Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
LOS PRESOCRÁTICOS
“Razón y origen del ser”
PERIODO COSMOLÓGICO
La historia de la filosofía es el estudio de todas las ideas y sistemas de pensamiento racional
creados desde la época en que el modo de explicar los fenómenos de la naturaleza comenzó a
prescindir de los mitos para apoyarse todo en la razón. Este gran paso de la mitología a la verdad
comprobada se le conoce como “paso del mito al logos”.
La época del inicio de la filosofía en Grecia, se caracteriza por profundas transformaciones
económicas y sociales que llevaron a una crisis de la nobleza y, finalmente, a nuevas formas de
gobierno como la tiranía o la democracia. El “paso del mito al logos” es coetáneo con estos
cambios.
El pasaje de lo mítico a lo racional propende a dejar de lado la interpretación mitológica y
religiosa del mundo, para colocar en su sitio una explicación filosófica y científica, movida por la
racionalidad humana. Cabe señalar que no debe entenderse este paso como algo brusco si no
paulatino. Las influencias míticas son todavía apreciables en muchos pensadores de la antigüedad.
Presocráticos
Conjunto de pensadores griegos anteriores a Sócrates. Este término no denota solamente una
clasificación cronológica, ya que entre los presocráticos se incluyen también filósofos
contemporáneos de Sócrates pero que siguieron las orientaciones teóricas de los filósofos de los
siglos VI y V a.C. (anteriores a la renovación conceptual realizada por Sócrates, que se toma como
un punto de inflexión que marca la historia del pensamiento de forma decisiva).
Los filósofos presocráticos fueron los primeros pensadores que rompieron con las formas
míticas de pensamiento para empezar a edificar una reflexión racional. Es decir, fueron los
primeros que iniciaron el llamado «paso del mito al logos », proceso propiciado por las especiales
características de espíritu crítico y condiciones sociales que permitieron una especulación libre de
ataduras a dogmas y textos sagrados. En este sentido, son tanto filósofos como cosmólogos, físicos
o, más en general, «sabios». Y, aunque comparten algunas características comunes, no forman un
grupo bien definido sino que se dividen en diversas escuelas de pensamiento, a veces muy
alejadas unas de otras.
Clasificación de los presocráticos
Las ideas de los filósofos presocráticos pueden dividirse en dos grandes grupos: Monistas,
Dualistas y Pluralistas.
Los filósofos monitas fueron los primeros que buscaron el arjé en un solo elemento (excepto
los pitagóricos el cual eran dualistas), mientras que los pluralistas buscaron el arjé en la
multiplicidad de los elementos que al combinarse entre sí dan origen a un universo múltiple y
móvil.
Monistas: Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Heráclito
Dualistas: Pitágoras
Pluralistas: Demócrito, Empédocles y Anaxágoras.
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
TALES DE MILETO. (624 a. C - 546 a. C.)
“Al principio era la masa líquida primordial en cuyas profundidades se agitaban los gérmenes
de las cosas”
Filósofo y matemático de la escuela de Milesia, Fue uno de los siete filósofos más sabios y más
antiguos de Grecia, es considerado el primer filósofo por su aspiración a establecer una explicación
racional de los fenómenos de la naturaleza, trascendiendo el tradicional enfoque mitológico que
había caracterizado la cultura griega arcaica.
Tales fue el primero que sostuvo la existencia de un arjé, es decir, de un principio constitutivo y
originario común a todas las cosas, que identificó con el agua, consideraba que el agua es la fuente
de vida. Tales representan el primer intento de dar una explicación razonada del universo,
introduciendo una hipótesis que permitía explicar su origen y su composición y dar cuenta de la
múltiple variedad de seres y fenómenos.
Hilozoísmo
Materia y vida, concibe a la naturaleza como algo animado, por lo que podríamos definirlo
como la consideración de que hay alguna especie de animación en la materia, incluso sensibilidad
y espontaneidad en sus actuaciones y respuestas. Tales observó de que algunas piedras
magnéticas atraían el hierro, esto sería una prueba de que el universo está penetrado por una
fuerza vital, es decir, que la materia es un organismo biológico que está vivo. La consideración de
que la naturaleza es animada hará pensar, por ejemplo, que el imán posee un alma (ánima) la cual
es su fuente de movimiento.
ANAXIMANDRO DE MILETO (610 a. C. - 545 a. C.)
