 2.500 millones de euros32.

Dentro de los productos de la UE que reciben este tipo de beneficio se encuentran el trigo y la harina de
trigo, cereales secundarios, arroz, colza, aceite de oliva, azúcar, mantequilla, aceite de mantequilla, leche
desnatada en polvo, quesos, otros productos lácteos, carne de vaca, de porcino y de aves de corral,
huevos, vinos, frutas, legumbres y hortalizas frescas y elaboradas, tabaco en rama y alcohol. Sin
embargo, dentro de este grupo los productos que recibieron el mayor porcentaje de subvenciones a la
exportación fueron el azúcar (18,8%), los "productos incorporados"33 (16%), los productos lácteos
(15,6%), la carne de vaca (15,1%), la mantequilla y el aceite de mantequilla (12,6%) y los quesos
(7,3%)34.

Otra política que afecta el comercio internacional de productos agroindustriales y que incide
negativamente sobre el desempeño competitivo de las exportaciones centroamericanas en la UE es el
otorgamiento de ayudas internas. En la cosecha de 2000-2001, la distribución de la ayuda interna
estimada anualmente en términos monetarios (también conocida como “Medida Global de la Ayuda”),
entre los principales productos agropecuarios de la UE se distribuyó de la siguiente manera: carne de vaca
(25,6% del total), azúcar blanca (13,3%), mantequilla (10,2%), tomates (6,1%), trigo común (5,2%),
manzanas (5,1%), cebada (5%), y aceite de oliva (4,7%). A pesar de que en 2004 la Política Agrícola
Común (PAC) de la UE inició la implementación de una serie de reformas, y de que la estimación de la
ayuda que se brinda a los productores calculada por la OCDE cayó levemente al 34% en el periodo 2002-
2004, en comparación con 41% en el periodo 1986-1988, dicha ayuda se ubicó por encima del promedio
de los países que conforman la OCDE (30%). En el periodo post reforma de la PAC los principales
productos beneficiarios de ayuda continúan siendo los mismos que los del periodo prerreforma
previamente citados, además de carne de oveja, maíz, arroz y carne de cerdo.

Finalmente, cabe agregar que el sector pesquero de la UE se ha beneficiado de una serie de políticas
públicas que buscan mantener su decadente nivel de competitividad. Destacan dentro de ellas prácticas
como los subsidios, políticas de precios mínimos y acuerdos que garantizan el acceso de buques de pesca
de la UE a zonas marítimas con mayor probabilidad de capturas en otros países. El detalle de estos
mecanismos de la Política Pesquera Común (PPC) de la UE se comenta en el Anexo A III. Muchas de las
medidas de la PPC han llevado a una sobreinversión en el sector que a su vez ha generado un exceso de
capacidad instalada y la sobreexplotación de los bancos de peces en el territorio de la UE.

A partir de 2003 la UE inició la reestructuración de su sector pesquero, lo cual tiene el potencial de


presentar muchas oportunidades comerciales para los países de CA. Todos los países de CA, excepto
Guatemala, exportan productos de origen acuícola que presentan un alto IVCR-M, pero no así en el
mercado europeo. En la medida en que el sector pesquero europeo se reconvierta a otras actividades y
disminuya el exceso de capacidad que ostenta actualmente, los productores centroamericanos encontrarán
mayores oportunidades para comercializar sus productos en la Unión. Cabe destacar los cuantiosos
montos en importaciones que la UE realiza anualmente en productos de origen pesquero en los que CA es
competitiva, los cuales van de casi €253 millones (langostas) hasta €5,2 miles de millones (camarones).

Caracterización de exportaciones centroamericanas potencialmente beneficiadas y afectadas en el


corto plazo

Como mostramos en la sección pasada, productos como el banano para Costa Rica y Honduras, así como
el azúcar para El Salvador, serían potenciales ganadores de un Acuerdo de Asociación que incluya un
tratado de libre comercio en el corto plazo. Esto claro está, estaría sujeto a que los países de CA logren

20
mejorar las actuales condiciones de acceso de tales productos a partir de las negociaciones, lo cual
constituye una de las expectativas de las autoridades comerciales centroamericanas35.

En un horizonte más lejano, existen otros productos de exportación centroamericano que también se
podrían ver beneficiados del AdA, pero más que todo, de la remoción de una serie de políticas que la UE
practica y que impiden que los países de CA aumenten sus exportaciones hacia dicho mercado. Este es el
caso de productos de origen acuícola para todos los países excepto Guatemala.

Conviene entonces identificar a los posibles ganadores y determinar algunas características de dichos
productos en términos sociolaborales y ambientales.

La producción de banano en CA

Se estima que las exportaciones de banano centroamericanas a todos los países son realizadas en su
mayoría por empresas transnacionales de origen estadounidense tales como Chiquita, Del Monte y Dole
(ver cuadro 1). Sin embargo, la producción de banano para exportación recae en productores tanto locales
como foráneos. La producción de banano por parte de empresas nacionales ocurre en mayor medida en
países como Nicaragua y Costa Rica, y en menor cuantía en Guatemala y Honduras (ver cuadro 2).

Costa Rica es el segundo país con mayores exportaciones de banano a escala mundial después de
Ecuador, y el principal exportador centroamericano. El banano representa el principal producto agrícola
de exportación costarricense y, por consiguiente, el producto agrícola responsable de la mayor generación
de divisas. Se estima que en 2004 la actividad bananera empleó directamente a más de 28.000 personas36.
En Costa Rica el banano se cultiva en la Región Atlántica, en donde representa la principal fuente de
empleo dado que el 91% de la fuerza laboral se desempeña en esta actividad. Los salarios promedio en el
sector bananero costarricense duplican el salario mínimo legal fijado por el gobierno, esto hace que el
banano sea la actividad agrícola con mayor salario.

El principal destino de las exportaciones de banano de Costa Rica son los Estados Unidos, hacia donde se
dirigió el 47% de las exportaciones en 2004, seguido por los países de la UE. Las plantaciones
costarricenses de banano son relativamente grandes, lo cual, combinado con otros factores, explica el
porqué éste país ostenta el más alto nivel de productividad mundial, con más de 2.300 cajas de banano por
hectárea.

Cuadro 1
Proporción (estimaciones) de las exportaciones de banano de las tres principales
empresas transnacionales (ET) en 2000 (millones de cajas)

País Chiquita Dole Del Monte Suma 3 % exportaciones de 3


principales ET principales ET
Costa Rica 28 27 32 87 84
Guatemala 14 4 10 28 63
Honduras 9 8 17 100
Panamá 26 26 88
Nicaragua 2 2.3 91
Fuente: Arias, P., Dankers, Cora, Liu, Pascal & Pilkauskas, Paul. (2004). La economía mundial del banano, 1985-
2002. Roma: FAO.

Cuadro 2
Concentración de la producción nacional de banano destinada a la exportación por
empresas transnacionales en 2001

21
País % producción de las 3 ET principales
Costa Rica 50
Guatemala 80-100
Honduras 80
Panamá 73
Nicaragua 0
Fuente: Arias, P., Dankers, Cora, Liu, Pascal & Pilkauskas, Paul. (2004).
La economía mundial del banano, 1985-2002. Roma: FAO.

Honduras tiene ubicada la mayor parte de sus plantaciones de banano en el litoral atlántico. A pesar de
que existe una gran cantidad de productores independientes y cooperativas de campesinos dedicados a la
producción de banano en plantaciones menores a 5 hectáreas, la mayor parte de la producción se realiza
en plantaciones de más de 50 hectáreas en su mayoría en manos de transnacionales37.

Por su parte para Guatemala el banano es la tercera actividad agrícola en importancia como fuente de
divisas después del café y el azúcar. Guatemala exporta casi toda su producción de banano hacia los
EEUU.

El cultivo de banano en CA no ha estado exento de controversias sociales y ambientales. La combinación


de factores como el monocultivo, un paquete tecnológico intensivo en el uso de agroquímicos y una
actitud cuestionable de parte de las empresas productoras, llevaron a que en los noventa diversas
organizaciones de la sociedad civil elevaran denuncias en el campo ambiental y laboral. De esta manera
en 1992 el Tribunal Internacional del Agua, con sede en Holanda, condenó a la Standard Fruit Company
(Dole) por contaminar fuentes acuíferas del Valle de la Estrella en Costa Rica. En el campo laboral, Del
Monte, Dole y Chiquita fueron demandadas por trabajadores que se vieron afectados por el uso del
plaguicida “Nemagón”. Adicionalmente, los sindicatos del sector bananero plantearon varias denuncias
ante la organización Internacional del Trabajo (OIT) como consecuencia de violaciones a las
convenciones básicas de dicha Organización así como a leyes nacionales.

Tales acontecimientos llevaron a que la opinión pública ejerciera presión sobre las transnacionales del
banano, de forma tal que éstas se vieron motivadas a mejorar su imagen adoptando códigos de conducta
propios y certificaciones externas. De esta manera, para 2001 todas las explotaciones de banano de
Chiquita en Latinoamérica contaban con la certificación ambiental de Rainforest Alliance, una ONG
conservacionista de los EEUU, y la mayoría contaba además con la certificación ambiental ISO-14001.
Por su parte Dole y Del Monte se inclinaron por la certificación ambiental ISO-14001 y Dole además
promovió en los noventa la producción de banano orgánico en Honduras.

En el campo social y laboral, Dole es miembro signatario de la norma de responsabilidad social SA 8000,
mientras que Chiquita firmó un acuerdo en 2001 con la Unión Internacional de Trabajadores de la
Alimentación y Agrícolas y la Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros en presencia del
Director General de la OIT. Ahora que las transnacionales han mostrado mayor interés en certificar
ambiental y socialmente su producción de banano en Latinoamérica la atención de las organizaciones no
gubernamentales y la opinión pública se ha centrado en los productores locales que venden su producción
a dichas transnacionales.

Cabe destacar que a pesar de los avances comentados, diversas organizaciones y expertos han denunciado
públicamente el irrespeto a las normas laborales y ambientales que las empresas transnacionales se
comprometieron a respetar. Por ejemplo, en 2003 la Coordinadora de sindicatos bananeros de Costa Rica,
el país que se asume posee los mayores estándares ambientales y laborales de la región, presentó una

22
denuncia ante el Ministerio de Trabajo de su país alegando una serie de problemas en plantaciones de
empresas propiedad tanto nacionales como de transnacionales. Dentro de las denuncias se destacaba la
falta de libertad sindical y negociación colectiva, maltrato e irrespeto a normas laborales básicas para
trabajadores extranjeros y mujeres38. Por ello, consideramos que aún constituye un reto para las
autoridades nacionales centroamericanas la observancia del cumplimiento de las leyes.

La producción de azúcar en El Salvador39

La agroindustria azucarera es uno de los sectores más importantes en la economía salvadoreña,


especialmente en el desarrollo rural de El Salvador; según datos de la Asociación azucarera de El
Salvador, más de 450,000 personas dependen de dicha actividad. Además existen más de 7,000
productores de caña, 60% de ellos asociados en cooperativas agrarias y el resto son productores
independientes.

La agroindustria azucarera salvadoreña genera 37,642 empleos directos al año. El cultivo de caña de
azúcar emplea anualmente 26,202 personas en labores de siembra, mantenimiento, aplicación de insumos,
labores culturales del cultivo, etc. En los ingenios, 4,608 personas realizan labores de mantenimiento y
reparación de las fábricas permanentemente y llevan a cabo las labores de zafra o molienda de caña.
Adicionalmente, 6,640 personas se encargan del transporte de caña, azúcar y melaza cada año.

El 97% de la producción de la caña de azúcar está en manos de los agricultores y únicamente el 3% es


responsabilidad directa de los ingenios azucareros. Los ingenios apoyan a los productores a través de la
investigación y asistencia técnica, el financiamiento de insumos y labores, absorben los costos de
almacenaje de azúcar, seguros, pérdidas y venta de los productos finales. Además, los productores gozan
del pago por tonelada de caña más alto de la región centroamericana.

El rubro de compra de caña incluye casi US$27 millones de dólares anuales en pago de mano de obra y
empleados; US$15.3 millones de dólares en insumos agrícolas (fertilizantes y productos protectores del
cultivo); US$31.5 millones en transporte de caña principalmente y US$16.1 en otros (gastos financieros,
alquileres, etc.).

La zafra 2001/2002, reveló que el área de caña de azúcar cosechada fue de aproximadamente 92,000
manzanas, moliéndose 4, 932,516.30 toneladas de caña con las que se produjeron 10,315,623.44 quintales
de azúcar (468,892 toneladas métricas) y 38,876,306.17 galones de melaza. Actualmente son nueve los
ingenios que elaboran el total del azúcar producido en El Salvador. Dentro de ellos, la Compañía
Azucarera Salvadoreña S.A., el Ingenio Chaparrastique, S.A. y el Ingenio El Angel, S.A. realizan
exportaciones a países de la UE40.

A pesar de que la fase industrial de la producción de azúcar no presenta mayores problemas sociales ni
ambientales, esto no es cierto para la fase agrícola. La principal problemática del sector azucarero es el
trabajo infantil. Según un informe de Human Rights Watch en El Salvador existe un alto número de niños
trabajando en la siembra y corta de caña de azúcar, situación que se ve agravada por la peligrosidad del
oficio41. El informe citado denuncia la problemática de las constantes lesiones de las que son sujetos los
niños que laboran en la actividad dado el uso de herramientas de trabajo peligrosas y la exposición a
sustancias peligrosas. Además de estos problemas la informalidad bajo la cual los niños laboran limita su
acceso a servicios de salud oportunos.

23
Para superar este reto, El Salvador es uno de los cinco países de la región que participa en el Programa de
Duración Determinada de la OIT, que consiste en una iniciativa para erradicar las peores formas de
trabajo infantil.

La problemática ambiental y social bajo la que se producen algunos bienes de exportación


centroamericanos con destino hacia la UE, como los que ejemplificamos anteriormente para el caso del
azúcar y el banano, evidencia la posibilidad de que productos de exportación del Istmo logren ser exitosos
competidores en el mercado de la UE a expensas de un deterioro ambiental y social, que en nada
beneficia al desarrollo sostenible de los países de CA.

Un AdA que realmente tenga como objetivo promover el desarrollo sostenible de ambas regiones no
puede ser cómplice de este tipo de prácticas - conocidas como dumping ambiental o social - por razones
económicas y, más importante aún, éticas. Aumentar la competitividad de las exportaciones con base en
sacrificios sociales y ambientales es perjudicial para todas las partes; para la región que lleva a cabo el
dumping, por cuanto implica poner en riesgo la reproducción y sostenibilidad de los recursos (humanos o
naturales) de los que depende. Por otra parte, esta práctica también es perjudicial para el socio que
consume estos productos, dado que disminuyen los estándares globales en materia social y ambiental y,
en el mediano plazo, es un incentivo para que disminuyan sus estándares locales – lo que se denomina
una “carrera hacia el fondo”.

Además de los elementos mencionados, es ética y moralmente reprobable el aumentar los niveles de
competitividad de las exportaciones con base en el incumplimiento de las normas sobre derechos
humanos universalmente aceptados en los convenios internacionales de este tipo, e incluso, muchas veces
ampliados en la legislación nacional. Esto se ha logrado tradicionalmente aprovechándose del menor
poder de negociación de la población más desposeída y vulnerable de países en desarrollo. En términos
ambientales, tampoco es justo que las presentes generaciones aumenten su nivel de vida a expensas de la
explotación desmedida e insostenible de los recursos naturales, violentando los convenios internacionales
y la legislación nacional en la materia, y sacrificando, e incluso poniendo en riesgo, el nivel de vida de las
futuras generaciones.

En este sentido cabe llamar la atención de que a pesar de que en 2005 a través del SGP ampliado la UE ha
adoptado un régimen comercial para países en desarrollo que intenta vincular temas no comerciales de
beneficio para países en desarrollo (como las preocupaciones ambientales, sociolaborales, el narcotráfico
y la corrupción), lo mismo no ha sido cierto en los TLC que la UE ha firmado con países
latinoamericanos como Chile y México. A diferencia del SGP ampliado que otorga mayores preferencias
arancelarias a los países que ratifiquen y cumplan una serie de convenios internacionales que promuevan
el desarrollo sostenible y el buen gobierno, en los TLC los temas ambientales y sociolaborales se abordan
desde una perspectiva de acuerdos de cooperación y dependen de las buenas intenciones de los gobiernos.

Por otra parte, son insuficientes los sistemas de sanciones comerciales como los establecidos en los TLC
que los EEUU promueven, como en el caso del CAFTA y el NAFTA. En ellos, se estipulan sanciones
económicas y comerciales a la parte que incumpla reiteradamente la legislación ambiental y laboral
nacional. Esto constituye un enfoque más punitivo que cooperativo pues dado que a pesar de que el monto
de las multas es clarificado, en ninguna parte se establecen los montos o porcentajes mínimos de
cooperación que la parte desarrollada debería brindarle a la parte en desarrollo para ayudarle a superar sus
problemas ambientales y sociolaborales.

Un AdA que realmente pretenda promover el desarrollo sostenible en los países de CA, debe contener un
balance adecuado entre los elementos mencionados, un sistema de premios para incentivar a las partes a
cumplir con normas ambientales y sociales mínimas reconocidas en convenios internacionales y

24
ampliados en su legislación nacional; un sistema de castigos para impedir el dumping ambiental y social
para quienes incumplan con dicha legislación; y finalmente, un marco de cooperación que brinde los
recursos económicos y técnicos suficientes para ayudar al sector exportador centroamericano a superar
sus retos en materia de desarrollo sostenible. Lamentablemente, no hemos observado ninguno de estos
elementos en previos AdA que la UE ha firmado con países de ALC.

Impulso a esquemas de Comercio Justo

Una alternativa viable a los esquemas de “libre comercio”, y que es necesario incluir en un Acuerdo de
Asociación que tenga como objetivo fomentar la justicia económica, son los esquemas de Comercio Justo
que actualmente tienen una gran importancia para muchas comunidades de productores en Centroamérica.
De acuerdo con Fair Trade Label Organization (FLO)42, los programas de Comercio Justo trabajan para
mejorar el acceso a mercados y condiciones comerciales para los pequeños productores y los trabajadores
en plantaciones agrícolas. Para alcanzar esto, el Comercio Justo contempla un precio mínimo garantizado
por el producto que se exporta, más un premio, que es un dinero que las organizaciones de productores
deberán usar para mejorar las condiciones de la comunidad. En el caso de la producción en plantaciones,
el propósito central es mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.

Las dos tablas adjuntas (ver Anexo A – V) muestran la importancia que tienen los esquemas de Comercio
Justo en Centroamérica. En efecto, en esta región hay más organizaciones certificadas que en cualquier
otro país, y las organizaciones beneficiadas por este tipo de esquemas son básicamente de pequeños
productores en el campo, que son, justamente, el grupo poblacional más susceptible de ser afectado por
un TLC con la UE. Existe un gran potencial de parte de productores centroamericanos de producir bajo
los principios y criterios de Comercio Justo, dado el aumento de la demanda y de mejores precios para
este tipo de productos en países desarrollados. Según la Fundación Fairtrade del Reino Unido en 2004 las
ventas de productos de Comercio Justo llegaron a 140 millones de libras y un 50% del publico de ese país
identifica lo que es un producto con ese sello43.

En el Parlamento Europeo se ha reconocido también la importancia del Comercio Justo44. En un


documento reciente se destaca que es necesario “llamar a la Comisión a que tome acciones, de acuerdo
con el Artículo XXXVIII del GATT, Párrafo 2, letra (a), para diseñar medidas para estabilizar y mejorar
las condiciones de mercado para productos primarios de particular interés para los países menos
desarrollados incluyendo medidas diseñadas para alcanzar precios estables, equitativos y bien
remunerados para las exportaciones de dichos productos”. El documento señala que “las políticas de
comercio europeas deben de mejorar el acceso de mercado a los pequeños productores en el Sur al tiempo
que se les garantice precios remunerativos” y hace recordar que “mientras que los acuerdos
internacionales de comercio no han resultado en beneficios para los países pobres, el sistema de Comercio
Justo ha probado el ser efectivo para la reducción de la pobreza y el desarrollo sustentable, y cree que en
el largo plazo puede permitir a los países en desarrollo el participar plenamente en el sistema multilateral
de comercio”.

Sin embargo, para que se alcance un sistema mundial de comercio con justicia es importante reconocer
que los esquemas de Comercio Justo no removerán las reglas injustas y los dobles estándares del
comercio internacional. Según Oxfam, es necesario ir “más allá del Comercio” y exigir a la Comisión
Europea el “llevar a cabo un estudio para examinar como el Comercio Justo se puede desarrollar como
un modelo para la elaboración de políticas de comercio sustentable”. De acuerdo con Oxfam la
elaboración de “políticas de comercio sustentable a nivel de la UE requeriría el que se rete a las políticas
de comercio internacionales a nivel de la OMC y que la UE reforme sus propias políticas que contribuyen
al actual desbalance comercial entre un Norte rico y un Sur pobre”45. De esta manera, el valor agregado
del Comercio Justo, debe aunarse a un sistema comercial basado en la justicia en un sentido más amplio.

25
III. Intereses de la UE en un Acuerdo de Asociación con Centroamérica

3.1 Intereses comerciales de la Unión Europea en Centro América

Como se mencionó, la Unión Europea ha tenido una participación activa en Centroamérica por muchos
años. En lo referente al marco político, se han dado colaboraciones significativas de los procesos de
pacificación y de democratización y desarrollo de los países de la región, especialmente desde el inicio
del Dialogo de San José en 1984. Sin embargo, existen también claros intereses comerciales de doble vía.

De acuerdo con el Sistema Económico Latinoamericano (SELA) “El diálogo político entre ambas
regiones estaba sufriendo un deterioro debido a la inclusión del tema del banano, muy sensible para
ambos, como parte de los temas comerciales. Como consecuencia de lo anterior, la Parte centroamericana
consideró conveniente desligar de ese foro político los aspectos comerciales y planteó durante la VI
Reunión de la Comisión Mixta realizada en la sede de la SIECA, en Guatemala en octubre de 1993, la
conveniencia de contar con un mecanismo técnico de análisis paralelo a la Comisión Mixta para discusión
de propuestas sobre asuntos comerciales, destacando los siguientes temas como relevantes para ese fin: a)
Las limitaciones comerciales de Panamá por estar excluidos los productos de mar de las preferencias
arancelarias concedidas por la Comunidad Europea al resto de países centroamericanos; b) El desarrollo
del SGP para estabilizar en el tiempo el acceso a los mercados comunitarios, a fin de permitir que las
inversiones centroamericanas y las co-inversiones Comunidad Europea-CA tuvieran un horizonte de
planificación más largo y permanente; c) La equiparación total de Centroamérica a las preferencias
arancelarias concedidas a los países de la Comunidad Andina. Como respuesta a lo anterior, en el
Comunicado Conjunto de la reunión de San José X realizada en Atenas en marzo de 1994, se consideró la
conveniencia de intensificar el diálogo con el objetivo de fomentar el desarrollo de las relaciones
comerciales mutuas. En la reunión de San José XI efectuada en Panamá en febrero de 1995, se reforzó
aún más este punto y los ministros coincidieron en reconocer la necesidad de revitalizar los mecanismos
existentes del diálogo y, en particular, reforzar las actividades de la Comisión Mixta.”

Es claro que ha habido complementariedad entre las economías europeas y latinoamericanas. Los flujos
de comercio han sido considerables en términos de la magnitud de las economías centroamericanas,
aunque ínfimos si se considera la magnitud de las economías europeas, sin embargo, las exportaciones
europeas hacia América Central han mostrado un creciente dinamismo, aumentando más rápido que las
exportaciones a otras regiones en desarrollo. El comercio entre ambas regiones ha llevado a un creciente
déficit comercial de CA respecto a la UE (Ver figura 1).

