0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas6 páginas

Licencia Ambiental en Colombia: Resolución ANLA

La resolución otorga o niega una licencia ambiental para un proyecto. Considera los principios de protección ambiental establecidos en la Constitución y la ley, así como los posibles impactos del proyecto reportados en el estudio de impacto ambiental. Luego de evaluar la información presentada y considerando el marco legal, la autoridad ambiental toma la decisión de otorgar o negar la licencia.

Cargado por

Karen Trujillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas6 páginas

Licencia Ambiental en Colombia: Resolución ANLA

La resolución otorga o niega una licencia ambiental para un proyecto. Considera los principios de protección ambiental establecidos en la Constitución y la ley, así como los posibles impactos del proyecto reportados en el estudio de impacto ambiental. Luego de evaluar la información presentada y considerando el marco legal, la autoridad ambiental toma la decisión de otorgar o negar la licencia.

Cargado por

Karen Trujillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

República de Colombia

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible

AUTORIDAD NACIONAL DE LICENCIAS AMBIENTALES - ANLA

RESOLUCIÓN N° 01234

(marzo 30 de 2020)

“Por la cual se otorga/niega una Licencia Ambiental y


se toma otras disposiciones”
LA DIRECTORA GENERAL DE LA AUTORIDAD NACIONAL DE LICENCIAS
AMBIENTALES – ANLA
En uso de las funciones delegadas por el Ministro mediante la Resolución 1393 de agosto
8 de 2007, en especial con fundamento en los preceptos determinados por la ley 99 de
1993, la ley 790 de 2002, el Decreto 216 de 2003, el Decreto 3266 de 2004, el Decreto
1220 de 2005, Decreto 216 de 2013 y,

CONSIDERANDO

Que el artículo octavo de la Carta Política determina que “es obligación del Estado y de las
personas proteger las riquezas culturales y naturales de la nación”.

A su vez el artículo 79 ibídem establece que “todas las personas tienen derecho a gozar de un
ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que puedan
afectarlo.”

Que el artículo 80 de nuestra Carta Política, dispone para el Estado la obligación de planificar el
manejo y aprovechamiento de los recursos naturales, para garantizar su desarrollo sostenible, su
conservación, restauración y sustitución. Además deberá prevenir y controlar los factores de
deterioro ambiental, imponer las sanciones legales y exigir la reparación de los daños causado.

De conformidad con el artículo 42 del Decreto 2811 de 1974, “(…) Pertenecen a la nación los
recursos naturales renovables y demás elementos ambientales regulados por este Código que se
encuentren dentro del territorio Nacional, sin perjuicio de los derechos legítimamente adquiridos
por particulares y de las normas especiales sobre baldíos…” “el literal h) del artículo 45 del Decreto
2811 de 1974, la Administración “velará para que los recursos naturales renovables se exploten en
forma eficiente, compatible con su conservación y acorde con los intereses colectivos…”
El artículo 9º del Decreto 2811 de 1974 establece lo siguiente en relación con el uso y
aprovechamiento de recursos naturales renovables

Siguiendo la Declaración de Río de Janeiro, la Ley 99 de 1993, dentro de los Principios Generales
Ambientales, menciona los siguientes:

“Artículo 1º.- Principios Generales Ambientales. La política ambiental colombiana seguirá los
siguientes principios generales: (…)

11. Los estudios de impacto ambiental serán el instrumento básico para la toma de decisiones
respecto a la construcción de obras y actividades que afecten significativamente el medio
ambiente natural o artificial. (…)” Concretamente, en relación con el principio 11, el artículo 57 de
la Ley 99 de 1993 establece:

“Artículo 57º.- Del Estudio de Impacto Ambiental. Se entiende por Estudio de Impacto Ambiental
el conjunto de la información que deberá presentar ante la autoridad ambiental competente el
peticionario de una Licencia Ambiental.

El Estudio de Impacto Ambiental contendrá información sobre la localización del proyecto y los
elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos del medio que puedan sufrir deterioro por la
respectiva obra o actividad, para cuya ejecución se pide la licencia, y la evaluación de los impactos
que puedan producirse. Además, incluirá el diseño de los planes de prevención, mitigación,
corrección y compensación de impactos y el plan de manejo ambiental de la obra o actividad (…).”