“APEIRON, LO INFINITO E INDETERMINADO”
Filósofo, geómetra y astrónomo griego. Fue discípulo y compañero de Tales, fue el primer ser
humano que se tiene conocimiento en formular la hipótesis de que la tierra no era plana sino
esférica, también creía que el universo era infinito.
Intento explicar el origen del ser humano racionalmente, observó que cuando nacemos somos
muy débiles y necesitamos protección, por lo tanto sugirió que la vida no comenzó con el agua
aunque en ese momento existía evidencia de que el agua era el origen. No estaba de acuerdo con
Tales de que el Arjé era el agua, para él debía ser inmortal, eterno, indestructible, que no haya
sido engendrado pero que de él se derivan todas las cosas, un elemento indeterminado, el
APEIRON, el origen del ser no se podía ni se puede determinar.
ANAXÍMENES DE MILETO (585 a. C. – 525 a. C.)
“El origen de todo es el aire”
Fue el primer filósofo en explicar el Arjé mediante un mecanismo de cambio, es decir, como un
elemento se transforma y da lugar a otras cosas.
Influenciado por Anaximandro pero sustituyendo el APEIRON, Anaxímenes afirmó que el
principio material y primero, el origen de todas las cosas (arjé o arché) era el aire, sustancia
sensible, pero que raya en lo incorpóreo. Observó en que si soplamos aire con la boca cerrada sale
frio pero si soplamos con la boca abierta sale caliente mediante el proceso re rarefacción,
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
entonces concluyó que el aire al refractarse crea fuego y que al condensarse se enfría y se
convierte en viento, nubes o lluvia.
En efecto, el aire es tan necesario para la vida como el agua, pero no tiene el inconveniente de
necesitar un soporte físico, puesto que, según Anaxímenes, flota en sí mismo. Por otra parte, tiene
una extensión ilimitada como el apeiron, puesto que parece llenar los espacios inmensos, pero en
cambio es una realidad observable por todos y que permite explicar de modo sencillo la formación
de los seres, mientras que el apeiron es solamente una entidad hipotética.
Anaxímenes concibió el mundo como un ser vivo, análogamente a como concebía el alma de
los hombres: “De la misma manera que nuestra alma, que es aire, nos sostiene, igualmente un
soplo y el aire envuelven el mundo entero.” El aire es también la fuerza vivificadora: el universo es
una especie de ser vivo que respira y se mantiene en ordenada unión, envuelto por el aire infinito;
la misma alma humana, fundida en el alma del mundo, es también aire.
HERÁCLITO DE ÉFESO. (540 a.C. - 470 a.C.)
“LA NATURALEZA ESTA EN CONSTANTE CAMBIO”
Filósofo griego, le apodaban el oscuro dado que era difícil de entender por qué le gustaba
escribir de forma enigmática, Heráclito creía que el arjé del universo es el fuego, el mundo
siempre fue, es y será fuego y que las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él creándose
así un ciclo. La cosas nacen del fuego por la vía descendente (fuego, aire, agua, tierra) y vuelven a
él por la ascendente (tierra, agua, aire, fuego).
Heráclito concibió un universo en perpetuo devenir. Si el mundo está en constante
movimiento cambio, no es posible descender 2 veces al mismo rio, pues si te sumerges la segunda
vez, el agua será diferente y nosotros seremos más viejos.
Dificultad lógica. ¿Cómo podemos conocer algo si ese algo está en constante cambio?
El motor de esa eterna mutabilidad es la oposición de los contrarios; tal oposición es causa del
devenir de las cosas y, al mismo tiempo, su ley y principio. Cada par de opuestos es una pluralidad
y, a la vez, una unidad que depende de la reacción equilibrada entre ambos (se dan sentido
mutuamente). La salud y la enfermedad, la saciedad y el hambre, el día y la noche, la vida y la
muerte o el bien y el mal son interdependientes y solidarios, no existirían de no existir su
contrario; el equilibrio del universo se mantiene merced a la interacción sin fin entre los opuestos,
que da lugar a cambios que se compensan recíprocamente, garantía de que el cambio en una
dirección acabará por conducir a otro cambio en la dirección contraria, evitando una
preponderancia caótica y manteniendo la estabilidad total del cosmos.
