CÓMO DETECTAR UN FRAUDE FINANCIERO
Los sistemas de control interno de las entidades financieras son una herramienta
fundamental para la prevención de fraudes financieros. Las entidades bancarias
confían en ellos y es que contribuyen a detectar fraudes y protegen los activos de
la organización. Además, garantizan la exactitud de la información financiera y
garantizan el cumplimiento de los requisitos y normativas legales de la misma.
Como he mencionado anteriormente, estos controles son fundamentales sin
embargo puede que no sean suficiente para evitar los fraudes financieros. Hay
que tener en cuenta además los siguientes aspectos.
Los empleados: Los trabajadores de una empresa u entidad deberán
conocer los riesgos de fraude a los que se enfrentan, pero sobre todo estar
involucrados en la lucha contra los mismos. Para ello es importante
mantener un buen clima de trabajo en el que los empleados vean
reconocido su esfuerzo e implicación.
Los sistemas de control interno como mencionaba anteriormente son muy
importantes, pero unos trabajadores concienciados lo son aún más.
Si nos paramos a pensar, no son los procesos o programas los que
cometen los fraudes sino personas que pueden trabajar en la propia
empresa y por tanto son también las que los pueden evitar.
Lo cierto es que las empresas que consideran a sus empleados como el
activo principal para la lucha contra los fraudes financieros obtienen
mejores resultados y evitan a lo largo del año muchos más fraudes
financieros.
Cuando los empleados están concienciados sobre los riesgos y
consecuencias de los delitos financieros, no solo no los cometen, sino que
muchos, al observar una conducta delictiva en otros compañeros lo
denuncian.
La formación de los empleados es fundamental para que puedan luchar
contra los fraudes financieros.
Identificar los riesgos de fraude: La empresa debe conocerlos para saber a
lo que se enfrenta. Muchas empresas tienden a prever las pérdidas de
fraudes basándose en las pérdidas de año anterior y este método no tiene
en cuenta la naturaleza dinámica de los fraudes financieros.
Utilizar programas informáticos que permitan identificar patrones de
conducta inusuales que puedan corresponder a actividades fraudulentas.
Esto es imprescindible para poder estar protegido.
Una vez el programa detecta patrones de conducta sospechosos estos
deben de analizarse para comprobar si efectivamente se trata de fraudes
financieros o no.
Kiting: Este fraude se conoce como el ocultamiento de una falta de efectivo
mediante la sobrevaloración del efectivo aprovechando los periodos de
transferencias entre cuentas. También se conoce como tejedera.
La falsificación se realiza cuando un cheque es expedido por un empleado
sin la autorización adecuada y éste es robado y cobrado por otra persona
posiblemente con una identificación falsa.
La falsificación: La falsificación también puede ser total, es decir, que la
persona que va a realizar la actividad fraudulenta falsifique por completo
este documento. Puede realizarse mediante muy diversos métodos.
Kiting: Este fraude se conoce como el ocultamiento de una falta de efectivo
mediante la sobrevaloración del efectivo aprovechando los periodos de
transferencias entre cuentas. También se conoce como tejedera.
La falsificación se realiza cuando un cheque es expedido por un empleado
sin la autorización adecuada y éste es robado y cobrado por otra persona
posiblemente con una identificación falsa.
La falsificación: La falsificación también puede ser total, es decir, que la
persona que va a realizar la actividad fraudulenta falsifique por completo
este documento. Puede realizarse mediante muy diversos métodos.
Kiting: Este tipo de fraude con cheques utiliza una combinación
del tiempo entre el depósito de un cheque y su presentación para su pago por
el banco y la buena voluntad del banco receptor para anticipar los fondos contra
el balance no cobrado. En muchos esquemas de kiting, varias cuentas son
manipuladas cuidadosamente en diferentes bancos para hacer aparecer que
el comportamiento de la cuenta es predecible y de bajo riesgo por lo que tienta
al banco a anticipar los retiros contra fondos aún no cobrados. Dado que
muchas de las cuentas de negocios honestos operan con balances de cuentas
al descubierto o escasos, con frecuencia es difícil detectar el verdadero
esquema del kiting. Al dejarlos pasar sin detectarlos, los kitings pueden
acarrear importantes pérdidas a los bancos.
Falsificación: Para un negocio, la falsificación típicamente tiene lugar
cuando un empleado expide un cheque sin la adecuada autorización. Los
delincuentes roban un cheque, lo endosan y lo presentan para su pago en una
compra local o en el banco en la ventanilla del cajero, utilizando probablemente
una falsa identificación personal. La falsificación también puede significar la
fabricación completa de un cheque utilizando equipo de impresión de escritorio
actualmente disponible, consistente en una computadora personal, scanner,
software sofisticado y una impresora láser de alto grado o simplemente
duplicando un cheque con fotocopiadoras de color avanzadas.
