LA PLACA AFRICANA Y SU POSIBLE DVISION.
placa africana
La placa africana es una gran placa tectónica, una de las muchas que cubren la superficie de la
Tierra. Las placas tectónicas flotan en la superficie del magma líquido caliente del manto de la
Tierra como trozos de hielo en un lago. La placa africana constituye una gran parte de la corteza de
la Tierra e incluye no sólo el continente de África, sino también grandes cantidades de los océanos
Atlántico e Índico.
placa africana
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PAISAJES AFRICA
Para expo.
Definición de problemática
Imágenes
Sustento epistemológico
Ruta metodológica.
laca Africana
Placa tectónica continental que abarca el continente africano y que se extiende hacia el oeste
hasta la dorsal mesoatlántica. Limita al norte con las placas Euroasiática y Arábiga, al este, con la
Australiana, la India y la Arábiga; al sur, con la Antártica; y al oeste, con la Sudamericana y la
Norteamericana.
Todos los límites de la placa Africana son divergentes, salvo el que mantiene con la Euroasiática.
Abarca varios bloques continentales de rocas antiguas, conocidos como cratones, los cuales
comenzaron a formar el actual continente africano durante la existencia del supercontinente
Gondwana, hace unos 550 millones de años. Estos cratones reciben los nombres de Kalahari,
Congo, Sahara y África occidental. Cada uno de ellos se divide a su vez en bloques menores.
En estos tiempos, considerando las dificultades que tendrían las plantas para poblar continentes
separados por miles de kilómetros de mar abierto, los geólogos creían que los continentes habrían
estado unidos por puentes terrestres hoy sumergidos. El astrónomo y meteorólogo alemán Alfred
Wegener (1880-1930) fue quien propuso que los continentes en el pasado geológico estuvieron
unidos en un supercontinente de nombre Pangea, que posteriormente se habría disgregado por
deriva continental. Su libro Entstehung der Kontinente und Ozeane (La Formación de los
Continentes y Océanos; 1915) tuvo poco reconocimiento y fue criticado por falta de evidencia a
favor de la deriva, por la ausencia de un mecanismo que la causara, y porque se pensaba que tal
deriva era físicamente imposible.