Pero los contrarios se ven conducidos a síntesis armónicas por el logos, proporción o medida
común a todo, principio normativo del universo y del hombre que, en varios aspectos, resulta co-
extensivo con el elemento cósmico primordial, el fuego. En este sentido, el logos puede
interpretarse como una lógica o ley armónica interna que revela la coherencia subyacente en las
cosas y el equilibrio del cosmos; una lógica íntima que los hombres deben tratar de comprender,
ya que la sabiduría consiste en entender cómo se conduce el mundo, y ese entendimiento ha de
ser la base de la moderación y el autoconocimiento, que Heráclito postuló como ideales éticos del
hombre.
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
PARMÉNIDES. (540 a.C. – 470 a.C.)
“NINGÚN CAMBIO ES POSIBLE”
Considerado por muchos eruditos como el miembro más importante de la escuela eleática.
Padre de la ontología, realiza un análisis del «ser» o «lo ente» que le lleva a negar la pluralidad y
el movimiento.
Parménides no creía que haya habido un Arjé y prescindió de la observación naturalista, que
había llevado a postular tal o cual sustancia como Arjé (el agua en Tales, el aire en Anaxímenes) y
se plantease más bien, por la vía del intelecto, qué es lo que tienen en común todos los seres. Y lo
que tienen todos en común, innegablemente, es la cualidad de ser: los seres son, existen, hasta el
punto de que los seres que no son no pueden considerarse seres. El ruido o la luz son seres; el
silencio o la oscuridad no existen, son ausencia de ruido y de luz. De esta consideración podría
haber surgido su famoso principio: el ser es y el no-ser no es. No se puede generar algo de la nada
y moverse o cualquier tipo de cambio significaría pasar de del ser al no ser o viceversa y esto es
imposible, pues todo aquello que existe procede de otra cosa anterior y no de la nada por lo que
solo existe el ser.
El movimiento es imposible, no se puede decir que una cosa no sea y sea al mismo tiempo,
pues sería contradictorio, el no ser no es, entonces lo único que nos queda es el ser que siempre
fue. El ser o lo real es idéntico a sí mismo en todas partes, inmóvil, inmutable, continuo y por
tanto eterno; y si es eterno no podemos hablar de un origen del universo, por esta razón no hay
un Arjé.
Para Parménides, el hecho de que sus conclusiones parezcan contradecir la evidencia de los
sentidos (por los cuales percibimos una pluralidad de seres en constante movimiento y
transformación) indica únicamente que el conocimiento a través de los sentidos sólo conduce a la
opinión (doxa) y a la apariencia, nunca a la verdad; sólo a través de la razón (de un razonamiento
impecable como es el suyo) se llega a una verdad necesaria. Dicho en otras palabras, Parménides
identifica el plano lógico con el ontológico; para él, nada en el mundo puede contradecir lo que es
forzosamente verdadero desde el punto de vista del pensamiento lógico. La pluralidad y el
movimiento son pura apariencia porque, al ser sometidos a un riguroso análisis lógico,
manifiestan su irracionalidad y, por ende, su imposibilidad. Es decir, nuestros sentidos nos
engañan, aunque captemos las cosas por ellos, este es ilusorio, por lo que debemos confiar más
en la razón que en los sentidos. Entonces se abre un debate Gnoseológico (conocimiento).
Llegó a conclusiones opuestas respecto a las de Heráclito, donde decía que todo estaba en
constante movimiento o cambio, de modo que, parafraseando su conocido fragmento, nadie
puede bañarse dos veces en el mismo río; para Parménides, por el contrario, todo está en reposo,
el ser es inmóvil e inmutable. Ambos, sin embargo, coinciden, en que la razón, y no los sentidos,
es la fuente del conocimiento verdadero.
Parménides divide la filosofía de la naturaleza presocrática en dos períodos bien definidos: el
de los sistemas monistas anteriores a él, y el de los sistemas pluralistas posteriores a él. Sin
embargo, los filósofos posteriores, que intentaron conciliar ambas posturas.
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
PITÁGORAS DE SAMOS (572 a.C. - 497 a.C.)
“DUALISMO”
Filósofo y matemático griego. Considerado el primer matemático puro. Fue como un líder
religioso.
La comunidad pitagórica estuvo siempre rodeada de misterio; parece que los discípulos debían
esperar varios años antes de ser presentados al maestro y guardar siempre estricto secreto acerca
de las enseñanzas recibidas.
