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Recuerdos II

Este documento resume varios eventos en la vida de Gloria Contreras Humarán. Incluye la celebración del cumpleaños 15 de su prima Patricia, la visita de sus tíos Amado y María González de San Francisco, y detalles sobre la novia de su hijo Manolo, Sandra. Gloria proporciona detalles sobre las personas que asistieron a los eventos y las conversaciones que tuvo con sus familiares.
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Recuerdos II

Este documento resume varios eventos en la vida de Gloria Contreras Humarán. Incluye la celebración del cumpleaños 15 de su prima Patricia, la visita de sus tíos Amado y María González de San Francisco, y detalles sobre la novia de su hijo Manolo, Sandra. Gloria proporciona detalles sobre las personas que asistieron a los eventos y las conversaciones que tuvo con sus familiares.
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R

 E  C  U  E  R  D  O  S  ll  

MEMORIAS, POEMAS, PENSAMIENTOS Y

ACRÓSTICOS DE

GLORIA CONTRERAS HUMARÁN

1
CONCURSO PAPELES DE FAMILIA Y ALGO MÁS

Un libro más ha quedado terminado con la historia de mi vida.

Este es el quinto tomo de mi diario, en el cual se reflejan tristezas y alegrías.

Lo cotidiano de una vida que, sin corresponder a un gran personaje, cuenta con lo
maravilloso que es el existir.

El poder ver lo bello de las flores, el mar, el cielo azul, contando para todo esto con el cariño
de sus seres queridos.

Espero, pidiéndole a Dios de su bondad, seguir escribiendo por mucho tiempo más.

2
Marzo 3 de 1993. San Francisco, Cal.

Querida Gloria:

Recibí tu carta en la que me noticias tu triunfo en el concurso, ¡Bravo!. Te felicito muchísimo


por ese honor que es muy merecido por tus obras. Por mi parte, son una demostración de
sinceridad, de tu devoción y dedicación que hiciste con amor a tu tarea. ¡Olé por mi Gloria!.
Por otra parte, ya te expresé durante nuestra ligera conversación, la tristeza de la pérdida de
tu papacito Manuel (imagínate, yo era su tío antes de nacer).
Estas cosas de la vida siempre son difíciles de pasar, pero Gloria, todo pasa, y con el tiempo
queda el dulce recuerdo de aquella persona amada gravada en el corazón. La vida sigue y hay
que adaptarse a continuar con la tarea. Tú eres un poeta y tienes que continuar con tu genio
y seguir apuntando tus pensamientos, sentimientos, etc. en papel.

Gloria, muchas gracias por tus versos inspirados por éste tu nuevo encontrado tío. Me siento
muy humilde y honrado por tus palabras. María y yo acabamos de cumplir 57 años de
matrimonio y la mera verdad no se siente en la mente el tiempo, pero en el cuerpo sí. La
vamos pasando lo mejor que se puede. Quizás este año demos una pasadita por allá. Estamos
pensando en eso pero no hay nada concreto. Salúdame a quienes nos conocen y tú recibe
nuestros cariñosos saludos.
Tu tío Amado.

Abril 7 de 1993.

QUINCE AÑOS DE PATRICIA, HIJA DE MI PRIMA GRACIELA CONTRERAS.

El día 27 de marzo de 1993 se festejaron los XV años de Obdulia Patricia, hija de mi prima
Graciela Contreras y de Gerardo García. La misa de acción de gracias se llevó a cabo en la
iglesia de Corpus Christy, cita en Graciela y Noé, Colonia Guadalupe Tepeyac de esta ciudad
de México, DF., El baile se celebró en “Sociales Georgina” que se ubica por la Ave.
Talismán, y, asistió mucha gente. Patricia se veía muy bonita, llevaba un vestido color rosa
con maga larga. En la parte de la cadera llevaba un moño que se me hizo encantador. Lo que
más me impresionó fue que dicho vestido llevaba sobrefalda larga, lo cual notamos cuando
después de que terminó de bailar se la quitó y quedó un vestido a la rodilla. Tanto el vals
como los bailables (los que bailó tanto con su padre así como con sus chambelanes), los puso
mi prima Leticia Contreras hija de mi tío Ramiro. Hubo un baile de rock and Roll que me
gustó mucho.

De la familia Contreras asistió mi prima Leticia, mi primo Ramiro y Victoria, la esposa de


mi tío Ramiro. También asistí yo y mis hijos Eduardo y Manuel, así como Aída la mujer de
mi hijo Eduardo. De Guadalajara vinieron los hijos de mi primo Jorge Contreras de nombres:
Anita, Wilebaldo y Juan. Yo estuve muy contenta y bailé mucho (con mis hijos, así como
con mi primo Ramiro). La fiesta se terminó a las tres de la mañana. Mi prima Chela estuvo
muy contenta y es una fecha que jamás olvidará. No escribí esto en su oportunidad, porque
me fui a Cuernavaca a la casa de mi sobrina Hortensia Esquivel, a pasar unos días de
descanso.

3
Mayo 4 de 1993. San Francisco, Cal.
Estimada Gloria:
Dispénsame por no contestar antes, pues he estado un poco ocupado y el tiempo pasa
misteriosamente. Espero que ésta te encuentre un poco mejor con tus pesares y demás. Mi
único consejo es que sigas adelante y ocupa tu mente con pensamientos y actitudes positivas.
¡La vida sigue adelante!. Te noticio que sí vamos a estar en la capital este mes. Salimos de
San Francisco el 28 de mayo en vuelo Mexicana # 977 que llegará como a las 5.50 P.M.
Vamos a estar en casa de Estela González de Pineda y allí te esperamos para tener el gusto
de conocernos y platicar acerca de la historia de los González, Pérez, Contreras, Cárdenas,
etc. Salimos de México el 4 de junio para pasar ocho días en Zihuatanejo. Así es que me
despido y ya nos veremos después con la licencia de nuestro Dios.
Cariñosamente:
Amado y María González.

Junio 5 de 1993.

LOS TÍOS DE MI PAPÁ.

El día 28 de mayo del presente año, llegó mi tío Amado González procedente de san
Francisco, Cal. En su carta de fecha 4 de mayo del año en curso, me informó que llegaba a
las 5.50 P.M. en el vuelo # 977 de mexicana. Por tal motivo, le rogué a Manolo me llevara al
aeropuerto. Invité a mi prima María Contreras y fue con su hija Jazmín. Preguntamos por el
vuelo y nos dijeron que llegaba en la sala “E”. De prisa nos dirigimos a la misma, me coloqué
atrás de un barandal para observar a la gente que llegaba, y después de unos minutos, vi que
salía el tío. Lo reconocí de inmediato. Esto se debe a que he visto infinidad de veces las fotos
que guardo en mis libros de recuerdos. Le agité la mano en señal de bienvenida, él se
desconcertó un poco, pero de inmediato, también agitó su mano. Atrás de él venía mi tía
María, su esposa. Salimos del aeropuerto a esperar a Estela González de Pineda, persona con
la cual se hospedaría el tío. Ella llegó con su hija Ma. Estela. Platiqué un poco con los tíos y
me despedí, esto lo hice para que se fueran a descansar del viaje.

Al siguiente día (29 de mayo de 1993), hablé a la casa de Estela para invitar a los tíos a
comer. Ella me contestó el teléfono y me dijo que su esposo Nacho, iba a llevar su coche al
taller y se lo iban a tardar. Su hija Ma. Estela no podía, porque era el día en que se dedicaba
a comprar su mandado. Esto, porque toda la semana trabaja y los sábados son los días que
ocupa para estas labores domésticas. Me dijo que, Nacho, su esposo, me invitaba a ir a un
restaurante al cual iban a llevar a los tíos. Acepté y llegué a la l.00 P.M. para platicar con los
tíos antes de irnos al restaurante. Llevé los cuatro tomos de mis libros, para que el tío Amado
viera las fotos que guardo. La tía María habla muy poco español, y como yo no hablo inglés,
platiqué muy poco con ella. Como a las 2.30 P.M., nos fuimos al restaurante Arroyo, que está
en Satélite. También asistieron mis tíos: Beatriz y Guillermo, ya que Nacho los invitó.
Estuvimos muy a gusto. Durante la comida hubo variedad. Mariachis y cantantes de ranchero,
tanto mujeres como hombres y también estuvo un grupo de danza. Los tíos estuvieron muy
contentos. Nos retiramos del restaurante a las 7.00 P.M. a la casa de Estela y Nacho.
Platicamos muy amenamente. Yo estaba esperando a Manolo ya que él no se pudo quedar.
A las 8.00 P.M. habló por teléfono para decirme que me fuera con mi tío Guillermo a su

4
casa, y que él pasaba ahí a recogerme. Así lo hice, y después, Manolo pasó a la casa de mi
tío Guillermo en la Unidad Morelos, a recogerme. Llegamos a la casa a las 10.00 P.M.

El día 3 de junio de 1993, fui a la casa de Estela González, para despedirme de los tíos, me
llevó nuevamente Manolo. Llegué a las 6.20 P.M. y estuve platicando con ellos hasta las 8.30
P.M. Me despedí de ambos y le di un beso en la frente a mi tío Amado. Le dije que se lo
debía, ya que en el poema que le hice con fecha 30 de noviembre de 1991, hablo de que la
distancia y la lejanía, no me dejo conocerlo y de que me había negado el placer de darle un
beso en la frente. Por fin, pude conocerlo, después de una vida de no haberlo hecho, ahora
con mis 52 años de edad pude hacerlo. Me dio mucho gusto ya que, como he comentado
varias veces, él es el último hermano de los quince hermanos González Pérez. Se parece
bastante a mi abuelita Hermila. Mi tío Amado me obsequió una foto en la que se encuentra
con sus hijos Ramón y David. Esta foto es del 31 de diciembre de 1992. Quedará también
dentro de mi diario.

Junio 5 de 1993.

S A N D R A.

El 27 de abril de 1992, hablé de Sandra, la novia de Manolo. Ahora voy a hablar nuevamente
de ella. No lo había hecho, porque no me sentía con el ánimo de hacerlo, pero ahora voy a
contar lo siguiente: Sin decir nada, se alejó de Manolo y de la casa. Pasaron dos, tres y cuatro
meses y Manolo no sabía nada de ella. Hablaba por teléfono a su casa y la mamá de Sandra
que contestaba el teléfono, le decía: “no se encuentra en casa”. Manolo se encontraba muy
deprimido y me decía: Mamá, no sé qué pasaría con Sandra. Como le había platicado que
tenía leucemia, le contesté: a lo mejor está más enferma y es por eso que no la has vuelto a
ver, pero resulta que hace un mes y medio aproximadamente la vio cerca de su casa. Me dice
que estuvieron platicando y le dio una cita para que se vieran.

Manolo llegó a la hora fijada que era las siete de la noche, pero a las 7.30 p.m. me habló por
teléfono para preguntarme si no había llamado Sandra, porque no había llegado a la cita. Le
contesté que no y que mejor ya se regresara. Instantes después, volvió a sonar el teléfono y
era ella. Me dijo que Manolo no estaba en el lugar a donde se habían citado. Le contesté que
él se acababa de venir. Cuando Manolo llegó, volvió a sonar el teléfono y era ella, por lo que
se volvieron a citar. Después de la cita, cuando Manolo llegó a la casa, me contó lo siguiente:
Vi a Sandra y me dijo que quiso hablar conmigo ya que me debía una explicación. Me dijo
que ya no vivía con su mamá, porque se había casado. Lo hizo porque necesitaba a alguien
que le ofreciera una situación económica estable, además ya no quería vivir con su mamá.
Cuando Manolo me contó esto, estaba muy triste, hasta tenía sus ojos nublados por el llanto.
Le dije que tratara de olvidarla y que ahora menos que nunca tratara de volver a verla ya que
era una mujer casada.

Desde entonces, Manolo se encuentra triste, pero yo le insisto en que la olvide, porque lo que
ella hizo, se le hace únicamente a un hombre del que no se está enamorada. Además, a lo
mejor también lo que le comentó que tenía leucemia fue mentira, ya que dice que la vio muy
bien. De esto ya hace como dos meses y él sigue pensando en ella, ojalá y pronto la olvide.

5
Yo sé que le va a costar mucho trabajo, pero ojalá y así sea. Una experiencia que la vida le
está dando a Manolo, aun doliéndole. La acción de Sandra no fue de mi agrado.

Junio 29 de 1993.

CARTA DE ESTELA GONZÁLEZ DE PINEDA.

Gloria:

Te envío saludos y te agradezco la confianza al permitirme leer tus “RECUERDOS”,


MEMORIAS, POEMAS, PENSAMIENTOS Y ACRÓSTICOS, tomos I, II, III, Y IV. Es
una buena recopilación de vivencias de amigos y familiares y sobre todo de tu vida privada.
También la gran cantidad de fotografías y documentos que reuniste es interesante. Te felicito
sinceramente por tu dedicación y entrega a la Cía. Aseguradora a donde trabajaste por 30
años, por esa misma entrega al cuidado de tus dos hijos, ahora dos profesionistas, y la misma
al cuidado de tu recién fallecido padre. Ha pasado tiempo... a propósito, te copio un párrafo
escrito por Alfonso Junco.

“El tiempo es un extraño ladrón. Se lleva y roba nuestros momentos cuando ellos son ociosos
y vanos, vale decir, nos roba nuestra miseria y nos deja miserables. Pero si en nuestros
minutos ponemos toda la riqueza espiritual de nuestro esfuerzo, la riqueza es nuestra y el
tiempo no se la puede llevar; él se va y nos deja opulentos”. Sujeta pues, y haz tuyo, el
instante que pasa, llenándolo de bondad, de estudio, de ensueño. Y que tu dulce abnegación
por el bien de los otros, tu vigoroso ahínco por la propia perfección, tu caminar perenne por
los mundos de la belleza, vaya siempre bajo una íntima palpitación de amor divino. Así harás
una alquimia inaudita sacar eternidad del instante fugaz.
Adelante Gloria.
Con cariño y admiración. Estela.

Agosto 6 de 1993.

UNA MAESTRÍA PARA EDUARDO.

Por fin, Eduardo terminó su maestría en economía en “El Colegio de México”. Estos dos
años que duró la misma, se me fueron muy rápidos, casi sin sentirlos. Recuerdo que, cuando
se metió a la escuela, yo estaba con una depresión terrible pensando en la situación
económica, ya que creía que el dinero que tenía no me iba a durar hasta que terminara. Antes
de que él entrara al colegio, me preguntó: ¿cuánto dinero tienes? vamos a hacer las cuentas
para ver si con lo que hay aguantas hasta que yo termine. Hizo algunos cálculos y dijo que
midiéndome, me alcanzaría el dinero. Ya terminó gracias a Dios y salí económicamente, él
me dice que ya no me preocupe, que cuando entre a trabajar, no me faltará dinero para comer,
pero yo no quisiera ser una carga para nadie. Me comentó que salió con un promedio de 9 el
cual logró con mucho esfuerzo, porque considera que no es una lumbrera en los estudios.

6
Por el momento está terminando de preparar su tesis de licenciatura. También está
aprovechando a elaborar la de la maestría. Conjuntamente ha hecho algunas entrevistas de
trabajo. Ojalá y que pronto pueda encontrar algo que satisfaga sus necesidades. Me siento
orgullosa de él y espero obtenga la recompensa a su esfuerzo. Esto pudo lograrlo contando
con el apoyo moral, económico y de trabajo de Aída Santos, su mujer, a quien no podría dejar
de mencionar, ya que sin su apoyo hubiera sido más difícil para Eduardo recorrer el camino
que ya se había trazado.

Febrero 12 de 1994.

MI CUMPLEAÑOS NO 53.

El día de hoy, mi hijo Eduardo me invitó a comer a un restaurante, para ser precisa, fue al
“Buen Bife” que se ubica en: Insurgentes Sur # l248. Lo hizo porque el próximo día catorce
será mi cumpleaños, y aprovechó el día de hoy que es sábado para que pudiera asistir su papá,
ya que también lo invitó. Estuvimos muy a gusto platicando bastante, y como yo llevaba la
grabadora de bolsillo que Eduardo me regaló en la Navidad pasada, grabé la conversación,
aunque no toda, porque únicamente llevé un casete, pero eso fue suficiente para que pudiera
adelantar con la biografía de Raúl que estoy escribiendo y que comencé en enero de 1987
antes de que él se retirara definitivamente de nosotros. Quiero comentar que Raúl estuvo muy
contento. Llegamos al lugar a las 2.30 P.M. y salimos a las 8.00 P.M.

También estuvo presente, Aída, su mujer de Eduardo, espero que ella no se haya aburrido de
todo el tiempo que estuvo escuchando las historias del pasado de Raúl. Para mí, fue un festejo
bonito, aunque estuve extrañando a Manolo ya que él no pudo asistir por no faltar a la escuela.
Ésta es una fecha más que sumaré a la lista de las que quiera recordar en un futuro.

Febrero 18 de 1994.

UNA MAESTRÍA PARA EDUARDO.

El 6 de agosto de 1992, comenté que Eduardo terminó su maestría, pero a la fecha no he


comentado que ya está trabajando, por lo que el día de ahora me permito decir lo siguiente:
Después de varias entrevistas de trabajo, en el mes de octubre de 1993 entró a laborar a
Petróleos Mexicanos. Está ganando un buen sueldo y me está ayudando económicamente.
También me está dando para los doctores que me atienden que son: una Psicóloga y un
Acupunturista. Dios lo siga ayudando para que logre sus anhelos.

Marzo 28 de 1994.

UN VIAJE MARAVILLOSO.

7
El día 18 de marzo de 1994 (viernes), a las siete y quince de la mañana, abordamos el avión
que nos llevó a la ciudad de Cancún, Quintana Roo. Precisamente ese día Eduardo mi hijo,
estaba celebrando su cumpleaños número treinta, y fue él quien nos invitó a Manolo y a mí.
También fue Aída su mujer, quién llevó a sus papás y asimismo fueron sus hermanos:
Fernando, Georgina y Lorena. En el avión le cantamos las mañanitas a Eduardo, que iba
desvelado ya que algunos compañeros de su oficina la noche anterior le habían celebrado su
onomástico. Cuando llegamos a Cancún, alquilaron una camioneta para poder desplazarnos
a los sitios que se quisieran visitar. De ahí, nos fuimos a instalar al Caribbean Suites Hotel e
Club, que se encuentra en la calle de Galeón D-9-5 de la zona hotelera que es muy cómodo
y confortable. La recámara cuenta con dos camas matrimoniales y un closet muy grande y en
la estancia que es muy amplia, en la noche ponían una cama matrimonial extra (en la que
dormían Lalo y Aída). Cuenta con comedor, cocineta y el baño muy amplio. Después de
instalarnos nos dirigimos a la playa Shack Mall y ahí pasamos la tarde, cuando nos retiramos,
fuimos a un restaurante de comida china y por último nos dirigimos al hotel a descansar.

El día 19 de marzo (sábado), nos levantamos muy temprano (por cierto que Lalo y Aída casi
no durmieron porque se metieron los moscos, ya que la puerta que da al jardín y a la alberca
se tuvo abierta todo el día), y después de que bajaron sus papás y sus hermanos de la
habitación número 214 a la nuestra que fue la 109 de la planta baja, nos dispusimos a
desayunar. Después nos fuimos a Xcaret que se localiza por la carretera que va a Tulúm. Es
un lugar precioso, cuenta con un río subterráneo de medio kilómetro al que me metí con
Eduardo y Manolo después de haberme puesto un chaleco salvavidas. Como me dio miedo
iba fuertemente sostenida del brazo de Lalo, y a Manolo lo tomé del chaleco de la parte de
la espalda, por lo que ellos no disfrutaron esta aventura como deberían. Fue una experiencia
maravillosa para mí, ya que al ir flotando por sus aguas cálidas dan una sensación de
relajamiento indescriptible, aún con los nervios que llevaba. Al ir siendo llevado por la
corriente, se pasa por diversas cavernas y túneles y los que llevan visor pueden ir
contemplando el fondo, algunas personas dijeron que en el mismo hay grietas tan profundas
que no se ve el mismo. Cuando salimos de ahí nos fuimos a la playa y Eduardo y Manolo se
fueron a Snorkear, también vimos la playa de los delfines, el jardín botánico y las ruinas, en
verdad que es un lugar maravilloso. Por la tarde emprendimos el regreso al hotel, pero antes
pasamos a Playa del Carmen y ahí en un restaurante comimos, yo pedí un pescado que resultó
tan grande que no me lo pude terminar y pedí me lo envolvieran.

El día 20 de marzo (domingo), después de desayunar (me comí el resto del pescado), nos
dirigimos al aeropuerto a esperar a otro hermano de Aída de nombre Ricardo, que llegó a las
nueve de la mañana, y de ahí, nos dirigimos a Tulum. Cuando llegamos recordé el viaje que
hicimos en 1985 el que escribí y dejé en mis recuerdos con el nombre de: Maravilloso viaje
1985. Volvieron a mi mente imágenes del mismo en el que vi a mi querido padre, ya que esa
ocasión él fue con nosotros, y di gracias a Dios por haberme dejado volver a estas tierras
maravillosas. Recorrimos Tulum admirando las ruinas y al mismo tiempo observando el mar
con sus colores verde turquesa y azul cielo, posteriormente nos dirigimos a Xel-Xa donde
todos se metieron a snorkear, a excepción mía y de su mamá de Aída. Por la tarde nos
retiramos de ahí y por el camino nos detuvimos en Akumal para conocer, es una playa muy
bonita y los hoteles están también muy bonitos. Al llegar a Cancún pasamos a un restaurante
a comer, yo pedí un caldo de pescado y una orden de quesadillas de cazón, de ahí nos
dirigimos al hotel a descansar.

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El día 21 de marzo (lunes), almorzamos, y Eduardo, Aída y su hermano Ricardo, fueron a
entregar la camioneta, y nos dijeron que nos esperaban en la Playa Gaviota azul a donde nos
dirigimos en nuestro respectivo camión. Con su mamá de Aída, me metí a una parte en que
había rocas y se hacía una especie de alberca en el mar, ahí estuvimos tanto tiempo que nos
quemamos mucho, los demás se metieron a disfrutar del mar y como a la una treinta de la
tarde regresamos al hotel, para que Lalo, Aída, Fernando y Lorena se prepararan, ya que el
taxi estaría por ellos a las tres de la tarde. Su mamá de Aída preparó algo de comer, les dio,
y a la hora indicada, emprendieron el regreso, salimos a la calle del hotel a despedirlos y nos
quedamos tristes porque ya no contaríamos con su compañía. En la habitación nada más
quedamos Manolo y yo, y en la de arriba quedaron sus papás de Aída, Georgina y Ricardo.
En la noche de ese día fuimos al hotel Cancún Plaza ya que cerca de él se encuentra un
golfito. El papá de Aída, Ricardo y Manolo, jugaron un partido y como está tan bonito,
nosotras estuvimos acompañándolos. Cuando terminaron entramos al lobee del hotel y
estuvimos admirándolo y en una tienda que se encuentra dentro, compraron unas playeras y
algunas otras cosas, después fuimos a cenar pollo kentoki y por último al hotel.

El día 22 de marzo (martes), después de almorzar, nos fuimos al embarcadero y abordamos


una lancha rumbo a Isla Mujeres, el trayecto duró como media hora y fuimos admirando el
mar. Cuando llegamos se nos arrimaron unos lancheros y nos dijeron qué si queríamos ir a
la Playa del Garrafón y a la Playa Norte, por lo que accedimos. Compramos unos refrescos
para el camino y emprendimos el viaje. Nos llevaron a ver los peces, que subían arriba del
agua después de que los lancheros les arrojaban galletas, eran tantos que se veían preciosos.
Más tarde nos llevaron a otra parte para que los muchachos se fueran nadando hasta el faro
en el que en el fondo se encuentra la Virgen de los Remedios. Fue un tramo que se me hizo
muy largo, pero los tres llegaron (Manolo, Ricardo y Georgina), aunque eso sí, ya un poco
cansados. Nosotros nos fuimos detrás de ellos en la lancha. Yo creí que no iban a llegar, pero
como dije antes, los tres lo hicieron. Posteriormente nos llevaron a la Playa Norte y los
muchachos se retrataron con los tiburones que tienen en cautiverio. Ahí, en esa playa, los
lancheros llevaron una charola bastante grande con pescado asado adobado con su guarnición
de ensalada de lechuga y además, nos dieron cebiche, comimos muy rico. Como a las dos de
la tarde emprendimos el regreso en la lancha a Isla Mujeres y abordamos a las dos y media
el barco Maya Cancún, hicimos una hora de viaje, ya que llegamos a Cancún a las tres y
media. Manolo tenía el vuelo de regreso para este día a las ocho de la noche, pero lo fue a
cambiar para el otro día, alquilaron dos motos y en una de ella se fueron Manolo y Georgina
y en otra se fue Ricardo. Se dirigieron al aeropuerto para hacer los trámites para el cambio
de vuelo. En la noche se fueron a jugar golfito y nos quedamos en el hotel la señora Lina y
yo, nos pidieron una pizza y eso cenamos.

El día 23 de marzo (miércoles), Ricardo y su papá se fueron a Xcaret ya que él no lo conoció


porque llegó hasta el domingo y nosotros ya habíamos ido. Los que quedamos nos metimos
a la alberca, después Manolo y Georgina alquilaron dos horas de moto. La señora Lina y yo
fuimos a una playa cerca, de regreso pasamos al súper a comprar algunas cosas y al llegar
ella preparó la comida. Le dimos a Manolo, que se preparó para su regreso. El taxi llegó por
él a las seis y media de la noche y ya lo despedimos. Su avión salió a las ocho de la noche.
Después de que se fue, llegaron el señor Fernando y Ricardo de Xcaret. Ricardo llegó
fascinado. Esa noche Georgina durmió conmigo para que no me quedara sola en el cuarto, y

9
fue precisamente esa noche, cuando nos enteramos por la televisión que el candidato del Pri,
señor Lic. Luis Donaldo Colosio Murrieta había sido asesinado. Georgina bajó de su
habitación antes de que se quedara conmigo, y nos dijo que lo habían asesinado, pero yo no
le entendí, sino que oí que le habían pegado. Yo imaginé que fue una cosa sencilla y le dije:
¡Qué bueno porque me cae gordo!. Pero cuál sería mi sorpresa cuando me volvió a decir que
lo habían asesinado. Fue tanta, que me dolió bastante como ser humano que era él, y no dejé
de lamentar su muerte, y entonces me cuestioné y dije para mis adentros: ¿por qué me caía
mal, si en realidad yo no sé nada de política? Este es un hecho lamentable que ojalá no
quede sin resolver.

El día 24 de marzo (jueves), después de desayunar, nos fuimos a la Playa Ballenas, ahí se
metieron Georgina y Ricardo. Como la señora Lina y yo no nos quisimos meter ahí, nos
regresamos a la Playa la Gaviota azul y ahí nos volvimos a meter en nuestra alberquita en el
mar. Como a la una y media nos regresamos al hotel. Mientras la señora Lina y yo hacíamos
la comida, los demás se metieron a la alberca. Comimos y nos preparamos para nuestro
regreso. El taxi fue por nosotros a las seis y media, y nuestro avión salió a las ocho de la
noche. Se retrasó media hora ya que debería haber salido a las siete y media de la noche. Ese
día por la mañana Eduardo me habló por teléfono y me dijo que el hotel estaba pagado hasta
el sábado, que si me quería quedar lo hiciera, que cambiara mi boleto, pero la verdad ya no
quise, ya que me sentía cansada y no quería quedarme sola.

Llegamos a la ciudad de México a las diez de la noche, después de haber contemplado las
luces de la ciudad desde el avión y haber observado una visión fabulosa. Doy gracias a Dios
por haberme permitido volver a ver como ya mencioné antes, a esas tierras maravillosas y a
mi hijo Eduardo por darme estas fabulosas vacaciones que me hicieron recordar cuando
yo pude darle las que disfrutamos en 1985.

CD. Azteca, Edo. De México. A 28 de abril de 1994.

SRA. CECILIA OCCELLI DE SALINAS.


RESIDENCIA OFICIAL LOS PINOS,
MEXICO, D.F.,

Apreciable señora:

El día 27 del presente, tuve la oportunidad de saludarla en la ceremonia para la entrega de


los premios DEMAC (Documentación y Estudios de Mujeres, A.C.) 1993-1994 que se llevó
a cabo en la casa Lamm, donde le comuniqué que yo había sido una de las diez ganadoras
del concurso “PAPELES DE FAMILIA” organizado por la Dirección de Estudios
Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Asimismo también le comenté que no obstante que la ceremonia de premiación se verificó


desde el 17 de febrero de 1993, hasta la fecha la publicación de los trabajos ganadores no se
ha llevado a efecto, por lo que le suplicaba su intervención para ver si esto puede ser
solucionado, por lo que me sugirió le mandara mi petición por escrito.

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Por tal motivo, me dirijo nuevamente a usted por este medio, para volver a solicitarle su
ayuda, ya que francamente mi temor es que ya está por terminar el Gobierno del señor
Presidente de la república, Lic. Carlos salinas de Gortari precisamente en este año y si no
queda solucionado este asunto, el próximo será de más demora y espera.

Quiero comentarle que el premio en efectivo sí lo recibimos los diez ganadores consistentes
en $ 3,000.00 (TRES MIL PESOS 00/100, MN.), y además un diploma en el que consta
nuestra participación.

También está pendiente una exposición con los documentos ganadores que en su origen se
iba a efectuar en el Museo de Historia en el mes de agosto de 1993, la que se cambió para
febrero de 1994 al Museo de las Culturas y que tampoco se llevó a cabo. Me han informado
que dicha exposición posiblemente se haga en junio o julio de este año y que de la publicación
de los libros todavía no saben nada, así es que no hay seguridad en su publicación esto se
debe a que no cuentan con presupuesto.

La persona que me ha estado atendiendo es la señorita JUANA INES FERNANDEZ L. que


se encuentra en la Dirección de Estudios Históricos del INAH., anexo al Castillo de
Chapultepec, Apartado Postal 5-119, C.P. 06500 en México, D.F.

Por último, quiero decirle que al concurso organizado por DEMAC, no pude concursar con
el mismo tema, ya que en caso de resultar ganador, no podría ser publicado por dicha
Asociación, ya que el INAH. tiene los derechos, por lo que perdí esta oportunidad. A
continuación me permito proporcionarle mis datos personales:

NOMBRE. GLORIA CONTRERAS HUMARAN.


DOMICILIO.
TELEFONO.

Espero con impaciencia que mi solicitud sea atendida por usted dándole la solución más
adecuada y agradezco de antemano su intervención en este asunto. Sin más de momento,
quedo a sus respetables órdenes.

Mayo 25 de 1994.

QUINCE AÑOS DE GLORIA AMPARO, HIJA DE MI PRIMA IRMA ALVARADO.

El sábado 14 de mayo de 1994, mi tío Ramiro y yo, abordamos un avión de Taesa, rumbo a
la ciudad de Guadalajara, salimos de México a las 9.20 A.M. y llegamos como a las l0.10
A.M. Nos fue a recibir al aeropuerto mi compadre Juan, esposo de mi prima Sofía. Ese día
la pasamos en la casa de ella.
El domingo por la mañana nos llevó a Acatlán de Juárez a visitar a nuestra prima Irma
Alvarado, hija de una hermana de mi papá de nombre María. Estuvimos platicando de la

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fiesta que se le haría a su hija Gloria Amparo por sus quince años y que fue el motivo
principal de nuestro viaje. Por la tarde nos regresamos a Guadalajara, a la casa de Sofía.

El lunes la pasamos ahí y el martes nos fuimos mi tío y yo a Citala, Jal. Municipio de
Teocuitatlán de Corona a visitar a mi tía Rosario de la que ya he hablado en varias ocasiones.
Nos quedamos martes y miércoles y visitamos a otros familiares que viven ahí. Estos dos
días fueron de mucha tranquilidad y descansamos bastante. El jueves por la mañana,
tomamos el camión que sale de Citala a las ocho de la mañana y en Teocuitatlán
transbordamos rumbo a Guadalajara, llegando a ésta, a las once de la mañana a casa de Sofía.

El viernes 14 la pasamos haciendo planes para la fiesta del sábado, y llegado el día, nos
levantamos a las seis de la mañana para que a Sofía le diera tiempo de peinarnos a Tania su
hija y a mí, para posteriormente peinarse ella. Cuando estuvimos en Acatlán de Juárez mi
prima Irma nos dio las invitaciones y como mi tío Ramiro abrió la suya, la mía ya no la abrí.
El leyó y yo claramente escuché que la misa era a la una de la tarde, por lo que todos
estuvimos en la creencia de que era a la una, y yo creo, que mi tío no se acordó de lo que
leyó, ya que también pensaba que era a la una.

Victoria, la esposa de mi tío, Leticia, mi prima, el chino, su esposo y David, el hijo de ambos,
llegaron a las 10.30 A.M. en avión para la fiesta y mi compadre Juan los fue a recibir. Por
fin, a las doce y media del día 21 de mayo de 1994, salimos rumbo a Santa Ana, Acatlán de
Juárez, a la iglesia del pueblo. Íbamos en tres coches, ya que también fueron Jaqueline e
Ivonne las hijas mayores de Juan y Sofía con sus esposos e hijos. Nos bajamos de los autos
y llegamos como a la una y media a la iglesia, y cuál sería nuestra sorpresa de que ya estaba
vacía. Mi tío me pidió la invitación y vio que la misa fue a las doce. Apenados, nos dirigimos
al auditorio, que ya estaba casi lleno. Mis primas Irma y Elba nos asignaron una mesa y
después de nuestras peripecias, nos dispusimos a disfrutar de la fiesta. Fuimos a felicitar a
Gloria Amparo y a darle sus regalos. Fue una fiesta muy bonita, estuvo muy animada, tan
animada estuvo que cuando tocó la banda, yo terminé con la tambora tocando colgada al
cuello. Esto se debió a que los integrantes de la banda iban jalando a varias personas y les
daban un instrumento para que ellas siguieran tocando. A la hora de la comida sirvieron una
sabrosa birria acompañada de unos riquísimos frijoles refritos. Me dio mucho gusto saludar
a mis primos: Jesús y Jorge Contreras, a mi prima Gloria Alvarado que vino de Tepic en
compañía de su esposo y de sus hijos, pero principalmente me dio mucha alegría saludar a
mi tía María Contreras hermana de mi fallecido padre. Cuando terminó la fiesta nos
regresamos a Guadalajara a descansar.

El domingo 22 de mayo, Sofía habló a Santa Ana e Irma le dijo que fuéramos a despedirnos
de mi tía María, llevamos tres kilos de carne para asar que compró mi tío y nos pasamos un
día feliz. Como a las seis de la tarde, mi compadre Juan se regresó a Guadalajara para llevar
al aeropuerto a Victoria, Leticia, el chino y David que se regresaban a México, ya que ellos
exclusivamente fueron a la fiesta. Como a las siete y media de la noche nos regresamos con
Sofía, pasamos esa noche ahí y el lunes 23 a las nueve y diez minutos abordamos el avión
de Taesa mi tío y yo, rumbo a la ciudad de México. Llegamos a su casa de ciudad Satélite
como a las once de la mañana.

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Este fue el viaje que hicimos con motivo de los quince años de Gloria Amparo Solórzano
Alvarado, hija de mi prima Irma Alvarado.

Junio 28 de 1994.

LA LABOR DE MANOLO.

Desde el 4 de Julio de 1992, no había vuelto a escribir de la labor que desarrolla Manolo
dentro del cuerpo de rescate, por lo que me permitiré comentar lo siguiente: Tiene como un
año y medio que dejó de participar en el Cuerpo de Rescate Neza, ya que quiso formar su
propia asociación. Con trabajo y dedicación, formó el “Escuadrón en Desastres y
Emergencias de México”, A.C., del que es el presidente. Cuentan con una ambulancia que
todavía no terminan de pagar; ésta, la adquirieron con aportaciones voluntarias. Todos los
sábados los dedica a esta labor social. Por la mañana piden donativos, por la tarde asisten a
tomar un curso de paramédicos y por la noche hacen guardia para atender a los lesionados.
La asociación ya está registrada en Hacienda, también legalizada ante un Notario Público, y,
cuenta ya, con las escrituras respectivas. Por otro lado, en cuanto terminó su carrera de
Biólogo, quiso entrar a Medicina, pero como esta área se encuentra saturada lo asignaron a
Enfermería. Ya está en el segundo semestre de la misma, pero está tratando de ver la
posibilidad de pasarse a Medicina. Ojalá y pueda lograrlo, ya que esto, es su máxima ilusión.
Le pido a Dios que le conceda su deseo, ya que el tiempo vuela.

Noviembre 11 de 1994.
PAPELES DE FAMILIA.

Ayer, día 10 de noviembre de 1994, se efectuó la inauguración de la exposición “PAPELES


DE FAMILIA”. Se llevó al cabo en el Museo Nacional de las Culturas, ubicado en Moneda
# 13, Centro. La cita era a las siete de la noche, pero desafortunadamente, llegué a las 7.20
P.M., porque desde que salimos de casa, el tránsito estuvo insoportable y así continuó durante
todo el trayecto. Llegamos cuando ya había terminado la ceremonia y estaban subiendo las
escaleras para dirigirse a la exposición. Digo llegamos, porque Manolo nos llevó en el
Volkswagen a mi prima María y a mí. También nosotros subimos las escaleras y penetramos
a los salones destinados a la exposición, ahí vi al Sr. Aurelio Flores (ex compañero de la
Aseguradora), que me comentó que el Lic. Cuauhtémoc Velasco me había mencionado en su
discurso. Me dio mucha tristeza haber llegado tarde ya que iba con la intención de grabar lo
que se dijera de la apertura, pero a ver si consigo la grabación con alguna de las personas
asistentes para pedírsela prestada.
Además del señor Flores, asistieron mi prima Graciela Contreras, Eduardo y Aída, los papás
de ella, mi sobrina Chuy Esquivel y su cuñada Vicky, todos ellos ya estaban admirando lo
que ahí se exhibía. Los saludé rápidamente y me dirigí también a mirar los objetos que
estaban en la exposición. Espero que el próximo miércoles pueda irme temprano para ver con
más calma la exposición, además de que tengo que estar ahí de 12.00 A.M. a 2.00 P.M., para
recoger donaciones que el público quiera efectuar a la Dirección de Estudios Históricos.

19 de julio de 1994, fecha en que fue recibida esta carta.

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OFICINA DE LA SRA. CECILIA OCCELLI DE SALINAS.
SECRETARIA PARTICULAR.
Folio: 01653
Los Pinos, D.F., a 24 de junio de 1994.

C. LIC. ADRIANA KONSEVIT CAVID.


SECRETARIA PARTICULAR DEL
C. DIRECTOR GENERAL DEL INSTITUTO
NACIONAL DE ANTROPOLOGIA E HISTORIA.
PRESENTE.

ASUNTO:

ADJUNTO ME PERMITO ENVIAR A USTED, PARA LA ATENCION QUE


CONSIDERE PROCEDENTE EL ESCRITO DE LA C. GLORIA CONTRERAS
HUMARÁN, EN EL CUAL COMENTA SU INQUIETUD POR EL RETRAZO EN LA
PUBLICACIÓN DE LOS TRABAJOS GANADORES DEL CONCURSO “PAPELES DE
FAMILIA”, ORGANIZADO POR LA DIRECCIÓN DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL
MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA, POR LO QUE SOLICITA SU
INTERVENCION EN LA SOLUCION AL CASO.
REMITENTE:
CONTRERAS HUMARAN GLORIA.
55120 CD. AZTECA, EDO DE MEX.

OBSERVACIONES.
SE ANEXA ESCRITO ORIGINAL.

PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA
OFICINA DE LA
SRA. CECILIA OCCELLI DE SALINAS.
ATENTAMENTE:
El secretario particular
LIC. ABEL ARREGUIN MEZA.
c.c.p. interesado (a).
c.c.p. Lic. Venancio Martínez Gallardo - Dirección de documentos y seguimiento.

Agosto 13 de 1994.

MI PSICÓLOGA.

Hace unos ocho meses que estoy viendo a una Psicóloga, esto lo hice a instancias de mi hijo
Eduardo. En un principio yo no quería ir a verla (ya que se me hacía que únicamente las
personas “locas” son las que necesitan la atención de estos profesionistas; pero Lalo me dijo
que lo pensara con calma. Si decidía asistir a la consulta, yo misma debería confirmárselo
telefónicamente a la Psicóloga. Después de pensarlo detenidamente, decidí asistir, la llamé
por teléfono e hice cita para el día siguiente. Era sábado, y la consulta sería a las cuatro de la

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tarde hasta las calles de Nevado # 169 Col. Portales. Me dirigí a verla hasta allá, y me di
cuenta que era una casa vieja destinada a “hospital” donde hay personas internas en terapia.
Llamé a la puerta y salió un señor a abrir, al que le dije que iba a ver a la doctora Celsa
García. La llamaron y cuando apareció me dijo que la siguiera por fuera de la casa hacia la
vuelta de la misma, donde, cuando llegamos, abrió una reja y me hizo pasar a una salita.

De inmediato me hizo algunas preguntas como: mi nombre, dirección y teléfono. Después


me preguntó que, si mi decisión había sido voluntaria, por lo que le contesté que sí. Me incitó
a que le comenzara a platicar “algo de mi vida”, y sin darme cuenta, empecé a hablar y hablar
sin que pudiera parar. La hora de cesión se pasó tan rápido que no me di cuenta del tiempo
transcurrido y ella me dijo que ya había pasado la hora de consulta. Me dio cita para ocho
días después, transcurridos los cuales volví a verla, y así sucesivamente cada semana asistí a
una cesión de terapia. Fueron cesiones que hicieron que yo hablara y hablara y fuera sacando
todo lo que había dentro de mí, tales como: mis dudas, inquietudes, preocupaciones,
sufrimientos y muchas cosas más que sentía me agobiaban. Hubo ocasiones en que ella me
rebatía tan duramente a mis comentarios que llegó a decirme: ¡a ti no te gusta que te digan
algo que no te conviene!. Palabras que hicieron que fuera aceptando la realidad de las cosas.
Después de algunos meses de estarme tratando en Nevado # 169 me dijo que, en lo sucesivo
me atendería en: Tomás Alba Edison # 92-A, a dos cuadras del Monumento de la revolución,
ya que para ella era más cómodo hacerlo ahí. En la actualidad es a donde estoy asistiendo,
pero ya me da terapia cada quince días.

Analizando la situación veo que sí me ha servido el estar en terapia ya que me siento más
tranquila, y cosas que me mortificaban como el no contar con dinero propio por no tener
trabajo, ya no son para que no pueda dormir. Ahora he asimilado el que mi hijo Eduardo me
ayude económicamente, aunque, todavía no quisiera ser una carga. Espero que pronto pueda
estar completamente tranquila y que la Psicóloga me de alta. Por lo pronto ya me notificó
que a partir de la próxima terapia, las siguientes serán cada mes. Quiero comentar que ella es
una persona muy joven, yo le calculo como unos veintiocho años, pero es muy profesional.

Cd. Azteca, Edo de México. A 11 de noviembre de 1994.

SRA. CECILIA OCCELLI DE SALINAS.


PUERTA NO. 1
LOS PINOS, D.F.

Apreciable señora:

Me refiero a mi carta anterior de fecha 28 de abril del año en curso, en la que le solicitaba
su intervención para que la Dirección de estudios Históricos del Instituto Nacional de
Antropología e Historia cumpliera con lo ofrecido en el concurso organizado por ellos
llamado “Papeles de Familia”, ya que estaba pendiente una exposición y la publicación de
los trabajos ganadores.

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Al respecto, quiero hacer de su conocimiento que la inauguración de la exposición
mencionada, se llevó a cabo el día 10 de noviembre a las diecinueve horas, en el Museo
Nacional de las Culturas, ubicado en Moneda No. 13, de esta ciudad, y su duración será hasta
el día 10 de febrero de 1995. Este logro se hizo, después de un año nueve meses de efectuado
el concurso, el cual fue el 17 de febrero de 1993. Queda pendiente lo más importante para
nosotros los ganadores, y que es la publicación respectiva.

Quiero comentarle que, el Lic. Antonio Saborit y el Lic. Cuauhtémoc Velasco Ávila, Director
y Subdirector de la Dirección de Estudios Históricos, han hecho un gran esfuerzo para
cumplir con lo ofrecido, pero desafortunadamente por falta de presupuesto, esto no se ha
logrado. En algunas ocasiones tuve que asistir a sus oficinas para ver lo relacionado con mi
trabajo, y en una de ellas, me di cuenta que el Lic. Jorge René González, tuvo que hacer uso
de su tarjeta de crédito para solventar algunos gastos.

Señora, por este medio deseo manifestarle mi agradecimiento por su ayuda, esperando llegue
a sus manos mi misiva, pues no quisiera que usted partiera sin enterarse de la misma. Espero
que la nueva administración se interese en resolver este asunto, y se lleve a cabo la
publicación de los diez trabajos ganadores del concurso, para que no quede inconcluso lo que
con tanto esfuerzo se ha logrado. Ojalá en lo sucesivo se destinen los fondos necesarios para
cubrir las necesidades de quienes se dedican a tan bella labor. No me queda sino desearle lo
mejor para sus nuevas actividades y, mucha felicidad para el futuro.

A t e n t a m e n t e:

Noviembre 12 de 1944.

PAPELES DE FAMILIA.

Haber participado en el concurso “Papeles de familia”, fue una experiencia maravillosa para
mí, ya que tuve el privilegio de ser una de los diez ganadores del mismo; y además, que los
cuatro tomos de mi “diario personal” estén exhibiéndose en el Museo Nacional de las
Culturas. Deseo comentar que, tuve otra experiencia maravillosa, y ésta fue, conocer gentes
que se dedican tan profesionalmente a la labor de investigación, tales como: Antonio Saborit,
Cuauhtémoc Velasco, Jorge René González M., Beatriz Cano Sánchez, Rebeca Monroy,
Delia Salazar, Alicia Olivera de Bonfil, Lourdes Villafuerte, Martha Rocha, Ethelia Ruiz,
Laura Espejel y Juana Inés Fernández. A cada uno de ellos, tuve el honor de conocerlos en
diferentes ocasiones y circunstancias, pero pude darme cuenta de lo bella que es la labor a
que se dedican. Por todo esto, mi agradecimiento sincero a todos ellos. También conocí
bastante tiempo después a Salvador Rueda, Director de la Dirección de Estudios Históricos
del INAH, quien que ha sido una persona muy fina para mí.

Este concurso, jamás lo olvidaré porque descubrí que, aunque mi afición a la escritura es
desde muy niña, puedo seguir haciéndolo con mayor intensidad por el aliciente que me
proporcionó el premio a mi esfuerzo. Éste fue para mí, como: “UNA LUZ EN MI
CAMINO”.

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Noviembre 25 de 1944.

EXAMEN PROFESIONAL.

El día de hoy, se llevó a cabo el examen profesional a nivel licenciatura, de mi hijo Eduardo.
Se efectuó a las 10.00 A.M. en el salón de Cristal en el edificio anexo a la Facultad de
Economía. Asistieron varios familiares ya que el examen lo hizo a puerta abierta. Entre los
asistentes se encontraban: mi sobrina Virginia; sus hijos: Alfonso y Alejandro. Los papás de
Aída; Don. Fernando y Doña Lina; así como sus hijos: Ricardo y Georgina. Benjamín
Antúnez y su hermana Eva. Aída la esposa de Lalo, Manolo, Raúl y yo.
El examen duró cerca de dos horas. Al principio del mismo, Eduardo expuso sus puntos de
vista sobre su tesis presentada, la que tituló: “LA LIBERACION DE LA BANCA
COMERCIAL EN MEXICO”, posteriormente, cuando terminó, sus sinodales, que fueron
cinco, le efectuaron cada uno por su parte, varias preguntas que tuvo que contestar una a una.
Después de que terminó de responder, nos pidieron a los asistentes que abandonáramos la
sala unos minutos, mientras ellos deliberaban.

Transcurrido un tiempo prudente, nos volvieron a llamar a la sala y nos informaron que el
examen profesional del Lic. José Eduardo Mendoza Contreras, había sido aprobado. Todos
los concurrentes aplaudimos y nos dirigimos a felicitar a Lalo. Cuando llegó mi turno, lo
felicité a nombre de mi querido viejito Manuel, ya que a él le hubiera dado mucho gusto ver
a su nieto con su título; pero creo, que desde el lugar a donde se encuentre le ha de estar
enviando sus bendiciones.

Noviembre 30 de 1994.

PREMIACIÓN DE EDUARDO.

