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Borde del Semblante en Psicoanálisis

Este documento explora el concepto de "borde de semblante" tal como fue propuesto por Jacques-Alain Miller para el VII Congreso de la AMP. El autor analiza el borde de semblante a partir de la nominación y el nombre, citando las ideas de Lacan sobre cómo el nombre introduce un cuarto elemento en el nudo borromeo y "ex-siste" más allá de la significación. Finalmente, el autor sugiere que en el discurso del analista puede surgir un nuevo estilo de significante amo, producido a través del análisis, que funcion
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Borde del Semblante en Psicoanálisis

Este documento explora el concepto de "borde de semblante" tal como fue propuesto por Jacques-Alain Miller para el VII Congreso de la AMP. El autor analiza el borde de semblante a partir de la nominación y el nombre, citando las ideas de Lacan sobre cómo el nombre introduce un cuarto elemento en el nudo borromeo y "ex-siste" más allá de la significación. Finalmente, el autor sugiere que en el discurso del analista puede surgir un nuevo estilo de significante amo, producido a través del análisis, que funcion
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Borde de semblante
Kuky Mildiner

Emilio Pettoruti. Quietud en el más allá


1956. Acrílico sobre tela. 65 x 100 cm. Rubbers Internacional. ArteBA
2012. Cortesía de ArteBA fundación.

En la Presentación del tema para el VII° Congreso de la


AMP, Jacques-Alain Miller propone "articular una
dialéctica del sentido y del goce en la experiencia
analítica y manifestar en nuestros trabajos el borde de
semblante que ubica el núcleo de goce, no borrar el
semblante sino recuperarlo." [1]
Tomaré el borde del semblante a partir de la nominación,
esto es, a partir del nombre y el acto de nombrar que este
implica.
Una referencia obligada para este tema es el curso "De la
naturaleza de los semblantes". Allí J.-A. Miller define al
semblante como "lo que hace creer que hay algo allí
donde no hay" [2]. En el camino al nudo borromeo,
perspectiva que estipula la equivalencia de los tres
registros, el semblante es una escala que nos permite
tratar juntos lo simbólico y lo imaginario. Pero, Miller
aclara, sostener que el semblante no tiene ninguna
relación con lo real sería ser nominalista, cosa que, según
Lacan, un analista nunca podría ser. ¿Cómo ubicar
entonces la relación del semblante con lo real? Un sesgo
posible es aquel que lo propone como ex-sistente a partir
del nombre.
Retomando una cita de "El despertar de la primavera"
donde Lacan ubica "….el nombre como existencia. O
sea, el semblante por excelencia" [3], J.-A.Miller afirma:
"El nombre es, sin duda, semblante, pero toda la
cuestión es que termina por ex - sistir." Y agrega "…
un nombre que ex - siste es la perfección del
semblante" [4]. Es lo que pondré a trabajar como un
modo de situar el borde del semblante.
Respecto de la ex–sistencia: sabemos que "…pasó a ser
una categoría de la última enseñanza de Lacan. Es
aquello con lo que se califica, hablando con
propiedad, lo real" [5]. La posición de la existencia se
realiza una vez que se atravesó el orden de las causas,
es decir, un orden de sentido. Esta noción modifica a la de
consecuencia ya que introduce una discontinuidad entre
el antecedente y el consecuente. Subsiste el consecuente
desarticulado y liberado del antecedente.
Es un resultado, pero un resultado que queda incluso
mientras que se borra la operación de la que resulta.
Diferente del "supuesto" que queda anudado a la
condición.
Respecto del nombre: Es en el Seminario 22, "R.S.I."
donde J. Lacan se interesa especialmente en el acto de
nombrar. ¿Que dice al respecto? "La nominación es la
única cosa de la cual estamos seguros que eso hace
agujero" [6].
"En la lingüística se distingue el ´dar nombre´, de la
comunicación". "En el nombrar la habladuría, hablando
propiamente, se anuda a algo de lo Real" [7].
Y contrapone lo que puede ser comprendido, el para
todos, de lo que está fuera de toda comprensión, el para
uno. En la comunicación estarían en primer plano: o bien
la referencia - aquello de lo que se trata - o bien el Otro a
quien uno se dirige. Mientras que en el nombrar se
cuestiona la "evidencia" de la comunicación. Lo dice de un
modo muy interesante, jugando con el equivoco: "Yo me
esfuerzo simplemente por vaciarlos (les evider), lo que no
quiere decir lo mismo, porque vaciar (vider) reposa sobre
vacío (vide) y evidencia (evidence) sobre ver (voir)" [8]. De
