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Arqueología de Carne y Hueso - 2 de Politis

Los arqueólogos intentan deducir información sobre sociedades pasadas a partir de objetos encontrados. Estudian las sociedades Nukak y Hoti de América del Sur para comprender mejor cómo estas sociedades interactúan con el medio ambiente y cómo sus creencias cosmológicas influyen en actividades como la caza. El estudio de estas sociedades puede ayudar a los arqueólogos a interpretar restos del pasado e inferir cómo las restricciones alimenticias y la cosmovisión afectaban las sociedades antiguas.

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Arqueología de Carne y Hueso - 2 de Politis

Los arqueólogos intentan deducir información sobre sociedades pasadas a partir de objetos encontrados. Estudian las sociedades Nukak y Hoti de América del Sur para comprender mejor cómo estas sociedades interactúan con el medio ambiente y cómo sus creencias cosmológicas influyen en actividades como la caza. El estudio de estas sociedades puede ayudar a los arqueólogos a interpretar restos del pasado e inferir cómo las restricciones alimenticias y la cosmovisión afectaban las sociedades antiguas.

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Arqueología de carne y hueso- Gustavo Politis

Cuando los arqueólogos encuentran objetos en la superficie del suelo, enterrados o aflorando de una barranca, tratan
de deducir de ellos información sobre la gente que los hizo. Intentan por diferentes medios-cada vez más complejos-
que esos objetos y el sitio en que los encontraron sean lo más elocuentes posibles sobre la conducta de las sociedades
del pasado, para poder reconstruir la trayectoria histórica de la humanidad y explicar la complejidad del fenómeno
humano. Sin embargo, los objetos no hablan por si mismos y solo se transforman en información cuando los
investigadores encuentran la manera de decodificar los datos que contienen. Cualquiera sea el caso, siempre debe
aplicarse un método que permita inferir de la manera más adecuada y objetiva posible la información que encierran las
cosas encontradas y las capas de suelo que las contienen o cubren. Generalmente, esto suele hacerse con los restos de
actividades ordinarias de gente de otros tiempos que, en casi todos los casos, no tenía escritura. Suelen ser restos que
quedaron olvidados sin ningún ánimo de trascendencia, resultado de acciones cotidianas y simples. En todo el mundo
abundan tales testimonios no intencionales de sociedades extintas.

¿Cómo pueden los arqueólogos obtener información sobre las sociedades del pasado? Los caminos son varios, todos
difíciles, basados en principio, en razonamientos analógicos. En otras palabras, transfieren información de algo más
conocido hacia algo menos conocido, sobre la base de que haya elementos comunes que permitan la transferencia.

¿Dónde encontrar fuentes de analogía? Las sociedades se extinguieron y ningún pueblo actual es igual. La inmensa
mayoría de las sociedades indígenas del mundo actual está inmersa en irreversibles procesos de modernización, que
arrasaron con sus formas originales de vida. De todos modos, aun quedan algunas sociedades que conservan gran parte
de sus tradiciones y conductas, a pesar de no vivir completamente aisladas.

En América hay dos que resultan especialmente interesantes y pueden ser de gran ayuda para la interpretación
arqueología, sobre todo de los grupos nomadas, o cazadores y recolectores, del pasado. Una es la nukak en la Amazonia
colombiana, la otra es la hoti, en la Guayana venezolana. Ambas han sido objeto de estudio etnoarqueologicos en los
últimos años.

Los Nukak

 Caza de animales silvestres, sobretodo los monos. Otros animales como el jaguar, el venado y el tapir no se
cazan o comen. Esto porque son considerados espíritus ancestrales y poderosos que usan la piel de estos
mamíferos para salir al mundo intermedio (Sacralización).
 Cosmología: universo dividido en tres planos superpuestos.
Arriba: universo donde habitan el sol y la luna. También viven los espiritus principales de todos los Nukak que
han muerto. C/ persona tiene tres espiritus, los otros dos van a lugares diferentes,
Yoherat (“la claridad”): se dirige al subsuelo del nivel intermedio en donde se encuentra “la casa del tapir”. A
pocos metros de la superficie de la tierra. A la noche los animales salen de él por los salados.
Nemep (“la oscuridad”): mientras la persona está viva se manifiesta en la sombra del cuerpo a través de una
materialidad bi-dimensional. Cuando un Nukak muere, queda en la superficie, en el mundo intermedio;
habitando los arboles sagrados y por las noches sale a molestar a la gente.
Abajo: un plano profundo y lejano en donde moran espiritus poderosos. Solo los chamanes muy fuertes pueden
viajar hasta allí durante los sueños, pero siempre corren el peligro que su propia alma quede atrapada.
Los Hotis
 Universo dividido en planos y naturaleza controlada por espiritus poderosos con los cuales hay que
negociar diariamente la existencia cotidiana.
 No tienen una marcada jerarquía entre sus miembros y los jefes, los cuales tienen un poder limitado y
consensuado. No acumulan riquezas ni bienes y las redes solidarias son muy estrechas. Ninguno de sus
miembros le falta sustento y abrigo.
Los seres humanos no se encuentran en ninguna escala superior en el orden natural sino que están articulados
con todos los componentes del mundo: animales, plantas, rocas y rasgos naturales diversos. C/ uno de ellos
tiene su espíritu o su “dueño” con los cuales hay que negociar mediante rituales cotidianos. Están tan
integrados al ambiente que no necesitan controlar ni poner la naturaleza a su servicio.
¿De qué manera, ante la aridez de los restos arqueológicos, pueden estos patrones de racionalidad diferentes de la
occidental ayudarnos a comprender el pasado? Para empezar revelan algo muy común en todas las sociedades
indígenas del presente y, seguramente también, en las del pasado: la explotación de la fauna está fuertemente
condicionada por la cosmología. En estas sociedades, en las que muchos animales son sagrados y otros son impuros,
debemos esperar que no se cace cualquier presa que se cruce en el sendero, ni que se coma cualquier trozo de carne
que se tenga delante.

Las restricciones alimenticias probablemente fueron muy frecuentes en las sociedades del pasado, aunque basadas en
razones diversas. Incluso existieron en el mundo occidental antiguo.

Los indígenas amazónicos nos enseñan que algunas presas, potencialmente muy nutritivas, relativamente abundantes y
fáciles de cazar, están prohibidas. Esa prohibición no se relaciona con un refinado manejo del ambiente para proteger a
especies supuestamente escasas, sino que se debe explicar como consecuencia de una cosmología que considera a los
animales de la misma jerarquía que los humanos, y no como un conjunto viviente de alimentos que pueden ser
consumidos.

Los nukak y los hotis muestran un aspecto poco conocido del espectro de variabilidad del género humano. Es difícil
imaginar un pasado desconocido, pero mucho más difícil aun es demostrar que ese pasado imaginado fue real. Ambos
no son el pasado imaginado, pero nos entregan claves para imaginarlo y para intentar identificarlo en los restos
arqueológicos.

¿Qué es la etnoarqueología? Subdisciplina de la arqueología y la antropología social que obtiene información de las
sociedades contemporáneas para interpretar los restos de las culturas del pasado. En otras palabras, los
etnoarqueologos miran las conductas de los indígenas de hoy con ojos de arqueólogos, interesándose no solo por sus
actividades, sino sobre todo por los desechos materiales de su conducta.

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