Mi hijo Eduardo entró a un concurso anual de tesis profesionales, organizado por la Comisión
Nacional Bancaria y fue uno de los cinco participantes galardonados. Concursó con su tesis
de licenciatura, la que tituló: “LA LIBERACIÓN DE LA BANCA COMERCIAL EN
MEXICO.- UN ANÁLISIS DE INTERVENCIÓN Y UN ESTUDIO DE
COINTEGRACIÓN”. Antes de efectuarse su examen profesional, ya le habían avisado de
que su tesis había resultado ganadora. Fueron únicamente cinco tesis premiadas de entre
varias que concursaron; por lo que me siento muy orgullosa de él. La premiación se llevó a
cabo en el Auditorio “Antonio Ortiz Mena”, ubicado en el primer piso (nivel jardín), de la
torre III en las instalaciones de Nacional Financiera en Av. Insurgentes Sur 1971, Col.
Guadalupe INN, 0l020 México, D.F., y fue el 29 de noviembre de 1994. La ceremonia
debería haber dado comienzo a las 20.00 horas, pero se retrasó, debido a que cayó un
aguacero torrencial con granizo que hizo lento el tráfico y, por lo tanto, algunos miembros
del jurado llegaron tarde. Por tal motivo, principió a las 21.00 horas. Eduardo recibió dos
diplomas: uno por su participación, y otro, como ganador, así como un cheque. Cuando
terminó la ceremonia, pasamos a la entrada de la sala a disfrutar de unos sabrosos bocadillos
así como de algunas bebidas. A la premiación asistieron: los papás y algunos hermanos de
Aída, ella misma, Raúl, Manolo y yo. Estuvimos muy contentos. Raúl me dijo que llegó

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desde las seis de la tarde, ya que no quería llegar retardado a este evento tan importante. Nos
retiramos a las 22.30 horas, pasamos a dejar a Raúl y llegamos a Ciudad Azteca a las 24.00
horas, ya que había mucho tráfico, es por eso que estoy escribiendo hasta ahora. Espero que,
Eduardo siga adelante con el camino que se ha trazado.
PD. El día de ayer asistí a una misa a las 8.00 A.M. en la Iglesia “Nuestra Señora de
Guadalupe”, cita cerca del mercado de azteca, ya que fue su cumpleaños de mi papá y se la
mandé a hacer. El cumpleaños de él y la premiación fue el mismo día.

Diciembre 5 de 1994.

COMIDA PARA EDUARDO.

El día 3 de diciembre (sábado), se hizo una comida aquí en mi casa de Ciudad Azteca para
festejar su examen profesional de Eduardo, así como la premiación que obtuvo con su tesis
en la Comisión Nacional Bancaria.

Desde el jueves anterior empecé a trabajar, ya que con la ayuda de Manolo, quitamos la sala
que tengo en donde está la tele y la pasamos al cuartito que era de mi papá. Posteriormente
los muebles de la sala principal los pasamos al cuarto de la televisión. Una vez hecho esto,
nos fuimos a comprar la carne y todo lo necesario para la comida. Cuando regresamos, puse
a cocer la carne, y cuando estuvo lista, la freí pedazo por pedazo. Fue laborioso hacer esto ya
que fueron nueve kilos de lomo de cerdo. Ese día por la noche, trajeron las tres mesas
redondas y las treinta sillas que previamente alquilé para el evento, por lo que tuvimos que
acomodarlas en la sala. Me acosté cansada de tanto ajetreo.

El viernes por la mañana, después de desayunar, puse a cocer los chiles, y una vez que
estuvieron preparé el adobo y enchilé la carne. La dejé lista en el refrigerador para nada más
meterse al horno.

El sábado, me levanté a las siete de la mañana para preparar tres kilos de codito con leche y
crema. También preparé tres kilos de calabacitas e hice crema. Vino Martha Rangel a
ayudarme a lavar el patio y los baños. Cuando terminamos nos metimos a bañar y después
nos arreglamos. A las 12.30 A.M. llegaron los dos meseros y cortaron el pan en rebanadas.
A las 13.00 P.M. llegó Aída con su hermano y la cocinera. Llegaron en el carro de él, traían
toda la vajilla que se iba a ocupar. De inmediato, los meseros arreglaron las mesas con los
platos, cubiertos, vasos, centros de mesa, ceniceros, etc. A las l5.00 P.M. empezaron a llegar
los invitados que fueron cerca de cuarenta entre familiares y amigos de Eduardo. Mi tío
Ramiro llegó después de las cuatro de la tarde, ya que me comentó les había tocado un tráfico
tremendo. Victoria hizo dos pasteles para darlos de postre. Con ellos llegaron: mi prima
Martha, su esposo de nombre Daniel y sus tres hijos. También asistieron: Virginia mi sobrina
y su hijo Alejandro; mis tíos Beatriz y Guillermo; los papás de Aída y tres hermanos; no
podía faltar Raúl que, aunque llegó tarde (tuvo que ir Manolo por él), a Eduardo le dio mucho
gusto.

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La gente se empezó a retirar: unos a las siete de la noche, y la mayoría a las ocho. Nada más
quedamos: Raúl; su papá de Aída y su hermana Georgina, Martha y su hijo Bruno; Eduardo
y Aída. Después de convivir todos juntos, su papá de Aída se sintió indispuesto y tuvieron
que retirarse con Eduardo y Georgina.
Por último quedamos: Raúl, mi compadre Miguel y yo, ya que Martha se retiró a dormir con
su hijo Bruno. Se me olvidaba decir que Manolo no estaba porque se fue a hacer un traslado
a las diez de la noche. Como a la una y media de la mañana, nos retiramos a dormir. A mi
compadre Miguel, le acomodé unas almohadas y unas cobijas en un sillón. Raúl se quedó
conmigo después de seis años de ya no venir a la casa, aunque ya he comentado que, desde
febrero de este año nos frecuentamos seguido, ya que Eduardo nos invita a desayunar cada
quince días. Esta celebración la recordaremos siempre.

Diciembre 16 de 1994.

PAPELES DE FAMILIA.

El día de hoy, asistí al Museo Nacional de las Culturas como todos los miércoles y viernes
de once de la mañana a dos de la tarde; pero se suspendieron las labores a la una de la tarde,
ya que hubo una comida para celebrar la Navidad. Esto lo hicieron con anticipación, porque
muchos empleados salen de vacaciones y regresan hasta enero del próximo año. Los
custodios de la sala “Papeles de Familia” donde me encuentro recabando donaciones, me
invitaron a la comida y me quedé. Dieron: consomé, arroz y barbacoa, así como una salsa
riquísima y unas tortillas calientes. La comida estuvo amenizada con un conjunto de
marimba, y después, empezaron a bailar. Pasado un rato, se rifaron varias despensas entre los
empleados. Le pedí a algunas personas de las que he conocido, me escribieran algo para
guardarlo de recuerdo. A continuación me permito transcribir dichos escritos, dejando anexo
el original. La transcripción será tal y como la escribieron:

(SIC).

Miguel Ángel Ávila Galván. 16 de diciembre de 1994.

Conosi en el Museo de las culturas y le platique que yo había nacido y vivido en Tepito y que
abía vivido en una vecindad y me dijo que le hubiera gustado escribir algo de vecindades
que le parecía interesante y así lo hicimos cuando le empecé a platicar sentía estar viviendo
lo que le contaba y la verdad me parece una persona muy interesante como escritora creo
que tiene un gran futuro la verdad creo que una persona como ella es muy interesante y
como ser humano se be que es una gran persona al conocerla trasmite mucho que tiene como
ser humano y la verdad no encuentro palabras para decirle simplemente le digo que Dios la
vendiga. Atte.

(SIC).

Leonila Quiroz Santiago. 16 de diciembre de 1994.

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La verdad yo no sé escribir, pero me gusta su amistad y me parece muy interesante todo lo
que escribe usted, en esta fecha navideña le deseo todo lo mejor y que la pase de lo mejor,
felicidades

(SIC.)

Irma Olvera. 16 de diciembre de 1994.

Lo que le puedo escribir es que me interesa todo lo que usted relata y escribe me gusta mucho
y me impresiono todo lo que dono para este proyecto y espero que algun dia no muy lejano
vea su nombre en muchas librerias y poder decir yo conosco a la Sra. Gloria Contreras
Humarán, “famosa escritora”.

(SIC).

Judith Anguiano Flores. 16 de diciembre de 1994.

Siempre da gusto conocer a gentes que le enseñan a uno a conocer cosas, aspectos o
cualidades que uno no aprecia ni valora como es debido. Generalmente, nos cuestionamos
acerca de lo que otros hacen, pero nunca nos detenemos a mirar dentro de nosotros mismos.
Tal vez por eso, no comprendemos muchas cosas de esta vida. Gracias por su esfuerzo y
mostrar que lo cotidiano es también parte de uno mismo.

(SIC).

Gerardo Álvarez R. 16 de diciembre de 1994.

SRA. GLORIA CONTRERAS.

Bueno antes que nada, quisiera decirle que aunque tengo poco tiempo de conocerla, con una
plática que he tenido con usted, me dejo impresionado, por la manera tan interesante que
tiene de ver las cosas, algo que es admirable de usted, es que al detalle más pequeño e
insignificante que paresca, le encuentra usted algo interesante, y lo mejor es que se atreve a
escribirlo y así deja una herencia inolvidable a sus hijos, familiares y amigos y sobretodo a
la sociedad en general. Felicidades y siga adelante con su fuerza de voluntad, y esa energía
que dios le ha dado.

La primera transcripción, que corresponde al señor Miguel Ángel Ávila Galván, se refiere a
que una ocasión le solicité me platicara algo acerca de lo que había vivido en el barrio de
Tepito, y al hacerlo, me gustó tanto su narración, que hice una pequeña historia. Al
entregársela, le gustó mucho y yo le pedí que la donara a la Dirección de Estudios Históricos
del Instituto Nacional de Antropología e Historia y él aceptó gustoso. Le extendí el recibo
correspondiente y le abrí el expediente respectivo. Se me hizo muy hermoso lo que me
escribieron y quedará guardado dentro del libro de mis recuerdos. Quiero comentar algo que
no escribí en su oportunidad, y esto fue, que el miércoles 7 del presente mes, hubo un festejo

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en el Museo por haber cumplido 29 años de vida como: Museo Nacional de las culturas;
aunque el edifico antes de eso ya era museo; pero ha de haber tenido otro nombre, el cual
desafortunadamente no supieron informarme. Esto lo digo, porque hay un custodio que
todavía trabaja ahí y que cumplió 41 años de servicio, el cual no recuerda como se llamó. A
este festejo también fui invitada. Se partió un enorme pastel y dieron sidra. Hubo también
ensalada rusa que estuvo riquísima. Por el momento es todo lo que tengo que contarle a mi
amigo inseparable, mi querido diario.

Diciembre 17 de 1994.

TALLER DE REDACCIÓN.

De agosto a diciembre de este año, tomé un taller de redacción en el Museo Universitario


del Chopo. El horario fue de siete a nueve de la noche únicamente los martes de cada semana.
Asistí con mucho entusiasmo ya que a mí lo que más me gusta es estar escribiendo; pero
desgraciadamente no pude aprender gran cosa porque el maestro Oscar cortés Tapia siempre
llegaba a las siete y media de la noche y faltó en varias ocasiones a clases. Aunque debo
aclarar que no salimos completamente en cero los asistentes al mismo. Este curso me dejó
también gratos recuerdos, ya que conocí mucha gente interesante tales como:

Rosa Elina Rosado Vela. Ella es una persona que ya está jubilada y tiene 60 años de edad.
Fue maestra de matemáticas por casi toda su vida. No obstante, que es una persona mayor,
tiene un dinamismo envidiable. Ingresó al INSEM y siempre está activa. Obtuvo varios
premios tanto a nivel nacional como dentro del D.F., de natación (no sabía nadar vino a
aprender precisamente a su jubilación), también premio en oratoria y además, en poesía. Me
dio mucho placer el haberla conocido, ya que me dio ánimo para seguir adelante con lo que
a mí más me gusta y que es el escribir. El próximo año voy a buscar otro taller para
inscribirme si Dios me da licencia.

Ma. Del Refugio Ramos Brizuela. Es una jovencita de veintiún años, inquieta y vivaracha.
Su pasión es la escritura, tiene como doscientas novelas escritas las que a casi nadie enseña
para que no se vayan a burlar de ella, tanto por el contenido, como por la forma de como
fueron escritas. Privilegio que me fue otorgado, porque a mí me dejó leer algunas de ellas.
Claro que le falta redacción, ojalá y también el año venidero se meta a otro taller, de
preferencia también que estudiara de una vez literatura. Ella siempre se venía conmigo en el
camión hasta indios verdes. De ahí abordaba otro para Coacalco que es a donde vive. Hicimos
muy buena amistad, lo que me extrañó, porque en lugar de buscar la compañía de alguien
joven, me buscó a mí y a Rosa Elina.

Laura Hernández Cachou. Es una persona bastante preparada, es Lic. En Economía y


además ya hizo su maestría. Se juntó con nuestro grupo y como llevaba su coche, la mayoría
de las veces nos íbamos con ella hasta Lindavista, tanto Ma. Del refugio, Rosa Vázquez
(hablaré de ella más adelante), y yo. Me gustó mucho su forma de hablar, además de que
siempre tenía diferentes tópicos a tratar. Lástima que ya no nos vamos a ver; pero le voy a
hablar por teléfono de vez en cuando.

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Rosa Vázquez. Es dentista, para estudiar tuvo que comprar infinidad de material que le ha
salido muy caro, nos comentó que ya lleva gastados un poco más de cincuenta mil pesos. Es
muy dinámica, y siempre tuvo interés en la clase de redacción. Tiene dos hijas a las que trata
de educar de la mejor manera posible. Fue un placer el haberla conocido.

Como he comentado, fue un placer conocer gente que tiene inquietudes por aprender, que no
se queda con los brazos cruzados para lograrlo, lo que demostraron al haber asistido a este
taller. A todos y cada uno de nosotros nos llevaba el mismo fin “aprender”. En un principio,
éramos como sesenta alumnos, entre los que había secretarias, estudiantes de licenciatura,
publicistas, corresponsales, e incluso, escritores; pero desgraciadamente terminamos como
unos veinte. Esto se debió a las faltas del maestro. Por lo pronto, ya tenemos todos, una
experiencia.

Diciembre 22 de 1994.

REUNIÓN FAMILIAR PRENAVIDEÑA.

El día de ayer, 21 de diciembre de 1994, nos reunimos para comer en el restaurante Noste
que se ubica en Guerreo No. 222 de la Col. Guerrero: Eduardo, Aída, Raúl, Manolo y yo,
para festejar con anticipación la Navidad. Raúl fue el que le propuso a Lalo que se efectuara
en este lugar, porque ahí hacen un cabrito exquisito. Efectivamente, lo es, ya que gustó mucho
a mi paladar la carne tan suavecita que se deshace antes de entrar en la boca. Después de
comer, Raúl le pidió a unos cantantes que entonaran algunas canciones, entre las cuales
cantaron: granito de sal, la gloria eres tú, y otras, de las que no recuerdo el nombre. Nos
tomaron la foto tradicional del recuerdo y escribimos en la misma lo que nació de nuestra
inspiración, Raúl puso: los quiero mucho, yo; después de seis años, se volvió a repetir una
tarde como ésta, Manolo; los quiero mucho, Aída; me felicito por la familia a la que me sumé
y, Eduardo; por siempre y para siempre. Todos estuvimos muy contentos, Raúl estuvo
tomando Whisky y se le subió un poquito. Me estuvo diciendo que las canciones entonadas
por los cantantes, lo hicieron remontarse al pasado y recordar cuando las escuchábamos
juntos. Esto que me dijo, hizo que yo también recordara esos días lejanos. Como ya estaba
entrado en calor con las copas, me besó delante de todos y me dio pena; pero yo también
correspondí a su beso.

Desde el 13 de febrero de este año, que nos hemos estado reuniendo, no se ha comentado
mucho acerca de su distanciamiento; pero me dio a entender que tuvo razones de peso para
hacerlo. En un principio, cuando nos vimos por primera vez, sentía resentimiento hacia él;
pero ya después, con el paso del tiempo, éste desapareció, ya que no tiene caso si acepto verlo
en compañía de mis hijos, estar sufriendo por algo que pertenece al pasado. Ahora, Raúl es
un hombre de setenta años, que lleva sobre sus hombros el peso de una historia, y por lo
mismo, hay que disfrutar de su compañía mientras el señor lo permita, ya que al fin y al cabo,
es el hombre que adoré.

Diciembre 28 de 1994.

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LOS STRANGERS.

Corría el año de 1960, y en un mes del mismo, entró a la Aseguradora Cuauhtémoc, S.A.,
un joven de nombre Sergio Emilio Mejía Huerta. Recuerdo que como yo era la secretaria del
señor Lorenzo Quintana que en esa época era el Jefe de Personal y Contador General de la
empresa, me tocó entrevistarlo para llenar su fianza de fidelidad requerida por la compañía.
Los dos éramos muy jovencitos en ese entonces, contábamos con dieciocho años sobre
nuestros hombros. Siempre me dijo “tía”, esto fue, porque en la empresa también trabajaba
mi sobrina Virginia Esquivel; aunque nunca fueron novios, esto lo hacía como broma. A la
fecha, aún sigue diciéndome “tía”. En la aseguradora fue muy trabajador; pero tenía afición
por la música, por lo que entró a un conjunto musical llamado “Los Strangers”. Por tal
motivo, después de algunos años de trabajar en la compañía, renunció para dedicarse de lleno
a su vocación. No sé cuál sería el motivo; pero después de algún tiempo, volvió a ingresar a
la aseguradora, habiendo perdido, como es lógico, algunos años de su antigüedad.

Combinaba su trabajo con la música y el conjunto musical llegó a ser exclusivo de Discos
Orfeón. Tuvieron presentaciones en televisión en varias partes de la República Mexicana con
bastante éxito. Compartieron el mismo con Diego de Cossio, los Rockin Devil’s, los Sakes,
Toño Quirazco, Cesar costa, Enrique Guzmán y varios artistas de esa época. Trabajó en la
aseguradora más de veinticinco años; pero fue también una de las personas que fueron
liquidadas con la nueva administración. Le pedí donara algo de su historia con los
“Strangers”, a la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e
Historia y, accedió. Por tal motivo, saqué una copia extra para mí, para dejarla como recuerdo
del jovencito que conocí, y que fue integrante por el año de 1962 del conjunto musical “Los
Strangers”. Hace varios años, en los que escribí de “La Aseguradora Cuauhtémoc, S.A., lo
nombré y dejé una pequeña historia; pero ahora, estoy dejando en el libro de mis recuerdos,
su historia.

Diciembre 30 de 1994.

LA HERENCIA.

En el año de 1992, le escribí a mi tío Amado González, solicitándole información acerca de


mi bisabuela Brígida Pérez (su madre), así como de sus hermanos, ya que deseaba incluir en
mi diario personal, datos de la familia de mi abuela Hermila González Pérez. Él accedió
gustoso, e incluso, me envió algunas fotografías familiares; las que ahora, están exhibiéndose
en el Museo Nacional de las Culturas. En ese lapso, Estela González recibió carta de mi tío
en la que le solicitaba información de los hermanos de ella, así como, de mis tíos: Ramiro,
Beatriz, María y de mi querido padre. Como yo tuve varias conversaciones telefónicas con
Estela, supusimos que a lo mejor el tío quería la información para algo relacionado con los
datos que me estaba proporcionando; pero no fue así, ya que éstos, los solicitaba para la
herencia que sería repartida entre los hijos de los hermanos González fallecidos, ya que mi

23
tío Ricardo González, falleció intestado, y el tío Amado, estaba tramitando esto. Me di cuenta
de lo anterior, cuando recibimos en casa el primer aviso enviado por el juzgado que estaba
llevando el caso en Corte Madera, CA. Y donde decía que, la primera audiencia sería el 30
de noviembre de 1992.

Cuando mi padre se enteró de lo anterior, comentó que si le llegaba este dinero, sería bien
recibido; aunque él no hubiera movido un dedo por trabajarlo, que además, Dios Nuestro
Señor le daba a cada cual lo que se merece, por lo que, si no lo recibía, era porque no lo
merecía. Esta frase que él dijo, aún rezumba en mis oídos, ya que mi querido “viejito” falleció
el 1º. De febrero de 1993 y nunca recibió nada. Después de que mi padre fue sepultado, y ya
me encontraba un poco más tranquila, le hablé a mi tío Amado a San Francisco, para
comunicarle el deceso. En primer lugar, para que se enterara de que él, ya había partido a
mejor vida, y en segundo lugar, para que efectuara los trámites correspondientes, dándolo de
baja en el juzgado respectivo.
Cuando mi tío Ramiro se enteró de lo anterior, me dijo que él ya había hablado con mi tía
Beatriz, para que, de lo que les llegara, me iban a compartir algo, para que solventara algunos
gastos; que a mi tía María no le decían porque ella vive hasta Guadalajara; pero que de ellos
si recibiese algo de todo corazón.

Posteriormente, volví a recibir información de Corte Madera, CA. En donde anunciaban otra
audiencia para febrero 23, de 1994, y venía incluido todavía mi “viejito”. Me extrañó esto;
pero supuse que mi tío todavía no arreglaba lo anterior. Nuevamente recibí información de
Corte Madera, CA. En donde anunciaban otra audiencia para octubre 25 de 1994; pero mi
sorpresa fue grande, cuando vi que venía incluido mi nombre, en lugar del de mi padre.
Supuse que mi tío Amado arregló esto, pero no comenté nada. Fue mi tía Beatriz la que me
llamó por teléfono y me dijo que me felicitaba, esto lo hizo, cuando ella recibió la
información correspondiente. Cuando vino mi tío Amado a México, en mayo de 1993,
tuvimos una comida con él, el 29 de ese mes, en el Restaurante Arroyo de Satélite; pero nunca
mencionó nada al respecto, por lo que ni mi tía Beatriz, ni yo, le comentamos nada, ya que
se nos hacía de mal gusto, hablar de algo que él no discutía.

El día de ayer, 29 de diciembre de 1994, mi tía Beatriz ya recibió lo que le corresponde, por
lo que me habló por teléfono para pedirme el número de mi tío Amado en San Francisco,
para hablarle y agradecerle.
Hoy en la mañana, 30 de diciembre de 1994, le hablé para ver si se había comunicado con
el tío, y me dijo que sí, que le había agradecido lo que había recibido.

Quiero efectuar un comentario al respecto: Yo nunca le escribí a mi tío Amado con interés
económico alguno, lo hice, porque soy muy sentimental, cualidad que se desarrolla más,
cuando se va haciendo uno viejo, y porque desde pequeña, me sentí atraída hacia él cuando
veía las fotografías que mi abuela Hermila González, me enseñaba. También quiero comentar
que, este dinero nos solventará a todos económicamente. En lo personal, pagaré algunas
deudas que tengo, ya que como dependo económicamente de mi hijo Eduardo, me da pena
estar pidiéndole dinero para todo. Esto que estoy escribiendo a mi amigo inseparable, mi
querido diario, lo hago porque es mi confidente de siempre.

24
Diciembre 30 de 1994.

LA HERENCIA.

En la mañana del día de hoy, escribí algo relacionado con “La Herencia”; al respecto, quiero
comentar que regresé de comer como a las tres de la tarde, y media hora después de haber
llegado, vino el cartero a entregarme el sobre que contiene el cheque con el importe
correspondiente. Me comentó, que en la mañana que pasó a dejarme la correspondencia (esto
fue como a la una y media), se le olvidó entregármelo, y cuando se dio cuenta de que traía el
sobre, regresó nuevamente para dejármelo. Me dijo también, que mañana no trabajan, por lo
que, si no me encontraba, tendría que regresar hasta el próximo lunes. Ya mencioné
anteriormente, que con esto pagaré algunas deudas que tengo, las cuales ya me estaban dando
algunos dolores de cabeza.

México, D.F., a 30 de diciembre de 1994.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Querido tío:

Te dirijo la presente, para darte las gracias por el dinero que recibí, por la parte proporcional
que correspondía a mi padre de la herencia del tío Ricardo. No tengo palabras para expresarte
ampliamente mi agradecimiento, por lo que, me permito anexarte algo que escribí para mi
diario personal. Creo que en estos papeles, manifiesto ampliamente mis inquietudes, y tal
vez, sean entendibles mis sentimientos. Espero que hayas pasado la Navidad en compañía de
todos tus seres queridos, y que el año nuevo sea también así.

Recibí la tarjeta pintada por ti, en la que me deseas feliz Navidad y un próspero año nuevo.
En la misma me dices que, aunque no me escribas, de todas formas te interesa recibir mis
noticias, por lo que yo seguiré informándote. La tarjeta a la que me refiero, quedará dentro
del V. tomo de mis recuerdos. Quisiera pedirte abusando de tu gentileza, ver la posibilidad
de que me mandaras una foto tuya de tu juventud, para guardarla de recuerdo. Ojalá y me la
pudieras dedicar. Salúdame a todos tus hijos y a la tía María dale un fuerte abrazo. Es cuanto
te dice por hoy, tu sobrina que no te olvida.

Enero 7 de 1995.

PATRICIA Y FERNANDO.

El día de ayer, 6 de enero de 1995, se celebró la boda religiosa de Patricia, hija de mi sobrina
Chuy Esquivel. La misa se llevó a cabo en la Parroquia de la Caridad del Cobre ubicada en
Planta Bombana y Planta Teocala, Col. Electra. Estuvo muy bonita la ceremonia, un grupo
de jóvenes integrantes del coro, entonaron cantos muy emotivos adecuados para la
celebración que se estaba efectuando. El señor cura se dirigió a los novios y les preguntó si
ya habían pensado bien en el paso que iban a dar, ya que el matrimonio religioso es para toda

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la vida. Ellos contestaron que ya lo habían meditado y que llegaron a la conclusión de que
deberían de unir sus vidas para siempre.

Mi sobrina Chuy estaba muy triste porque su única hija mujer se iba de su lado; pero,
sobretodo, porque apenas cuenta con veintiún años, edad que también tiene el novio.
Después, ya se resignó, porque sabe que Fernando es un buen muchacho y que proviene de
muy buena familia. La fiesta se verificó en el salón Arco Iris, que se localiza en Naucalpan,
lugar a donde se le celebraron sus quince años a Patricia. Asistieron al evento: mi sobrina
Hortensia con su esposo Guillermo y sus hijos: Adriana, Andrea y Memito. A mí me llevó
Manolo. Aída y Lalo no pudieron asistir porque ya tenían otro compromiso con anterioridad.
También no pudo asistir Virginia y sus hijos. estuve bailando con Manolo, con Jorge, el
esposo de Chuy, y con el hermano de éste. Fue una celebración muy bonita. Ojalá y que el
matrimonio de Pathy y Fernando dure toda la vida.

Enero 15 de 1995.

COMIDA CON RAÚL.

El día de ayer, comí con Raúl en Sanborns que se localiza enfrente del edificio del PRI sobre
la avenida de los Insurgentes. El motivo de la comida, fue para que me firmara los papeles
de la donación que efectuó a la Dirección de Estudios Históricos, del INAH. (Cuatro
fotocopias de fotografías de su papá, con una pequeña historia). Durante la comida me dijo
que, el motivo de su distanciamiento hacia mí, fue por los siguientes motivos: Cuando me
pidió mi firma para solicitar un préstamo para solventar algunos gastos urgentes, me negué
categóricamente, diciéndole que no teníamos la vida comprada, y que de ahí, él se sintió
desilusionado, ya que considera que nunca ha sido un hombre mantenido. Me dijo también,
que él me ayudó económicamente dentro de sus posibilidades, y que por eso, se había
atrevido a esto. Por otra parte, siempre consideró que nosotros formábamos un matrimonio,
y que trabajando en conjunto, creía tener derecho sobre la casa. Que el remate total de
nuestras relaciones, fue cuando nuevamente haciendo a un lado su soberbia, tuvo que pedirme
prestado del dinero de mi liquidación. Cuando pudo pagarme puntualmente no hubo
problema, pero cuando su negocio estuvo al borde la quiebra y no pagó, yo le hablaba por
teléfono para cobrarle, incluso, con insultos, a los que él nunca contestó. Por tal motivo, no
contando con la solvencia económica mejor se retiró, porque se encontraba muy dolido. Me
dijo que cuatro años antes cuando me pidió lo anterior, me había dicho: Te voy a vivir
cuatro años más, para que veas que no me muero y que yo puedo pagar mis deudas. Así es
que después de esos cuatro años se fue. Al respecto, le dije que de todo eso que me estaba
diciendo, ya lo tenía escrito en mi diario, que lo había anotado de acuerdo a mi forma de ver
las cosas, que si alguna vez lo leía, no le iba a gustar lo que ahí se encontraba escrito, porque,
incluso ahora, mi opinión no ha cambiado. Cuando Lalo me empezó a ayudar, jamás le volví
a cobrar, ya que también soy consciente de la situación.

También le comenté que, en enero de 1994, cuando visité a mi prima Sofía en la ciudad de
Guadalajara, me había dicho que él ya había caído de su gracia por el abandono en que me
dejó. Lo mismo me comentó mi compadre Juan, esposo de Sofía. Esto lo hicieron, porque a
ella le he estado obsequiando copia de todos los tomos de mi diario. Yo le dije a Sofía, que

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leyera bien el mismo, ya que aparte de lo que he estado escribiendo de acuerdo a mi estado
de ánimo, había escrito algo titulado: “COMO FUE RAÚL EN EL PASADO”. En este
escrito digo que en realidad no fue un hombre malo, y que hay que hacer una balanza de
culpas por ambas partes.

En diciembre del año pasado, Sofía vino a pasar Navidad y año nuevo con sus padres, y
Eduardo y Aída; Manolo y yo; la pasamos con ellos en Navidad. Raúl le habló por teléfono
tanto a Sofía, como a mi compadre Juan y lo saludaron con gusto. Aunque Sofía tenga dentro
de ella algo de rencor, no salió a flote, ya que hizo un balance de culpas y asimiló lo que nos
corresponde a cada uno, pero de todas formas, por el abandono en que me dejó Raúl, existe
algo en el fondo del corazón de Sofía, porque ella desde pequeña quiso mucho a Raúl. En
fin, como Raúl mismo me dijo: ya son cosas del pasado, y las veces que nos veamos, lo
hagamos con placer, ya que la vida es muy corta. Como ya he comentado infinidad de veces,
él cuenta con 70 años de edad. Salimos del restaurante como a las cinco y media de la tarde.
Me llevó a que tomara el camión rumbo a Indios Verdes y nos despedimos con un beso.

Enero 16 de 1995.

UNA SORPRESA.

Eduardo me llamó por teléfono ayer en la mañana, para invitarme a comer, me citó a la una
de la tarde en su casa de Plateros. Me dirigí hacia allá y como se estaba bañando, me esperé
un rato viendo la televisión. Como a las cuatro de la tarde, nos dirigimos al Ajusco en
compañía de Aída, y comimos en un restaurante que está sobre la carretera. Cuando
estábamos comiendo, Aída le dijo a Lalo: ¿ya le comentaste a tu mamá lo de tu tesis? Él le
contestó que no, por lo que yo les dije a los dos: Díganme de una vez de que se trata. Eduardo
me dijo que su tesis de la maestría, ya había sido aceptada, que salió con un promedio de
nueve, por lo que ya es Maestro en Economía.

También me comentó que, Aída había sido ascendida en su trabajo en la Comisión Nacional
Bancaria. Por tal motivo, felicité a los dos con mucho gusto, ya que su esfuerzo está siendo
remunerado. Aída fue ascendida a una subdirección. Ojalá que los dos sigan con el deseo de
progresar, que le echen muchas ganas a todo lo que deseen emprender para que tengan un
bonito futuro.

Enero 19 de 1995.

PAPELES DE FAMILIA.

La Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia,


convocó a una serie de conferencias relacionadas con el concurso “Papeles de Familia”. La
primera de ellas, fue el día de ayer, se verificó en el Auditorio del Museo Nacional de las
Culturas. Dio principio a las 17.00 horas, habiendo precedido la mesa el Lic. Cuauhtémoc
Velasco Ávila. Después expusieron el Lic. Antonio Saborit y la Lic. Beatriz Cano. A las
29.00 horas fue la presentación del libro: Guía del Acervo Histórico de Testimonios

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Familiares, cuyos autores son Delia Salazar Anaya y Juan Matamala Vivanco. Desde la
mañana estuve en el museo, ya que como fue miércoles, es el día que voy a recoger
donaciones de las once de la mañana a las dos de la tarde. Salí a comer con dos de los
custodios de ahí, de nombres: Leonila Quiroz y Gerardo Álvarez. Regresamos a las tres de
la tarde y me estuve en la sala Papeles de Familia hasta las cuatro ya que si me hubiera venido
a comer a la casa, no me hubiera dado tiempo de llegar a la conferencia. No me esperé a que
terminara la misma, ya que un joven que trabaja en la Dirección de Estudios Históricos, me
hizo favor de traerme hasta la casa; así es que me salí como a las ocho y media de la noche.
A mi sobrina Chuy y a su amiga Maricela, el Lic. Jorge René González, les hizo favor de
llevarlas a su casa. Ellas estuvieron presentes. Son seis conferencias en total. Serán todos los
miércoles de cada semana. Las mismas terminan el 22 de febrero del año en curso. Quiero
comentar que, en la mañana que estuve en la sala “Papeles de familia”, leí lo que anotan las
personas en la libreta de visitas y hay cosas que me gustaron mucho, por lo que copie algunas
y quiero dejarlas anotadas dentro del libro de mis recuerdos. A continuación enumero las
mismas: SIC

1. - Para mí, fue una bonita experiencia el haber apreciado tanta belleza que existe en este
gran museo, pues cada objeto encierra un pasaje de la vida de cada una de las personas que
han donado parte de ellas mismas, y que le hace a uno recordar cosas muy, pero muy
agradables y de gran felicidad vividas.
Gracias: Atentamente: Francisco Javier Cortes Robledo. 18 de noviembre de 1994.
2. - Yo pienso que están muy bien todos los recuerdos que hay en este museo, esta tradición
podría seguir y seguir y tal vez nunca tenga fin, a lo mejor cuando yo muera, también estarán
algunos recuerdos y diarios de toda mi vida, es algo muy especial para quien es tan
sentimental como yo, espero que alguna vez, mis hijos, mis nietos o alguna persona los vea
y siga de igual forma esta tradición, la verdad no tengo palabras para describir todo lo bello
que hay aquí, no dudes en que volveremos a venir.
Atentamente:
Dueñas González Lilia. 19 de noviembre 1994.
3. - Fue mucha suerte, pues tenía el fin de visitar a los Árabes y a los Turcos, pero estaban
cerradas las salas. Con esta exposición salgo muy contento y realizado del centro de mi
ciudad.
Armando García Hernández. 8 de diciembre de 1994.
4. - Que bella experiencia es venir de lejos y recorrer caminos de nostalgias, alegrías, sueños
y sentimientos que otros nos han dejado para revivir los nuestros.....
Felicitaciones por esta sala, ojalá y que se vuelva permanente y pueda abrirse al mundo
Latino Americano. Un abrazo.
Rafael G. Hernández. 8 de diciembre de 1994.
Medellín Colombia.
Con relación a esta persona, quiero comentar que estuve platicando con él, ya que estuvo
muy interesado leyendo el libro de mis poemas que se encuentra en la sala. Es un joven como
de unos treinta años y es muy sentimental. Me comentó que él también escribe versos. Le
dije que ojalá y pudiera mandar algunos para la Dirección de Estudios Históricos, pero me
dijo que no, porque vivía muy lejos. Que se llevaba un recuerdo muy agradable de mi
persona. Después puso una posdata que dice lo siguiente: P.D. Y que apoyen el talento de
todos los poetas que en ella habitan. Desgraciadamente no se me ocurrió preguntarle su
dirección, porque de haberlo hecho le hubiera puesto una postal.

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5. - Preciosa exposición de este museo. Es preciso publicar cuanto antes la publicación de
los diez ganadores. Es muy importante. No lo dejen al olvido.
Gracias.
Firma Ilegible.
6. - Son recuerdos muy buenos que no se deben perder, deben hacer más publicidad para
que vengan chicos y grandes porque es muy interesante.
Anna y Fernando. 30 de diciembre de 1994.
7. - Me he quedado verdaderamente impresionada y quiero felicitar a quien empezó con esta
maravillosa idea. Cada familia, no cabe duda forma parte de la historia de México, por lo
que creo voy a cooperar con ustedes, y no lo dudo que cada uno que admira esta sala,
pensará: “y yo que no sabía qué hacer con las fotografías antiguas, ropa, muebles, etc”.
Felicidades.
Rosa María Méndez Cornejo. 22 de noviembre de 1994.
Guía Oficial Bilingüe.
8. - Felicidades. Descubrí con agrado en una de las fotografías, a mi papá, quién fuera una
persona conocida en la radio. Germán Figaredo.
Rocío Figaredo y Sra. Carmen Figaredo.
Hija. Esposa.
También estuve platicando con estas personas y me comentaron que les gustaría donar algo;
pero desgraciadamente las veces que he hablado por teléfono, no me han contestado.
9. - La sala de recuerdos familiares, me pareció de lo más hermoso que cuenta la historia
de nuestros antepasados.
Profesora. Apolinaria Alejandres Ch.
DIF.
Vinieron a visitar la sala 37 personas. 18 de enero de 1995.
10. - Muchas felicitaciones a todas las personas que se desprendieron por algún tiempo de
sus muy íntimos recuerdos para darnos a conocer parte de la historia para que conozcamos
el pasado mexicano.
Gloria Ruiz Juárez. 17 de diciembre de 1994.
P.D. En especial a mi amiga:
GLORIA CONTRERAS HUMARÁN.
11. - Me enteré por un cartel en la estación Zócalo del metro, y no creí que fuera tan
maravillosa. Realmente nos hace viajar al pasado. Es una experiencia muy grata.
Rubén Macías Barrera y Natalia Velásquez
17diciembre de 1994.

Así como éstos, hay infinidad de comentarios, únicamente copie algunos para dejarlos en mi
inseparable amigo “mi diario”. También hay comentarios que me parecieron de muy mal
gusto, algunos dicen: deberían decirles a los custodios que no se duerman en las salas. Otros:
Aquí se exhiben puras porquerías. Y, también, díganles a los custodios que no nos anden
siguiendo, ya que no nos vamos a robar nada. Estos comentarios me parecen son de gente
que no deberían ir a los museos, ya que no saben apreciar lo que en los mismos exhiben.
Todo esto, para mí, ha sido una muy bonita experiencia, creo que no la voy a olvidar mientras
viva.

Febrero 2 de 1995.

29
ANIVERSARIO LUCTUOSO Y PAPELES DE FAMILIA.

Hace dos años que mi querido viejito partió para siempre de esta vida. Se cumplieron el día
de ayer, 1º. De febrero; pero no le mandé a hacer su misa en ese día, porque fue miércoles y
es cuando me voy todo el día al Museo Nacional de las Culturas. Estando en la conferencia
No. 3 que se llevó a cabo en el auditorio del museo, no me imaginé que en la misma se tratara
lo relacionado con dos diarios: el de Petra Ramírez Arellano y el mío. Seguí con mucho
interés lo que la historiadora Lourdes Villafuerte García, expuso, inclusive, llevé mi
grabadora; pero las pilas estaban bajas y no se entendió nada en absoluto. Por tal motivo, al
terminar la conferencia, le pedí a la expositora me proporcionara copia de su ponencia. Ella,
muy amablemente me entregó el original, por lo que le pregunté si ya no la necesitaba. Me
contestó que lo tenía en la computadora y por lo mismo, podía obsequiarme el original.

Cuando llegué a la casa, por la noche, estuve reflexionado sobre el tema de la conferencia y
que precisamente se hablara de mi diario el día de ayer, cuando mi padre cumplió dos años
de haberme dejado. Recordé también, que el 29 de noviembre del año pasado, cuando él
cumplía años de haber nacido, fue la premiación de la tesis de mi hijo Eduardo. Son
coincidencias que se relacionan con fechas significativas a mi padre.

El día de hoy, asistí a la misa que le mandé a hacer a mi viejito, ya que como comenté antes,
ayer no pude. Como se festeja el día de la Candelaria, la misa estuvo muy bonita. Antes de
la misa, le hablé por teléfono a Eduardo para platicarle lo de las coincidencias, y me dijo que
eso demuestra que el viejito, todavía está con nosotros. Agradezco a Dios todos los favores
recibidos y le sigo pidiendo para que nos siga protegiendo.

A continuación, me permito transcribir, completa, la ponencia de la historiadora


Lourdes Villafuerte, ya que para mí es un recuerdo inolvidable:

ESTA PONENCIA FUE PUBLICADA EN EL VOLÚMEN PAPELES DE FAMILIA


QUE ES UN CUADERNO DE TRABAJO DE LA DIRECCIÓN DE ESTUDIOS
HISTÓRICOS DEL INAH.

CICLO DE CONFERENCIAS PAPELES DE FAMILIA.

Lecciones Morales: lo antiguo y lo moderno.

Lourdes Villafuerte García


Dirección de Estudios Históricos, INAH.

Manuel Rivera Cambas describía a México como un país de archivos. En efecto lo es, ya que
México cuenta con un enorme acervo de archivos públicos y otro todavía más grande de
archivos privados, entre los cuales destacan, por su importancia para abordar los detalles de
la vida cotidiana, los archivos familiares.
Los archivos familiares aunque son muy abundantes, pues qué familia no guarda sus cartas,
sus fotografías, sus recuerdos, son muy frágiles; si bien la fragilidad no es exclusiva de los
archivos familiares, pues los acervos más grandes también lo son; pero en el caso de los

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pequeños acervos familiares se añade un agente destructor más: el olvido. Cuando un
documento no se puede asociar con un recuerdo o ya no hay nadie que recuerde por qué
guardaba un documento o una foto, éstos pueden ser fácilmente destruidos.

Por eso ahora me congratulo de que los documentos y recuerdos familiares hayan salido de
los armarios y los roperos, de las cajas y los baúles y en un acto de generosidad y de
conciencia histórica de sus donantes ocupen por fin el estatuto de archivos históricos.

Para las familias son importantes sus documentos, porque si recordar es vivir, los papeles
ayudan a la memoria; como ayudó a Gloria Contreras el rescate de la caja de fotos de su
abuelita; ayudan a evocar situaciones, personas y sentimientos; pues guardan una parte de la
memoria familiar. Los documentos son importantes, aunque vale la pena decir que no hay
nada que sustituya la delicia de los relatos orales de nuestras abuelas y nuestras madres.

Para los historiadores mexicanos los papeles de familia tienen gran valor sobre todo para
quienes nos interesamos en las pequeñeces de la vida cotidiana. Entrar en la casa y en la vida
de una familia nos permite percibir, con una lectura atenta, diversos detalles de la vida
familiar: cómo es la casa, quién vive en ella, qué jerarquización existe al interior de la
comunidad, cuáles son las actitudes ante la ausencia de un miembro de la familia, ante la
muerte; cómo sortea una familia la crisis económica; en fin creo que el estudio sistemático
de estas situaciones y eventos familiares nos pueden dar indicios para analizar los valores
que caracterizan a una sociedad. Estoy segura que el Archivo Histórico de Testimonios
Familiares será una fuente importante para abordar temáticas tan difíciles como importantes
como son los valores y los sentimientos.

Dos documentos: dos vidas, dos historias familiares.

Voy a referirme a dos documentos: el Diario de Mamá Petrita escrito por Petra Ramírez
Arellano de Cortés y a los RECUERDOS, memorias, poemas, pensamientos y acrósticos de
Gloria Contreras Humarán.

Mamá Petrita escribe su diario de 1881 a 1934 y Gloria Contreras de 1953 a 1992. Ambos
documentos fueron escritos por mujeres y ambos escritos señalan la intención de que su
diario, en un caso y sus memorias en el otro, contribuyan a guardar la memoria de la familia.
Por otro lado tienen la intención de heredar a sus descendientes ciertos valores. Petra Ramírez
dice que su diario tiene como objetivo.
[...] conocer y recordar las personas, los hechos y las fechas que
Tienen relación con nuestra existencia y que no se pierda en las
Familias el recuerdo de sus antepasados.

Asimismo expresa su deseo de que sus recuerdos y el recuerdo de ella misma sean
transmitidos a sus “queridos nietecitos”.

Petrita comienza su diario relatando de manera sucinta lo que hasta ese momento constituía
su memoria familiar; da noticia de sus padres, sus abuelos y sus tíos, para continuar con un
diario que llevaba su papá.

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Sería prolijo detallar las vicisitudes narradas por Petrita en las 302 fojas de su diario, que
contienen 53 años de la vida de una familia, sólo señalaré para que se den una idea de la
riqueza del documento, que en él encontramos nacimientos de hijos y nietos, peticiones de
mano, bodas, enfermedades, entierros; encontramos la descripción del dolor por la pérdida
de las personas amadas la inquietud por las enfermedades, la zozobra causada por la Primera
Guerra Mundial y dos guerras civiles: la Revolución Mexicana y la Guerra de los Cristeros,
asimismo se describen las sencillas alegrías de la vida en familia: los cumpleaños, los
bautismos, la música, la poesía, las visitas, los paseos, la lucha por la sobrevivencia y la fe
en Dios. Por otra parte el diario de Petra Ramírez nos da interesantes referencias sobre los
ferrocarriles, el telégrafo, la aparición de ciertos avances tecnológicos como la luz eléctrica,
los automóviles, las “vistas” y, desde luego, el cine.

Si mamá Petrita nos da noticia en su mayor parte de la vida en provincia, Gloria Contreras
tiene como uno de sus principales personajes a la ciudad de México, especialmente su barrio
en las inmediaciones del Parque Calles y la Avenida Canal del Norte, la cual además de tener
muchas carnicerías es también la Sede de un extraño templo dedicado a Leonardo Alcalá.

Gloria Contreras comienza su relato en 1953 y lo continúa hasta 1992 proporcionándonos


528 fojas escritas (más las fotos y documentos) que resumen casi cuarenta años de su vida
con sensibilidad y con muchas habilidades para escribir.

En la narración de sus recuerdos doña Gloria es prolija en la referencia a sus sentimientos, la


admiración por su madre, el cariño por su padre, por sus hermanas y sobrinos, la
responsabilidad hacia sus hijos y el amor por quien fue su compañero.

Tenemos pues dos riquísimos documentos, que tienen el carácter de herencia; tanto Petrita
como doña Gloria dejan a sus hijos la única riqueza que poseen: sus recuerdos y sus consejos.

Los valores Morales: pasado y presente

Voy a referirme sólo a tres temas donde encuentro con claridad una intención de herencia
moral: la relación entre padres e hijos, los conceptos sobre la mujer y la relación de pareja.

Padres e hijos

La relación entre padres e hijos es un tema siempre presente en los dos documentos que
tratamos, pues ambas autoras narran su vida como hijas y como madres. En las primeras
páginas de su diario Petrita retrata detalles que mucho nos dicen sobre la educación y la
transmisión de la cultura dentro de la casa. El cariño y el respeto a los padres son valores que
inculcan a los hijos y que aparecen con nitidez en la descripción que Petra Ramírez hace de
su padre:

[...]a pesar de no ser un hombre instruido era muy inteligente, muy


capaz para llevar sus negocios de comercio, de una honradez acrisolada, de
carácter dulce y bondadoso, con un corazón generoso y compasivo, jamás hizo
daño a nadie, fue querido y apreciado por todos [...]y fue un padre tan cariñoso
y bueno que nunca sus hijos dejaremos de lamentar su pérdida.

32
Un valor como la obediencia es algo que sigue estando en la educación de los niños en la
casa; por otra parte los padres de familia deben dar a los hijos protección y educación, sin
descartar en su papel de educadores la corrección de los errores. La obediencia de los hijos y
la corrección aparecen en el recuerdo que Petrita tiene de su abuelo don Agustín Ramírez.

[A mi abuelo lo] recuerdo vagamente y con poco cariño porque no hacia


mucho caso en buscarme y acariciarme y lo veía con algo de temor por haberme
reprendido una vez mi papá por culpa suya. No le obedecí pronto cierta vez y dio la
queja a mi papá el cual me llamó y me dijo: “¡Mire niña! A su abuelito se le sirve
pronto y de rodillas. Hínquese, bésele los pies y pídale perdón”. Llorando me
arrodillé, le besé los pies y le pedí perdón. Es todo el recuerdo que conservo de mi
abuelo, poco después murió.

A través de este penoso episodio vemos que no sólo la propia Petrita considera la obediencia
a los padres como un valor sino que nos da indicios seguros de el profundo respeto y
reverencia que su padre Gerónimo Ramírez sentía hacia su propio padre y si vamos más lejos
vemos que el abuelo también esperaba tal respeto y reverencia de los hijos de sus hijos, por
haberlo él mismo enseñado.

Estos valores no vienen sólo de nuestros abuelitos sino que son más antiguos. La relación
entre padres e hijos fue un tema importante para los evangelizadores del siglo XVI en 1565
Fray Alonso de Molina publica su Confesionario mayor en lengua mexicana y castellana
donde trata el asunto en tres apartados diferentes en el cuarto mandamiento, al tratar el pecado
de la pereza y en el apartado referente a las siete obras de misericordia.

Sobre el cariño y la obediencia y el respeto Molina pregunta:

¿Amas y quieres bien a tu padre y madre? ¿Obedéceslos cuando te mandan


alguna cosa buena y justa? [...] ¿Honraste y reverenciaste a las personas ancianas, o
dexaste de tenerles el debido respeto no teniendo compasión de sus miserias,
dexandolos de ayudar?.

