Problemática ambiental: “El Cerro de la Popa, una mirada integral”.
María Alejandra Bertel Moreno
Ana Gabriela Flores Sáenz
Abdala Jose Guerra Rangel
Valentina Mora Bernett
Juan David Zúñiga Padilla
Derecho ambiental
Dra: Elfa Luz Mejia
Universidad de Cartagena
2019
GENERALIDADES CERRO DE LA POPA
GEOLOGIA Y GEOMORFOLOGIA.
El cerro de La Popa es la unidad rocosa de mayor cobertura en el área de Cartagena, con 22 km2
de extensión. Se caracteriza por su morfología de lomas de suave pendiente, donde prevalece un
drenaje radial dendrítico muy espaciado. Recibe su nombre por la anticlinal de la popa que es
una estructura de aspecto dómico en planta, se presenta al costado nororiental del cerro de La
Popa, y gracias a este recibe su nombre. El Cerro de la Popa se encuentra localizado en las
siguientes coordenadas: Latitud: 10.4261 Longitud: -75.5242.
La estructura dómica afecta principalmente las rocas de la Unidad Detrítica de La Popa, y
conforma una estructura monoclinal. Mientras las calizas de la unidad superior se muestran
dispuestas con buzamientos del orden de 5 - 8° hacia el noreste, con locales basculamientos 12 -
27° hacia el oriente, especialmente en el costado nororiental del cerro, en el barrio San Francisco,
donde las rocas están afectadas por fallas, bordeando las estructuras prominentes, se encuentran
sinclinales amplios, como Policarpa y Socorro. (EPA, 2017)
El conjunto inferior de la unidad detrítica de la popa son bancos de arcillolitas y limolitas grises
oscuras en capas de 1 a 2 cm con intercalaciones de areniscas arcillosas de grano fino, grises
parduscas, es común la presencia de yeso en venas diagonales y capas hasta de 20 cm de espesor,
y lentes limolíticos color rojizo de 1 a 2 cm de espesor; del mismo modo se encuentran
concreciones areníticas ovaladas de 10-70 cm de diámetro mayor y de color pardo amarillento,
que se presenta en la base del cerro de La Popa, particularmente hacia el flanco oriental del
mismo. (2017)
Hace parte de la geomorfología del Cerro de la Popa colinas, lomas y depósitos de sedimentos no
consolidados. Las zonas más bajas topográficamente y de pendientes casi horizontal están
asociadas en general a sedimentos de origen marino-fluvial.
La colina de La Popa corresponde a una cuesta cuya máxima altura alcanzan los 155 m en su
parte sur. Se dispone elongada hacia el norte con pendiente recta de 5o – 10o hacia el noroeste
que coincide con la pendiente estructural de las calizas de la Formación La Popa. Se desarrolla
un drenaje angular con valles profundos de 15 – 20 m, en formas de “V”, asimétricos y
localmente con fondo plano o curvo. El sector sur de La Popa, particularmente, es la zona más
escarpada, con alturas de 70 – 80 m y pendientes de 33 – 45°; localmente, mayores en la base del
convento de Los Agustinos Recoletos. Hacia la base se presentan abanicos aluviales y coluviales,
productos de la erosión intensa de la ladera. (Tomado y adaptado de Instituto Colombiano de
Geología y Minería – INGEOMINAS, 2001)
En cuanto a las lomas, estas son prominencias topográficas con elevaciones menores de 55 m, de
morfología suavemente ondulada donde se desarrolla, en general, un drenaje dendrítico
subparalelo espaciado. En el sector del cerro de La Popa se consideran como lomas los cerros de
los barrios La María y La Esperanza (oriente del cerro) y el cerro del Colegio La Salle, al
occidente del mismo. Mientras el primero alcanza los 55 m, de altura, el segundo no sobrepasa
los 40 m. Las dos prominencias se caracterizan por sus pendientes topográficas rectas
relacionadas con las pendientes estructurales que definen una morfología de cuestas. Mientras en
el cerro La María-La Esperanza son del orden de 7° – 8° hacia el noreste, en el Colegio La Salle
son de 3º – 5° hacia el noroeste.