El interés comercial de la UE para negociar con CA se fundamenta en la hipótesis de que una integración
fuerte aumenta la probabilidad de que los beneficios del comercio y la inversión sean duraderos y de
creciente relevancia para ambas partes. Se prevé que un Acuerdo de Asociación brindaría el marco
jurídico necesario para garantizar los derechos de los inversionistas y eliminaría disposiciones
gubernamentales que pudieran desmotivar la operación de empresas extranjeras. Al respecto, no se parte
de cero. Como se verá más adelante, varios países europeos han firmado acuerdos bilaterales de inversión
con países centroamericanos. Por ejemplo Alemania y el Reino Unido cuentan con una extensa red de
Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRI) en casi todos los países
de CA.

En el tema comercial, la cooperación europea hacia CA se concreta en el marco del Sistema General de
Preferencias. Ese sistema fue puesto en vigor desde los inicios de la década de los años setenta. El marco
fue profundizado, cuando la UE concedió un tratamiento preferencial especial a los países Andinos, con
el objetivo de apoyar los programas antidrogas. Se logró que algunos beneficios fueran extendidos a
Centroamérica permitiendo el libre acceso a ese mercado de productos agropecuarios, con base en un
listado positivo de productos originarios de los países de la región. Un avance significativo fue el de la

26
aprobación del principio de la acumulación de origen entre los países andinos, Centroamérica y Panamá,
en el marco de las preferencias que otorgan bajo el Sistema Generalizado de Preferencias de la Unión
Europea.46

Un tema importante es la persistencia de barreras comerciales en el mercado de la UE. Sin embargo, CA


ha profundizado un proceso de apertura unilateral iniciado en los noventa. En la UE existen crestas
arancelarias, contingentes y altos aranceles promedio en productos de exportación clave para CA,
especialmente para algunos bienes agrícolas. También se practican barreras no arancelarias y
escalamiento arancelario, así como el otorgamiento de ayudas internas y subsidios a la exportación. Estos
temas son sensibles y se convertirán en una dificultad en el proceso de negociación de un AdA. Un interés
claro de CA con un Acuerdo de Asociación es el de lograr mayores concesiones por parte de la UE. Pero
es claro que no puede privar optimismo al respecto, dada la poca ambición de las ofertas de liberalización
agrícola que la UE ha mostrado en las negociaciones bajo la Ronda de Doha y en el proceso de
negociación con el MERCOSUR. Es claro, también, que aún en bienes en los que la UE no tiene ventajas
comparativas ni altos niveles de producción, se siguen prácticas proteccionistas. Este es el caso por
ejemplo del banano; muchos temas de interés para Centroamérica son sensibles para Europa, por lo que
no es de esperar mucha apertura en la negociación. Más bien es de esperar una posición fuerte que pida
amplias concesiones a cambio, lo que, considerando las diferencias en el poder de negociación a favor de
la UE, no parece dar un escenario muy optimista para CA.

Algunos grupos han sido optimistas en que las negociaciones con la UE serían más fáciles que las que se
tuvieron con Estados Unidos en el marco del CAFTA. Sin embargo, eso no parece ser realista. Es de
esperar que la UE tomará el CAFTA como un piso de negociación, pues no tendrían porque esperar algo
menor que lo que los países centroamericanos ya concedieron a EEUU.

Otro tema de relevancia es el flujo de inversiones. La UE es la principal fuente de IED a escala mundial.
En América Latina ha superado a los EEUU como principal inversor del área a partir en los últimos años.
En Centroamérica los volúmenes son todavía bajos, pero existe un amplio espacio para que la IED
europea juegue un papel más importante. Es de esperar que en el contexto de una mayor apertura
comercial entre las dos regiones se recurra a la estrategia de atracción de inversiones, dada que los países
centroamericanos no están preparados para generar nueva capacidad exportadora en el corto plazo. La
IED puede asumirse como la vía rápida para mejorar la capacidad exportadora. Sin embargo, es claro que
también se podrían tener mayores flujos de IED “horizontal” dirigida a la producción para el mercado
interno de los países de la región. Este podría ser el caso en algunos servicios (financieros,
telecomunicaciones, electricidad, etc).

Al preguntarle al señor Tomás Abadía Vicente, Delegado de negocios de UE en Costa Rica, sobre el
interés de la UE por el acuerdo de asociación con CA, respondió “La consolidación de un mercado
ampliado, comercio con reglas claras y ventajas para poder participar en grandes obras de infraestructura,
compras gubernamentales y en servicios”47. Esto confirma que los intereses de la UE en un AdA van
mucho más allá del simple intercambio de bienes, lo cual puede representar una oportunidad o un peligro,
como veremos.

3.2 Inversión extranjera directa y empresas europeas en Centroamérica

La IED ha crecido significativamente en los últimos años en Centroamérica. La presencia de empresas


transnacionales en Centroamérica se refleja en dos conjuntos de datos: la información sobre inversión
extranjera directa (IED) y la información sobre ventas y exportaciones proporcionada por las mismas
empresas (ver Anexos B). Los montos pasaron de un promedio de US$633,5 millones en los años de 1990
a 1995, a montos cercanos a los US$ 2000 millones en 203 y 2004. El porcentaje captado en relación con
los totales de IED en América Latina y el Caribe no varía significativamente, y se mantiene en alrededor

27
de 3,5%, aunque con cambios en distintos años (ver cuadro 1 de Anexos B). “Es interesante destacar que
la estabilización de la IED en estos años le ha hecho perder importancia relativa como fuente de
financiamiento externo. Por el contrario, las remesas enviadas por los trabajadores inmigrantes,
principalmente desde Estados Unidos, crecen de manera sostenida cada año y representaron unos 7.000
millones de dólares en el 2004. Los principales receptores de IED son Costa Rica, El Salvador y Panamá,
y las inversiones se vinculan principalmente a los sectores de tecnologías de la información y de nuevos
servicios. América Central ha sido un destino tradicional de inversiones que buscan eficiencia para el
acceso al mercado de Estados Unidos, de modo que la posibilidad de un tratado de libre comercio con ese
país, el principal inversionista en la subregión, da lugar a buenas perspectivas”48. La atracción de
inversiones ha sido entonces parte muy importante de la estrategia seguida en toda la región. Hay
diferencias, sin embargo, en el tipo de impactos que ha generado la IED en cada país, porque el tipo de
inversión ha sido diferente y por el tipo de sectores ha que se ha canalizado (ver cuadro 1 Anexos B).

Aunque los porcentajes de IED en CA respecto a América Latina no han cambiado, los porcentajes de
América Latina con respecto a los flujos mundiales si presentan cambios significativos. De hecho,
América Latina ha perdido participación relativa como destino de inversiones foráneas. Quienes han
ganado más a nivel mundial son las economías de Asia y el Pacífico, así como las de China e India, y las
de Europa del Este. “En cuanto a las principales características de los flujos de IED recibida por los países
de América Latina y el Caribe, la proveniente de países europeos ha sido mucho más fluctuante y ha
disminuido notablemente en los últimos años, en comparación con la que se origina en Estados Unidos.
En términos de distribución sectorial de los recursos, el sector servicios sigue captando la mayor parte de
la IED, concretamente el 60%. Las destinadas al sector manufacturero han vuelto a aumentar en cierta
medida (30%) en los últimos años. Aunque el aporte de los programas de privatización es mucho menos
importante actualmente como factor de atracción de IED, la compra de activos del sector privado lo sigue
siendo49.

Variaciones de regímenes para la IED y captaciones por países

En Guatemala, la Ley de Inversiones Extranjeras, firmada por parte del Congreso el 3 de marzo de 1998,
contempla varias de las cláusulas fundamentales que se incluyen en los tratados bilaterales de inversión.
La ley asegura el trato nacional, incluye una amplia definición del concepto de “inversión” y reconoce
varias formas de inversión, similar a como lo definen los APPRI. La ley también hace explícitas una serie
de obligaciones del Estado guatemalteco con los inversores extranjeros e indirectamente introduce la
cláusula de Trato de Nación más Favorecida. Así, indirectamente el país se autocondiciona a no imponer
requisitos de desempeño a la inversión extranjera. Los montos de IED en Guatemala por parte de países
Europeos son muy bajos. Sobresalen las inversiones de Bélgica por alrededor de 34 millones de dólares
en 1999 (ver Cuadro 2 de Anexo B). Entre los afiliados extranjeros de empresas transnacionales con base
en la economía local, no existe ninguna empresa de países europeos. Entre las empresas transnacionales
más grandes ubicadas en Guatemala sobresalen Bayer de Guatemala, en la industria de farmacéuticos y
Basf de Guatemala en la industria de alimentos, ambas procedentes de Alemania. También está la
empresa Unipharm, SA de Suiza en la industria de farmacéuticos. (El total de ventas y el número de
empleados de estas empresas aparece en el cuadro 3 del Anexo B).

En El Salvador también hay regulaciones directas sobre la inversión extranjera. En el Artículo 2 del
decreto 732 de la Ley de Inversiones, se hace una definición amplia de lo que se entiende por inversión y
por inversionistas extranjeros. Se exige en esta Ley que los inversionistas extranjeros registren sus
inversiones ante la Oficina Nacional de Inversiones (ONI), que genera una credencial certificando el
estatus de inversionista. La inversión extranjera por parte de países de la Unión Europea ha sido muy
significativa en El Salvador, llegando a representar cerca de un 34% del total de IED en el país en los
últimos años. Los montos más elevados corresponden a Alemania, Francia y España. La mayor parte de

28
los fondos se han canalizado al sector terciario (ver cuadros 4 y 5 del Anexo B; el cuadro 6 presenta la
información de las principales transnacionales extranjeras en la economía salvadoreña).

Honduras también cuenta con una Ley de Inversiones, firmada en junio de 1992. Esa ley garantiza
muchas de las condiciones que normalmente se negocian en los tratados bilaterales de inversión, como la
facilidad de importación de bienes y servicios por parte de las empresas, así como el manejo flexible de
transferencias, incluyendo la repatriación de dividendos. Sin embargo, también se regula la existencia de
monopolios, dando potestades al Estado para generar políticas al respecto. El Estado también se reserva la
potestad de supervisar cualquier actividad en la que haya riesgos ambientales. Se contemplan
instrumentos de promoción como incentivos fiscales y de tarifas, así como zonas libres. Se contempla en
el país la necesidad de que el 90% de la planta trabajadora de las empresas debe ser hondureño. Sin
embargo el porcentaje de hondureños en la planta trabajadora puede ser de solo un 10% en casos en que
no haya personal calificado, lo cual sería válido solo por un periodo de cinco años. Estos requisitos de
desempeño no han sido contemplados en los tratados bilaterales de inversiones que ha firmado el país (ver
cuadros 7, 8, 9 de Anexo B). El promedio anual de IED en Honduras por parte de países Europeos fue de
63.8 millones entre el año 2000 y el 2002. En el 2003 el monto llegó a $10.2 millones y en el 2004 a
$108.8 millones. Los montos mayores provienen de Holanda, Alemania, España y Suiza (ver anexos). Las
principales empresas en que se han dado inversiones son la Cervecería Hondureña y la Tabacalera
Hondureña, con inversiones de El Reino Unido, Henkel de Honduras, con inversión de Alemania, y
Americatel de Honduras, con inversión Italiana.

En Nicaragua también existe una ley de inversión extranjera directa que contempla lo que normalmente se
incorpora en los acuerdos bilaterales de inversión. Se parte de una definición muy amplia del concepto de
inversión y se garantiza trato nacional, así como facilidades para la transferencia de fondos al exterior. La
ley contempla algunos requisitos de desempeño, como el que un 75% de los trabajadores de una empresa
transnacional en el país deben de ser nicaragüenses. La Ley de incentivos al turismo también contempla
algunos incentivos a la inversión extranjera directa. : Los flujos de IED por parte de países europeos a
Nicaragua han sido muy bajos e irregulares y han provenido principalmente de Francia y Bélgica-
Luxemburgo (ver cuadro). Las principales empresas en que se ha dado IED europea son: Tabacalera
Nicaragüense (Reino Unido), Parmalat (Italia), Laboratorios Astrazeneca (Alemania), Empresa de
Electricidad (España). Hay otras empresas afiliadas a transnacionales en el país (ver cuadros 11, 12 de
anexo B).

En Costa Rica no hay obligación de registrar la información de IED ni existe un registro de las empresas
extranjeras con inversiones en el país. Lo que existe son algunos estudios que presentan varias
instituciones con alguna información pertinente. Sin embargo, la información es incompleta y
desactualizada. En general, no se cuenta con información sobre el desempeño ambiental y laboral de las
empresas.

Recientemente, las actividades con mayor recepción fueron la industria electrónica de alta tecnología y la
de dispositivos y productos médicos. Hay montos importantes de inversión en los sectores turismo y
servicios (incluye los financieros y los basados en tecnologías de información y comunicación). En el
2004-2005 los sectores agrícola, agroindustrial y comercial presentaron una recuperación de los niveles
de IED. En el sector comercial destacaron los ingresos y las expansiones de las compañías Wal – Mart,
Superferretera EPA y Price Smart. El principal país aportador de IED en Costa Rica ha sido EEUU. En el
2002-2003 las inversiones de países europeos fueron de gran importancia. Destaca la compra del 25% de
Florida Bebidas por parte Heineken de Holanda, en el 2002. En 2003 destaca la adquisición de la empresa
de servicios Cormar por parte de la estatal Correos de Alemania.

Como se ve en el cuadro 14, las principales empresas de inversión europeas con presencia en Costa Rica
en el área industrial son la Industria Nacional del cemento de inversión Suiza y Henkel, con inversión de

29
Alemania. En el sector de servicios están Siemens y Bayer de inversión alemana; la Concretera Nacional
(Suiza); la Compañía EMC Tecnología (Reino Unido) y Maersk (Dinamarca).

3.3 Transnacionales y DDHH; el caso de Unión FENOSA en América Central. 50

El caso de la participación de una transnacional como Unión FENOSA, en los mercados


centroamericanos, sirve para ejemplificar el tipo de inversiones que pueden tener impactos negativos en
el desarrollo sustentable de un país y afectar el disfrute de los derechos humanos.

En efecto, la década de los años noventa fue el período que marcó para AC una nueva generación de
reformas orientadas a liberalizar y transformar la institucionalidad pública de sectores estratégicos como
el de la energía eléctrica, siendo Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Panamá los países de la región que
más han avanzado en la implementación de dichas “reformas”. En el conjunto de estos países se han
creado nuevos marcos normativos e institucionales, que en algunos casos han llevado a la concesión y
privatización de las empresas estatales, principalmente en el campo de la generación y la distribución de
energía eléctrica.

Dichas medidas han generado una creciente participación privada en el sector eléctrico, pasando de un
22% en 1998 a un 56% en el año 2003. Según datos de la CEPAL, para el año 2003 operaban en CA un
total de 170 empresas en el sector eléctrico, de las cuales 12 son estatales, al menos 7 grandes empresas
son municipales y el resto (151) son privadas, de las cuales 12 son empresas transnacionales. De estas 12
empresas 4 son de origen europeo (Iberdrola, Unión FENOSA y ENDESA de capital español, y ENEL
Green Power de capital Italiano), 9 estadounidenses y una de capital canadiense.

Unión FENOSA de origen y capital español, es una de las empresas transnacionales con grandes
inversiones en CA. En términos generales, se estima que en el 2005 solo en CA Unión FENOSA manejó
un margen de contribución que oscila en 273.7 millones de euros. Además, Unión FENOSA es la
accionista mayoritaria de seis distribuidoras eléctricas ubicadas en tres países de la región: Guatemala,
Nicaragua y Panamá, y se calcula que para el año 2004 concentró cerca de 32% de los usuarios del
servicio eléctrico (2.1 millones) y 21% (5,689.20 Gwh) de las ventas de energía eléctrica a nivel
regional.51

En la región, Unión FENOSA opera principalmente a través del segmento de la distribución, controlando
dicho mercado en condición de monopolio como el caso de Nicaragua o en posición dominante como es
el caso de Guatemala y Panamá. En Nicaragua mantiene el control casi total de los clientes del servicio
(99%) y de las ventas de energía eléctrica (92%); en Guatemala, concentra el 38% de los abonados, y el
23% de las ventas; y en Panamá, mantiene un 57% de los clientes y el 58% de las ventas de electricidad,
tal como se muestra en el cuadro 3:

30
Cuadro 3
Participación accionaría, cantidad de clientes y ventas de energía eléctrica
de las empresas distribuidoras propiedad de Unión FENOSA

Cantidad
Participación accionaría de % Ventas de energía %
PAIS Empresa de
Unión FENOSA clientes (Gwh) Ventas
clientes
Guatemala Deocsa 85,1% 775,591 37% 735.03 13%
Deorsa 85,1% 443,227 21% 569.63 10%
Nicaragua Disnorte 79,5% 283,211 52% 866.29 47%
Dissur 79,5% 255,865 47% 821.87 45%
Panamá Edemet 51% 284,111 44% 2311.80 50%
Edechi 51% 86,110 13% 384.58 8%
Total 2,128,115 5,689.20
Fuentes: elaboración de CDC con base en el Informe Anual 2004-Unión FENOSA; y Istmo Centroamericano:
estadísticas del subsector eléctrico, 2004-CEPAL.

Violaciones a los derechos humanos

Más allá de las grandes ganancias de Unión FENOSA en los países de la región, es importante destacar
que sus operaciones han provocado una serie de irregularidades, abusos e ilegalidades en contra del
interés de los países, del erario público y de los consumidores.

En Guatemala, en junio de 2005 se presentaron cerca de 4,500 denuncias ante la Comisión de Energía y
Minas del Congreso de la República en contra de Unión FENOSA por incrementos injustificados en sus
facturas por consumo de luz e interrupción del fluido eléctrico. La Comisión Nacional de Energía
Eléctrica también recibió en el último año 4,065 quejas que refieren a excesos, apagones y falta de fluidez
en el servicio. Muchos consumidores del servicio viven en pobreza y han tenido que acudir a créditos
para solventar consumos de electricidad, supuestos y exagerados por Unión FENOSA, en sus hogares52.

En Panamá, la Defensoría del Pueblo recibió 29 quejas contra Unión FENOSA entre abril de 2004 a
marzo de 2005.53 En enero de 2006, frente a las protestas de la población, el gobierno panameño
suspendió el alza de tarifas de electricidad, proporcionada por Unión FENOSA y la empresa Electra
Noreste, que eran de un promedio de 15% a nivel residencial y un 25% para el sector industrial54. Cabe
destacar que a finales del año pasado, al mismo tiempo que se debatía en torno al alza de las tarifas, se
reportó un aumento de 11% en el costo de la canasta básica para la población en comparación con el
inicio de 200555.

En Nicaragua, Unión FENOSA presentó en 2005 a la Intendencia de la Energía Eléctrica una solicitud
para aumentar en casi 12% el precio del kilovatio para suministrar electricidad en el país, argumentando
que elevando el costo eléctrico evitaría que se produzcan apagones, que últimamente han afectado el
país.56 No fue hasta enero de 2006 que el gobierno autorizó un alza de siete por ciento, un aumento que la
empresa calculó como “deficitaria”, anunciando que solicitarían más alzas mensuales para el primer
semestre del año.57 De acuerdo a estudios elaborados en Nicaragua, en los últimos dos años FENOSA
aumentó el costo de la energía en más de un 200%58. Por otro lado, el Instituto Nicaragüense de Energía
interpuso una multa a Unión FENOSA por 45 mil dólares por “la pésima calidad del alumbrado en las
calles de Managua y los cobros indebidos que aplican a los clientes que carecen de este servicio”59.

Algunas OSC han acusado a Unión FENOSA por afectar gravemente al erario público en Nicaragua pues
para que el suministro de energía continuara en el país, el Estado ha tenido que solventar algunas deudas
que esta empresa tiene con proveedores y subcontratistas locales que se han visto defraudados por la
empresa. Muchos de estos recursos han tenido que ser sacados del gasto público, sacrificando el

31
cumplimiento de algunas obligaciones estatales con los ciudadanos. Estas acciones van en contra del
derecho a una vida digna reconocido en el artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos
Económicos, Sociales y Culturales. En su Observación General No. 4 sobre el derecho a una vivienda,
derecho incorporado al derecho a una vida digna, el Comité DESC de la ONU indica que: “Todos los
beneficiarios del derecho a una vivienda adecuada deberán tener acceso permanente a recursos naturales y
comunes, a agua potable, a energía para la cocina, la calefacción y el alumbrado,” entre otros y “los
gastos... que entraña la vivienda deberían ser de un nivel que no impidiera ni comprometiera el logro y la
satisfacción de otras necesidades básicas”60.

A la luz de lo anterior, se puede afirmar que las medidas privatizadoras de las empresas públicas, en
particular del sector de energía eléctrica, no han traído beneficios a la economía de los países, ni al interés
de los usuarios, ya que estas únicamente se han preocupado por incrementar las ganancias para los
inversionistas. El Caso de Unión FENOSA es solo un ejemplo de muchos casos en Latinoamérica en los
que transnacionales europeas han aprovechado los vacíos dejados por la desregulación para conformar
estructuras anticompetitivas con una clara tendencia hacia la integración de monopolios u oligopolios
privados, que en el mejor de los casos establecen acuerdos de reparto del mercado. Estas prácticas violan
la soberanía de los países ya que irrespetan los marcos normativos e institucionales.

3.4 Acuerdos bilaterales de inversión entre países centroamericanos y europeos

Los Acuerdos para la Promoción y Protección de las Inversiones son preocupantes por que dotan a las
transnacionales de una serie de cláusulas que les alientan a desentender las regulaciones nacionales y los
derechos humanos. En última instancia, los APPRI facilitan que una empresa pueda demandar
directamente a un Estado o poder retirar sin contratiempos su capital de un país.

Los países centroamericanos han firmado un total de cuarenta y nueve acuerdos bilaterales de inversión
(APPRI) – incluyendo siete que ha firmado Panamá- con países europeos. Los Países Bajos, Francia,
España y Alemania han sido los más activos. Mientras que otros países tienes menos acuerdos bilaterales
(ver cuadro 15 del Anexo B).

Como se apunta en un estudio sobre las negociaciones internacionales de inversiones, “los tratados
bilaterales de inversión pertenecen conceptualmente a una serie distinta al Acuerdo sobre las medidas en
materia de Inversiones relacionadas con el Comercio que existe al amparo de la OMC”. La distinción
fundamental radica en el objetivo de los APPRI que es el de estimular los flujos de capital privado, frente
al Acuerdo de Inversiones Relacionadas con el Comercio (TRIM por sus siglas en inglés) correspondiente
de la OMC cuyo objetivo es “promover la expansión y liberalización progresiva del comercio mundial y
facilitar las inversiones...” En otras palabras, el objeto de los APPRI son las inversiones en sí, en tanto
que para el Acuerdo de la OMC son los aspectos comerciales de las inversiones. Por tanto, podemos decir
que para los APPRI existen dos temas centrales: a) acceso para los inversionistas y b) seguridades y
garantías, incluyendo los mecanismos de solución de disputas61.

En efecto, hay varias diferencias fundamentales entre los APPRI con lo que se ha negociado en foros
multilaterales. Por ejemplo, el Acuerdo de la OMC no contiene una definición de inversiones. Eso queda
sujeto a legislaciones nacionales. Por el contrario, los APPRI contienen una lista extensiva que abarca en
los hechos cualquier activo en propiedad de un ciudadano extranjero en el país anfitrión (empresas,
acciones, derechos contractuales, propiedades tangibles y no tangibles, propiedad intelectual, otros
derechos conferidos de acuerdo a la ley, como licencias y permisos).

Por otra parte, en el caso de los APPRI se combinan las obligaciones del “Trato Nacional” y de “Nación
más Favorecida” para las inversiones, privando el que sea más favorable. Esto difiere del Acuerdo sobre

32
TRIMS de la OMC, que no contiene la cláusula de NMF. Con esto los APPRI garantizan que en caso de
que una empresa de un tercer país obtenga un mejor trato que una nacional, este trato se tenga que
extender a la del otro país firmante. Esto también rige para las empresas estatales.