Sobre la manutención y la corrección Fray Alonso pregunta:

Por ventura has dexado de tener cuydado de dar el mantenimiento corporal


y espiritual a los de tu casa, y a toda tu familia: dexaste de corregirlos y de yrles a la
mano quando en algunas cosas ofendieron a suDios y señor: o por ventura los dexaste
sin castigo ni reprehension.

Aunque Molina habla de las obligaciones de los padres de familia de educar a sus hijos y
enseñarles la doctrina cuando se refiere al pecado de la pereza, es en las obras de misericordia
“enseñar al que no sabe” donde insiste en la educación de los hijos.

Y tu que tienes cargo de otros, o eres padre o madre de familias, dexaste


de esforzar con caridad a tus súbditos {de los quales tienes cargo} o por ventura no

33
los corregiste con charidad, ni les fuiste a la mano, quando en algo erraban, ni curaste
de enseñarles la Doctrina Chistiana?.

Estos deberes forman parte de la cultura de Gloria Contreras pues se preocupa por señalar
los errores o defectos que ella encuentra en el carácter de sus hijos con el fin de que los
corrijan. A Manolo le dice:

Veo con tristeza que todavía sigues con tu mal genio, genio que tal vez sea
igual al mío, pero por lo mismo te suplico que trates de cambiar, que antes de hacer
algo de lo que puedas arrepentirte lo analices y seas más prudente, ya que de todas
maneras el que se enoja pierde.

La mujer, la madre.

Mamá Petrita deja una importante herencia moral en sus Cartas a mis nietas. ¿Por qué a sus
nietas y no a sus nietos? Petra Ramírez, aunque sin decirlo explícitamente asigna a las
mujeres la responsabilidad de educar y transmitir la cultura, dentro de la cual los valores
morales tienen un lugar fundamental. Por otra parte no hay que perder de vista que se piensa
en las hijas y en las nietas sobre todo en su papel de futuras madres. Petrita considera su
diario como un documento muy importante, pero más importante considera tener a quién
heredárselo Piensa en primer lugar en Josefa su hija mayor, pero al morir ésta dice:

¿Para qué sigo escribiendo en mi libro si su dueña, que era mi hija ya no


existe? Aún me quedan mis tres hijos, aún me quedan mi esposo, mi madre, mis
hermanas; si Dios dispusiera arrancarme todos estos pedazos del corazón y dejarme
a mí con vida, entonces sí destrozaría mi libro [...]

La fe, la abnegación y la resignación, se encuentran de manera constante en los dos


documentos que nos ocupan. En la carta del 22 de agosto de 1909, Petrita escribe a su nieta
Berta, nacida con un defecto físico:

Ustedes oirán decir con frecuencia que no se mueve la hoja de un árbol sin la
voluntad de Dios, esto quiere decir que todo lo que nos pasa sea bueno o malo es
dispuesto o permitido por Dios. En consecuencia [...] debemos aceptar con
resignación todos los contratiempos, pesares, enfermedades y todo lo que Dios nos
mande en esta vida [...]

Con respecto a la abnegación, Gloria Contreras tiene muy presente y ella misma lo toma
como ejemplo, la forma en que su madre cuidó a su hermano Miguel, enfermo de meningitis
desde los 14 años.

Yo crecí viendo los sufrimientos de mi madre, pues nunca quiso internarlo,


porque decía que a lo mejor le aplicaban la eutanasia, ella lo bañaba, lo afeitaba, y le
daba de comer en la boca [...] Mi madre siempre rezó porque Miguel muriera antes
que ella, pues le preocupaba quién lo iba a atender, y Dios le concedió su deseo,
Miguel falleció antes que ella, Miguel murió cuando tenía 40 años de edad.

34
La relación de pareja

La relación de pareja de ambas autoras nos permite entrar en el ámbito de lo afectivo, las dos
hablan con mayor o menor soltura de sus sentimientos y del significado que para ellas ha
tenido el amor por un hombre. En el caso de Petrita por fortuna heredó también las cartas de
amor que su novio, posteriormente su esposo, le escribía. Se conservaron las cartas de él, mas
no las de ella. De manera que a través de estas cartas podemos asomarnos a la relación
amorosa de José Cortés y Petra Ramírez.

A grandes rasgos la historia es la siguiente: José Cortés queda prendado de Petra, de su


hermosura y de sus virtudes, le escribe declarándole su amor, el cual es correspondido por la
dama, sin embargo surgen enseguida las dudas pues hay una murmuración que implica un
intento de matrimonio de José con otra mujer. Petra teme ser engañada y estar enamorada de
un hombre que no la ama. La palidez de su rostro denota los signos del sufrimiento, ante lo
cual José reacciona tratando de demostrar por todos los medios su inocencia. En una carta
dirigida a “Petrita adorada” dice:

[...] mi amor hacia usted tal cual se lo he manifestado, no es efecto de la


fogosidad o ilusiones efímeras de un joven inexperto. No Petrita, es la verdadera
pasión formada en el corazón del hombre, es el resultado de las más sensatas y
maduras reflexiones del hombre que sólo aspira al bienestar, a la felicidad que ha
concebido con el ángel que supo inspirarle esa pasión.

Por fin las dudas son aclaradas y el matrimonio se realiza, tienen seis hijos y en 1884 muere
José cortés. La medida del amor de Petra Ramírez por su esposo lo encontramos
precisamente en la narración que ella hace cuando él muere.

¡Oh Dios mío! ¿Cómo pude oír semejante noticia y vivo aún? ¿Cómo pude
resistir un golpe tan terrible sin perder la razón o la vida? No lo sé. Lo que sé es que
si aprecio en algo la existencia, que si en medio de mi dolor no he deseado la muerte
como el único alivio, el único consuelo de mis penas es por mis pobre hijos[...]

Tras ocho años de viudez Petra Ramírez vuelve a enamorarse, pero seguramente su sentido
del deber le impide cultivar ese amor, es quizá por esto que decide ocultar esta relación y
borrar toda huella de su diario; pero los sentimientos la traicionan quedando para fortuna
nuestra una serie de poemas que hablan de ello, el último fue escrito 20 años después de
concluido el episodio.

En el caso de Gloria Contreras no hay censura alguna al hablar de su amado y padre de sus
hijos. La relación de Gloria con Raúl comienza en 1957 cuando tiene ella 16 años y él 32.
Gloria se deja llevar por la atracción que ejerce sobre ella un hombre mayor, encontrando
poco atractivos a los jóvenes de su edad. La relación de Raúl se torna constante, tanto así que
dura más de treinta años.

Como tantas mujeres Gloria no exige nada, sólo da: da dos hijos, da a Raúl más de treinta
años de compañía, de solidaridad y de amor, desechando todas las situaciones, por ventajosas
o halagüeñas que fueran que significasen el alejamiento o la separación de su amado: rechaza

35
una gerencia, rechaza una proposición de matrimonio y permanece en la sombra por amor a
Raúl. A pesar de haber tomado esa decisión no deja de sentir cierta culpabilidad y en más de
una ocasión pide perdón por lo que ella considera sus pecados. En 1991 escribe:
He pecado señor
He pecado de amor
Perdona mi ofensa
Perdona mi dolor.

Tanto en Petra Ramírez como en Gloria Contreras ante el apremio de vivir plenamente el
amor por un hombre se encuentran ante dos caminos: el del deber y el del amor. Petrita elige
el primero y Gloria el segundo.

Si volvemos nuestra vista hacia atrás en el tiempo y nos preguntamos qué hicieron nuestros
antepasados de la etapa colonial encontramos muchos casos documentados en que las
personas ante esta disyuntiva acuden al llamado del deber pero hay otros que estuvieron
dispuestos a usar todos los recursos para defender su elección amorosa.

Si miramos todavía más lejos, encontramos que el amor fue motivo de reflexión para uno de
los más grande intelectuales: Santo Tomás de Aquino en sus consideraciones sobre el amor
lo describe como un proceso que se construye en varias etapas, cada una más perfecta que la
anterior: Primero el descubrimiento de la persona amada y la atracción hacia ella; tras la
superación de la simple complacencia, viene una etapa en la que el amante busca el bien para
la persona amada, para dar lugar a la etapa del amor correspondido (amistad); la etapa más
perfecta es la de la plena realización y crecimiento del amor.

Santo Tomás, que era un teólogo muy sistemático, señala un orden de prioridades para el
amor: primero a Dios y luego al prójimo, en este último también hay prioridades las cuales
siguen la lógica del parentesco; es decir, hay que amar en primer lugar a los padres al cónyuge
y a los hijos y después a todos los demás incluyendo a los enemigos y a uno mismo.

El amor es señalado por Santo Tomás como la tarea principal del ser humano, aun cuando
sea imperfecto o defectuoso. Para el santo hay una cosa que definitivamente no se vale: no
amar. Dentro de la lógica tomista es mucho peor no amar que amar mal.

Los dos documentos que he expuesto no se refieren a la vida de “grandes personajes”, sino
más bien a personas comunes y corrientes como nosotros, que se han dado a la tarea de
escribir sus recuerdos haciendo acopio de paciencia. El resultado son documentos de
incalculable valor que nos dan luz sobre las minucias de lo cotidiano, nos dicen cómo vivió
la gente común los sucesos que encontramos en los libros de historia.

En estos documentos nos informan sobre cosas que por cotidianas no se dicen, pero se desliza
como quien no quiere la cosa datos importantísimos sobre la manera en que se transmite la
cultura, por ejemplo: la sana costumbre de que los niños no intervengan en las conversaciones
de los mayores, mucho nos dice sobre la importancia del oír. No he sabido hasta ahora que
ninguna madre haya escrito un manual para criar hijos, no creo que nadie lo llegue a escribir,
lo que sí creo es que las muchas personas, se preocuparán por escribir sus recuerdos y sus

36
consejos para heredárselos a sus hijos y nietos: confío también en que sus descendientes se
preocuparán por conservarlos.

Netzahualcóyotl, 1º. De febrero de 1995.

DEDICATORIA QUE ME PUSO LA HISTORIADORA, TIEMPO DESPUES DE


HABERME OBSEQUIADO LA PONENCIA.

Ciudad de México a 24 de julio de 1996.


(Fecha en que me dedicó la ponencia).

Con mucho gusto dedico unas letras para Doña Gloria Contreras Humarán y le
expreso mi admiración por sus escritos que expresan con frescura las experiencias de una
vida llena de riquezas.
Afectuosamente: Lourdes Villafuerte García.

México, D.F., a 2 de febrero de 1995.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Inolvidable tío:

El día de ayer, se llevó a cabo la tercera conferencia ofrecida por la Dirección de Estudios
Históricos, relacionada con el concurso “Papeles de Familia”. Recibí una grata sorpresa,
porque hablaron de dos diarios: el de una señora Petra Ramírez y del mío. Es por eso, que
me permito enviarte una copia, la cual le solicité a la historiadora que hizo la ponencia. Te la
envío, para que veas lo bonito que hablan de tu sobrina “la soñadora”. Cuando terminó la
conferencia se dirigieron a mí preguntándome: ¿señora Gloria, desea hacer algún
comentario?. Les contesté lo siguiente: Para mí, todo esto ha sido muy hermoso, me hicieron
remontar nuevamente hacia el pasado y también me hicieron llorar. No pude continuar
porque el llanto me traicionó al evocar momentos pasados que ya no volverán. Nuevamente
vuelvo a rogarte que si tienes una fotografía de cuando eras joven, me la envíes, mejor si es
pintada por ti. Esto, desde luego, si no tienes inconveniente. Recibe saludos de quien no te
olvida. Tu sobrina.
P.D. Dale recuerdos de mi parte, a la tía María.

Febrero 14 de 1995.

MI CUMPLEAÑOS NO. 54.

37
Voy llegando a la casa, son las diez y media de la noche y antes de acostarme, me pongo a
escribir lo acontecido en este día 14 de febrero de 1995: Recibí bastantes llamadas, las que
escribiré en el orden de como las fui recibiendo. Llamaron: Eduardo y Aída, Lourdes Miranda
(mamá de Gabriel), Sofía mi prima (llamó de Guadalajara, inclusive estuvimos platicando
cerca de una hora), Manuel Carrillo (a quien tengo como veinte años de no verlo; pero que
invariablemente me llama año con año), mi tía Beatriz y Betty (ex compañera de la
Aseguradora Cuauhtémoc, S.A.,). Cuando Lalo llamó, me invitó a comer, me citó en Plaza
Inn, a donde trabaja Aída en la Comisión Nacional Bancaria. Llegué a las dos treinta de la
tarde y la cita era a las tres, por lo que esperé un poco a Aída. A las tres con diez minutos,
llegó Aída y me dijo que nos fuéramos al restaurante, que Lalo nos alcanzaba allá, porque él
trabaja hasta Polanco y como está retirado, se iba a tardar un poco. Atravesamos Insurgentes
y llegamos al Restaurante “Martín Fierro”. Aída pidió unos aperitivos y unas botanas, las que
consistieron en longaniza, queso fundido, hongos, quesadillas y varias cosas más.

Como a las tres y media, llegó Eduardo. Todavía estaban calientes las botanas y comió de
ellas. Al poco tiempo, llamó al mesero para que le mostrara los cortes de carne y cada cual
eligió el suyo. Comimos deliciosamente y Lalo volvió a pedir otros aperitivos. Estuvimos
platicando muy a gusto, pero Aída tuvo que regresar al trabajo. Eduardo y yo nos quedamos
otro rato, porque él pidió la tarde en su trabajo. Me comentó que tenía cita con el Dr. Roditti,
acupunturista que yo también veo y me preguntó si podía acompañarlo. Le contesté que sí y
nos dirigimos a verlo. Estuvo como una hora con las agujas y yo lo esperé en la sala. Cuando
salió, eran cerca de las ocho de la noche. Me llevó a unas zapaterías que están en Insurgentes,
por la zona rosa, a comprarme zapatos. Después de ver algunos modelos, por fin me decidí
y me compró dos pares. Me di cuenta que ya eran las nueve de la noche y le dije que ya me
venía a la casa porque hago como hora y media de camino. Quería traerme, pero no acepté
porque él tiene que trabajar mañana y es muy pesado el viaje hasta acá.

Me despedí de él en el metro Centro Médico, le di la bendición, me bajé de la camioneta y


entré en el metro. Gracias a Dios, llegué con bien. Ahora me dispongo a dormir.

Febrero 17 de 1995.
LA EXPOSICIÓN.

En el Museo Nacional de las Culturas


Se llevó al cabo una exposición,
Con diarios, cartas, fotos y antigüedades
Para adornar la ocasión.

Se llenó de “Papeles de Familia”


Título que se dio a la exposición
Con la consiguiente alegría
De quienes participamos de corazón.

Diez de noviembre del año 94


Fecha de la inauguración

38
Que quedará por siempre grabada
En nuestro recuerdo con admiración.

A la misma acudieron:
Hijos, padres y abuelos,
Que ahí se reunieron
Olvidando pesares y desvelos.

Para compartir de la alegría


Por haber abierto baúles, cajas y arcones,
De donde brotaron con algarabía.
Las historias de muchos corazones.

Esto fue consecuencia


De una convocatoria extravagante,
Contó con mucha anuencia
Que se convirtió en donante

Se escuchaba por la radio:


Se invita a personas o familias
Que conserven en su poder diarios,
Cartas o memorias de sus antepasados,
Para que participen en el concurso
Organizado por la Dirección de
Estudios Históricos del INAH.
Llamado “Papeles de Familia”.
Esto ocurría en el año de 1992.

La exposición será clausurada,


Se retirarán, los diarios, cartas, fotos y memorias,
Pero la misma no será olvidada,
Por la diversidad de sus historias.

También conservaremos el recuerdo


De todos los historiadores que participaron,
Y de los que hicieron posible que, un “proyecto”
Naciera a la luz como: “PAPELES DE FAMILIA”.

Febrero 22 de 1995.

ULTIMA CONFERENCIA DE PAPELES DE FAMILIA.

Hoy fue la última conferencia relacionada con la exposición “Papeles de Familia”, hubo tres
ponencias y todas estuvieron muy amenas. Me gustó mucho la de la Sra. Alicia Olivera de
Bonfil, le pedí me obsequie una copia de la misma y me prometió tenérmela en la Dirección
de Estudios Históricos.

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Cuando terminó la conferencia, pedí la palabra y leí unos versos que hice con anticipación,
los que se llaman: “LA EXPOSICIÓN”. Posteriormente el maestro Cuauhtémoc Velasco,
Subdirector de Historia Contemporánea, dijo que por mi participación en la recolección de
documentos me había hecho acreedora a un reconocimiento y por lo mismo, me entregaba
un diploma firmado por el Lic. Antonio Saborit, director de Estudios Históricos, y por él
mismo. No me imaginé lo del reconocimiento, por lo que, cuando subí a recoger el diploma
al estrado, iba muy nerviosa, lo cual, al recibirlo, le comenté al maestro Cuauhtémoc. Me dio
mucho gusto este gesto y conservaré dicho diploma como un recuerdo.

Por otra parte, la exposición se quita el día 27 de este mes de febrero, así es que estará abierta
hasta el próximo domingo. Se fueron muy rápido los tres meses que estuvo abierta al público
la misma y ahora siento un poco de tristeza, ya que durante este tiempo, tuve la oportunidad
de conocer mucha gente. Gente que fue donadora de sus papeles y estuvieron exhibiéndose
en el museo, también a familiares de los mismos. Con algunos de ellos, compartimos en las
conferencias que fueron seis, y tuvimos la oportunidad de conocernos un poco mejor.
También conocí aparte de los donadores y de sus familias, a gente que asistió a las
conferencias y que no tenían nada que ver en absoluto con el concurso. Entre ellas está la
Dra. Graciela Gracia García, que es una persona que da gusto conocer. Ella donó varios
documentos a la Dirección de Estudios Históricos del INAH. Entre algunos de ellos, están
seis libretas que contienen la contabilidad casera de la familia Gracia García y que llevó
durante cuarenta años su señora madre, hasta el día en que falleció. Esto fue motivo de júbilo
para todos los historiadores, ya que ahí se podrá estudiar algo de la vida cotidiana.

También siento tristeza porque ya no voy a convivir con los historiadores, a los que les tomé
mucho cariño. Entre ellos están Beatriz Cano, Delia Salazar, Alicia Olivera de Bonfil, Juana
Inés Fernández, Rebeca Monroy y Lourdes Villafuerte. Todavía queda pendiente lo de la
publicación de los trabajos ganadores, pero me he dado cuenta que ya no es culpa de ellos,
sino que no cuentan con presupuesto para esto. Espero que en un tiempo no muy lejano, este
asunto se llegue a solucionar, porque la labor que hicieron todos ellos, incluyendo al Lic.
Saborit y al Lic. Jorge René González ha sido muy
benéfico para todos los concursantes, llamados por la Dirección de Estudios Históricos
“donadores”.

Se retirarán del museo: Los diarios, cartas, fotografías y memorias, pero ya dejaron dentro
de la sociedad un mensaje. Esto lo digo, porque en los cuatro tomos de mis libros, se abrieron
sus páginas en donde aparece algo muy íntimo de mi vida, así como las fotografías de mis
orígenes que provienen de mi bisabuela y mis tíos de San Francisco, Cal., y las páginas donde
aparece mi hijo Manolo en un viaje que hizo a Macao, China. El libro con mis versos y
poemas, fue leído por mucha gente, unos opinaron que les gustaron, otros que no, pero
también dejaron un mensaje. Gracias Dios mío, por dejarme gozar de estos placeres tan
bellos. Te lo agradezco de corazón, aunque también he tenido dolores, la vida me ha
compensado con cosas bellas.

Todo lo aquí escrito, es para que sus páginas pasen a formar parte de mi diario.

INAH.

40
DIRECCION DE ESTUDIOS
HISTÓRICOS.
MEXICO, D.F. México, D.F., a 22 de febrero de 1995.

La Dirección de Estudios Históricos


Otorga el presente

RECONOCIMIENTO

A LA SEÑORA

GLORIA CONTRERAS HUMARÁN

Por su labor en la recopilación de nuevos expedientes para el


Acervo Histórico de Testimonios Familiares,

Misma que se realizó a propósito de la exposición “Papeles de Familia”

En el Museo Nacional de las Culturas

Del 10 de noviembre de 1994 al 26 de febrero de 1995.

Antonio Saborit García Peña. Cuauhtémoc Velasco Ávila


Director de Estudios Históricos. Subdirector de Historia Contemporánea.

Febrero 27 de 1995.

PAPELES DE FAMILIA.

Ayer domingo 26 de febrero de 1995, fue el último día de la exposición, por lo que fui a la
misma. Llegué a las once de la mañana como invariablemente lo hago los miércoles y viernes
que estuve yendo para la recopilación de donaciones. Quise ir porque sentí nostalgia porque
ya la van a retirar. Cuando estaba en la sala, llegó Delia Salazar, investigadora del INAH en
compañía de su mamá y de una amiga de su señora madre ya de edad avanzada que prestó
varias antigüedades para la exposición. Cuando le estuvo explicando a su mamá lo
concerniente a la exposición, me uní a ellas para conocer más de la misma. Una vez recorrida
toda la sala, se despidieron de mí, por lo que yo me dediqué a copiar a mano algunos de los
trabajos que me gustaron mucho, de los que quiero dejar como recuerdo dentro de mi diario.

Uno de los trabajos, se refiere al Sr. Lamberto Ortega, padre de la señora Cristina Ortega que
vive en Puebla. Esta señora es una fina persona, por cierto que me obsequió un cassette que
grabó con la premiación, la inauguración y una conferencia del día 1º. de febrero de este año
donde hablan de dos diarios: el mío y el de mamá Petrita. Los versos de su padre son:
ASONANTES Y SONETO. Fueron escritos por el señor Lamberto Ortega, en julio 30 de
1899 el primero y el 20 de septiembre de 1899 el segundo en Perote.

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Dos cartas que envió el señor Enrique Molina Pérez, miembro del Escuadrón 20l a su esposa
la Sra. Gloria Mendoza, una fechada el 25 de octubre de 1944 en Pacatelo, Idaho, y otra
fechada el 29 de julio de 1945 en Luzón, Filipinas. Este expediente es el no. 32 de Jal.

Fragmento de un expediente titulado “La tía Tina”. Copie únicamente la hoja que se
encontraba abierta, por lo que la historia está incompleta, pero me pareció muy bonita.

Estos serán parte de los recuerdos de los papeles que estuvieron exhibiéndose en la sala
“PAPELES DE FAMILIA”

Marzo 9 de 1995.

OTRA GRATA SORPRESA.

Hace apenas unos días, me informó mi hijo Eduardo que Aída había sido ascendida
nuevamente, le asignaron ahora una Dirección en la Comisión Nacional Bancaria. Cuando la
felicité, ella me dijo que le había dado mucho gusto su promoción, pero ahora, eso implica
más trabajo y más responsabilidad, ya que tiene mucho trabajo y está saliendo muy noche de
la oficina. No cabe duda que todo cuesta trabajo y esfuerzo, pero yo creo que ella sabrá sortear
todos los obstáculos que se le presenten y podrá salir adelante.

Marzo 15 de 1995.

TERMINACION DEL V. TOMO DE MI DIARIO.

A veces siento deseo de ya no escribir más, pues me he preguntado muchas ocasiones si el


Seguir haciéndolo tiene algún objeto. No he encontrado la respuesta adecuada, ya que en
algunos momentos siento que si lo vale y otros que no.

Yo creo que esto se debe al estado de ánimo en que me encuentre. En fin, Dios Nuestro Señor,
me guiará en lo que deba hacer en el futuro.

42
MI DIARIO EN EL PRESENTE Y PAPELES DE FAMILIA.

Siempre que se aleja un año más de mi vida, la nostalgia llega a ella con más fuerza; aunque
no quisiera sentirla, es imposible que lo logre.

Esto se debe tal vez, a que me siento muy sola. Extraño “las reuniones en casa”, de las que
ya hablé en mi diario.

Extraño la compañía de la gente con la que conviví; extraño a mi hijo Eduardo, aunque lo
veo seguido, no es cómo cuando vivía conmigo.

En fin, la nostalgia creo yo, es para las personas que nos vamos haciendo viejas; pero no dejo
de reconocer que si ésta no existiera, tampoco existieran los recuerdos.

Estos nos hacen sentir con ánimos de seguir viendo la vida con optimismo y con ganas de
vivir. Éste es el VI tomo de mi diario.

43
INAH.
DIRECCION DE ESTUDIOS HISTÓRICOS.
MEXICO, D.F.

México, D.F., a 10 de marzo de 1995.

Sra. Gloria Hermila Contreras Humarán.


Presente.

El presente tiene por objeto agradecerle muy cumplidamente su colaboración para la


exposición PAPELES DE FAMILIA, que tuvo lugar en el Museo Nacional de las Culturas,
entre el 10 de noviembre de 1994 y el 26 de febrero de 1995.

Los documentos, materiales y objetos por usted proporcionados, formaron parte de la valiosa
colección de recuerdos familiares que se exhibieron en esta oportunidad y que tuvo por objeto
mostrar al público la importancia para la historia nacional de los documentos y fotografías
personales.

44
Atentamente

Cuauhtémoc Velasco Ávila.


Subdirector de Historia Contemporánea.

Marzo 12 de 1995.

PADRINOS DE VELACION: EDUARDO Y AÍDA.

El día 11 de marzo de 1995, se efectuó la boda religiosa de Fernando Santos, hermano de


Aída. Lalo y ella fueron los padrinos, la misa estuvo muy bonita, ya que salió de lo común
porque el sacerdote la estuvo haciendo muy amena. Saliendo de la boda religiosa, se verificó
la boda civil en una sala que hay para estos eventos en la misma iglesia. Posteriormente se
llevó a cabo una comida en el jardín Vista Royal, que se ubica por la carretera a Cuernavaca
km. 24.850 de la misma. La comida fue al aire libre dentro de los jardines. El baile siguió
después, y como hay un salón para tomar la copa, me metí al mismo con su mamá y una tía
de Aída, y cuando empezó a caer la noche, se veía la ciudad de México desde arriba con sus
luces que se prendían y apagaban. Un espectáculo digno de verse. A las nueve de la noche
nos retiramos y me quedé a dormir en la casa de Lalo y Aída porque Manolo no pudo asistir
ya que ese día tuvo que ir a la escuela porque tenía un examen. Fue una boda muy bonita, ya
que salió de lo rutinario.

Marzo 18 de 1995.

CUMPLEAÑOS # 31 DE EDUARDO.

Hoy, 18 de marzo de 1995, mi hijo Eduardo cumplió la friolera de treinta y un años. Muy
temprano por la mañana, le llamé por teléfono para felicitarlo, enseguida le pasé la bocina a
Manolo que también lo felicitó. Al devolverme Manolo nuevamente el auricular, Lalo me
dijo que después me avisaba a qué hora y dónde nos veíamos para comer. Fue Aída la que
llamó y como contestó Manolo, le dijo que nos veíamos en su casa de dos y media a tres de
la tarde. Llegamos a las tres y cuarto; pero tuvimos que esperar a Raúl hasta las cuatro, ya
que también asistió. En ese lapso, le entregué mi regalo y Manolo el suyo. El mío fue un
retrato que me hizo Alejandro Barragán mi sobrino (hijo de mi sobrina Virginia), de cuando
Lalo tenía seis meses. Le quedó muy bonito, por lo que de inmediato me fui a comprarle un
marco adecuado. Le gustó mucho a Lalo y de inmediato quitó un cuadro que tenía en la pared
y puso el que le llevé. Manolo le dio una chamarra muy bonita también.

En cuanto llegó Raúl, nos fuimos en la camioneta de Eduardo a comer mole hasta el pueblo
de Actopan. Nos dirigimos a un restaurante y comimos en unas mesas al aire libre. Cuando
terminamos, hicimos una pequeña sobremesa y nos tomamos un café riquísimo. Después nos
sugirió Raúl que fuéramos a caminar un poco por el pueblo y así lo hicimos. Regresamos a

45
la casa de Lalo y Aída. Raúl se vino con Manolo y conmigo en el volkswaguen, lo llevamos
a su casa, y de ahí Manolo y yo nos regresamos a ciudad Azteca, llegamos a la casa como a
las diez de la noche.

Marzo 25 de 1995.

TESIS PROFESIONAL DE MIGUEL FLORES ESQUIVEL.

En la Unidad profesional Culhuacán de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y


Eléctrica, del Instituto Politécnico Nacional, en el auditorio No. 3, aula 2, hizo su examen
profesional mi sobrino Miguel (hijo de mi sobrina Silvia Esquivel, que en paz descanse). Se
llevó al cabo a las seis de la tarde del día de ayer 24 de marzo de 1995 y Manolo me llevó
para presenciarlo. Llegamos a las 6.10 P.M. y como Emilia nos dijo que era en el aula 1, nos
metimos de inmediato sin fijarnos en el nombre que estaba puesto en la puerta de entrada. La
sala se hallaba a obscuras y un profesionista estaba explicando lo relacionado a su examen,
mostrando unas transparencias de maquinaria. Me senté y voltee para todas direcciones sin
ver a ningún conocido, duramos como quince minutos ahí, hasta que le dije a Manolo en voz
baja que me iba a salir para ver si veía a algún familiar afuera. Como no vi a ningún conocido,
caminé hacia el aula no. 2 y me dirigí a ver el nombre. Me di cuenta que era la de Miguel y
me regresé a hablarle a Manolo. Después ya nos metimos a donde correspondía. Miguel
estaba explicando lo relacionado a su tesis. El examen duró dos horas, al término de los
cuales, nos pidieron desalojar la sala para que los sinodales deliberaran.

Cuando salimos al pasillo, saludé a mi sobrina Chuy, a mi compadre Miguel (que estaba feliz
por el examen de su hijo), a Hortensia y a sus hijos y a varios amigos. Nos volvieron pedir
que entráramos a la sala. Una vez dentro, nos dijeron que el Ingeniero Mecánico, Miguel
Flores Esquivel había sido aprobado. Se le dio un fuerte abrazo de todos los asistentes, y
después le llovieron las felicitaciones. De ahí, nos dirigimos al Pedregal, a la casa que tiene
Hortensia en Picacho, donde en el salón para las recepciones, se le hizo una fiesta a Migue.
Había cinco mesas para diez personas cada una y tres meseros. La cena estuvo riquísima,
después de la cual, comenzó el baile. Mi compadre Miguel le dirigió unas palabras que
escribió y todos aplaudimos. Posteriormente, Migue me obsequió una tesis y me la dedicó,
escribiendo: Para mi tía Gloria Contreras que la quiero muchísimo, para mi tío Eduardo y
Manolo, también para el “abuelo Manuel”.

Nos retiramos a las dos y media de la madrugada Manolo y yo, llegamos a la casa a las tres
y cuarto de la mañana a descansar. Es un día para recordar, pensando que, desde donde Silvia
se encuentre, estará feliz por el examen profesional de su hijo Miguel.

Marzo 31 de 1995.

PAPELES DE FAMILIA.

El día 27 de febrero de 1995, escribí algo relacionado con “Papeles de familia”, dentro de
lo que escribí, dejé unas cartas que copie del señor Enrique Molina miembro del Escuadrón

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201 dirigidas a su esposa, al respecto, quiero hacer mención que apenas ayer, día 30 de
marzo, la señorita. Juana Inés Fernández, me entregó la ponencia de Delia Salazar Anaya,
que se refiere precisamente a Enrique Molina y al Escuadrón 201. Por tal motivo, ya no entró
la misma en el tomo V. de mis recuerdos; sino que ahora va a formar parte del tomo VI. Es
por eso, que la dejo anexa a lo que estoy escribiendo. En igual forma, dejo la ponencia de
Rebeca Monroy Nasr, que me fue obsequiada por ella y que se refiere a la fotografía.

Abril 3 de 1995.

LA LABOR DE MANOLO.

Le pedí a mi hijo Manolo me contara por qué nació en él, el deseo de ayudar a gente
lesionada. Como no me hacía caso, un día le di mi grabadora de bolsillo y le dije que se
subiera a mi recámara y ahí grabara su historia. Cuando me devolvió la grabadora, escribí
su narración a máquina y saqué una copia para mis recuerdos misma que estoy anexando.

Escuadrón en Desastres y Emergencias de México, A.C.

Hace algunos años, cuando jugaba Hockey en patines de ruedas, al ir a entrenar un jueves
en la noche con un vecino que se llama Erick Carpio que también jugaba conmigo en la
Selección Nacional, íbamos por la ave. Central en el volkswaguen de Erick, cuando vimos
que el coche que iba delante de nosotros brincaba un objeto que estaba en el suelo. No
sabíamos de qué se trataba, Erick dijo que era un perro y centró el vehículo para pasar en
medio de él. Yo iba del lado del copiloto y vi perfectamente que se trataba de un ser humano.
Le grité: ¡es un muerto! Reaccionó y no quiso centrarlo, sino que dio vuelta al volante. La
llanta delantera y la trasera pasaron por la mano del accidentado. Yo voltee y recuerdo que
el vehículo que venía atrás de nosotros pasó completamente encima de él y el que venía
después también. Alcancé a ver que su pantalón estaba hecho pedazos en la parte de las
nalgas. Me imagino que la persona había sido rematada un sin fin de veces. Esto fue
ocasionado por la falta de alumbrado público y era muy difícil que se viera a la persona
atropellada, y me imagino que muchos coches le pasaron encima. Nadie, ningún vehículo se
detuvo a abanderar el cuerpo. Recuerdo que Erick me mencionó que nos detuviéramos a
auxiliar a esa persona; pero era regresarse y ponerse atrás de él y luego esperar a que
llegara una autoridad para actuar y tomara conocimiento. Entonces me entró pánico porque
se mencionaba mucho que a las personas que se detenían a ayudar, muchas veces les
cargaban el asunto de que ellos habían atropellado a la persona y fue nuestra decisión mejor
de retirarnos.

Después sentimos un poco de remordimiento porque pensamos que eso, le pudo haber
pasado a cualquiera de nosotros o a algún familiar y que nos hubiera gustado que alguien
hiciera algo por ellos Al cabo de algún tiempo de esa experiencia (ya se nos había olvidado),
un día regresando de entrenar como a las 11.30 de la noche, era octubre, no recuerdo el día,
estaba lloviendo por la Ave. Insurgentes y Ticomán, cuando se rompió una de las rótulas de
mi Volkswagen (esa ocasión era mi coche y yo iba manejando). Las mismas en la mañana
habían sido cambiadas por nuestro mecánico por lo que me extrañó sobremanera. Al

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romperse hizo que el automóvil que conducía patinara y nos accidentáramos. Digo que nos
accidentáramos porque ese día venía conmigo Erick Carpio, el que se encontraba dormido.
Cuando el carro empezó a patinar pensé en que él no se fuera a golpear ya que no se daba
cuenta por venir dormido. Recuerdo muy bien que venía otro Volkswagen azul del lado
izquierdo y le pegué con la parte trasera de mi auto y nos fuimos a impactar en las
contenciones, y por último, me remató un camión de tres toneladas, me pegó también en la
parte trasera y quedamos los dos vehículos en el acotamiento. Hubo otros choques a causa
del nuestro; pero afortunadamente no hubo ningún lesionado. Erick únicamente recibió un
golpe en la espalda muy leve. La puerta del coche todavía tiene la hendidura que se hizo por
el impacto.

Recuerdo que muy poca gente se acercó a ver qué había pasado y si había lesionados.
Fueron contados, uno de ellos, fue un taxista que me pidió el teléfono y avisó a la casa. El
coche quedó destrozado. A mí no me pasó nada, a Erick ya comenté que únicamente recibió
el golpe de la espalda. Llegó una ambulancia de X. Corporación que omito mencionar y se
acercó a ver si había pasado algo; pero al ver que no había lesionados se retiró; pero no sin
antes ver que se podía llevar. Acto seguido me percaté que se estaba llevando unos fanales
del Volkswagen que estaban tirados en el suelo. De ahí, yo siento que quise entrar a los
servicios de emergencia, y sobre todo, por darle un giro de 180 grados, ya que en México
los servicios de emergencia tienen un concepto muy pobre y en realidad, basándome en el
país del Norte, Estados Unidos, que cuenta con los servicios de urgencia muy eficaces, los
paramédicos son muy reconocidos, pues intenté hacer un servicio de urgencias que brindara
el apoyo a la comunidad sin pedir nada a cambio, y fue entonces, el 3 de septiembre de 1993,
que decidí fundar la agrupación. Antes de fundarla, después del accidente que fue en 1987,
ingresé a una corporación de rescate como es el servicio organizado de salvamento,
posteriormente cambié a la Comisión Nacional de Emergencia, donde estuve colaborando
por cuatro años. Ahí adquirí una camioneta VAM, modelo 1977 que fue la ambulancia no.
401 de Comisión Ecatepec, y posteriormente de acuerdo a mis intereses, cambié a una
agrupación que se llama Rescate Municipal Neza con la misma ambulancia que yo tenía, a
la cual se le asignó el número 5952 de Neza. Trabajé mucho tiempo dando servicio gratuito.

En ese tiempo también nos estuvimos capacitando en cursos de urgencia pre-hospitalaria y


atención médica pre-hospitalaria, rescate urbano, de montaña y otros cursos más. Como
esta agrupación no iba de acuerdo a mi modo de pensar también me separé. Esto fue el 3 de
septiembre de 1993 que decidí hacer una asociación civil. La misma la integré con buenos
amigos de aquel entonces como son: Omar Andrés Cruz, Sr. José Luis Granados (quien
todavía está con nosotros). Personas que nos ayudaron mucho. La agrupación la denominé:
ESCUADRON EN DESASTRES Y EMERGENCIAS DE MEXICO, A.C. la cual iba a residir
en el Municipio de Ecatepec, pero sin distinción de razas ni fronteras, así bien salen
beneficiados los municipios con-urbanos como son: Neza, Tlane, Gustavo A. Madero y V.
Carranza. Actualmente contamos con dos unidades, la No. 80901 y 80902 que presta un
servicio y soporte avanzado de vida. En la actualidad me encuentro inscrito en la
Licenciatura de enfermería y Obstetricia ya que mi anhelo era estudiar medicina; pero no
fue así, por azahares del destino me mandaron a otra licenciatura, no estoy inconforme,
aunque no es de todo mi agrado, me gusta, y espero independientemente de lo que plantee el
destino, terminarla o llevarla simultánea en caso de que logre el cambio de carrera.

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Siento que es necesario tener gente capacitada, aprender técnica y métodos que me van a
servir a mí en mi trabajo profesional y aparte poder desarrollar algo que me agrada: como
es el prestar los servicios de urgencia pre-hospitalaria y contribuir un poco con mi granito
de arena, o con mi tabique, como dicen, para mejorar la imagen del paramédico en México.
Que sea reconocido su nivel, ya que si bien es cierto que hay gente que no tiene ningún
conocimiento, también la hay que son muy capaces y que andan en ambulancias y tienen
más conocimientos que gente que trabaja en un hospital.

EDEMAC: Por un servicio profesional y humano.

Abril 9 de 1995.

CONFUSIÓN.

Voy a narrar lo que me aconteció el día de hoy: me llamó Eduardo por teléfono como a eso
de las 8.l5 A.M., para preguntarme si desayunábamos juntos. Le contesté que sí, que ya Raúl
me había hablado a las doce de la noche para decirme que a las 8.00 A.M. le iba a llamar a
él para ponernos de acuerdo. Me informó que ya le había hablado y me citó a las 10.30 A.M.
en Plaza Inn porque Aída y él, iban a ir primero a hacer ejercicio. Llegué puntualmente a la
hora indicada y me esperé afuera del centro comercial junto al cajero automático de Inverlat
y estuve observando a ver si veía llegar a Raúl. Como a los diez minutos de estar esperando,
vi que se dirigía hacia donde yo me encontraba. Me dijo que fuera a hablarles a Eduardo y
Aída y que él nos esperaba en el Lynis que se ubica cerca del centro comercial, pero decidió
que mejor me acompañaba a buscarlos.

Subimos al tercer piso donde se encuentra el club, y sin más, ni más, se metió a buscarlos,
salió y me dijo que no los había visto, que posiblemente se estaban bañando. Me sugirió que
me sentara a esperarlos y que él se iba a hacer unas llamadas telefónicas y que nos esperaba
en el Linys. Le argumenté que a lo mejor los muchachos no querían que fuéramos ahí, pero
él me dijo que ya había decidido que ahí sería porque como Lalo no quiere que él coopere
con lo que se gasta nos es justo que estemos asistiendo a lugares muy caros. Por fin se fue y
me quedé a esperar a los muchachos. No pasaron, según creo, cerca de cinco minutos cuando
salió Aída, me preguntó por Raúl y le conté todo lo acontecido, también le comenté que
cuando llegó, ni siquiera me saludó. Apareció Eduardo y también me preguntó y le contesté
lo mismo. Me dijo: yo no quería que fuéramos ahí, pero si mi papá ya lo decidió, ni modo,
vamos ahí. Llegamos al Linys y dirigimos nuestras miradas hacia las mesas para localizarlos.
Lo vimos y nos fuimos hacia él. A mí me extrañó verlo sentado con una muchacha, pero
nunca me imaginé que fuera su hija Leticia. Lo hice cuando vi que Eduardo se dirigió hacia
ella a abrazarla y decirle que le daba mucho gusto volverla a ver. Posteriormente Raúl le
presentó a Aída y después me presentó a mí. Nos sentamos y Lalo y Leticia empezaron a
platicar haciéndose a la vez infinidad de preguntas, por lo que nos dijo Raúl a Aída y a mí:
ellos ya se acoplaron platicando, ahora vamos a platicar nosotros. Pedimos el desayuno y
después de un rato se generalizó la plática.

En un momento dado Raúl me preguntó qué cómo me sentía y qué me parecía la presencia
de Leticia. Le contesté que yo no me sentía a gusto ya que para mí fue una sorpresa, ya que

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nunca pasó por mi mente conocerla así tan bruscamente, y le dije a ella que la relación de su
padre hacia conmigo ya no era la misma desde hacía ocho años, que ya había cambiado. Ella
me contestó únicamente que le había dado gusto conocerme, y yo le dije lo mismo.
Nuevamente se generalizó la conversación a otros temas. Nos despedimos cerca de las 13.00
horas. Cuando lo hice de Leticia le di un beso en la mejilla y ella lo recibió, no me hizo
ninguna grosería. Ahora quiero comentar qué me pareció Leticia:

Es una mujer que en la actualidad cuenta, según creo, con 42 años, es soltera, alta, delgada y
muy guapa. Tiene unos ojos verdes muy bonitos, su pelo es negro y ondulado. Creo que
cuenta con un carácter fuerte, pero a la vez comprensivo. Tan es así, que aceptó ir a ver a
Eduardo con su papá a sabiendas que iba a asistir yo. Esto no la hace traidora hacia su madre
porque no es cosa que nos estemos viendo seguido. Esto surgió así, y que bueno, porque hace
años, cuando Raúl me comentó que ella me quería conocer yo no acepté por pudor. Con esto,
creo que mi mente se llenó nuevamente de confusiones, y lo único que quiero saber es: ¡Qué
signifiqué en la vida de Raúl!.

Abril 10 de 1995.

Recibí de la Dirección de estudios Históricos del INAH, los materiales y el mobiliario que di
en préstamo para la exposición PAPELES DE FAMILIA, la cual estuvo en exhibición del
10 de noviembre de 1994 al 26 de febrero de 1995, en el Museo Nacional de las Culturas.

Dichos materiales y el mobiliario los he recibido a mi entera satisfacción y en las mismas


condiciones físicas en que los entregué.

GLORIA HERMILA CONTRERAS HUMARÁN.

Abril 10 de 1995. (Fecha en que me devolvieron los documentos de esta carta).

La presente es para dar constancia y agradecer a SRA. GLORIA HERMILA CONTRERAS


su atenta colaboración con la Exposición TESOROS DE FAMILIA organizada por la
Dirección de Estudios Históricos y el Museo Nacional de las Culturas del Instituto Nacional
de Antropología e Historia que se inaugurará el próximo mes de noviembre.

El material proporcionado fue el siguiente:

UN TOMO ORIGINAL EMPASTADO, NO. PAG. 167.


UN TOMO ORIGINAL EMPASTADO, NO. PAG. 141.
UN TOMO ORIGINAL EMPASTADO, NO. PAG. 153.
UN TOMO ORIGINAL EMPASTADO, NO. PAG. 102.
UN TOMO ORIGINAL ENGARGOLADO DE POEMAS, NO PAG. 150.

Dicho material se regresará a su propietario en cuanto termine la exposición.

CUAUHTEMOC VELASCO.

50
Subdirector de Historia Contemporánea.

México, D.F., a 31 de octubre de 1994.

11 de abril de 1995.

Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León.


Presidente Constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos.
Residencia Oficial.
Los Pinos, D.F.,

Apreciable señor Presidente:

Me dirijo a usted con todo respeto para hacer de su conocimiento que, en el año de 1992, la
Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, convocó
a un concurso a nivel nacional, llamado “PAPELES DE FAMILIA”, en el que solicitaban
cartas, memorias, diarios y cualquier otro documento que conservaran las familias en su
poder, de sus antepasados. Esto era con el fin de efectuar algunas investigaciones en el campo
de las disciplinas sociales.

Yo tuve la oportunidad de concursar, habiendo sido una de las diez ganadoras, ya que los
premios que se otorgaron fueron diez, consistentes en un diploma y $ 3,000.00 (tres mil
pesos). La ceremonia de premiación se llevó al cabo el 17 de febrero de 1993, en el Auditorio
Torres Bodet, del Instituto Nacional de Antropología e Historia a las 9.00 A.M. y prometieron
que los documentos ganadores serían publicados, y que nos entregarían cinco ejemplares de
los mismos, además de que se haría una exposición con los documentos ganadores. (Todo lo
anterior viene publicado en la convocatoria que lanzaron).

Como transcurrió un año dos meses, a partir de la fecha de premiación al mes de abril de
1994, y no se cumplió con lo referente a la exposición y a la publicación de los trabajos, con
fecha 28 de abril del mismo año, envié una carta a la Sra. Cecilia Occelli de Salinas, para
solicitarle su intervención en el asunto. Adjunto a la presente copia fotostática de la misma
que, por sí misma se explica.

El 19 de julio de 1994, recibí copia de la carta de la oficina de la Sra. Cecilia Occelli de


Salinas, dirigida a la Lic. Adriana Konsevit Cavid, secretaria particular del C. Director
General del Instituto Nacional de antropología e Historia, donde le turna mi escrito para que
se le diera seguimiento. Anexo copia fotostática para mayor aclaración.

Una semana después, fui llamada a la Dirección de Estudios Históricos del INAH para
informarme que ellos también habían recibido un fax con mi escrito, y que iban a ver que se
podía hacer al respecto.

Por fin, la inauguración de la exposición “Papeles de Familia”, se efectuó el 10 de noviembre


de 1994 en el Museo Nacional de las Culturas, esto fue a un año nueve meses de la

51
premiación; pero fue un logro que se efectuó en ese año. La exposición duró del 10 de
noviembre de 1994 al 28 de febrero de 1995.

Con fecha 11 de noviembre de 1994, envié una carta de agradecimiento a la Sra. Cecilia
Occelli de Salinas, en la que hago de su conocimiento algunas otras cosas que observé en las
ocasiones en que acudí a Estudios Históricos para ver lo relacionado con mi trabajo.

Hasta el presente, no se ha logrado la publicación de los trabajos ganadores, por lo que me


dirijo a usted para solicitarle su ayuda en este asunto, para que al fin pueda solucionarse, ya
que es un compromiso a nivel institucional. Además le hago la petición también a nombre de
los demás ganadores cuyos nombres detallo a continuación:
Solicitan su intervención:
No. de donación.
Rosa Marta Fernández del Castillo y hermana. 46
Elvia Edith García Meza. 69
y 168
Gloria Contreras Humarán. 78
Enriqueta y Carmen Félix Centeno. O98
Agnes Pierce.
1l0
José Luis Rodríguez Santos.
121
Laura D’Acosta Esquivel.
164
Vicente Ruiz Martínez.
186
Salvador Villanueva Veytia.
005
Alfredo Aguirre Bauche.
021

Quiero informarle que la ilusión de todos los ganadores es que se publiquen los trabajos, cosa
que creemos debe cumplirse ya que se prometió como dije antes en forma institucional.

Agradezco su intervención en el asunto, deseando que su gobierno sea acertado y próspero


en el futuro.

Anexo: copia de fecha 28 de abril de 1994, dirigida a la Sra. Cecilia Occelli de Salinas. Copia
carta dirigida a la Sra. Gloria Contreras Humarán de la oficina de la Sra. Cecilia Occelli de
salinas.
Copia carta del 11 de noviembre de 1994 dirigida a la Sra. Cecilia Occelli de Salinas.

Abril 13 de 1995.
¿POR QUÉ?
.
¿Por qué tuve que pagar

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Dolorosamente,
Por mi amor juvenil
Y por mi amor de siempre?.

Sé que fue un amor prohibido,


Mi juventud e inexperiencia
No comprendieron la magnitud,
Ya que por amar tanto,
Me olvidé hasta del deber.