Las zonas que bordean lateralmente los cerros mencionados son laderas de pendientes cortas e
irregulares de 15° – 33° que sobrepasan los 45° en el sector oriental del cerro del Colegio La
Salle. (Tomado y adaptado de Instituto Colombiano de Geología y Minería – INGEOMINAS,
2001.
El cerro de la popa se encuentra Localizado entre dos alcaldías locales, la localidad 1: Histórica y
del Caribe Norte y la localidad 2: De la Virgen y Turística
Flora y Fauna.
El Cerro La Popa se ha caracterizado por su vegetación principalmente del rango arbustiva y
herbácea. Las especies dominantes son matorrales, trupillo, bicho, aromo y platanillo; este tipo
de vegetación se caracteriza por tener raíces poco profundas y tallo delgado, con hojas
caducifóleas, es decir que en período de verano se caen, dando un aspecto desolado al paisaje. La
firma Ingetec (1995) identificó 31 especies de flora en el cerro de La Popa; muchas de estas
especies ya han desaparecido.
El cerro de La Popa a partir de la cota 25 tiene un área de 197 hectáreas, que deben protegerse de
acuerdo a los decretos emitidos por la administración distrital. Según información de
Ingeominas, en el año 2000 la cobertura vegetal del Cerro de la Popa tenía una extensión de 124
Hectáreas, que incluía 92 Hectáreas de vegetación arbustiva y 13 Hectáreas de vegetación
arbórea; las 19 Hectáreas restantes correspondían a vegetación herbácea de las laderas sur y
oriental. (EPA, 2017)
Como consecuencia de la desforestación en la actualidad la vegetación del Cerro de La Popa es
escasa, al igual que las especies nativas de fauna, pues una y otra se han visto desplazadas por la
acción predadora de animales domésticos introducidos al sector.
La fauna actual del cerro corresponde a especies de insectos, reptiles y algunas aves que habitan
el bosque seco y los ecosistemas de los cuerpos de agua cercanos. La avifauna del área urbana
que registra mayor riqueza es la de la laguna del Cabrero, con 62 especies agrupadas en 26
familias (PNUMA, 2009).
Estado y presión.
La escasez de suelos aptos para hacer sostenible la demanda generada por la creciente expansión
urbana y la pobreza extrema ha llevado a que miles de familias ocupen zonas de alto riesgo de
inundación, deslizamientos y contaminación, y agraven la presión urbana sobre sistemas tan
importantes como el cerro de La Popa.
Los terrenos del cerro de La Popa se requieren como parte de la infraestructura ecológica de la
ciudad, pues corresponden a zonas naturales. Estos entornos contribuyen notablemente al paisaje
y al mantenimiento del equilibrio natural necesarios para la salud del sistema ecológico urbano y
de sus habitantes, pero están muy amenazados, con elevados niveles de deforestación, erosión y
riesgos de deslizamiento, en detrimento de la población y del patrimonio natural e histórico de la
ciudad.
Dentro de los hechos que han generado presión en la zona del Cerro de la Popa se encuentra la
invasión y construcción ilegal en sitios no permitidos y con alto riesgo de deslizamiento o
remoción en masa por las propias características del terreno, a continuación se presentan las
actividades y los impactos generados por cada una de ellas. Uno de los tensores más graves que
ha sufrido el cerro de la Popa está relacionado con el traslado del mercado público de Getsemaní
a Bazurto, situación que ha generado un alto grado de invasión y degradación.
La invasión de desagües naturales por efecto de los procesos de ocupación; la construcción de
viviendas en las hondonadas y lomos del terreno es precedida por prácticas de destrucción dela
cobertura vegetal y cortes de taludes; han generado carcavamientos severos de las cañadas, por
lo cual en temporadas de lluvias se producen inundaciones de las mismas y arrastre de
sedimentos. Adicionalmente, debido a que la parte baja del sector carece de alcantarillado de
aguas lluvias, los vertimientos de agua y sedimentos que se generan inundan las vías y las
taponan con material de piedra y arena, para finalmente contaminar los caños que limitan el
sector.
Factores como la ocupación de zonas de geomorfología no apta para la urbanización
acompañada de la ocupación de terrenos con alto grado de susceptibilidad a fenómenos
geológicos, es decir, zonas de gran fragilidad estructural, han generado graves conflictos
ambientales en el cerro, especialmente en lo relacionado con procesos erosivos y con la
susceptibilidad alta a fenómenos de remoción en masa que afectan buena parte de las zonas
ocupadas.