lo que se deduce que el nombre remite al "sin referente",
"denuncia el espejismo de la referencia" [9].
Incluso en la clase 11 de dicho Seminario ubica la
nominación como la introducción de un cuarto elemento
en el nudo. Cuarto elemento que en El Seminario, Libro
23, El Sinthome, lo referirá al sinthome. La teoría del
nombre se relaciona con las teorías de los nombres
propios y los comunes (y estos con el escrito). El nombre
propio necesita de un tratamiento lógico especial,
presenta una dificultad específica en la medida en que
resiste la traducción por funciones. En ese punto lo
relaciona con lo escrito .En el epilogo de El Seminario,
Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del
psicoanálisis, Lacan hace una diferencia entre
sus Escritos (no-para leer) y la transcripción de su
seminario, para que se lea.
Esta agudeza respecto del escrito, Lacan dice que ya ha
sido establecida antes por Joyce, quien introdujo el escrito
como no para leerlo. Y que seria mejor que se dijese "lo
intradujo", ya que hace de la palabra tráfico mas allá de
las lenguas.
Es interesante situar al respecto que en la Biblia, referido
al nombre de Dios, también se ubica éste como un escrito
de cuatro letras, en hebreo, no para leer. Se pronuncia de
maneras plurales: Adonai, Elohim, etc., pero aquello que
se escribe no se podrá leer. También en el Seminario 22 y
a propósito del tema de nombrar, Lacan habla de los
judíos que han sido muy gentiles al explicar qué es lo que
llaman padre: " Lo hacen en un punto de agujero que
incluso no podemos imaginar…´soy lo que soy….-eso es
un agujero, ¿no? Un agujero,…eso traga, y luego hay
momentos en que eso vuelve a escupir, ¿Qué? El
nombre" [10].
Respecto de esto J.A.Miller, en su curso "El desencanto
del psicoanálisis", ubica que el "sentido de la práctica no
es pensable….si no funciona el envés del psicoanálisis,
que es el discurso del amo y el amo instalado en su lugar.
Para lograr que el sujeto lo vuelva a escupir, es preciso
que en primer lugar haya sido marcado por ese
significante"[11]. Volver a escupir el nombre implica el
movimiento de un análisis. Del discurso del amo al
discurso del analista.
Si tomamos el camino que va del semblante en el
discurso del inconciente al del discurso del analista, se
pueden ubicar esos dos valores diferentes del S1. En el
discurso del inconciente, el significante amo (en el lugar
del semblante) como la gloria de una marca que se repite
y que lleva al sentido, con un modo particular de elaborar
el goce. El goce que estará siempre a través de todas las
significaciones, a través de todos los efectos de sentido,
de donde se deduce la posición subjetiva.
En el discurso analítico, "Del lado del analista, existe
hacerse el ser de abyección. Pero eso no es todo. Del
lado analizante, el Uno se admite, bien que resulte puesto
a trabajar allí. Es puesto a trabajar, ya que finalmente
resulta siendo producido" [12]. Es así que "Tal vez sea del
discurso del analista de donde puede surgir otro estilo de
significante amo" [13].
Creo que "volver a escupir el nombre" se podría pensar,
en este sentido, como el surgimiento de otro estilo de S1.
Implica un volver a "los fundamentos" a la vez que un acto
de invención.
Entonces es a ese S1, como nombre
"producido","escupido" en el discurso del analista, S1 que
no llama a la significación, sino efecto de las vueltas
dichas en un análisis, al que podemos ubicar como
nombre que ex siste como borde de semblante singular.
Un nombre producido, al tornarse ex-sistente, puede ser
tomado como borde de semblante.
NOTAS
1. http://www.elp-debates.com/e-
textos/hacia_VII_congreso_JAM.prn.pdf
2. Miller, J.A., De la naturaleza de los semblantes, Editorial Paidos,
Bs.As., 2002, Pág. 17.
3. Lacan, J.,"El despertar de la primavera", en Intervenciones y textos 2,
Editorial Manantial, 1993, Pág.112.
4. Miller, J.A., Ídem (1), Pág. 21.
5. Miller, J.A, "La ex –sistencia", en Lo real y el sentido, colección Diva,
Bs.As., 2003, Pág.52.
6. Lacan, J, Seminario 22, "R.S.I." Inédito. Clase 10.
7. Ídem (5)
8. Ídem (5), Clase 7.
9. Laurent, E.," Sans referente" en Papers numero 1, febrero 2009.
10. Lacan, J., Idem (5), clase 10.
11. Miller, J.A., "El desencanto del psicoanálisis" (inédito)
12. Laurent, E., "La carta robada y el vuelo sobre la letra". En Síntoma y
nominación, Colección Diva, Bs..As., Pág. 171.
13. Lacan, J., El Seminario, Libro 17, El Reverso del Psicoanálisis,
Ediciones Paidos, Bs.As., 1992.Pág. 190.

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