Adicionalmente, los APPRI cubren toda la inversión de ambas naciones en el territorio de su asociada,
(aunque si pueden incluirse una lista de excepciones que se ubican en sus anexos). Con eso se asegura el
acceso a los inversionistas, aunque su producción no tenga fines de comercio internacional. Otra
diferencia es que los APPRI prohíben la expropiación o nacionalización directa o indirecta a través de
medidas que equivalen a la expropiación o nacionalización, excepto para propósitos públicos, a diferencia
del Acuerdo de la OMC. Se reconoce la posibilidad de la expropiación por interés público, de acuerdo a la
legislación de cada país, pero se extiende el concepto de “expropiación” a cualquier equivalente indirecto
(como cualquier cambio en las condiciones reglamentarias que restrinja la rentabilidad y por tanto la
viabilidad de un proyecto después de realizado, incluyendo el aumento de impuestos, reglamentaciones
sanitarias, ambientales, restricción del área de explotación, entre otras).

Los APPRI también incluyen disposiciones sobre la compensación, que debe ser “inmediata, adecuada y
efectiva” y obligan a la partes a permitir el libre flujo de todo tipo de capitales, incluyendo intereses y
regalías, entre otros. La prohibición de requisitos de desempeño en el Acuerdo sobre TRIMS de la OMC
es ampliada en los APPRI con la prohibición de requisitos como la obligación de transferencia de
tecnología y requisitos con respecto a llevar a cabo actividades de investigación y desarrollo en el país
anfitrión. Otra particularidad de los APPRI es que las disputas se dan entre particulares (el inversionista o
la empresa) y Estados. Finalmente, los APPRI tienen una obligatoriedad de muchos años, y solo después
de cumplida su validez es posible cancelarlos62.

Lo negociado en el CAFTA en materia de inversiones rescata los contenidos de los APPRI (y del Capítulo
11 del TLCAN, que es el modelo de los APPRI mismos). Partiendo de ambos antecedentes, la amplia
cantidad de APPRI en vigor y otros tantos firmados, más la negociación en el marco del CAFTA, no es de
esperar que la UE plantee acuerdos muy diferentes en términos de inversiones. Ya hay suficientes
antecedentes en ambos tipos de proceso que van más allá de lo que se ha negociado en el marco de la
OMC. No se podrá por tanto a aspirar a una mejor negociación en aspectos como requisitos de
desempeño, excluir lo referente a nación más favorecida, reducir el tema de expropiaciones, entre otros.

Lo que añadiría un AdA con la UE podría ser, por tanto, la generalización de lo negociado en los APPRI
existentes (y en el CAFTA) entre CA y los 25 países de la UE, y no sólo a los que han firmado APPRI, ya
sea mediante un capítulo único de inversiones o mediante una cláusula que promueva la proliferación de
APPRI entre los países de ambas regiones.

Los Contenidos del fallido AMI


El Recetario inspirado en el Capitulo de Inversiones del TLCAN y que sirve de base para los APPRI.

 Mecanismos Transnacionales de Disputa. Los inversionistas –léase las corporaciones transnacionales- podrán
demandar a gobiernos nacionales y locales ante cortes internacionales, o ante las cortes de sus propios países- a
través de poderosos mecanismos de solución de controversias que les podrán imponer fuertes sanciones
económicas. Con esto se anularía en la práctica el derecho de cualquier gobierno de protegerse a sí mismo con
su propio sistema legal.
 Amplia Definición de Inversión. Para garantizar una protección completa a los inversionistas la definición de
inversión incluye “todo tipo de posesión (activo o capital)”, incluyendo inversiones de portafolio (y todo tipo de
capital especulativo).

33
 Leyes de Trato Nacional. Los gobiernos no podrán otorgar ninguna preferencia a inversionistas locales sobre
los extranjeros, y se obligarán a abrir todas las áreas de la actividad económica a la inversión extranjera. Así, se
les otorga derechos legales para invertir en la economía del país “anfitrión”. Tampoco podrán ofrecer ningún
subsidio o asistencia especial a empresas locales, empresas sociales o cooperativas. Tampoco se podrá dar trato
especial a ninguna empresa. Estamos hablando de estímulos que se suelen dar, por ejemplo, a las compañías que
integran un cierto porcentaje de insumos nacionales o que generan empleos en áreas deprimidas, o que cumplan
con ciertas responsabilidades sociales.
 Leyes de Trato de Nación más Favorecida: Se prohibirá a los gobiernos nacionales que establezcan políticas
que a su vez establezcan tratos especiales con alguna nación en particular. Todos los inversionistas serán
tratados por igual, independientemente de donde provengan (aunque esto redituaría en contra del bloqueo a
Cuba, cualquier otro tipo pacto entre un grupo de naciones, por ejemplo de integración regional, podría ser
prohibido bajo las nuevas reglas).
 Prohibición de Requerimientos de Comportamiento: no se podrá inducir a ninguna empresa a comportarse
de ninguna manera o a cumplir ciertos requerimientos para asegurar que las inversiones sirvan en favor del
medio ambiente, desarrollo local, transferencia de tecnología, etc. incluso si estos requerimientos son impuestos
a empresas locales. Los Requerimientos de Comportamiento son considerados en el AMI como una “distorsión
del mercado”. Algunos Requerimientos de Comportamiento típicos incluyen requerir a las ET que transfieran
tecnología, se asocien con empresas locales, contraten personal local o contraten un porcentaje específico de
mujeres e incluso invertir un mínimo de montos en la comunidad en la cual operan.
 Prohibición de Expropiaciones de Bienes sin Compensación . Se prohibirá a los gobiernos que realicen
expropiaciones o acciones con un “efecto equivalente”. La excepción es cuando el gobierno otorgue una
compensación inmediata, adecuada y de acuerdo con los valores del mercado, determinada por tribunales
supranacionales (Precedente, casos en el TLCAN como Ethyl, Metalclad y decenas más).
 Prohibición de Restricciones a la Repatriación de Ganancias y Movimientos de Capital (cláusula con
especial dedicatoria a los capitales especulativos). Se prohibirá que los gobiernos establezcan cualquier tipo de
restricción o mecanismo propio para la repatriación de utilidades o de capitales al extranjero. Es decir, no se
pueden imponer reglas a los movimientos de capital.
 Derecho a participar en las privatizaciones: los gobiernos nacionales y locales no podrán establecer ningún
mecanismo especial que otorgue en forma prioritaria, por ejemplo a nacionales, trabajadores o en forma
socializada, el control de alguna empresa paraestatal, en ninguna de las etapas de privatización. Es decir, las ET
deben tener el mismo derecho de participar en las licitaciones (es parte de la cláusula de Trato Nacional).
 Permanencia: Mecanismo Jurídico que obligaría a los países signatarios del AMI a permanecer bajo sus
normas 15 años después de haberlo derogado, y sólo puede ser derogado 5 años después de haberse signado.
 Mecanismo “Roll Back”: Mecanismo jurídico que hace inválida cualquier legislación previa al AMI y que le
contravenga.
 Mecanismo “Stand Still”: Mecanismo jurídico que prohíbe cualquier regulación nueva que sea contraria a los
dispositivos del AMI.
 Excepciones: Las únicas excepciones para la aplicación del AMI incluyen consideraciones de orden y
seguridad nacional, así como en el caso de una balanza de pagos en crisis (salida de capitales) que permite una
derogación temporal. Las excepciones de cada uno de los países negociantes son las más importantes ya que
estos pueden establecer ciertas áreas en las que la entrada de capitales esté restringida. Sobre todo son
importantes por que su gran proliferación durante la negociación provocó que la concreción del AMI se
complicara enormemente. Es decir, ni los países miembros de la OCDE se pudieron poner de acuerdo para
alcanzar un AMI.

34
Algunas preocupaciones en torno a los APPRI y el rol del Estado
• El NO poder supervisar a las inversiones una vez que hayan entrado al país
• El NO poder otorgar un trato favorable a inversionistas locales frente a inversionistas extranjeros
• El NO poder establecer condiciones al establecimiento de las inversiones, por ejemplo requerimientos de
desempeño
• El NO poder establecer políticas en aras del Desarrollo Sustentable y el Desarrollo Social, cuando estas
infrinjan los derechos de los inversionistas (por ejemplo cuando las regulaciones tengan el efecto
equivalente de expropiación)
• El NO poder limitar los riesgos que implican las operaciones de capital volátil, a través de limitaciones a la
especulación de capital
• El NO poder favorecer a inversionistas locales por encima de extranjeros en procesos de privatización de
entidades públicas
• El NO poder sujetar disputas y conflictos con inversionistas extranjeros a la jurisdicción nacional

Las OSC de todo el mundo han manifestado sus preocupaciones en torno a los acuerdos de inversiones
bilaterales que siguen el modelo del fallido AMI. En Centroamérica, algunas OSC han manifestado su
desacuerdo, tanto de procedimiento como de contenido, ante los APPRI. Como ejemplo, en el siguiente
extracto de un comunicado al Parlamento Europeo se manifiestan algunas preocupaciones de algunas
OSC de Guatemala en torno al Acuerdo entre la Unión Bélgica – Luxemburgo y la República de
Guatemala concerniente al fortalecimiento y la protección reciprocas de inversiones.63

« 1. Que este acuerdo vulnera el espíritu de cooperación y solidaridad que tradicionalmente ha


caracterizado la relación entre estos Estados, ya que promueve un principio mercantil de la
obligatoriedad reciproca de defensa de las inversiones, dejando de lado la defensa del bien común ya
que como sabemos, al menos el Estado guatemalteco no ha completado un sistema de leyes que
garanticen la seguridad ciudadana, la seguridad alimentaria, la defensa del medio ambiente y el
goce pleno de los derechos laborales de sus ciudadanos.
2. Que este acuerdo, lejos de promover desarrollo, puede traer costos económicos y sociales como
consecuencia de haber sido negociado bajo un consenso incompleto, de espaldas a la sociedad
guatemalteca, sin responder a un plan de reformas publicas que reviertan el actual estado de
desigualdad social y fortalezcan el respeto de los derechos humanos.
3. Este acuerdo caerá en un marco político social caracterizado por la insuficiente inversión en
educación, salud, desarrollo rural e infraestructura. Guatemala es un país que sufre de una baja
calidad institucional, falta de rendición de cuentas, ineficacia regulatoria y altos índices de
corrupción administrativa que lo llevan a ser uno de los países con mayor riesgo para las
inversiones ».
« Por las razones señaladas, hacemos un llamado a los y las representantes ante los parlamentos de
las naciones europeas:
Para que detengan la firma de este instrumento jurídico que responde a intereses muy específicos y
no a la voluntad de nuestros pueblos para lograr un mundo más equitativo.
A evitar que sea aprobado sin que se recojan los informes de la sociedad civil guatemalteca acerca
del estado de los derechos humanos en Guatemala, así como la aplicación de los derechos laborales
y el derecho ambiental, seriamente diminuidos por la creciente privatización de los servicios
públicos.
A rechazar este acuerdo, votando en contra de éste, ya que su aprobación significaría aceptar que el
Estado de Guatemala renuncie a la responsabilidad de brindar un futuro de seguridad social y
económica a sus habitantes ».

35
3.5 Reflexiones finales sobre los intereses europeos en un AdA con CA

El hecho de que la UE promueva la integración centroamericana como un requisito para la negociación de


un AdA, parece indicar, desde el punto de vista económico, que la región no es atractiva como mercado y
como captadora de IED, si no es en forma de mercado ampliado. Cada país en si mismo es muy pequeño,
pero la región como un todo es un poco más atractiva. Desde el punto de vista de la IED pueden darse
varias oportunidades.

Una primera es la de tratar de que empresas europeas capten el mercado centroamericano de algunos
bienes y servicios. Es lo que ha pasado, por ejemplo, en áreas como telecomunicaciones y energía, lo
mismo que en el caso de la industria cervecera. La integración tiene sentido en este caso porque garantiza
un mercado mayor para esas empresas que inviertan en cualquiera de los países de la región pero que
pueden vender en todos.

Una segunda oportunidad se da en términos de captar otros mercados para los que los países de la región
tienes ventajas negociadas y de experiencia. El caso más claro es el de llegar al mercado norteamericano.
Podría ser el caso de empresas en la industria farmacéutica.

Una tercera opción es la de que empresas europeas se instalen en el país para exportar a Europa. Esta
sería una estrategia de disminución de costos, especialmente los de mano de obra. Algunas empresas en
servicios como call-centers siguen esta estrategia. Son generadoras netas de divisas.

Una variante más es la de empresas insertas en algunos servicios a nivel nacional pero que captan clientes
a nivel internacional. El caso típico es el de empresas que invierten en el sector turismo.

En CA se ha dado espacio para todas las opciones. Así, por ejemplo, en Costa Rica los principales montos
de IED europea se centraron en adquisiciones de empresas ya establecidas. Los casos más significativos
se dieron en el 2002, con la compra del 25% de Florida Bebidas por Heineken de Holanda y en el 2003 la
adquisición de la empresa de servicios Cormar por la estatal Correos de Alemania. Pero también se han
dado inversiones en el sector turismo y recientemente en servicios como call centres. Varias empresas en
la industria de telefonía han manifestado su interés de invertir al país, pero se requiere antes la apertura
del sector. Recientemente, como lo manifiesta Edna Camacho, Directora General de CINDE, la mayor
cantidad de empresas y proyectos que han invertido en Costa Rica, se estableció en el sector servicios; la
modalidad de inversión ha venido cambiando ya que algunos de ellos no se instalan como empresa nueva,
sino mediante una relación de subcontratación u outsourcing de una empresa establecida en el país.

En Honduras los flujos de la IED se han dirigido a varias ramas de la actividad económica. La IED
destinada a la industria y al comercio representó en el período 1993-2002, entre el 30% y 50% de la IED
total. En los años 2001 y 2002 sobresale el aumento de IED en los sectores de telecomunicaciones y
financiero; comportamiento explicado por la inyección de inversión extranjera en varios bancos del
sistema, así como por la concesión de los aeropuertos y el auge de la telefonía móvil. Estas dos últimas
industrias son casos típicos de inversiones que vienes dirigidas a captar el mercado nacional.

En el caso de El Salvador gran parte de la IED de origen europeo se ha canalizado a los sectores de
telecomunicaciones y a otros servicios. Esto refleja la tendencia de hacer negocios en servicios que no son
transables y que por tanto, las empresas extranjeras que quieran participar en tales negocios, tienen que
hacer IED. En El Salvador muchas de esas inversiones fueron mediante la adquisición de empresas
privatizadas. Pero las opciones de privatización son cada vez más limitadas, por lo que se requerirán otro
tipo de proyectos.

36
En Nicaragua también se han dado inversiones por parte de empresas europeas en el sector electricidad,
orientadas principalmente a captar el mercado nacional, como es el caso de Unión Fenosa. Parecido a lo
que sucede en general en América Latina, gran parte de la explicación del crecimiento de la inversiones
en Centroamérica está basada en las privatizaciones. Quizás Costa Rica es la excepción.

También hay una creciente tendencia de la IED de orientarse hacia el sector de servicios. En algunos
subsectores los servicios no son transables, por lo que la tendencia puede traducirse en problemas macro,
ya que las empresas que invierten no genera sus propias divisas. Hay que reflexionar también sobre en
qué medida esos servicios están contribuyendo o no a una mayor eficiencia de las economías de la región.

Un aspecto a rescatar es que la mayoría de desinversiones o flujos negativos se da en empresas de


inversión europea (ver anexos). La información disponible parece indicar que la IED europea ha sido en
promedio más propensa a generar transferencias hacia el exterior. Es necesario profundizar en este
análisis.

Como se desprende de los cuadros, en general la inversión puede ser de varios tipos, pública o privada,
nacional o extranjera, de portafolio o deuda, inclusive de ayuda o cooperación internacional. La Inversión
Extranjera Directa (IED) en particular, se clasifica de tres formas: capital en acciones y obligaciones,
beneficios no distribuidos y préstamos de sociedades matrices a sus filiales. Por último, la IED puede
llegar absorbiendo empresas o instalaciones ya existentes por medio de fusiones y adquisiciones o de
privatizaciones. Las estadísticas registran todos estos movimientos, aunque no representen una
transferencia real de capital.

Así como se relacionan externalidades positivas con la IED, también se apuntan con ella riesgos, entre los
cuales se encuentran la posibilidad de que ésta, en vez de complementar el ahorro interno, lo sustituya,
aumentando la demanda agregada y estimulando el consumo; que propicie un aumento desmedido de las
importaciones, la repatriación de las utilidades y que promueva la concentración de los mercados. ¿De
qué depende que sea uno u otro el rasgo que caracteriza una determinada inversión extranjera en un país
específico? Esto depende de las condiciones institucionales, económicas y políticas. Para el caso
específico de América Latina estamos en una etapa prematura para decir con certeza si ésta está siendo
beneficiosa o no. Las privatizaciones, sobre todo por su envergadura, requerirán de algún tiempo para
apreciar de manera objetiva en que medida aumentan la eficiencia, transfieren tecnología y traen
estabilidad a las economías64.

El hecho de que haya una tendencia a limitar la posibilidad de requisitos de desempeño para las
inversiones extranjeras, lo cual es muy marcado en el CAFTA – y probablemente sería tomando como
punto de referencia en la negociación con la UE- genera dudas sobre la contribución real que podría hacer
la IED en las economías de la región. Los países centroamericanos han asumido la IED prácticamente
como una panacea para resolver todos los problemas, pero eso podría más bien aumentar algunos. Por
ejemplo, se ha indicado en la literatura el riesgo de que la IED genere un impacto negativo sobre los
ahorros domésticos, al fomentar el consumo y al desplazar el ahorro nacional, sustituyéndolo por ahorro
extranjero. Otro riesgo se da cuando la inversión se centra en sectores no transables, por lo que se pueden
generar flujos negativos de divisas mediante la salida de pagos en el extranjero como repatriación de
ganancias, desembolsos por licencias remesas de sueldos y salarios, e intereses de los préstamos netos de
las compañías matrices a sus filiales.

Dicho impacto se debería atenuar a través de políticas públicas que fomenten la competitividad del capital
nacional y la conservación de los valores tradicionales del consumo. Es claro que el desarrollo de la
empresa local seguirá teniendo una importancia vital a la hora de incidir sobre el crecimiento
económico. Sin embargo, la vía “fácil” de la IED parece haber empañado esto en la mente de los

37
gobiernos de la región, por lo que se ha dado menos incentivos a los sectores empresariales nacionales y
en especial a los que se dirigen a los mercados internos.

No cabe duda de que la etapa actual en las relaciones económicas internacionales se caracteriza por la
lucha de los gobiernos para atraer inversiones productivas. Por lo tanto, es obvio que ningún país puede
darse el lujo de establecer regulaciones excesivas que ahuyente la IED. El reto es “como atraerlas sin
perder la capacidad de disponer de políticas públicas (promocionales, en el sentido más amplio que se le
pueda dar a esta expresión), que potencien sus impactos y a la vez permitan alentar a los empresarios
nacionales y mejorar el bienestar de la sociedad”65. Otro aspecto a considerar como un factor
determinante de la necesidad de políticas productivas que acompañen a las políticas de atracción de
inversiones, es que no existe un vínculo inequívocamente positivo entre IED y crecimiento debido a que
éste depende del tipo de IED de que se trate, de los intereses que persiga donde se instala y de los sectores
donde se lleva a cabo66. Hasta donde será posible el conservar estos grados de libertad para la atracción de
inversiones desde Europa, es algo que está por verse, pues depende de qué es lo que llegue a pesar más; el
discurso de apoyo a la integración y de cooperación para el desarrollo, o el de los intereses económicos
voraces de las empresas transnacionales.

38
IV. Preocupaciones en torno a una Zona de Libre Comercio ALCUE en el 2010; ¿Un
ALCA para la UE?

Un futuro Acuerdo de Asociación entre la UE y CA se inscribe en el objetivo más amplio de alcanzar


Zona Bi-regional de Libre Comercio entre la UE, América Latina y el Caribe en el 2010.67 Este ambicioso
objetivo debe ser visto a la luz del fracaso del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), así
como de la estrategia paralela que EEUU ha empleado para avanzar en su propósito de extender el
TLCAN hacia el resto del hemisferio, por medio de la firma de TLC bilaterales como el recién firmado
CAFTA.

De esta manera, “la UE prioriza hoy en día competir en el plano comercial con EEUU. Así, durante estos
últimos años la cooperación con América Latina disminuyó 11%, mientras que las exportaciones hacia la
región aumentaron 22%. Esta tendencia, que prioriza la liberalización del comercio como motor del
crecimiento económico caracteriza todas las relaciones exteriores de la UE. En este sentido, la UE no
hace más que integrar los conceptos de las instituciones financieras internacionales que quieren sustituir
el concepto de desarrollo por el concepto de lucha contra la pobreza … que aparece frecuentemente en
los documentos de la UE (y) no es más que la otra cara de la liberalización del comercio”68.

En efecto, la lucha contra la pobreza se ha convertido en un denominador común de un sistema


económico promovido desde las instituciones financieras internacionales que busca paliar efectos nocivos
de políticas de ajuste estructural con políticas sociales focalizadas y, en este caso, de los efectos de la
apertura comercial indiscriminada y recíproca entre países industrializados y países en desarrollo.

Es preocupante la contradicción entre los objetivos de alcanzar el desarrollo sustentable y la promoción


de una Asociación en el ámbito social, cultural y de la cooperación, por un lado, y el objetivo de llegar a
una Zona de Libre Comercio ALCUE, por el otro. La imposición de los TLC a los pueblos de los países
en las dos regiones entra en contradicción con el objetivo esencial de la UE del respeto a los derechos
humanos, que corren el riesgo de quedar como mera retórica, así como los objetivos de alcanzar un
desarrollo sustentable y el promover la participación activa de la sociedad civil.

Algunos economistas han defendido los TLC ante la denuncia en torno a sus impactos sociales negativos
y pobres resultados económicos, argumentando que los objetivos de estos acuerdos no son el combate a la
pobreza ni la defensa de los derechos humanos, sino el contribuir con el aumento del comercio y la
inversión al crecimiento económico69. Aún si esto fuera cierto, pues las más de las veces los gobiernos
promocionan los TLC en términos de mejores empleos, mejores condiciones de vida y mayor desarrollo
nacional, las más de las veces los TLC y otras políticas económicas del mismo recetario no han resultado
para los países en desarrollo en mejores indicadores macroeconómicos.

Por ejemplo, México es uno de los países pioneros en aplicar políticas de ajuste estructural y en firmar
TLC70 y los impactos de estos tratados no solo han sido desastrosos en lo social (principalmente en el
campo donde se ha expulsado a millones de campesinos) sino en la misma economía; “el objetivo
planteado era que la economía creciera y ello no se ha logrado. La tasa media de crecimiento del PIB por
habitante durante el TLCAN (1994-2002) ha sido sólo de 0.96%, la más baja tasa comparada con
cualquier otra estrategia de crecimiento seguida por el país en el siglo XX”71.

No sólo las OSC, críticas desde un principio a los TLC, sino instituciones financieras internacionales
como el Banco Mundial han aceptado que los TLC y el conjunto de políticas de ajuste estructural
conocido como el “consenso de Washington”, no han tenido éxito ni siquiera en el objetivo específico de
lograr mayores ritmos de crecimiento económico en los países en desarrollo72. Las OSC, por su parte, han
demostrado los impactos negativos de las políticas de ajuste estructural, incluyendo la apertura

39
comercial, en la generación de pobreza y desigualdad, el deterioro ambiental, y otros efectos sociales
nocivos73.