Los rellenos y excavaciones antitécnicos asociados a la ocupación de escorrentías junto con las
inundaciones anuales de magnitud creciente a las que están sometidos los asentamientos; la
depredación de los recursos de suelo, flora y fauna del cerro, la aparición de asentamientos junto
con procesos de tala de árboles para construcción y como combustible, cortes del terreno,
explotación de canteras y depredación de especies animales autóctonas por parte de los
habitantes y sus animales domésticos.
Sumado a los anteriores factores se encuentra la alta contaminación generada por los habitantes
del cerro que arrojan basuras y residuos sólidos de manera indiscriminada en caños y laderas;
práctica que ha sido constante durante décadas, y sus efectos se evidencian en las extensas
superficies cubiertas de basuras que se detectan en todos los barrios. Adicionalmente en algunos
sectores sin alcantarillado las aguas residuales domesticas incluyendo las de origen sanitario son
arrojadas directamente al medio.
Producción de un hábitat altamente deficiente: en las zonas altas las viviendas en muchos casos
están construidas con materiales de desecho y madera; muchas no tienen alcantarillado y es
frecuente el hacinamiento en términos de número de personas por cuarto. Adicionalmente el
espacio público y los equipamientos son prácticamente inexistentes.
Disposiciones normativas.
El Cerro de la popa hace parte de la historia, cultura y tradición de la ciudad de Cartagena, es
uno de los atractivos turísticos más fuertes con los que cuenta el corralito de piedra, por lo cual
se hizo necesario regular todo lo concerniente al mismo, toda vez que era necesario definir la
naturaleza de ese espacio y es el 16 de Agosto de 1973 que por medio de un Decreto No.178, la
Alcaldía de Cartagena declara el Cerro de La Popa como zona de utilidad pública e interés social
desde la cota 20 m hasta la cima y de esta manera pues hacer una especie de simbolización en la
cual cada uno de los habitantes del Cartagena y en especial de los barrios aledaños tuviesen
sentido de pertenencia y cuidado para con el cerro.
Posteriormente con las diferentes problemáticas medio ambientales que fueron apareciendo y se
han ido desarrollando se hacía necesario regular el tema de la protección de todo el ecosistema
que habitaba en el cerro de la popa por lo cual las autoridades administrativas emiten el Decreto
116 del 28 de abril de 1978, y de esta manera la Alcaldía de Cartagena declara los cerros de La
Popa, Zaragocilla y las Lomas del Marión, como zonas de reserva ecológica desde la cota 20 m
del sistema IGAC.
A lo largo del tiempo hemos podido evidenciar como la situación del cerro de la popa se ha
venido agudizando, toda vez que personas no autorizadas decidieron realizar construcciones y
establecerse en el cerro, situación que puso completamente en riesgo la estabilidad y perduración
del mismo, y lo cual podría traer como consecuencia una catástrofe social, económica y
medioambiental, es por eso que en el año 1989, mediante el Acuerdo No.44 del 26 de diciembre,
el Concejo Distrital declara el Cerro de la Popa como zona de reserva y manejo especial,
señalando que el área del Cerro de la Popa es zona de alto riesgo a partir de la cota 25.
Al observar que a pesar de las diferentes normativas que se habían emitido el problema seguía
cada día en constante crecimiento las autoridades administrativas deciden emitir el Decreto No.
919 de 1994 y de esta manera declara zona de Utilidad Pública Social toda la zona de terreno que
circunda el Cerro de la Popa a partir de la cota 20 hasta la cima.
Finalmente, el 20 de noviembre de 2001, se expide el Decreto 0977 con el cual se adopta el Plan
de Ordenamiento Territorial del Distrito Turístico y Cultural de Cartagena de Indias, que se
encuentra actualmente en proceso de revisión ordinaria. Este decreto declara el cerro de La Popa
como Área de Protección y conservación de recursos naturales y paisajísticos, prohibiendo el
desarrollo o localización de cualquier asentamiento humano, a partir de su vigencia. (Art.124)
Problemática.