No niego que aún a la sombra


Creí ser inmensamente feliz;
Pero ahora que vuelvo la mirada
Hacia el sendero recorrido,
Veo que estaba lleno de abismos,
Espinas, penas y abrojos.

Camino que pasa en mi memoria


Como si hubiera sido un sueño,
Ya que amé más de treinta años
Y al final mi amado me olvidó.
Ahora, hubiera no haber querido tanto
Para no sufrir lo que sufro
Para no llorar lo que lloro
Y comprender lo que valgo.

¿Por qué, señor, por qué?,


Sólo tú, sabes nuestro destino.

México, D.F., a 3 de mayo de 1995.

SR. AMADO GONZALEZ PÉREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Inolvidable tío:

Espero que al recibo de esta carta te encuentres bien de salud como son mis deseos, así como
también lo esté la tía María.

Fíjate que hace como quince días recibí una llamada telefónica de mi tío Guillermo Romero,
esposo de mi tía Beatriz, para notificarme que entre los recuerdos de mi tía, habían
encontrado un diario de mi abuela Hermila. Me dio mucho gusto esta noticia y de inmediato
le supliqué que me lo proporcionara para enviar copia a la Dirección de Estudios Históricos
del INAH. No fue sino hasta después de quince días de su llamada que nos reunimos en la
casa de mi tío Ramiro para comer, y fue ahí, donde me lo entregó. Mi tía Beatriz me comunicó
que mi abuela siempre escribió su diario, que ella recuerda haberle visto una libreta negra,

53
gruesa, y varios cuadernos delgados. El diario que ocupa mi atención es un pequeño cuaderno
fechado en el año de 1962, pero no obstante, ser muy pequeño, hay anotaciones muy
interesantes.

Cuando mi abuela falleció sus arcones quedaron: unos en su casa de Guadalajara y otro en
mi casa. De este último es de donde rescaté todas las fotografías que están en mi diario. Así
es que, no sé quién tenga en su poder los demás diarios o si estos ya fueron destruidos. El
contenido del pequeño cuaderno lo copie a máquina, no obstante, haber sacado copia del
original. Esto lo hice, para dejar el mecanografiado en mi diario personal junto con la copia
del original para que sea más entendible. Adjunto a la presente me permito enviarte copia
fotostática del original como un recuerdo para ti.

Tío, dentro de lo que escribe de mi bisabuela Brígida dice que cuando cumplió 100 años el
Papa le envió un pergamino y el Presidente Nixon una felicitación. Te suplico si no es mucha
molestia me envíes fotocopia del pergamino para mis recuerdos, de la que sacaré otra copia
para la Dirección de Estudios Históricos. Por el momento es cuanto te dice tu sobrina, la
latosa de la familia.

Salúdame a mi tía María y dile que la recuerdo mucho. Reciban saludos de mis tíos: Ramiro,
Guillermo y Beatriz. De mi parte reciban un fuerte abrazo y un beso cariñoso.
Tu sobrina.

Mayo 13 de 1995.

BODA CRISTIANA.

El día 6 de mayo del año en curso asistí a una ceremonia nupcial Cristiana. Se casó Víctor,
hijo de Armando Morales, primo de Victoria, la esposa de mi tío Ramiro. Se llevó a cabo en
la Iglesia “Dios es amor”, cita en Circuito Circunvalación 81-A, en Ciudad Satélite, Edo. De
México a las 6.30 PM. Fue una boda muy bonita, en realidad, se efectuó como si hubiera sido
una boda católica, la única diferencia fue, que no había ninguna imagen en la iglesia, incluso,
ni siquiera la cruz de Cristo, pero se tocó la marcha nupcial tanto a la entrada de los
contrayentes como a la salida de los mismos. Se leyeron algunos salmos de la Biblia y se
entonaron algunos cánticos. Posteriormente se efectuó un convivio en un salón que se ubica
también por Satélite. Estuvo amenizado por una orquesta y se sirvió una sabrosa cena.

Asistieron mis primas: Sofía (que vino de Guadalajara), Leticia y Martha (de aquí de
México), junto con Victoria su mamá. Como a las 10.00 P.M. llegó el chino, esposo de
Leticia y con él estuvimos bailando, así como con un hermano de Armando Morales de
nombre Leonel. Nos retiramos como a las 2.30 de la madrugada y me quedé en la casa de mi
tío Ramiro. Me vine a la casa hasta otro día como a eso de las tres de la tarde. La primera
boda Cristiana a la que asistí fue a la de mi prima Martha hace como unos ocho años, pero
no tengo recuerdos de la ceremonia y ésta del 6 de mayo fue la segunda y me pareció preciosa.

54
Junio 16 de 1995.

SE REPITE LA TRAGEDIA DE HACE VEINTICINCO AÑOS, DEJANDO UN


HONDO PESAR.

Con fecha 23 de julio de 1991 escribí que mi tío Wilebaldo Contreras fue asesinado por
robarlo, y que su partida, dejó una tristeza infinita en toda la familia. Esto sucedió el 31 de
octubre de 1970 cuando él contaba con 55 años de edad. Ahora nuevamente volvemos a vivir
esta tragedia ya que el día 10 de junio del presente año, mi primo Jesús Contreras, el hijo
primogénito de mi tío, también fue asesinado. Esto ocurrió en el rancho el Durazno que se
ubica en Santa Ana, Acatlán de Juárez, Jal. En donde él trabajaba. Me avisaron ese día por
teléfono como a las once de la noche ya que la tragedia sucedió como a las ocho, pero no
puede irme de inmediato porque me encontraba sola en la casa. Era sábado y mi hijo Manolo
se hallaba de guardia en la clínica # 68 del Seguro Social.

Mi prima María y su hija Jazmín salieron de inmediato de aquí de Ciudad Azteca en el coche
de uno de sus cuñados, y pasaron por mi prima Graciela y por su esposo Gerardo que viven
por Peralvillo. Como a las nueve de la mañana del día 11 ya estaban hasta Santa Ana. Mi tío
Ramiro, Victoria su esposa, y Vicky su hija, se fueron a las doce de la noche en autobús, pero
pasaron a la casa de mi prima Sofía en Guadalajara para que los acompañaran, tanto ella,
como su esposo Juan Hernández. Fue otra tragedia que dejó a toda la familia con un hondo
pesar, pero sobretodo, a su esposa y a sus hijos a quienes dejó en el desamparo. Mi primo
también contaba al morir con 55 años de edad. El motivo de este cruel asesinato parece ser
que, fue por envidia en el trabajo, el que lo hizo se sentía relegado por el patrón quien siempre
se dirigía a mi primo para pedirle las cosas; lo que no gustó al asesino porque tenía más años
de antigüedad que mi primo. El caso seguirá su curso de oficio, por lo que le ruego a Dios
Nuestro Señor permita que el asesino sea castigado y que no vaya a quedar impune este
crimen como hace veinticinco años.

A su sepelio asistió infinidad de gente, vinieron de los Pozos, rancho donde Jesús vivió
durante muchos años, de Tepic, Guadalajara, México, así como gentes de Santa Ana. Quiero
decir que al estar escribiendo, no puedo evitar que las lágrimas salgan de mis ojos al recordar
los días felices que pasé en compañía de mi primo querido en el rancho Los Pozos en mi
niñez y en mi juventud. Siempre recordaré a Jesús, a quien quise mucho, esperando que Dios
Nuestro Señor, lo tenga gozando ya, de su Gloria y de su infinita misericordia.
PD. Me fui en avión el día 11 a las 11.30 A.M. y llegué a Santa Ana a las 13.30 P.M. Regresé
de Santa Ana a México el día 15 del presente a las 8.30 A.M. y el día de hoy de inmediato
escribo esta pérdida irreparable. Ojalá que siempre pudiera escribir únicamente cosas
agradables, pero la vida es así y tenemos que acatarla.

Ecatepec de Morelos, Edo. De México


a 4 de julio de 1995.

Sr. Alberto Catani.


Apdo. Postal 141-15
México, D.F.,

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Apreciable señor Catani:

Escuché por la radio, concretamente en la estación XEW que se está convocando a un


concurso con poemas o canciones tomando como tema al padre. Al respecto quiero hacerle
algunos comentarios:

Desde muy pequeña escribo, esto es, desde que cursaba el segundo año de primaria. Escribí
mi “diario personal”, lo que ha acontecido en mi vida, así como poemas, pensamientos y
acrósticos. Al enterarme de este concurso busqué en mi libro titulado “RECUERDOS”, el
cual contiene 150 composiciones mías, algo que escribí para mi padre.

Por tal motivo, adjunto a la presente me permito enviarle dos poemas: uno escrito el 30 de
junio de 1981 titulado “PENSAMIENTO A MI PADRE”, otro titulado “MI VIEJITO”
escrito el 4 de junio de 1991. El primero también puede considerarse como canción, fue
escrito por mí en la ciudad de México. El segundo lo escribí en Rincón de Guayabitos,
Nayarit en unas vacaciones y surgió de la siguiente manera:

Descripción de lo escrito en mi “diario personal” el día 4 de junio de 1991.

BELLO Y HERMOSO RINCON DE GUAYABITOS, NAY.

Hoy vi con mucha tristeza como mi padre, hombre de ochenta años de edad, quiso gozar de
las delicias de tu mar, y al no poder sostenerse bien en pie por la falta de oxígeno en sus
pulmones, y también por los años con los que ya cuenta, lloró como un niño su impotencia y
retirarse cabizbajo y triste a recargarse en una roca. Mi prima Sofía fue a consolarlo y a hacer
menos triste su impotencia, y yo me quedé mirando esa escena sin poder hacer nada para
remediarlo. ¡Padre!, como quisiera hacerte menos cruel tu vejez y hacer feliz todos los
instantes de la misma. Danos a tus nietos, sobrinos, hermanos y a mí tu presencia para que
sea nuestra fortaleza en este mundo.

Al oír lo del concurso quise componer algo, pero yo creo que lo que salió de mi corazón en
el momento preciso es lo que vale para mí. Es algo completamente sencillo, pero como ya
dije antes, salió de mi corazón. Tal vez más adelante componga alguna otra cosa. Mi libro ya
está registrado en derechos de autor con el número de registro: 17638/92. Libro: 15, fojas:
61. El contenido del mismo es conocido únicamente por familiares y amigos.
A continuación me permito escribir mis datos personales.

Nombre: Gloria Contreras Humarán.


Sexo: Femenino.
Edad: 54 años.
Domicilio: Cd. Azteca, Edo. De México.

Agradezco de antemano la atención que se sirva prestar a la presente, quedando de usted a


sus apreciables órdenes.

56
Julio 14 de 1995.

PASEO DE FIN DE SEMANA.

Eduardo me invitó a un paseo de fin de semana, por lo que el viernes 7 del mes en curso,
Manolo me llevó en el volkswagen a su casa, para que me quedara a dormir ahí.

El sábado 8, me levanté a las 5.30 A.M., me arreglé y como a las 6.00 A.M. les hablé a
Eduardo y a Aída para que se levantaran. Salimos de la casa a las 6.15 A.M. y pasamos a
recoger a la mamá de Aída que también iba a ir de paseo. Esto se debió a que el jueves
anterior fue su cumpleaños y ella le ofreció este viaje como regalo. A las 6.30 A.M., salimos
de Lomas de Plateros rumbo a Michoacán, llegando a Morelia como a las 10.00 A.M. De
inmediato nos dirigimos a la casa de una comadre de los muchachos que tiene dos niños
hermosos, son un niño y una niña. Después de esperar un poco a que se arreglara nos
dirigimos a un restaurante de comida típica a desayunar. Yo me comí un tamal de elote, un
rollito de queso y acompañé estos alimentos con un chocolate caliente exquisito. Una vez
terminado el desayuno nos dirigimos al centro, al mercado de artesanías. Me compré un
vestido típico muy bonito y Lina, la mamá de Aída se compró otro. Caminamos bastante, y
ya nos sentíamos cansados por lo que nos dirigimos a la casa de Silvia a dejarla con los niños
y a Lina. Nos despedimos para ir a buscar un hotel para pasar la noche. Encontraron el Hotel
Calinda Confort y ahí tomaron una habitación doble. Me bañé, me arreglé y me bajé a leer a
la alberca, mientras Eduardo y Aída se bañaban y se arreglaban. Cuando estuvieron listos,
fuimos por Lina para ir a cenar. Cenamos espagueti y pizza. Después nos fuimos al hotel a
descansar.

Morelia me parece muy bonita, sus calles son limpias y muy amplias, además de que cuentan
con bastante vegetación. Hace diez años pasamos únicamente a donde está la catedral para
que los muchachos, Manolo y Eduardo colocaran la placa que se nos había caído durante un
viaje que efectuamos, por este motivo no conocimos nada.

El domingo 9 de julio, nos arreglamos y fuimos a desayunar al restaurante del hotel.


Posteriormente nos dirigimos a la casa de Silvia a recogerla a ella y a sus niños. Partimos
rumbo a Pátzcuaro. En cuanto llegamos, nos dirigimos al embarcadero para poder
transbordarnos a la Isla de Janitzio. Abordamos la lancha que nos llevó a la isla. En el
trayecto, recordé cuando hace diez años visitamos Pátzcuaro y Janitzio. Le declamé a
Eduardo la composición que hice para Pátzcuaro cuando yo era inmensamente feliz y no
tenía preocupaciones de ninguna índole, o al menos, eso creía. Subimos hasta donde está el
monumento a Morelos, y también me acordé que Eduardo y Manolo hace diez años se
subieron hasta la mano. Bajamos a desayunar a un restaurante después de haber comprado
algunas cosas. Al hacerlo, Eduardo pidió pescado blanco porque se acordó que en ese viaje
que hicimos no había y no pudo comerlo. Como a las 3.00 P.M., regresamos a Morelia a la
casa de Silvia. Descansamos un rato y a las 5.00 P.M. nos despedimos. Lina se quedó, ya que
a otro día era la fiesta de fin de curso de los niños y ella deseaba asistir. Después de hora y
media de camino, la camioneta de Eduardo tuvo una falla, se le iba tirando el aceite de la caja
de velocidades y echaba mucho humo. Tampoco hacía bien los cambios. Se paró en la caseta
de Mara vatio y ahí se encontraba una grúa, por lo que corrimos con suerte, ya que tuvo que
remolcarnos hasta el poblado más cercano que se llama Atlacomulco. Eduardo se fue con el

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señor de la grúa, y, Aída y yo, en la camioneta. Me dio mucho miedo ya que la misma iba
levantada. Llegamos a la Chevrolet y afortunadamente el velador la recibió. Posteriormente,
el señor de la grúa nos llevó a la terminal de camiones para que nos pudiéramos venir a
México. Eduardo le pagó la suma de $ 450.00 que cobró por el servicio.

Fuimos a comprar los boletos y nos dijeron que el último camión había salido a las 8.00 P.M.
y ya eran las 9.00 P.M. Eduardo tuvo que contratar un coche que nos llevó hasta Toluca y le
cobró $ 120.00. Una vez en Toluca, compramos los boletos para México. Llegamos a la
terminal que se localiza en Observatorio como a las 11.00 P.M. De ahí, abordamos un taxi
para Plateros a la casa de Lalo y Aída. Este viaje le resultó muy caro a Eduardo, ya que por
la reparación de la camioneta tendrá que pagar $ 2,000.00 y se la entregan mañana. Le salió
como si hubiéramos ido a Acapulco.

Nota: Se me olvidaba comentar que, la camioneta de Eduardo es nueva, tiene apenas un año
tres meses que la compró, es una Chevrolet Blazer, la garantía de la misma es por un año o
por 20,000 km., lo que suceda primero. La estuvo cuidando y nada más cuenta con l6,500
kilómetros, pero ya se cumplió un año, se pasó la garantía por 3 meses y no pudo hacer uso
de ella. Esto si que es una lástima. No cabe duda que, de que fallan los carros, éstos pueden
ser tanto nuevos como viejos. Lo que le digo a Eduardo es que hay que darle gracias a dios
de que no fue un accidente el que tuvimos.

18 de agosto de 1995 fecha en que recibí la carta detallada a continuación:

PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA. FOLIO. 742889


UNIDAD DE ATENCION
A LA CIUDADANIA.

Palacio Nacional, 4 de agosto de 1995.

SRA. GLORIA CONTRERAS HUMARÁN.


ECATEPEC DE MORELOS
55120 ECATEPEC, MEXICO.

ESTIMADA SRA. CONTRERAS HUMARÁN.

A nombre del Presidente de la República, Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León, me permito
informarle que hemos recibido su comunicación en la que:

SOLICITA QUE EL INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGIA E HISTORIA,


CUMPLA CON LA PUBLICACION DE LOS TRABAJOS GANADORES DEL
CONCURSO “PAPELES DE FAMILIA”.

A fin de atender su petición, la Coordinación de atención Ciudadana, está turnando su asunto


a: SECRETARIA DE EDUCACION PUBLICA, donde se analizará la viabilidad de su
solicitud para brindarle la respuesta pertinente.

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Esta coordinación estará atenta al desarrollo de las gestiones que se realicen en torno a su
petición y mantendrá informado al Titular del ejecutivo Federal sobre el particular.

ATENTAMENTE.

LIC. LEONOR ORTIZ MONASTERIO.

18 de agosto de 1995, fecha en que recibí la carta detallada a continuación:

PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA. FOLIO: 742889


UNIDAD DE ATENCION
A LA CIUDADANIA.

Palacio Nacional, 4 de agosto de 1995.

C. LIC. MIGUEL LIMON ROJAS.


SECRETARIO DE EDUCACION PUBLICA.
PRESENTE.

En virtud de corresponder al área de responsabilidad de esa dependencia a su digno cargo,


me permito enviar a usted, para su atención, el asunto dirigido al C. Presidente Constitucional
de los Estados Unidos Mexicanos por la C. GLORIA CONTRERAS HUMARÁN, QUIEN:

SOLICITA QUE EL INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGIA E HISTORIA,


CUMPLA CON LA PLUBLICACION DE LOS TRABAJOS GANADORES DEL
CONCURSO “PAPELES DE FAMILIA”.

Le agradeceré se sirva comunicarnos la resolución correspondiente al caso. Asimismo


aprovecho la oportunidad para reiterarle las seguridades de mi más atenta y distinguida
consideración.

SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCION.


COORDINACION DE ATENCION CIUDADANA.

LIC. LEONOR ORTIZ MONASTERIO.

c.c.p. C. Ing. Carlos Ruiz de Teresa, Director General de Gestoría y seguimiento, para su
conocimiento.

c.c.p. GLORIA CONTRERAS HUMARÁN.


ECATEPEC DE MORELOS.
55120 ECATEPEC, MEXICO.

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Ecatepec de Morelos, a 21 de agosto de 1995.

C. Lic. Miguel Limón Rojas.


Secretario de Educación Pública.
Argentina # 28-2º. Piso, Ofna. 310.
Col. Centro. México, D.F.,
C.P. 06029

Con fecha 18 del mes en curso, recibí carta de la Presidencia de la república, girada por la
Lic. Leonor Monasterio, en la que hace de mi conocimiento que, mi solicitud para que el
Instituto Nacional de Antropología e Historia, cumpla con la publicación de los trabajos
ganadores del concurso “Papeles de familia”, fue turnada a la Secretaría de Educación
Pública, a su digno cargo.

Por tal motivo, me dirijo a usted con todo respeto, para suplicarle de la manera más atenta
que, cuando ya haya hecho usted las investigaciones correspondientes, sea informada de la
decisión que se tomó. Como no sé si le fue turnada toda la documentación relacionada con
mi asunto, me permito adjuntarle copias fotostáticas del mismo, para mayor abundamiento
de datos.

Quiero comentarle que, el señor José Luis Rodríguez Santos, que también participó en dicho
concurso con el expediente núm. 121, dirigió correspondencia al Sr. Presidente de la
República, relacionada con el mismo objetivo, esto lo hizo en este año de 1995, pero su
asunto fue turnado al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, por lo que se me hace
raro que no fueron canalizados en la misma dependencia.

Espero con impaciencia su resolución, por lo que me permito a continuación proporcionarle


mis datos personales:

Nombre: GLORIA CONTRERAS HUMARÁN.


Domicilio: Ciudad azteca, Edo. De México.
C.P. 55120.

Sin más de momento y agradeciéndole la atención que se sirva prestar a la presente, reitero
a usted la seguridad de mi atenta consideración y respeto.

GLORIA CONTRERAS HUMARÁN.

Anexo: Fotocopias de documentos 7 c.c.p. C. Lic. Rafael Tovar y de Teresa.


Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Ecatepec de Morelos a 21 de agosto de 1995.

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C. Lic. Rafael Tovar y de Teresa.
Presidente del Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes.
Arenal # 40.
Col. Chimalistac.
Méx. D.F.,
C.P.01050.

Adjunto a la presente, me permito enviarle copia fotostática de la carta que le dirigí al C. Lic.
Miguel Limón Rojas, Secretario de Educación Pública, en la que trato lo relacionado a mi
solicitud para que el Instituto Nacional de antropología e Historia, cumpla con la publicación
de los trabajos ganadores del concurso “Papeles de Familia”. Asimismo, le incluyo 7
fotocopias más, que están relacionadas con el mismo asunto desde sus inicios, para mayor
abundamiento de datos.

Esto lo hago, en virtud de que el señor José Luis Rodríguez Santos participante de dicho
concurso con el expediente núm. 121, solicitó lo mismo al Presidente de la república, y su
asunto fue turnado al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, dependencia a su digno
cargo.

Sin más de momento y agradeciéndole la atención que se sirva prestar a la presente, reitero
a usted la seguridad de mi atenta consideración y respeto.

GLORIA CONTRERAS HUMARÁN.


CIUDAD AZTECA, EDO DE MEX.
C.P.55120.

Anexo: lo indicado.

Septiembre 15 de 1995.

LA RELIGIÓN.

Tiene como unos cinco años que, Victoria, la esposa de mi tío Ramiro me ha estado
invitando a la iglesia a donde pertenece. Primero fue, porque cantaba en el coro de la misma,
y para que la escuchara cantar me invitaba. Asistía cuando podía, ya que vivimos bastante
retirado una de la otra; ella por el rumbo de Satélite y yo hasta Ciudad Azteca, y como el
culto es los domingos, tenía que irme temprano, ya que daba principio a las 11.00 AM. En
ese tiempo todavía manejaba y me iba en mi carro Chevrolet. Casi siempre me acompañaba
mi papá, pero él se quedaba en la casa a platicar con mi tío Ramiro. Nunca quiso asistir a la
iglesia. Mis hijos se dedicaban a lo que tenían que hacer y no iban con nosotros.

Este culto se hacía en la iglesia Dios es Amor, que queda más o menos cerca del rumbo de
su casa. Posteriormente se cambió a otra iglesia hasta Tlalnepantla. Ya no pertenece al coro,
pero me siguió invitando y, cuando puedo asisto al culto. Para esto, como ya no manejo, me

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voy en mi respectivo camión. En varias ocasiones, me iba desde el sábado y allá me quedaba
a dormir, y a otro día nos íbamos al culto. Un primo de ella, de nombre, Armando (por cierto
que fue mi novio en mi juventud), lee la Biblia porque ellos son estudiosos de la misma. Él
me ha dicho que ellos no pertenecen a ninguna religión, que son Cristianos, y que la iglesia
se llama Vida Nueva para México. Es muy bonito su culto, una hora la dedican a la alabanza,
en la que, se cantan cánticos y se danza alabando a Dios, y otra hora, se lee la Biblia. Además
hay testimonios de las personas que recibieron algún favor de Dios. También hay días en que
los Pastores hacen “sanación” a los enfermos. Cuando alguien va por primera vez, se pone
de pie cuando dice el Pastor “demos la bienvenida a nuestros hermanos que nos visitan por
primera vez”. Aplauden, y los que están más cerca, con un apretón de manos le dan la
bienvenida. Esto fue lo que a mí me sucedió cuando asistí por primera vez.

Una ocasión en que asistí, el Pastor preguntó: ¿quiénes de los presentes, quieren recibir a
Dios en su corazón?, que se pongan de pie los que deseen recibirlo. Como impulsada por un
resorte, automáticamente me puse de pie. Después nos dijeron que, al terminar el servicio
pasáramos a sentarnos al frente para que se nos diera una explicación. Éramos como unas
veinte personas. Nos regalaron una Biblia que contiene el Nuevo Testamento, y nos
enseñaron cómo debe uno leerla e interpretarla. Otra ocasión en que asistí, estaba aquí en
México mi prima Sofía, vino a restablecerse de una enfermedad a la casa de sus papás
(Victoria y mi tío Ramiro), esa vez, al terminar el servicio, los Pastores estuvieron aplicando
“sanación”. Mi prima Sofía me dijo: ¿no vas a pasar tú?, porque yo sí. Con un poco de duda,
pasé al frente, junto con ella. Estaban como unos diez Pastores, y con cada uno de ellos había
una persona. Cuando se desocupó uno, pasé con él y mi prima con el que estaba a mi derecha.

El Pastor me preguntó: ¿estás segura de que Dios te puede sanar?, respondí: ¡si lo estoy!. Me
preguntó qué enfermedades padecía. Le enumeré cada una de ellas, y él, en nombre de Dios,
invocó a Satanás para que saliera y se fueran las enfermedades. Después sentí como un
pequeño empujón, pero no me caí. Él me dijo: ¡tú no estás creyendo porque no te caes!.
Efectivamente yo no estaba segura de creer, por lo que pensé: ¡Dios mío, ilumíname!. ¿es
cierto o no?, en ese momento, sentí como si hubieran apagado las luces y todo quedara a
obscuras, empecé a sudar a chorros, y caí al suelo apoyada en las manos del Pastor.
Posteriormente una hermana se hizo cargo de mí, me levantó y me sentó en una banca. Me
estuvo hablando de varias cosas, entre ellas, diciéndome que ya Dios me había recibido
también, como yo lo había recibido en mi corazón. Cuando llegué a mi casa, estuve pensando
en esto, y francamente me entró más la duda. ¿Por qué Victoria dice que uno no debe pedirle
a los santos, ya que Dios no necesita intermediarios?. Si analizamos la situación, es lo mismo,
ya que el Pastor también es un intermediario. Ella dice que no es lo mismo porque la Biblia
dice: que no hay que venerar a ídolos. Llegué a tener tanta confusión que ya tiene tiempo que
no voy a quedarme a su casa para ya no asistir al culto. No tiene caso que me ponga a indagar
cuál es la verdadera religión. Yo estoy educada en la religión “católica” desde que nací, y,
aunque me pregunte que si soy “católica” por tradición o por convicción, yo creo que lo soy
por las dos razones.

Ayer, asistí a un laboratorio de análisis clínicos que se ubica por la Vía Morelos. Fui a
sacarme unos análisis que me mandaron, al estar ahí, a las ocho de la mañana con cuatro
minutos tembló. De inmediato sentí el movimiento, fui la primera que lo notó. Me levanté de
mi asiento y le pregunté a una señora que estaba sentada a mi lado: ¿está temblando o se

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mueven las cosas por los camiones que pasan en la calle?. Ella me respondió que era por los
camiones; pero le contesté: ¿no, no es eso, sí está temblando!. Me dirigí hacia la salida, pero
una enfermera me dijo: ¡señora, tranquilícese, no está muy fuerte. Me quedé parada en la
puerta de la salida. Sí me asusté, ya que recordé el “terremoto” de 1985. El temblor de ayer
fue de 7.5 grados a la escala de Rig. Así es que, cómo pudo decir la enfermera que no estaba
fuerte. Cuando cesó el temblor me sacaron los análisis; al retirarme pensé: ¿me voy a la casa,
o voy mejor a algún otro lado? Decidí ir a la “Villa de Guadalupe” a desayunar a los caldos
“Zenón”, ya que me gustan mucho (con frecuencia voy), y que están frente a la Basílica. Es
uno de los pocos que ya existen en la Ciudad de México y que son muy exquisitos.

Después de desayunar me dirigí a la Basílica (siempre hago lo mismo cuando voy a los
caldos), entré, casi acababa de empezar la misa, por lo que me dispuse a presenciarla. Una
vez terminada me iba a salir, pero al hacerlo, vi a un anciano sacerdote que estaba confesando
afuera del confesionario y ya estaba solo. Me dirigí a su lado y le pregunté qué, si me podía
confesar. Me respondió que sí y me arrodillé frente a él, quien me dijo: ¡Ave María Purísima!.
Contesté: ¡sin pecado concebida!. Confesé mis pecados habiéndole dicho que desde febrero
de este año no me había vuelto a confesar, lo hice para comulgar en la misa de aniversario
(por fallecimiento), que le mandé a hacer a mi papá. Me dio de penitencia diez Aves Marías.
Volví a sentarme a rezar y comenzó otra misa que escuché con devoción y a la hora de la
Eucaristía, me dirigí a comulgar. La misa estuvo preciosa, oficiada por un Sacerdote y tres
Ministros que venían desde Venezuela acompañando a 23 postulantes a Ministros del Señor
para rogarle a la Virgen de Guadalupe los ayudara a vencer todos los obstáculos que se
atraviesen en su camino y poder llegar a servir a Dios.

Cuando terminó la misa me dirigí al museo que se encuentra en la Basílica viejita (a veces
hago lo mismo). Me fasciné nuevamente al ver los retablos, algunos tan viejos que datan
desde 190l. Uno de ellos dice: Agradezco a mi madre Guadalupana de salvarme de un peligro.
Está pintado un barco incendiándose, y así como éste, hay muchísimos más.

Tal vez sea como dice Victoria, que soy católica por tradición, pero ¿cómo perder esta
tradición?. Son mis raíces, las raíces de un pueblo que ya ha hecho historia. Una historia que
es tan bella, que creo, aunque sigan pasando los años seguirá siendo eso, una historia que
nadie olvidará. Además, yo siempre he creído que sólo Dios, y nada más él, es quien puede
conceder las gracias divinas, aunque también creo, en su Santísima Madre, y no dudo, que
los santos existen porque la iglesia los hizo, pero fueron gentes ejemplares que dedicaron su
amor a Dios. Yo respeto las creencias de cada persona, y por lo mismo pido respeten las
mías. Dicen que la iglesia católica ha cometido infinidad de pecados, y tal vez sea cierto. Se
habla de lo que la “Santa Inquisición” hizo en su tiempo, pero fueron gentes que ya están
juzgados y no por eso van a pagar justos por pecadores.

Hace como un mes aproximadamente, asistí al edificio que está convertido en museo, y que
albergó dentro de sus muros, al Antiguo Palacio de la Inquisición y que después fue la
Escuela de Medicina. La parte superior, se adaptó para presentar al público: “Instrumentos
Europeos de Tortura y Pena Capital”, desde la edad media hasta el siglo XIX. Aunque los

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instrumentos fueron europeos, también en México la Santa Inquisición efectuaba castigos tan
fuertes como estos. Recorrí la exposición, y cuando salí, me dolía todo el cuerpo nada más
de pensar cómo deben de haber sufrido los que probaron estos castigos, y en mi mente quedó
la música que pusieron en el lugar y que son cánticos Gregorianos. En medio del patio del
edificio se estaba exhibiendo la “guillotina” arriba de una enorme plataforma. Con todo esto,
para qué voy a estarme quebrando la cabeza en torno a la religión.

Los días 30 y 31 de agosto, así como el día 1º. De septiembre del año en curso, me invitó
Juana Inés Fernández, de la Dirección de Estudios Históricos del INAH., al sexto Simposio
de Historia de las Mentalidades. Casa, Vecindario y Cultura en el siglo XVIII. Fueron unas
conferencias extraordinarias. Las ponencias resultaron fascinantes. Dentro de los ponentes
estuvo la Lic. Lourdes Villafuerte que fue quien habló de mi diario en “Papeles de Familia”,
también estuvo el Lic. Jorge René González, a quien también conozco y que su ponencia
estuvo muy interesante. Se refirió a Joseph Gallegos, fraile del siglo XVIII que tuvo un cargo
en la Santa Inquisición y que por decir algo tuvo nueve mujeres aún siendo clérigo. Esto nos
demuestra que efectivamente la religión tuvo muchos pecados, pero no hay que olvidar que
también hubo gente como: Santa Teresa de Jesús, San Martín de Porres y muchos más que
sería muy largo de enumerar. Por lo pronto no quiero más dudas, y por lo mismo me quedo
conforme dentro de lo que he practicado.

Se me olvidaba decir que me tomé la foto tradicional del recuerdo en “La Villa”, por lo que
la dejo dentro de mi libro de recuerdos.

P.D: Anexo dejo la ponencia del Lic. Jorge René González Marmolejo, titulada Tres Destinos
un camino: Fray Joseph Gallegos, que me obsequió para dejarla dentro de mi diario.
La ponencia de la Lic. Lourdes Villafuerte García, titulada “Lo que Dios manda. Dos formas
de entender la vida familiar”, también obsequiada por ella con el mismo fin.

Octubre 2 de 1995.

QUINCE AÑOS DE ANDREA HORTENSIA, HIJA DE MI SOBRINA HORTENSIA


ESQUIVEL DE PALACIOS.

El día 30 de septiembre del año en curso (sábado), se celebraron los quince años de Andrea,
la segunda hija de mi sobrina Hortensia. Como desafortunadamente Eduardo y Aída no
pudieron asistir, nos fuimos Manolo y yo en compañía de Georgina y Lorena, hermanas de
Aída. Ella me prestó su coche Suru y me dio vales para llenar el tanque de gasolina, y Eduardo
me dio $ 100.00 para las casetas ya que la celebración fue hasta Cuernavaca, en la casa de
Guillermo y Hortensia.

La misa se llevó a cabo en el Convento de las Madres Clarisas, ubicado entre Vicente
Guerrero y Privada de la Selva # 13, siendo sus padrinos: Sergio Cabrera y Maricela Palacios,
pero desafortunadamente llegamos a Cuernavaca a las 13.00 horas y esa era la hora de la
misa. Como no sabíamos por donde quedaba el convento, nos dirigimos a Prolongación
Diana a donde vive Hortensia, para preguntar dónde quedaba el convento. Le explicaron a

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Manolo, pero no dimos. Estuvimos preguntando a diferentes personas en la calle y todas nos
mandaron por diferentes sitios. Se nos fue una hora en esto, por lo que a las 14.00 horas le
dije a Manolo que nos regresáramos a la casa de Hortensia. Me dio mucha tristeza no haber
llegado a tiempo ya que me perdí de una bonita ceremonia. Cuando entramos a la casa de
Hortensia me sorprendí de lo bonita que quedó con la nueva construcción que hicieron. La
alberca está preciosa, hay una parte honda para los mayores y otra bajita para los niños.
Cuenta con una cascada lindísima y arriba de la misma un jacuzzi. Los jardines con el pasto
verde y caminos de piso rojo se ven muy bellos. Hay postes con faroles en varias partes del
camino que en la noche se encendieron, así como la cascada que también cuenta con luz y se
veía preciosa. En la parte del fondo del jardín pusieron las mesas para los invitados y un
estrado para los músicos, todo esto, cubierto por si llovía no se mojara la gente. Asistieron
cerca de 250 invitados.

Cuando llegó la quinceañera quien lucía un vestido blanco corto hasta la rodilla, sencillo,
pero hermoso (cuando se sentó Hortensia en nuestra mesa, nos comentó que el vestido era de
novia de una marca muy prestigiada de la cual no recuerdo el nombre, pero como a ella le
gustó mucho lo mandaron cortar), se le ovacionó con un fuerte aplauso. Tomó asiento en la
mesa que le correspondía y se procedió a servirse la comida. Como fue bufet, cada uno de
los presentes pasó a donde se colocó un stand para que el personal que lo atendía, le sirviera
a cada persona lo que más le apetecía. Yo pedí lasaña, lomo de cerdo con muchas verduras
y papas, y posteriormente, mandé a Manolo a que me sirviera nuevamente lo mismo.
Estábamos en la mesa: mi sobrina Chuy con su esposo Jorge y su hijo del mismo nombre; mi
compadre Miguel, con sus hijos, Miguel, Gustavo, Juan y Mili; las hermanas de Aída,
Manolo y yo, después llegó Poncho (hijo de mi sobrina Virginia), con un amigo, ella no
asistió. El tiempo que duró la comida estuvo amenizado por violines, cuyos violinistas
pasaban a tocar a cada una de las mesas. Al terminar la misma dio comienzo la fiesta; una
hermana de Guillermo hizo la presentación y después de que Memo habló y presentó a
Andrea en sociedad, bailó con ella. Posteriormente lo hicieron: su padrino, hermano, tíos y
primos, entre ellos, Miguel, Gustavo y Juan, hijos de mi sobrina Silvia; Jorge y Erick, hijos
de mi sobrina Chuy, y no pudo dejar de bailar con ella, mi hijo Manolo.

Cuando ya todas las personas entraron a la pista a bailar, Manolo lo hizo con cada una de las
hermanas de Aída, pero después Poncho bailó con Georgina y Manolo con Lorena. Yo
también bailé bastante con mi compadre Miguel. La orquesta que tocó, fue “Grupo Azúcar”,
cuyos cantantes son tres guapas mujeres y dos hombres, quienes cantan muy bien. No podían
haber dejado de tocar la “macarena”; pero lo que más me sorprendió, fue que tocaran “el
gallinazo”, que lo bailó un muchacho al que se le hizo rueda porque hizo todos los pasos de
este baile, hasta el de tirarse en el suelo. El pastel también estuvo delicioso, lo que comento
ahorita porque ya se me estaba olvidando.

Antes de retirarnos le dije a mi sobrina Chuy que si me llevaba a conocer la casa la cual ya
está terminada, pero vacía, ya que Hortensia está en la casa de dos pisos que se encuentra al
fondo del jardín, habitándola, mientras terminaban la construcción. La nueva casa es
hermosísima ya con muebles, cortinas y el calor humano, se verá mucho más. Mi compadre
Miguel e hijos, así como Chuy, esposo e hijos, se quedaron ya que Memo alquiló cuartos en
un hotel para la familia (esto porque la casa aún no está lista), nosotros no nos quedamos nos
retiramos a las 11.30 P.M. Nos despedimos de todos agradeciéndoles sus atenciones. Quiero

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comentar que de regalo para la quinceañera le llevé un libro: “Recuerdo de mi presentación
en Sociedad”, que es musical y a donde anotará sus recuerdos, así como guardará algunas de
sus fotos. Nosotros no sacamos fotos porque a Manolo se le olvidó la cámara, pero a ver si
después consigo algunas fotos para dejarlas en mi diario. Llegamos como a la 1.00 A.M. a la
casa de Lalo. Manolo se quedó ahí y yo me fui a quedar con Georgina y Lorena a su casa.
Una fiesta familiar que formará parte de mis recuerdos ya que al plasmarla en el papel no se
me olvidará jamás.

Octubre 11 de 1995.

LLEVE UN GRAN SUSTO.

El día 9 del mes en curso, asistí al Hospital de Pemex que se ubica por la antigua refinería
18 de marzo en Azcapotzalco. Manolo me llevó al metro “La Raza”, y ahí abordé el mismo
rumbo al Rosario. Me bajé en la parada Tezozómoc, caminé hacia la avenida del mismo
nombre (unas dos cuadras grandes), ahí abordé un camión que me dejó en el hospital. Llegué
al mismo a las 7.00 A.M., hora en que me habían citado para practicarme unos análisis.
Después de esperar unos diez minutos me pasaron al consultorio, me sacaron sangre y
tomaron unas muestras de mi nariz, lo cual, no demoró mucho. Cuando salí de ahí, abordé
un camión rumbo a Insurgentes para después tomar otro para Indios Verdes, pero como ya
tenía mucha hambre, me dirigí a Sanborns a desayunar. Este se ubica en Insurgentes frente
al edificio del PRI. Me senté en una mesita pequeña para dos personas y pedí café con crema,
un jugo y un omelette de huevo con champiñones. Desayuné con muchas ganas, ya que mi
estómago me empezaba a arder por la falta de alimento. Era temprano, serían las 8.30 A.M.

Cuando terminé de desayunar, salí del restaurante y me fui a ver los libros, duré un buen
tiempo haciéndolo sin decidirme a comprar alguno ya que todos estaban carísimos; por fin,
me decidí a comprar los tres libros de Clío de la vida de Jorge Negrete, no sin tener “cargo
de conciencia”, ya que mi cerebro pensaba que podía adquirir un buen libro con un poco más
de dinero, en vez de llevarme estos que costaban $ 24.90 cada uno. Venció más Jorge Negrete
y me decidí por los libros de Clío. Esto lo hice porque desde que empezaron a salir quise
comprarlos, y por la razón que expuse anteriormente, no me decidí. Quiero comentar que,
desde cuando contaba con unos seis años de edad, Jorge fue mi ídolo, siempre le suplicaba a
mi mamá que me llevara a ver sus películas, y cuando ella no me podía llevar, me mandaba
con mi prima Consuelo de la que ya hablé hace algunos años (el 17 de agosto de 199l), en:
ALICIA Y CONSUELO.

Fui creciendo y compraba fotografías de él, las cuales pegaba en mi ropero, el que ya tenía
tapizado. Esto lo comenté el 22 de agosto de 1991, en lo que escribí de “Cananea # 13”, y
donde comento que tuve una amiga en mi infancia de nombre Clarita, y cuando murió Jorge
Negrete nos pusimos a comer sal pasándola con tragos de agua, viendo quién comía más por
la pena de que había muerto, al mismo tiempo de estar llorando. Al escribir esto, me remonto
al pasado y veo que la vida humana siempre se sigue entrelazando, ya que aún, ahora de
grande, me sigo acordando de Jorge Negrete.

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Bueno, continuaré con mi relato: Una vez que pagué los libros, me dirigí rumbo a la salida
de Sanborns, pero cerca de ella se hallaba un Stand donde venden discos, casetes, etc, por lo
que me acerqué y le pregunté al vendedor si tenían mini-casetes (para mi grabadora de
bolsillo), me dijo que sí y me mostró dos bolsitas con 3 cada una, los que costaban $ 45.00 y
$ 54.00 c/u, estaba decidiéndome cuál de las dos bolsitas llevaba, cuando sentí que comenzó
a temblar. Voltee hacia el empleado y le dije: ¡está temblando!. Se quedó sin creerlo y le
grité: ¡me voy a salir, después regreso!. Corrí hacia la salida, y él se salió del mostrador y
me detuvo agarrándome del brazo, esto hizo que me desesperara y lo aventé para poder
desprenderme de él. Al ver esto, otro empleado también corrió y me agarró. Me sacaron al
quicio de la puerta y ahí me tuvieron, diciéndome que no me fuera, ya que se movían mucho
los cables de la luz. La gente que se encontraba en el restaurante y en la tienda, se salieron
también a la calle. El edificio del PRI fue evacuado. Se me hizo eterno el tiempo que duró el
temblor, después me enteré que fue de 7.5 grados a la escala de Rigther y que en Manzanillo
se cayó un hotel, así como que, en Guadalajara, también hubo desgracias. Cuando cesó el
temblor, me dirigí con el empleado a comprar los casetes (me decidí por los de $ 54.00), el
que me dijo que en el piso de arriba se encontraban los teléfonos por si quería hablar. Subí y
marqué el número de la oficina de Eduardo, pero el teléfono de ahí se hallaba muerto. En
igual forma el de la oficina de Aída. A Manolo no tenía donde llamarle, por lo que no lo hice.

Salí de Sanborns y me dirigí a la casa de Eduardo. Una vez ahí, hablé nuevamente a su oficina
y ya pude comunicarme con él. Me dijo que se encontraba bien y que iría a comer a su casa,
por lo que le hablé a Raúl para ver si él también podía ir a comer. Me dijo que sí, y como a
las 3.05 P.M., llegó. Antes de él, llegó Manolo y Aída. Cuando Eduardo hizo acto de
presencia, se sorprendió de ver a su papá ahí. Comimos todos en familia, incluyendo a Martha
Rangel que todos los lunes guisa (va los lunes, miércoles y sábados a la casa de Eduardo a
hacer el quehacer de la casa). Yo le ayudé a guisar (freí las papas, hice el agua y freí el pollo),
puse la mesa y lavé los trastes. Como a las 4.30 P.M: se despidió Raúl, posteriormente se
fueron Eduardo y Aída a trabajar. Manolo y yo, nos retiramos como a las 6.00 P.M. Martha
se quedó a terminar el quehacer de la casa. Esto fue lo que sucedió el día 9 de octubre de
1995.

El día 10, también tuve que ir al Hospital de Pemex, y al pasar por Sanborns Insurgentes,
entré a desayunar, al terminar, me dirigí con el empleado que me detuvo de correr el día
anterior y le di las gracias por su ayuda. Regresé a casa satisfecha por esto.

Octubre 23 de 1995.

CONSEJO UNIVERSITARIO.

Mi hijo Manolo se lanzó para Consejero Universitario de la Escuela Nacional de enfermería


y Obstetricia. Esto lo hizo ya casi con el tiempo encima porque no se había decidido. El día
19 de octubre fueron las votaciones; pero desafortunadamente no ganó, por haberse lanzado
tan tarde y sus adversarios haber hecho campaña en su oportunidad, ganando adeptos para su
causa. No obstante lo anterior, me comentó que tuvo una muy bonita experiencia, pero que,
sí le habría gustado haber ganado para poder contribuir con ideas mejores. En fin, es una

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experiencia más, que irá sumando a las que se le presenten en la vida y que Dios Nuestro
Señor le dé licencia de ir acumulando.

Noviembre 3 de 1995.

LA LABOR DE MANOLO.

Hoy, día 3 de noviembre de 1995 (viernes), fuimos al Circus Barley que se puso en la Ave.
Central, junto al Tecnológico: Manolo, Martha Rangel, su hijo Bruno y yo. Esto lo hicimos
porque Manolo fue a ver al dueño del circo el día 31 de octubre y le dijo que si podía
obsequiarle algunos boletos para los muchachos del escuadrón del que él es el Director y le
dejó su tarjeta de presentación; pero el señor no le contestó de inmediato y, únicamente se
quedó con la tarjeta.

El día 31 en la noche, sonó el teléfono, contesté, y era el dueño del circo que quería hablar
con Manolo, le dije que en cuánto llegara le pasaba su recado. Cuando llegó Manolo, se
comunicó con el señor, y éste le dijo que iba a hacer un evento, el cual consistía en recorrer
las calles con su espectáculo para que la gente se animara a ir al circo, que le pedía lo cubriera
con su ambulancia y que le obsequiaba algunos boletos de cortesía. Manolo aceptó, y el día
primero se llevó a cabo el recorrido por las calles. Cuando oí que lo pasaron anunciando por
la Ave. Teocalis que se encuentra cerca de mi casa, salí corriendo a la calle; pero ya no los
alcancé, únicamente vi la última jaula que llevaba un tigre, no vi la ambulancia por lo que,
supuse iría hasta adelante. Cuando llegó Manolo le pregunté y me dijo que sí cubrió el evento
por unas dos horas, pero que, cuando llegaron a la tercera sección de Azteca, una señora al
ver la ambulancia corrió a pararlo y le suplicó que si podía llevar al hospital a otra que se
había quemado los ojos con sosa cáustica. Por tal motivo, Manolo le dijo al dueño del circo
que lo disculpara; pero que había surgido una emergencia, que primero es la vida humana,
así es que se llevó a la accidentada a la clínica # 76 del Seguro Social. El señor ya le había
obsequiado 10 boletos. Así es que de inmediato me dijo que le hablara a Martha y la invitara
con Bruno. Esto lo hizo, porque sabe que Martha sale muy poco (en realidad no sale), y que
le agradaría que se divirtiera. Llegamos al circo y nos pasaron a luneta, nos pusieron nuestros
respectivos cojines en los asientos que nos correspondieron y me cobraron la módica suma
de $20.00 por ellos. Empezó el espectáculo: Martha parecía una niña chiquita, aplaudía, se
reía y hacía comentarios sobre el mismo, no así su hijo Bruno que es muy callado, a tal grado,
que le pregunté qué si no le estaba gustando y qué si estaba aburrido, a lo que me contestó
que si le gustaba. Estuvo muy bueno todo el espectáculo, cuentan con unos animales tan bien
cuidados cómo he visto pocos, ya que los tienen muy bien alimentados, por lo que se ven
gordos y saludables, entre ellos hay: una jirafa, 2 hipopótamos, 2 elefantes, caballos, ponys,
changos, gorilas, el tigre y varios más. Lo único que no me gustó mucho, no en si por la
actuación, es que al tigre lo sacan sin jaula, y ver un animal de gran tamaño sin barrotes, da
miedo y la mente comienza a pensar: ¿qué tal si se enoja y corre hacia el público?.

Se llenó el circo únicamente en su tercera parte, la gente ya no cuenta con los recursos
necesarios para asistir, esto por cómo nos encontramos por la crisis financiera que está
pasando el País. También lo noté porque en el circo venden de todo, globos, dulces,
palomitas, juguetes para los niños etc. y la mayoría de la gente se abstiene de hacer este tipo

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de gastos. Anunciaron en el circo que únicamente iba a estar sábado y domingo, yo creo que
por la poca asistencia, y tienen que buscar otros lugares para poder subsistir, ya que cuentan
con muchos trabajadores: tramoyistas, barrenderos, taquilleros, vendedores, y artistas.
Además de que pierden dinero, pierden tiempo, ya que al desarmar toda la carpa se lleva
mucho tiempo. Este circo se me hizo de primera categoría, no es una carpita común y
corriente. Nos tomamos una foto, la cual yo quería dejar como recuerdo en mi libro, pero
resulta que cuando me la llevaron, me entregaron una trasparencia que se ve a través de un
visor y que me costó $ 10.00. En fin, fue una tarde agradable, y más lo fue para Manolo y
para mí, al ver a Martha contenta y tranquila por unas horas.

