ANALISIS DE SENTENCIA C-279/2013
Referencia: expediente D- 9324
Magistrado sustanciador: Jorge Ignacio Pretelt Chaljub
DEMANDA DE INCONSTITUCIONALIDAD CONTRA NORMA SOBRE
JURAMENTO ESTIMATORIO EN CODIGO GENERAL DEL PROCESO-
Procedencia por cumplimiento de requisitos
En este presente caso se demanda el artículo 206 de la ley 1564 de 2012, en ella
queda establecido con precisión el objeto demandado, se señalan las razones por
las cuales la corte constitucional es competente y así como también se explica el
concepto de la violación al expresar que la exigencia de la realización de
juramento estimatorio como requisito para la admisión de la demanda vulnerada
los derechos a la administración de justicia al debido proceso y a la defensa, pues
establece la carga desproporcionada de realizar una tasación anticipada de
perjuicios que deberían poder tasarse durante el proceso y no en una etapa previa
en la cual e deberá contar con los medio económicos especiales para su
determinación.
Esta corporación considera que el cargo señalado por el autor cumple con los
requisitos indicados por la corte constitucional para configurar un cargo de
constitucionalidad toda vez que cumple las exigencias de certeza, claridad,
pertinencia y suficiencia.
ANTECEDENTES
El 24 de septiembre de 2012 en ejercicio de acción pública de inconstitucionalidad,
el ciudadano Jorge Hernan Gil Echeverri demando la inconstitucionalidad del
artículo 206 de la ley 1564 de 2012 con radicación D-9324.
Mediante auto del 5 de octubre de 2012, el magistrado sustanciador admitió la
demanda presentada contra el artículo 206 de la ley 1564 de 2012. Cumpliendo
los tramites propios de esta clase de procesos y previos el concepto del
procurador general de la nación procede la corte de decidir sobre la demanda de
la referencia.
NORMA DEMANDADA
ARTÍCULO 206. JURAMENTO ESTIMATORIO. Quien pretenda el
reconocimiento de una indemnización, compensación o el pago de frutos o
mejoras, deberá estimarlo razonadamente bajo juramento en la demanda o
petición correspondiente, discriminando cada uno de sus conceptos. Dicho
juramento hará prueba de su monto mientras su cuantía no sea objetada por la
parte contraria dentro del traslado respectivo. Solo se considerará la objeción que
especifique razonadamente la inexactitud que se le atribuya a la estimación.
Si la cantidad de excediere el cincuenta por ciento la que resulte probada se
condenara a quien la hizo a pagar a la otra parte una suma equivalente al diez por
ciento de la diferencia.
PROBLEMA JURÍDICO
El demandante considera que el artículo 206 de la ley 1564 de 2012 vulnera los
derechos a la administración de justicia al debido proceso y a la defensa, pues
establece la carga desproporcionada de realizar una tasación anticipada de
prejuicios que deberían estimarse durante el proceso y no en una etapa previa, en
la cual se deberán contar con los medios económicos especiales para su
determinación pues de lo contrario se inadmitirá a demanda, negándose el
derecho a la administración de justicia.
De acuerdo a este problema jurídico podemos formular la siguiente interrogante:
¿Se vulnera o se respeta la administración de justicia al debido proceso y a
la defensa?
En respuesta al problema jurídico y con relación a lo establecido y resuelto en esta
sentencia, así como se tiene un precedente en la sentencia C-157 de 2013,
también se declaran EXEQUIBLES los incisos desde el primero hasta el sexto del
artículo 206 de la ley en cuestión por los cargos analizados en esta sentencia.
Finalmente, las cargas procesales son aquellas situaciones instituidas por la ley
que comportan o demandan una conducta de realización facultativa, normalmente
establecida en interés del propio sujeto y cuya omisión trae aparejadas para él
consecuencias desfavorables, como la preclusión de una oportunidad o un
derecho procesal e inclusive hasta la pérdida del derecho sustancial debatido en el
proceso. Como se ve, las cargas procesales se caracterizan porque el sujeto a
quien se las impone la ley conserva la facultad de cumplirlas o no, sin que el juez
o persona alguna pueda compelerlo coercitivamente a ello, todo lo contrario de lo
que sucede con las obligaciones; de no, tal omisión le puede acarrear
consecuencias desfavorables.
La Corte especifica que el derecho constitucional de acceso a la administración de
justicia debe acompañarse con deberes obligaciones y cargas procesales que el
legislador en desarrollo de mandatos como los contenidos en el artículo 95
constitucional puede imponer a quienes acuden a la organización judicial del
Estado; deberes, obligaciones y cargas que se orientan a garantizar los principios
propios de la administración de justicia