Desde el 16 de agosto de 1973 por medio de un Decreto No.178, la Alcaldía de Cartagena
declara el Cerro de La Popa como zona de utilidad pública e interés social, no obstante,
conforme al tiempo la sostenibilidad y fertilidad del suelo, debido a la evidente expansión
urbana, ha descalificado la aptitud del suelo del cerro para construir o vivir. Debido a que el
origen del suelo del cerro es ecológico, la capacidad de mantener un sistema urbano, aun cuando
las necesidades reales son otras, resulta bastante peligrosa, pues la exposición de posibles
deslizamientos, amenazas de deforestación y erosión en contra de la comunidad, provocan un
panorama de desorden ambiental.
Ahora bien, el asunto no suscita únicamente en torno a la problemática del suelo, sino también a
los efectos sancionatorios de las normas que regulan tal situación. Lo que principalmente se
encuentra en juego a nivel normativo es la viabilidad de actividades como por ejemplo el turismo
y los efectos de la productividad de la zona, ejemplo de ello es la situación del traslado del
mercado público de Getsemaní a Bazurto, escenario que sirvió como abrebocas a la urbanización
en los terrenos contiguos a la Ciénaga de la Virgen, generando así un relleno atípico en el cuerpo
del agua. Observamos que la situación del cerro de La Popa versa sobre un escenario de invasión
y degradación, que con el paso del tiempo ha ido en aumento, sin embargo, el Plan de
Ordenamiento Territorial (POT), aún en medio de todo, considera que el terreno del cerro está
destinado para la conservación por sus la carga histórica dentro de la ciudad, dejando de lado que
la pendiente de La Popa es superior a 17°, lo que significa que es altamente susceptible a la
remoción del terreno en masa, sin mencionar los barrios aledaños que lo rodean.
Muestra de toda esta situación no es un azar, en 2006 debido a emergencias invernales, gran
parte del terreno sufrió deslizamiento y fue removido, y aun en medio de todo, existen personas
que habitan producto de la pobreza en la ciudad. Resultado de todo el panorama, los riesgos a los
que se somete la comunidad son: invasión de desagües naturales, pues la estructura del cerro
definen este tipo de fenómenos como respuesta de procesos de ocupación y antes la destrucción
de la estructura y cobertura vegetal de la zona. Asimismo, la ocupación de zonas de
geomorfología, la no aptitud de la superficie terrestre para la urbanización, pues la forma en la
que se han establecido no ha sido técnica, sino bajo la destrucción de la ya mencionada cobertura
vegetal.
Otros riesgos producto de la problemática es el de los rellenos y excavaciones realizados de
forma antitécnica, referidos a la ocupación de escorrentías, es decir, sobre las láminas de agua
que circulan la superficie en una cuenca de drenaje. Tal situación ocurre porque los intermitentes
cauces creados invaden las franjas del terreno, cuya magnitud crece exponencialmente, así
también la ocupación de terrenos con alto grado de susceptibilidad geológica, como ya se ha
mencionado. La disposición altamente contaminante a residuos sólidos, por el arrojamiento de
basuras indiscriminado, ha incluso detenido el sistema de alcantarillado, acompañado de esto,
depredación de los recursos de suelo, flora y fauna, en pos de la creciente tala de árboles y el uso
de combustibles altamente contaminante han determinado que toda esta problemática hace del
cerro de La Popa, más allá de un patrimonio histórico, un hábitat altamente deficiente para la
producción, incluso cuando desde el principio se había determinado que su destino era la
conservación natural de su estructura, hecho que hasta el día de hoy sigue siendo un desafío para
la comunidad y los representantes de la ciudad.
Acciones adelantadas para mitigar la problemática ambiental en el cerro de la popa.
EEPA-Cartagena viene adelantando desde el año 2005, una serie de acciones encaminadas a la
protección y restablecimiento de la composición arbórea y animal del Cerro de la Popa y Para el
año 2008, la secretaria de planeación adelantó estudios correspondientes a la elaboración de un
plan parcial para el cerro de la popa.