En el mismo sentido el Impacto ambiental, la sentencia T-251 de 1993, proferida por la Corte
expresa lo siguiente:

“…El crecimiento económico, fruto de la dinámica de la libertad económica, puede tener un alto
costo ecológico y proyectarse en una desenfrenada e irreversible destrucción del medio ambiente,
con las secuelas negativas que ello puede aparejar para la vida social. La tensión desarrollo
económico conservación y preservación del medio ambiente, que en otro sentido corresponde a la
tensión bienestar económico - calidad de vida, ha sido decidida por el Constituyente en una
síntesis equilibradora que subyace a la idea de desarrollo económico sostenible consagrada de
diversas maneras en el texto constitucional.”

Que la protección al medio ambiente corresponde a uno de los más importantes cometidos
estatales, es deber del Estado garantizar a las generaciones futuras la conservación del ambiente y
la preservación de los recursos naturales. De ahí el objeto para crear el Ministerio de Ambiente y
Vivienda Territorial como organismo rector de la gestión ambiental y de los recursos naturales, al
que corresponde impulsar una relación de respeto entre el hombre y la naturaleza y definir la
política ambiental de protección, conservación y preservación.

Que mediante el Título VIII de la Ley 99 de 1993 se establecieron las disposiciones generales que
regulan el otorgamiento de las licencias y permisos ambientales, estableciendo las competencias
para el trámite de otorgamiento de licencias en el Ministerio de Ambiente, Corporaciones
Autónomas Regionales y eventualmente en municipios y departamentos por delegación de
aquellas.

Esta competencia general tiene su fundamento en el artículo 51 de la Ley 99 de 1993:


“ARTÍCULO 51. COMPETENCIA. Las Licencias Ambientales serán otorgadas por el Ministerio del
Medio Ambiente, las Corporaciones Autónomas Regionales y algunos municipios y distritos, de
conformidad con lo previsto en esta Ley.

En la expedición de las licencias ambientales y para el otorgamiento de los permisos, concesiones


y autorizaciones se acatarán las disposiciones relativas al medio ambiente y al control, la
preservación y la defensa del patrimonio ecológico, expedidas por las entidades territoriales de la
jurisdicción respectiva.”

Que de conformidad con el numeral 15 del artículo 5º de la ley 99 de 1993, corresponde a esta
Cartera evaluar los estudios ambientales, y decidir sobre el otorgamiento o no de la Licencia
Ambiental solicitada.

El proceso de licenciamiento se halla expresamente reglado y su exigencia no obedece al arbitrio


de la autoridad ambiental competente, sino a la debida aplicación de la normatividad ambiental
vigente.

Que en lo referente al uso, aprovechamiento y afectación de recursos naturales, durante el


desarrollo de proyectos, obras y actividades sujetos a licencia ambiental, el inciso segundo del
artículo 2.2.2.3.1.3. del Decreto 1076 de 2015, concordante con el artículo 132 del Decreto 2150
de 1995, dispone que “...la licencia ambiental llevará implícitos todos los permisos, autorizaciones
y/o concesiones para el uso, aprovechamiento y/o afectación de los recursos naturales renovables
que sean necesarios por el tiempo de vida útil del proyecto, obra o actividad...”

Al respecto la Corte Constitucional en Sentencia C-035 del 27 de enero de 1999 con ponencia del
Magistrado Antonio Barrera Carbonell, señaló:

“La licencia ambiental es obligatoria, en los eventos en que una persona natural o jurídica, pública
o privada, debe acometer la ejecución de obras, el establecimiento de industrias o el desarrollo de
cualquier actividad susceptible de producir deterioro grave a los recursos naturales renovables o al
ambiente o introducir modificaciones considerables o notorias al paisaje. (…)

La licencia ambiental consiste en la autorización que la autoridad ambiental concede para la


ejecución de una obra o actividad que potencialmente puede afectar los recursos naturales
renovables o el ambiente.

La licencia habilita a su titular para obrar con libertad, dentro de ciertos límites, en la ejecución de
la respectiva obra o actividad; pero el ámbito de las acciones u omisiones que aquél puede
desarrollar aparece reglado por la autoridad ambiental, según las necesidades y conveniencias que
ésta discrecional pero razonablemente aprecie, en relación con la prevención, mitigación,
corrección, compensación y manejo de los efectos o impactos ambientales que la obra o actividad
produzca o sea susceptible de producir. De este modo, la licencia ambiental tiene indudablemente
un fin preventivo o precautorio en la medida en que busca eliminar o por lo menos prevenir,
mitigar o reversar, en cuanto sea posible, con la ayuda de la ciencia y la técnica, los efectos nocivos
de una actividad en los recursos naturales y el ambiente.