Noviembre 6 de 1995.

CUMPLEAÑOS NO. 71 DE RAÚL.

El día 5 de noviembre del año en curso, Raúl cumplió sus 71 años de vida en este mundo.
Por tal motivo, Eduardo lo invitó a comer, pero como su cumpleaños caía en domingo, Raúl
le propuso a Eduardo que el festejo se llevara a cabo el sábado 4.

Nos reunimos en la casa de Eduardo y Aída y de ahí nos fuimos a comer al Restaurante
Arroyo, que se ubica en Insurgentes sur. No. 4003. Se pidió barbacoa, chicharrón, guacamole,
carnitas, caldos riquísimos, además de los respectivos aperitivos. Mientras comíamos,
pasaron la variedad con música y cantantes de ranchero que amenizaron nuestra comida
gratamente. Cuando terminó la variedad, Eduardo le habló a los mariachis, que tocaron
primeramente, “de Torreón a Lerdo” que pidió el festejado, después yo pedí “libro abierto”
y “fallaste corazón”, le pedí a Raúl “amor perdido”, que siempre le ha gustado mucho, y por
último, él pidió la canción de Juan Gabriel, “amor eterno” con la que estuvo llorando, ya que
se acordó de su querida madre, esto fue además, porque ya estaba entrado en copas ya que
estuvo tomando whisky.

Nos dijo que nos quería mucho, y le comentó a Eduardo que yo fui el gran amor de su vida,
se puso un poco sentimental y en determinado momento me dio un beso, por lo que le dije:
¿es éste el beso de Judas?, y rompí con su inspiración. Después de permanecer por varias
horas en este restaurante, nos retiramos del mismo (salimos ya obscuro, han de haber sido
como las 8.30 P.M.), y Eduardo se dirigió a la casa de su papá para dejarlo en la misma. Lo
dejamos a dos casas de la de él ya que, como Eduardo vio que iba un poco tomado no quiso
dejarlo retirado ya que le daba pendiente. Cuando nos retirábamos, oímos que abrieron la
puerta, pero no vimos de quién se trataba. Llegamos a la casa de Lalo como a las 10.00 P.M.,
vimos un poco de televisión y posteriormente nos retiramos a descansar.

El día 5, fecha de su cumpleaños, Raúl habló a la casa de Lalo como a las 9.00 A.M., yo
acababa de salir de bañarme, me preguntó por los muchachos y le dije que habían ido a hacer
ejercicio y que de ahí, Aída se iba a pasar a trabajar (aún en domingo), que después Eduardo
iba a ir por mí para desayunar. Él me dijo que posiblemente iría al panteón y que en la tarde,
su familia le iba a hacer una comida. Me volvió a decir que me quería mucho, por lo que le
contesté que yo también. Se despidió de mí, diciéndome que le iba a hablar por teléfono a
Manolo a la casa para saludarlo, ya que él no pudo asistir a la comida por su trabajo en el

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escuadrón. Llegó Lalo a la casa como a las 11.30 A.M. y me llevó a desayunar a Lynis,
después lo acompañé a Aurrera de Plateros a comprar su mandado ya que Aída iba a salir de
trabajar a las 6.00 P.M. Una vez que le acomodé el mandado me despedí de él, llegué a Cd.
Azteca como a las 3.30 P.M. y me fui a comer con Manolo al mercado.

Esta fue otra fecha para recordar, ojalá y Dios Nuestro Señor, nos conceda muchas más.

Noviembre 16 de 1995.

QUINCE AÑOS DE ELBA LUZ, HIJA DE MI PRIMA ELBA ALVARADO.

El jueves 9 de noviembre de 1995, nos fuimos a Guadalajara en el tren de las 8.30 P.M., en
primera numerada, las siguientes personas: Victoria (esposa de mi tío Ramiro), Martha
Rangel, mi tía Beatriz Contreras, su esposo, Guillermo Romero y yo, fuimos a los quince
años de Elba Luz, hija de mi prima Elba Alvarado. El viaje se me hizo cansado porque fueron
doce horas de camino; aunque apagan la luz (la apagaron como a las 11.00 P.M.), no pude
dormir nada. No fue sino hasta las 4.00 a.m. que me quedé un rato dormida, pero desperté
como a las 6.00 a.m. En el trayecto, recordé cuando mi padre nos llevaba a mi madre y a mí
por este medio de transporte, y más aún, cuando compré leche, café y tortas a los vendedores
que andan en los carros del ferrocarril. Cuando llegamos a la estación de Guadalajara,
abordamos un taxi y nos dirigimos a la casa de mi prima Sofía. Ella nos estaba esperando
con un sabroso menudo que preparó para nuestra llegada. Nos desayunamos muy sabroso e
hicimos sobremesa con una plática muy amena.

Después de desayunar, fuimos a Aurrera a comprar despensa para mi prima Sofía. Victoria
llevó lo suyo, mi tía Beatriz, lo suyo, y yo, también llevé lo que quise comprar. La tarde la
pasamos con ella haciendo planes para el sábado siguiente, y nos dijo que ya había apartado
en el salón de belleza una hora fija para que nos peinaran a mi tía Beatriz, a Martha y a mí,
que era a las 11.00 a.m., pero que a las 6.00 p.m., de ese día viernes 10, teníamos también
cita para que nos hicieran manicura a mi tía y a mí, por lo que, después de comer nos
dirigimos a arreglar las manos. Como primero arreglaron a mi tía, para no aburrirme, les
estuve contando una historia de las que escribo, por lo que, cuando me tocó mi turno, seguí
contándola hasta terminarla. Ya con las manos arregladas, nos regresamos a la casa.
Platicamos un rato y después de merendar Sofía nos asignó a cada uno, el lugar a donde
pasaríamos la noche. A mí me tocó en una recámara con mis tíos Beatriz y Guillermo.

El sábado 11 después de desayunar y de haber hecho una buena sobremesa, nos dirigimos al
salón de belleza (por cierto que por estar platicando se nos hizo tarde, llegamos a las 11.30
A.M.), a que nos peinaran. Salimos como a las 12.00 a.m., nos peinaron rápido, ya que nos
hicieron unos peinados muy sencillos. Nos comenzamos a arreglar como a las 4.00p.m. y a
las 5.00 p.m. ya estábamos todas listas. Yo tenía pendiente ya que no sabía cómo nos íbamos
a ir hasta Santa Ana, Acatlán de Juárez, pueblo a donde fue la fiesta ya que nosotros no
llevamos carro. Mi hijo Eduardo me había dicho que alquiláramos una Suburban, y cuando
Victoria habló de aquí de México con Sofía, se lo hizo saber, pero cuando llegamos nos dijo
que mi prima Vicky ya había hablado y que le habían dicho que salía en $800.00 por 24
horas, además de pagar $ 2.50 por kilometraje, así como la gasolina. Esto se les hizo muy

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caro y a mí también, por lo que me dijo Sofía que nos esperáramos, que habían invitado a un
amigo de Tania (hija de Sofía) y que él tenía una camioneta y que cuando llegara nos
distribuíamos en el carro de mi compadre Juan (esposo de Sofía) y en la camioneta. Así lo
hicimos, mi compadre se llevó a Victoria y a mis tíos: Guillermo y Beatriz. Sofía, Martha y
yo, nos fuimos con el amigo de Tania; pero tuvimos que pasar por ella y por Vicky a su
trabajo y se fueron con nosotros en la camioneta. Llegamos a la iglesia como a las 7.15 P.M.
y ya había comenzado la misa. Al entrar nos encontramos con mi primo Lucio y con su esposa
Teresa que fueron de aquí de México a la fiesta. (Ellos llegaron directamente a Santa Ana y
ahí se quedaron). La misa terminó hasta las 8.00 P.M., estuvo muy bonita la ceremonia, la
música sacra la tocaron en órgano y una mujer cantó el Ave María con una voz de soprano
muy bella.

A la salida de la iglesia felicitamos a la quinceañera, que llevaba un vestido rosa, largo, muy
bonito, con adornos de flores en las mangas y en el talle por la espalda. Asimismo saludamos
a mis primas Elba e Irma y a algunos otros familiares.

Después de esto, nos dirigimos al Auditorio Municipal donde se llevó al cabo la fiesta. Nos
sentamos en una mesa que se ubicaba al lado izquierdo del salón, casi a la mitad del mismo,
todos los que fuimos de México: Victoria, Martha, mis tíos Guillermo y Beatriz, Lucio, Tere,
así como de Guadalajara: mi compadre Juan y Sofía; Tania y Vicky, y también el amigo de
Tania que nos llevó en su camioneta, al que le dicen Chuy y un amigo de él. En cuanto
llegamos, una orquesta empezó a tocar para amenizar la fiesta. Mi prima Elba y su esposo
Salvador Padilla estuvieron dando la bienvenida a los integrantes de cada una de las mesas.
La cena que se sirvió estuvo deliciosa, dieron birria estilo Jalisco con unos frijoles refritos
exquisitos. Los vestidos que llevaban mis primas Elba e Irma estaban bellísimos, así como el
de mi prima Gloria que vive en Tepic, y los de sus hijas. Irma me comentó que todos los
hicieron en Santa Ana.

En el salón también se encontraba mi primo Jorge Contreras, con su esposa, al que saludé
con mucho cariño ya que me dio mucho gusto verlo. También estuvieron presentes: Beatriz
(esposa de mi primo Jesús), con sus hijos, Wily, Juan y Ma. De la Paz. Beatriz me platicó
que al fulano de mala alma que mató a mi primo Jesús, también lo habían matado, que fue
una balacera entre él y varios policías que iban a aprenderlo. No sé si será verdad, pero como
dice el dicho: el que a hierro mata a hierro muere. Si es cierto, ya pagó con su vida el
haberle quitado la suya a mi primo que a nadie hacía daño y que era un hombre trabajador,
buen esposo y sobretodo un buen padre. Observé que Beatriz está muy triste, todavía no se
repone de la grande pérdida. Después de saludarlos me dirigí a mi mesa. A las 3.00 A.M.
llegaron los mariachis, pero después de haber escuchado dos piezas, nos retiramos, ya que el
amigo de Tania se veía cansado. Llegamos a la casa de Sofía como a las 4.l5 A.M.

El domingo 12 de noviembre le habló mi primo Lucio a mi tío Memo como a las 9.30 A.M.
de Santa Ana, ya que él se quedó allá, para darle la noticia de que la esposa de su hermano
Gabriel estaba muy grave, por lo que tuvimos que llevarlos al aeropuerto y salieron en el
avión de las 11.00 AM. Ese día la pasamos descansando en la casa de Sofía después de
regresar del aeropuerto, y el lunes 13, nos fuimos a la central vieja, para dirigirnos a Citala,
Jal. El camión salió a las 8.30 A.M. y llegamos a Citala como a las 11.00 AM. Nos estuvimos
con Rosario (prima de mi papá), hasta las 4.00 P.M. hora en que tomamos el camión rumbo

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a Teocuitatlán de Corona, Jal., a donde fuimos a saludar a la tía Lupita (viuda del tío Joaquín
Contreras). Nos quedamos a dormir ahí y en la mañana, después de almorzar, abordamos el
camión rumbo a Guadalajara, lo tomamos a las 11.00 A.M. Llegamos a la casa de Sofía como
a las 2.00 P.M. de ese día 14 de noviembre de 1995. La tarde la pasamos arreglando nuestras
cosas, y a las 9.30 P.M. nos llevó mi compadre Juan a la Central Camionera. Nos regresamos
en camión plus el cual salió a las 11.00 P.M., Victoria, Martha y yo. Llegamos a las 6.30
A.M., Manolo ya estaba saliendo para la escuela.

Estas vivencias que estoy escribiendo son las que se originaron con motivo de este viaje.

Noviembre 20 de 1995.

J E S U S.

A tu recuerdo.

Parece que tu destino


Hubiera estado marcado,
Cortaron tu camino
Ya que fuiste asesinado.

A los cincuenta y cinco años


Eras un padre tierno y amoroso,
Esposo fiel y leal amigo
Además, de sincero y bondadoso.

Hombre que labró la tierra,


Herró vacas, caballos y jineteó a los toros,
Te fuiste en una estrella
Y nos dejaste tristes y solos.

Ahora eres el “caporal”


Del grande y hermoso cielo,
Dios te dio ese lugar
Porque necesitaba uno, muy bueno.

Para cuidar de sus campos,


De su tierra y rebaño,
Y compartir con los Santos
Día con día, año tras año.

Hace veinticinco años,


A tu padre, por robarlo,
Contando cincuenta y cinco años
La vida también le quitaron.

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El que cegó tu existencia
Será a su tiempo castigado
Y si tiene conciencia
Por ella será condenado.

Vivirás en nuestro recuerdo


Y en nuestros corazones
Hermano sincero y querido
“caporal” del cielo infinito.

Basado en algunas palabras pronunciadas por mi primo Jorge Contreras en su sepelio.

Ciudad Azteca a 21 de noviembre de 1995.

Señor Jorge Contreras Segura.


P r e s e n te:

Apreciable primo:

Me dio mucho gusto saludarte en la fiesta de los quince años de Elba Luz, así como a tu
esposa Bety y a Beatriz e hijos. Desafortunadamente en esas fiestas es poco lo que puede uno
platicar, ya que todos los familiares nos encontramos en diferentes mesas; pero yo creo que
todos nos tenemos un cariño especial como primos que somos. En la fiesta te vi bastante
bien, ojalá que cuando recibas ésta, también lo estés en compañía de todos los tuyos. No
sabes la tristeza que me dio ver a Beatriz, ya que observé que la pena tan grande que lleva a
cuestas no es fácil de olvidar, incluso, para todos nosotros, porque se fue una persona querida
para toda la familia. Quiero comentarte que, cuando sucedió lo de mi tío Wilo, lo escribí y
quedó dentro de mi diario, en igual forma lo hice cuando sucedió lo de Jesús. Escribo tanto
cosas agradables como también las que nos causan una pena.

El día de ayer estuve pensando mucho en Jesús, en los días tan agradables que pasábamos
cuando íbamos a visitar a los abuelos, también en su compañía, y al estarlo recordando, hice
un pensamiento que también quedará dentro de mi diario en el tomo no. VI. De mis recuerdos.
Por tal motivo, quisiera que tú también lo conservaras, y es por eso que adjunto a la presente,
te anexo una copia fotostática para que lo guardes y que es un recuerdo de nuestro querido
hermano JESUS. Me hubiera gustado platicar más contigo, pero desafortunadamente a otro
día de la fiesta no pudimos ir a Santa Ana porque no cabíamos en el carro de mi compadre
Juan.

Aprovecho para desearte que la Navidad y el año nuevo que ya se avecinan, los pases feliz y
contento con todos los tuyos. Salúdame a todos los que de mí se acuerden, y de mi parte
recibe mi más sincero cariño.

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P.D. Ya sé que eres muy flojo para escribir (noticias dadas por María), pero si puedes
contéstame para hacerme saber si recibiste el poema.

Cd. Azteca a 21 de noviembre de 1995.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.


P R E S E N T E.

Inolvidable tío:

Te escribo la presente para hacer de tu conocimiento una noticia que sucedió en el mes de
junio del año en curso. Es una noticia triste para nosotros, se trata de lo siguiente:

El día 10 de junio fue asesinado mi primo Jesús Contreras, hijo de mi tío Wilebaldo que
sufrió la misma suerte el 31 de octubre de 1970, cuando lo asesinaron por robarlo. Así es que,
se volvió a repetir la tragedia de hace veinticinco años, dejándonos con un gran dolor en el
corazón. Jesús vivía en la actualidad en Santa Ana, Acatlán de Juárez, Jal., en un rancho en
el que trabajaba llamado “El Durazno”. Era un hombre íntegro y amoroso con su familia,
pero el motivo de su muerte se debió a que el hombre que lo hizo le tenía envidia relacionada
con el trabajo.

Estuvimos presentes en su sepelio: mi tío Ramiro y familia, mis tíos Beatriz y Guillermo, mi
tía María a la que trajeron de Tepic, en fin bastantes familiares que vivimos en diferentes
puntos de la República Mexicana. Tío: Después de darte esta noticia paso a preguntarte cómo
se encuentran tú y mi tía María, espero que bien, en compañía de todos sus hijos. Aprovecho
de una buena vez, para desearles que la Navidad y el año nuevo que se avecina sea para
ustedes de dicha y felicidad.

P.D. Te anexo un poema que le hice a Jesús.

Noviembre 24 de 1995

ACROSTICO
EL HISTORIADOR.

Cuauhtémoc Velasco Ávila, es


Un dedicado Maestro Historiador,
Alguien con empuje e ideas y
Un gran sentido del humor.
Hizo en conjunto con otros
También buenos historiadores
Él lograr un éxito rotundo
Motivando una exposición.
Ojalá siempre se conservara
Como una bonita tradición.

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Valiéndose de los papeles
En los que encontró historias,
Las que fueron tristes, crueles,
Alegres, de grandes derrotas y victorias.
Surgieron a la vida, como rosas y claveles
Como nardos, violetas y begonias.
Ocupando un lugar en nuestra historia.

Así nació “PAPELES DE FAMILIA”


Verdadera exposición original que
Inundó de nostalgia y alegría
Los corazones con sensibilidad,
A través de los recuerdos que tenían.

Diciembre 3 de 1995.

CURSO PARA EDUARDO.

Hoy, 3 de diciembre de 1995, hace exactamente un año que se efectuó la comida de Eduardo,
aquí en la casa por el examen profesional que presentó y haber sido aprobada su tesis; así
como, también por la premiación de la misma en el concurso organizado por la Comisión
Nacional Bancaria. Estoy recordando esto porque precisamente hoy, salió para Denver
Colorado a tomar un curso. Fue enviado por Pemex ya que ahí está colaborando. El curso
será de tres días, pero será provechoso para él, y sobre todo, porque éste, le servirá para su
currículum. Salió en un vuelo que partió a las 10.00 A.M. Desafortunadamente no fui a
despedirlo al aeropuerto porque Manolo llegó a las 9.00 A.M. de su guardia de toda la noche
y se acostó a descansar.

Espero en Dios, que llegue con bien y que su estancia ahí sea placentera.

Diciembre 30 de 1995.

FESTEJO FAMILIAR PRENAVIDEÑO

El día 23 de diciembre de 1995, nos reunimos en la casa de mi hijo Eduardo para festejar en
familia la nochebuena. Asistimos Raúl y yo. Manolo no pudo ir porque tuvo trabajo del
Escuadrón en Desastres y Emergencias. Aída pidió a un restaurante la comida ya que
preguntó por teléfono cómo andaban de gente y le informaron que había lleno completo. Por
esto decidió pedir la comida la que estuvo riquísima. También estuvo presente Martha
Rangel, ya que fue día que le tocó hacer el quehacer de la casa, por lo que también convivió
con nosotros. Como yo llevaba mi grabadora de bolsillo, les pedí a cada uno de los presentes
que dijeran algunas palabras y las grabé, por lo que a continuación me permitiré transcribir:

Martha Rangel Salinas.

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El 23 de diciembre de 1995 hubo una reunión en la casa de Eduardo, estuvo Aída, su papá
de Eduardo, él mismo, Gloria y yo, estuvimos muy contentos. Estoy lave y lave trastes por
culpa de Eduardo. No, no es cierto (aunque sí los estoy lavando). Estuvimos muy contentos,
pasamos un rato muy agradable.

Eduardo Mendoza.

Estamos aquí reunidos en la casa de Eduardo Mendoza, el chiquitito de su madre y de Martha,


con motivo de festejar la Navidad. Es una reunión prenavideña como las que usualmente
realizábamos en años pasados. Hoy no hay música porque apenas acabamos de comprar el
estéreo después de una agria discusión entre Aída Santos, mi esposa amada y yo, pero
logramos hacer un consenso y comprar un estéreo que nos agrada. Manolo no vino porque
tiene que trabajar, es paramédico, como todo mundo sabe y está en este momento salvando
vidas. Posiblemente alguien se lo va a agradecer. Les deseamos feliz Navidad, un próspero
año nuevo, que estemos juntos, que haya armonía en la familia y que este México merezca
mejor suerte en los próximos años y gobernantes más dignos porque los que hemos tenido
realmente dan vergüenza. Nosotros nos propondremos seguir trabajando como el ejemplo
que nos han dado nuestros padres y a crecer. Eso es todo. ¡A lo lejos alguien canta!.

Aída Santos Barrera (ahora de Mendoza).

Hoy 23 de diciembre de 1995, estamos celebrando una Navidad más juntos, las dos familias,
la de mi pareja Eduardo Mendoza y de momento yo. Me da mucho gusto y espero que el año
que entra sea mejor para todos. Que mi suegra tenga más salud. Es lo que más hace falta. Me
da mucho gusto que esté mi suegro y Martha. Lástima que no estuvo aquí Don. Manolo, pero
seguramente la vida se lo agradecerá más por estar ayudando a otros y no esté aquí con
nosotros. ¡Felicidades!.

Raúl Mendoza Castro.

Dicen mis hijos, incluyendo a mi hija Aída, mi mujer y Martha, que es una reunión como
antes tuvimos prenavideña. Me agrada ver a mi hijo Eduardo ya formado y ver a mi nuera
con él, muchachos de trabajo, con esperanzas futuras y ya asentados, bien definidos para su
futuro. No está mi muchacho Manuel, que lástima, pero nos hemos de ver antes de que
termine el año. Me alaga el espíritu de lucha de Manuel, y saber que son pocos los apoyos
económicos; pero no ceja en su manera de seguir. Yo espero que mi muchacho, así con sus
afanes, logre tener un camino más tranquilo. Para toda mi familia: Salud, más prosperidad y
sobretodo, amor y tranquilidad en el futuro.

Por estarles pidiendo a cada uno de ellos que grabara, yo no dije nada, de lo cual me di cuenta
precisamente en este momento que estoy escribiendo. Posteriormente, Aída conectó el
estéreo siguiendo las indicaciones que venían incluidas y bailamos como unas tres piezas.
Raúl conmigo y Eduardo con Aída.

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Como a las 8.00 P.M. Lalo me vino a dejar; pero antes, pasamos a dejar a su papá a su casa.
Llegamos como a las nueve de la noche a azteca. Eduardo citó a sus amigos: Gabriel, Leonel
y Mauricio (este último radica en La Paz y vino de vacaciones), se amanecieron hasta las
5.00 A.M. Cuando se fueron, Eduardo durmió hasta las 10.00 A.M. Cuando se levantó, le di
de desayunar y a las 11.00 a.m. se retiró a su casa.

Esto fue lo que sucedió el 23 de diciembre de 1995.

Enero 1º. De 1996.

NAVIDAD Y AÑO NUEVO 1995.

El 24 de Diciembre de 1995, me fui en compañía de Manolo a cenar a la casa de mi Tío


Ramiro como en los últimos cuatro años anteriores. Eduardo no fue este año porque llegó de
Cancún, Ricardo, hermano de Aída que está trabajando en esa ciudad, y como tenían tiempo
de no verlo, decidieron tanto Lalo como Aída, efectuar la cena en su casa para convivir con
él. La cena en la casa de mi tío estuvo deliciosa, había: romeritos, pavo, ensalada de manzana
y bacalao. Antes de cenar se procedió a entregar los regalos por el intercambio y los que se
quisieron dar independientes. Vino mi prima Sofía de Guadalajara en compañía de Juan y su
hija Tania, así como Vicky su hermana. A las 2.00 A.M., nos retiramos Manolo y yo, ya que
decidimos ir a la casa de Eduardo. Llegamos a Plateros donde se ubica el domicilio como a
las 2.30 A.M. Se encontraban reunidos ahí: los papás y hermanos de Aída, así como algunos
otros familiares. A Eduardo le dio mucho gusto que hayamos asistido. Estuvimos bailando
hasta las 5.00 A.M. hora en que se retiraron todos. Manolo y yo nos quedamos a dormir ahí.
En la mañana almorzamos del recalentado y estuvimos conviviendo hasta las 3.00 P.M., hora
en la que nos regresamos a Cd. Azteca.

El día 31 de diciembre de 1995, como ya habíamos pactado con Eduardo, asistimos a su casa
para celebrar en su compañía el fin del año viejo y esperar la llegada del año nuevo. Yo llevé
lomo enchilado y una pasta de codito con crema. La señora Lina, mamá de Aída, hizo pierna,
ensalada de verduras y de manzana. Estuvimos muy contentos bailando y nos acostamos
como a las 4.00 AM. Manolo no se quedó, se retiró a las 3.30 A.M., a llevar a su novia
Maribel a Azteca, estuvo un rato en la casa de ella, y posteriormente se fue a la casa a dormir.

Como a las 10.30 A.M., del día 1º. de enero de 1996, llegó a la casa de Eduardo, Raúl,
desayunó con nosotros del recalentado (con Aída, Eduardo y conmigo). Manolo habló por
teléfono de Azteca y lo saludó. Raúl le dijo que se iba a esperar una hora para poder verlo;
pero desgraciadamente, Manolo llegó cinco o diez minutos después de que Raúl se había
retirado, así es que ya no lo vio.

Después de que Manolo almorzó, nos fuimos a caminar a Ciudad Universitaria porque
íbamos a ir a Xochimilco, pero estaba el tráfico de dar miedo y se decidió mejor por asistir
aquí. A las 6.30 P.M., regresamos a casa de Eduardo a comer pollo Kentocky y nos retiramos
a Cd. Azteca a las 7.30 P.M., llegando a la misma a las 8.30 P.M.

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Estas fueron las actividades que tuvimos durante las celebraciones de Navidad y fin de año.

1996 HAPPY NEW YEAR.

Estimada Gloria:

Con esta tarjeta de Navidad doy respuesta a tus cartas que me has mandado. Dispensa que no
responda tus noticias pues no soy muy bueno para eso. Las últimas noticias acerca de la
trágica muerte de tu primo Jesús me dio mucha tristeza. ¡Qué coincidencia tan increíble!.
Lo siento mucho...... y que en paz descanse.

Acerca de las copias de las cartas que recibió mi madre al cumplir su centenario, no pude
hacer copias pues están bajo marcos y no es fácil sacarlas.

Ahora nuestra salud: Yo con mi situación del corazón, sigo igual. Mi esposa María, tiene la
enfermedad de la memoria llamada Alzheimer y no hay remedio. Es cosa que tengo que
cuidarla. Todavía no está muy avanzada gracias a Dios. A esta edad vivimos de día a día.

Saludos a ti y tu familia.

Con cariño:
AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.

Cd. Azteca, Edo. De México. a 2 de enero de 1996.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Mi muy inolvidable le tío:

Recibí con mucho gusto la tarjeta de Navidad pintada por ti, la cual esperaba con impaciencia.
Por la misma me entero que tanto la tía María como tú están un poco enfermos. Esta noticia
me llena de tristeza y pido a Dios con mucho fervor para que les mande su pronta
recuperación. Aunque la enfermedad de la tía, es una enfermedad crónica, le pido al señor se
la haga soportable.

Tío, yo sé que tú no escribes mucho, pero no te preocupes por ello, yo seguiré teniéndote al
tanto de las noticias que sucedan por acá, esperando, eso sí, que de vez en cuando me mandes
unas cuantas líneas para saber de ustedes.

Espero que la Navidad y el año nuevo la hayan pasado con sus hijos en el calor del hogar.
Yo la pasé con mis dos muchachos, en la casa del casado y estuvimos muy contentos. Por el
momento es cuanto te dice tu sobrina que no los olvida. Reciban saludos de mis tíos
Guillermo y Beatriz y de mi parte mi más sincero cariño. Tu sobrina.

78
Enero 2 de 1996.

A MIS HIJOS: EDUARDO Y MANUEL. TAMBIÉN PARA MI NUEVA HIJA: AIDA.

1995, ha terminado. Se fue llevándose lo acontecido en el mismo: tristezas, alegrías,


desengaños, frustraciones, así como enfermedades y dejándonos con lo principal que es la
salud.

Como siempre que se termina un año, deseamos emprender una serie de cosas que sean
agradables para nosotros: el ser mejores hijos, padres, en el trabajo y cultivar amistades.

Es por eso que quiero decirles que estoy orgullosa de ustedes, porque en el año que ha
terminado, ustedes ya hicieron todas estas cosas. Espero que el año que comienza sigan
esforzándose por mejorar aun lo que ya han logrado.

A Eduardo: Le agradezco sus atenciones y la ayuda económica que me ha brindado aún


sacrificándose en algunas cosas que él ha necesitado para su hogar. El haberme dado la
satisfacción enorme de haber presentado su examen profesional, así como haber terminado
su Maestría de Economista y más aún, por haber obtenido con su tesis un premio otorgado
por la Comisión Nacional Bancaria. Le pido a Dios Nuestro Señor que en este año que
comienza, logre todos sus objetivos: tanto personales como profesionales.

A Manuel: Lo felicito por seguir con empeño en la Licenciatura de Enfermería, no obstante


no haberse podido quedar en la de Medicina; pero veo con alegría que le ha echado todas las
ganas por terminarla. También me doy cuenta que es lo que le gusta, ya que sigue en la
Asociación que él formó denominada “Escuadrón en Desastres y Emergencias de México”,
A.C. y de donde él es el Presidente. En la misma ha tenido y obtenido mucha práctica para
salvar “vidas”. Espero que en lo futuro obtenga más conocimientos y que se llegue a lograr
su sueño que es el de tener sus propias ambulancias. Únicamente le pido, que trate de corregir
su carácter para poder llevar una convivencia más familiar.

A Aída (Mi nuera): Le doy las gracias por todas las atenciones que me ha brindado, pero
sobretodo, por querer a Eduardo. Por saber llevarle su carácter. Aunque he notado que
también ella tiene un carácter fuerte ha sabido sobrellevar el de Eduardo. También en el año
que ha quedado atrás, ha obtenido por su esfuerzo una gerencia en la Comisión Nacional
Bancaria, donde labora. Por esto, también la felicito, y espero que en el año que apenas
empieza tenga más logros y más satisfacciones.

ESPERO QUE TODO LO QUE DESEO PARA USTEDES SEA CUMPLIDO; PERO
SOBRETODO QUE GOCEMOS TODOS DE MUY BUENA SALUD, QUE ES LA BASE
PARA PODER CUMPLIR CON TODOS NUESTROS ANHELOS.

79
TERMINACION DEL VI TOMO DE MI DIARIO.

Un libro más de recuerdos que se suman a los anteriores. Con éste crece más la historia de
mi vida y de mi familia, para que, si los libros se conservan nuestros descendientes se enteren
de quienes fuimos sus antepasados.

80
MI VIDA EN EL OCASO.

No cabe duda de que escribir es muy bonito, ya que los pensamientos y las palabras quedan
en la hoja de papel.

Además de que lo que se escribe con el tiempo se vuelve historia. Yo no sé escribir


correctamente, tomé un pequeño curso de redacción en “El Museo del chopo” que me ayudó
un poquito, pero aunque no lo hago correctamente me gusta mucho hacerlo.

Cuando leo algo que escribí años atrás, me remonto al pasado y vuelvo a vivir lo vivido, pero
viéndolo como si fuera una película. A veces siento que el personaje no fuera yo, sino que se
tratara de otra persona y es cuando me doy cuenta de que lo escrito se vuelve historia.

Me gustaría mucho compartir lo que escribo con mucha gente, pero desafortunadamente todo
lo que hago va a parar al baúl que perteneció a mi abuela y que en la actualidad es de mi
propiedad.

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11 de febrero 1996.

GRADUACIÓN DE MANOLO COMO TÉCNICO DE EMERGENCIAS MÉDICAS,


NIVEL 1-A.

El día 3 de febrero del año en curso, Manolo se graduó como Técnico en Emergencias
Médicas; pero desgraciadamente no pude asistir porque la estuvieron posponiendo y no
daban una fecha exacta para la ceremonia. Cuando decidieron efectuarla el día 3, ya estaba
yo comprometida con Eduardo para irnos a Veracruz. Me invitó ya que el próximo día 14 es
mi cumpleaños y quiso darme el viaje como regalo. Así es que, tampoco Eduardo pudo
asistir; pero afortunadamente fue Raúl. Manolo me comentó que, cuando recibió su diploma,
Raúl se emocionó mucho. Nuevamente pospusieron la comida porque el hermano de la
profesora tuvo un accidente y perdió la vida. En fecha próxima se llevará al cabo.

Ayer que regresé del viaje, le di un fuerte abrazo de felicitación. Me dio tristeza no haber
asistido, pero el viaje ya estaba planeado.

Febrero 12 de 1996.

VIAJE A VERACRUZ.

Eduardo y Aída nos llevaron a Veracruz a mi consuegra Lina y a mí. También Aída invitó a
una tía de ella de nombre Rosita. Salimos de la casa de Lalo como a las 9.30 A.M. del día 3
febrero de 1996 y pasamos por Rosita a su casa, así es que, más o menos salimos de la Ciudad
para tomar carretera a eso de las 10.00 AM. Llegamos a la ciudad de Veracruz a las 3.30
P.M., y de inmediato nos dirigimos al hotel “COSTA SOL”, que se ubica en la Ave. Veracruz
de Boca del Río. Eduardo y Aída se instalaron en una habitación y a las tres mujeres nos
dejaron en otra que era triple. Llegamos y la ciudad de Veracruz se encontraba con norte, por
lo que estaba haciendo un aire muy fuerte, por tal motivo, salimos en la camioneta y Eduardo
nos llevó al acuario.

El acuario está precioso, tienen ranas, erizos, caballitos de mar, peces de diferentes tipos
(desde pequeños, medianos y grandes), pero lo que más me sorprendió fueron los tiburones.
Son muy grandes. Estos animales se ven a través de unos cristales que tienen un grueso de
24 cm. Y pesan unas 6 toneladas. Es un acuario para mi gusto, digno de visitarse. Salimos
del acuario y nos dirigimos al Museo de Agustín Lara que se ubica en “La Casa Blanca”
que perteneció al músico poeta. Al entrar se escucha música de Agustín y da principio con
algunas fotos de él. Hay un piano precioso que le perteneció. Subimos al segundo piso en el
que está su recámara, una sala con otro piano, fotos de bastantes artistas que interpretaron
sus canciones, así como fotos de sus esposas, entre las cuales se encuentra la foto de María
Félix. También hay fotos de mujeres coristas de teatro, de antaño, en las que puede
observarse cómo vestían y que no eran delgadas como en la actualidad, sino más bien gordas.
Fotos que me fascinaron. Recorrí todo el museo con sumo interés y cuando salí, me dirigí al
libro de visitantes a donde Lalo y Aída ya habían expresado sus puntos de vista, y yo también
expresé los míos los cuales más o menos dicen:

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Esta exposición me remontó al pasado, me hizo vivir toda una época, ojalá pudieran hacer
un libro con fotos de todo lo que aquí se encuentra, ya que estoy segura, mucha gente lo
compraría para conservarlo como recuerdo. Salimos de ahí sin haber podido tomar fotos ya
que Aída no llevó su cámara. A la salida, Eduardo nos preguntó si ya teníamos hambre, le
dijimos que sí, y nos llevó a Boca del Río, a donde están los restaurantes. Decidimos entrar
al restaurante “Las Brisas”. Todos comimos bastante bien, yo pedí un arroz con plátanos
fritos, una mojarra frita con guarnición de verduras y bastante ensalada de lechuga. Después
de comer nos fuimos a cambiar de ropa al hotel y ya listos nos llevó Eduardo a caminar por
el malecón. Ya cansados nos retiramos al hotel. Esa noche no pudimos dormir bien pues
hacía un viento tan fuerte que se oía mucho ruido. Inclusive, algunas puertas que no estaban
bien cerradas por donde hay tuberías del hotel se estuvieron azotando.

El día 4 de febrero salimos a desayunar al café “La Parroquia”. Yo pedí unas enchiladas y
no pude dejar de pedir el famoso café con leche tradición de este restaurante. Estuvimos
comentando que no habíamos podido dormir bien y Aída nos dijo que ellos tampoco y que
como a las tres de la mañana habló a la recepción del hotel para que mandaran revisar las
puertas. Que iba a pedir que nos cambiaran de cuarto. (Lo cual hicimos). A las mujeres nos
dieron un búngalo cerca del mar y a ellos los bajaron al primer piso del tercero a donde
estábamos. Después de desayunar nos llevó Eduardo a San Juan de Ulúa. Hacía un aire muy
fuerte, pero demasiado frío. Yo llevaba suéter y un chalecito tapándome la cabeza y ni así
me calentaba. Para mala suerte no estaba abierto al público, ya que lo están remodelando en
algunas partes que sufrió daños, así es que, nos tuvimos que regresar sin entrar. Desde luego
ya lo he visitado, pero de todas maneras yo tenía ganas de volverlo a ver. Posteriormente
Eduardo se dirigió al Baluarte de Santiago. Yo no quise entrar pues ya lo he visitado, pero
después me arrepentí ya que me dijo Eduardo que hay unas joyas muy bellas y yo no me
acuerdo de esto. Más tarde nos llevó a Mandinga a comer. Yo recordaba Mandinga con sus
palapas a donde se comía, pero ya son restaurantes. También aquí comimos riquísimo Por la
noche nos volvió a llevar a la Parroquia a tomar café y posteriormente nos retiramos a
descansar. Esa noche dormimos bien. En el búngalo no se escuchaban ruidos. En la recámara
que había dos camas individuales se quedó Lina con Rosita y yo en la recámara con cama
matrimonial.

El día 5 de febrero de 1996, nos bañamos, nos arreglamos y nos fuimos a desayunar al
restaurante del hotel. Al terminar, Eduardo y Aída bajaron sus maletas, liquidaron sus
cuentas, se despidieron de nosotras y se regresaron a la ciudad de México, para al día
siguiente irse a trabajar. Nos quedamos tristes por su partida, pero ya estaba planeado que
nosotras tres nos quedaríamos: nuestra estancia sería por ocho días. Cuando los muchachos
se retiraron nos fuimos a caminar por la playa y en la tarde fuimos nuevamente al restaurante
“Las Brisas” de Boca del Río a comer. Esa ocasión yo me comí un caldo de pescado y un
plato enorme de arroz blanco con pulpos en su tinta. Por cierto que nos sentamos en medio
del restaurante ya que casi estaba vacío, no se encontraba a reventar como el fin de semana
que nos llevó Eduardo. El mesero que nos atendió cuando fuimos por primera vez, nos fue a
saludar y nos preguntó que, por qué no nos habíamos sentado en sus mesas. Le contestamos
que no sabíamos cuáles eran. Estuvo conversando un rato con nosotras, nos preguntó quienes
faltaban ya que había visto más gente, ya le dijimos que nuestros hijos se habían tenido que
regresar por su trabajo. Le dijo al otro mesero que nos atendiera bien, lo cual hizo, nos llevó

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antes de ordenar, camarones y plátanos fritos con frijolitos negros. Nos retiramos del
restaurante y estuvimos caminando viendo el río. De regreso al hotel lo hicimos caminando,
ya que queda como a diez minutos.

Día 6 de febrero de 1996. Lina y yo nos fuimos a caminar un rato a la playa y después
regresamos por Rosita. Mientras Lina seguía caminando, Rosita y yo nos metimos al mar. El
agua estaba muy fría para mí, ya que como entró una onda gélida después del norte, provocó
que el aire estuviera más frío y por consecuencia el agua estuviera más helada; así es que,
nos quedamos sentadas en la arena y cuando llegaban las olas nos bañaban el cuerpo. Después
de un buen rato, nuevamente nos fuimos a caminar las tres por la playa. Caminamos como
una hora. Nuevamente en el hotel, nos bañamos, nos arreglamos y nos retiramos a comer.
Entramos en un restaurante que está cerca del hotel. Comimos bien y estuvo más o menos
módico el precio que se pagó.

Día 7 de febrero de 1996. Desayunamos en el hotel y posteriormente nos fuimos a caminar


por la playa, nuevamente lo hicimos por espacio de una hora. Después Rosita se metió al
mar. Lina y yo no quisimos porque seguía muy fría el agua. Nos bañamos, nos arreglamos y
nos fuimos al centro a comer. Entramos al restaurante “Colonial” que se ubica por los
portales, lo hicimos para probar la comida corrida. Estuvo todo muy sabroso y barato. Del
restaurante nos fuimos a hacer algunas compras al mercado de artesanías. Yo me compré un
vestido que me gustó mucho, además de que estaba más barato que en donde venden las
chucherías por el malecón, ya que aquí pedían $ 200.00 y en el mercado me costó $ 120.00.
De todas maneras, en las artesanías del malecón compramos algunas cositas.

Por la tarde fuimos al café “La Parroquia” por nuestro sabroso café con leche. Como a las
7.30 P.M. nos dirigimos al Palacio de Gobierno para ver cómo bailan danzón, ya que cuando
Eduardo nos llevó, el sábado no bailaron por el mal tiempo y el domingo llegamos cuando
ya habían terminado. Consecuencia lógica de que Eduardo hiciera coraje ya que tenía muchas
ganas de verlo. Por lo que le prometimos que lo haríamos. Al llegar vimos que bastante gente
ya se encontraba sentada en unas sillas plegadizas y al preguntar, una señora nos dijo que en
la oficina de Turismo nos daban unas fichas para las sillas. Preguntamos y a cada una nos
dieron nuestra ficha correspondiente con la indicación de que en la puerta siguiente nos
entregarían la silla.

Hicimos una pequeña fila y nos entregaron nuestra silla, la cual fuimos a acomodar en la fila
de las que ya estaban puestas y la gente sentada. Lo que no sabíamos era que las personas
que piden las sillas son las que van a bailar. Todas se conocen, ya que llegan saludándose
entre sí. Nos quedamos ahí sentadas. Llegó la Banda de Marina y que empiezan a tocar
danzón. Un señor de edad como de unos 70 años me fue a sacar a bailar, me dio pena negarme
y salí a hacerlo. A Rosita también la sacó otro señor y le dejó sus cosas encargadas a Lina
que no quiso bailar, así es que ella tenía también mis cosas cuidándolas. Rosita por salir a
bailar hasta la bolsa en la que llevaba el vestido que se compró dejó en el suelo.

Después cambiamos de pareja, yo creo que hemos de haber bailado como unos cuatro
danzones. Cuando yo estuve bailando, voltee a ver a los turistas que se encuentran parados
alrededor de las sillas viendo cómo se baila y ya no me creí turista sino que por un momento
sentí ser de “Veracruz”. Con las personas que bailé me acoplé bastante, bailan el danzón muy

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bonito, casi en un cuadro. Cuando la música es muy rápida se paran, los hombres sacan su
paliacate rojo y se secan el sudor, las mujeres abren sus abanicos y se echan aire con el mismo
y al mismo tiempo, se aprovecha para conversar. Le saqué unas fotos a dos parejas, y a un
señor que iba vestido todo de blanco, le pedí se retratara con nosotras. Ojalá y salgan estas
fotos.

Esto que vi me remontó al año 1976 cuando hicimos un viaje a Veracruz con Raúl. Él y yo
bailamos danzón precisamente con la Banda de Marina y posteriormente nos fuimos a los
portales a tomar una copa y a oír la música que ahí se toca, a donde empezamos con marimba,
le seguimos con tríos, con arpa y hasta con un solo guitarrista. Para mí, como lo comenté el
18 de junio de 1976, esas vacaciones fueron la luna de miel que no pude tener. Bueno,
siguiendo con mi relato, después de bailar nos dirigimos al hotel a descansar.

Día 8 de febrero de 1996. Hicimos la rutina acostumbrada, desayuno en el hotel, caminata


por la playa, al A.D.O. a comprar los boletos de regreso, y a la hora de la comida nos fuimos
al centro. Preguntó Rosita a un mesero del nuevo café donde antes estaba el de “La Parroquia”
qué a donde nos recomendaba para comer y nos dijo que, en el restaurante del “Hotel
Veracruz” se comía sabroso. Así es que nos dirigimos al hotel y subimos por el elevador al
restaurante del hotel. Comimos riquísimo y abundante.

Salimos de ahí y nos fuimos al Hotel Emporio a donde se para el trenecito camión que hace
un recorrido por parte del centro, sigue hasta Mocambo y nos trae de regreso nuevamente al
hotel. Como no tiene vidrios nos llegaba el aire muy duro, aunque me tapé la cabeza llegué
helada, ya que seguía haciendo mucho viento frío. Varias personas Veracruzanas nos
comentaron que es la primera vez que se siente tanto frío en Veracruz. Al regresar, de nueva
cuenta fuimos por nuestro cafecito de “La Parroquia” y después al hotel a descansar, en el
que nos dieron las doce de la noche platicando. Quiero comentar que ésta era la hora en que
nos estuvimos acostando.

Día 9 de febrero de 1996. Después de la rutina diaria, nos fuimos al mercado a que Lina
comprara unos plátanos machos que quiso traer a México. A la hora de la comida nos fuimos
al restaurante “Villa del Mar” que está en la playa del mismo nombre.

Yo pedí un cóctel de camarones preparado, otro de jaiba y como postre, plátanos con crema.
Todas pedimos un aperitivo. Yo pedí una conga. Estaba un pianista tocando algunas melodías
y Rosita nos preguntó a Lina y a mí, cuáles queríamos. Yo le dije que Veracruz, Lina pidió
otra de la que no recuerdo el nombre y Rosita pidió Señora Tentación. Durante la comida
escuchamos las melodías. El pianista se retiró y Lina le escribió unas líneas que dejó sobre
el piano. Al salir del restaurante caminamos todo el malecón rumbo al centro. Como nos
cansamos antes de llegar nos atravesamos a tomar el camión rumbo al hotel. Esta ocasión yo
me acosté a las 10.00 P.M., ya que estaba muy cansada y teníamos que levantarnos temprano,
ya que nuestro camión salía a las 10.00 A.M.

10 de febrero de 1996. Me levanté a las 6.30 A.M. me bañé y me cambié. Rosita hizo lo
mismo y como Lina se había bañado en la noche se arregló. Fuimos al restaurante del hotel
a desayunar, después fui a liquidar la cuenta y a pedir un taxi. Salimos del hotel a las 9.20
A.M. Abordamos el camión de la línea UNO de A.D.O. a las 10.00 A.M. puntualmente.

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Teníamos los asientos 1, 2 y 3. Lina y Rosita viajaron juntas y yo sola en el asiento individual.
Tuvimos un viaje muy placentero. Llegamos a la ciudad de México, a la terminal vía Tapo,
a las 3.30 PM. Abordamos un taxi del servicio UNO de A.D.O. a la casa de Eduardo.
Llegamos sin contratiempo gracias a Dios. Éste fue el fin de nuestro viaje inolvidable.

Quiero comentar que Rosa Valverde, la tía de Aída me cayó bastante bien, es una persona
muy platicadora, por lo que Lina dice que es la periquita de la familia. Es una señora muy
guapa, tiene unos ojos verdes muy bonitos, pero sobretodo tiene el don de ser conversadora.
Aunque con Lina ya he viajado en compañía de su familia y de nuestros hijos, ésta es la
primera vez que nos quedamos solas, pero para mí fue muy agradable su compañía. Por
último quiero comentar que Veracruz ha crecido bastante, ya no está como lo visité en 1985
cuando hicimos el viaje por tierra a Cancún. Sigue hermoso, pero necesita un poco más de
cuidados, tal vez como no es tan turístico como Acapulco o Cancún por eso no lo hagan, pero
ojalá se den cuenta de ello y lo conserven en lo futuro. El día 13 comienza el carnaval,
desafortunadamente tuvimos que regresarnos, pero me hubiera gustado presenciarlo.

Febrero 15 de 1996.

MI CUMPLEAÑOS NO. 55.

El día de ayer (14 de febrero de 1996) cumplí la friolera de cincuenta y cinco años. Esto
debo de agradecérselo a Dios Nuestro Señor que me dejó llegar hasta aquí. Me desperté como
a las cinco y media de la mañana, pero viendo que era tan temprano no me levanté. Me
extrañó que Manolo aún no lo hiciera, pero después de diez minutos lo hizo. Entró a mi
recámara para felicitarme, después hizo su rutina acostumbrada y se despidió de mí rumbo a
la escuela. Le grité que lo esperaba en la casa de Eduardo para comer, ya que mi nuera Aída
me dijo que le iba a decir a Martha Rangel que hiciera un mole verde.