En el año 2010 se presentó el estudio Propuesta técnica del Macro proyecto objeto del contrato
1521 de 2009 cuyo objeto era el de “Formular el macro proyecto Urbano para La Recuperación
Integral Del Cerro de la Popa en la Ciudad de Cartagena de Indias, y Hacer el Acompañamiento
Técnico a las administraciones respectivas en la Divulgación de la ciudadanía, así como en la
presentación del proyecto ante las autoridades competentes”.
En el estudio del macro proyecto se definió al Cerro de la popa como un componente de la
urbanidad cartagenera que se caracteriza por inmensas contradicciones entre sus ventajas
ambientales y de localización y las muy deficientes condiciones de su desarrollo, no solo en el
aspecto urbanístico sino también en lo ambiental y lo social. Es decir, hay una inadecuada
relación entre el cerro y el resto de la ciudad.
Esta inadecuada relación solo ha degenerado en una ausencia de una visión que verdaderamente
proyecte e integre soluciones para el manejo de la problemática, dando lugar así a soluciones
reactivas y orientada a fenómenos aislados.
En el estudio se establece las diferentes zonas que deben ser reubicadas para lograr la
restauración de las zonas verdes del Cerro de la Popa. Estas zonas se definen tomando en cuenta
el grado de peligro de derrumbe que puedan tener y son: zonas de relocalización prioritaria y
restauración geomorfológica, zonas de relocalización recomendada, zonas de mejoramiento
integral, zonas ocupadas a consolidar urbanísticamente.
Las zonas de relocalización prioritaria.
Se definen como áreas de restricción ambiental muy alto o alto y un grado medio o bajo de
consolidación. Corresponden a asentamientos cuyo impacto es mayor debido a que la
intervención humana ha alterado seriamente la geomorfología y la capacidad de filtración y
drenaje del terreno. Debido a lo anterior, se constituyen como áreas prioritarias para la
programación de programas de restauración geomorfológica, revegetalizacion y posterior
integración a las áreas protegidas por el cerro.
Estas zonas son: Zonas bajas de la ladera oriental del Cerro de La Popa, en los barrios San
Bernardo y La María; Ladera media y alta de la Loma de Nariño; Franja de cauce y ronda de la
escorrentía que divide el barrio de Loma Fresca; Franja de talud que limita los barrios Paraíso y
República del Caribe por el occidente; Área de topografía irregular y baja ocupación al norte del
barrio Paraíso, en la cual confluyen escorrentías secundarias con el cauce principal sur-norte;
Sector noroccidental de la ladera baja de la Loma de Peyé (Barrio La María); y Zonas de más
reciente ocupación, localizadas al norte del barrio Paraíso, sobre el cauce de una escorrentía
principal.
Zonas de Relocalización Recomendada.
Corresponda a la zona de la ladera nororiental de la loma de Nariño, caracterizada por un nivel
de restricción medio, producto de su alto grado de susceptibilidad a amenazas y a la presencia de
actividad moderada y un nivel de consolidación igualmente medio. La relocalización de las
viviendas ubicadas en ese lugar permitiría revertir los efectos de la acción humana.
También está la franja de terreno del cauce de la escorrentía principal del cerro en sentido norte
sur y a la zona alta del talud que limita el barrio loma fresca por el oriente. A estas zonas se les
recomendó relocalización para restauración morfológica y a la revegetalización del cauce.
Zonas de Mejoramiento Integral.
Restricción ambiental medio y baja por amenazas de erosión y remoción en masa, sin fenómenos
activos detectadas. Son asentamientos localizados en la parte baja de las laderas oriental, sur y
occidental del cerro de la popa y a la ladera baja de la loma de Nariño. Está directamente
relacionado con los barrios de torices, la quinta, la maría y san Bernardo, estas zonas, dijo al
estudio, requieren de más estudios para determinar las acciones a tomar.
Zonas con niveles bajos de restricción ambiental con grado de consolidación bajo a medio,
corresponde a las zonas altas de los barrios Loma Fresca, la Paz y Loma de Peyé. En estas áreas
se estableció que era necesario realizar obras de mitigación.
Zonas Ocupadas a Consolidar Urbanísticamente.
Áreas con baja o muy baja susceptibilidad a amenazas de deslizamiento y no presentan
fenómenos activos, cuyo nivel consolidación es medio a alto, con infraestructura de servicios
parcial y espacio público. Corresponden a áreas específicas de los barrios de loma fresca,
paraíso, petare, republica del caribe y la paz. Son zonas que según el estudio con un tratamiento
de mejoramiento integral complementario pueden constituir un hábitat de calidad.