A pesar de los indicadores sociales y económicos que muestran que el modelo neoliberal ha fracasado, y
la creciente brecha entre los países del Norte y el Sur, la Unión Europea pretende actualmente competir
con EEUU en imponer sus intereses comerciales y financieros en América Latina. La UE pretende
alcanzar una Zona de Libre Comercio ALCUE promoviendo la idea de que se pueden alcanzar acuerdos
más integrales; que incluyan, además de la dimensión económica y comercial, la dimensión de un diálogo
político reforzado y la dimensión de la cooperación. Sin embargo, los aspectos de diálogo político y de la
cooperación, antes centrales en la política exterior de la UE particularmente hacia CA, corren el riesgo de
convertirse en apéndices dependientes de los intereses primordiales de orden económico.

La UE pretende avanzar en un TLC – ALCUE por medio de la firma de TLC bilaterales que argumenta
que son diferentes a los TLC de EEUU con América Latina. Sin embargo, de acuerdo con analistas “si
hace una década o más la Unión Europea parecía ser una especie de alternativa o contrapeso al poder
hegemónico de Estados Unidos, hoy no parece tan claro cual es su “ventaja comparativa”. Surgen dudas
legítimas sobre si el enfoque europeo es tan diferente al estadounidense. En efecto, por mucho que la UE
habla de acuerdos de asociación como algo que va más allá del comercio –un “ALCA con alma” – como
dijo un político europeo, el hecho es que el núcleo de los mismos sigue siendo los acuerdos de libre
comercio”74.

A continuación se presenta en más detalle algunas de estas contradicciones, tomando como base un
documento reciente de la Comisión Europea en torno a la “Asociación reforzada ente la UE y AL”75.

Contradicción # 1: En defensa y promoción de los derechos humanos o de los derechos de las


corporaciones?

Desde los años ochenta la UE ha sido un actor muy importante en CA para el impulso a una transición a
sistemas democráticos pluralistas y en el fomento a la cooperación para el desarrollo.76 Sin embargo, en el
afán de alcanzar una serie de TLC, parece abandonar la promoción de los derechos humanos y la
democracia como objetivo central de la política exterior europea, para convertirse en un componente de la
promoción de la cooperación económica.

Desde 1992, todos los acuerdos comerciales o de cooperación firmados entre la Unión Europea y terceros
países incluyen una cláusula democrática, o lo que se ha llamado una “cláusula de derechos humanos”. La
UE afirma que, “el respeto de los derechos humanos es un requisito de obligado cumplimiento para los
países que desean incorporarse a la Unión y una condición previa para los países que concluyen acuerdos
comerciales o de otro tipo con ella. Actualmente, existen más de 120 acuerdos con una cláusula de esta
naturaleza”.77 Aunque el texto de la cláusula democrática varía según cada acuerdo siempre estipula que
“los derechos humanos son un elemento esencial de las relaciones entre los Estados Parte”78.

Una perspectiva de derechos humanos y la inclusión de una cláusula democrática en los acuerdos con la
Unión Europea deberían de “ser una herramienta valiosa para proteger, promover y respetar a los
derechos humanos, particularmente en el contexto de las relaciones comerciales y de inversión entre los
Estados Parte”79. Sin embargo, la cláusula democrática, como otras cláusulas de carácter social o
medioambiental en los acuerdos de asociación, carece de “mecanismos concretos que aseguren su
operatividad y por lo tanto la cláusula es una herramienta limitada que solamente se podría considerar
como una expresión de buenas intenciones de los Estados Parte”80.

40
En cambio, desde la década de los años 90, la Unión Europea se ha dedicado a auspiciar una apertura
comercial y a las inversiones, tanto a nivel multilateral como a nivel bilateral a través de TLC, APPRI y
“peticiones” de liberalización de servicios a países en el marco del AGCS. La UE se ha enfocado en tratar
de garantizar los derechos de los inversionistas mediante reglas que inhiben la capacidad de los Estados
de promover políticas en favor de los derechos humanos (incluyendo los económicos, sociales y
culturales).

Por ejemplo, las reglas sobre propiedad intelectual en el ADPIC (OMC) y en los TLC que van incluso
más allá que lo pactado en la OMC, tienen como objetivo defender los derechos de las compañías
farmacéuticas transnacionales y de la agroindustria (por medio de la extensión de patentes), en detrimento
del derecho humano a la salud y a la alimentación, entre otros derechos. Al respecto, la Subcomisión para
la Promoción y Protección de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas señala en su Resolución
2000/7 “...la aplicación del Acuerdo sobre los ADPIC no refleja adecuadamente el carácter fundamental y
la indivisibilidad de los derechos humanos, inclusive el derecho de toda persona a disfrutar de los
beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones, el derecho a la salud, el derecho a la alimentación
y el derecho a la libre determinación, existen contradicciones aparentes entre el régimen de derechos de
propiedad intelectual consagrado en el Acuerdo sobre los ADPIC, por una parte, y el derecho
internacional relativo a los derechos humanos, por otra parte”81.

Asimismo la UE pretende facilitar a través de los TLC que haya una mayor apertura a los servicios
públicos, por ejemplo los servicios energéticos y servicios ambientales. Dentro de estos últimos se
incluyen el manejo y administración de los recursos naturales que incluyen el agua, servicios forestales,
etc. Como se ha visto en varios casos en América Latina, en la práctica la privatización de servicios
públicos ha puesto en riesgo la capacidad de los Estados de garantizar los derechos humanos como el
derecho al agua y el derecho a un medio ambiente santo. Esto, precisamente porque su privatización ha
tratado a estos servicios como un bien y no como un derecho fundamental de la población. Al respecto, la
entonces Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU Mary Robinson indicó que “La
normativa sobre derechos humanos no impone obligaciones a los Estados de proporcionar exclusivamente
servicios esenciales; sin embargo, los Estados han de garantizar la disponibilidad, la accesibilidad, la
aceptabilidad y la adaptabilidad de servicios esenciales, incluido su suministro, especialmente a los
pobres, a los vulnerables y a los marginados”82.

Respecto a los derechos de los pueblos indígenas, la negociación e implementación de TLC, incluidos el
TLCAN y el TLCUEM en México, así como el CAFTA en Centroamérica, han ido en contra de las
disposiciones del Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre pueblos
indígenas y tribales. En particular, los TLC violan el artículo 7 de dicho Convenio, cuyo apartado 1
establece: “Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que
atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y
bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de
lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Además, dichos pueblos deberán participar
en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional
susceptibles de afectarles directamente”.

Todo lo anterior indica que a pesar de incluir una cláusula democrática en sus acuerdos, la Unión Europea
y los terceros países partes de los acuerdos hacen caso omiso a la “primacía de las obligaciones relativas a
los derechos humanos en virtud del derecho internacional sobre las políticas y acuerdos económicos” y no
aseguran que al formular políticas económicas internacionales “tengan plenamente en cuenta las
obligaciones y principios internacionales de derechos humanos”83.

41
Contradicción #2: ¿Multilateralismo o Bilateralismo? Compatibilidad con la Ronda de Doha o
Tratados de Libre Comercio “OMC Plus”.

Según la Comisión Europea, “la UE y AL comparten el compromiso común con los derechos humanos, la
democracia y el multilateralismo”84. En efecto, la UE ha defendido al sistema multilateral de comercio
frente al unilateralismo estadounidense de los últimos años, y ha enfatizado el papel de la OMC como el
foro principal para acordar los términos de las relaciones comerciales con terceros países. Según
Mandelson “Tenemos (la UE y AL) un compromiso similar hacia un multilateralismo efectivo, a hacer
que funcionen las instituciones internacionales y a realzar los valores universales”85.

En contradicción con esto, la UE impulsa TLC bilaterales mediante los cuales busca una desregulación
más allá de lo que ya ha sido pactado de manera multilateral en la Ronda de Doha de la OMC. La UE
espera que sus TLC bilaterales sean “OMC Plus”, que vayan más allá que lo hasta ahora acordado en
acuerdos como AGCS, ADPIC y ASA, e introduzcan los llamados Temas Singapur (inversiones, compras
de gobierno y reglas de competencia)86.

Con el CAFTA, EEUU logró introducir la agenda OMC Plus en el nuevo acuerdo comercial con
Centroamérica, y es de prever que, al igual que con México y Chile, la UE tratará de imponer estos temas
durante las negociaciones de un TLC con Centroamérica. Ya se ve en las negociaciones de los EPA con
los países ex – ACP el énfasis impuesto por la Unión Europea en materia de desregulación a favor de
inversionistas europeos, e ir más allá de lo que en un momento se consideró en la OMC, “por ejemplo, en
la OMC las negociaciones fueron en torno a la transparencia en las compras de gobierno, mientras que en
los EPA la UE está demandando la liberalización de las compras públicas con base en la no
discriminación”87.

Contradicción #3. Impulso a la integración de América Latina o seguir los pasos de EEUU.

La UE dice apostar a una mayor integración latinoamericana. La Comisión Europea “considera que la
integración económica de toda la región, incluida la Comunidad Sudamericana de las Naciones,
constituye un elemento esencial para el desarrollo de los sectores productivos y para la aparición de un
auténtico mercado regional, capaz de hacer frente, llegado el caso, a la competencia que resulte de un
acuerdo de libre comercio con la UE”.

A pesar del reconocimiento explícito de que la integración latinoamericana es necesaria para que esta
región pueda hacer frente a un TLC con la UE, de manera contradictoria la UE y algunos países de
Latinoamérica han proseguido con la misma estrategia de EEUU de “avanzar” mediante la firma de TLC
bilaterales. En la Declaración de Guadalajara también se hace explícita la elección de firmar estos
acuerdos bilaterales88. Actualmente la Unión Europea sigue la estrategia de EEUU en América Latina de
ir negociando por países o por subregiones (Centroamérica, CAN, MERCOSUR etc.) con miras a lograr
un acuerdo bi-regional que contenga características similares a las del ALCA. En la práctica, esta
estrategia de la UE, al igual que la de EEUU, puede contribuir a generar tensiones y rivalidades entre
países latinoamericanos, hacerles competir por atraer inversiones europeas, y contribuir a erosionar
procesos de integración regional o subregional.89

Otra estrategia de la UE es “defender su derecho” a relacionarse bilateralmente con países


latinoamericanos por separado, incluso más allá de la estrategia y argumento de que se está avanzado en
una relación biregional a pasos90. La Comisión Europea dice ahora que en la región “hay actores de peso
que merecen ser tratados de manera específica, sobre todo por su papel regional: Brasil y México” y que

42
“ha llegado la hora de enriquecer el enfoque adoptado hasta la fecha, mediante el desarrollo de relaciones
más individualizadas con determinados países…”91 De esta manera la UE se hace de una serie de
estrategias que se complementan entre si para la promoción de intereses comerciales, o de una estrategia
multiforme, que tiene el objetivo primordial de competir con el poder económico y político de EEUU en
la región. Aunque estas estrategias sean complementarias, dan cuenta de un doble discurso; por un lado el
impulso a la integración, y por el otro el de explotar las ventajas que otorgan algunos países
latinoamericanos, así como sus diferencias y rivalidades.

¿Impulso al desarrollo bajo las premisas del modelo de integración europea o las del modelo
TLCAN?

La Comisión Europea considera que la UE “con el respaldo que le da su experiencia puede contribuir a
reforzar la estabilidad, la seguridad y el desarrollo sostenible en América Latina…y Europa puede ofrecer
una dimensión complementaria a los estrechos vínculos que la región mantiene con la región
norteamericana”92. Sin embargo la UE orienta su política exterior para reproducir el modelo del Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El mismo ex - comisario de comercio de la UE,
Pascal Lamy presumió en su momento que la UE alcanzó con México “Nafta Parity”93.

De acuerdo con expertos, aunque es importante la diversificación de la dependencia con EEUU “a los
países en desarrollo no hará ninguna diferencia quien es el socio comercial, si los acuerdos no se plantean
con una lógica de desarrollo; es necesario primero afianzar estrategias de desarrollo nacionales, después
regionales y desde ahí negociar una inserción en los mercados internacionales”94.

OSC de América Latina y Europa han realizado y entregado propuestas a los gobiernos (desde que el
Acuerdo Global entre México y la Unión Europea empezó a ser negociado en 1997), en el sentido de que
los acuerdos entre las dos regiones y sus países debían seguir más algunas premisas de la integración
europea en lugar del modelo TLCAN, si su objetivo era el combate a la pobreza y la desigualdad. En ese
sentido se reconoce que el Mercado Común Europeo se basa en algunas premisas diferentes a las del libre
mercado; “la UE ha tratado de alentar un camino superior al desarrollo, en lugar de una competencia
basada en la explotación en áreas de menores estándares”95.

Algunos de los aspectos centrales que hacen de la experiencia europea un modelo de integración único y
más avanzado son:

• Fondos estructurales96 y Fondos de Cohesión97 para la transferencia de recursos que reduzcan las
disparidades entre los países más pobres y los más ricos de la unión y al interior de estos, y equiparar
niveles de vida, derechos y condiciones sociales. Estos fondos son diferentes a la Ayuda Oficial para el
Desarrollo, que muchas veces se da condicionada a los países en desarrollo o en calidad de préstamo, y que
es raquítica al ser comparadas a sus altos niveles de endeudamiento. La UE ha invertido US $325 mil
millones en subvenciones para el gasto público y social, y para la reconversión industrial de países más
pobres y de regiones más pobres dentro de países ricos98.
• “Armonización” de estándares laborales y ambientales “siempre hacia arriba”, en lugar de acuerdos
basados en permitir y alentar el dumping social y ambiental. “La UE requiere a sus Estados miembros
cumplir con altos estándares de derechos laborales, equidad de género, discriminación racial, salud y
seguridad, medio ambiente y otras cuestiones”99.
• Un Capítulo Social que incluye una carta de Derechos Fundamentales que a su vez incluye extensas
protecciones para los trabajadores al promover una serie de derechos económicos y sociales, por ejemplo
un seguro social de desempleo.
• Libre movilidad de personas y no sólo de capitales, bienes y servicios, “la cual otorga a los ciudadanos de
la UE el derecho de vivir y trabajar en cualquier País miembro”100 y un concepto de ciudadanía europea
• Políticas de competencia anti monopolios y de fomento de a MPyMES.

43
• Concepto de subsidiaridad que implica que las decisiones se han de tomar siempre al nivel de gobierno más
“cercano al ciudadano”

Lamentablemente, la UE se ha alejado de estos componentes de la integración europea en sus


negociaciones comerciales con países de América Latina; y se ha acercado más a un modelo de
intercambio recíproco basado en las leyes del mercado. De acuerdo con Martín Khor de la Red del Tercer
Mundo, los “principios de desarrollo” como el “trato especial y diferenciado y la no reciprocidad… están
por lo general ausentes en los tratados de libre comercio, o solo se reflejan en los periodos de
implementación a largo plazo para el país en desarrollo. Los acuerdos de libre comercio se basan en
general en reciprocidad. Este tratamiento igualitario de partes con capacidades diferentes produce, muy
probablemente, resultados injustos”101. El cuadro 4 da cuenta de algunas de esas asimetrías.

Cuadro 4
Comparación entre países selectos de la UE (principales socios comerciales y proveedores de IED en América Latina) y
países centroamericanos en cuanto a Indice de Desarrollo Humano (IDH), Producto Interno Bruto (PIB) y composición
de exportaciones.

País Índice de PIB PIB per capita Exportaciones de Exportaciones de


En orden de PIB desarrollo (en miles de (ingreso anual en productos productos
(y lugar que humano (IDH) millones de dólares EEUU) primarios manufacturados
ocupa en la tabla dólares EEUU) 2003 (% de (% de
de IDH) 2003 exportaciones) exportaciones)
2003 2003
Unión Europea
Alemania (20) 0.930 2,403.2 29,115 9 84
Reino Unido (15) 0.939 1,794.9 30,253 16 78
Francia (16) 0.938 1,757.6 29,410 17 81
España (21) 0.928 838.7 20,404 21 77
Países Bajos (12) 0.943 511.5 31,532 29 71
Centro América
Guatemala (117) 0.663 24.7 2,009 60 40
Costa Rica (47) 0.838 17.4 4,352 34 66
El Salvador (104) 0.722 14.9 2,277 43 57
Honduras (116) 0.667 7.0 1,001 79 21
Nicaragua (112) 0.690 4.1 745 87 13
*Elaboración propia con información del Informe del Desarrollo Humano 2005, Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo.

Contradicción # 4. Impulso al desarrollo y combate a la pobreza o desmantelamiento de las


capacidades de los Estados de países en desarrollo.

El combate a la pobreza y la desigualdad, así como el impulso al desarrollo y el cumplimiento de los


Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), son objetivos explícitos tanto de la Unión Europea como de
países de América Latina102. La Comisión Europea nota que en América Latina “la desigualdad flagrante
entre ricos y pobres, poblaciones indígenas y de origen africano, las mujeres y los niños se ven
especialmente afectados por las condiciones de vida precarias y la marginación” y propone que
“intensificará sus acciones de cooperación que refuercen la gobernanza y favorezcan la inclusión, sobre
todo de más pobres”. Según la Comisión, “el objetivo de la lucha contra pobreza (sic) constituye el núcleo
de la política de ayuda y de cooperación de la Comisión para el período 2007-2013”103.

Sin embargo, esta cooperación está condicionada; “la ayuda de la Comisión incluirá programas de ayuda
presupuestaria y sectorial, los cuales, cuando se cumplan las condiciones requeridas, servirán de forma
prioritaria para financiar políticas de reducción de pobreza y de cohesión social, previendo el carácter

44
condicional que corresponda”. Para la Comisión es claro que “si Europa está dispuesta a aumentar su
compromiso hacia AL, espera también que ésta corresponda con un fuerte compromiso”. De esta manera
los esfuerzos de la cooperación para el desarrollo y el combate a la pobreza, dependen de que se impulsen
otras reformas que exige la UE a través del “diálogo macroeconómico para promover la estabilidad
macroeconómica, elemento esencial para estimular el comercio y la inversión”104, en lugar de que se de
una cancelación total de la deuda externa sin condicionamientos económicos, especialmente de los países
menos desarrollados de la región (Nicaragua y Honduras).

Una de las condicionantes macroeconómicas para la cooperación a las que refiere la CE es la apertura
comercial. La Comisión dice que la UE y AL deben seguir cooperando para consolidar el sistema
comercial multilateral en el marco de la (OMC) con el siguiente objetivo (entre otros): “avanzar en el
acceso al mercado de bienes y servicios resolviendo el problema de los elevados aranceles que América
Latina sigue aplicando a ciertos productos industriales...”

De acuerdo con expertos en CA, “la demanda de la UE de una integración comercial en Centroamérica se
da bajo la misma lógica de su Cooperación; al analizar los contenidos temáticos del Country Strategy
Paper la lógica en el fondo es promover el interés de sus relaciones comerciales. En las notas
conceptuales para los Regional Strategy Papers y los Country Strategy Papers 2007-2012 de la UE, la
cooperación es condicionada al cumplimento de políticas comerciales dictadas por la UE. La AOD se
dedica ahora a apoyar infraestructura, proyectos privados y la modernización del Estado. En este sentido,
el comportamiento favorable de la UE se está desdibujando y se está perdiendo el rol político que ha
jugado en la región en otras coyunturas”105.

Una primera preocupación de la apertura comercial con respecto al fomento al desarrollo nacional es que
el desmantelamiento de ciertas protecciones arancelarias a ciertos productos industriales puede ser dañino
tanto para el ingreso de divisas necesarias para el gasto social como para el apuntalamiento de ciertas
industrias estratégicas. En la lógica del “libre mercado”, las industrias (incluyendo las MPyMES) de
países menos desarrollados deben de perder el derecho a ser fomentadas por sus Estados y competir de
“igual a igual” con grandes empresas transnacionales que gocen de Trato Nacional.

La lógica de los TLC implica un trato recíproco entre países y no discriminatorio entre sus empresas, y
por esto la UE exige a los países en desarrollo que cumplan la normatividad de la OMC en cuanto a la
eliminación de tarifas “esencialmente en todo el comercio”, que la UE interpreta como al menos un 90%
de rubros. El que esta eliminación se pueda hacer en “plazos de tiempo razonable” (por ejemplo 10 años)
es considerado por la UE como el otorgamiento de un “trato especial y diferenciado” y el reconocimiento
de las “asimetrías” existentes entre las partes. Sin embargo, es muy probable que estos plazos no sean
suficientes para equiparar las condiciones estructurales y económicas de una industria en un país en
desarrollo a las de países desarrollados con altos subsidios acumulados (tanto directos como indirectos),
como es el caso de la UE. Menos aún cuando el conjunto de políticas macroeconómicas impuesto
desalienta la implementación de otras políticas requeridas para el fomento económico, como las que han
usado los países industrializados en el pasado cercano para el fomento de su desarrollo nacional106.

Aunque el comercio pueda ser un motor del desarrollo, la liberalización rápida y recíproca no lleva
automáticamente a un mayor crecimiento económico, si las condiciones necesarias para ello no existen,
por ejemplo un nivel adecuado de encadenamiento productivo de MPyMES que posibilite un grado
aceptable de contenido nacional en las exportaciones; una fuerza laboral calificada y bien remunerada que
sea capaz de participar, beneficiarse y nutrir a un mercado interno; instituciones que otorguen crédito en
condiciones favorables y al menos equivalentes a las condiciones en países desarrollados; y empresas
capaces de competir con empresas del exterior. De esta manera, no debe de haber una la liberalización
comercial indiscriminada si no hay antes una estrategia segura de desarrollo integral a nivel nacional y
regional a partir de la cual se pueda competir con el exterior.

45
Los TLC entre UE y países de América Latina han implicado o implican que muchos países se abran a la
competencia antes de ser capaces de competir. Para países menos desarrollados esto puede ser devastador,
particularmente para los sectores agrícolas en los que la UE mantiene subsidios a sus productores, bajo la
Política Agrícola Común, de millones de Euros diarios y un desarrollo acumulado en el sector
agroindustrial frente al cual es sumamente difícil sobrevivir. Por esto las OSC han demandado a la UE
que elimine los subsidios directos e indirectos a la exportación de productos agrícolas, así como a ayudas
internas que distorsionan el comercio107.

En lugar de esto, la UE pide una serie de reformas en otros países dado que, “las empresas europeas
deben superar una serie de dificultades que frenan su desarrollo”108. El “marco estable y previsible” que
se exige para las empresas transnacionales, junto con la imposición de otras condiciones
macroeconómicas, es perjudicial para la capacidad del Estado de fomentar las actividades productivas,
impulsar a las MPyMES y otros factores para el desarrollo nacional. Si se sigue el modelo del Capítulo
11 de inversiones del TLCAN, cuyas cláusulas son prácticamente las mismas que se encuentran en los
múltiples APPRI, se seguirá fomentando un clima de falta de predecibilidad y de discriminación en contra Comentario [UNA1]: Más que
los agentes nacionales del desarrollo económico, expuestos a una competencia injusta con las empresas esto yo diría “discriminación”
transnacionales.

Existen a la fecha una gran cantidad de estudios en torno al efecto adverso que los capítulos de
inversiones con un clausulado “tipo AMI” puede tener en el desarrollo nacional y en la capacidad de los
Estados de asegurar que la inversión extranjera sirva para objetivos de desarrollo, el combate a la pobreza
y la desigualdad, y el cumplimiento de los ODM109, además de estudios de caso de los impactos adversos
que el capítulo de inversión del TLCAN ha tenido en los tres países signatarios.

También es preocupante la inclusión de capítulos de Compras de Gobierno en los TLC, para las políticas
de desarrollo nacional, si es que en estos se demanda Trato Nacional para los inversionistas extranjeros.
Uno de los instrumentos estatales más importantes para el fomento económico es su capacidad de compra
y su capacidad de decidir a quién le compra. Bajo una apertura recíproca a estos mercados quienes más
tendrían se beneficiarían serían las grandes empresas, en detrimento de productores nacionales y locales
que pueden ser igual de eficientes que sus competidores externos pero incapaces de reducir los precios
artificialmente para ganar una licitación110.

