LA COMUNICACIÓN INTERCULTURAL
La comunicación intercultural significa distintas cosas para diferentes personas; sin
embargo, la variedad de interpretaciones no disminuye su importancia como materia
de estudio. En vez de eso, refleja la naturaleza interdisciplinaria de la materia, así
como sus variados orígenes. (Nobleza, 1978)
Los estudios sobre comunicación intercultural incluyen las tradiciones y las
preocupaciones contemporáneas tanto de las ciencias sociales como de las
humanas. El núcleo de la materia muestra algunas contribuciones hechas por las
disciplinas de antropología cultural, comunicación, lingüística, psicología y sociología
intercultural y social.
Esta base multidisciplinaria proporciona amplios recursos para su desarrollo.
Desafortunadamente, la fuerza potencial de esta base ha sido debilitada debido a la
variedad de enfoques e intensidad que se han empleado en el estudio del área, por
lo cual se necesita una redefinición del área, y una limitación en el enfoque para
hacer que esta materia de estudio sea más fácil de manejar.
Tradicionalmente, la comunicación intercultural se ha aplicado a situaciones
comunicativas donde interactúan dos personas procedentes de matrices culturales-
geográficas distintas, incluso su definición se ciñe al momento concreto en que se
pone de manifiesto la habilidad para negociar significados culturales y simbólicos en
la interacción comunicativa (Grimson A. 2004).
Si bien nos parecen importantes estas aproximaciones en torno a la interculturalidad,
consideramos que la comunicación intercultural es un campo de estudio que va más
allá, que debe considerar no sólo la procedencia geográfica de los interactuantes
sino los lugares tanto objetivos como subjetivos o simbólicos desde los que éstos se
comunican.
La clave de la comunicación intercultural es, por lo tanto, la interacción con lo
diferente, entendiéndose por ello todo aquello que objetiva o, sobre todo,
subjetivamente, se percibe como distinto, sea cual sea el motivo de distinción (raza,
género, edad, nivel socioeconómico, preferencia sexual, etc.). ¿Qué nos hace
diferentes a las personas? ¿Por qué a veces una diferencia se privilegia por encima
de otras muchas? ¿Quién establece las diferencias? ¿Hasta qué punto somos capaces
de interactuar con personas distintas hasta lograr una comunicación eficaz? (Miquel,
1999)
Para una comunicación intercultural eficaz es necesario:
Una lengua común
El conocimiento de la cultura ajena
El re-conocimiento de la cultura propia
La eliminación de prejuicios
Ser capaz de empatizar
Saber meta comunicarse
Tener una relación equilibrada
Este escrito posibilita la articulación de una forma de entender a la comunicación
intercultural como una situación que va más allá del mero conflicto entre
interactuantes. Como ya percibimos que es la comunicación intercultural ahora una
breve síntesis de la relación entre interculturalidad y comunicación desde el punto
de vista del poder y lo simbólico, lo objetivo y lo subjetivo.
Relación entre comunicación y cultura
La pregunta por la comunicación puede equipararse con la pregunta por el ser
humano. ¿Qué es la comunicación humana? ¿Desde cuándo existe? ¿La humanidad
puede comprenderse sin la comunicación? ¿Existen relaciones entre nuestra forma
de comunicarnos y la cultura en la que estamos inmersos? En este apartado
presentamos el concepto de comunicación del que partimos, así como su relación
con la cultura. Esta relación conceptual permitirá sentar las bases para comprender
los fenómenos de comunicación intercultural.
Muchos fenómenos distintos han sido nombrados como “comunicación”. Si bien la
riqueza de significados puede ser positiva, también puede traer consecuencias
negativas como la dispersión y confusión en torno al significado de este concepto.
Comunicación es un término polisémico, goza de una variedad de definiciones, pero
si nos fijamos en el significado etimológico del término obtenemos que comunicación
–que viene de la voz latina comunicare significa “poner en común”. No es de
extrañar, entonces, que a lo largo de la historia la comunicación se haya asociado
con otros conceptos como comunión y comunidad. (Pech, 2008)
En su Diccionario de Sociología, Luciano Gallino (1995) propone los siguientes modos
de concebir a la comunicación, que dan cuenta del carácter polisémico del término:
a) Como simple transmisión de un estado o propiedad, que puede referirse a objetos
inanimados
b) Como un comportamiento de un ser viviente que influye sobre otro
c) Como intercambio de valores sociales
d) Como transmisión de información
e) Como el acto de compartir significados socialmente intercambiados
f) Como formación de una unidad social que comparte valores, un determinado
modo de vida y un conjunto de reglas.
Pese al énfasis dado a las relaciones de intercambio, a la interacción, nos
encontramos con que en la investigación en comunicación se ha privilegiado la
comprensión de la comunicación como transmisión, es decir, se ha estudiado a la
comunicación sobre todo en su dimensión mediática, en detrimento de otras formas
de comprenderla. Es sobre todo el abordaje de la comunicación interpersonal el que
aquí nos interesa. Y es este abordaje el que recupera las definiciones originarias del
término, ya que pone énfasis en la comunicación como intercambio, como acción de
compartir valores, como modo de establecer vínculos y relaciones entre las
personas. (Pech, 2008)