No tenía ganas de levantarme, me sentía un poco deprimida, esto se debía a que extrañé las
mañanitas que mi papá me llevaba tocando la armónica hasta mi recámara, digno de
admirarse en él, ya que tenía enfisema pulmonar y no podía respirar bien. También fue porque
recordé aún sin proponérmelo a Raúl, tal vez lo hice por ser un día tan especial ya que es
dedicado al amor y la amistad. Me di cuenta que aún sigo queriéndolo, sentimiento que a la
fecha no he podido arrancar de mi corazón. Como a las 7.30 A.M., salté de la cama, me dirigí
al baño y el agua tibia de la regadera hizo que mi cabeza y mi mente se despejaran. Cuando
salí del baño, oí el ring, ring. del teléfono, me dirigí a contestar con la toalla envuelta al
cuerpo. Era mi prima Sofía que me estaba llamando de Guadalajara para felicitarme. Dijo
que creyó que no estaba porque en dos ocasiones que habló no le contesté, le aclaré que me
estaba bañando. Me felicitó y platicamos de algunas cosas más.

Después me arreglé, me puse el vestido que me compré en Veracruz el cual me gustó mucho.
Pensé si me desayunaba en la casa o mejor me salía a la calle a desayunar. Decidí mejor
salirme. No sabía a donde dirigirme por lo que tomé el camión rumbo a Indios Verdes, de
ahí, abordé el metro, estuve a punto de bajarme en Hospital General y dirigirme a un Sanborns
que por ahí se encuentra, pero no lo hice porque pensé que posiblemente mi sobrina Virginia
se encontraba desayunando ahí con su cuñada Irma. Me iba a dar pena que viera que siendo
mi cumpleaños yo desayunara sola. Tuve la oportunidad de haberme podido bajar porque

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curiosamente, el metro duró unos minutos parado ahí, pero mi indecisión hizo que no lo
hiciera. Así es que, me bajé hasta la estación Zapata que es a donde siempre lo hago cuando
voy a la casa de Eduardo. Abordé el camión rumbo a Plateros, pero cuando pasé por
Insurgentes (ya que esta línea cruz por ahí, me bajé). Al hacerlo, vi un Sanborns y me dirigí
hacia ahí.

Entré, me senté y pedí mi desayuno. Estuve observando a la gente. Al lado derecho de mi


mesa se hallaban varias mesas juntas y sentadas en las sillas correspondientes varias personas
de la tercera edad festejando el día de la amistad. Algunos ya muy grandes llevaban bastón
para apoyarse en él, pero sus corazones estaban contentos, esto se reflejaba en sus rostros.
Había muchachos que posiblemente no fueron a la escuela y se encontraban con sus novias
o amigas. También varios enamorados disfrutando de este día “tan especial”. Había un piano
y el pianista estuvo tocando varias melodías. Terminé de desayunar y salí a caminar al área
comercial del mismo Sanborns, compré una pulsera de chapa de oro para obsequiársela a mi
nuera, pidiendo me la envolvieran para regalo. Posteriormente compré para mí un lápiz labial.

Salí de ese lugar como a las 12.30 A.M. y me dirigí a un teléfono público para hablarle a
Raúl. No se encontraba en su oficina, me contestó Chucho, uno de sus empleados. Le dije
que si le podía decir a Raúl que lo esperábamos a comer en la casa de Eduardo a las 3.00
P.M. y me dijo que con gusto lo haría. Le precisé que a la 1.00 P.M. yo ya estaría en la casa
de Eduardo. Abordé el camión a Plateros y llegué a la hora que había señalado. Martha ya
estaba haciendo el mole y mi consuegra Lina, el arroz, la que una vez que terminó se fue a
traer algunas cosas más. En ese lapso habló Raúl y dijo que él no podía asistir, que tenía que
ver a un abogado.

A las 3.00 P.M. regresó mi consuegra con mi consuegro Fernando. A los pocos minutos llegó
Aída y Eduardo. Se sirvió la comida y nos sentamos a la mesa. Comimos delicioso y
estuvimos entablando una bonita charla. En eso estábamos cuando habló Raúl para decirnos
que había tratado de terminar temprano con sus compromisos, pero que no había podido por
lo que no podía asistir. Pidió hablar con Eduardo y después con Don Fernando y Lina.
Después llegó Manolo y comió solo, el que después de un buen rato se despidió de nosotros
y se retiró a Cd. Azteca, ya que yo me quedé. A las 5.00 P.M. Eduardo y Aída se despidieron
y se fueron a sus respectivos trabajos. Lina y Martha fueron a comprar un pastelito a Aurrera
Plateros. Cuando regresaron me cantaron las mañanitas, partí el pastel y nos lo comimos
acompañado de un sabroso café. A las 7.00 P.M. se retiró Lina que tenía que ir por su hija
Georgina al Dr. a los quince minutos lo hizo mi consuegro Fernando. Marta se fue a las 8.00
P.M. y me quedé sola. Como Don. Fernando no supo dejarme la televisión prendida me quedé
leyendo. Los muchachos regresaron de sus trabajos a las 10.30 P.M. Aída me comentó que
habían llegado tarde porque habían ido a levantar un acta. Le pregunté: ¿un acta?, me
contestó: de veras, en la tarde no le comenté esto porque estaba mi mamá y le hubiera dado
un infarto.

Fíjese que el lunes salí de mi trabajo a las 9.00 P.M. abordé un taxi y sin percatarme cómo,
dos sujetos se subieron al vehículo uno de cada lado mío, me dijeron que no gritara. Uno me
amenazó con un cuchillo y le dijo al chofer que arrancara. Me llevaron de Plaza Inn, hasta
Vallejo. Me quitaron $ 300.00 en efectivo que llevaba en la bolsa, mis tarjetas de crédito, el
teléfono celular, mi licencia y mi monedero. Después uno me preguntó el número

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confidencial del cajero el cual le di. Me preguntó si le estaba diciendo el número correcto y
yo le dije que si quería fuéramos al cajero, entonces me regreso mi monedero y me dijo que
me fuera, que no volteara hacia el carro.

Le pregunté qué por dónde nos encontrábamos y me contestó: por tu rumbo. Esto no era
cierto, sino que me encontraba por Vallejo. Con el dinero del monedero pude regresar. Hoy
fuimos a levantar un acta ya que en la licencia se encuentra la dirección. Ya reporté las tarjetas
también. Esto que me contó me intranquilizó mucho, ya que no tenemos confiabilidad alguna
para andar por las calles de la Ciudad. Más aún, no la tenemos ni en nuestros propios hogares.
También nos ponemos a dudar de los taxistas porque es muy raro que éste que le tocó a Aída
no se hubiera percatado de nada. Eduardo y yo, nos estuvimos acordando de cuando entraron
a robar a la casa, lo cual quedó escrito dentro de mi diario y que no fue un robo normal, sino
asalto a mano armada.

Le pido a Dios Nuestro Señor y a su bendita madre, nos protejan, tope en lo material, pero
que respeten la vida, ya que ésta, únicamente puede ser tomada por quién nos permitió
tenerla.

Esto fue lo que aconteció el 14 de febrero de 1996, cuando cumplí por la gracia de Dios 55
años de vida.

Ecatepec de Mor. A 5 de marzo de 1996.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ


San Francisco, Cal.

Querido tío:

Espero que cuando recibas estas líneas ya te encuentres bien de salud; en igual forma deseo
que la tía María esté un poco más restablecida de su enfermedad.

Yo he estado enferma de unas alergias que padezco desde hace quince años, las cuales se me
han agudizado por la contaminación que existe en éste nuestro México. En las mañanas no
puedo abrir los ojos porque siento piedras en los mismos, la garganta me arde tanto que a
veces siento la voz más ronca. El Otorrino me mandó unas vacunas tomadas, pero ni así me
compongo. Me dijo que lo más factible sería que me fuera a vivir a Veracruz o Mazatlán, o
a alguna otra parte donde tuviera cerca el mar. Esto para los doctores es fácil recomendarlo,
pero yo no me animo porque qué haría sola sin mis hijos y sin conocer a nadie en otra ciudad.
En fin, creo que trataré de sobrellevar estas alergias tan pesadas para mí.

A veces siento que mis hijos ya no me creen que me sienta enferma, pues hay veces que nada
más con hacer el quehacer de la casa, a otro día ya no me levanto de cómo me siento. Me da
dolor de cabeza, el fluido de la nariz es casi constante y me duele bastante del lado derecho
de mi cuello, a donde me operaron de un hueso llamado Apófisis Estiloides.

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Pasando a otra cosa, te diré que estoy muy desalentada con lo de la publicación de mi libro,
porque no obstante toda la labor que hice para que esto se llevara a cabo, aún no lo he podido
lograr. Después de una serie de diligencias, se logró que le dieran $ 100,000.00 a la Dirección
de Estudios Históricos, pero me he enterado que nada más alcanzará este dinero para cinco
publicaciones y la mía, no se encuentra dentro de éstas. Por lo que a veces pienso que los
dichos son muy ciertos, ya que: “Nadie sabe para quién trabaja”.

Yo he querido que se publique para dejarles el libro a mis hijos como la única herencia que
puedo darles. También para que así me recuerden más cuando me despida de este mundo. Ya
no haré ningún trámite para que mi sueño se realice, si llega a hacerse, le agradeceré a Dios
Nuestro Señor por haberse hecho. Lo único que logré hasta ahorita del Instituto Nacional de
antropología e Historia, es la exposición. A ver que pasa más adelante, te tendré informado
al respecto.

Fíjate que mi tía Beatriz y mi tío Ramiro también han estado un poco enfermos ya que los
dos padecen de osteoporosis y les duelen mucho los huesos. Se están tratando para esto, pero
ya es una enfermedad para toda la vida y de mucho cuidado. Tiene como unos tres meses que
Estela González, y yo, hablamos por teléfono. Mi tío Guillermo Romero me dijo que haber
si le hablamos para ponernos de acuerdo en vernos en algún lado para poder platicar, ya que
estamos muy retirados de la familia. Esto se debe a que las distancias son muy grandes de
donde vivimos unos de otros y las actividades de que se ocupan absorben el tiempo.

Bueno tío, ya te informé más o menos de lo que sucede por acá, aunque tú no me contestes,
yo te estaré mandando mis líneas con el afecto y cariño que siento hacía ti, aún antes de que
fueras mi recién encontrado tío.

Marzo 24 de 1995.

BODA RELIGIOSA DE MIGUEL FLORES ESQUIVEL.

Ayer, día 23 de marzo de 1996, se llevó a cabo la boda religiosa de mi sobrino Miguel Flores
Esquivel. La ceremonia se celebró en la Parroquia de las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo,
ubicada en Ave. Recreo No. 54, Col. Juventino Rosas esq. Sur 113-A. Manolo me llevó en
el Volkswagen en compañía de su novia Maribel. Afortunadamente llegamos media hora
antes de la misa y tuvimos oportunidad de saludar a los novios antes de que entraran a la
ceremonia, así como a mi compadre Miguel y a todos mis sobrinos (sus hijos). A la hora
convenida, salió el sacerdote a recibirlo y estuvo diciendo cómo deberían de entrar los
padrinos de velación, los padres, los padrinos de anillos y de arras. Yo fui madrina de arras
y pasé hasta arriba del altar junto con Manolo que me acompañó. La misa estuvo muy bonita,
cuando el padre solicitó las arras, se las di un una charolita a Migue, el cual se las entregó a
Tina. Posteriormente me fueron devueltas. Las mismas las envolví en una caja para regalo
en conjunto con su cojín, un cofrecito y un fondo terciopelo para entregárselas después.
Salimos de la iglesia y se les aventó el tradicional “arroz” para desearles que nunca les falte
el alimento en el hogar que recién están formando.

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Me dio mucha tristeza que mi sobrina Hortensia y su familia no hayan asistido, así como,
que tampoco haya asistido mi sobrina Chuy y familia. No sé el motivo de su ausencia, pero
si fue por algún malentendido, el que pagó las consecuencias fue Miguelito. Mi compadre
Miguel me comentó que, mi sobrina Silvia seguramente estaba llorando en su tumba esta
ausencia, ya que tampoco asistió mi sobrina Virginia; pero la ausencia de ella está justificada
porque a su hijo Alejandro le dio hepatitis. Fue Poncho con su novia y llevó el libro y el
rosario ya que Virginia fue madrina de esto. Cuando toda la gente felicitó a los novios y se
tomaron las fotos tradicionales del recuerdo, los asistentes nos dirigimos rumbo al “Salón
Bosque”, ubicado en sur 109 No. 2413, Col. Ramos Millán.

Nos sentamos en una mesa Manolo; Poncho y su novia; mi compadre Miguel y yo.
Posteriormente llegaron Eduardo y Aída (no pudieron asistir a la misa), así como Raúl, quien
me dijo que había estado localizando el lugar durante mucho tiempo ya que le di la dirección
equivocada. También se sentaron con nosotros.

Antes de que llegaran Eduardo, Aída y Raúl, los novios abrieron el baile y por el micrófono
nombraron a los padres de la novia para que pasaran a bailar con ellos. Posteriormente
nombraron a mi compadre Miguel y para gran sorpresa mía, me nombraron a mí en
representación de mi inolvidable sobrina Silvia que en paz descanse. Cuando bailé con
Migue, me preguntó qué cómo me sentía, le respondí que con mucho gusto por ese privilegio
que me estaba haciendo. Después de que el baile quedó abierto, todo mundo comenzó a
bailar. Me di vuelo con Manolo, con Lalo, con mi compadre Miguel y con Raúl que también
bailó conmigo. Me extrañó mucho que Raúl haya asistido, pero también me dio mucho gusto.
A los novios les obsequié un libro musical “Recuerdo de nuestra boda” para que en el mismo
anoten su árbol genealógico, lista de regalos, etc., y en ese momento, también les di la caja
con las arras para que las conserven.

Nos retiramos a las 2.00 A.M. Raúl llevaba coche por lo que Lalo se fue atrás de él en su
camioneta para ver que llegara con bien a su casa y después él dirigirse a la suya a descansar.
Manolo, Maribel y yo nos dirigimos a Cd. Azteca, la pasamos a dejar a su casa y nosotros
llegamos a las 3.00 A.M. a nuestra casa a descansar. Fecha memorable que sumaré a las que
ya Dios Nuestro Señor me ha dejado conservar en mi recuerdo.

Marzo 23 de 1996.

SR. MIGUEL FLORES ESQUIVEL.


PRESENTE.

Miguel:

A nombre de tu inolvidable madre, mi muy querida sobrina “SILVIA”, quiero dirigirte unas
líneas. A ella le hubiera dado mucha alegría estar presente en tu boda, pero quién puede
asegurar ¿qué no lo está?. Yo creo que está en espíritu acompañándote y deseándote que seas
muy feliz en esta nueva vida que comienza. A continuación doy comienzo con mis líneas:

Mi más sincero deseo.

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Hoy te unes por amor
A la mujer amada,
Nunca le causes dolor
Y que no sea por ti olvidada.

Juntos a través de los años


Formarán una familia
Con uno, dos o tres hijos
Que tu hogar llenarán de algarabía.

Fórmalos, edúcalos, quiérelos


Como hicieron contigo tus padres,
Labor difícil, pero hermosa
Que es la continuación de la vida.

Tal vez en alguno de ellos


Verás tu imagen reflejada
Y al llenarte de recuerdos,
Verás tu vida pasada.

Espero que tu matrimonio


Sea para toda la vida,
Haciéndola feliz y placentera
La que es hoy tu esposa querida.

Éste es, “mi más sincero deseo”


Para mi querido sobrino,
A quien cargué en mis brazos
Cuando todavía era un niño.

Abril 4 de 1996.

MI VOLKSWAGEN.

Hoy, día 4 de abril, vendí mi carro Volkswagen 1978, el que duró en poder de la familia
desde 1982 que lo compré. Primero fue de mi compañero de trabajo Oswaldo Orozco, quien
lo conservó un año y meses, después se lo vendió a otro compañero de nombre Alberto Razo,
quien a su vez, me lo vendió a mí. Lo hice tal vez sin pensarlo, pero ya necesitaba algunas
composturas y no quise meterle dinero. Cuando se lo llevaron me dio tristeza, ya que parece
mentira, pero uno se encariña con sus cosas. Sobre todo, me dio tristeza porque este carro
después de que compré el Chevrolet Malibú, se lo regalé a Eduardo para que lo ocupara para
la escuela. Posteriormente cuando le vendí el Chevrolet a Aída, su esposa, me lo devolvió y
estuvo usándolo Manolo, quien también se quedó triste por la venta del mismo. Ojalá y Aída
quiera venderme el Chevrolet para que no nos quedemos sin auto, ya que por lo lejos que

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vivimos es necesario tener uno, aunque no se use diario, pero para los casos indispensables
tengamos en qué movernos.

Abril 8 de 1996.

CUMPLEAÑOS NO. 32 DE EDUARDO Y SÁBADO DE GLORIA.

El día 18 marzo del año en curso, fue el cumpleaños No. 32 de Eduardo, pero no lo pude
pasar con él, ya que se fue a Veracruz en compañía de Aída, de su suegro y de sus cuñadas
Georgina y Lorena. En Veracruz ya pudo asistir a ver bailar danzón, lo cual también hizo con
mucho gusto, ya que cuando nos llevó a mi consuegra y a mí no pudo hacerlo. También
visitaron Catemaco y fueron a los Tuxtlas, además de algunas partes más. Por tal motivo,
cuando regresaron, le dije que quería hacerle una comida en la casa para poder festejarle su
cumpleaños. Me dijo que sí, pero el día 23 que fue sábado no se pudo, porque se llevó a cabo
la boda de mi sobrino Miguel y tuvimos que asistir. El sábado 30, tampoco fue posible ya
que tuvo que ir con Aída a una cena a la casa de su amigo Salvador Arango que festejó su
onomástico. Así es que, la comida se verificó el sábado 6 de abril, aquí en la casa.

Como a la 1.00 P.M. llegó Raúl, lo cual para mí fue una sorpresa, ya que pensaba que no iba
a venir, esto, porque me había comentado que llegaba su hermana de Chicago, pero me dijo
que el vuelo se había retrasado y que llegaba hasta las 6.00 PM: Como fue día de mi santo
me obsequió un ramo de rosas rojas, preciosas (mis preferidas), haciéndome recordar las que
me daba en los años ya idos. Esto me llenó de alegría.

Como a las 2.30 P.M. llegó Eduardo con Aída, sus suegros, su cuñada Georgina y Rosita, la
tía de Aída, a quien tuve el placer de conocer y convivir cuando fuimos a Veracruz. En cuanto
llegaron se sirvió la comida. Aída lo hizo, ya que quiso que yo me sentara a la mesa con todos
los demás. Me senté junto a Raúl. También sentó a Martha Rangel que vino a ayudarme. Le
hablé a Leonel López, amigo de Eduardo por teléfono, para que viniera a saludarlo, quien
llegó junto con Virginia mi sobrina y con Poncho. Después de que terminamos de comer se
sirvió otra mesa y ya pudo sentarse Aída. La comida que hice fue:

Crema de calabacitas.
Espagueti rojo con mantequilla y queso Oaxaca.
Pastel de carne con una ensalada verde.
Frijoles negros refritos.
Postre: gelatina con fresas y gelatina con duraznos (éstas las trajo mi consuegra Lina).

Al terminar se hizo una larga sobremesa en la que estuvimos platicando, después


comenzamos a cantar. Manolo se trajo su guitarra y nos tocó algunas melodías de José José
que apenas está aprendiendo. Yo canté, cosa que no había hecho desde hace 7 años, canté
con trabajos ya que desde que me operaron del hueso apófisis estiloides en la garganta y de
las anginas, siento como un polvito en la garganta que me provoca tos, además de que siento
que la voz no me sale, pero con todo y esto me arriesgué. Canté desafinado ya que por el
tiempo de no haberlo hecho, se me han olvidado las tonadas de las canciones, inclusive, hasta
la letra.

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Raúl se retiró como a las ocho de la noche después de que estuvimos bailando algunos
danzones, lo hizo, porque estuvo hablando por teléfono a su casa, con su hija Leticia y ésta
le informó que todavía no llegaba el vuelo de su hermana. Eduardo y los demás se retiraron
como a las 9.30 PM. Fue una convivencia muy bonita que hizo que yo estuviera muy contenta
conviviendo con la gente. Raúl habló cuando llegó a su casa que había llegado con bien, ya
que se fue manejando el automóvil que traía.

Abril 12 de 1996.

PRESENTACIÓN DE UN LIBRO.

El día de ayer, asistí a la presentación del catálogo “El Cuartel General Zapatista 1914-
1915”, de Laura Espejel López. Esta historiadora presidió una mesa en “Papeles de
Familia”. La fui a saludar y le pregunté si se acordaba de mí, me contestó que no se acordaba
de mi nombre, pero de mi persona sí, cuando le dije el mismo me recordó. Le comenté que
así como ahora había derramado lágrimas de felicidad por la presentación de su libro, también
lo hizo en “Papeles de Familia”.

Sus familiares de Laurita me comentaron que es muy sentimental. Después de felicitarla me


despedí de ella y me prometió que si conseguía un ejemplar de su libro que están vendiendo
en las oficinas de las Calles de Córdoba del INAH., me lo iba a dejar en la Dirección de
Estudios Históricos con Juana Inés Fernández. Yo asistí a esta presentación porque me invitó
precisamente Juanita. Después de que salí de ahí como a las 8.00 P.M., me dirigí a la casa de
Eduardo y allá me quedé a dormir, esto lo hice para no regresarme hasta Cd. Azteca ya que
se me hacia más pesado. Llegué hace como una hora y me puse a escribir lo acontecido el
día de ayer.

Abril 13 de 1996.

SENTÍ UNA GRAN TERNURA Y SOLTÉ EL LLANTO.

El día de ayer me puse a hacer el quehacer de la casa; cuando le tocó el turno a la piececita
donde se quedaba mi papá, barrí, pasé el trapeador y me puse a sacudir. Ya no está la cama
a donde se dormía él porque Raúl nos la había prestado (era una cama de fierro de las que se
usan en los sanatorios de posiciones), y mandó a recogerla porque la iba a prestar a otras
personas; pero todavía está su cómoda y arriba de ella su “San Martín de Porres”. Al sacudir
el nicho de “San Martín”, vi unos papeles dentro, abrí la puertecita y los tomé para ver que
se trataba. Me di cuenta de que son papeles de la Universidad que metió Manolo para seguir
la carrera de medicina, simultánea con la de Enfermería y Obstetricia que está cursando.

Al ver esto, no pude contener el llanto que brotó de inmediato ya que comprendí que Manolo
no ha perdido la fe por cursar medicina y que no ha podido lograr, ya que cuando hizo su
solicitud lo mandaron a Enfermería, la que estudia con agrado, pero pensando siempre en ser
médico.

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También pude ver que, aunque casi nunca va a misa, guardó sus papeles ahí, para ver si “San
Martín de Porres” lo ayuda. Estos actos de fe, seguido los hacía mi padre que fue un gran
devoto de “San Martín”. Cuando compraba billetes de lotería, siempre se los ponía al santo.
Cuando él falleció yo seguí haciendo lo mismo y sigo haciéndolo cuando hay oportunidad.
Volví a guardar los papeles en su lugar, no sin antes pedirle a “San Martín” le de una
ayudadita a Manolo. Enjugué mis lágrimas y seguí con el quehacer, pero pensando en esto.

Me preocupa que no tenga un trabajo del que se pueda sustentar y ¿si logra que le den la
carrera simultánea, cómo le irá a hacer para poder trabajar?
Esta pregunta me la hice ya que Eduardo me ha comentado que por el momento no quiere
decirle nada, que está esperando a que termine enfermería para platicar con él, ya que lleva
en su haber dos carreras, la de biología y ésta de enfermería que próximamente terminará,
por lo que otra tercera carrera ya no podría ayudársele, sino que él tendrá que ver cómo se
las arregla. En fin, aún con estas preocupaciones yo quisiera que lograra lo aceptaran en la
carrera para que no fuera a hacérsele un trauma si no logra su anhelo.

Abril 22 de 1996.

DIAS DE DESCANSO EN IXTAPAN DE LA SAL.

El viernes l8 de este mes de abril nos fuimos a Ixtapan de la Sal, mi consuegra Lina, su prima
Rosita y yo; nos mandaron como de costumbre Eduardo y Aída.

Nos fuimos en camión, en los autotransportes Tres Estrellas del Centro, el cual tomamos en
la terminal de autobuses del Poniente del D.F., en Río Tacubaya Esq. Sur 122. Como no hubo
salida por la autopista (nos dijeron que únicamente sábados y domingos, las había), nos
fuimos puebleando, pero de todas formas fue muy rápido el viaje. Cuando llegamos
abordamos un taxi al Hotel Avenida con la esperanza de que hubiera cuartos (Aída había
hablado por teléfono para reservar, pero le comunicaron que había lleno completo), pero
desafortunadamente todo estaba ocupado. A este hotel llegábamos cuando Eduardo llevaba
a mi papá y que era por lo menos una vez al mes. Por tal motivo fuimos a otro hotel que se
encuentra cerca: El hotel Dorantes, ahí nos dijo el encargado (posiblemente el dueño), que sí
tenía cuartos, pero sin alimentos por lo que le dije que íbamos a buscar otro que sí los tuviera,
le suplicamos dejara quedarse a Rosita a esperarnos a Lina y a mí para que fuéramos a
buscarlo, ya que ella no puede caminar por una dolencia. El señor nos dijo que sí. Así es que,
nos fuimos a buscar otro hotel, pero como era la hora en que el sol se encuentra muy fuerte
(como a las 13.30 P.M.), no aguanté caminar mucho y nos regresamos.

Al volver al hotel el señor nos dijo que cobraba $ 50.00 por persona, que el cuarto tenía 3
camas individuales, televisión y un espejo de cuerpo entero. Le pedimos nos lo mostrara y
subimos las tres a verlo. Efectivamente tenía 3 camas individuales, un ropero, un tocador con
luna, aunque sin el espejo de cuerpo entero, el baño con regadera, excusado y lavabo, pero
sin puerta. Vimos que estaba limpio y después de consultarnos las tres, optamos por decir
que nos quedábamos ya que estábamos muy acaloradas. Bajamos a hablar con el encargado
y le pagué el importe de un día, diciéndole que nos quedaríamos dos, pero que después le

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pagaba lo demás. Al hacerlo le dije que no había visto la televisión y me contestó que ese
cuarto era el único que no tenía. Le sugerí que pasara la televisión de otro cuarto y me dijo
que no, porque no tenía cableado. Rosita le dijo que nos cambiara a otro cuarto y él le contestó
que no podía porque los demás tenían camas matrimoniales. Por fin, nos quedamos, nos
subieron las cosas y decidimos irnos a comer. El mismo señor del hotel nos recomendó el
Restaurante “Los Arcos”, diciéndonos que mucha gente hablaba muy bien de la comida de
ahí. Comimos delicioso ya que efectivamente la comida es muy sabrosa. Después de comer
regresamos al hotel por nuestros trajes de baño y nos fuimos al balneario para aprovechar la
tarde.

Estuvimos en la alberca techada y en la de al aire libre como una hora y media, al salir
decidimos irnos al hotel a bañar, pero no llevábamos ropa interior (calzones), porque nos
íbamos a ir con el traje de baño puesto, pero sentíamos frío, así es que decidimos quitarnos
el traje de baño. Nos pusimos nuestros vestidos artesanales que son gruesos y nos fuimos sin
calzones. Les comenté que era la primera vez que andaba sin calzones en la calle y nos
comenzamos a reír, ya que también ellas estaban haciendo lo mismo. Al comentarles que
esto iba a estar escrito con más razón se rieron, tal vez no creyeron que lo fuera a hacer.

Llegamos al hotel a bañarnos y les dije que si podía meterme yo primero al baño y me dijeron
que sí. Me dijo Lina que la llave del agua caliente era la del lado derecho, por lo que yo abrí
la del derecho, pero ya parada de espaldas a las llaves, dispuesta a bañarme y no salía agua
caliente, abrí la del otro lado y nada. Rosita fue a ver al encargado para decirle que no salía
agua caliente y mientras, Lina entró a ver conmigo las llaves. Cerró la del lado derecho que
me quedaba de espaldas y abrió la otra, la dejó correr y ya empezó a salir el agua caliente. El
error mío fue abrirla de espaldas, debería haberlo hecho de frente y esperar a que corriera.
Lina salió y el encargado ya venía con Rosita, empezaron a platicar y él les dijo que tenían
un boiler muy grande y que no podía faltar el agua caliente. En ese instante me metí a bañar,
como el baño no tenía puerta y estaba abierta la del cuarto, me entraba mucho aire al volar la
cortina, me lavé el cuerpo y me faltaba la cabeza cuando el aire cerró la puerta del cuarto.
Rosita me empezó a tocar y le dije que todavía no terminaba de bañarme que me esperara
unos momentos. Terminé, y salí a abrir envuelta en la toalla y al hacerlo, oí que le comentaba
Rosita a Lina que me había tardado mucho, que para la próxima vez, yo fuera la última que
me bañara. Le dije a Rosita que yo siempre he creído que no me tardaba bañándome ya que
siempre es de 10 a 15 minutos máximo mi baño, que si lo decía como guasa, estaba bien, que
si no, no me gustaba su comentario ya que me sentía muy presionada. Contestó que a mí se
me había hecho corto el tiempo, pero que a ellas largo porque afuera hacía mucho aire.
Francamente sí me moleste ya que yo trato siempre de bañarme en el tiempo que describí
anteriormente. Después mejor cambiamos de conversación ya que a lo que fuimos es a
divertirnos, y por consiguiente tratamos de no molestar a nadie. Después de que se bañaron
ellas, salimos a caminar sobre la avenida para ver los negocios de vestidos y artesanías de
este lugar. De regreso, nos comimos unas quesadillas y regresamos al hotel a descansar.

¡Oh desgracia, que descansar ni que nada!. En cuánto nos acostamos, nos dimos cuenta que
las almohadas parecían piedras, además de que estaban muy altas. Lina quitó la suya y se
puso una toalla. Yo quité las cobijas, las doblé y las puse de almohada, pero no pude conciliar
el sueño. Oí que Lina tampoco podía hacerlo, la que sí se durmió casi de inmediato fue Rosita.
A Lina y a mí, yo creo que nos han de haber dado las cuatro de la mañana sin poder dormir

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hasta que al fin el sueño nos venció. A otro día fuimos al Hotel Belisana que se encuentra
cerca del Dorantes a apartar cuarto ya que el día anterior, cuando veníamos de regreso del
balneario pasamos a preguntar si tenían habitación y nos dijeron que sí. Nos cobraron $
125.00 por persona con tres alimentos en un cuarto con tres camas individuales, el que tenía
un sillón grande que también puede hacerse cama, closet grande con puerta para la ropa y
equipaje, tocador con luna con un espacio que queda entre el tocador y el baño, que consta
de regadera, W.C. y lavabo. Un cuarto verdaderamente confortable ya que revisamos las
almohadas y estaban muy suavecitas.

Después de pagar pasamos al comedor a desayunar. Sirvieron un desayuno muy sabroso. Al


terminar fuimos al hotel Dorantes por nuestro equipaje. Comentamos quién le iba a decir al
encargado que nos íbamos y por qué. Fui yo la que le dije: ¡señor, siempre nos vamos!. Lina
venía atrás con la llave, se la entregó y le dijo: ¡le hago entrega de su llavecita, señor, ya que
dejamos el cuarto!, le agradecemos sus atenciones. El señor nada más se nos quedó viendo y
no comentó ni preguntó nada. Ni modo que le dijéramos, nos vamos porque es usted un
mentiroso, ¡cuál televisión, cuál espejo de cuerpo entero!. Y además qué almohadas. Me dio
lástima ya que el hotel estaba vacío, nosotras éramos los únicos huéspedes. Incluso, por eso
también estábamos con un poco de temor ya que los cuartos estaban bastante distantes del
lobee.

En fin, llevamos nuestras cosas al Hotel Belisana y nos fuimos nuevamente al balneario, nos
metimos a las albercas y estuvimos un poco más de una hora. Dimos un paseo en el trenecito
y nos retiramos al hotel a bañar. Comimos en el hotel muy rico, estaba lleno el comedor ya
que había una convención de médicos de la UNAM., de la generación 32-37. Personas de
edad avanzada. Viejitos de más de ochenta años que fueron de la Cd. de México a la
convención y al mismo tiempo disfrutar del agua de Ixtapan. A la entrada del lobee tenían
puesta una fotografía de la generación cuando todos estaban jóvenes, tanto hombres como
mujeres.

Después de comer Lina quiso acostarse a descansar por la desvelada y se durmió un ratito al
igual que Rosita. Yo estuve leyendo una Biblia que estaba en el cuarto. Cuando se levantaron
fuimos a la alberca a tomarnos un café. Al estarlo haciendo pasó una de las dueñas del hotel
y nos invitó a la misa que se estaba celebrando por los doctores. Yo no quise ir y se fueron
Lina y Rosita. Al terminar la misa nos fuimos a caminar. Lina se compró un vestido.
Regresamos a dormir, nos acostamos como a las 10.30 P.M. Yo fui la primera que me dormí
ya que con una cama mejor y sobretodo con una buena almohada, justo es que descansara
después del insomnio de la noche anterior. Todas dormimos muy bien, pero antes de
dormirnos, estuvimos planeando pararnos a las 6.30 A.M., para que a las 7.00 A.M. ya
estuviéramos en el balneario, ya que Eduardo y Aída llegarían a las 8.00 A.M., de México al
mismo, pero nos levantamos a las 7.30 AM. Llegamos al balneario a las 8.00, no vimos la
camioneta de Eduardo y pensamos que no habían llegado, pero al entrar a la alberca ya
estaban bañándose en la misma. Nos metimos con ellos por espacio de hora y media, salimos
y nos desayunamos en el restaurante del balneario, caminamos por el mismo y nos fuimos a
bañar al hotel para entregar el cuarto, mientras tanto, Eduardo y Aída pasaron a sus masajes
de 55 minutos que se les había apartado un día antes y que fueron a las 12.30 A.M.

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Nos bañamos, nos arreglamos, liquidé el hotel y encargamos las cosas en la administración.
Volvimos a las 13.30 P.M. al balneario por los muchachos. De ahí fuimos a comer al
restaurante “Los Arcos”, a los muchachos les gustó la comida de ahí. Terminamos de comer
y fuimos al hotel a recoger las cosas. Eduardo llegó en el carro Suru, fue por esto que en la
mañana no habíamos visto la camioneta Blazer ya que se llevó el Suru en su lugar y creímos
que no habían llegado al balneario. Una vez todos arriba del carro, tanto nosotros como el
equipaje, regresamos a la Cd. de México. Eduardo fue a dejar a Rosita a su casa, a Lina a la
suya, y yo me quedé en la casa de ellos. Me vine a las 13.00 P.M. y llegué a Azteca a las
14.00 P.M. Después de comer me puse a escribir lo acontecido los días 19, 20 y 21 de abril
del presente año, en este pequeño viaje que nos pagaron nuestros hijos Eduardo y Aída. Dios
los siga ayudando por estas buenas obras. Se me olvidó comentar que, Manolo se quedó en
la casa.

Abril 30 de 1996.

UNA IMPRESIÓN TERRIBLE.

Estoy escribiendo a las once de la noche de este día 30 de abril del presente año, para dejar
impreso en el papel lo acontecido en este día.

Por la mañana llegó Martha Rangel, quien venía a lavar la ropa de la casa. Llegó como a las
10.30 A.M., pero en cuanto entró, le dije que no lavara, que mejor el próximo jueves lo hiciera
ya que había llegado mi prima Sofía de Guadalajara y tenía ganas de verla, qué si quería ir
conmigo a Satélite a la casa de mi tío Ramiro. Me contestó que sí, por lo que después de que
tomó café con leche y pan, nos fuimos, Salimos de la casa a las 11.00 AM. Abordamos las
combis correspondientes y antes de llegar, nos bajamos en un Aurrera que se encuentra en
pirules, para comprar: pan blanco, dos pollos y una ensalada de verduras a la vinagreta para
no llegar con las manos vacías. Después de que salimos del centro comercial nos dirigimos
a la casa de mi tío. Llegamos a las 2.00 PM. Nos recibió mi prima Sofía a quien abrazamos,
también salió mi tío Ramiro. Estuvimos platicando de varias cosas y a las 3.00 P.M., bajó
Victoria y ya comimos, ella también mandó comprar otros dos pollos e hizo un espagueti
aguado. A las 5.00 P.M., nos despedimos porque ya estaba lloviendo y no queríamos que nos
fuera a agarrar el aguacero. Cruzamos el puente que está sobre el Periférico para abordar el
camión rumbo a San Cristóbal. Como había dos asientos a la mitad del camión, ahí nos
sentamos, pero una de un lado y la otra del otro lado del pasillo.

Apenas había caminado el camión unas tres cuadras, cuando vi que la señora que iba sentada
del lado de la ventanilla se quitaba sus alhajas y las escondía. Automáticamente abrí mi bolsa
y saqué mi tarjeta del cajero automático y un billete de $ 100.00 que llevaba, ya que pensé
que si me quitaban todo con qué nos íbamos a regresar. Acto seguido los guardé en el seno.
Esto fue cosa de segundos, pero yo no había visto a los ladrones. En ese momento vi que un
sujeto le dijo al chofer que cerrara la puerta y que no la abriera ni se parara hasta que él le
dijera. Acto seguido le mostró una pistola y le enseñó que sí iba cargada y cortó cartucho. En
la parte de atrás estaba otro sujeto que subió por la puerta trasera también con otra pistola.

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El de atrás comenzó a decirles a los pasajeros que entregaran sus carteras ya que eran puros
hombres. Al entregárselas, las revisaba, sacaba los billetes y se las aventaba. Un pasajero le
dijo que no llevaba cartera y él le contestó: ¡no me quieras ver la cara de pendejo porque te
mueres!. Así es que, también la sacó. Mientras el de atrás hacía todo esto, el de adelante
comenzó a desvalijar a los que le quedaban cerca, a una señora que iba muy arreglada le dijo
que abriera su bolsa y que le entregara el dinero. Sin oponerse se lo entregó. Yo vi bastantes
billetes de $ 100.00, después nos comentó que eran $ 700.00. Cuando terminó de robar a la
mitad del camión, al jovencito que iba con el chofer lo aventó al suelo en el pasillo y lo amagó
con la pistola, le dijo que no se moviera de ahí. El chamaco (de unos 17 años), cayó junto a
mí, después el ratero se fue hacia la puerta de adelante.

El de la parte de atrás llegó hasta donde estaba Martha después de haber desvalijado a una
señora que estaba sentada atrás de Martha con una niña, la señora se puso a llorar y
posteriormente la niña. Martha también comenzó a llorar y le dijo que no llevaba monedero.
Al señor que iba sentado del lado de la ventanilla lo amenazó y le quitó su cartera. Volteó
para mi lado y alcanzó a ver que la señora que iba conmigo se metía una esclava en el pecho,
le dijo: ¡hija de la chin...... no me quieras ver la cara de pend....! de todas formas te voy a
meter las manos, se atravesó enfrente de mí y le sacó las cosas, después le dijo que abriera la
bolsa. Ella sacó su monedero y le dijo que llevaba puro cambio que no a todos les pagaban
precisamente el día de la quincena, por estar forcejeando con la bolsa no reparó en mí, que
ya iba rezando pensando que iba a meterme la mano en el pecho y al darse cuenta de que
escondí la tarjeta del cajero y los $ 100.00 me iba a golpear.

En ese momento, el de adelante le dijo al chofer que se parara y se bajó, el de atrás le dijo:
¡espérame no me dejes solo!. Brincó al chamaco del suelo y se bajó también por la parte de
adelante. El chofer siguió manejando, y el señor que iba sentado con la señora a la que le
robaron los $ 700.00, le dijo al chofer que se parara porque quería seguirlos. La señora lo
jalaba y le decia que no lo hiciera y todos comenzamos a decirle al chofer que no se parara
que se alejara lo más rápido posible. El hombre seguía vociferando, por lo que algunos
pasajeros le dijeron que ya se callara, y él les contestó que eran unos rajones ya que si lo
hubieran apoyado los habrían alcanzado. Luego la agarró contra el chofer. Más adelante el
chofer se paró a levantar gente y todos gritábamos que nos fuéramos.

Al seguir su ruta la gente comenzó a tranquilizarse, un señor que se acababa de subir, le


preguntó a la señora de la niña por qué lloraba y ella le contó lo sucedido, le dijo: que había
ido al Seguro Social, pero que venía desde Apan, Hidalgo., y que ya no tenía dinero para
regresarse, el señor le dio dos monedas de $ 20.00, la señora no las quería recibir, pero él le
dijo que ahora por ella y más adelante por él, para que, cuando llegara a necesitar alguien
también lo ayudara. La gente se fue bajando en los lugares a dónde iban y cuando nos bajamos
Martha y yo, le dije a la señora que se tranquilizara. Nos bajamos en San Cristóbal y de ahí
abordamos una combi hasta Ciudad Azteca. En cuanto llegamos a la casa le dije a Marta que
recogiera sus cosas y se fuera a su casa. La tranquilicé un poco ya que todavía seguía llorando.
Le dije que en cuánto llegara a su casa me hablara por teléfono para no estar con pendiente,
lo cual hizo, me habló a las nueve de la noche para decirme que ya había llegado.

Cuando llegó Manolo le conté lo sucedido y comenzó a tranquilizarme. Me puse a ver la


televisión para olvidarme de lo sucedido y antes de acostarme me puse a escribir. Le doy

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gracias a Dios por protegerme, ya que yo fui la única a la que no le robaron nada ni la
zarandearon, ya que parece ser estuve como invisible para ambos hampones. ¡Claro que
también a Martha no le quitaron nada, pero era porque llevaba las manos vacías!. Gracias
Dios mío por tu infinita misericordia.

Mayo 1º. De 1996.

CURSO QUE TOMARÁ MANOLO EN ESTADOS UNIDOS.

Hoy, 1º. De mayo (miércoles), Manolo salió para Mc. Allen Texas para asistir al Sexto Curso
Internacional S.B.V. y R.C.P., organizado por la Asociación Mexicana para la Enseñanza de
los Servicios de Emergencia, A.C.

Se fue en un camión que llevará a todos los participantes, entre los cuales va Maribel, la
novia de Manolo, de quién nunca he hablado. Ella está en la Asociación que Manolo formó
denominada “Escuadrón en Desastres y Emergencias de México, A.C.”, es la tesorera. Ya
tienen un poco más de un año de relaciones, pero ella ya tiene más en la asociación. Tiene
21 años de edad y trabaja y estudia. En las mañanas estudia contabilidad y en las tardes
trabaja en un despacho de contadores. Los sábados y días festivos los dedica junto con
Manolo al escuadrón. Parece que ya Manolo se olvidó de Sandra. También asistirán al curso
algunos compañeros de Manuel de la Escuela de Enfermería.

Mi hijo Eduardo le pagó el curso que fue de $ 1,200.00, también él y Aída le dieron D70.00
U.S. para gastos. Manolo compró otros D 70.00 U.S. y Raúl le dio D 100.00 U.S., así es que
únicamente lleva D 240.00 U.S., ojalá le alcance el dinero. Yo no pude darle dinero porque
voy a ser madrina de XVIII años y tengo que pagar la misa que saldrá en $ 450.00 más $
150.00 de flores. Eduardo le dijo que si no le alcanzaba el dinero llamara por teléfono para
ver qué se puede hacer.

Anexo a lo que escribo dejo tanto la invitación, así como el programa de actividades en Mc.
Allen, Texas. Es un curso que les servirá de mucho, ojalá y todo salga bien y que Dios los
guíe por buen camino. Quiero comentar que, Eduardo se fue a Estados Unidos (no recuerdo
a qué parte), lo mandaron de Pemex, salió el día 29 de abril a las 3.00 P.M. en avión. Él
regresa mañana jueves 2 de mayo de 1996 por la noche.

Mayo 3 de 1996.

OTRA IMPRESIÓN TERRIBLE.

Me dirigí el día de hoy, rumbo al Banco Inverlat que se ubica en Santa Clara, Edo. De Méx.
Esto es a 15 minutos de Cd. Azteca. Lo hice porque tuve necesidad de ir al cajero automático
por dinero. Abordé el micro en la esquina de mi casa junto con una señora que ya estaba en
la esquina esperándolo Yo me subí primero, pagué mi pasaje y como ya estaba lleno el
microbús, me fui hasta la parte de atrás. Me senté junto a la puerta. Enseguida de mí se sentó
la señora de que hablo. Cuando llegamos a la pirámide (es una biblioteca tradicional en
Azteca), se subieron cuatro jóvenes horribles, por lo que, la señora que iba junto a mí, me

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codeó y me dijo en voz baja: ¡éstos son rateros!, Acto seguido me dijo con voz fuerte: ¡aquí
nos bajamos, nos estamos pasando!, ¡Toca el timbre, toca el timbre!. Yo no sé como le hice,
pero me paré antes que ella (no recuerdo cómo pasé, ya que ella iba sentada junto a mí), toqué
el timbre y en eso oí que dos de los sujetos que se quedaron junto al chofer le decían: ¡danos
lo que traigas!, otros dos se fueron al centro del micro a desvalijar a la gente y el último corrió
hacia atrás. Al oír nuestros gritos de bajada, el chofer medio paró, y la señora me empujó
hacia abajo, como llevaba una caja, la ayudé a bajarla. Yo creo que el chofer se iba a parar
completamente con la esperanza de que alguien lo ayudara, pero no fue así y gracias a eso
nos pudimos bajar. Después de que bajamos, me dijo la señora: ¡caminemos hacia adentro
de esta calle!. Esto es para que crean que por acá vivimos. En eso oímos que el sujeto que ya
había llegado a la parte de atrás le dijo al chofer que cerrara la puerta que no se hiciera
pend.....

Detuvimos nuestro paso la señora y yo, y nos regresamos a asomarnos, vimos que el micro
ya iba jalado. La señora me comentó que era mejor que volviéramos a pagar pasaje y no a
sufrir un asalto. Me preguntó qué a donde iba. Le dije que al banco y ella me comentó que
iba a poner esa caja en paquetería que está a dos calles del banco. Abordamos otro microbús
y le conté que dos días antes había sufrido otro asalto, que se me hacía imposible que hubiera
vuelto a suceder a tan poca distancia. Ella se disculpó conmigo por haberme hablado de tú y
por haberme empujado, por lo que le dije que las gracias se las daba yo por haberme salvado.
Me contestó que lo hizo por salvar su pellejo, pero de paso me salvó a mí. Cuando se bajó,
también se disculpó por no acompañarme al banco, pero tenía que poner su caja. Le contesté
que no se preocupara. Llegué al Banco y con miedo, saqué el dinero, en cuanto lo hice, me
regresé a la casa. Tuve que tomarme un té para tranquilizarme.

Es feo que toda la gente tengamos que vivir con miedo por tanta delincuencia que hay en las
calles. No nos queda sino encomendarnos a Dios Nuestro Protector.

Cd. Azteca a 5 de mayo de 1996.

SRITA. CELSA GARCÍA POZO.


AMSTERDAM, HOLANDA.

Estimada Celsa:

El día de hoy que estuve en la casa de mis hijos: Eduardo y Aída, él me dio tu dirección en
ese País, por lo que, en cuanto llegué a la mía, de inmediato me puse a escribirte estas líneas.
Espero que tu estancia en Holanda haya sido placentera desde que llegaste, para que así
extrañes menos nuestro País.

Quiero comentarte que yo si extraño las pláticas que teníamos y que fueron muy benéficas
para mí, ya que me ayudaron bastante para poder ordenar un poco más mi vida. Así es que,
por eso te dirijo la presente, para que sepas que extraño a mi “PSICÓLOGA”, a la única que
le he permitido que me levantara la voz para decirme: ¡a ti no te gusta que te digan algo que
nos es de tu agrado!, pero en cambio cuando es de tu gusto no objetas nada.

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Me sirvieron de mucho los consejos y la orientación que me diste, aunque quiero decirte que
el amor que siento por Raúl no ha muerto. Pero ahora lo veo como a un amigo y casi puedo
decirte que sin resentimiento. Él cuenta en la actualidad con 71 años y como dice la canción
de José, José: ¡ya lo pasado, pasado!. No se puede volver el tiempo atrás, ni tampoco que se
adapte a lo que quiere uno vivir.

Espero que mi misiva sea contestada por ti, y ojalá me cuentes algo de ese País. Recibe
saludos de Lalo, Aída, y de mi parte, un fuerte abrazo y mi más sincero afecto.

Mayo 13 de 1996.

DIEZ DE MAYO, DÍA DE LA MADRE.

El día 10 de mayo del año en curso, me fui a desayunar a Sanborns que se encuentra junto
al metro “Hospital General”, sobre la calle Ave. Cuauhtémoc. Fui porque me invitó mi
sobrina Virginia Esquivel para celebrar el día de la madre. Lo hice porque Eduardo me dijo
que como ellos trabajaban todo el día (él y Aída), hasta el sábado siguiente nos iban a efectuar
una comida en la casa de Fernando Santos, hermano de Aída. Me dijo que si quería me fuera
a quedar desde el viernes en la noche para que fuéramos al cine, pero le comenté que después
del desayuno me regresaba a la casa ya que Manolo quería comer conmigo.