El tercer “tema Singapur”, Políticas de Competencia, acota la función de los Estados en la economía bajo
criterios estrictamente comerciales. “El propósito es impedir prácticas anti competitivas; aunque estas
negociaciones podrían usarse de manera positiva para debilitar el excesivo poder económico de los
gigantes corporativos internacionales, existen temores de que el verdadero blanco de estas pláticas (en la
OMC) sean las empresas paraestatales que son vistas como obstáculo para el libre mercado”111.

Con estas políticas será difícil para los Estados combatir la desigualdad, aunque sea un objetivo más de
los gobiernos de la UE y AL.112 Como dice la Comisión Europea, “la desigualdad compromete el
crecimiento y el desarrollo económico”; sin embargo, muchas veces es al contrario; las políticas que
tienen en la mira el crecimiento y el desarrollo económico como un fin en si mismos, son el origen de una
mayor desigualdad.

Contradicción # 5. Servicios Públicos y Desarrollo Sustentable o Privatización a favor de las


grandes empresas.

La Unión Europea y América Latina comparten el objetivo de promover el Desarrollo Sostenible. La CE


“considera que la prosperidad de la UE, y los países de ALC a largo plazo depende en gran medida de la
buena gestión de sus recursos naturales y de su capacidad para asegurar el desarrollo sostenible de sus

46
economías”. Según la CE en América Latina “durante los últimos años, el aumento substancial de los
gastos sociales ha producido importantes mejoras en los ámbitos sociales, en particular en la educación y
la salud. Pero queda un esfuerzo importante por realizar para mejorar la escasa calidad de los servicios
públicos, fuente de dualidad en la sociedad”113.

Una preocupación cada vez mayor es la intención de que estos servicios y los insumos o recursos
naturales de los que algunos dependen o son compuestos sean privatizados bajo el pretexto de aumentar
su calidad y hacerlos “más eficientes”.114 En efecto, para la CE, América Latina es un “mercado que (por
su población y PIB per cápita) ofrece un potencial importante para la UE, que se ofrece en fase de
expansión”. El interés de la UE es el de “consolidar sus posiciones comerciales y en seguir aplicando una
política de inversiones dinámica”115.

La justificación de la CE es que “la presencia de las empresas europeas en América Latina es fuente de
crecimiento y empleo y puede contribuir a reducir la desigualdad social”. Según la CE también “favorece
la transferencia de tecnología y ofrece mercados a las empresas locales (subcontratación)”. Como hemos
visto (en casos como el del TLCUEM o el de Unión FENOSA) no se pueden garantizar estos beneficios
cuando los Estados responden a lo comprometido en TLC y APPRI (y en particular a cláusulas como la
Prohibición de Requisitos de Desempeño).

La UE ha realizado además “pedidos” en el marco del Acuerdo General en Comercio y Servicios (AGCS)
de la OMC a diferentes países en el mundo presionando a favor de la privatización de una gran cantidad
de servicios públicos; entre ellos educación, transporte, salud, turismo, energía y servicios ambientales.
En este último se incluye el manejo y la distribución del agua. Es de esperar que la UE haga estos mismos
“pedidos” para la desregulación en servicios en el marco de los TLC bilaterales, y ejerza presión para su
cumplimiento, tal y como ha sucedido en el marco del TLCUEM.

Como indica una declaración de cientos de organizaciones sociales y civiles116 una mayor apertura en la
desregulación de los servicios públicos;
• Impone nuevos y severos límites sobre la capacidad que tienen los gobiernos para mantener o crear formas
de protección al medio ambiente, la salud o el consumidor y para establecer otros estándares de interés
público. Esta nueva imposición se logra a través de la extensión del Artículo VI de Normas Domésticas del
AGCS. Las propuestas incluyen una "prueba de necesidad" por la cual los gobiernos tendrían la obligación
de demostrar que las leyes y normas del país restringen al comercio lo menos posible, sin tomar en
consideración las necesidades económicas, sociales, tecnológicas o de otra índole del propio país.
• Restringen la utilización del presupuesto gubernamental en el tema de obras públicas, servicios municipales
y programas sociales. Al imponerle las reglas de Tratamiento Nacional de la OMC al área de adquisiciones
y subvenciones públicas, las nuevas negociaciones buscan que los fondos públicos dirigidos a los servicios
públicos deban ser directamente dedicados por los gobiernos a empresas privadas y extranjeras.
• Obligan a los gobiernos a otorgar acceso ilimitado al mercado a proveedores extranjeros de servicios, sin
tener en cuenta los impactos sociales y medioambientales que puedan tener la cantidad o el tipo de las
actividades de servicio.
• Aceleran el proceso de garantizar a los proveedores empresariales de servicios el acceso a los mercados
internos en todos los sectores, incluyendo a la educación, la salud y el agua. Esto se logra al permitir a
empresas extranjeras establecer su presencia comercial en otro país a través de nuevas normas de la OMC
que se diseñan para promover el comercio electrónico no gravable a nivel mundial. Esto le permitiría a las
empresas trasnacionales el acceso rápido e irreversible a los mercados, particularmente a los del tercer
mundo.

El resultado de la apertura a las inversiones europeas en servicios en América Latina no siempre ha sido
lo que se ha prometido; actualmente se están ventilando muchos casos en los cuales transnacionales
europeas que han invertido en diferentes servicios otorgan servicios deficientes, violan leyes nacionales y
derechos humanos y algunas participan en actos de corrupción117.

47
Es urgente que los gobiernos cumplan con su obligación de asegurar que las empresas transnacionales
cumplan con las leyes nacionales cuando operan en sus países. Los gobiernos también deben asegurar
que las transnacionales con sede en sus países cumplan con las leyes de los países en los que invierten y
respeten los derechos humanos.

En este mismo sentido, de acuerdo con las normas internacionales de derechos humanos, las empresas
transnacionales también tienen la obligación de promover y proteger a los derechos humanos. Lo anterior
es enunciado en a las Normas sobre las responsabilidades de las empresas transnacionales y otras
empresas comerciales en la esfera de los derechos humanos, aprobadas en la Subcomisión para la
Promoción y Protección de Derechos Humanos de la ONU en agosto de 2003: “aunque los Estados tienen
la responsabilidad primordial de promover y proteger los derechos humanos, asegurar que se cumplan,
respetarlos y hacerlos respetar, las empresas transnacionales y otras empresas comerciales, en su calidad
de órganos de la sociedad, también tienen la responsabilidad de promover y proteger los derechos
enunciados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.”118

4.2 El TLCUEM y el TLC UE-Chile; Ganadores y Perdedores.

Antes del comienzo de cualquier AdA entre la UE y CA, sería deseable que existieran evaluaciones
objetivas, integrales y participativas sobre los impactos que los TLC entre la UE y países de la región han
tenido; en concreto el TLCUEM y el TLC UE - Chile. Lamentablemente no existen evaluaciones en las
que participen los grupos afectados de la sociedad. Los gobiernos han realizado declaraciones conjuntas
que se han dedicado a realzar como el comercio y la inversión han aumentado, pero con escasa o nula
referencia a la calidad de ese comercio y de esas inversiones, así como de sus repercusiones.

Los dos TLC firmados hasta la fecha por la UE con países latinoamericanos tienen en común que fueron
firmados con los dos países que han privilegiado su relación con EEUU, a través de la firma de TLC, por
encima de la promoción de la integración latinoamericana. Ambos TLC siguen el modelo de los TLC con
EEUU y no reconocen las asimetrías entre las partes.

En cuanto a los impactos económicos, una diferencia entre ambos TLC es que México se ha visto
incapacitado de diversificar sus exportaciones con el TLCUEM y sigue dependiendo fuertemente del
mercado de EEUU. Chile en cambio exporta fuertemente a la UE que es su principal socio comercial. Sin
embargo, la gran mayoría de las exportaciones chilenas son productos primarios basados en la minería, al
igual que México, que lo que más exporta a EEUU y la UE son productos petroleros y sus derivados. En
este sentido, México y Chile siguen dependiendo de exportaciones primarias, y en el caso de
exportaciones de productos manufactureros tienen un escaso contenido nacional.

De acuerdo con datos oficiales, tanto México como Chile han registrado una mayor IED europea desde la
entrada en vigor de los TLC con esta región. La mayoría de esta, sin embargo, se ha dedicado a la compra
de activos, especialmente en el sector financiero (y telecomunicaciones en Chile), y las promesas de
creación de más y mejores empleos se han visto irrealizadas.

Ambos TLC tienen en común también la falta de participación de las OSC en las negociaciones e
implementación de los acuerdos, siendo que estos responden sobre todo a los intereses de las grandes
empresas. Además ambos TLC tienen en común una carencia total de mecanismos vinculantes para la
defensa y promoción de los Derechos Humanos, lo que limita gravemente el alcance y la efectividad de la
cláusula democrática.

48
El TLCUEM, promesas incumplidas a 6 años de entrada en vigor.

El Tratado de Libre Comercio entre la UE y México (TLCUEM), entró en vigor en el año 2000119. Para la
UE los objetivos económicos de este acuerdo han sido alcanzados: equiparar los privilegios que EEUU
obtuvo a través del TLCAN y lograr una mayor apertura a los mercados de ese mismo país, al servir
México de plataforma de exportación. También se ha alcanzado el objetivo político de servir de modelo
para otros acuerdos entre la UE y AL. Para el gobierno de México, el objetivo ha sido el incrementar y
diversificar las exportaciones hacia la UE, incrementar las inversiones directas de la UE en México y
generar más empleos.

A sus seis años de entrada en vigor el saldo del TLCUEM ha sido negativo para México. El déficit
comercial que México guarda con la UE ha crecido a ritmos mayores desde la entrada en vigor del
TLCUEM120; la participación de las exportaciones mexicanas hacia la UE continúa siendo muy baja (7%
del total); el total de las exportaciones se ha concentrado en menos productos, particularmente productos
petroleros y sus derivados121.

México exporta a la UE también bienes manufactureros, pero al no contar con reglas de origen que
pudieran garantizar un contenido local significativo, se trata sobre todo de comercio “intra – firmas”
europeas. De esta manera, aunque existiera un superávit comercial con la UE, este comercio no
beneficiaría al grueso de las pequeñas y medianas empresas mexicanas. Las MPyMES se han mostrado
incapaces de exportar a la Unión Europea122, y a la incapacidad de realizar encadenamientos productivos
con las grandes empresas europeas; en efecto, “México debió buscar en el TLCUEM la posibilidad de
revertir la tendencia de maquilización y concretar un acuerdo que garantizara que las empresas mexicanas
pudieran integrar partes y componentes, así como desarrollarse e insertarse en mejores condiciones al
intercambio comercial con la Unión Europea creando más y mejores empleos”.123

Tampoco ha sido alcanzado el propósito del gobierno mexicano de atraer más inversión productiva
mediante el TLCUEM y la firma de APPRI. De acuerdo con información oficial, la tendencia de la IED
europea en México no ha sido la de crear nuevas empresas y generar empleo, sino la compra de activos;
es decir, la mayor parte del capital europeo ha absorbido empresas ya existentes sobre todo en el sector
servicios y en particular en los servicios financieros.

La IED europea en México entre 1999 y 2005 se concentra en un 84.2 % en tan sólo tres de las 32
entidades federativas124 y se concentra mayoritariamente en el sector financiero125. El sector servicios ha
recibido un 44.9% del total de la IED, comprado a un 36.2% del sector manufacturero. A pesar de que el
sector financiero ha sido el sector en que más ha invertido la UE, no ha contribuido a reactivar el crédito
para la estructura productiva de México lo que contribuye a las dificultades por las que atraviesan las
MPyMES en el país. En cambio, las principales filiales de bancos europeos en México obtienen en este
país las mayores ganancias a nivel mundial por concepto de cobros de intereses y comisiones126.

El TLCUEM no ha resultado ser el acuerdo que el gobierno de México anunciaba, y algunas de las causas
son que se negoció sin tomar en cuenta las propuestas de las OSC mexicanas y sin la participación del
grueso de los productores nacionales, y de que el Senado lo ratificó sin un proceso de estudio serio sobre
su contenido.

El TLC UE – Chile. Los ganadores; los exportadores de cobre.

El Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Chile (TLC UE-Chile) entró en vigor en el 2002
y se firmó bajo la premisa de permitir “una liberalización gradual y recíproca del comercio, sin excluir
ningún sector y en conformidad con las normas de la OMC”. El tratado incluye capítulos para la
liberalización progresiva de inversiones, flujos financieros, compras del Estado, así como el ir más allá

49
que el ADPIC en materia de liberalización de servicios, lo que hacen que el Acuerdo Chile – UE sea
OMC Plus y que “este Acuerdo fortalezca un modelo que estructuralmente genera un alto nivel de
inequidad y concentración de la riqueza”127.

Las negociaciones del TLC UE – Chile, al igual que el TLCUEM, se caracterizaron por la falta de
transparencia y nula participación de las organizaciones de la sociedad civil en el diseño, negociaciones
e implementación del mismo lo que demostró las inconsistencias frente a la propia cláusula democrática
de Derechos Humanos que incorpora el tratado y con los compromisos internos que asume la UE en
materia de gobernabilidad democrática128. No obstante, según OSC chilenas el TLC entre Chile y los
EEUU es más protector y garante de los derechos laborales fundamentales e “incluso en el ámbito de la
cooperación es más completo que este Acuerdo de Asociación (con la UE)”129. En efecto el Acuerdo UE
– Chile hace una mínima mención de los derechos laborales130.

El TLCUE – Chile no toma en cuenta las asimetrías entre las partes que se expresan en que el país
sudamericano es exportador de productos mineros y agrícolas con escaso valor agregado, y cuando
mucho de algunos productos semi – manufacturados. En cambio, es receptor de maquinaria y equipo con
alto valor agregado131.

Según OSC chilenas “la sostenida alza del desempleo en Chile, por una parte, y el fuerte incremento de
las exportaciones, por otro, demuestra la desconexión que existe entre la estrategia de apertura comercial
y la generación de empleo”. Según ACCJR, “este fenómeno reviste mayor gravedad al recordar que el
gran argumento del gobierno por la suscripción de estos acuerdos fue, precisamente, la creación de
puestos laborales”132.
La falta de un impacto positivo de las exportaciones en el empleo puede ser resultado de que el sector
minero, especialmente el de cobre, representa un alto porcentaje de las exportaciones chilenas a la UE,
con lo que se confirma como la industria de extracción primaria ha sido uno de los objetivos centrales del
TLC UE - Chile133.
En el tema agrícola, el Acuerdo UE – Chile es preocupante por “el enorme volumen de subsidios que
reciben (los productores) en la Unión Europea y que tienden a distorsionar los precios internacionales y a
hacer inestables los umbrales de seguridad alimentaria a nivel mundial”134. “En agricultura se mantiene
una tendencia a exportar productos con bajo valor agregado, lo que provoca el siguiente fenómeno: Se
fortalece el control corporativo sobre el proceso agro industrial para las exportaciones y las mejores
tierras de los valles de Chile continúan acentuando la tendencia a cultivos de exportación por sobre la
producción de bienes que garanticen la seguridad alimentaria del territorio nacional”135.

A OSC chilenas les ha preocupado que la certeza jurídica otorgada a los flujos de capital y la
liberalización de los sistemas financieros nacionales en el Cono Sur no sólo han incumplido los resultados
prometidos (altas tasas de inversión, crecimiento sostenido y más empleos) sino que han provocado
graves crisis financieras, cambiarias y bancarias que han castigado repetidamente a las economías
latinoamericanas y los sectores más vulnerables de la población. En efecto, “Durante la década del 90’,
las fuentes principales del ingreso masivo de capitales e inversiones tanto a Chile y todo el Cono Sur de
América Latina, fueron de origen europeo. Estas inversiones, lejos de ayudar a un mayor desarrollo
social de los países receptores, implicaron la implementación de Programas de Ajuste Estructural del
Fondo Monetario Internacional (FMI) en varios países de la subregión, como fueron los casos de Brasil,
Argentina y Chile.... Estos procesos produjeron múltiples impactos económicos, políticos y sociales en
los países que los implementaron: procesos de privatización y mercantilización de recursos naturales y
servicios básicos. Lejos de cumplirse con la máxima de que - a mayor inversión, más comercio y mejor
calidad de vida-, la llegada masiva de capitales extranjeros implicó un progresivo desempleo. El
incremento del flujo comercial con Europa y la entrada masiva de capitales provenientes de esa región,

50
particularmente de España, no ayudaron a superar los problemas endémicos de la región. Por el contrario,
contribuyó a profundizarlos”136.

Una evaluación más profunda y exhaustiva de los impactos, tanto negativos como de los impactos
positivos que estos TLC en operación pueden tener, son una herramienta esencial para asegurar que un
AdA entre la Unión Europea y Centroamérica contribuya a un desarrollo sustentable y a la promoción de
los derechos humanos.

51
Conclusiones

Centroamérica y la Unión Europea cuentan con una rica e intensa tradición de relaciones políticas y de
cooperación para el desarrollo, la democratización y el combate a la pobreza. Ambas regiones desean
intensificar estas relaciones dando una mayor seguridad a los intercambios comerciales y económicos por
medio de la firma de un Acuerdo de Asociación que incluya un Tratado de Libre Comercio, que a su vez
sustituya el SGP actualmente en vigor.

Aunque es probable que el inicio de las negociaciones de este AdA sean anunciadas en la próxima
Cumbre de Viena, las dos condiciones impuestas inicialmente por la Unión Europea aun no se han
cumplido: avances satisfactorios de la Ronda de Doha y del proceso de integración centroamericano.

El supuesto “avance” en la Ronda de Doha, después de la reunión ministerial en Hong Kong, ha


significado un retroceso para los países en desarrollo que han tenido que ceder en materia de acceso a
mercados de productos industriales, a cambio de una promesa a futuro de la UE y EEUU de eliminar sus
subsidios a las exportaciones agrícolas. Es más, los objetivos de desarrollo de la Ronda de Doha, como la Comentario [UNA2]: Es
aplicación de un trato especial y diferenciado a los países en desarrollo y la posibilidad de producir importante hacer esta precisión
dado que aún no se han
medicamentos genéricos, continúan como una asignatura pendiente a cumplir por los países desarrollados. comprometido a reducir la mayor
tajada de los subsidios agrícolas,
las ayudas internas.
La viabilidad de una integración centroamericana a profundidad, necesaria para poder competir
comercialmente como bloque regional ante la UE, se ve poco posible en el corto plazo. La intensificación
del esfuerzo de los gobiernos centroamericanos para avanzar en el proceso de integración se ha debido
más a factores exógenos, como la condicionalidad impuesta por parte de la UE para el comienzo de
negociaciones de un AdA, que por factores endógenos. Es necesario aún que los gobiernos hagan pública
su valoración del proceso de integración de CA y analicen qué tanto se enfatiza o no en una integración
basada en la creación de estrategias para políticas de desarrollo económico y social a nivel regional, o tan
sólo en algunos requerimientos para la facilitación del comercio y las inversiones, como hasta la fecha se
ha venido dando.

En efecto, es deseable que la UE y CA intensifiquen sus relaciones políticas y económicas. Sin embargo
esta intensificación y el comienzo de negociaciones comerciales se proponen pasando por alto dos
aspectos esenciales: primero, el reconocimiento de que es necesario un trato especial y diferenciado que
reconozca las enormes asimetrías entre las partes y el derecho y obligación de los gobiernos de los países
de CA de implementar de manera previa estrategias de desarrollo a nivel nacional y regional que
garanticen el respeto y promoción de los derechos humanos y, segundo, la capacidad que tiene CA de
competir como un bloque regional integrado no solo en los aspectos comerciales, sino también
económicos, institucionales, sociales y culturales.

En cuanto a las relaciones actuales entre las dos regiones, CA se ha situado hasta ahora inconforme en un
punto medio dentro de las prioridades comerciales de la UE, en el que no tiene un ingreso suficientemente
alto como para ser socios comerciales mediante un trato recíproco, ni tampoco es tan pobre como para
gozar de acceso irrestricto. La pérdida del dinamismo en el intercambio comercial entre CA y la UE se
debe a distintos factores, entre otros: a) la composición de los flujos comerciales entre ambas regiones;
CA (con la excepción de Costa Rica) exporta hacia la UE primordialmente bienes primarios, mientras que
importa bienes manufacturados. Dado el menor dinamismo en el crecimiento de la demanda de los bienes
primarios, es de esperar que si esta estructura de intercambio comercial se mantiene las exportaciones de
la UE hacia CA crecerán más rápido que al inverso; b) la estrategia comercial seguida por ambas regiones
en los últimos años ha propiciado la celebración de acuerdos comerciales con socios “naturales” (por
ejemplo CA con México y EEUU y la UE con países de Europa del Este); c) la persistencia de barreras
comerciales en el mercado de la UE mientras que en general los países de CA han profundizado un

52
proceso de apertura unilateral iniciado en los años noventa; d) la incapacidad de gobiernos y sectores
privados de países de CA de enfrentar un clima adverso y realizar los cambios necesarios y a tiempo para
enfrentar los retos que los procesos de apertura comercial implican.

En efecto, a partir de la entrada en vigencia del nuevo SGP a finales de 2005, se encuentran dos razones
principales por las que CA no puede aumentar sus exportaciones hacia la UE de productos en los que es
competitiva. Primeramente la falta de capacidad interna, dadas las condiciones generales de falta de
desarrollo y capacidades empresariales así como un entorno competitivo poco favorable.

En segundo lugar, por la presencia de políticas (subsidios y ayudas internas) por parte de la UE que
distorsionan la ventaja comparativa que CA posee en la producción de algunos bienes, y por tanto impide
el aumento en las importaciones de estos productos desde esta región.

Dado lo anterior, es en el tema de las barreras comerciales donde los países de CA buscarían lograr
mayores concesiones por parte de la UE a través de un Acuerdo de Asociación. Sin embargo, las
perspectivas no son muy halagüeñas si tomamos en cuenta la poca disposición de las ofertas de
liberalización agrícola que la UE ha mostrado en las negociaciones bajo la Ronda de Doha, y en las
negociaciones con el MERCOSUR. Incluso en bienes en los que no presenta ventajas comparativas ni
altos niveles de producción, como el banano, el proteccionismo de la UE ha sido fuerte.

Lo anterior también nos sugiere que, en el corto plazo, un AdA con la UE no deparará grandes beneficios
para los productores del sector agroindustrial centroamericano. Los beneficios serían previsiblemente
percibidos por un reducido grupo de productores que enfrentan barreras comerciales por estar excluidos
de los beneficios del SGP, como son los productores de azúcar y banano de los cuales dependen, justo es
decirlo, un número considerable de empleos. Por tanto, la mayor parte de los beneficios de un acuerdo
comercial entre las Partes se percibiría en el mediano y largo plazos.

Al contrario de las expectativas de ganancias de los productores de azúcar y banano centroamericanos, es


posible que en el corto plazo los productores agroindustriales de bienes sensibles de CA sí perciban los
costos y perjuicios de un TLC con la UE. Estos impactos negativos se pueden dar dado que países de CA
mantienen picos arancelarios y contingentes de importación en estos bienes sensibles, que los protegen de
exportaciones más competitivas provenientes de exportadores como la UE, y cuyas barreras al comercio
se verían modificadas por un TLC (ver Anexo A IV). La remoción de estos aranceles no solo significaría
una remoción de protecciones a productores nacionales, sino el quitar a los Estados entradas importantes
de divisas necesarias para el gasto social.

A ello hay que aunar el hecho de que la UE es el miembro de la OMC que reporta los más altos niveles de
ayudas internas y subsidios a la exportación de su sector agrícola, las cuales ayudan a la generación de
excedentes que se exportan a terceros mercados a precios menores que los costos reales de producción en
productos sensibles para CA, de los que depende la subsistencia de un alto porcentaje de su población
rural. Si la UE está indispuesta a reducir sus ayudas internas a productos agropecuarios en el campo
multilateral, sería ilusorio pensar que estas medidas se puedan reducir en el marco de una negociación
bilateral entre CA y la UE. En el caso de los productos de origen pesquero, la UE ha iniciado una reforma
del sector, sin embargo es poco probable que un AdA entre la UE y CA contemple mecanismos para
acelerarla o moldearla, dado que este también es un tema que la UE aborda únicamente en el campo
multilateral.