El pitagorismo parecía más una religión mistérica que una escuela filosófica. Hasta tanto que
su estilo de vida era inspirado en un ideal ascético y basado en la comunidad de bienes, cuyo
principal objetivo era la purificación ritual (catarsis) de sus miembros.
También se atribuye a Pitágoras haber transformado las matemáticas en una enseñanza
liberal. Este es el caso del famoso teorema de Pitágoras, que establece la relación entre los lados
de un triángulo rectángulo.
Según los pitagóricos las matemáticas gobiernan y constituyen la realidad, debido a que hay un
armonía cósmica y que la naturaleza esta ordenada en base a patrones y proporciones
matemáticas.
Sin embargo, tal purificación (y ésta es su principal singularidad respecto a los cultos
mistéricos) se llevaba a cabo a través del cultivo de un saber en el que la música y las matemáticas
desempeñaban un papel importante. El camino hacia ese saber era la filosofía, término que,
según la tradición, Pitágoras fue el primero en emplear en su sentido literal de «amor a la
sabiduría»; cuando el tirano Leontes le preguntó si era un sabio, Pitágoras le respondió
cortésmente que era «un filósofo», es decir, un amante del saber.
El esfuerzo para elevarse a la generalidad de un teorema matemático a partir de su
cumplimiento en casos particulares ejemplifica el método pitagórico para la purificación y
perfección del alma, que enseñaba a conocer el mundo como armonía. En virtud de ésta, el
universo era un cosmos, es decir, un conjunto ordenado en el que los cuerpos celestes guardaban
una disposición armónica que hacía que sus distancias estuvieran entre sí en proporciones
similares a las correspondientes a los intervalos de la octava musical; las esferas celestes, al girar,
producían la llamada música de las esferas, inaudible al oído humano por ser permanente y
perpetua.
En un sentido sensible, la armonía era musical; pero su naturaleza inteligible era de tipo
numérico, y si todo era armonía, el número resultaba ser la clave de todas las cosas.
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
Los pitagóricos vieron el arjé o principio constitutivo principio en el número: las leyes y
proporciones numéricas rigen los fenómenos naturales, revelando el orden y la armonía que
impera en el cosmos. Sólo con el descubrimiento de tales leyes y proporciones llegamos a un
conocimiento exacto y verdadero de las cosas.
Para los pitagóricos, el hombre era también un verdadero microcosmos en el que el alma
aparecía como la armonía del cuerpo. En este sentido, entendían que la medicina tenía la función
de restablecer la armonía del individuo cuando ésta se viera perturbada, y, siendo la música
instrumento por excelencia para la purificación del alma, la consideraban, por lo mismo, como
una medicina para el cuerpo.
Los pitagóricos creían en la transmigración de las almas implicaba la concepción del alma como
ente racional inmortal aprisionado en el cuerpo y responsable de sus actos, de forma que de su
conducta en la vida dependería el ser en el que se reencarnaría tras la muerte del cuerpo.
la relevancia de Pitágoras alcanza también el ámbito de la historia de las ideas, donde inauguró
una serie de temas y motivos que, a través de Platón, dejarían una profunda impronta en la
tradición occidental.
Tetraktys
Es una especia de ritual en el que se hacían los juramentos de un triángulo equilátero, por el
cual juraban los pitagóricos, siendo éste su juramento más inviolable el cual son 10 puntos
distribuidos así:
1) Unidad, lo divino.
2) La dualidad, alma – cuerpo.
3) Los 3 niveles del mundo, Celeste, terrestre e infernal.
4) Los cuatro elementos: Tierra, aire, fuego y agua.
Una de las ideas que tuvo gran relevancia es la del dualismo mente-cuerpo, Los pitagóricos
decían que el alma es inmortal ya que creían que la inteligencia es una facultad del alma que no
depende de la materia corporal, además, decían que el ser humano es la unión de la parte
material con el alma, la parte inmaterial, la filosofía de platon estará influenciada por esta teoría
pitagórica
Ascética que se dedica a la práctica y ejercicio de la perfección espiritual y lleva una vida
modesta, sobria y desinteresada.
Catarsis es una experiencia purificadora de las emociones humanas.
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
EMPÉDOCLES DE AGRIGENTO (484 A.C. - 424 A.C.)