Como puede observarse, la licencia es el resultado del agotamiento o la decisión final de un


procedimiento complejo que debe cumplir el interesado para obtener una autorización para la
realización de obras o actividades, con capacidad para incidir desfavorablemente en los recursos
naturales renovables o en el ambiente

A su vez el artículo 49 de la Ley 99 de 1993 concordante con el inciso primero del artículo tercero
del Decreto 1220 de 2005, indica que “la ejecución de obras, el establecimiento de industrias o el
desarrollo de cualquier actividad, que de acuerdo con la ley y los reglamentos, pueda producir
deterioro grave a los recursos naturales renovables o al medio ambiente o introducir
modificaciones considerables o notorias al paisaje requerirán de una licencia ambiental.”

Que según el numeral 9º del artículo 52 de la Ley 99 de 1993 en concordancia con el numeral 13
del artículo 8º del Decreto 1220 de 2005 este Ministerio otorgará de manera privativa la Licencia
Ambiental a los proyectos que afecten el Sistema de Parques Nacionales Naturales.

El Decreto 622 de1.977 contiene los reglamentos generales aplicables al "conjunto de áreas"
denominadas e identificadas con el nombre de Sistema de Parques Nacionales Naturales con
valores excepcionales para el patrimonio nacional, que debido a sus características naturales y en
beneficio de los habitantes de la nación, se reserva y declara dentro de alguno de los tipos de
áreas definidas y en el artículo 329 del Decreto 2811 de 1.974.

El Parque Nacional Natural Tayrona, estratégicamente localizado como parte de la ecorregión de


la Sierra Nevada de Santa Marta, es uno de los sectores del Caribe que encierra en un área
reducida, la mayor diversidad ambiental del litoral americano.

En 1982, la UNESCO, dentro del Programa MAB, declara la Reserva de Biosfera de la Sierra Nevada
de Santa Marta, identificada como prioritaria por los bienes y servicios ambientales que presta, los
cuales garantizan el desarrollo socioeconómico regional y por ser territorio ancestralmente
ocupado por grupos indígenas. Dentro de esta Reserva de Biosfera está incluido el Parque
Tayrona, reafirmando la importancia de esta región en términos de conservación y del desarrollo
regional.

Que los estudios recientes realizados por el Instituto Alexander Von Humboldt sobre la cobertura
actual de los bosques secos en el país, estiman que solo existe cerca del 1.5% de la cobertura
original, encontrando que los bosques del Tayrona presentan las mejores condiciones de
conservación y sus características estructurales muestran una mínima intervención humana.

Que el área fue declarada como Parque Nacional en el año de 1964 por medio de la Resolución No
191 del INCORA, la cual fue modificada a través del Acuerdo No 04 de 1969, aprobado por la
Resolución Ejecutiva del INDERENA No 292 del mismo año, tiene una extensión de 15.000
hectáreas, de las cuales 3.000 Ha son de franja marina.

Teniendo en cuenta que el proyecto se desarrolla dentro del área de parques nacionales naturales
es menester traer a colación lo dicho por la Honorable corte constitucional en la Sentencia C-746
de 2012, la cual manifestó lo siguiente:

“(…) la Corte concluye que el Sistema de Parques Nacionales Naturales es un conjunto de áreas de
diverso tipo: (i) que tiene un valor excepcional y que se reserva en beneficio de los habitantes del
territorio colombiano y de la humanidad; (ii) que representa características y condiciones
especiales y sus componentes han sido clasificados atendiendo la siguiente tipología: parque
nacional, reserva natural, área natural única, santuario de fauna, santuario de flora y vía parque
(Decreto 2811/1974 art. 329), cada una con un régimen de manejo particular según sus
características especiales; (iii) cuyos componentes son reservados y delimitados por la autoridad
nacional competente, y su administración y manejo corresponde a la Unidad Administrativa
Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales (Decreto 2371/2010 art. 11); (iv) que está
protegido de forma especial por la Constitución en los artículos 8, 63, 79 y 80 y por los tratados
internacionales, en especial el Convenio sobre la diversidad biológica aprobado en la Ley 165 de
1994; (v) que se encuentra sometido a un régimen jurídico propio acorde con las finalidades
específicas de conservación y protección, y en el que las únicas actividades permitidas son
conservación, investigación, educación, recreación pasiva, cultura, y recuperación y control
(Decreto 2811/1974 art. 332); (vi) cuyos componentes tienen el carácter de inembargables,
imprescriptibles e inalienables; (viii) que desde una perspectiva macro-ecológica es entendido
como un factor imprescindible del desarrollo sostenible, en tanto presta servicios ambientales de
primer orden, sirve para proteger la biodiversidad y para atenuar los efectos del calentamiento
global; (ix) de propiedad mixta, en la medida en que la titularidad de los derechos de dominio
sobre los territorios que lo integran puede recaer en el Estado o en particulares; en este último
caso, la propiedad opera bajo un régimen jurídico especial: su titular no puede enajenar sus
derechos y se debe allanar a las finalidades del sistema y a las actividades allí permitidas; y por
último, (x) cuya administración y protección le corresponde a autoridades ambientales del orden
nacional, en especial al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y a la Unidad Especial de
Parques Nacionales Naturales. “No queda duda que la conceptualización del Sistema de Parques
Nacionales Naturales responde a la configuración de un tipo específico de reserva, la cual se
constituye a su vez por distintas clases de áreas con diversas destinaciones, cuyo valor excepcional
para el patrimonio nacional, por sus características naturales, culturales o históricas, demanda una
especial protección acorde con lo previsto en los artículos 8, 63, 79 y 80 de la Constitución y en el
Convenio sobre la diversidad biológica aprobado mediante la Ley 165 de 1994.”

Que mediante Sentencia T-806 del 4 de noviembre de 2014, la Corte Constitucional dentro del
trámite revisión del fallo remitido por la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia,
argumenta entre otras cosas lo siguiente: (…)“La Sala advierte que de acuerdo con lo expuesto en
precedencia, las áreas que comprenden los Parques Naturales Nacionales constituyen un
invaluable recurso hídrico, el aire, la biodiversidad y también la belleza del paisaje que convierten
estas zonas en piezas imprescindibles del desarrollo sostenible, por lo que se encuentran
sometidos a un régimen jurídico propio acorde con las finalidades específicas de conservación y
protección, y en el que las únicas actividades permitidas son conservación, investigación,
educación, recreación pasiva, cultura, recuperación y control (Decreto 2811/1974 art. 332 ).
Además, cuenta con un sistema de propiedad mixta, en la medida en que la titularidad de los
derechos de dominio sobre los territorios que lo integran puede recaer en el Estado o en
particulares, por lo que independiente de su titular, es deber de las personas que interactúan en
su interior allanarse a las finalidades del sistema y a las actividades allí permitidas. Por tanto,
cualquier persona natural o jurídica, pública o privada que pretenda realizar una obra o actividad
susceptible de generar un daño o deterioro grave a los recursos naturales renovables o al medio
ambiente o introducir modificaciones considerables o notorias al paisaje, requerirá el estudio
ecológico ambiental previo y la obtención de la respectiva licencia ambiental, que se configura
como una autorización otorgada por la autoridad ambiental competente para la ejecución de una
obra o actividad , sujeta al cumplimiento por el beneficiario de la licencia de los requisitos que la
misma establezca en relación con la prevención, mitigación, corrección, compensación y manejo
de los efectos ambientales de la obra o actividad autorizada”. (…) (Lo subrayado por fuera de
texto).

Que es preciso señalar que dicha solicitud se adelantó por cuanto la obra se encuentra ubicada
dentro de la zona de Parques Nacionales Naturales en el Parque Nacional Natural Tayrona en la
vereda la Bonda, del municipio Santa Marta en el Departamento del Magdalena, siendo necesario
puntualizar que de conformidad con el Artículo 50 de la Ley 99 de 1993 y con el numeral 12 del
Artículo 2.2.2.3.2.2. del Decreto 1076 de 2015, cuando los proyectos, obras o actividades afecten
las áreas del Sistema de Parques Nacionales, se requiere de licencia ambiental y en tal sentido fue
ordenado en las Sentencias STL3771-2014 Radicación 52821 de la Corte Suprema de Justicia de la
Sala de Casación Laboral y la Sentencia T-806/14 de la Corte Constitucional, por lo que, la Agencia
de Infraestructura del Meta, solicitó ante esta Autoridad, la respectiva Licencia Ambiental para la
ejecución del proyecto citado.

También podría gustarte