Aparte de nosotras también fue Irma Barragán, cuñada de Virginia, así como dos amigas de
Irma. Estuvimos muy contentas charlando, incluso, estuvimos pidiendo algunas melodías con
el pianista que toca en este lugar. Nos retiramos como a las doce del día. Acompañamos a
Irma a su fotografía que se encuentra sobre la Ave. Cuauhtémoc; después Virginia se fue al
centro a cambiar algunos vestidos y yo me regresé a Azteca a esperar a Manolo. Como no
llegaba me fui a comer sola a las 3.30 P.M. Él llegó a las 4.30 P.M. cuando yo regresaba de
comer. Me pasé la tarde con él viendo la televisión.

El día 11 de mayo me fui a la casa de Eduardo, llegué como a las 13.30 P.M. Después de que
vio el partido de basquetbol en la televisión nos dirigimos a la casa de Fernando. También
asistieron aparte de su mamá de Aída que era la festejada, su papá y sus hermanas Lorena y
Georgina que son las que prepararon la comida, la cual estuvo deliciosa. Nos retiramos de la
casa de Fernando y de su esposa Erika como a las diez de la noche. En cuanto llegamos nos
acostamos a dormir.

El día 13 de mayo me levanté como a las 9.00 A.M., sonó el teléfono, Eduardo contestó y
era Raúl. Lalo le dijo que se fuera rápido para que nos acompañara a desayunar. En cuanto
llegó, Eduardo nos llevó al restaurante 100% natural que se ubica sobre la Avenida de los
Insurgentes Sur. Yo desayuné exquisito y creo que todos lo hicimos. Estuvimos platicando
sobre varias cosas, entre ellas comentando el libro que estoy leyendo que me prestó Eduardo
que se llama “La conquista de México”.

Este libro fue escrito por Hug Thomas. Raúl nos comentó que en relación a la conquista de
México, a él no le gusta leer libros de un sólo autor, sino que él leyó “México a través de los

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siglos” que está escrito por varios autores. Después de una buena polémica nos retiramos del
restaurante. Salimos de ahí como a las 11.30 A.M.

Eduardo llevó a Raúl hasta los baños a donde él toma su baño de vapor y después me llevó a
comprar unos tenis que me dio como regalo del día de la madre. Posteriormente me dejó en
el metro División del Norte y llegué a la casa como a las 2.30 P.M. Manolo y yo nos fuimos
a comer y toda la tarde la pasé en su compañía. Nos acostamos a las 9.00 de la noche y casi
al poco rato oí que Manolo se levantó al baño, le hizo daño la comida. Por este motivo se me
fue el sueño, estuve leyendo el libro que comenté antes y creo que me quedé dormida como
a las 3.00 de la mañana. Por esto me levanté el día de hoy a las 9.00 de la mañana. Manolo
se fue al hospital a las 6.00 A.M. un poco mejorado del estómago porque le di una pastilla
de lomotil.

Mayo 24 de 1996.

CAFÉ HAVRE 44.

Hace aproximadamente como un mes, fui a la Ave. Chapultepec a recoger un libro que
mandé a empastar. Después de recogerlo me fui caminando hacia la Calle de Liverpool. En
la esquina de ésta, cerca de Nápoles, se encuentra un puesto a donde venden billetes de
lotería. Me detuve a saludar a la señora que los vende ya que es la misma que lo hace desde
hace unos treinta años, y que nos los vendía cuando trabajaba en la Aseguradora Cuauhtémoc,
S.A., que se ubicaba en Liverpool No. 88. Al estar platicando con ella, me comentó que un
ex-empleado de la aseguradora había abierto un café en las Calles de Havre. Le pregunté cuál
era el nombre del empleado, pero no se acordaba y me dijo: Un flaco él. Me despedí de ella
y me encaminé a Havre que queda muy cerca del lugar.

Casi en la esquina de Havre e Insurgentes vi un café, al voltear, vi a Alejandro Silva en la


barra con otro ex-compañero de nombre Felipe Mata. Entré y los saludé. Alejandro me dijo
que el café era de él. En la parte de arriba se encuentran sus oficinas destinadas a seguros, las
cuales ya tienen bastante tiempo ahí. Estuvimos platicando cerca de dos horas, haciendo
remembranzas. Alejandro me ofreció una limonada preparada ya que no quise café. Me
despedí de él con la promesa de que a los ocho días volvería con mis sobrinas Virginia y
Chuy Esquivel, pero desafortunadamente por compromisos independientes de cada una no
se pudo hacer esto.

No fue sino hasta el día de hoy, que Virginia y yo, fuimos a desayunar al café en compañía
de Irma (cuñada de Virginia), y de una amiga de ella. Alejandro todavía no llegaba por lo
que pedimos el desayuno que cada una de nosotras quiso ordenar. Como a los veinte minutos
llegó. Le dio mucho gusto ver a Virginia ya que él fue su jefe durante 14 años. Estuvimos
platicando de cuando trabajábamos en la aseguradora, haciendo remembranzas de tantos y
tantos recuerdos........

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Gratos para todos nosotros ya que fue una época muy bella que nunca olvidaremos, o al
menos yo, ya que fui muy feliz en ese tiempo, en el que todos contábamos con algo muy
bello la juventud.

Alejandro nos comentó que, todos los viernes por las tardes se reúnen algunas personas que
trabajaron en la compañía. No siempre son las mismas, pero al llegar y verse ahí, es muy
bonito. Nos sugirió fuéramos un viernes por la tarde. A ver que pensamos Virginia y yo. Le
di a Alejandro algunos números telefónicos, entre los cuales está el del señor Dn. Lorenzo
Quintana para que lo invite al café.

Cuando estábamos desayunando, voltee hacia la calle y vi que pasaba Lourdes Villafuerte
(historiadora de la Dirección de Estudios Históricos), por lo que salí a la calle y le grité, ya
que iba hasta la esquina de la misma en compañía de otro compañero de ella. La saludé y
los invité a que pasaran a tomarse un café; pero ella me dijo que andaban trabajando y que
tenían prisa, que mejor en otra ocasión que la invitara lo haría. Me regresé y seguimos
platicando, acordándonos también del señor Marcello Bernagozzi y del señor Pascual
Tortoriello, por cierto, éste último tío de Alejandro y que fue Subgerente de la compañía.

Tan buena estuvo la charla, que Virginia se despidió hasta las 11.30 A.M. (junto con su
cuñada y amiga de ésta), cosa que nunca hace cuando vamos a desayunar a Sanborns o a
cualquier otro restaurante, ya que ella tiene que ir al centro por ropa para sus clientas.

Yo me quedé hasta las 12.00 A.M. porque estaba esperando a Beatriz Vázquez, ya que
quedamos de vernos ahí porque le pedí un perfume para Eduardo (de Paloma Picasso), pero
nunca llegó. Por tal motivo me despedí de Alejandro y de Rubén Barojas que también llegó
ahí y que sigue trabajando en la compañía que ya no es Aseguradora Cuauhtémoc, sino
Allianz, compañía de seguros, propiedad de unos alemanes que la compraron. Él sigue siendo
cobrador. (La Aseguradora Cuauhtémoc hizo historia).

Después de despedirme pasé al Banco de Comercio de la Zona Rosa a cobrar un cheque de


Manolo que le dio su papá. De ahí me regresé a Ciudad Azteca y me puse a escribir de
inmediato.

Cd. Azteca, Edo. De México. A 10 de junio de 1996.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Inolvidable tío:

Espero que al recibo de ésta, se encuentren gozando de buena salud, tanto tú como la tía
María. Aunque sé que tú no escribes no deja de preocuparme no tener noticias tuyas,
sobretodo por su salud como te comento antes.

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Tío, fíjate que yo sigo con mis alergias, mismas que hacen no pueda desarrollar algunas
actividades, tales como los aeróbicos ya que como respiro por la boca, se me inflama la parte
donde me operaron del hueso apófisis estiloides y me duele la cabeza y los oídos. Hace dos
semanas entré a una escuela que es propiedad de una vecina y amiga mía y a donde hay clases
de aeróbicos, pero no puedo tomarlos diario porque a otro día amanezco enferma, así es que
las tomo cuando me siento bien. De todas formas yo creo que esto me servirá físicamente.

Yo sigo escribiendo mi “diario personal” mientras Dios me conceda la vida, anoto en la


misma tanto lo cotidiano como lo sobresaliente de ella. A veces me aburro y pienso para qué
servirá todo esto, tal vez, para ir a parar algún día al cesto de la basura, pero es un hábito que
no puedo dejar, es como cuando el borracho se hace adicto al alcohol y le cuesta trabajo
dejarlo.

Mi hijo Eduardo me mandó al Instituto Cultural Helénico, A.C., para ver si puedo tomar un
taller de creación literaria, pero las clases empiezan hasta el mes de agosto, y aparte de eso
está un poco caro el mismo, a ver si me decido a ir, ya que parece está interesante porque hay
participación del estudiante en ejercicios de escritura.

Mi tío Ramiro y esposa, andan por Guadalajara, fueron a visitar a su hija Sofía, me dijeron
que se irían a rincón de Guayabitos, Nayarit a pasar unos días en el mar, que se llevarían a
Sofía, posiblemente regresen este próximo lunes ya que hace como dos semanas que se
fueron.

Bueno tío, es todo por hoy lo que te dice tu sobrina, no sin antes darte los saludos de mis tíos
Beatriz y Guillermo.

Salúdame a mi tía María y de mi parte recibe mi más sincero cariño.

Junio 3 de 1996.

RECIBÍ UNA GRAN ALEGRÍA Y AL MISMO TIEMPO UNA HONDA TRISTEZA.

Hoy, día 3 de junio de 1996, fui a la Dirección de Estudios Históricos a recoger unos papeles
con Juanita Fernández (le sigo recabando donaciones), para poder regresarlos a la persona
que me los facilitó. Además le llevé una copia laser de una fotografía de otro donador.
Después de recibirme y entregarme la documentación correspondiente me dijo: espéreme un
segundo, ahorita regreso ya que le tengo una sorpresa. Regresó en cosa de minutos y me
mostró el primer libro que ya salió de los diez premiados en el concurso “Papeles de
Familia”. Se trata del expediente 164 donado por Laura D’Acosta Esquivel, que se refiere a
doscientas tres cartas de Toribio Esquivel Obregón a Laura Torres Soto, la mayor parte de
ellas desde el exilio en Nueva York. Otras cartas del autor a su hija Laura Esquivel Torres.

Cuando tuve el libro en mis manos, me dio mucho gusto y gran alegría, ya que vi reflejado
el esfuerzo que hice para que esto se realizara, inclusive, estuve acariciando el mismo con
gran placer, pero al mismo tiempo, sentí una honda tristeza por no ser el mío el que estuviera
acariciando. Le pregunté a Juanita dónde lo iban a vender y me contestó que cuando se haga

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la presentación ahi mismo se venderá. Después me dijo que quería pedirme un favor, se
trataba de ver si yo podía auxiliarla haciendo las llamadas telefónicas para avisar de la
presentación del libro. De inmediato le contesté que sí. Esto lo hice ya que me gusta
colaborar, inclusive, cuando la exposición “Papeles de familia” yo estuve tres días en sus
oficinas haciendo las llamadas, y como ya comenté en su oportunidad, los tres meses de la
exposición estuve en el Museo Nacional de las Culturas. Quedamos en que el próximo lunes,
estaré con ella para dedicarme a esta labor.

Me dio las gracias y me dijo que estaba segura de que no me iba a negar. Le comenté que
mientras pueda, no hay objeción. Acto seguido, me dio el libro y me dijo que era para mí. Le
agradecí el obsequio, pero le dije que me pusiera algo en el mismo, pero también que
Cuauhtémoc Velasco lo hiciera. Como él no se encontraba en ese momento, le dejé el libro,
el que me regresará (si Dios lo permite), el lunes que vaya a hacer las llamadas telefónicas.

Me comentó que me entregó el libro después de hacerme la petición de la ayuda, para que no
fuera yo a sentirme obligada por esto. La ayuda y colaboración que yo hago, es porque me
gusta, y además, me distrae bastante. Quiero comentar que lo he hecho con mucho placer, y
no está ligado a las gestiones que hice para lograr la publicación de mi “diario”. Éstas son
independientes, ya que para mí, el día que esto se realice será un gran gusto.

Quiero aprovechar para dejar dentro de mis recuerdos, copia de las dedicatorias que me
hicieron varias personas en el libro: Guía del Acervo Histórico de Testimonios Familiares:

A continuación transcribo las mismas:

Para doña Gloria Contreras Humarán con cariño y estimación agradeciendo su


apoyo.
Cuauhtémoc Velasco Ávila.
10 de noviembre de 1994.

Con mucho gusto.


Delia Salazar.
10 de noviembre de 1994.

Para doña Gloria Contreras con mi reconocimiento por su excelente trabajo y con mi
gran estimación.
Alicia Olivera de Bonfil.
22 de noviembre de 1994.

También a continuación me permito transcribir las dedicatorias que me hicieron en el libro:


Adorada Laurita que fue el primero de la serie “Papeles de Familia”.

Doña Gloria: Gracias por todo su entusiasmo y apoyo y en especial por su amistad.
Juana Inés Fernández
10 de junio de 1996.

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Sra. Gloria:
Espero que después de tantos años transcurridos aún nos tenga calma para los
próximos concursos que vamos a hacer.
Jorge René González Marmolejo.
10 de junio de 1996.

Sra. Gloria:
Con enorme gusto le hacemos llegar este ejemplar, que es el primero de la serie
“Papeles de Familia”, agradeciéndole mucho todo el apoyo que nos ha dado para el
mismo.
Con estimación.
Cuauhtémoc Velasco Ávila.
10 de junio de 1996.

Junio 6 de 1996.

SENTÍ UNA GRAN TERNURA Y SOLTÉ EL LLANTO.

En días pasados comenté que Manolo presentó una solicitud para carrera simultánea de
medicina, con la que actualmente está cursando de enfermería. El papel lo colocó dentro del
nicho de San Martín de Porres, lo cual hizo que yo solara el llanto.

Al respecto, quiero comentar que sí fue aprobada su solicitud. San Martín de Porres, de quién
mi padre era fiel devoto le concedió su deseo. Esto se hizo realidad, después de tres años de
estar cursando enfermería, pero como dice el dicho “nunca es tarde para aprender” y mucho
menos para lo que le gusta a uno.

Se tendrá que organizar muy bien, para poder salir adelante, ojalá y Dios Nuestro Señor lo
siga ayudando.

Junio 19 de 1996.

UN GRAN CONTRASTE.

El viernes 14 de este mes, fui al centro de espectáculos “Fiesta Latina”, que se ubica en la
Avenida Central # 297 Col Valle de Aragón. Lo hice porque mi amiga y vecina Lourdes
Miranda, me invitó a presenciar el show de “Francis”.

Nos reunimos varias personas en la escuela de Lourdes, entre ellas, la maestra de aeróbicos
con su esposo. Precisamente en el automóvil de ellos nos fuimos Lourdes y yo.

En el automóvil del hermano de una alumna que está estudiando canto y vocalización, se
fueron: la hermana de éste, la cuña de Lourdes y la hija de ésta (sobrina de Lourdes).

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Llegamos a las diez de la noche, pasamos al interior del centro y nos acomodaron en unas
mesas hasta el final del mismo, ya se encontraba el sitio a reventar. Por un lado, que bueno
que fue hasta el final porque se sentía menos calor ahí.

El esposo de la maestra de aeróbicos pidió una botella de Presidente, agua mineral y cocas,
de la que estuvieron sirviendo cubas. Como yo no tomo, acepté que le pusiera a mi cuba
como dos dedos de Presidente. Con ésta, me la pasé toda la noche, únicamente poniéndole
refresco.

La maestra de aeróbicos y su esposo, se fueron a la pista a bailar y la alumna de canto y su


hermano hicieron lo mismo. Fueron como tres ocasiones que se dirigieron a la pista, pero
después como quedaba bastante retirada, optaron por bailar cerca de nuestra mesa.

Como las cuatro mujeres restantes no llevábamos pareja, me comentó Lourdes: ¡qué bien nos
vemos aquí sentadas con nuestras caras de pen....! Le sugerí bailara con su sobrina para que
no se aburriera, pero no quiso. La maestra de aeróbicos me sacó a bailar y me dijo que,
aunque fuera entre mujeres lo hiciéramos para no aburrirnos, que volteara a ver que muchas
lo estaban haciendo ya que había grupos hasta de 10 mujeres solas que fueron a ver a Francis.
También había grupos de puros hombres. Después bailé con Lourdes como dos piezas más y
también estuvo sacando a su sobrina.

A la 1.00 A.M. anunciaron a Francis, que salió a presentar su espectáculo de travestis. Cuenta
como con diez travestis que salieron imitando a varios artistas sacando un vestuario muy
vistoso y dejando ver a grandes luces sus pompis completamente desnudas. Imitaron a Lupita
D’Alessio, Paloma San Basilio, Yuri, a Roberto Carlos, a Juan Gabriel, a Luis Miguel y
varios más. Francis imitó entre otras a Laura León la “tesorito”, una imitación fabulosa ya
que con el vestuario y la peluca estaba casi idéntico.

El show es fuerte por el vocabulario que utiliza Francis, pero me gustó. Yo nunca había ido
a presenciar esta clase de espectáculos. El show duró dos horas.

Le pagué a Lourdes el importe del cover que fue por $ 25.00 ya que ella había liquidado. El
total de la botella y refrescos se dividió entre las personas que fuimos tocándonos de $ 32.50
a cada una, Lourdes le pagó a su cuñada, a su sobrina y a mí, pero como no tenía cambio le
puse la suma de $ 15.00 así es que me salió bien el refresco que me tomé ya que nada más
pague $ 15.00, más el cover. Fue un total de $ 40.00 y me entretuve bastante.

Salimos del Fiesta Latina a las 3.30 A.M. y llegamos a Cd. Azteca a las 4.00 A.M., nos
regresamos en los coches en que nos fuimos. Me despedí de todos y a las 4.10 A.M. me
acosté a dormir.

El sábado 15, amanecí un poco indispuesta, por la noche comencé a sentir piquetes fuertes
del lado izquierdo de la cabeza. Por este motivo, por la mañana no hice el quehacer de la
casa. Lo achaqué a las alergias tan fuertes que tengo, ya que hasta los ojos me punzaban y
pensé que por los cigarrillos que fumaron y que aguanté como las machas, me sentía así, me
acosté a las 9.00 P.M.

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El domingo 16, me habló Lalo para decirme que, a las 12.00 A.M. iba a celebrarse un
concierto en la Iglesia de Nuestra señora de Guadalupe “El Buen Tono” que se ubica en las
calles de ayuntamiento (en esta calle hay varias vinaterías), que ojalá pudiera asistir ya que
iba a cantar Lorena Santos, hermana de mi nuera. Le comenté que iba a hacer todo lo posible
porque me sentía mal.

Al poco rato me habló Raúl y me dijo que le preguntara a Manolo si iba a ir para asisitir él.
Como Manolo se acostó a las 9.00 A.M., porque llegó tarde de su guardia del escuadrón, casi
no me hizo caso y me contestó que no iba. Le comuniqué esto a Raúl y me dijo que entonces
tampoco él iría, que mejor nos viéramos en la semana para festejarle el día del padre.

Me bañé rápido y me fui ya que quería escuchar a Lorena. Me fui a la Raza y de ahí tomé un
taxi a la iglesia de “El Buen Tono”. Llegué exactamente a las 12.00 A.M., entré a la iglesia
la que estaba a reventar, pero todavía estaba la misa. Me quedé parada hasta la parte de atrás
y estaba sintiendo más fuertes los piquetes en la cabeza.

En ese momento, vi a Lina, a Don. Fernando, a Raúl, a Georgina y a Lorena. Georgina me


acomodó en un lugar que tenía Fernando (hermano de Aída) y su esposa en la parte media de
la iglesia. Después Fernando le cedió su lugar a Raúl. Me extrañó que asistiera, ya que había
dicho que mejor en la semana nos veíamos.

Cuando terminó la misa dio principio el concierto. Hubo interpretaciones de ópera en piano
y también cantaron algunas piezas y después cantó Lorena en otras más.

Estuvo fabuloso el concierto que terminó hasta las tres de la tarde. (Lorena es soprano, pero
no he tenido la suerte de asistir a algún evento en que ella ha cantado ópera). Yo seguía con
los piquetes de cabeza más fuerte.

Cuando el concierto terminó, salimos a la calle y ya ahí, nos despedimos de Raúl y nos
dirigimos a la casa de Eduardo y Aída para celebrarle el día del padre a Don. Fernando.

EN ESTOS DOS EVENTOS SE REFLEJA UN “GRAN CONTRASTE”, YA QUE UNO


ES A MI MANERA DE VER, LO NO REFINADO, LO GROTESCO, Y EL OTRO, LA
CULTURA, LO BELLO, PERO YO DISFRUTÉ AMBOS.

Ya en la casa, comimos muy sabroso, al final de la comida se partió un pastel que llevó
Fernando y su esposa.

Como seguía con los piquetes en la cabeza me tomé unos chochitos que me mandó el Dr.
roditti hace dos años y medio, cuando me dio la migraña tan fuerte por cinco días. Disolví
tres en medio vaso de agua y estuve tomando una cucharadita cafetera cada hora.

Fernando y su esposa se despidieron como a las 8.00 P.M. y Don. Fernando, Lina, Georgina
y Lorena se fueron a las 9.00 P.M. Eduardo los llevó a su casa.

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Cuando Eduardo regresó, puso una película en la vídeo y la vimos hasta que terminó. Del
dolor que tenía tan fuerte de cabeza no me acuerdo del nombre. A las 11.20 P.M. nos
retiramos a descansar. Yo estuve tomándome la cucharadita a las 12.30 P.M. a la 1.30 A.M.,
2.30 y 3.30 A.M., como me quedé dormida ya no la tomé después.

El día 17 de junio de 1996, nos desayunamos. Eduardo y Aída se fueron a trabajar. Yo me


bañé y me dirigí a ver al Dr. Roditti ya que Eduardo me dio lo de la consulta. No tenía cita,
pero sí me recibió. El Dr. me tuvo cerca de una hora con las agujas, después de las cuales salí
más relajada. Al despedirme me dio más medicamento.

Quiero comentar que, hace dos años y medio, el único que me quitó la migraña fue el Dr.
Roditti, ya que vi como a tres doctores y la medicina alópata me causaba más el dolor.

El día 18 de junio de 1996, fui al consultorio de Pemex, en San Cristóbal porque el doctor
me iba a mandar a hacer unos análisis. Cuando entré le dije del dolor de cabeza y de los
piquetes tan feos que sentía como si fuera la migraña. Me tomó la presión y me dijo que la
llevaba muy alta, que posiblemente por esto sentía los piquetes en la cabeza. Me puso unas
gotas debajo de la lengua, me indicó que las sostuviera ahí cerca de cinco minutos, después
de los cuales me dijo que lo tragara.

Me retuvo como una hora, después de la cual, me volvió a tomar la presión y ya la tenía a
130/80. Como ya me había bajado, me dijo que me podía retirar, no sin antes indicarme que
estuviera tomándome la presión tanto en la mañana como en la tarde para ver cómo iba y que
cuando tuviera los resultados de los análisis se los llevara.

Hoy, 19 de junio de 1996, me fui a sacar los análisis de sangre y de orina. Me los entregan
mañana. Estoy reposando en la casa, ya que me siento muy cansada. Me apena no haber ido
a la Dirección de Estudios Históricos a auxiliar a Juanita Fernández con las invitaciones de
“Papeles de familia”.

Espero que para mañana ya me sienta mejor, Manolo me está tomando la presión en la
mañana y en la tarde.

Julio 1º. De 1996.

OFICIO DIRIGIDO POR LA ESCUELA NACIONAL DE ENFERMERÍA AL C. JOSE


MANUEL MENDOZA CONTRERAS.

El día de hoy, le entregaron en propia mano a Manolo, un oficio en la Escuela Nacional de


Enfermería y Obstetricia, Secretaría de Asuntos Escolares, en la que le dicen que el día 21
de agosto as 10.00 has. En el aula magna del plantel, habrá una ceremonia para la entrega de
diplomas de aprovechamiento a los tres primeros lugares de la carrera de Licenciado en
Enfermería y Obstetricia,
en uno de los cuales él se ha hecho acreedor.

109
Me dio mucho gusto esto, pero ahora tengo problemas para poder asistir, ya que quedé con
Juanita Fernández, de la Dirección de Estudios Históricos, de ir a auxiliarla a la Cd. de Puebla
en donde se verificarán una serie de conferencias del 19 al 25 de agosto del año en curso.

Manolo me dice que no me preocupe, pero me da pena no asistir, ya que el día 3 de febrero
que se graduó como Técnico en Emergencias Médicas no pude asistir porque me fui a
Veracruz con mi consuegra en una invitación que nos había hecho Eduardo desde antes de
que yo supiera lo de su graduación. El que sí asistió fue Raúl.

Lo pensaré de aquí al próximo lunes, para ver qué hago, ya que yo no quisiera quedar mal en
ningún lado, pero sobretodo con mi hijo Manuel. A ver qué decido.

Julio 2 de 1996.

PAPELES DE FAMILIA.

El día 20 de junio del año en curso (viernes), se llevó a cabo la presentación del primer libro
editado de los diez ganadores del concurso “Papeles de Familia”. Esto fue en el Auditorio
Fray Bernardino de Sahagún que está en el Museo Nacional de Antropología e Historia a las
19.30 horas.

Unos días antes estuve en la Dirección de Estudios Históricos, ayudando a Juanita Fernández
a hacer la invitación por teléfono (fueron tres días: lunes, martes y miércoles), esto se debió
a que las invitaciones se mandaron por correo y por si se retrasaban estuvieran informados
todos los concursantes de “Papeles de familia”.

Aunque no fue mi libro, me dio mucho gusto que ya hayan empezado con las publicaciones,
pues el contenido de las historias es verdaderamente interesante. Por ejemplo: éste primero,
contiene el epistolario familiar de Toribio Esquivel Obregón a su esposa e hija y data de
1883-1946. Lo leí y me impresionó bastante ya que me pareció que Toribio Esquivel era un
poeta para escribir así como un buen escritor, aunque no era ésa su profesión.

Claro que no a mucha gente le gustaría conservar este libro, ya que escuché algunos
comentarios en los que decían que mejor se compraban un libro de Gabriel García Márquez
por el mismo precio; pero yo creo que ese comentario es inverosímil, ya que estas historias
familiares son reales y no se pueden leer en ningún lado. Posiblemente no sean tan
sentimentales como yo, pero para mí toda esta clase de papeles es “un gran tesoro”. Yo en lo
personal, sí quiero poder adquirir todos los diez y poder formar mi colección, además de que
será un bonito recuerdo de los días que viví con el concurso.

Me dio mucha alegría que el Lic. Antonio Saborit, así como el Lic. Cuauhtémoc Velasco
Ávila, hayan estado en la mesa, pues fueron días de arduo trabajo para ellos desde el
comienzo del concurso hasta el final del mismo, así como la labor de la exposición. Juanita
Fernández, también ha sido una de las personas que han luchado desde su comienzo.

110
Cuando terminó la presentación se sirvieron unos bocadillos deliciosos con sidra y refresco.
Estuve como una media hora compartiendo con la Sra. Iturbe de Olavarrieta que fue la
persona que llevó las fotos familiares que aparecen en la Guía del Acervo Histórico de
Testimonios Familiares. Fotos verdaderamente hermosas. Después le pedí de favor si podía
llevarme en su automóvil al metro Chapultepec y me preguntó qué para dónde iba. Le
contesté que a Plateros y me dijo que ella me llevaba ya que era su camino pues iba a las
Águilas.

Me bajé en Aurrera Plateros, me despedí de ella y de sus tres amigas que la acompañaban y
me dirigí a la casa de Eduardo. Llegué a las diez de la noche. Me quedé a dormir ahí y por la
mañana Eduardo me enseñó un poquito a manejar su computadora nueva, después fuimos a
Cd. Universitaria a que Eduardo anduviera en bicicleta y aunque llovió no fue motivo para
que él no lo hiciera, regresó completamente empapado pero feliz, ya que estuvo en ella como
una hora. Aída se fue a un curso desde temprano en este sábado, pero después fuimos por
ella y posteriormente a comer.

El domingo siguiente fuimos a desayunar con Raúl a Lynis Plateros, ya que Eduardo le habló
por teléfono desde Cd. Universitaria ya que volvimos a ir a que él y Aída anduvieran en
bicicleta, yo únicamente caminé.

Estuvimos en el restaurante como hora y media y le dije a Raúl qué si podía llevarme a algún
metro, me dijo que sí, nos despedimos y me dejó en el metro Miguel Ángel de Quevedo ya
que iba a visitar a su hija Conchita que tenía a sus gemelas con varicela.

Llegué a la casa como a las dos de la tarde y Manolo y yo nos fuimos a comer comida china
al restaurante Long que se ubica dentro de Plaza Aragón. La tarde la pasamos viendo la
televisión.

Esto es lo acontecido desde el viernes 28 de junio/96 al 30 de junio/96.

La carta que transcribo a continuación la recibí el 30 de junio de 1996.

San Francisco, Cal. A 14 de junio de 1996.

Estimada Gloria:

Espero que esta breve carta te encuentre sintiéndote bien y mejorando de tus alergias. Todos
debemos de resignarnos a nuestra cruz y seguir adelante lo mejor posible.

Este año cumplimos 60 años de casados y fuimos a Maine en Hawái para celebrar. Pasamos
diez días placenteros, pero no aprendimos la hulla.

Gloria, siempre es un placer para mí recibir tus cartas con tus noticias. No dejes de hacerlo.
Aunque yo no te escriba no es que te ignore, ¡no, no y no!. Y no dejes de escribir tu diario

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porque es absolutamente necesario. Es tu medicina terapéutica y sin ella te pierdes. Escribe
sea lo que sea, pero escribe. Y de vez en cuando mándame algunos de tus pensamientos.

Si puedes, es buena idea tomar el curso de creación literaria, porque además de aprender, te
ayudará también a pasar tiempo con otras personas con el mismo interés.

Bueno Gloria, es todo por esta vez, recibe un abrazo cariñoso de tu tío y saludos de María.
AMADO GONZÁLEZ.

Cd. Azteca a 2 de julio de 1996.

SR. AMADO GONZÁLEZ PÉREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Inolvidable tío:

El día de ayer, recibí tu cartita fechada el 13 de junio de 1996 con sello de correos del 23
del mismo mes. Iba yo llegando de la casa de mi hijo Eduardo como a eso de las dos de la
tarde, antes de entrar a la casa revisé el buzón y entre otras cosas, estaba tu carta. No te
imaginas el gusto que me dio recibirla.

Por ella me entero que la tía María y tú cumplieron 60 años de casados y que fueron a celebrar
a Maine en Hawai, que se estuvieron 10 días. ¡Qué bueno que lo hicieron!, yo creo que lo
tenían bien merecido ya que sesenta años se dice fácil, pero es toda una vida, y sobre todo
que hayan seguido juntos después de tantos años, ya que en la actualidad, a veces a los seis
meses de casados se divorcian.

No me vas a creer que me dio tanto gusto recibir tu cartita, que le hablé por teléfono a la tía
Estela González para comentarle lo de sus 60 años de casados. A ella también le dio mucho
gusto esto, pero más le dio el saber que gozan y están bien de salud. Estuvimos platicando
por teléfono cerca de una hora, se nos fue el tiempo sin sentirlo, esto se debe a que casi no
nos vemos.

Me comentó que el día 3 de junio se reunieron todos los hermanos en un restaurante para
conmemorar que mi tío Abundio cumplía unos días antes 44 años de muerto, pero en especial
para poder platicar y estar juntos. Ella mandó sacar copias de la foto de bodas de sus papás
de 1929 (su hijo se encargó de hacerlo), las mandó enmarcar, las envolvió para regalo y
estando presentes todos, se las obsequió diciéndoles que les daba un tesoro, ya que esto es lo
que significa para ella la foto.

Quedaron en que se iban a reunir más seguido para saber de cómo se encuentran, y me dice
que desde ese día la llaman seguido por teléfono. Estuvo Anita que radica en la Cd. de Puebla,
se encargó de ir por ella Margarita y también la fue a dejar, la hizo de su edecán. También
Estela tuvo se edecán, pero no me vas a creer que se me olvidó quién de ellos fue a recogerla
y a dejarla a su casa, mi memoria ya no es muy buena, porque en cuanto colgué el teléfono
comencé a escribirte.

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Se me hizo muy emotivo esto y le dije que cuando volvieran a reunirse me lo comunicara
para ver si puedo asistir, ya que me daría mucha alegría poder volver a verlos (a los que
quedan vivos de los 12 hermanos), por lo que me dijo que me avisaría, ya que inclusive, le
estuvieron preguntando por mí.

Pasando a otra cosa, fíjate que el viernes 28 de junio, a las 7.30 de la noche, se llevó a cabo
la presentación del primer libro editado de los diez ganadores del concurso “Papeles de
Familia”, se verificó en el Auditorio Fray Bernardino de Sahagún en el Museo Nacional de
Antropología e Historia. Estuvo muy bonita la ceremonia de presentación, se llenó
completamente el auditorio. Dos semanas antes, yo estuve 3 días en las oficinas de la
Dirección de Estudios Históricos (lunes, martes y miércoles), ayudándoles a hacer la
invitación por teléfono a todos los concursantes (posiblemente fueron cerca de 200 llamadas),
para avisarles e invitarlos, esto por si no les llegaba a tiempo la invitación que se envió por
correo. Me obsequiaron a mí, un ejemplar que conservaré, ya que es el primero de la serie.
Tienen planeado que en este año queden publicados cinco, ojalá y lo hagan. Así es que
nuevamente sigo en espera para el año que entra.

Por otro lado, que bueno que me das ánimos de seguir escribiendo, lo cual te agradezco
mucho, ya que para mí como tú dices, es mi medicina.

Fíjate que mi tía Beatriz se cayó en la calle (siempre sale a caminar sola), y se rompió la
mandíbula, no le dio tiempo de meter las manos. La iban a operar, pero el doctor decidió
mejor dejarla para ver si solda sola. De esto ya tiene como tres semanas y parece que no va
a necesitar la operación. Ha estado a base de licuados, ya que no puede comer cosas sólidas.

Yo estuve un poco enferma, se me subió la presión y me dieron migrañas, pero


afortunadamente ya salí de esto. Ahora nada más es cosa de cuidar mi alimentación porque
también resulté con el colesterol muy alto, tengo 295 y el máximo debe ser de 200, es por
esto que no he ido a ver a mi tía, a ver si para la próxima semana ya estoy del todo bien y le
voy a ir a dar una vueltecita.

Bueno tío, es todo lo que te cuento por el momento, seguiré teniéndote informado de lo que
por acá suceda, tú no te preocupes por contestar, pero sí de vez en cuando como en esta
ocasión, me daría mucho gusto ver tu letra con tus noticias. Recibe muchos saludos de Estela
González, de mis tíos Guillermo y Beatriz, y de mi parte, recibe mi más sincero cariño. Dale
también mis recuerdos a la tía María junto con un fuerte abrazo.

Julio 8 de 1996.

FESTEJO DEL CUMPLEAÑOS DE MI CONSUEGRA LINA, Y PARTIDA A ESTADOS


UNIDOS DE EDUARDO Y AÍDA.

El día 5 de julio del año en curso, nos reunimos en la casa de mis consuegros para festejarle
anticipadamente su cumpleaños a Lina, ya que éste, es un día después, o sea, el día 6, pero

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como Eduardo y Aída salían precisamente el 6 a Estados Unidos de vacaciones, se aprovechó
para hacer las dos cosas en conjunto.

Estuvieron presentes sus hijos de Lina, a excepción de Georgina que salió fuera de México
por causa de su trabajo; pero inclusive, estuvo Ricardo que radica en Cancún.

Convivimos todos juntos hasta la 1.00 A.M. hora en que nos despedimos porque los
muchachos tenían que terminar de hacer sus maletas. Llegamos a la casa a la 1.15 A.M. y
después de que concluyeron con su arreglo, nos acostamos a las 2.00 A.M.

A las 5.30 A.M. desperté a Eduardo ya que me había pedido que lo hiciera para que no se
fueran a quedar dormidos. A las 6.30 A.M., llegaron por ellos: Ricardo, Lina y Dn. Fernando
para llevarlos al aeropuerto en el automóvil de Aída.

Yo no asistí porque no me había arreglado, pero de todas formas no cabríamos en el carro.


Dn. Fernando me dijo que fuera yo y él se quedaba, pero no me pareció apropiado y le
contesté que no se preocupara que yo me despedía desde ahí. Por tal motivo, se fueron al
aeropuerto.

Yo pensaba retirarme de la casa de los muchachos como a las 11.00 A.M., pero cuando fui
al refrigerador para ver qué podía desayunar, me encontré que únicamente había milanesas,
huevos, yogurt, queso, etc. cosas que no puedo comer porque estoy a dieta rigurosa, como ya
comenté en días pasados por el colesterol tan alto que tengo, así es que, a las 9.00 A.M. hablé
a la casa de Lina para decirle a Lorena, la cual se había quedado, que ya me retiraba por ese
motivo.

Al salir de la casa, me dirigí al Vips Plateros que se ubica en el área comercial donde se
encuentra Aurrera. Ordené un plato grande de fruta, un jugo de naranja, pan tostado y café
negro, por lo que desayuné muy rico. Salí de ahí y me dirigí a abordar el micro rumbo al
metro Zapata, en donde lo abordé y me dirigí a azteca. Llegué a las 2.00 P.M. y comí con
Manolo.

El día de hoy a las 10.00 A.M. me llamó Lina para decirme que había hablado Aída con Dn.
Fernando desde Boston, diciéndole que habían llegado bien y que estaban muy contentos, lo
cual me dio mucho gusto., ya estaba yo escribiendo lo acontecido, cuando precisamente me
llamó, por lo que incluyo lo que me dijo en su llamada.

Los muchachos se fueron a Estados Unidos en compañía de Salvador Arango y de la esposa


de éste. Salvador fue compañero de ellos en la Universidad y también es economista.
Llegaron a Boston a la casa de Manuel, sobrino de Don. Fernando. Pasarán unos días en
Boston después de los cuales se irán a Nueva York a pasar otros días de descanso. Si me
obsequian algunas fotos las pondré en este escrito como recuerdo.

Antes de terminar, quiero comentar lo acontecido de lo que me sucedió cuando llegué a la


casa de Eduardo: Llegué a las 7.00 P.M. y me encontré todavía a Martha Rangel que estaba
planchando, le dije que le iba a hablar a Eduardo para que supiera que ya había llegado. Me
contestó de su trabajo muy rápido, ya que tenía mucho trabajo. Después de la llamada me

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puse a ayudarle a Martha a doblar la ropa que no se plancha para que después ella la guardara.
En ese lapso estuvimos platicando de varias cosas, entre ellas, me comentó que su mamá
sigue enferma de los ojos y que la van a operar, también me comentó que Eduardo y Aída la
habían mandado a ella a ver al dentista para que le ponga sus dientes.

Me dijo que estaba muy apenada porque les va a salir en $1,900.00, yo le dije que no se
apenara, ya que ellos querían ayudarla, que mejor hiciera algunas oraciones a Dios Nuestro
Señor, para que a ellos les vaya bien económicamente para que puedan seguir ayudándola,
así se nos fue el tiempo hasta que dieron las 8.30 P.M., por lo que le dije que ya se fuera
porque me daba pendiente que llegara tarde a Indios Verdes. Se despidió de mí a las 8.45
P.M., con la esperanza de que llegara Eduardo para despedirse de él y desearle buen viaje.

Me quedé sola y me puse a leer el periódico Reforma, por cierto, muy interesada porque
había noticias muy interesantes. Cuando vi el reloj me di cuenta de que eran las diez de la
noche y Eduardo no llegaba ni había hablado por teléfono por lo que le hablé a Manolo y me
dijo que como a las 9.00 P.M. le había llamado a él diciéndole que ya iba para allá. Me esperé
un cuarto de hora más y cómo no hablaba, marqué el número de Lina, pero estaba ocupado,
esto me sucedió en varias ocasiones.

Me dieron las 10.30 P.M. y pensé: tal vez se olvidó de que vine, cuando en eso sonó el
teléfono y era Lorena, la que me dijo: Señora, sus hijos están acá en la casa ¿quiere que
pasemos por usted?, yo le contesté que no, ya que en ir y venir se les iba a hacer más tarde y
ellos tenían que terminar con sus maletas. Entonces le pasó el teléfono a Eduardo, el que
disgustado me dijo qué porqué no me había ido directamente a la casa de su suegra, que allá
era la reunión. Le contesté que yo creí que iba a pasar a la casa a cambiarse de ropa, además
no me dijo nada cuando hablé con él por teléfono, por fin me dijo que me bajara y que pasaba
por mí.

Hice lo que me dijo y en 15 minutos me recogió, pero sin coche, me extrañó y le pregunté el
motivo, me dijo que en la mañana se le había ponchado la llanta a la camioneta Blazer y ya
no tenía tiempo de arreglarla, Yo creo que el Suru no circulaba porque se fue en taxi y se
regresó en taxi. En ese momento como ya eran las 10.30 P.M. nos fuimos en el Suru a la casa
de mis consuegros.

Llegué un poco molesta a la casa de ellos, ya que Eduardo estaba también incómodo por el
mal entendido entre ambos por la falta de comunicación. Posteriormente ya nos
tranquilizamos y convivimos todos como ya comenté en líneas anteriores.

Ojalá y disfruten de este paseo al que fueron a Estados Unidos, ya que de veras necesitan un
buen descanso.

Julio 23 de 1996.

VACACIONES DE MANOLO A MAC ALLEN, TEXAS.

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El jueves 11 del presente mes, Manolo salió en compañía de su novia Maribel, rumbo a Mac
Allen, Texas. Se fue de aquí de la casa a las 2.00 P.M., para pasar por Maribel y de ahí irse
juntos a la terminal de autobuses ya que su camión salía a las 4.00 P.M.

Este viaje lo hace con el fin de tomarse unos días de descanso ya que se encuentra de
vacaciones en la Universidad y no quiso pasárselas encerrado en la casa. Al mismo tiempo,
aprovechará para traerse un maniquí de niño para poder dar clases de primeros auxilios,
también traerá algo de equipo: placas médicas, cinturones, etc.

Me dijo que iba únicamente por diez días, pero que si podía quedarse más tiempo lo haría.
Le supliqué que, cuando sepa cuando se va a avenir, me llame por teléfono para estar enterada
y no estar inquieta. Así es que, desde el jueves estoy sola en la casa. Eduardo me dijo que si
quería me fuera a quedar a la suya, pero como ellos también andan ahorita por Nueva York,
sería cosa de estar también sola, así es que preferí quedarme en la casa. Además tendría que
ir a quedarme y regresarme en la mañana porque tengo que darle de comer al perro.

De veras que la soledad es triste, es cuando más extraña uno a sus seres queridos. Me estuve
acordando de mi papá y siento que me hace mucha falta.

Julio 24 de 1996.

REUNIÓN EN EL RESTAURANTE KONDITORI.

El día de hoy, nos reunimos en el Restaurante Konditori que se ubica en la calle de Génova,
entre Londres y Hamburgo, Zona rosa: Juanita Fernández, Lourdes Villafuerte, Beatriz
Vázquez y yo. Las dos primeras de la Dirección de Estudios Históricos y la tercera, ex-
compañera de la Aseguradora Cuauhtémoc, S.A., con quien me sigo frecuentando.

Lo hicimos para platicar más ampliamente, ya que cuando voy a las oficinas no podemos
hacerlo por el trabajo de ellas, y con Betty en igual forma, ya que no nos vemos tan seguido
como antes.

En esta reunión aproveché para llevarle a Juanita, copias de un libro familiar titulado “Cuatro
Generaciones de Velas” que me trajo Manolo de Mc. Allen, Texas. Libro que a mí en lo
personal me parece muy interesante.

También le pedí a Lourdes me pusiera unas líneas en la ponencia que hizo en “Papeles de
Familia” de mi diario.

Después de desayunar nos dirigimos a la Dirección de Estudios Históricos, ya que Juanita


me dio un libro del Acervo Histórico de Testimonios Familiares, para mandárselo al donador
de Mac Allen.

Bethy me acompañó y cuando salimos de ahí, ella tuvo que ir a Allianz (antes Aseguradora
Cuauhtémoc), y yo la acompañé. Subí a saludar a Alicia Torres Góngora quien sigue

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trabajando ahí y que ya cuenta con 33 años de servicios. Saludé también a Angeles López
que es la persona que se quedó en mi lugar.

Cosa extraña, pero ya no sentí tanta nostalgia como antes, más bien, ya no sentí nada. No
extrañé el haber trabajado ahí por más de 29 años. Cuando salí de las oficinas pensé: ¡no cabe
duda que el tiempo todo lo cura, aunque a mí, me costó 8 años el hacerlo!.

Ecatepec, Edo. De México. A 24 de julio de 1996.

SR. RAÚL VELA JR.


EDINBURG, CONDADO DE HIDALGO,
TEXAS, EE.UU.
C.P. 78539.

Apreciable señor:

Recibí por conducto de mi hijo Manolo, copias fotostáticas del libro familiar titulado “Cuatro
Generaciones de Velas”, el que me pareció muy interesante, por lo que de inmediato lo llevé
a la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de antropología e Historia, para
que obre en poder de la Biblioteca “Orozco y Berra” y que servirá para las investigaciones
que se realizan dentro del campo de las disciplinas sociales.

Adjunto a la presente me permito enviarle los originales que deben obrar en su poder de la
donación de las copias que efectuó, asimismo, incluyo Guía del Acervo Histórico de
Testimonios Familiares que ya obran en poder de la biblioteca y de la cual yo también fui
donadora. Este envío lo hago de parte de la Dirección de Estudios Históricos para que se de
una idea de la importancia de los “Papeles de Familia”.

Por otra parte, aunque ya le solicité telefónicamente ver la posibilidad de que nos hiciera
favor de enviar copias del “libro de cocina de los Vela”, lo hago nuevamente por este medio.

Manolo me comento que, usted tiene un reconocimiento por haber salvado vidas en un
camión de escuela, esto también sería interesante para la Dirección de Estudios Históricos,
si tiene usted a bien proporcionarles una copia y la historia del rescate.

Agradezco su confianza en Manolo y en mi persona para ser depositarios de su invaluable


tesoro mientras lo entregue al Instituto.

Aprovecho la ocasión para remitirle adjunto a la presente, credencial expedida por el


Escuadrón en Desastres y Emergencias de México, A.C., firmada por el Director General,
señor JOSE MANUEL MENDOZA CONTRERAS, para que obre en su poder.

Sin más de momento y en espera de su respuesta, quedo de usted como su Afma. Atta. Y S.S.

P.D. Reciba saludos de Manuel.

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La carta que transcribo a continuación la recibí el 30 de julio de 1996.

Ámsterdam, Julio 6 de 1996.

Querida Gloria:
El recibir tu carta fue una agradable sorpresa, pues en realidad no la esperaba; me alegra el
saber que te encuentras bien, al igual que tu familia.

Mi estancia en este País en general ha sido agradable, con algunas bajas en el ánimo, pues en
verdad extraño México, sobre todo a mi familia, amigos, trabajo, etc., sólo el tiempo ayuda
a encontrar respuestas, permite reflexionar y nunca dejaremos de creer si así lo deseamos,
por esta razón me da gusto el saber que sigues amando y que aceptas sin derrota lo que el
tiempo y circunstancias nos brindan, sé perfectamente que eres fuerte, noble, bondadosa y
gracias a ello puedes dar y recibir.

Te acompaño en eso de ¡ya lo pasado, pasado!.

En cuanto a este país tiene algunas cosas agradables “algunas personas”, son amables, en
general el clima social es “parco”, “frío”, un tanto indiferente, terriblemente rutinario lo que
favorece esas características, he conocido gente latina, más ha sido necesario que adopte
algunas estrategias para relacionarme con ellos, pues me parece han perdido o “ganado”
algunos rasgos de conducta que no son agradables, pero al ser necesario “sobrevivimos”.
(Según argumentan). Siempre justifican sus actos, para ser sincera me he desilusionado de
mi propia gente pues el dinero es su principio básico. En fin, por lo demás, su arquitectura,
ingeniería, museos y pequeños pueblos son preciosos, sabes me he vuelto aficionada a las
plantas, pues como sabrás es una de sus especialidades, sus paisajes son lindos y es increíble
todo lo que se puede hacer en casa, cuando por el frío no salimos mucho a la calle.

He tenido oportunidad de estudiar y conocer, investigar sobre el aspecto profesional y hacer


algunas cosas en relación a esto, lo cual ha sido enriquecedor, seguramente lo conversaremos.

Bueno, me despido no sin antes, ofrecerte una disculpa por responder tan tarde, sin embargo,
sé lo entenderás, ya que por trabajo (un congreso), organizar, investigar y exponer, me llevó
algún tiempo, ya lo terminé (bueno con un equipo de trabajo).

Cuídate mucho, un beso y un abrazo. Saludos a todos.


CELSA G.

Agosto de 1996.

COMIDA PARA MANOLO.