“EL PRINCIPIO DEL SER SON LOS CUATRO ELEMENTOS”
Filósofo y poeta griego. Fue el primero de los pensadores del eclecticismo pluralista que
intentó conciliar las visiones contrapuestas de la realidad a que habían llegado Parménides y
Heráclito. Para el primero, lo real es uno e inmutable, siendo su continua transformación mera
apariencia, mientras que el segundo vio precisamente en el incesante devenir la verdadera
naturaleza de lo real. La filosofía de Empédocles representa la primera tentativa de armonizar
ambas posturas.
Para ello estableció como principios constitutivos de todas las cosas cuatro «raíces», los cuatro
elementos naturales: el agua, el aire, la tierra y el fuego. Estas raíces corresponden a los principios
(arjé) señalados anteriormente por Tales, Anaxímenes, Jenófanes y Heráclito, respectivamente;
pero, a diferencia de tales principios (que se transforman cualitativamente y se convierten en
todas las cosas), las raíces de Empédocles permanecen cualitativamente inalteradas: se combinan
en distintas proporciones para formar todas las cosas, pero ellas mismas son inmutables y
eternas.
Según Empédocles, lo que provoca el continuo cambio, el perpetuo devenir heraclíteo, son dos
fuerzas cósmicas que llamó Amor y Odio. El Amor tiende a unir los cuatro elementos, como
atracción de lo diferente; el Odio actúa como separación de lo semejante. Cuando predomina
totalmente el Amor, se genera una pura y perfecta esfera toda ella igual e infinita, que goza de su
envolvente soledad. El Odio comienza entonces su obra, deshaciendo toda la armonía hasta la
separación completa del caos. De nuevo al Amor interviene para volver a unir lo que el odio ha
separado, y así las dos fuerzas, en sus cíclicas contiendas, dan vida a las diversas manifestaciones
del cosmos.
Sobre estas bases Empédocles dedicó gran interés a la observación de la naturaleza (botánica,
zoología y fisiología), y expuso originales concepciones sobre la evolución de los organismos vivos.
Esta doctrina de la evolución y transformación de todos los seres le da pie para la teoría de la
metempsicosis: por ley necesaria los seres expían sus delitos a través de una serie de
reencarnaciones. "Yo he sido ya, anteriormente, muchacho y muchacha, arbusto, pájaro y pez
habitante del mar". Solamente los hombres que logren purificarse podrán escapar por completo
del círculo de los nacimientos y volver a morar entre los dioses.
ANAXÁGORAS DE CLAZOMENE (500 a.C. - 428 a.C.)
“NOUS ENTE ORDENADOR Y TODAS LAS COSAS ESTÁN HECHAS DE SEMILLA”
El principal representante del eclecticismo pluralista que intentó conciliar las tesis
contrapuestas de las dos grandes figuras de la filosofía presocrática, Parménides y Heráclito.
Anaxágoras postuló como arjé o principio constitutivo de las cosas una pluralidad de partículas
materiales inmutables, las homeomerías, que, por acción de un nous o inteligencia ordenadora,
pasaron de un caos original a constituir la multiplicidad de seres observables en el mundo físico.
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
Por una acusación promovida por Cleón, Anaxágoras fue sometido a un proceso de impiedad a
causa de ciertas atrevidas teorías astronómicas. Afirmaba, entre otras cosas, que el Sol no era un
dios, sino una masa de fuego incandescente.
Anaxágoras de Clazomene, en cambio, explicó la multiplicidad apelando al aspecto cualitativo.
Para Anaxágoras, los seres no resultan de la combinación de cuatro elementos constitutivos
(agua, aire, tierra, fuego), sino que existen tantos tipos de partículas constitutivas como de seres:
hay partículas de oro, de mármol, de sangre y de cuantos seres observamos. Anaxágoras llamó a
estas partículas gérmenes o semillas; pero, al comentar su obra, Aristóteles las
llamó homeomerías, designación que ha acabado siendo más empleada que la original.
Anaxágoras llega a esta conclusión después de insólitas observaciones. Se pregunta cómo
podría surgir el pelo del no-pelo, por ejemplo, y llega a la conclusión de que para que algo surja ha
de estar antes presente en aquello de lo cual procede. El pan que ingerimos es pan porque está
formado en su mayoría por homeomerías de pan (las cosas tienen el aspecto exterior de la semilla
que más abunda en ellas), pero contiene también, aunque en menor proporción, homeomerías de
oro, de mármol, de sangre y de todos los seres; en el proceso de digestión, asimilamos las
homeomerías de pelo, sangre, etcétera y desechamos las demás. Por este camino llega
Anaxágoras a la formulación de su famoso principio: «Todo está en todo».