De cualquier manera, los gobiernos de CA tratarán de aprovechar al máximo la posibilidad de negociar un


AdA con la UE, que contenga un TLC, con la intención de ampliar el acceso a los productos agrícolas de
la región, así como atraer capitales y poder competir en este plano con países como México. Las
preguntas que hay que hacer es: ¿Qué tendría que dar a cambio CA para ampliar las preferencias de las

53
que goza (mediante el SGP actual) y convertirlas mediante un TLC en derechos y no en una concesión
unilateral otorgada por la UE?, y ¿Qué tiene que ceder en materia de regulación de inversiones para que
en efecto los inversionistas se interesen en invertir su capital en CA?

Es necesario esperar una posición fuerte de la UE que pida amplias concesiones a cambio de consolidar
los beneficios del SGP a través de un TLC, lo que, considerando las diferencias en el poder de
negociación a favor de la UE, no parece dar un escenario muy optimista para CA. Algunos grupos han
sido optimistas en que las negociaciones con la UE serían más fáciles que las que se tuvieron con Estados
Unidos en el marco del CAFTA. Sin embargo, conociendo la experiencia de otros acuerdos de la UE con
países latinoamericanos, como México y Chile, es de esperar que la UE exija que se tome al CAFTA
como piso de negociación, y no esperarán menos que lo que los países centroamericanos han concedido a
EEUU.

Para la UE la región no ha sido atractiva como mercado ni como destino de IED y lo será solo en forma
de un mercado ampliado. Cada país en si mismo es muy pequeño, pero la región como un todo es más
atractiva, sobre todo por factores geoestratégicos. Desde el punto de vista de los intereses de
inversionistas pueden darse varias oportunidades. Una primera es la de tratar que empresas europeas
capten el mercado centroamericano de algunos bienes y servicios. Es lo que ha pasado, por ejemplo, en
áreas como telecomunicaciones, energía y la industria cervecera. Una segunda oportunidad se da en
términos de captar otros mercados para los que los países de la región tienen ventajas negociadas y de
experiencia. El caso más claro es el de servir de plataforma de exportación para llegar al mercado de los
EEUU. Una tercera opción es la de que empresas europeas se instalen en el país para exportar a Europa.
Esta sería una estrategia de disminución de costos, especialmente los de mano de obra, y sobre todo útil
para el comercio intra-firmas. Una variante más, es la de empresas insertas en algunos servicios a nivel
nacional pero que captan clientes a nivel internacional, por ejemplo en el sector de turismo.

Hasta la fecha, gran parte de la IED europea en Centroamérica no se instala para crear nuevas empresas
sino para establecer una relación de subcontratación u outsourcing de empresas locales. Parecido a lo que
sucede en general en América Latina, gran parte de la explicación del crecimiento de las inversiones en
Centroamérica está basada en las privatizaciones y en la compra de activos ya existentes, con lo que
escasamente se crean más empleos (y a menudo se reducen). También hay una creciente tendencia de la
IED de orientarse hacia el sector de servicios. En algunos subsectores los servicios no son transables, por
lo que la tendencia puede traducirse en problemas macro, ya que las empresas que invierten no generan
sus propias divisas. Hay que reflexionar también sobre en qué medida esos servicios están contribuyendo
o no a una mayor eficiencia de las economías de la región e identificar la retirada de inversiones o flujos
negativos por parte de empresas europeas. Así como la teoría económica clásica relaciona por lo general
externalidades positivas con la IED, también se apuntan con ella riesgos, como el que propicie un
aumento desmedido de las importaciones, una repatriación de las utilidades provocando salida de
inversiones y la promoción de la concentración de los mercados.

Como CA capta un porcentaje muy pequeño de la IED de la UE en AL, y necesita aumentarlo, es


predecible que la UE aprovechará esta “sed de inversiones” para imponer un TLC que contenga
elementos que le interesan y que no ha logrado imponer a nivel multilateral: un capítulo para la
desregulación y protección de las inversiones, apertura a las compras de los gobiernos, y reglas de
competencia que delimiten el rol de los Estados en el fomento económico. Es de esperar así que en las
negociaciones se pretenda un TLC tipo “OMC Plus” que sustituiría el actual SGP y el entramado de
APPRI existente entre países centroamericanos y europeos.

Una de las preocupaciones de este tipo de acuerdos es la cláusula de prohibición de requisitos de


desempeño a la inversión pues inhibe la capacidad de los Estados de orientar las inversiones de manera
productiva y en favor de objetivos de desarrollo nacional o local. Estas prohibiciones estarían por encima

54
de las leyes de los países de CA que actualmente contemplan algunos requisitos de desempeño, como el
que un porcentaje de los trabajadores de empresas transnacionales sean de la población nacional o local.

Asimismo, es preocupante la actuación de algunas transnacionales en la región. Las medidas


privatizadoras de empresas públicas, en particular del sector de servicios públicos, no han traído en
general los beneficios anunciados a la economía de los países, ni al interés de los usuarios, ya que algunas
de estas se han preocupado por incrementar las ganancias para los inversionistas, a costa de los derechos
humanos de los pueblos. El Caso de Unión Fenosa es solo un ejemplo de muchos casos en Latinoamérica
en los que empresas transnacionales se han aprovechado de los vacíos dejados por la desregulación para
conformar estructuras anticompetitivas con una clara tendencia hacia la integración de monopolios u
oligopolios privados, violando la soberanía de los países al no respetar los marcos normativos e
institucionales.

El hecho de que haya una tendencia a limitar la posibilidad de requisitos de desempeño para las
inversiones extranjeras, lo cual es muy marcado en el CAFTA – y probablemente sería tomando como
punto de referencia en la negociación con la UE- genera dudas sobre la contribución real que podría hacer
la IED en las economías de la región. En efecto, el que la UE haya tomado el TLCAN como piso para
negociar el TLCUEM, y el TLC entre EEUU y Chile para su TLC con este ultimo, nos hace prever que el
CAFTA será el modelo y piso en las negociaciones de un AdA. El TLCAN, TLCUEM y el TLC UE-
Chile han tenido impactos económicos y sociales negativos, al tiempo que han beneficiado a un reducido
grupo de la población, contribuyendo así a la generación de desigualdades sociales y de violaciones a los
derechos humanos. Este hecho es un ejemplo de cómo la UE juega con una serie de estrategias, o una
estrategia multiforme, para la promoción de sus intereses comerciales, con el objetivo de competir con el
poder económico y político de EEUU en la región. Es decir, la UE negocia acuerdos de comercio a nivel
bilateral o multilateral, según convenga a sus intereses.

Siendo el objetivo expreso de la UE y de los países de AL el contribuir a alcanzar una mayor cohesión
social, cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, combatir la pobreza y la desigualdad y
promover a los derechos humanos, proponemos que la UE y CA no comiencen negociaciones de un TLC
hasta que no se acepte primero que otro Acuerdo de Asociación, distinto al que tiene los intereses
comerciales en el centro, es posible. Otro AdA podría tomar en cuenta las siguientes recomendaciones
(basadas en propuestas hechas por OSC y no pretenden ser exhaustivas).

55
Recomendaciones

1. Centroamérica debe consolidar un proceso de integración regional integral antes de concluir más
tratados de libre comercio con terceros países u otras regiones. Es necesario que las OSC participen
activamente en la valoración de estos procesos de integración, y que no quede a la discreción de la UE si
esta integración es o no suficiente. Si no se trata de un proceso basado en el desarrollo endógeno y
regional, un TLC con la UE no será diferente que el CAFTA en el sentido de proporcionar a los países de
la región una alternativa al modelo dominante basado en el sector exportador.

2. Se deben establecer mecanismos de participación de la sociedad civil en la negociación e


implementación de un Acuerdo de Asociación, con base en el derecho a la participación, reconocido en el
artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en otros instrumentos internacionales
y regionales de derechos humanos.
3. Los Estados deben cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos en la negociación e
implementación de un Acuerdo de Asociación, reconociendo la primacía de los derechos humanos por
sobre el derecho mercantil. Como parte de esto, se debe asegurar que al incluir una cláusula democrática
en el Acuerdo de Asociación, ésta tenga mecanismos concretos para que contribuya a garantizar el
respeto, la preservación y la promoción de los derechos humanos, especialmente en lo relativo a la
implementación de un Tratado de Libre Comercio y los acuerdos relativos a la promoción y protección de
las inversiones.
4. Los Estados deben reconocer plenamente los derechos de los pueblos indígenas en la implementación y
negociación de un AdA, particularmente los derechos consagrados en el Convenio 169 de la OIT.
5. Los Estados deben asegurar su compromiso de vigilar el desempeño y las operaciones de empresas
transnacionales operando en su país, y de vigilar las actividades de las empresas que tienen sede en sus
países.

6. Es necesario que los TLC sean compatibles con las reglas de la OMC, reconociendo que la Ronda de
Doha ha sufrido retrocesos y se encuentra sin cumplir los objetivos de desarrollo propuestos: por ejemplo,
en materia de reducción de subsidios agrícolas en los países ricos, eliminación de trabas para la
elaboración de medicinas genéricas, otorgamiento de un verdadero trato especial y diferenciado a los
países en desarrollo. Por lo tanto, se debe suspender la negociación de TLC bilaterales hasta que se
complete la Ronda de Doha a la satisfacción de todos los países miembros, en especial de los países en
desarrollo.

7. Es necesario sacar de cualquier AdA futuro entre la Unión Europea y Centroamérica los “temas
Singapur” (capítulos de inversiones, compras de gobierno y políticas de competencia; los cuales acotan el
rol que los Estados deben jugar en la promoción del desarrollo económico regional, nacional y local).

8. Se deben diseñar esquemas de fomento económico que atraigan a la IED. Este fomento económico
debe basarse en encadenamientos productivos con MPyMEs nacionales y locales. El objetivo debe ser
establecer políticas públicas que fomenten la competitividad del capital nacional y la conservación de los
valores tradicionales del consumo. Es claro que el desarrollo de las empresas locales seguirá teniendo una
importancia vital a la hora de incidir sobre el crecimiento económico por lo que se le debe incentivar y
dirigir a fortalecer los mercados internos. En este sentido es necesario negociar reglas de origen que
garanticen que los productores nacionales participen de la expansión del comercio. Si la Unión Europea y
Centroamérica tienen el objetivo de fortalecer la cohesión social, sería conveniente seguir más las
premisas de desarrollo intra-europeas que el modelo de libre comercio del TLCAN.

56
9. Para alcanzar una relación comercial y económica más equilibrada, es necesario reducir las grandes
asimetrías entre la UE y CA por medio de fondos estructurales y de cohesión que salgan en primer lugar
de la reducción de la deuda externa. Es esencial que los gobiernos reconozcan que Centroamérica no
puede competir “libremente” si sigue atada a una deuda externa impagable. Las “condonaciones” a la
deuda externa de los países menos desarrollados (Honduras y Nicaragua en el caso de Centroamérica) no
deben de estar condicionadas por los países desarrollados (UE) a la aplicación de medidas
macroeconómicas como una mayor apertura comercial, sino en todo caso a la utilización de los recursos
“condonados” a los presupuestos nacionales para el gasto social (salud, educación, vivienda, etc.)

10. No se puede hablar de “libre” comercio si antes no se desmantelan los subsidios agrícolas y las ayudas
internas a la agricultura en la UE. Por ejemplo, el desmantelamiento de los subsidios a la exportación que
la UE otorga al tabaco beneficiaría a países como Honduras y Nicaragua que son productores importantes
de derivados del mismo, y tienen una ventaja comparativa en su producción. Por su parte, Nicaragua
también se vería beneficiado de una reducción de las cuantiosas ayudas que la UE brinda al sector de las
semillas oleaginosas dado que tiene una ventaja comparativa revelada alta en sus exportaciones al mundo
pero no a la UE, quien importa más de €165 millones anualmente.

11. Es recomendable que los países de CA puedan influir en una más pronta y profunda reforma del
sector pesquero europeo en los diversos foros internacionales en los que este tema se aborde, por los
beneficios potenciales que podría percibir.

12. Los objetivos a favor del desarrollo sustentable deben basarse en normas vinculantes y no quedar sólo
en buenos propósitos. Es necesario llevar a cabo Evaluaciones de Impacto de Sustentabilidad (SIA, por
sus siglas en inglés) de manera previa a toda negociación de un TLC, tal y como la manda la misma UE
para sus negociaciones comerciales con terceros países, y evaluar además los impactos sociales y
económicos que la apertura comercial y las inversiones pueden tener en una localidad, país o a nivel de la
región centroamericana. Estas evaluaciones deben de contar con una participación plena de las OSC y
especialmente de sectores más excluidos de la población y que pueden ser más afectados como son las
poblaciones rurales y los pueblos indígenas, las mujeres y los niños.

13. Antes del inicio de negociaciones comerciales se debe reconocer que otro modelo de Acuerdo de
Asociación es posible y necesario y se deben examinar las opciones existentes (tal y como comienza a
suceder en las negociaciones de los Acuerdos de Asociación Económica entre la UE y los países ex ACP)
entre las que destacan las alternativas basadas en el principio de no reciprocidad y tratamiento especial y
diferenciado. Como dice un informe del mismo Parlamento Europeo en el contexto de esos acuerdos
“pide a la Comisión que prevea alternativas para los países que no desean firmar (un) AAE y, en
particular, que examine una mejor aplicación de un régimen SPG+” En este mismo informe se destaca
que “la liberalización del comercio entre socios desiguales con fines desarrollo ha demostrado en el
pasado su ineficacia e incluso ha resultado contraproducente”.
137

14. Las OSC, por su parte, así como los trabajadores del sector bananero y de caña de azúcar que han
interpuesto denuncias ante distintos foros por incumplimiento a acuerdos y normativa ambiental y laboral,
deben capitalizar los eventuales beneficios esperados de una negociación de un AdA entre CA y la UE.
Ante la expectativa de que dichos sectores sean los más beneficiados por un AdA, se debe aprovechar el
momento para reivindicar y exigir las expectativas válidas de condiciones laborales dignas y respeto y
promoción a las normas ambientales y derechos laborales.

57
Proceso de Dialogo Político entre la Unión Europea y Centroamérica, conducente a la firma de un
Acuerdo de Asociación

El proceso de Diálogo de San José se inició con ocasión de una reunión ministerial en Costa Rica en
1984, manteniendo reuniones ministeriales anuales. Un aporte de relevancia se dio en los años noventa en
términos de la contribución a los acuerdos de paz (en El Salvador y Guatemala). También se han logrado
impactos positivos respecto al fomento del respeto de los derechos humanos en toda la región. Gracias a
estos aportes, fue posible extender el ámbito de acción a otros temas conexos importantes, como la
integración regional y el desarrollo económico y social. Además de su aporte en términos políticos, el
Diálogo se ha convertido en un marco facilitador de la cooperación, tanto a nivel regional como bilateral.
Con la renovación que se logró en Florencia en 1996, se fijaron como objetivos: promover un desarrollo
social y económico sostenible y equitativo; intensificar la lucha contra la inseguridad y la delincuencia;
respaldar la consolidación y modernización del Estado de Derecho; reforzar las políticas sociales.

Además del Diálogo de San José, la Unión Europea mantiene un diálogo político con Centroamérica en el
contexto más amplio del Grupo de Río y del Diálogo Unión Europea –América Latina y el Caribe. Este
grupo se creó en 1986 con la Declaración de Río de Janeiro, que establece el firme compromiso de
instaurar un mecanismo permanente de consulta política entre un grupo cada día mayor de países
latinoamericanos. El Grupo de Río se centra en asuntos internacionales de particular interés para los
países miembros y promueve una coordinación entre las estructuras de cooperación e integración
latinoamericanas.

El diálogo entre la UE y los países de América Latina y del Caribe (UE-ALC) se inició con la primera
Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Río de Janeiro los días 28 y 29 de junio de 1999.
El objetivo de la Cumbre era promover el entendimiento político, económico y cultural entre ambas
regiones, a fin de desarrollar una alianza estratégica y de definir una serie de prioridades de cara a una
actuación futura conjunta en los ámbitos político y económico. La Cumbre adoptó importantes decisiones
políticas, y entre ellas las de reforzar el diálogo institucional entre ambas regiones; preservar la
democracia y promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales; combatir
conjuntamente cualquier amenaza contra la paz y la seguridad internacionales. Con ocasión de la Cumbre
se introdujo un nuevo enfoque birregional, que confirió un valor añadido a las relaciones de la UE con las
distintas subregiones y países.

La segunda Cumbre UE-ALC tuvo lugar en Madrid los días 17 y 18 de mayo de 2002. En ella se
evaluaron los progresos realizados en el marco de la alianza estratégica establecida en Río, con referencia
sobre todo a los tres principales ámbitos de colaboración: diálogo político, relaciones económicas y
financieras, incluidas las cuestiones relativas al comercio y las inversiones, y cooperación en una serie de
sectores.

La Decimoctava Conferencia Ministerial sobre el Diálogo Político y la Cooperación Económica entre la


Unión Europea y los Estados miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) se celebró
en Madrid, España, el 18 de mayo del año 2002. Los Ministros confirmaron su compromiso con la
consolidación de los sistemas democráticos, el establecimiento de relaciones económicas y comerciales
más estrechas, la promoción del desarrollo humano y la erradicación de la pobreza y con el principio de
solución pacífica de controversias conforme al Derecho Internacional. También acordaron progresar hacia
una nueva etapa de relaciones más dinámicas, avanzadas y sustanciales, confirmando la continuidad y
plena vigencia del Diálogo de San José. Los temas acordados para seguir profundizando relaciones
biregionales son: Democracia, derechos humanos, Estado de Derecho, gobernabilidad y sociedad civil;
integración regional; relaciones económicas birregionales; seguridad; medio ambiente y desastres
naturales; educación, cultura y sociedad de la Información y concertación política sobre temas
internacionales de interés común.

58
La Decimonovena Conferencia Ministerial del Diálogo Político y de Cooperación Económica entre la
Unión Europea (UE) y los Estados miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) se
celebró en la ciudad de Panamá el 12 de mayo de 2003. Los Ministros subrayaron la prioridad que
atribuyen al fortalecimiento de las relaciones entre las dos regiones, en particular tras la decisión,
emanada de la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y América Latina y Caribe (ALC)
celebrada en Madrid el 17 de mayo de 2002, de negociar un Acuerdo de Diálogo Político y de
Cooperación. También se decide fortalecer la cooperación en materia de comercio, inversiones y
relaciones económicas, con el fin de establecer las condiciones en que pueda negociarse un Acuerdo de
Asociación mutuamente beneficioso entre la UE y Centroamérica (CA), que incluya una zona de libre
comercio y se construya en los resultados del Programa de Trabajo de Doha. Se reiteró el compromiso
con la promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales y la diversidad cultural; se
reconocieron los progresos registrados en CA en la consolidación de la democracia y en el fortalecimiento
del Estado de Derecho y del buen gobierno, y se destacó la necesidad de seguir impulsando los avances
en estos ámbitos para hacerlos irreversibles. Los ministros también confirmaron su interés mutuo en
reducir la brecha tecnológica existente entre la UE y CA y en impulsar la cooperación respecto del acceso
a las nuevas tecnologías, la sociedad de la información y la investigación científica y técnica, que
contribuirá al desarrollo de los recursos humanos, a un incremento de la productividad y a la
modernización socioeconómica de las poblaciones centroamericanas.

Los Jefes de Estado y de Gobierno de Centroamérica y la Unión Europea, representada por la Troika, se
reunieron en Guadalajara, México el 29 de mayo de 2004, para conmemorar el vigésimo aniversario del
Diálogo de San José. Los mandatarios reafirmaron que la celebración, entre ambas regiones, de un
Acuerdo de Asociación que incluya un área de libre comercio, es un objetivo estratégico común y que la
perspectiva de dicho acuerdo debería proporcionar un nuevo impulso al fortalecimiento del proceso de
integración económica regional. Acordaron poner en marcha un proceso que conduzca a un acuerdo y que
empezaría con una fase de evaluación conjunta del proceso de integración económica de Centroamérica.
La Unión Europea reafirmó su compromiso en intensificar su cooperación con Centroamérica, con miras
a continuar fortaleciendo el proceso de integración centroamericano, de acuerdo con las prioridades
establecidas en el documento de Estrategia Regional 2002-2006. También se acordó fortalecer la
cooperación para erradicar amenazas que significan el terrorismo, las drogas, sus delitos conexos, el
crimen organizado, el tráfico ilícito y circulación de armas ligeras y la delincuencia, por lo que se
comprometen a continuar contribuyendo al establecimiento de una cultura de paz en la región; en
particular, a tomar medidas para cooperar en materia judicial y policial, así como, entre otros, en apoyo
institucional y armonización de legislaciones, todos los cuales son elementos esenciales dentro de una
estrategia integral de seguridad regional. También se refuerzan compromisos para seguir cooperando para
erradicar la corrupción, tomando medidas para fomentar la ética y transparencia en acciones públicas y
privadas. Ambas regiones subrayaron la importancia de la participación de la sociedad civil en el
fortalecimiento de las relaciones entre Centroamérica y la Unión Europea.

El 19 y 20 de julio del 2005 se realizó la II reunión del Grupo de Trabajo Conjunto Ad- Hoc Unión
Europea – Centroamérica. Esta reunión se inserta en el marco de la fase de valoración conjunta del
proceso de integración económica regional centroamericana, que se inició en San José, Costa Rica el 31
de marzo y 1 de abril del 2005. Los resultados son un insumo necesario para avanzar hacia un Acuerdo de
Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea, que incluirá una Área de Libre Comercio. La
valoración considera el marco institucional de la integración económica, la Unión Aduanera, el marco
reglamentario comercial y la reducción de los obstáculos no arancelarios al comercio intraregional.

El 7 y 8 de Noviembre del 2005 se realizó la III reunión del Grupo de Trabajo Conjunto Ad-Hoc Unión
Europea - Centroamérica, en el marco de la fase de valoración conjunta del proceso de integración
económica regional centroamericana. Panamá expresó su voluntad de integrarse con Centroamérica a

59
través de Tratados de Libre Comercio, cuyos Protocolos bilaterales con cuatro países aún están pendientes
de conclusión. Por su parte, la Comisión Europea ve positivamente que la participación de Panamá en el
proceso de Integración Centroamericana avance.

Los Viceministros de Comercio Exterior de Centroamérica consensuaron el 21 de febrero de 2006, en San


José, la revisión del informe final de la fase de valoración del proceso de Integración Económica
Centroamericana.

La reunión de la XIV Comisión Mixta entre la Unión Europea y Centroamérica, se realizó el día 2 de
marzo de 2006 en Managua, Nicaragua, con el objeto de dar cumplimiento a lo estipulado en el Acuerdo
de Cooperación en Luxemburgo y confirmado en el Acuerdo Marco de San Salvador. Las partes europea
y centroamericana recibieron el Informe de recomendaciones y conclusiones de los trabajos técnicos
realizados por el Grupo de Trabajo Conjunto Ad-Hoc que realizó la Fase de Valoración Conjunta del
proceso de integración económica centroamericana. Ambas partes acordaron revisar antes de la Cumbre
de Viena de mayo de 2006, los avances adicionales de la integración económica regional en
Centroamérica, con vistas a una decisión sobre el inicio de las negociaciones de un Acuerdo de
Asociación entre ambas regiones.

Los gobiernos centroamericanos han acordado en la Declaración de Panamá del 9 de marzo del 2006
trabajar para asegurar que en la Cumbre de Viena se anuncie oficialmente la decisión de iniciar las
negociaciones de un Acuerdo de Asociación que incluya un TLC1. Los gobiernos centroamericanos ven
un TLC con la UE como un complemento del recién firmado TLC con los Estados Unidos (CAFTA por
sus siglas en inglés), tanto para su estrategia exportadora como para la captación de inversión.