El día 3 de agosto del año en curso (sábado), le hice una comida a Manolo para celebrar que
fue una de las personas que quedaron dentro de los tres primeros lugares en la carrera de

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Enfermería y Obstetricia. Esta comida la hice anticipadamente, porque el día 21 que es su
premiación estaré en Puebla auxiliando a Juanita Fernández de la Dirección de Estudios
Históricos. Podría habérsela efectuado el día 10, pero ese día tengo el compromiso de que
voy a ser madrina de XVIII años de mi ahijada Thelma.

Quiero comentar que yo iba a preparar todo, pero desde el viernes 2, amanecí con dolor de
cintura, no me podía agachar, y si estaba sentada, al pararme no me podía incorporar porque
me dolía mucho. Así es que, le hablé por teléfono a la señora Carmela (persona que me hizo
la comida durante años, de la que ya he hablado), para ver si ella podía guisarme. Me dijo
que sí y vino por las cacerolas. Preparó lo que a continuación detallo:

Arroz a la mexicana.
Chicharrón en chile verde con nopales.
Tinga de pollo.
Mole rojo con pollo.
Papas con rajas y chorizo.
Frijoles negros refritos con queso.

Me trajo tostadas y yo compré tortillas para que se prepararan su taquiza.

Maribel, la novia de Manolo iba a hacer un pastel, pero como trabajó en la ambulancia
después de que llegó del despacho donde labora, no dispuso de tiempo, así es que, compré
una caja de galletas y las ofrecí con un aromático cafecito.

Asistieron a la taquiza:

Mis consuegros: Don. Fernando y Lina.


Sus hijas: Georgina y Lorena.
Mis hijos: Eduardo y Aída.
Mi tormento: Raúl Mendoza.
Amigos de Lalo: Gabriel y Leonel (Gabriel llegó con su nueva esposa y una amiga).
Amiga mía: Beatriz Vázquez.
Prima de Lina: Rosa Valverde (con ella he efectuado algunos viajes).
No podía faltar: Martha Rangel y Maribel, así como el festejado (Manolo), y yo.
También invité a mi sobrina Virginia Esquivel e hijos, pero desafortunadamente no
asistieron.

Betty se retiró como a las 9.00 P.M. así como Martha, de ahí se fueron retirando poco a poco
y a las 12.00 P.M. se fueron Gabriel y acompañantes y Leonel.

Raúl se fue un cuarto de hora después, así es que me quedé sola, porque también Manolo y
Maribel se retiraron ya que se fueron a su guardia en la ambulancia.

Aunque estuve con mi dolor me la pasé muy contenta. El domingo seguí mal, el lunes me
fui al consultorio de Pemex y el Dr. me mandó unas inyecciones, llegué a la casa y Manolo
me aplicó una, a la hora ya se me había calmado el dolor.

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Hoy, 6 de agosto, fui con el Dr. Roditti a que me pusiera las agujas de acupuntura, y me dijo
que sí me podía poner la otra inyección que me mandó el Dr. de Pemex, por lo que en unos
minutos más, me la aplicará Manolo.

Si Dios quiere que ya no sienta dolor, mañana iré con Juanita Fernández a llevarle un álbum
de Pedro Infante que me trajo Rosa Valverde y que ella misma elaboró con los capítulos que
salieron en 1957 en un periódico, trabajo realmente de admirarse.

XVIII AÑOS DE MI AHIJADA THELMA JANETHE.

10 de agosto de 1996.

Son las 12.35 P.M, y antes de disponerme a dormir, me pongo a escribir lo acontecido en la
celebración de los XVIII años de mi ahijada Thelma Janeth.

La misa de acción de gracias se llevó a cabo a las 17.00 horas en la Parroquia del señor de
los Milagros, cita en calle 1525 No. 17 Esq. Ave. 412, Unidad Aragón, 6ta. Sección.

Manolo me llevó el carro Suru que me hizo favor de prestar mi nuera (Aída), en compañía
de su novia Maribel. Llegamos faltando cinco minutos para las 17.00 horas, porque rodeó
bastante ya que no quiso irse por la Ave. Central para no pasar por la bola, ya que como tiene
vencida su licencia no quiso arriesgarse pasar por ahí, ya que dice que los mordelones paran
por cualquier causa.

Precisamente a las 17.00 horas salió el sacerdote a recibirla y acomodó a sus padres tras de
ella y también a los padrinos. Como Raúl no asistió, Manolo se paró junto a mí y cuando el
padre nos indicó que entráramos, lo hicimos en ese orden.
Cuando llegamos al altar, en el reclinatorio central se sentó Thelma. Sus padres en los
reclinatorios del lado izquierdo (tras la festejada), y los padrinos (Manolo y yo), en los
reclinatorios del lado derecho.

La misa estuvo muy emotiva, el sacerdote le dirigió unas palabras a mi ahijada incitándola a
seguir por el sendero del bien y a darle gracias a Dios por los favores recibidos, así como a
sus padres por el cariño que le han prodigado.

Quiero comentar, que la misa la fuimos a apartar mi comadre María Luisa y yo, desde el mes
de abril, y afortunadamente encontramos desocupado el día 10 de agosto, fecha que se tenía
planeada para la ceremonia, por lo que corrimos con suerte, ya que muchas personas no
consiguieron misa porque la agenda estaba saturada, aun faltando tantos meses para el de
agosto.

Desde que entramos a la iglesia, Thelma me preguntó que si no iba a ir su padrino, por lo que
le dije que no había podido, pero que asistiría a la fiesta. Al salir de la iglesia, se tomaron las
fotos tradicionales, asimismo se estuvieron tomando filmaciones dentro y fuera de la iglesia.
Como la entrada al salón era a las siete de la noche, nos regresamos a la casa, ya que la misa
terminó a las seis de la tarde y tendríamos que esperarnos una hora en la calle.

120
Faltando diez minutos para las siete nos fuimos al salón Rosthall que se ubica en Ave. Halcón
y Plutarco Elías Calles s/n. Col. Polígonos 2 en Ecatepec, pero al llegar, nos encontramos
conque ya estaba casi lleno. Mi comadre nos recibió, y, a Manolo y Maribel los acomodó en
una mesa que se encontraba casi a la entrada del salón, y a mí, me llevó hasta la mesa de
honor.

En dicha mesa, se encontraba la mamá de mi compadre Cesar Zarrabal (quién fue comadre
de mi papá, ya que le llevó a bautizar a Cesar, o a confirmar no lo sé exactamente), la mamá
de mi comadre, mi ahijada Thelma, Cesar y María Luisa mis compadres.

En cuánto me senté, mi ahijada me volvió a preguntar si no iba a llegar su padrino Raúl, le


contesté que posiblemente por su trabajo no había podido asistir, por lo que me dijo que, era
una lástima, ya que ella no se acuerda de él, porque la última vez que lo vio, fue cuando hizo
su primera comunión, por lo que le hubiera gustado volverlo a ver para conocerlo
nuevamente.

Bueno, como ya es la 1.15 A.M. ya me voy a acostar, mañana si Dios me lo permite seguiré
escribiendo sobre los acontecimientos a los que me estoy refiriendo.

11 de agosto de 1996.

Nuevamente prosigo con el relato que he estado efectuando de lo acontecido en la celebración


de los XVIII años de mi ahijada Thelma:

Yo creo que, Raúl francamente hizo mal en no haber asistido, ya que él siempre se ha jactado
de cumplir con los compromisos sociales, además esto no lo perjudicaba en nada, pero veo
que tal vez ya los ha ido perdiendo. Sobre todo, porque él asistió a todos los eventos
relacionados con mi ahijada, ya que fuimos padrinos de:

Bautizo, confirmación, presentación en la iglesia, reina de la primavera y primera comunión,


esto ya lo comenté en lo que escribí el 21 de abril de 1992 en: “Madrina en varias ocasiones
de la misma persona”, pero yo creo que lo que suceda en mi casa le importa un reverendo
cacahuate. (Esto se sobreentiende por sus seis años de ausencia). Las invitaciones las mandó
a hacer mi comadre e insistió en poner a Raúl en la misma como padrino, rogándome le
externara la invitación lo cual hice desde abril, pero desafortunadamente no asistió, en fin,
respeto su decisión.

Pasando nuevamente a la fiesta, Thelma iba muy guapa, llevaba puesto un vestido blanco
con adornos negros, peinado alto con una diadema hecha de azahares blancos que también
llevaba adornos negros en chaquira; los chambelanes llevaban pantalón negro y saco blanco
que hacía juego con el vestido de ella (fueron 4 chambelanes).

DETALLE DE LOS BAILABLES:

1.- Primeramente, se hizo una representación en la que mi comadre se sentó en una silla y
Cesar iba junto a ella con una pequeña en brazos y entregándosela con un beso,

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subsecuentemente, le iba llevando niñas de diferentes edades, hasta que al final le llevó a
Thelma. Esto se hizo con la música de: “Ha llegado un Ángel” y representaron las diferentes
edades de mi ahijada.

2.- Siguió la entrada de ella con los chambelanes, con la música: “Se Busca”.

3.- Baile con sus chambelanes con: “Vino Mujeres y Canto”.

4.- Baile con todos sus tíos, primos, padrinos y hermano con “Vida de Artista”. (En éste, le
tocó bailar a Manolo en representación de Raúl).

5.-Baile con su papá con “De niña a Mujer”. En este baile, su hermano le hizo entrega de su
regalo.

6.- Se efectuó la coronación de Thelma como reina de la fiesta con la música de “El MAR”.

7.- Thelma cambia de vestuario, poniéndose un short negro con una faldita y una pequeña
blusa del mismo color y baila con sus chambelanes “Felicidad” que es una salsa tropical.

8.- Por último, se vuelve a cambiar de atuendo y baile “Folowme” música de Hawái
acompañada de niñas de diferentes edades. Con esta misma música efectuó su salida.

9,- Nuevamente cambia de ropa, poniéndose su hermoso vestido blanco para seguir con el
baile.

Vi con asombro que, Thelma efectuó todos los bailes con maestría, no tuvo equivocaciones,
demostró que tiene ritmo y gracia para hacerlo, cosa de que carecen muchas quinceañeras en
su fiesta.

El baile de salsa lo hizo tan bien, que me remonté a la época de Ma. Antonieta Pons, Lilia
Prado, La Tongolele, etc. El vals con sus chambelanes (quienes también bailaron todo de
maravilla), resultó muy bello, aunque la cargaron, afortunadamente tuvo equilibrio, yo estaba
temerosa de que se fuera a caer, cosa que afortunadamente no sucedió.

Antes de todos lo bailes, se sirvió la cena, que consistió en: arroz blanco, cochinita pibil y
frijoles negros refritos. Todo estuvo exquisito, lo digo, porque aunque estoy a dieta por lo de
mi colesterol, no pude resistir y me comí todo.

Nos retiramos como a las 12.10 P.M. despidiéndonos de todos, ya que Manolo y Maribel
tenían que levantarse temprano, llegamos a la casa a las 12.20 P.M. y después de cambiarme
de ropa, fue cuando me puse a escribir a las 12.35 de anoche.

Esto fue lo acontecido en esta fiesta tan inolvidable de mi querida ahijada Thelma Janeth, a
quien dios conserve por muchos años.

Agosto 14 de 1996.

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EL METRO LLEGARÁ A CIUDAD AZTECA.

El día de ayer (martes 13), vino Martha Rangel a lavarme la ropa, pero desafortunadamente
no pudo hacerlo porque no hubo agua. Esto se debió a las obras del metro que se están
efectuando en la Ave. Central. Ya tiene como un año que se empezaron éstas y no tienen para
cuando terminar. He oído rumores de que para fines de 1997 quedará completamente
terminado, ojalá y sea antes, para ya no seguir padeciendo la falta de agua. Afortunadamente
yo tengo un tinaco cisterna de 600 litros y cuando lleno el tinaco de la azotea por medio de
una bomba, se vuelve a llenar el tinaco cisterna de la parte de abajo y me queda de reserva,
es por esto que yo no me había dado cuenta de que en la llave del patio no caía agua, sino, le
hubiera dicho a Martha que no viniera.

Por este motivo, se vieron afectadas: Santa clara, Cd. Azteca, San Agustín, San Cristóbal y
varias colonias más. Cuando llegó el agua más bien parecía lodo, ya que venía llena de tierra
y tenía un color rojizo.

Ojalá valgan la pena estos padecimientos, ya que, cuando esté terminada esta línea nos
podremos transportar más rápidamente, ya que la línea será de Cd. Azteca a Buenavista.

Bueno, ya no hago más comentarios porque quiero ver si me puedo dormir, ya que no sé el
motivo, pero no puedo conciliar el sueño, ahorita son diez mitos para las 12.00 P.M.

Agosto 27 de 1996.

VIAJE A PUEBLA EN APOYO AL COMITE ORGANIZADOR DE LA DIRECCIÓN DE


ESTUDIOS HISTÓRICOS.

Hace aproximadamente mes y medio, Juanita Fernández, de la Dirección de Estudios


Históricos, me invitó a participar como apoyo al Comité Organizador del Tercer Simposio
Internacional de Códices y Documentos sobre México, a lo cual acepté gustosa. Esto ya lo
había escrito dentro de mi diario en su oportunidad.

El día 19 de agosto de 1996 (lunes), me dirigí de la casa de mi hijo Eduardo, en Plateros (ya
que me quedé a dormir ahí), rumbo a las Calles de Génova # 45, lugar en que se encuentran
las oficinas del INAH. Y que fue el punto de reunión de todos los ponentes, porque ahí estaría
el camión que nos llevaría a Puebla. La hora de la reunión se estipuló a las 15.00 horas, pero
yo llegué a las 14.30 horas, ya que junto con el Sociólogo Arturo Borboa tendríamos que ver
que llegara toda la gente que se iría en el camión. A las 14.45 horas, llegó él, me entregó
varias etiquetas para que se las repartiera a los asistentes para que ellos la llenaran con su
nombre y la amarraran a su maleta para poder identificarlas más rápidamente al llegar al
hotel. Esperamos hasta las 15.45 horas, porque faltaron por llegar tres personas, pero como
se hacía tarde, Borboa le ordenó al operador que nos retiráramos.

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El viaje fue muy tranquilo, todos los ponentes iban platicando muy amenamente, unos en
Inglés, Alemán y Español, parecían unos verdaderos “periquitos”, por lo que con esto, me
dio un poco de sueño, pero no me dormí porque me dio pena.

Llegamos a Puebla a las 17.45 horas, y, diez minutos más tarde, al Hotel Palacio San
Leonardo que se ubica en 2 Oriente No. 211 Centro Histórico de esa bella Ciudad de Puebla.

El Lic. Jorge René González y Juanita Fernández, ya se encontraban ahí, ya que se fueron
desde un día antes para arreglar algunos asuntos y poder recibir a los ponentes.

Juanita me prestó la llave de la habitación 603 a donde me quedaría con ella, para que subiera
mi maleta y me cambiara de ropa rápidamente porque la inauguración al Simposio sería a las
19.30 horas.

Me arreglé y bajé a que me dieran instrucciones. Me dijeron que me fuera en el camión para
llevar a la gente al Museo Regional de Puebla-INAH, donde fue la inauguración, esto lo hice
en compañía de Juan, hermano de Juanita, quien es un joven muy atento y cordial, además
de trabajador, y que al igual que Borboa y yo, somos colaboradores voluntarios. Borboa
también me cayó muy bien, es una persona muy platicadora y servicial y es de Sinaloa.

Pasando nuevamente a lo de la inauguración, se recibieron a los ponentes y pasaron a la sala


respectiva a tomar asiento.

Juanita y yo, llevábamos una caja con los presentadores que se hicieron para ponerlos en la
mesa, pero no nos dejaron porque ya había puestos unos en ella, que eran del protocolo del
Gobernador. Aquí en mi diario diré que más feos porque no se veían los nombres, y los que
llevábamos de la Dirección de Estudios Históricos más bonitos porque los nombres estaban
hechos en letras muy grandes. Anunciaron al Gobernador, Lic. Manuel Bartlett Díaz; a la
Lic. Ma. Teresa Franco y González Salas, Directora General del INAH; al Maestro Héctor
Azar, Secretario de cultura del Estado de Puebla, y al Maestro José M. Doger, Rector de la
Benemérita Universidad autónoma de Puebla, para la inauguración.

Habló Ma. Teresa Franco y después de que terminó, recibió el aplauso del público, le pasó
el micrófono al Gobernador Bartlett para que hablara, y él lo hizo, dando por inaugurada la
exposición, pero, me quedé atónita cuando terminó y ninguna persona del público le
aplaudió, creo que pasó un minuto y nada, hasta que, por fin alguien lo hizo y ya aplaudieron,
pero me pareció un aplauso muy frío y forzado.

Cuando habló el señor Miguel León Portilla, del Instituto de Investigaciones Históricas de la
UNAM, dando una pequeña conferencia: El Binomio Oralidad y Códices en Mesoamérica,
los asistentes se volcaron en aplausos. Creo, a mi manera de sentir, los aplausos más
calurosos que escuché esa noche.

Posteriormente pasaron a ver la exposición de los Códices y cuando terminaron, se ofrecieron


bocadillos y café. El Gobernador y su comitiva se retiraron.

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Las personas que quedaron, regresaron nuevamente a la sala, a donde se efectuó la
presentación del vídeo:

Lienzo de Coixtlahuaca.
Un esfuerzo por difundir nuestro patrimonio documental, por Stella María González
Cícero, Directora de la biblioteca Nacional de antropología, INAH.

Con esto, se dio por terminada la inauguración.

Regresamos al hotel después de las diez de la noche. Yo me fui nuevamente en el camión


para llevar a los ponentes. Posteriormente al hotel a descansar. Esto fue lo acontecido este
día, desde que partimos de la ciudad de México.

Día 20 de agosto de 1996.

Me levanté unos minutos después de las seis de la mañana, cuando sonó el teléfono, ya que
Juanita pidió a la recepción nos despertaran a esa hora. Me bañé y comencé a arreglarme,
mientras yo lo hacía, Juanita se metió al baño, cuando salió se empezó a arreglar. A las 8.00
A.M. nos dirigimos al restaurante del hotel a desayunar. Cuando terminamos, yo me fui en
el camión a llevar a la gente nuevamente al Museo Regional- INAH., para que comenzaran
con la serie de conferencias.

Preparé la mesa con el café, refrescos, servilletas, vasos para agua y café, azúcar y unas
deliciosas galletas. Esto para la hora de receso, pero varias personas se estuvieron saliendo y
pedían café y luego se metían con los vasos a la sala y ahí fumaban, otros, se quedaban afuera
a platicar y el ruido no dejaba a los ponentes que su voz se escuchara.

A las dos de la tarde, guardé todo lo de la mesa y me dirigí en el camión con los ponentes al
Restaurante Colonial, donde se efectuó la comida. Estuvo deliciosa, muy bien preparada y
con un sabor exquisito para el paladar. Una vez que terminamos de comer, nuevamente al
camión para regresar a las conferencias de la tarde.

Volví a poner la mesa y en el receso darles café, pero igual que en la mañana mucha gente
se salía de la conferencia a tomarlo. Terminó la cesión a las 7.30 P.M. y nuevamente al
camión para regresar al hotel. Volví a quitar la mesa y a guardar las cosas para el día
siguiente. Esa noche, después de llegar al hotel, nos fuimos a cenar pizza, fue con nosotros
el Director de la Dirección de Estudios Históricos, Salvador Rueda, el Antropólogo, Eduardo
Merlo y su esposa. Regresamos al hotel a descansar.

Día 21 de agosto de 1996.

La rutina del baño, en igual forma que el día anterior, desayuno en el hotel y abordar el
camión rumbo al Museo Regional INAH.- Preparar la mesa, pero en esta ocasión, Borboa
hizo unos letreros que decían: Prohibido pasar con café y otra clase de alimentos a la sala, ya
que éste se servirá únicamente en el receso (esto por los comentarios que le hice de lo que
observé).

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En las conferencias se encontraba una señora que de todo estaba inconforme, no era ponente,
por lo que deduzco que fue invitada por alguien, ella salió a decirme que necesitaban un
señalador, que ya la Dra. Constanza Vega (coordinadora del evento), me lo había pedido, le
dije que lo estaban consiguiendo, y me contestó que si lo íbamos a llevar al terminar la
conferencia ya para qué, que estábamos dando un mal servicio.

Le dije que hablara con Juanita Fernández y me contestó que no tenía por qué hacerlo, ya
que me lo estaba diciendo a mí que era apoyo, por esto, yo se lo dije a Juanita y ella a Jorge
René González, quien a su vez, habló con la señora. Qué bueno que lo hizo, ya que también
esta señora, alentó a uno de los ponentes quien usaba barba y una argolla en el oído a que me
fuera a decir que quién había dado instrucciones de poner los letreros del café, que eso era
inadecuado y se metió con la taza del café a la sala.

Borboa entró y le dijo que se saliera a tomar el café afuera y tuvieron una pequeña discusión,
entonces Borboa le dijo que comprendiera que el humo podía afectar a los códices y que
debían cuidarlos y fue cuando dijo que estaba bien y ya no volvió a llevar café y cigarro a la
sala. La señora inconforme de todo, también se aplacó cuando René González habló con ella
y ya después se portó muy amable conmigo.

Terminada la cesión, nos dirigimos a comer al restaurante “Puente de Ovando” donde


también estuvo exquisita la comida. Al concluir la misma, regreso al Museo Regional-
INAH.- a las conferencias de la tarde. Desde luego, yo en el camión con los ponentes para
verificar que no se quedara alguno. Los fui conociendo por el trato. También les preguntaba
a los que ya habían subido si no faltaba alguien más. Este día terminó más temprano la cesión
vespertina, esto fue a las 17.30 horas, porque había una cena con el. Gobernador. En cuanto
terminaron, emprendimos el regreso al hotel para que se arreglaran.

El Director de la Dirección de Estudios Históricos, Salvador rueda, tuvo que regresarse a


México porque tenía que ver algunos asuntos con Teresa Franco, así es que, no asistió a la
cena. Ésta se verificó en el edificio que alberga las oficinas del Maestro Eduardo Merlo, se
localiza enfrente del hotel en que nos hospedamos.

En la parte de arriba, en uno de sus corredores se pusieron mesas para recibir a los ponentes,
asistieron alrededor de 70 personas. Antes de la cena, el maestro Merlo dirigió unas palabras
a los visitantes y en un tablado que está puesto en el gran patio, se llevaron a cabo varios
bailables Poblanos. Al final bailaron el Jarabe Tapatío, esto lo hicieron, debidamente
ataviados con sus trajes regionales.

Los observamos con gusto recargados en el barandal, ya que toda la gente nos levantamos de
las mesas para poder observarlo. Cuando terminaron, nos sentamos nuevamente y
comenzaron a servir las mesas. Yo me senté con Juanita y el Lic. Jorge René en la mesa en
que estaría el Gobernador, pero como no pudo asistir, envió a su representante. Estuvo
también en esa mesa, el anfitrión Maestro Merlo y su esposa, y otras personas más. La cena
estuvo deliciosa, se sirvió:

Pasta con mantequilla-


Crema de camarones.

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Un pollo exquisito preparado con cilantro, del que no recuerdo los aditamentos que
llevaba.
Vino blanco y tinto.
Postre: dulces de la región.

Como me gustó mucho lo que habló el maestro Merlo, le supliqué me regalara una copia, y
antes de que nos retiráramos, me la obsequió, por lo que la dejo anexa a lo que escribo.
Aprovecho para decir que el maestro Merlo, me pareció una persona muy sencilla que trata
a la gente con el respeto que se merece sin marcar diferencias. En igual forma es su esposa
la Magrfa. Quetzalina Sánchez.

Nos retiramos como a la 1.00 A.M. al hotel a descansar.

Día 21 de agosto de 1996.

En la mañana la misma rutina, los ponentes a sus sesiones y yo a dedicarme a lo que se


ofreciera y a poner la mesa. Ayudé a Juan a rotular sobres con los nombres de los ponentes
y a meterles la documentación que se nos indicó. Después, como estaban poniendo en la
computadora algunos discos de códices, me dirigí a verlas. Ángeles Ojeda, me estuvo
explicando lo que está en las mismas y llegó un momento en que solté el llanto, y la abracé
y la felicité diciéndole que me daba gusto que se hubiera dedicado a esa carrera tan hermosa.

La copia por computadora se estaba ofreciendo por el donativo de $ 150.00 y yo


pedí una. Para mí, es maravilloso tener una en mis manos, la que pedí es:
Fragmento del Códice de Cuauhtlancingo, Pue, segunda mitad del siglo XVI.
Tema: Bautizo de los Caciques de Cuauhtlancingo, Pue. En el códice aparece al
Fraile Olmos, única foto que se tiene de él.

Terminó la sesión de la mañana y me fui en el camión con los ponentes al Restaurante


Colonial a comer.

Por la tarde, regreso en el camión a seguir con sus ponencias, las cuales terminaron a las
19.30 horas. Nuevamente al hotel. Nos fuimos a cenar, Juanita, el Lic. René González, Juan,
Borboa, Humberto y yo, tacos árabes, caminamos un rato y nos regresamos a descansar.

Viernes 23 de agosto de 1996.

Rutina acostumbrada desde que nos levantamos, desayuno en el hotel y partida al Museo
Regional INAH. Este día por la mañana se siguió con las sesiones de los ponentes. Como era
el último día del Simposio, el Lic. Salvador Rueda, quien ya estaba de regreso, dirigió unas
palabras para proceder a la clausura del mismo.

A las tres de la tarde partimos a comer al Restaurante “La Guadalupana”, es una vecindad
antigua que se remodeló y lo hicieron restaurante. Está muy bonito, en las paredes hay
bastantes cuadros de la Virgen de Guadalupe, haciendo honor al hombre “La Guadalupana”.
Se comió riquísimo.

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Esta ocasión, los asistentes comieron más tranquilos, ya que no estaban presionados por tener
que regresar al INAH. Como a las 5.30 de la tarde, empezó a retirarse la gente y yo me fui al
hotel. Efectué algunos cobros de personas que debían diferencias de hospedaje y
alimentación y esperé a Juanita.

Cuando llegó, descansamos un poco y a las 8.00 P.M. nos retiramos del hotel para asistir a
cenar a la casa de la Sra. Ma. Cristina Ortega, quien invitó a Juanita, ella le dijo que éramos
6 personas los del comité y le contestó que nos invitaba a todos.
La señora fue una de las concursantes en “Papeles de Familia”, por lo que ya la conocía, es
una persona muy fina y amable. Nos ofreció unos chiles en nogada deliciosos, ¡como para
chuparse los dedos!. Una nieta de ella de nombre Adriana, asistió a todas las conferencias, lo
hizo por la invitación de Juanita. También en dos ocasiones fue a comer con nosotros. Es una
chica muy educada que me cayó muy bien. Bueno, después de hacer una larga sobremesa
platicando, nos retiramos a descansar.

Sábado 24 de agosto de 1996.

Este día fuimos despertadas por el ring del teléfono a las 8.00 A.M., me extrañó, porque no
pedimos a la recepción que lo hicieran. Yo conteste y me preguntó una voz de hombre: ¿la
señora Gloria Contreras?, contesté: ¡a sus órdenes!. Como estaba medio dormida, pensé que
era un ponente que ocupaba el cuarto 707 quien no me había pagado la diferencia del hotel y
que estaba llamando para hacerlo, pero cuando pregunté quién me llamaba me dijeron: ¡su
más grande admirador!, y fue entonces, cuando reconocí la voz de Raúl. Llamó para
preguntar cómo estaba y ya le dije que bien, hablamos únicamente lo necesario. Cuando
colgó, dije para mis adentros que estaba bien que habló a esa hora, ya que por el cansancio
no despertamos más temprano.

Me levanté a bañar y posteriormente lo hizo Juanita. Mientras ella se bañaba yo arreglé mi


beliz para que se lo trajera a México en su camioneta del INAH., Humberto, quien es la
persona que la maneja y que se trajo todo el equipo que se habían llevado para el Simposio.
Esto se debió a que yo me regresaría hasta el domingo y no cabía mi beliz en el carro del Lic.
Jorge René González.

Salimos a desayunar y aprovechamos para visitar la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario,
en donde está el señor de las Maravillas quien es muy venerado. Siempre hay mucha gente
llevándole sus veladoras y dejándole algunos milagros. Después fuimos a la Iglesia de Santo
Domingo, es una iglesia muy bonita. Cuando regresamos, Humberto se despidió y se regresó
en la camioneta. Bueno, en esta parte me falla un poco la memoria, no recuerdo si se regresó
antes. Juanita y yo estuvimos en el restaurante del hotel para ver a los ponentes que aún
debían diferencias y poder cobrarles. Posteriormente se fue a hacer cuentas con el hotel para
poder pagar. Esto conjuntamente con el Lic. René González.

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Llegó el camión que transportaría a los ponentes de regreso a la Cd. de México y René
González, Borboa y Juan estuvieron al tanto de que lo abordaran. A las 2.30 P.M. salió el
camión rumbo a México ya con todos los ponentes que se regresarían, ya que muchos se
fueron a otros lugares. Una vez que salió el camión, fue como quitarnos un peso de encima
y automáticamente todos nos sentimos sin presiones.

Por todo esto, ya no comimos en el hotel, sino que nos fuimos a comer pollo a la leña a un
restaurante por la carretera a Cholula. Cuando terminamos, fuimos a Cholula a conocer una
iglesia enorme que tiene un altar principal con la Virgen de Guadalupe y bastantes más altares
alrededor de la iglesia. Estos últimos, se encargan de cuidarlos cada barrio al que le
corresponde. Antes de regresar al hotel, pasamos al Café María Bonita a tomarnos un
cafecito. En el mismo hay bastantes fotografías de María Félix. Por último al hotel a
descansar.

Domingo 25 de agosto de 1996.

Desayuno en el centro y regreso a acomodar las cosas en el carro del Lic. Jorge René
González, por poco no cabe la máquina de escribir de Juanita Fernández en la cajuela, pero
Borboa, haciendo gala de sus aptitudes, logró que cupiera.

Llegando a México, me dejaron por la Ave. Revolución y de ahí tomé un taxi después de
despedirme de todos, rumbo a Plateros a la casa de mi hijo Eduardo. Manolo llegó a
recogerme y nos retiramos de ahí a las 8.00 P.M., pero lo que no me pasó en Puebla, se me
olvidó mi bolsa de mano y tuvimos que regresarnos de La Raza nuevamente a Plateros a
recogerla. Esto se debió a que en la misma traía el dinero y las tarjetas de crédito y la tarjeta
del cajero automático.

Llegué a la casa un poco cansada y me fui de inmediato a dormir.

Quiero comentar que, ésta fue una experiencia muy agradable, pues conocí gente sencilla que
aunque tienen títulos de Maestría y Doctorado no por esto tratan mal a la gente, sino que, con
su debida distancia, conviven con toda la gente.

Éste fue el final del tercer Simposio Internacional de Códices y Documentos sobre México.

Lunes 26 de agosto de 1996.

Fui al Banco a pagar el teléfono, tarjetas de crédito, mías y de mi hijo Eduardo. Cuando
regresé pasé a máquina lo escrito en el borrador. Comí algo y estoy terminando a las 17.15
P.M.

Agosto 27 de 1996.

ENTREGA DE DIPLOMA A MANOLO.

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Como comenté en días pasados, el miércoles 21 de agosto de 1996, a las 10.00 A.M., le fue
entregado a Manolo por la Universidad Nacional autónoma de México, un diploma de
aprovechamiento por haberse distinguido entre los tres primeros lugares de la carrera de
Licenciado en Enfermería y Obstetricia. No pude asistir, ya que editaba en la Cd. de Puebla
como apoyo al Comité Organizador del Tercer simposio Internacional de códices y
documentos sobre México. Raúl sí asistió, pero según me comenta Manuel, llegó después de
que él ya había recibido el documento.

Cuando regresé a Puebla, le di un fuerte abrazo y una felicitación muy grande, ya que está
haciendo un esfuerzo muy grande por terminar con buenas notas. Esto lo digo, porque desde
la semana pasada está haciendo simultáneamente la carrera de medicina. Sale de la casa a las
5.30 A.M. y regresa a las 10.00 P.M. Esto en coche, ya que mi nuera nos prestó su carro Suru,
en camión yo creo que va a estar llegando más tarde. Ojalá y se pueda comprar un carrito
para el uso de él, ya que es sumamente necesario. Ahora es cuando me arrepiento de haber
vendido el Volkswagen.

Anexo a la presente, dejo copia del diploma de aprovechamiento.

Septiembre 5 de 1996.

SR. JORGE RENÉ GONZÁLEZ HERNÁNDEZ.

Estimado Jorge René:

De acuerdo con nuestra conversación telefónica del día 3 de los corrientes, adjunto a la
presente me permito enviarte copias fotostáticas de dos narraciones de historias escritas por
mí, para ver la posibilidad de que se pudieran publicar en la editorial que fundaste. Las
mismas se encuentran dentro de un libro que hice titulado: “LOS SECRETOS DEL BAÚL”.
A continuación te detallo los nombres de las mismas:

l.- El Convento
2.- La partera.
Agradezco que me hayan aceptado a colaborar con ustedes, por lo que pondré todo lo que
esté de mi parte para el buen funcionamiento de mi participación, sobretodo, por tratarse
gente tan joven y tan entusiasta como ustedes.

Octubre 21 de 1996.

PONENCIA QUE GUARDO EN MI DIARIO COMO RECUERDO.

La historiadora Martha Rocha, me hizo favor de obsequiarme su ponencia que habla sobre el
amor, por lo que la guardaré en mi diario celosamente. Me dio mucho gusto que me la
obsequiara, ya que en la hoja no. 20 hace una cita relacionada precisamente con mi diario y
en la bibliografía, incluye mi nombre porque se refiere a mi libro “RECUERDOS”,
Memorias, poemas, pensamientos y acrósticos de Gloria Contreras Humarán.

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Le agradezco la atención que tuvo de obsequiármela y puede estar segura de que mientras yo
viva, se conservará.

En la página no. 20 dice:

[...] El contenido de los consultorios sentimentales de estos años así como las novelas cortas
incluidas en las revistas femeninas recurren al melodrama y a la “novela rosa” para mostrar
papeles idealizados. La heroína es siempre una muchacha virgen y pudorosa que no ha tenido
experiencias sexuales y si las tuvo fueron desafortunadas. Las conductas sancionadas reiteran
lo que es peligroso, deshonesto, tentador. Pero la realidad del amor en el noviazgo no se
atiene siempre a lo establecido. Registra Gloria Contreras en su diario:

Me encuentro terriblemente enamorada de Raúl y aunque sé que es un amor que


no debe de ser porque él pertenece ante Dios a otra mujer, el sentimiento es tan
grande que hace que me olvide todo. Aún con mis 16 años comprendo que es un
amor prohibido, pero mi joven corazón ya se llenó de amor. (50).

[...] Las consejeras sentimentales para guiar a sus lectoras instrumentan un discurso moral
con fundamento religioso, señalando la existencia de dos únicos caminos posibles: el de la
felicidad si acatan las normas y la infelicidad si adoptan actitudes de rebeldía, de ahí que las
conductas transgresoras las vivieran las mujeres con grandes culpas. Escribe en su diario:

Estoy embarazada y para mí es sumamente penoso ya que no estoy casada, me


embaracé a los cuatro meses de que falleció mi madre y ha sido para mí un suplicio,
pues en el trabajo empiezan a observarme con malicia.. (51).

También le supliqué me pusiera una dedicatoria en su ponencia y accedió. Por tal motivo,
también me permito transcribirla a continuación:

Para doña Gloria Contreras por su sensibilidad para aspectos tan personales de la
vida privada, además de su cooperación y contribución a nuestras investigaciones
históricas.
Martha Rocha.
30/X/96 (fecha en que me dedicó la ponencia).

Octubre 21 de 1996.

SALUD Y BELLEZA.

El día 18 de este mes (Viernes), Eduardo me mandó a la clínica Isabela (de belleza), para
que me dieran masaje, limpieza facial y un baño de temazcal. Esta clínica se ubica en las
calles de Gutiérrez Zamora NO. 173 (entre Espigones y Albureras), Col. Águilas, México.,
20, D.F.,

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Llegué como a las 11.30 A.M. y de inmediato me pasaron con la masajista, la cual comenzó
con su trabajo, el que duró como 30 minutos o un poco más. No me di bien cuenta ya que mi
reloj se quedó dentro de mi bolsa en la entrada de la clínica.

Yo nunca me había dado masaje corporal, únicamente cuando vamos a Ixtapan de la Sal me
he dado “Reflexología” en ambas piernas, por lo que sentí que me lo daban muy fuerte y
cuando me comenzó a masajear abajo de los senos, me dio miedo pensando que me los fuera
a lastimar, pero ella sabe bien su trabajo.

Cuando terminó me pasó a que me dieran el facial, éste fue más rápido. Me hicieron la
limpieza de cara y después me pusieron una mascarilla de lodo. Envuelta en mi toalla me
pasaron a que tomara el baño de Temazcal metiéndome a un sauna ya sin toalla.

Se siente riquísimo ya que es a base de hierbas. Me dejaron dentro 15 minutos, en los que
estuve sudando mucho y absorbiendo en mi cuerpo lo que soltaban las hierbas que además
olían muy bonito. Después me metieron la cara 5 minutos, al término de los cuales me sacaron
para pasarme a las regaderas.

Cuando terminé de bañarme me fui a los vestidores, me cambié, me arreglé y me fui a liquidar
la cuenta. Pagué la suma de $ 140.00 más $ 10.00 para persona que me puso la mascarilla y
$ 5.00 para la que me metió al baño de Temazcal y que estuvo cuidando el tiempo de estar
ahí, claro que todo esto me lo recuperó Eduardo, ya que él me dijo que fuera.

Cuando salí de la clínica, me fui a la casa de Eduardo para reposar, ya que quedé como si
hubiera hecho mucho ejercicio. Por la noche me regresé con Manolo ya que Aída le prestó
el carro Suru y fue a recogerlo porque a otro día tenía que ir a Toluca.

Este tratamiento es muy sabroso y muy bonito, pero demasiado caro para estarlo haciendo
seguido, claro que, la gente que va si puede hacerlo.

Le agradezco a Eduardo que se preocupe tanto por mí, y le ruego a Dios lo siga ayudando
como hasta ahora. También le agradezco a mi nuera Aída por ser tan comprensiva.

Esta carta fue recibida el 23 de octubre de 1996.

San Francisco, Cal. A 7 de octubre de 1996.

Mi muy querida Gloria:

Espero esta nota te encuentre con buena salud. Encuentra aquí, una foto tomada por Diana
durante las Navidades de 1995. ¡Cómo se pasa el tiempo!.

Como te noticié anteriormente, María sigue más o menos lo mismo con su pérdida de
memoria. A pesar de eso seguimos pasando la vida lo mejor posible. Vamos a dar la vuelta

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por las calles o al parque. La llevo a conciertos sinfónicos, al teatro y a visitas con mis hijos
y los nietos. A María le encanta el momento, aunque después no se acuerda.

Gozamos de unas vacaciones en Nueva Orleans, y viajamos en bote por una semana en el
Río Mississippi, muy bonito. Trato de seguir pintando, pero no con la pasión de antes. Paso
el tiempo cuidando a María y cuidándome también. Hay que darle gracias al señor por lo que
nos da, ¿no es verdad?

Gloria, recibe nuestros cariños y saludos a todos en tu vida en ese México querido.
Tu tío que no te olvida. Amado.

Octubre 23 de 1996.

SR. AMADO GONZALEZ PEREZ.


SAN FRANCISCO, CAL.

Inolvidable tío:

El día de hoy, recibí tu cartita de fecha 7 de octubre del año en curso, que incluye, foto en
la que apareces tú y la tía María, tomada por diana en las Navidades de 1995.

Quiero decirte que, los dos se ven muy guapos, muy jóvenes, me da mucho gusto que se vean
así. No obstante la enfermedad tan delicada de la tía, se ve radiante, esto es en parte, por los
cuidados que le prodigas. Como me dices en tu misiva, le reconforta que la lleves a caminar
y a conciertos, así como a visitar a tus hijos y nietos.

Me entero también, que fueron a Nueva Orleans y viajaron en bote por el Río Mississippi,
qué gusto me da que pudieron hacerlo. Aunque no conozco estos lugares personalmente, lo
he hecho por medio de revistas y por algunas series de televisión, y sé, que Nueva Orleans
es una ciudad muy hermosa y alegre, y que el Río Mississippi es muy bello, además de
peligroso. Créeme que me da mucha satisfacción que sepas aprovechar tu tiempo.

No me dices si este viaje lo hicieron para conmemorar tu cumpleaños no. 83 que se cumplió
el 13 de septiembre de este año, por lo que me supongo que sí, y aunque sea un poco
retrasado, te mando un fuerte abrazo por este motivo.

Me dices que tratas de seguir pintando, aunque no, con la pasión de antes. Al respecto quiero
decirte que, no importa que sea así, lo esencial es que lo sigas haciendo, ya que un artista
como tú, refleja sus inquietudes en la pintura.

Pasando a otra cosa, en mi carta del 2 de julio/96, te informé que el 28 de junio se llevó a
cabo la presentación del 1er. Libro de “Papeles de Familia” y que este año iban a quedar
publicados cinco, pero ya casi se está terminando el año y no han editado ningún otro, yo
creo que al paso que van, me van a salir tumores en las “pompis” por estarme esperando
sentada.

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No obstante esto, sigo colaborando con ellos, ya que esto lo hago sin ninguna ventaja. Hace
unos meses me fui con ellos a Puebla para colaborar con el Comité Organizador en un
simposio Internacional relacionado con “Códices” y posiblemente en noviembre asista a
otras conferencias a la Cd. de Guanajuato, en igual forma, para auxiliarlos en el trabajo (como
edecán).

En relación a la familia, fíjate que mi tía Beatriz se volvió a caer, me cuenta que la llevaba
del brazo mi tío Guillermo, éste se resbaló con una cáscara de plátano y cayó junto con ella,
quién se golpeó más que él, tiene poco tiempo que se restableció de su mandíbula y ahora
otra vez.

Mi tío Ramiro sigue con su dolor de piernas por su “osteoporosis”, pero aunque es duro, sabe
sobrellevar estos dolores.

Mis hijos están bien afortunadamente y yo, con mis alergias que no me dejan.

Salúdame a la tía de parte mía y tú recibe mi más sincero cariño, agradeciéndote la atención
de tus letras, así como la foto que quedará en mi diario personal de recuerdo.

Nota: a continuación unas letras de mi tío Guillermo.

Hoy estuvimos en la casa de Gloria y vimos la carta que te escribió. Aprovechamos la


oportunidad para mandarles un saludo a tío y a mi tía. Deseamos que estén bien.
BEATRIZ Y GUILLERMO.

Octubre 27 de 1996.

CUMPLEAÑOS NO 28 DE MANOLO.

El día 25 de octubre de 1996 fue el cumpleaños no. 28 de mi hijo Manolo, pero como fue
viernes tuvo que ir a la Escuela de enfermería y Obstetricia, esto, por la mañana, por la tarde
tenía que ir al Hospital Troncoso y cubrir guardia por la noche, pero optó por quedarse en
casa ya que se le hizo muy pesado tener que ir en el día de su cumpleaños, por lo que
estuvimos viendo la televisión, y como a eso de las 12.00 P.M. nos retiramos a dormir.

El día 26 que fue sábado, me levanté temprano para preparar la comida para festejar el
cumpleaños de Manolo, ya que el viernes no se pudo porque la mayoría de la gente trabajó.
Hice:

Crema de calabacitas con galletas


Codito con crema y jamón (en frío)
Pollo frito a la mantequilla (éste lo hice a petición de Raúl, ya que me dijo que le
encantaba la forma en que me queda).
Arroz con chícharos.
Mole con pollo (mole rojo).

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Ensalada rusa para el pollo frito.

La comida se sirvió como a eso de las 3.00 P.M.

Asistió Eduardo con su suegra y su cuñada Georgina, Aída no pudo presentarse ya que tuvo
que trabajar todo el día. Dn. Fernando Santos, mi consuegro, no vino tampoco porque lo
acaban de operar de unas hernias y está convaleciente, Lorena tampoco vino porque tenía
que ir a cantar a diferentes lugares.

Vino Raúl, que por cierto, me dio $200.00 como ayuda para la comida, también estuvieron
presentes, mis tíos Beatriz y Guillermo, los que estuvieron tan a gusto, que ya se retiraron
como a las 8.30 P.M. de la casa, cosa que me dio alegría y sorpresa, ya que mi tío no maneja
de noche.

Maribel, la novia de Manolo, preparó un pan redondo, muy grande de naranja y un pastel de
duraznos, mi amiga Bethy llegó con un pastel mil hojas, y mi tío Guillermo, llegó con un
pastel de chocolate, así es que, la hora del postre fue muy socorrida. Tomaron el pastel con
un sabroso café.

Mi tío Ramiro y Victoria no pudieron asistir porque un día antes, a mi tío Ramiro le
estuvieron sacando unos estudios que duraron como cuatro horas y me dijo telefónicamente
que no se sentía muy bien. Toda la tarde la pasamos de sobremesa platicando de diferentes
tópicos, y Manolo pasó un día agradable en compañía de toda la familia.

¡Ah!, se me olvidaba comentar que también estuvo presente Martha Rangel y su marido Goyo
(hijo de mi comadre Angelita).

Esto fue lo acontecido en la celebración por el cumpleaños de Manolo, todas las personas se
retiraron como a las 10.00 P.M.

NOTA. En esta celebración, aproveché para devolverle a Raúl una fotografía que me
prestó para que le sacara copia y poder conservarla en el libro de mis recuerdos. Esta foto
es del auto con el que chocó, por lo que la guardé en mi diario con la siguiente nota:

En este auto, Raúl tuvo un accidente gravísimo en el que estuvo a punto de perder la vida.
Esto ocurrió por el año de 1942 cuando tenía 18 años de edad. En ese entonces, yo apenas
tenía un año y él nunca se imaginó llegar a conocerme. Es copia del original que me prestó
y que ya le devolví, hoy día de la comida de Manolo.

Noviembre 14 de 1996.

VIAJE A GUANAJUATO EN APOYO AL COMITE ORGANIZADOR DEL COLOQUIO.


ESTRUCTURA INTERNA, SOCIEDAD Y POBLACIÓN

El día 4 de este mes de noviembre (lunes), abordé un taxi del sitio que se encuentra aquí en
Cd. Azteca, para dirigirme a la Central del Norte, ya que Juanita Fernández me indicó que el

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camión de la línea Futura saldría a las 12.45 A.M. rumbo a Guanajuato. Llegué a las 12.00
A.M. ya que yo soy como mi padre, el que siempre decía: ¡más vale esperar que ser esperado!,
por lo que me dirigí a la sala No. 2 a sentarme. Esto lo hice porque faltaba mucho tiempo y
no quise estar parada, además, sentada se me facilitaba más cuidar m petaca y mi neceser.

Cuando mi reloj marcó las 12.25 A.M., me levanté de mi asiento y me dirigí al mostrador en
donde se tendría que dejar el equipaje para que lo subieran al camión y ahí me estuve parada
esperando a que llegara Juanita con su hermano y el señor Jorge René González. Pasaban los
minutos y no llegaban, ya me sentía nerviosa por esto. De repente voltee para la parte trasera
de donde yo me encontraba y vi que venía el señor René. Llegó hasta mí, y me ayudó con mi
petaca. Me dijo que me estaban esperando en el mostrador de Futura que se haya
precisamente en la parte de donde él venía.

Le comenté que yo llegue desde las doce del día, pero no se me ocurrió caminar hacia allá,
ya que cuando llegué, al entrar a la Central, del lado derecho, casi donde principia la misma,
se haya la ventanilla de Futura y ahí me indicaron que más adelante se encontraba otra
ventanilla a donde se dejaría el equipaje y luego se hallaba la puerta No. 2 por donde tendría
que entrar, así es que, hubo un mal entendido de mi parte del lugar a donde tendría que
encontrarme con ellos.

Cuando abordamos el camión, Juanita ya estaba acomodando sus pertenencias en la parte


destinada para esto. Yo me senté con su hermano y ella con Jorge René González.
Comentamos el mal entendido y ella me dijo que, por poco me dejan siendo que llegué
primero y por no verme habría pasado esto.

El viaje lo hicimos placenteramente, únicamente con un pequeño contratiempo, ya que Jorge


René González se dio cuenta de que el camión no iba por la autopista y le comentó a Juanita:
El camión no va por la autopista (esto ya por León). Después de ir viendo por la ventanilla
por unos minutos, se levantó y se dirigió con el operador para preguntarle el motivo. Cuando
regresó, nos comentó que el chofer se equivocó y se dirigía a León. Tuvo que regresarse para
llegar a Guanajuato, por lo que perdimos como una hora con esto.

Llegamos al Hotel Real de Minas y nos dirigimos a nuestras habitaciones. Juanita y yo


estuvimos en la 476 y Jorge René González y el hermano de Juanita en la 477. Después de
descansar un rato, bajamos al lobee a donde quedamos de vernos para ir a comer. Nos
dirigimos al centro y entramos a un restaurante, más bien nos sentamos en unas sillas que
están afuera del mismo todos llevábamos mucha hambre ya que no habíamos comido y en el
camión no nos dieron nada y como ya eran las 8.00 P.M. ya era cena en lugar de comida.
Comimos con