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SILABAS

En 3 oraciones o menos: El resumen describe un ejercicio en el que se pide separar por sílabas un pasaje de la novela "El Reino de éste Mundo" de Alejo Carpentier. Se debe subrayar los diptongos en azul, los triptongos en negro y los hiatos en rojo. También se pide realizar el mismo ejercicio con un texto sobre el sistema económico de la página 36 a 45.
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En 3 oraciones o menos: El resumen describe un ejercicio en el que se pide separar por sílabas un pasaje de la novela "El Reino de éste Mundo" de Alejo Carpentier. Se debe subrayar los diptongos en azul, los triptongos en negro y los hiatos en rojo. También se pide realizar el mismo ejercicio con un texto sobre el sistema económico de la página 36 a 45.
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EJERCICIO 01

SEPARACIÓN POR SÍLABAS

DIPTONGO, TRIPTONGO Y HIÁTO

En el siguiente fragmento del libro “El Reino de éste Mundo” de Alejo Carpentier, realizar
separación de sílabas: con color azul, subraye los diptongos; con color negro, subraye los
triptongos y con rojo, los hiatos.

Ti Noel comprendió obscuramente que aquel repudio de los gansos era un castigo a su cobardía.
Mackandal se había disfrazado de animal, durante años, para servir a los hombres, no para
desertar del terreno de los hombres. En aquel momento, vuelto a la condición humana, el anciano
tuvo un supremo instante de lucidez. Vivió, en el espacio de un palpito, los momentos capitales de
su vida; volvió a ver a los héroes que le habían http//:amauta.lahaine.org 51 revelado la fuerza y la
abundancia de sus lejanos antepasados del África, haciéndole creer en las posibles germinaciones
del porvenir. Se sintió viejo de siglos incontables. Un cansancio cósmico, de planeta cargado de
piedras, caía sobre sus hombros descarnados por tantos golpes, sudores y rebeldías. Tí Noel había
gastado su herencia y, a pesar de haber llegado a la última miseria, dejaba la misma herencia
recibida. Era un cuerpo de carne transcurrida. Y comprendía, ahora, que el hombre nunca sabe
para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su
vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre
ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del
hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse Tareas. En el Reino de los
Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita
despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de
penas y de Tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el
hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este Mundo. Ti Noel
subió sobre su mesa, castigando la marquetería con sus pies callosos. Hacia la ciudad del Cabo el
cielo se había vuelto de un negro de humo de incendios como la noche en que habían cantado los
caracoles de la montaña y de y de la costa. El anciano lanzó su declaración de guerra a los nuevos
amos, dando orden a sus súbditos de partir al asalto de las obras insolentes de los mulatos
investidos. En aquel momento, un gran viento verde, surgido del Océano, cayó sobre la Llanura del
Norte, colándose por el valle del Dondón con un bramido inmenso. Y en tanto que mugían toros
degollados en lo alto del Gorro del Obispo, la butaca, el biombo, los tomos de la enciclopedia, la
caja de música, la muñeca, el pez luna, echaron a volar de golpe, en el derrumbe de las últimas
ruinas de la antigua hacienda. Todos los árboles se acostaron, de copa al sur, sacando las raíces de
la tierra. Y durante toda la noche, el mar, hecho lluvia, dejó rastros de sal en los flancos de las
montañas. Y desde aquella hora nadie supo más de Ti Noel ni de su casaca verde con puños de
encaje salmón, salvo, tal vez, aquel buitre mojado, aprovechador de toda muerte, que esperó el
sol con las alas abiertas: cruz de plumas que acabó por plegarse y hundir el vuelo en las espesuras
de Bois Caimán.
Debes realizar éste mismo ejercicio con el texto “Guía 1: el sistema económico” de la página 36 a
la 45

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