60
Notas al Final:
1
“Relaciones entre Centroamérica y la Unión Europea. Situación actual y perspectivas”. Sistema Económico Latinoamericano
(SELA), 2005.
2
Declaración de Panamá, 9 de marzo de 2006. “Los Jefes de Estado y de Gobierno de los países del Sistema de la Integración
Centroamericana (SICA), reunidos en la Ciudad de Panamá…. (Acordamos) … instruir al Consejo de Ministros de Relaciones
Exteriores a que, en coordinación con el Consejo de Ministros de Integración Económica, continúe con las acciones y gestiones
necesarias tendientes a lograr que, en el marco de la Cumbre de Viena, a celebrarse en el mes de mayo de 2006, se anuncie el
lanzamiento de las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea, que comprende un
Tratado de Libre Comercio”.
3
Consejo Europeo, Comunicado de Prensa, Sesión 2711 del Consejo, Bruselas, 27 de febrero de 2006. Articulo 8 “ (….): El
Consejo reafirma su llamado para llevar a término cuanto antes las negociaciones sobre un acuerdo de asociación equilibrado y
ambicioso entre la UE y el MERCOSUR. Espera asimismo que se puedan tomar las decisiones adecuadas respecto de la apertura
de negociaciones relativas a los acuerdos de asociación, incluidos los acuerdos de libre comercio, con la Comunidad Andina y
América Central”.
4
Declaración de Guadalajara. Artículo 51. “Subrayamos la importancia de los acuerdos proyectados entre la Unión Europea y las
subregiones de América Latina y el Caribe que, junto con los acuerdos existentes y los que están en negociación, permitirán
seguir construyendo nuestra asociación estratégica birregional”.
5
Declaración de Guadalajara. Artículo 52. “Saludamos la firma de los Acuerdos de Diálogo Político y Cooperación entre la
Unión Europea y las regiones de Centroamérica y la Comunidad Andina, que tuvo lugar el 15 de diciembre de 2003, en Roma.
En vista del avance logrado, reconfirmamos la señal positiva dada por la Declaración de Madrid respecto a la negociación de los
Acuerdos de Asociación, incluyendo acuerdos de libre comercio. Esos Acuerdos de Asociación son nuestro objetivo estratégico
común. Las Partes reconocen que la perspectiva de los Acuerdos de Asociación deberá dar un nuevo ímpetu para fortalecer los
procesos de integración económica regional”.
6
Las negociaciones de un Acuerdo de Asociación que incluyera un TLC entre la UE – MERCOSUR fracasaron porque la UE
ofreció una tímida reducción a los subsidios agrícolas europeos al tiempo que exigía una substancial mejora de la oferta en
servicios y compras gubernamentales. Para los gobiernos y grandes productores agrícolas del MERCOSUR, el acceso a los
mercados agrícolas y de alimentos europeos era de un gran interés, y la oferta europea de una “hipotética” apertura agrícola a
futuro fue insuficiente para comprometer la capacidad de sus Estados de impulsar el desarrollo económico por medio de compras
gubernamentales y el control estatal de servicios estratégicos.
7
La negociación de EPA se basa en el Acuerdo de Cotonou (2000 – 2020): el Título II define que las partes acordarán acuerdos
compatibles con la OMC para remover las barreras al comercio y aumentar la cooperación en todas las áreas relacionadas al
comercio. El problema para muchos países del Sur es que los acuerdos de la OMC aún están en negociación y la UE pretende
incluir los Temas Singapur (inversiones, políticas de competencia, compras de gobierno, facilidades al comercio). Los EPA
sustituirían, al igual que un TLC UE-CA, los sistemas de preferencias no recíprocos establecidos en la Convención de Lomé con
el supuesto objetivo de “enable ACP States to play a full part in international trade and advance poverty eradication and
sustainable development in the ACP”. Con este objetivo, las negociaciones de EPA’s comenzaron en el 2002 y deben terminar en
2007. Hay una gran preocupación de que sea posible que los EPA’s contribuyan al objetivo general del parteneriado UE-ACP de
erradicar la pobreza, entre otras cosas por el temor de que el abrir los mercados de los países ACP a la UE ocasione desempleo en
áreas criticas incluyendo el sector agrícola, pues en este sentido la Política Agrícola Común de la UE causará problemas a los
países ACP inundándolos con productos subsidiados. Asimismo, se estima que estos países perderán importantes ingresos
fiscales (con la remoción de aranceles) que podrían ser usados para servicios sociales y programas anti pobreza.
8
Declaración de Guadalajara. Artículo 53. “Saludamos la decisión de las partes implicadas de abrir hoy el proceso que ha de
conducir a esos acuerdos. Este proceso comenzará en este momento, con una valoración conjunta de los respectivos procesos de
integración económica de Centroamérica y la Comunidad Andina. La valoración conducirá en su momento a las negociaciones.
No escatimaremos esfuerzos para asegurarnos de que la Ronda de Doha avance lo más posible en 2004 hacia su rápida
conclusión. Cualquier futuro Acuerdo de Libre Comercio se realizará construyendo sobre los resultados del Programa de Trabajo
de Doha y la realización de un nivel suficiente de integración económica regional”.
9
Mandelson Peter. “Latin America and the Doha Round”. Discurso de Peter Mandelson, Canning House, London, 13 octubre,
2005 “La UE ya ha indicado que está lista para negociar el mismo tipo de acuerdo (como MERCOSUR) con la Comunidad
Andina y los países de América Central. Pero hemos pedido que se responda a dos condiciones antes de que lancemos estas
operaciones: primero, necesitamos concluir la Ronda de Doha en la OMC y segundo, necesitamos que ustedes progresen más en
sus propios procesos de integración antes de que se relacionen con nosotros”.
10
OXFAM Internacional. ¿Qué pasó en Hong Kong? Análisis Preliminar de la Conferencia de la OMC, Diciembre de 2005.
11
Salafranca Sánchez – Neyra Jose Ignacio, Ponente. Proyecto de Informe, sobre una Asociación reforzada entre la Unión
Europea y América Latina, Comisión de Asuntos Exteriores, Parlamento Europeo, 19.1.2005. Provisional 2005/2241 (INI).
12
Mandelson, Op. Cit

61
13
Comisión de las Comunidades Europeas, “Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo. Una Asociación
reforzada entre la Unión Europea y América Latina”; {COM(2005) 636 final} Bruselas, 8.12.2005 SEC (2005) 1590. Comisión
de las Comunidades Europeas.
14
En la Declaración de Panamá, “Los Jefes de Estado y de Gobierno de los países del Sistema de la Integración Centroamericana
(SICA), reunidos en la Ciudad de Panamá, el día 9 de marzo de 2006, con el propósito y la voluntad de continuar avanzando en la
consolidación del Sistema de la Integración Centroamericana para fortalecerla institucionalmente como una Región de Paz,
libertad, Democracia y Desarrollo” han acordado… Artículo 8. “Expresar nuestra satisfacción por los resultados de la Fase de
Valoración Conjunta Centroamérica – Unión Europea del proceso de integración económica centroamericana…”
15
“Ambas partes acordaron revisar antes de la Cumbre de Viena de mayo de 2006, los avances adicionales de la integración
económica regional en Centroamérica, con vistas a una decisión sobre el inicio de las negociaciones de un Acuerdo de
Asociación entre ambas regiones”. Acta de la XIV Comisión Mixta Centroamérica – Unión Europea, Boletín Ordinario, Año 8,
No.5, 3 de marzo de 2006, SIECA.
16
Corredor del Diálogo Mesoamericano, “Recomendaciones para el Mandato Negociador del Futuro Acuerdo de Asociación
Unión Europea. Centroamérica”. Septiembre, 2005.
17
“Aunar esfuerzos, para profundizar el proceso de integración regional, tomando en cuenta los avances logrados y la nueva
dinámica que ha adquirido el proceso de integración centroamericana, como el medio prioritario para alcanzar el desarrollo
sostenible en Centroamérica y su inserción exitosa en la economía mundial, a través del fortalecimiento del apoyo político y la
cooperación, a proyectos de vocación integracionista, promoviendo iniciativas para reforzar la Agenda de Integración
Centroamericana” (XVII Conferencia Ministerial del Diálogo de San José, Madrid 18 de mayo 2002).
18
CIFCA, “Sobre el Nuevo Acuerdo de Diálogo político y Cooperación entre la UE y AC: en el espíritu del Diálogo de San
José,” Posicionamientos de CIFCA, 29 de enero de 2004.
19
Cáceres Sinforiano, “El CAFTA será como un huracán Mitch con nombre comercial”. Envío, Revista Mensual de la
Universidad Centroamericana, Managua, Nicaragua, Septiembre 2005.
20
Para una discusión de los cambios y efectos del SGP ampliado ver Hernández, G. (2004). SGP + y el desarrollo sostenible en
las economías latinoamericanas: retos y oportunidades. Puentes entre el comercio y el desarrollo sostenible. 4, 7-9.
21
Comisión Europea. (s/f). Trade Relations Between the EU and Central America. Consultado el 14 de marzo en
[Link]
22
BID. (2002). Integración y comercio en las Américas. Washington, DC.
23
Perez, Guillermo. (2002). Situación actual y perspectivas del desarrollo agropecuario y rural en Centroamérica y Panamá.
Boletín Económico Social. 205.
24
World Economic Forum. (2006). The Latin America Competitiveness Review 2006 Paving the Way for Regional Prosperity.
Ginebra.
25
Op. cit, 21.
26
Capítulos 01 al 24 del Sistema arancelario centroamericano. En lo sucesivo cuando hablemos de exportaciones en términos
generales nos referimos a estos capítulos salvo que se indique lo contrario.
27
El IVCR compara la importancia relativa que tiene un determinado producto (p.e. banano) exportado por un determinado país
(p.e. Honduras), a un determinado destino (p.e. todos los países), dentro de las exportaciones del mismo producto que hayan
realizado un grupo de países (p.e. CA) al mismo destino, con la importancia relativa que tiene la oferta exportable del país
seleccionado en un grupo de productos (p.e. bienes agroindustriales) dentro de la oferta exportable del grupo del mismo conjunto
de bienes realizada por el grupo de países sujeto a análisis.
28
El nivel de desagregación utilizado es de subpartidas , i.e. seis dígitos del SAC.
29
Leamer, E. (1984). Sources of International Comparative Advantage: Theory and Evidence. Cambridge, Mass.: MIT Press.
30
Fondo Monetario Internacional. (2005). World Economic Outlook Database -- WEO Groups and Aggregates Information.
Washington DC. Consultado el 13 de marzo, en [Link]
31
Para un análisis más detallado de estos temas ver Valverde, Max & Hernández, Greivin. (2005). Una disección del acuerdo
sobre la agricultura de la OMC: medidas de apoyo permitidas, medidas utilizadas y posibilidades adicionales de uso en
Centroamérica. En Los vínculos entre el comercio y el desarrollo sostenible en la agricultura de Centroamérica. San José: Trade
Knowledge Network. Consultado el 5 de abril de 2006, en [Link]
32
Organización Mundial del Comercio. (2004). Examen de las políticas comerciales de las Comunidades Europeas: Informe de la
Secretaría. Ginebra.
33
Productos agropecuarios como el trigo que están supeditados a su incorporación en productos de exportación como las galletas.
34
Op. cit 32.
35
Osterlof, Doris. (2006, 14 de marzo). Viceministra de Comercio Exterior de Costa Rica. Comunicación Personal.
36
CORBANA. (2006). Estadísticas bananeras. San José.
37
Instituto Nacional de Estadística de Honduras. (2005). Cultivo de banano: año agrícola 2002-2003. Tegucigalpa.
38
Coordinadora de sindicatos bananeros de Costa Rica. (2003). Carta al Ministro de Trabajo Ovidio Pacheco para denunciar la
persecución sindical que sufren los sindicalistas bananeros en Costa Rica.
39
La información estadística sobre la industria azucarera salvadoreña fue tomada de: Asociación Azucarera de El Salvador. (s/f).
La importancia y los beneficios de la agroindustria azucarera de El Salvador. Consultado el 5 de abril de 2006, en
[Link]

62
40
Centro de Trámites de Exportación Banco Central de Reserva de El Salvador (2006). Directorio de exportadores. Consultado el
6 de marzo de 2005 en [Link]
41
Human Rigths Watch. (2004). Oídos sordos: trabajo infantil peligroso en el cultivo de caña de azúcar en El Salvador. San
Salvador.
42
La Organización Internacional de Comercio Justo (Fairtrade Labelling Organizations Internacional - FLO), es una organización
encargada de establecer los requisitos del Comercio Justo y certificar. La FLO actualmente cuenta con 17 organizaciones
nacionales en Europa, Norteamérica y Japón. En Centroamérica, los productores con certificación de Comercio Justo exportan
café, cacao, azúcar, miel de abeja, banano y otras frutas frescas y jugos de fruta.
43
Oxfam in Scotland. Response to the European Parliament’s International Trade Committee Draft Report on Fiar Trade.
44
European Parliament. Draft Opinión of the Committee on International Trade for the Committee on Development on Fair
Trade and Development. Draftsman: Jorg Leichtfried. 30.3.2006
45
Oxfam. Op Cit
46
El Acuerdo para el establecimiento del Comité Conjunto Permanente de origen Comunidad Andina-Mercado Común
Centroamericano y Panamá fue suscrito en Lima el 16 de julio de 2002 y en Guatemala el 18 de julio de 2002. El acuerdo fue
comunicado a la Comisión Europea con fecha 18 de julio de 2002.
47
A. Murillo, La Nación Lunes 27 de marzo, 2006.
48
CEPAL. 2004. La inversión extranjera en América La Latina y el Caribe. Documento de Informe. Naciones Unidas, CEPAL.
Pag, 42.
49
Cabe mencionar que el uso de paraísos tributarios como intermediarios financieros limita considerablemente el valor de la
información estadística proveniente de los países de origen; lo mismo ocurre con el empleo de distintas clasificaciones sectoriales
en la clasificación de la distribución de los recursos” (CEPAL, 2004: 15).
50
Este caso ha sido presentado con información de y en colaboración con Centro de Defensa del Consumidor (CDC) de El
Salvador.
51
Cálculos propios con base en información que presenta CEPAL, en el informe: “Istmo Centroamericano: estadísticas del
subsector eléctrico, 2004”. Según este informe, existen 6,603,852 abonados al servicio eléctrico y las ventas de energía eléctrica
se calculan en 2,7413.4 Gwh.
52
“Unión Fenosa historias de abusos y excesos”, El Periódico, Guatemala, 14 de agosto de 2005.
53
Arcia Ohigginis “Defensoría del Pueblo atendió 4,808 denuncias,” El [Link]., 10 de marzo de 2006.
54
Ap, “Gobierno panameño suspende alza de tarifas de electricidad.” Los [Link], 23 de enero de 2006.
55
Notimex, “Enfrentan panameños alza en electricidad con nueva cadena de aumentos.” 18 de diciembre de 2005.
56
“Unión Fenosa amenaza en Nicaragua con reducir el servicio eléctrico si el gobierno desautoriza elevar el costo de la tarifa,”
Pulsar agencia informativa, 11 de mayo de 2005.
57
Gómez Oliver, “FENOSA: ‘Nos roban 42 millones de dólares,” El Nuevo Diario, 7 de enero de 2006.
58
“Haciendo las Américas: En los últimos dos años la empresa española aumentó el costo de la energía en más de un 200%.”
Pulsar agencia informativa, 11 de abril de 2005.
59
Consumers International “INE multó a Unión Fenosa,” Managua, 8 de marzo de 2006.
60
Comité DESC, “Observación General No. 4, el Derecho a una vivienda adecuada (Art. 11 (1) del Pacto).” 13 de diciembre de
1991, párrafos 7, 8 (c), énfasis en cursivo agregado.
61
Gitli, E. Y Murillo C. 2001. El futuro de las negociaciones sobre inversiones y ambiente. CINPE – CIPMA – GETS – FORD.
Abril del 2001. Costa Rica. Pag 20.
62
Op. cit 23.
63
Información proporcionada por CIDECA
64
Op. cit 5.
65
Op. cit 14.
66
Machinea, J. y Bárcena, A. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Panorama de la inserción internacional de
América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005. Revista de la CEPAL. Número 87. Diciembre, 2005. Santiago, Chile.
67
En la declaración de la III Cumbre de Jefes de Estado de la Unión Europea, América Latina y el Caribe celebrada en
Guadalajara, México, en el 2004, los gobiernos de estas dos regiones reiteran en el Artículo 1 su compromiso “con la
consolidación de la asociación estratégica bi-regional, acordada en Río de Janeiro en 1999”. Como seguimiento, la Comisión
Europea ha reiterado en un comunicado al Consejo y al Parlamento Europeo el objetivo de “Crear una asociación estratégica
reforzada a través de una red de acuerdos de asociación (incluidos los acuerdos de libre comercio) en la que participen todos los
países de la región y que pueda contribuir a la integración de todos”. Comisión Europea, Op. Cit. En un proyecto de informe
parlamentario también se “reitera la absoluta necesidad de mantener una visión estratégica de conjunto para la Asociación, que
no se limite a propuestas o acciones aisladas y que persiga como objetivo último el establecer una genuina Asociación política y
de seguridad, la creación de una Zona Euro – Latinoamericana de Libre Comercio en el horizonte de 2010, y la puesta en marcha
de una verdadera Asociación en los ámbitos social y del conocimiento y de la búsqueda en común de un desarrollo sostenible”
68
Karlshausen Gerard, “Discursos, Mitos y Realidades en las Relaciones Unión Europea, América Latina y el Caribe”. En:
Memoria de Enlazando Alternativas 2004, Encuentro Social América Latina, Europa y el Caribe.
69
Un ejemplo es: “Why is then the agreement (NAFTA) so widely regarded by non –economists as a failure?. So far as its
economic effects are concerned, the right question to ask of NAFTA is simply whether it indeed succeeded in stimulating trade
and investment”. The Economist, 2-9 diciembre, 2004. “Ten Years of NAFTA: Free Trade on Trial”.

63
70
Primero el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en el 1994, que ha servido de modelo para TLC en todo
mundo, y después el TLC entre la UE y México, en 2002, el primero que la UE firma con un país de Latinoamérica.
71
Arroyo Alberto, en “Lecciones del TLCAN: El Alto Costo del Libre Comercio”, Alianza Social Continental – Red Mexicana
de Acción frente al Libre Comercio, 2004.
72
De acuerdo con Eduardo Gudynas, “Los análisis más recientes del Banco Mundial brindan datos que conforman una cantera de
evidencias sobre el fracaso de esas reformas, tanto a nivel económico como social. El caso más notable es la versión final del
informe ‘Desigualdad en América Latina y el Caribe’ editado pocos meses atrás”, y donde todos sus datos apuntan al fracaso de
las reformas de mercado, aunque las conclusiones de los economistas del Banco vuelven a torcerse hacia esos mismos métodos”.
En “Banco Mundial alienta tratados comerciales contrarios al desarrollo”. Revista América Latina, No.181, Junio 2004.
73
Ver por ejemplo, Ajuste Estructural, Informe SAPRI. Coordinado por The Development Gap. Publicado por Intermon Oxfam,
2005.
74
Freres Christian. “La Asociación Euro-Latinoamericana. Entre el Proceso Actual y Otra Asociación Posible”. Presentación ante
el III Foro Euro Latinoamericano – Caribeno de la Sociedad Civil, Viena, Austria, 30 de marzo – 01 de abril, 2006.
75
Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo. Op. Cit.
76
CIFCA ha reconocido “los importantes aportes de la UE para que se pusiera fin a las dictaduras, se superaran los conflictos
armados y se avanzara hacia una institucionalidad democrática fundada en la promoción y respeto de los derechos humanos y en
el desarrollo sustentable”. En efecto, según CIFCA “el compromiso de la UE con la región ha sido definitivo en un contexto de
conflicto armado” La Participación de la Sociedad Civil en el proceso de integración Centroamericano: expectativas,
frustraciones y propuestas frente al diálogo de San José. CIFCA, Bruselas, 29 de enero de 2004.
77
Meyer Maureen, “La clause démocratique est-elle une opportunité pour promouvoir les Droits humains ?, en L’Europe offre-t-
elle une alternative a LÁmérique Latine ?, CNCD - 11.11.11, Les Cahiers de la Coop LÁmérique Latine ?, CNCD - 11.11.11,
Les Cahiers de la Cooperation Internationale. No.3 – 12 / 2005.
78
Por ejemplo en el Acuerdo de Concertación Política y Cooperación entre la Unión Europea con México (el Acuerdo Global),
que entró en vigor en octubre de 2000, el Artículo 1 dice a la letra: “El respeto a los principios democráticos y a los derechos
humanos fundamentales, tal como se enuncian en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, inspira las políticas
internas e internacionales de las Partes y constituye un elemento esencial del presente Acuerdo”.
79
Meyer, Op Cit
80
Meyer, Op Cit
81
Subcomisión para la Promoción y Protección de Derechos Humanos, “Derechos de propiedad intelectual y derechos humanos”
Resolución 2000/7, punto 2.
82
Informe de la Alta Comisionada “La liberalización del comercio de servicios y los derechos humanos”, E/CN.4/Sub.2/2002/9,
resumen ejecutivo.
83
Subcomisión para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos, “Derechos de propiedad intelectual y derechos
humanos.” Resolución 2001/21.
84
Comunicado de la Comisión Europea, Op Cit 2
85
Mandelson Peter, “Latin America and the Doha Round” Speech by Peter Mandelson, Canning House, Londres, 13 de octubre,
2005.
86
El otro tema Singapur, facilidades al comercio, fue lanzado en julio del 2004 cuando se adoptó la Decisión sobre el Programa
de Trabajo de Doha (el “paquete de julio”).
87
Six Reason to Oppose EPAs in their Current Form, Action Aid and others.
88
Artículo 51. “Subrayamos la importancia de los acuerdos proyectados entre la Unión Europea y las subregiones de América
Latina y el Caribe que, junto con los acuerdos existentes y los que están en negociación, permitirán seguir construyendo nuestra
asociación estratégica birregional”.
89
En efecto, como el propio Mandelson reconocía al imponer como condición a CA una mayor integración regional, “si no se
tratan las debilidades estructurales primero (de regiones menos desarrolladas) de una manera que lleve al crecimiento de
economías de escala y de la integración económica regional entre bloques negociadores de países en desarrollo, habrá muy poca
posibilidad de un intercambio económico equitativo con un gigante económico como la Unión Europea” Ibid.
90
Esta estrategia se basa en la concentración cada vez mayor de flujos de capitales de la UE a países de AL. Hay una “clara
tendencia hacia la concentración de los flujos en pocos países latinoamericanos. En definitiva, el 75% del comercio UE AL se
queda en los cuatro países del MERCOSUR, Chile y México. En cuanto a las inversiones, el grado de es aun mayor: más del 80%
de las IED europeas van a Argentina, Brasil, México y Chile”. Christian Freres, [Link].
91
Comunicado de la Comisión. Op Cit.
92
Comunicado de la Comisión. Op. Cit
93
“it provided NAFTA Parity (México gave us more than 90% of what it had given the US, and in some areas more – e.g. such
as goods, services and intellectual property)”, Lamy Pascal, Commissioner of Trade, Speech /02/189: “Mexico and the EU:
Married Partners, Lovers, or Just Good Friends?”. Instituto de Estudios de la Integración Europea, Instituto Tecnológico
Autónomo de México, Ciudad de México, 29 de Abril 2002.
94
Entrevista con Dr. Raúl Moreno, Red Sinti Techan, San Salvador, 8 de marzo, 2006.
95
Anderson Sarah y Cavanagh John, Después del ALCA Lecciones de Europa para las Américas, Institute for Policy Studies,
Washington, junio de 2005.