En el estudio se plantearon dos escenarios sobre los costos de la realización o no del macro
proyecto de restauración del Cerro de la Popa. En el primer escenario sobre la no realización se
estimó el alto costo social y ambiental que implicaría, ya que esto implicaba un aumento del
número de viviendas no aptas en esta zona en 1300 en 20 años, lo cual conllevaría al distrito a
realizar obras para adecuarlas con servicios públicos.
El segundo escenario es en el cual se realiza el proyecto, que según el estudio implicaría un alto
costo financiero, pero los beneficios en cuanto a costo social y ambiental se ven maximizados.
Los costos sociales se relacionan con el proceso de reubicación de los habitantes de la Popa. Se
dice en el estudio que el costo también estaría relacionado con un aumento en su calidad de vida
pero resulta complicado el restablecimiento de los lazos sociales que ya antes se habían logrado
con los diferentes habitantes de la zona.
También se establece como costos sociales, los posibles aumentos de los costos de movilidad
hacia sitios de trabajo y la posible disminución de ingresos de quienes realizaban sus actividades
económicas en la zona a intervenir.
Como beneficios se establece que el proyecto aumentaría la calidad de vida de los habitantes de
la popa; impacto positivo sobre bienes públicos; medio ambiente; salud; educación; seguridad y
además, puede llevar a un proceso de asignación eficiente de recursos públicos y privados.
Como externalidades positivas se estableció que el proyecto insidiaría positivamente en el
desarrollo urbanístico y económico de la ciudad, además de crear un ambiente positivo para el
desarrollo armónico del centro ampliado de Cartagena.
Todo lo anterior, había tenido origen en el plan de ordenamiento territorial del año 2001 que
tenía entre sus objetivos generales para el desarrollo del distrito había estipulado la recuperación
ecológica y paisajística del cerro de la popa; junto con la realización de un ordenamiento de sus
faldas y el favorecimiento de un desarrollo recreativo y logístico.
Para el año 2015 el Concejo Distrital elabora un proyecto que plantea crear una comisión de
estudios y proyección de La Popa. Dicha comisión iba encaminada a hacer un seguimiento,
evaluar y generar propuestas relacionadas al Cerro de la Popa.
En ese mismo año, el 31 de agosto el Tribunal Superior de Distrito de Cartagena resolvió en
segunda instancia de una acción popular interpuesta por la señora Merlys Herrera Hernández por
los constantes deslizamientos y derrumbes de tierra de La Popa, lo cual ocasionaba
taponamientos en las vías y producía grandes trancones.
En aquella providencia se resolvió ordenar al Distrito de Cartagena realizar las obras civiles que
se requirieran en su tiempo para poner fin a los deslizamientos que se producen en el barrio de la
María, entre las calles 42 y 43 y demás obras civiles que se estipularen.
Las últimas obras que se han realizado han consistido en la instalación de anclajes pero que solo
van encaminados a minimizar el riesgo de colapso y derrumbe de la totalidad del cerro.
Consideramos que el distrito ha sido negligente en la resolución de esto, pero creemos que una
situación de este tipo es inevitable ante la falta de estabilidad política en la ciudad de Cartagena y
si a eso se le añade la falta de inversión real, para ejecutar los macro proyectos y no dejarlos
como unas propuestas formales.
Al distrito le ha faltado voluntad política para sacar esto adelante, aun teniendo ya el macro
proyecto elaborado en fase 3 para la integración del cerro de la popa a todo el potencial
urbanístico de la ciudad y ahora se limita a poner paños de agua tibia para solventar la
problemática.
Nuevas propuestas para mitigar la problemática.