Alteración: La alteración principalmente se refiere a la utilización de
químicos y solventes tales como acetona, líquido de frenos y removedor de
manchas o modificando la escritura a mano y la información del cheque.
Cuando esto se realiza en lugares específicos en el cheque tales como el
nombre del beneficiario o la cantidad, se llama alteración de un lugar, cuando
se intenta borrar la información de la totalidad del cheque, se llama "lavado del
cheque".
Robo de cheques: Una manera de atacar la cuenta de cheques de
otra persona es robar, o de alguna otra manera apropiarse indebidamente del
cheque correspondiente a la cuenta. Esto puede ocurrir mediante la búsqueda
de cheques en el correo, o mediante la infiltración en una casa o negocio, en el
lugar en donde se guardan los cheques. A veces, unos cuantos cheques son
utilizados como base de la falsificación. Sin métodos de detección apropiados,
los cheques pasan sin ser descubiertos hasta que él cuenta habiente lo advierte
al revisar su estado de cuenta al final del mes.
Colgado de Papeles: Este problema principalmente tiene que ver con las
personas que intencionalmente emiten cheques contra cuentas que ya están
cerradas (propias o de otros).
Lavado de dinero: Es el dinero que se ha obtenido por actividades ilegales
y que necesita ser incorporado al sistema bancario de manera que pueda ser
movilizado eficientemente de un lugar a otro y guardado en forma segura.
Efectivo (dinero en efectivo, órdenes de pago, cheques de viajero, etc.) Una
variedad sin fin de esquemas se ha desarrollado con el propósito de
"estructurar" y "lavar" dinero en el proceso de convertir los fondos de "sucios" a
"limpios". El mayor riesgo para un banco está en el potencial para la
complicidad y violación de los requerimientos de la Ley del Secreto Bancario.
Fraudes con Cuentas Nuevas: Las cuentas de cheques se abren
fácilmente debido a que la mayoría de los bancos están ansiosos de tener
más clientes. La facilidad con la que los documentos de identidad pueden ser
falsificados, las limitaciones impuestas por las disposiciones de la Ley de
Privacía y el costo de investigar los antecedentes o la confiabilidad de los
cheques contribuyen a facilitar que se lleven a cabo las fraudes con cuentas
nuevas. Una vez que una nueva cuenta es abierta y se establece un bajo perfil
de riesgo de esta actividad, el delincuente defraudador puede llevar a cabo una
amplia variedad de diferentes esquemas de fraudes.
Malversación: Cualquiera que tenga un fácil acceso a las cuentas financieras tiene
el potencial para llevar a cabo la malversación. Las cuentas del banco ó la cuenta
de los clientes del banco pueden ser atacadas. Los métodos usados para la mal.
QUIEN ASUME LOS FRAUDES Y LAS ESTAFAS
El riesgo operativo, reputacional y la imagen corporativa, se ven afectados
severamente por causa del fraude, el elevado costo de los seguros de vehículos
debido a los accidentes ficticios, los costes en los seguros de siniestros, por la
cantidad de fraudes en reclamos etc. El fraude ha encarecido el coste del crédito,
los bancos y entidades financieras tienen que cobrar mucho más por intereses en
préstamos, porque deben proteger sus capitales ante el inminente fraude. Las
tarjetas de crédito calculan sus altísimos intereses y penalidades, en las posibles
pérdidas por falta de pago y fraudes con las tarjetas.
Pero, ¿quién paga las consecuencias del fraude? En primer lugar, los directivos
en muchas formas, empezando por su reputación y por la pérdida de confianza
por parte de los accionistas y de sus mismos colegas. Por otro lado, los
empleados, quienes se ven afectados por la desmoralización que un fraude
genera en un grupo de trabajo y los auditores, quienes muchas veces no han
podido o no han sabido reconocer los indicios de fraude. También los accionistas
pagan las consecuencias por el efecto de un fraude en los resultados financieros,
en el valor de la empresa y en la imagen de la misma en el mercado. Cuando una
empresa queda marcada con el fraude, prácticamente es la "pena de muerte
corporativa.
ASEGURADORAS
Ahora bien, en el contrato de seguro encontramos dos partes: una, el asegurador,
quien asume los riesgos que pueda sufrir el patrimonio del tomador del seguro y lo
hace a cambio de una contraprestación económica denominada prima, y, la otra,
el tomador del seguro, quien traslada estos riesgos a la aseguradora con el
propósito de evitar el detrimento patrimonial que pueda acarrearle la realización
del riesgo, es decir, el siniestro.
El “Phishing” es el acto de intentar adquirir información confidencial de forma
fraudulenta como nombres de usuario, contraseñas, detalles de tarjetas de crédito
u otra información bancaria (y a veces, indirectamente, dinero) haciéndose pasar
por una entidad confiable en una comunicación electrónica.