Para Anaxágoras, las homeomerías o semillas son el principio material de todas las cosas (arjé).
Sin embargo, en el origen del universo, esta multiplicidad infinita de homeomerías de todos los
seres no era más que una masa caótica e inerte. Era preciso que un impulso o fuerza inicial
desencadenase una serie de torbellinos que agruparan a las homeomerías de un mismo tipo para
dar lugar a los distintos seres; esta fuerza motriz encargada de imprimir orden al caos original es
el nous (inteligencia o espíritu).
El gran aporte de Anaxágoras de Clazomene al pensamiento filosófico es precisamente haber
introducido en la explicación del universo el nous como causa inteligente, como fuerza motriz y al
mismo tiempo inteligencia ordenadora: «Todas las cosas estaban confusas; después sobrevino el
nous y las separó ordenándolas». El nous «es infinito y autónomo, y con nada se mezcla», y todas
las cosas se ven impregnadas de él. Pero Anaxagoras se quedó ahí, en la causalidad del nous.
Por otra parte, el nous, aunque es de una materia sutilísima y pura, en Anaxágoras no llega a
ser inmaterial.
El mérito de Anaxágoras, comparado con los filósofos anteriores, fue el de llegar a una
concepción dualista de la naturaleza, a la distinción entre la razón ordenadora (aunque
material) y la materia ordenada, dualidad que más tarde sería desarrollada orgánicamente en
los sistemas de Platón y de Aristóteles.
DEMÓCRITO. (460 a.C. - 370 a.C.)
“TODO LO CONFORMABAN LOS ÁTOMOS”
Es el principal representante del atomismo, escuela que, ya a finales del llamado periodo
cosmológico de la filosofía griega, postuló los átomos (minúsculos corpúsculos indivisibles)
como arjé, es decir, como principio constitutivo y originario de la multiplicidad de seres de la
Secundaria Activa – Liceo del Sur Tema 2
naturaleza. En realidad, Demócrito desarrolló la doctrina atomista de su maestro Leucipo, quien
había formulado ya sus principios fundamentales.
Según la doctrina atomista, el universo está constituido por innumerables corpúsculos o
átomos de magnitud imperceptible y sustancialmente idénticos, indivisibles («átomo» significa, en
griego, inseparable), ingenerados, eternos e indestructibles, que se encuentran en movimiento en
el vacío infinito y difieren entre sí únicamente en cuanto a sus dimensiones, su forma y su
posición. A diferencia, pues, de las homeomerías de Anaxágoras, todos los átomos son
cualitativamente idénticos.
La inmutabilidad de los átomos se explica por su solidez interior, sin vacío alguno, ya que todo
proceso de separación se entiende producido por la posibilidad de penetrar, como con un cuchillo,
en los espacios vacíos de un cuerpo; cualquier cosa sería infinitamente dura sin el vacío, el cual es
condición de posibilidad del movimiento de las cosas existentes.
Para Demócrito, todo cuanto hay en la naturaleza es combinación de átomos y vacío: los
átomos se mueven de una forma natural e inherente a ellos y, en su movimiento, chocan entre sí y
se combinan cuando sus formas y demás características lo permiten; las disposiciones que los
átomos adoptan y los cambios que experimentan están regidos por un orden causal necesario.
En el universo, las colisiones entre átomos dan lugar a la formación de torbellinos a partir de
los que se generan los diferentes mundos, entre los cuales algunos se encuentran en proceso de
formación, mientras que otros están en vías de desaparecer. Los seres vivos se desarrollan a partir
del cieno primitivo por la acción del calor, relacionado con la vida como también lo está el fuego;
de hecho, los átomos del fuego y los del alma son de naturaleza similar.
La ética de Demócrito se basa en el equilibrio interno, conseguido mediante el control de las
pasiones por el saber y la prudencia, sin el recurso a ninguna idea de justicia o de naturaleza que
se sustraiga a la interacción de los átomos en el vacío. Según Demócrito, la aspiración natural de
todo individuo no es tanto el placer como la tranquilidad de espíritu ( eutimia); el placer debe
elegirse y el dolor, evitarse, pero en la correcta discriminación de los placeres radica la verdadera
felicidad.
Creía que la democracia era el mejor sistema político, decía que era preferible vivir pobre y en
libertad que rico y en una oligarquía tiránica.