Si bien, la pérdida de cobertura vegetal que ha generado en el Cerro de la Popa el deterioro de los
suelos y la erosión del mismo, la reparación de tal daño no se reduce a la repoblación vegetal de
la zona, por el contrario, es un arduo proceso de reforestación integral que requiere la
concentración de las autoridades. Por ello, el Centro de Pensamiento de Cartagena y Bolívar
(2019), dentro de los lineamientos de desarrollo sostenible consagrados para la ciudad de
Cartagena, enfoca en el eje de sostenibilidad ambiental como principales ejes de preocupación
precisamente a los cuerpos de la Ciénaga de la Virgen y el Cerro de la Popa,
En el caso particular del Cerro de la Popa, se propone en el reseñado documento la
cofinanciación del Macro proyecto Urbano para la recuperación integral del Cerro a partir de la
mitigación de riesgos para la recuperación económica y reforestación, sin embargo, no se
precisan los términos en que se debería ejecutar tal recuperación.
Con el Plan de Ordenamiento Territorial de Cartagena, que además data del año 2001, se
consagró en el artículo 98 la recuperación integral del cerro de la Popa, a partir de lo cual se
diseñó la propuesta “Macroproyecto urbano para la recuperación integral del cerro de La Popa en
la ciudad de Cartagena de Indias” en el año 2010. Este informe es el último diseñado para el
tratamiento de la materia y se basa, tal como lo reseña el EPA, en seis objetivos estratégicos, que
son:
1. Definir, reforzar y/o configurar los elementos necesarios para la integración urbanística y
funcional del Cerro de la Popa con su área de influencia a través de espacios que aseguren un
entorno urbano de calidad para el desempeño de actividades económicas y prácticas culturales.
2. Asegurar la recuperación del ecosistema del Cerro de La Popa y su protección y administración
a futuro con base en criterios de sustentabilidad ambiental, social y económica, y frenar o y
revertir las dinámicas de deterioro ambiental existentes.
3. Configurar un sistema de equipamientos y de espacios públicos y colectivos de diversas escalas
para solventar las deficiencias e inequidades actuales.
4. Establecer un sistema de movilidad integral al interior de las zonas que ocupan la falda del
cerro conectado al sistema de movilidad del entorno urbano con el fin de mejorar la
accesibilidad tanto para propios como para visitantes.
5. Identificar claramente las zonas que tienen alta susceptibilidad de generar riesgos y definir los
diferentes tipos de manejo que requieren.
6. Definir las zonas cuyas características resulten adecuadas para programas de mejoramiento
integral o consolidación de usos residenciales. (Grupo de Estudios Urbanos, 2010)
La principal acción para la mitigación del daño ambiental parte de la reubicación de las familias
que se han asentado en los territorios del Cerro de la Popa, para lo que resulta necesario además
actualizar la información frente a las construcciones, que innegablemente ha aumentado desde el
diseño del Macro proyecto, sin embargo, no se han diseñado de forma reciente ningún tipo de
estrategias concretas para la intervención de esta importante zona ambiental del Distrito de
Cartagena.
CONCLUSIÓN.
A manera de conclusión podemos plasmar que la intervención de los organismos ambientales
competentes se hace necesaria para mantener la estabilidad del cerro de la popa, toda vez que
como se ha explicado a lo largo del trabajo se puede evidenciar la falta de interés que se traduce
en negligencia por parte de la administración, dado que a pesar de la difícil situación ambiental y
de sostenibilidad que está atravesando este referente turístico, no se ha logrado concretar las
estrategias necesarias para permitir su mantenimiento y lograr mitigar el impacto negativo que
está presentando el mismo, como bien mencionamos se deben adelantar acciones tendientes a
reubicar a los habitantes del cerro ya que uno de los principales problemas que afronta es
consecuencia de la excavación realizada para construcción de casas, por otro lado está la
reforestación del mismo y así recuperar el ecosistema que allí se encontraba.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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LINEAMIENTOS PARA UN DESARROLLO SOSTENIBLE EN CARTAGENA DE
INDIAS Y BOLÍVAR. Obtenido de https://nacionesunidas.org.co/docs/Lineamientos
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DE LA POPA – CARTAGENA. Obtenido de
http://observatorio.epacartagena.gov.co/gestion-ambiental/ecosistemas/la- popa/acciones-
prioritarias-para-el-cerro-de-la-popa-Cartagena/.
Grupo de Estudios Urbanos. (2010). Macroproyecto urbano para la recuperación integral
del cerro de La Popa en la ciudad de Cartagena de Indias - Producto 4 V.3 Áreas
Estratégicas. Cartagena.