64
96
Incluyen el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo Social Europeo, el Fondo Europeo de Orientación y Garantía
Agrícola y un Instrumento Financiero de Orientación Pesquera.
97
Consisten en inversiones públicas en infraestructura de transporte y para el medio ambiente en Estados de la UE que tienen un
PNB per capita menor al 90% de la media comunitaria.
98
Ibid
99
Ibid
100
Ibid
101
Khor Martin, “Acuerdos de libre comercio bilaterales y regionales”. Revista del Sur No. 163, enero/febrero 2006.
102
En la Declaración de Guadalajara se asientan muchas declaraciones en torno al tema de la cohesión social, por ejemplo:
Artículo 39: “Destacamos que la pobreza, la exclusión y la desigualdad son afrentas a la dignidad humana; que debilitan la
democracia y amenazan la paz y la estabilidad. Reiteramos nuestro compromiso para alcanzar las Metas de Desarrollo del
Milenio para el año 2015 y subrayamos nuestra determinación de construir sociedades más justas a través del fortalecimiento de
la cohesión social, especialmente teniendo en consideración el principio de responsabilidad global común”; y Artículo 40:
“Reiteramos la responsabilidad primaria de nuestros Gobiernos, junto con sus sociedades civiles, de dirigir procesos y reformas
orientadas a aumentar la cohesión social, a través del combate a la pobreza, la desigualdad y la exclusión social”.
103
Comunicado de la Comisión Europea, Op. Cit.
104
[Link].
105
Entrevista con Carmen Medina, San Salvador, 10 de septiembre 2006.
106
Existen estudios que hacen un recuento histórico de cómo las industrias de países desarrollados han sido protegidas e
impulsadas por sus Estados a través de diferentes etapas. Tal es el caso de muchos países europeos y de la UE misma. A los
países en desarrollo se les presiona para que adopten “buenas políticas” y una “gobernanza” regida bajo el recetario de una
estricta disciplina económica, cuando los países desarrollados se han desarrollado, en parte, a partir de la protección y el fomento
estatal de sus industrias. Casi todos los países hoy en día ricos (la mayoría miembros de la UE) usaron aranceles para desarrollar
sus industrias, y hoy en día la UE gasta millones de Euros al día para subsidiar industrias como la agrícola.
107
Oxfam Internacional demanda “la eliminación por parte de la UE de subsidios directos e indirectos a la exportación de
productos agrícolas, incluidos los créditos a la exportación, para evitar dumping agrícola; así como también la eliminación de los
apoyos domésticos que actúan como una mascara para las exportaciones. Por otra parte, los países de América Latina y el Caribe
deben mantener el derecho de proteger sus mercados contra las exportaciones subsidiadas y el derecho a la seguridad alimentaria
a través de salvaguardias que protejan sus mercados internos.”
108
“a saber, un entorno económico imprevisible, difícil acceso a los mercados (barreras arancelarias y no arancelarias),
inestabilidad política, burocracia, problemas aduaneros, barreras legislativas y normativas, complejidad de los sistemas de
imposición y fragilidad de la coordinación internacional en este ámbito, falta de infraestructuras adecuadas a nivel regional,
corrupción, etc.”
109
Ver por ejemplo, “NAFTA Investor Rights Plus: an Analisis of the Draft Investment Chapter of the FTAA”. Sponsored by the
Hemispheric Social Alliance, June 2001.
110
De acuerdo a un estudio, las compras de gobiernos alcanzan un 20% del PIB global, lo que es mayor al total de las
exportaciones globales. “Government Procurement. Action Aid’s Concerns and Recommendations”. Londres, 1999.
111
Visiones opuestas para el continente: “El borrador oficial del ALCA vs. Alternativas para las Américas”. Alianza Social
Continental.
112
Declaración de Guadalajara. “Artículo 43. Promoveremos políticas económicas que alienten la inversión y una mejor
distribución del ingreso para reducir las brechas existentes de desigualdad y falta de equidad, de tal manera que los logros
macroeconómicos beneficien a los grupos de población en situación de desigualdad, pobreza y exclusión, fortaleciendo con ello
la gobernabilidad democrática.”
113
Comunicado de la Comisión Europea
114
Para la Comisión “América Latina dispone de unos recursos naturales considerables y de una biodiversidad excepcionalmente
rica. Si se gestionan bien, estos recursos pueden reforzar las economías de la región. Por el contrario, una mala gestión en ciertos
países contribuye a acentuar la degradación del medio ambiente y los problemas sanitarios y sociales”.
115
Ibid
116
"¡Parar el Ataque del AGCS Ya!" Declaración de casi 600 OSC del 6 de noviembre del 2003.
117
Algunos de los casos que han sido o están siendo denunciadas por organizaciones sociales y civiles de América Latina y la
Unión Europea son: Bolivia: REPSOL YPF (España)- Demanda por contrabando de petróleo anunciada por la Aduana Nacional
de Bolivia contra Andina, una filial de la compañía Repsol YPF. Uruguay/ Argentina: Papeleras ENCE (España) BOTNIA
(Finlandia)- Denuncia ante la Oficina del Ombudsman y Asesor en materia de observancia (CAO) por la instalación de dos
plantas productores de pulpa de papel en la frontera entre Uruguay y Argentina que violaría derechos humanos tales como el
derecho a la salud, a un medio ambiente sano y el derecho a la información. México: Continental Tire (Alemania) - Cierre ilegal
de una de sus dos plantas llanteras en México en diciembre de 2001, despido ilegal de los trabajadores, falta de respeto al derecho
de huelga del sindicato, violaciones a los derechos laborales. Michelin (Francia)- Cierre ilegal de dos plantes, violaciones a los
derechos laborales (también hay denuncias por violación a la libertad sindical por parte de Michelin en Colombia); Metrogas
(España) Una serie de fugas de gas y explosiones que han puesto en riesgo a residentes de la Ciudad de México. Brasil: Unilever
(Holanda / Reino Unido)- Denuncia de la Central Única de Trabajadores de Brasil (CUT) en el ámbito de la Comisión

65
Sociolaboral del MERCOSUR (CSL) por violación del derecho de sindicalización. Nicaragua: Parmalat, (Italia)- Violaciones a
los derechos laborales, en particular el derecho de sindicalización
118
Subcomisión para la Promoción y Protección de Derechos Humanos “Normas sobre las responsabilidades de las empresas
transnacionales y otras empresas comerciales en la esfera de los derechos humanos”, U.N. Doc. E/CN.4/Sub.2/2003/12/Rev.2
(2003), Preámbulo.
119
El TLCUEM es la parte sustancial del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación (mejor
conocido como el “Acuerdo Global”) entre las partes.
120
El déficit comercial en el año 1999, antes de entrada en vigor del TLCUEM fue de 7,540 millones de dólares; en el 2005 el
déficit comercial fue de 16,796 millones de dólares. Datos del Banco de México.
121
El objetivo de diversificar los mercados del país se ha visto igualmente incumplido. La concentración de las exportaciones de
México se mantiene pues más del 50% de estas a la UE son productos petroleros, vehículos y maquinaria; al tiempo que en las
importaciones también son tres tipos de productos que concentran más de un 50%: maquinaria, vehículos y aparatos para el
sector eléctrico. Es notorio que tan sólo las exportaciones petroleras de México muestran un superávit con respecto a las
importaciones desde la Unión Europea. Datos de la Secretaría de Economía.
122
En buena medida por el desequilibrio en oportunidades debido a la restricción y encarecimiento al crédito por parte del
sistema financiero extranjerizado en México. El origen de la inversión europea se concentra en Holanda y España, que han
aportado un 84.9% del total de la IED europea desde 1999.
123
Andrés Peñaloza “Acceso al mercado de bienes; equiparación con el TLCAN”; en Derechos humanos y Tratadode Libre
Comercio México-Unión Europea .RMALC, 2001
124
10 entidades de las 32 del país concentran un 97.1%. Es decir, 22 estados del país se reparten 2.9% de la IED europea. Datos
de la Secretaría de Economía, Dirección General de Inversión Extranjera.
125
Con una participación del 32.5% del total, incluyendo servicios de instituciones de seguros y fianzas y servicios de
instituciones financieras del mercado de valores.
126
Actualmente los cuatro bancos más importantes del país concentran 72.2% de los activos y 78.2 por ciento de las utilidades
netas. De estos 4 bancos 3 son europeos (BBVA Bancomer, Santander-Serfin y HSBC) y uno estadounidense
(Citigroup/Banamex). El restante 27.8% de activos se reparte entre otros bancos europeos, canadienses, y solo dos bancos
mexicanos menores. La banca comercial que opera en México obtuvo en los últimos cinco años 460 mil millones de pesos de
ganancias (alrededor de 40 mil mdd), tan solo por la diferencia existente entre los intereses que cobra a los usuarios del crédito y
los que paga a los ahorradores. Fuente: CNBV.
127
Reyes Bernardo, Ruy Ignacio: “Seguimiento del Tratatdo de Libre Comercio Chile – Unión Europea: a seis meses de
implementación del Acuerdo” en “Chile y MERCOSUR frente a la Unión Europea: ¿Hacia la alianza estratégica o integración
restringida?; Alianza Chilena por un Comercio Justo y Responsable, 2004.
128
Reyes Bernardo, Ruy Ignacio. Ibid. (OSC’s chilenas acusan que ha habido una ausencia de mecanismos sociales para
monitorear los impactos del Acuerdo y que no existen ni estadísticas ni estudios en torno a los impactos por ejemplo en el
empleo).
129
Alianza Chilena por un Comercio Justo y Responsable.
130
En ningún momento se subordina el cumplimiento del aspecto comercial del Acuerdo al respeto de los derechos laborales
mínimos ni se encuentra norma alguna que obligue a los Estados a respetar y hacer respetar los derechos enunciados de manera
declarativa en el Artículo 44. Es tan escasa la regulación de los derechos laborales en el Acuerdo de Asociación entre la UE y
Chile, al igual que en el TLCUEM, que difícilmente daría lugar a un conflicto que pueda solucionarse por el mecanismo de
solución de controversias comerciales contemplado en el mismo. En conclusión, “este Acuerdo de Asociación es un retroceso en
la protección y promoción de los derechos laborales fundamentales, ya que este no tiene norma alguna que obligue a los Estados
a proteger a sus trabajadores, a impedir practicas desleales en materia laboral, al desmantelamiento de derechos de los derechos
laborales básicos o a asegurar los mecanismos jurisdiccionales que permitan su efectiva aplicación por instancias independientes
dentro de procedimientos justos. Encontramos solo algunas escasas declaraciones de intenciones sobre el tema laboral, lo cual es
claramente una involución jurídica”130. CODEPU “El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Chile en materia de
Derechos Humanos, democracia y Estado de Derecho”, Chile, 2004.
131
Según OSC los efectos secundarios son evidentes, como el aumento del nivel tecnológico a través del intercambio comercial y
de inversiones, que provoca una diferenciación importante entre quienes pueden acceder a los programas y financiamiento a
través de consorcios con sus pares europeos, y la mayoría de la PyMEs y pequeños agricultores que quedan afuera de toda
oportunidad; “Lograr un comercio justo parece difícil, sobre todo cuando este concepto ni siquiera es definido ni es considerado
en el Acuerdo”.
132
Boletín “TLC’s reflejan nulo impacto en el empleo” ACCJR, Santiago de Chile, 28 de septiembre de 2004.
133
En el 2004, las exportaciones de Chile a la UE fueron de 7,717 millones de dólares, de los cuales 4,880 mdd representaron
productos mineros, principalmente cobre y derivados cómo cátodos y secciones de cátodos.
134
¿Hacia la alianza estratégica o integración restringida?; Alianza Chilena por un Comercio Justo y Responsable, 2004.
135
Francisca Rodríguez, presidenta del ANAMURI (Asociación de Mujeres Indígenas Rurales de Chile) citada por Reyes
Bernardo, Ruy Ignacio, Ibid.
136
Pey Coral, introducción en “Chile y MERCOSUR frente a la Unión Europea: ¿Hacia la alianza estratégica o integración
restringida?” Alianza por un Comercio Justo y Responsable, 2004.

66
137
Parlamento Europeo. Comisión de Desarrollo. Morgantini Luisa. Ponente. Informe sobre el impacto en el desarrollo de los
AAE. 1.3.2006.

Bibliografía
Action Aid y otros, Six Reason to Oppose EPAs in their Current Form, Noviembre 2004.

Action Aid, “Government Procurement. Action Aid’s Concerns and Recommendations”. Londres, 1999.

Alianza Chilena por un Comercio Justo y Responsable. Chile y Mercosur frente a la Unión Europea: ¿Hacia la
alianza estratégica o integración restringida. 2004.

Alianza Social Continental. NAFTA Investor Rights Plus: an Analysis of the Draft Investment Chapter of the FTAA.
June 2001.

Alianza Social Continental. Visiones opuestas para el continente: “El borrador oficial del ALCA vs. Alternativas
para las América. 2003

Anderson Sarah y Cavanagh John, Después del ALCA Lecciones de Europa para las Américas, Institute for Policy
Studies, Washington, junio de 2005.

Arias, P., Dankers, Cora, Liu, Pascal & Pilkauskas, Paul. (2004). La economía mundial del banano, 1985-2002.
Roma: FAO.

Arroyo Alberto, Lecciones del TLCAN: El Alto Costo del Libre Comercio, Alianza Social Continental – Red
Mexicana de Acción frente al Libre Comercio, 2004.

Asociación Azucarera de El Salvador. (s/f). La importancia y los beneficios de la agroindustria azucarera de El


Salvador. Consultado el 5 de abril de 2006, en [Link]

Banco Central de Costa Rica. Inversión extranjera directa en Costa Rica 1997 –2004. Grupo interinstitucional de
Inversión extranjera directa. Enero, 2005.

Banco Interamericano de Desarrollo. (2002). Integración y comercio en las Américas. Washington, DC.

Cáceres Sinforiano, El CAFTA será como un huracán Mitch con nombre comercial. Envío, Revista Mensual de la
Universidad Centroamericana, Managua, Nicaragua, Septiembre 2005.

Centroamérica. La Integración Centroamericana: Realidad y Perspectivas. El Proceso de Integración


Centroamericana y el Papel de la Unión Europea.

Centroamérica. XIX Conferencia Ministerial del Diálogo de San José. Comunicado Conjunto. Panamá, 12 De Mayo
De 2003.

Centro de Trámites de Exportación Banco Central de Reserva de El Salvador (2006). Directorio de exportadores.
Consultado el 6 de marzo de 2005 en [Link]

CIFCA, Sobre el Nuevo Acuerdo de Diálogo político y Cooperación entre la UE y AC: en el espíritu del Diálogo de
San José, Posicionamientos de CIFCA, 29 de enero de 2004.

67
Comisión de las Comunidades Europeas, Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo. Una
Asociación reforzada entre la Unión Europea y América Latina; {COM(2005) 636 final} Bruselas, 8.12.2005 SEC
(2005) 1590. Comisión de las Comunidades Europeas.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. 2004. La inversión extranjera en América La Latina y el
Caribe. Documento de Informe. Naciones Unidas, CEPAL.

Comisión Europea. (s/f). Trade Relations Between the EU and Central America. Consultado el 14 de marzo en
[Link]

Conférence des Nations Unies Sur Le Commerce Et Le Développement. United Nations Conference on Trade and
Development Division On Investment, Technology And Enterprise Development World Investment. Transnational
Corporations And The Internationalization Of R&D. Report 2005.

Coordinadora de sindicatos bananeros de Costa Rica. (2003). Carta al Ministro de Trabajo Ovidio Pacheco para
denunciar la persecución sindical que sufren los sindicalistas bananeros en Costa Rica.

CORBANA. (2006). Estadísticas bananeras. San José.

Costa Rica. Exportaciones de Costa Rica según Principales Empresas. Sección 8

Fondo Monetario Internacional. (2005). World Economic Outlook Database -- WEO


Groups and Aggregates Information. Washington DC. Consultado el 13 de marzo, en
[Link]

Freres, Christian. La Asociación Euro-Latinoamericana. Entre el Proceso Actual y Otra Asociación Posible.
Presentación ante el III Foro Euro Latinoamericano – Caribeno de la Sociedad Civil, Viena, Austria, 30 de marzo –
01 de abril, 2006.

Gitli, E. Y Murillo C. 2001. El futuro de las negociaciones sobre inversiones y ambiente.


CINPE – CIPMA – GETS – FORD. Abril del 2001. Costa Rica.

Gudynas, Eduardo, El Banco Mundial alienta tratados comerciales contrarios al desarrollo. Revista América
Latina, No.181, Junio 2004.

Hernández, G. (2004). SGP + y el desarrollo sostenible en las economías latinoamericanas: retos y oportunidades.
Puentes entre el comercio y el desarrollo sostenible. 4, 7-9.

Human Rigths Watch. (2004). Oídos sordos: trabajo infantil peligroso en el cultivo de caña de azúcar en El
Salvador. San Salvador.

Iniciativa CID. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica: Una Perspectiva Ciudadana
a Nivel Regional. 2002.

Instituto Nacional de Estadística de Honduras. (2005). Cultivo de banano: año agrícola 2002-2003. Tegucigalpa.

Karlshausen, Gerard, Discursos, Mitos y Realidades en las Relaciones Unión Europea, América Latina y el Caribe.
En: Memoria de Enlazando Alternativas 2004, Encuentro Social América Latina, Europa y el Caribe.

Khor, Martin, Acuerdos de libre comercio bilaterales y regionales. Revista del Sur No. 163, enero/febrero 2006.

Lamy, Pascal, Commissioner of Trade, Speech /02/189: “Mexico and the EU: Married Partners, Lovers, or Just
Good Friends?” Instituto de Estudios de la Integración Europea, Instituto Tecnológico Autónomo de México,
Ciudad de México, 29 de Abril 2002.

68
Leamer, E. (1984). Sources of International Comparative Advantage: Theory and Evidence. Cambridge, Mass.: MIT
Press.

Machinea, J. y Bárcena, A. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Panorama de la inserción
internacional de América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005. Revista de la CEPAL. Número 87. Diciembre,
2005. Santiago, Chile.

Machinea, Luis y Vera, Cecilia. Comercio, Inversión Directa y Políticas Productivas. Publicación de las Naciones
Unidas. Serie Informes y Estudios Especiales. P. 16. Copyright © Naciones Unidas, Enero del 2006. Todos los
Derechos Reservados. Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile.

Mandelson, Peter. Latin America and the Doha Round. Discurso de Peter Mandelson, Canning House, London, 13
octubre, 2005

Menéndez, Francisco (2005). Guatemala: oferta exportable. Ponencia del 8 de noviembre de 2005. AGEXPRONT.

Mesa Global de Guatemala. Los Pueblos de Guatemala ante el TLC; Argumentos Básicos para Oponernos. 2004.

Meyer, Maureen, La clause démocratique est-elle une opportunité pour promouvoir les Droits humains?, en
L’Europe offre-t-elle une alternative a LÁmérique Latine?, CNCD - 11.11.11, Les Cahiers de la Coop LÁmérique
Latine ?, CNCD - 11.11.11, Les Cahiers de la Cooperation Internationale. No.3 – 12 / 2005.

Moreno, Raul, CAFTA-DR y la Deuda Externa en Centroamérica. Centro de Estudios Internacionales, 2005.

Naciones Unidas. International investment Agreements in services. UNCTAD Series on international investment
policies for Development. Conference on trade and development United Nations. New York and Geneva, 2005.

Naciones Unidas. World Investment Report 2005. Transnational Corporations and the Internationalization of R&D.
Conference on Trade and Development. United Nations. New York and Geneva, 2005.

Naciones Unidas, CEPAL. Aspectos estratégicos de la relación entre China y América Latina y el Caribe. Capítulo
V. En Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005. 151

Naciones Unidas, CEPAL. Desafíos y perspectivas de la integración regional de América Latina y el Caribe.
Capítulo III. En Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005.

Naciones Unidas, CEPAL. Evolución del comercio y la economía mundial en el 2004 y perspectivas para el 2005 y
el 2006. Capítulo I. En Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias
2005.

Naciones Unidas, CEPAL. Negociaciones en el sistema multilateral de comercio. La Organización Mundial del
Comercio y las expectativas regionales. Capítulos II. En Panorama de la inserción internacional de América Latina
y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005.

Naciones Unidas, CEPAL. Preocupación por rebrote de proteccionismo en los mercados mundiales. Capítulo IV. En
Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005.

Naciones Unidas, CEPAL. Comercio, seguridad y transporte. Capítulo VI. En Panorama de la inserción
internacional de América Latina y el Caribe, 2004 • Tendencias 2005.

Organización Mundial del Comercio. (2004). Examen de las políticas comerciales de las Comunidades Europeas:
Informe de la Secretaría. Ginebra.

Osterlof, Doris. (2006, 14 de marzo). Viceministra de Comercio Exterior de Costa Rica. Comunicación Personal.

69
OXFAM Internacional. ¿Qué pasó en Hong Kong? Análisis Preliminar de la Conferencia de la OMC, Diciembre de
2005.

Peñaloza, Andrés, Acceso al mercado de bienes; equiparación con el TLCAN; en Derechos humanos y Tratado de
Libre Comercio México-Unión Europea .RMALC, 2001.

Pérez, Guillermo. (2002). Situación actual y perspectivas del desarrollo agropecuario y rural en Centroamérica y
Panamá. Boletín Económico Social. 205.

Pey, Coral, introducción en Chile y Mercosur frente a la Unión Europea: ¿Hacia la alianza estratégica o integración
restringida?, Alianza por un Comercio Justo y Responsable, 2004.

Salafranca Sánchez – Neyra Jose Ignacio, Ponente. Proyecto de Informe, sobre una Asociación reforzada entre la
Unión Europea y América Latina, Comisión de Asuntos Exteriores, Parlamento Europeo, 19.1.2005. Provisional
2005/2241 (INI).

Sanoussi, Bilal y Rampa, Francesco, Alternative to EPAs, European Centre for Development Policy Management.
18 January 2006, (Draft).

SAPRIN, Informe. Las Políticas de Ajuste Estructural en las Raíces de la Crisis Económica y la Pobreza: Una
Evaluación Participativa Multi-Nacional del Ajuste Estructura. Coordinado por The Development Group for
Alternative Policies. Publicado por Intermon Oxfam, 2005.

Sistema Económico Latinoamericano (SELA). Relaciones entre Centroamérica y la Unión Europea. Situación
actual y perspectivas. 2005.

UNCTAD Investment Brief (Number 1: 2006). Sharp rise in FDI driven by M&As in 2005.

Valverde, Max & Hernández, Greivin. (2005). Una disección del acuerdo sobre la agricultura de la OMC: medidas
de apoyo permitidas, medidas utilizadas y posibilidades adicionales de uso en Centroamérica. En Los vínculos entre
el comercio y el desarrollo sostenible en la agricultura de Centroamérica. San José: Trade Knowledge Network, en
[Link]

World Economic Forum. (2006). The Latin America Competitiveness Review 2006 Paving the Way for Regional
Prosperity. Ginebra.

70
Forman parte de la red Cifca-

Acra; ActionAid; Broederlijk Delen; Coordinadora de los Comités Europeos de Solidaridad con Guatemala; Cncd;
Commission Justice et Paix francophone de Belgique; Coordinación Europea de los Comités [Link]; Christian
Aid; DanChurchAid; Diakonia-Suecia; Entraide et Fraternité; FIAN-International; Fos; Fundación Ruben Darío-
Campo Ciudad; Guatemala Solidarity Network; Hivos; Ibis; Iepala; Intermon-Oxfam; Fundación Intervida; Icco;
Kwia; Mani Tese; Novib; Oikos; OneWorldAction; Oxfam-GB; Oxfam-Solidaridad; Progressio, Ptm (Paz y Tercer
Mundo); Solidaridad; Solidaridad Socialista;TNI; Vredeseilanden.

Miembro Colaborador: FIDH, PBI Proyecto México, PBI Proyecto Guatemala.

CIFCA - Iniciativa de Copenhague para América Central y México.


Rue de la Linière 11-1060 Bruxelles- Belgique
Tel: +32 (0) 25361912 / Fax: +32 (0) 2 536 19 43
cifca@[Link] // [Link]

71

También podría gustarte