Introgresión de Genes en Trigos Panaderos
Introgresión de Genes en Trigos Panaderos
TEMUCO – CHILE
2013
INTROGRESION DE GENES FORANEOS PARA POTENCIAR EL
CONTENIDO DE PROTEINA EN TRIGOS PANADEROS (Triticum
aestivum L.)”
Universidad de La Frontera
Ingeniero agrónomo
Universidad de La Frontera
Capitulo Página
1 INTRODUCCIÓN 1
2 IMPORTANCIA DEL CULTIVO DE TRIGO EN LA ALIMENTACION 3
3 PRODUCCIÓN MUNDIAL Y MERCADO INTERNACIONAL DEL 4
TRIGO.
3.1 Principales países productores 5
3.2 Principales países consumidores. 6
3.3 Principales países importadores. 7
3.4 Principales países exportadores 8
3.5 Oferta y demanda mundial de trigo. 9
4 SITUACIÓN ACTUAL DEL TRIGO: NACIONAL Y REGIONAL 11
4.1 Producción nacional 11
4.2 Consumo nacional 13
5 COMPOSICIÓN QUÍMICA DEL GRANO DE TRIGO. 14
5.1 Carbohidratos 14
5.2 Proteínas 15
5.3 Lípidos 16
5.4 Vitaminas y minerales 16
6 CALIDAD INDUSTRIAL Y NUTRICIONAL DEL TRIGO 17
PANADERO.
6.1 Dureza de grano 17
6.2 Cantidad de proteína 18
6.3 Calidad de las proteínas 19
6.3.1 Gliadinas 19
6.3.2 Gluteninas 21
7 FACTORES QUE DETERMINAN LA VARIACIÓN DE LA CALIDAD 23
PANADERA EN TRIGO
7.1 Factores genéticos 23
7.2 Factores ambientales 24
7.3 Factores de manejo 25
7.3.1 Fertilización 25
7.3.2 Secado artificial 25
8 CLASIFICACIÓN DE TRIGOS EN CHILE 26
9 MEJORA GENÉTICA DEL TRIGO 29
9.1 Mejoramiento convencional 29
9.2 Biotecnología 30
10 BIOTECNOLOGÍA Y MEJORAMIENTO VEGETAL 32
10.1 Marcadores moleculares 32
10.1.2 Marcadores Bioquímicos 33
10.1.3 Marcadores de ADN 34
10.2 Análisis de loci de carácter cuantitativo 37
10.3 Marcadores moleculares y mejoramiento genético de cultivos 38
10.3.1 Retrocruzamiento tradicional 39
10.3.2 Retrocruzas asistidas por marcadores 40
11 INTROGRESIÓN DE GENES PARA EL AUMENTO DEL 41
CONTENIDO DE PROTEINA EN GRANO
11.1 Locus relacionado al contenido de proteína 41
11.2 Introgresión del alélelo GPC B1 en cultivares modernos de trigo. 42
11.2.1 Pullman, Washington, Estados Unidos 43
11.2.2 Meerut, Ludhiana y Pantnagar, India 45
11.2.3 California, Estados Unidos 46
11.2.4 Buenos Aires, Argentina 49
11.3 Región de La Araucanía, Chile 51
11.4 Cultivares comerciales con introgresión del gen GPC-B1 51
11.5 Mecanismo propuesto para los efectos fenotípicos del locus GPC-B1 53
12 CONCLUSIONES 54
13 RESUMEN 55
14 LITERATURA CITADA 56
1
1 INTRODUCCIÓN
Entre las alternativas para mejorar potencialmente la calidad del grano de trigo se
encuentra las herramientas biotecnológicas, como la selección asistida por marcadores
moleculares (MAS), que permiten generar líneas avanzadas de trigo que adicionalmente
presenten un mayor potencial en el contenido de proteínas.
En teoría el uso estos avances tecnológicos podría ser una herramienta útil para lograr
satisfacer los requerimientos industriales nacionales sin la necesidad de tener que incurrir
a la importación de trigos extranjeros de mejor calidad y mayor precio. Sin embargo es
necesario validar estos conocimientos en la práctica y bajo las condiciones edafoclimáticas
de Chile.
Objetivo general:
Objetivos específicos:
De todos los cereales el trigo (Triticum aestivum L.) es considerado como el de mayor
importancia comercial, debido a su utilización en la industria como materia prima para la
elaboración de diversos productos entre ellos pan, pastas, galletas y pasteles. A nivel
mundial, el trigo es la principal fuente de proteína vegetal en la alimentación humana, con
un contenido proteínico más alto que el maíz o el arroz. Su grano en diferentes formas, es
consumido por más de 1.500 millones de personas y se considera que provee más
nutrientes que cualquier otra fuente de alimento (Serna-Saldívar, 1996). Además la
Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima quede el trigo confiere
una quinta parte de las calorías consumidas diariamente por una persona.
En América del Norte, las perspectivas para Estados Unidos son menos favorables
debido a la fuerte sequía que ha afectado diferentes sectores del país, en el reporte
entregado por el Departamento de Agricultura estadounidense se señala que el 39% de la
cosecha de trigo de invierno estaba en condiciones muy pobres, y que aunque las buenas
precipitaciones recibidas en febrero han mejorado mucho las perspectivas en las zonas
sembradas con trigo de invierno, probablemente sea demasiado tarde para que los cultivos
afectados se recuperen del todo. Se pronostica provisionalmente que la producción total de
trigo disminuirá en alrededor de un 6%.
En Asia, las expectativas para la cosecha de trigo de 2013 son más favorables. En
China, el aumento de los precios mínimos de compra ha alentado a los agricultores a
mantener el nivel bueno de la superficie sembrada el año pasado; las condiciones
atmosféricas favorables han beneficiado a los cultivos; y los primeros pronósticos oficiales
apuntan a una producción de trigo sin precedentes de aproximadamente 121 millones de
toneladas en 2013. También en el Pakistán se pronostica una producción récord de trigo,
gracias al aumento de la superficie plantada y a unas perspectivas de buenos rendimientos.
En la India, las plantaciones giran en torno al buen nivel del año pasado, previéndose otra
cosecha excelente aunque ligeramente menor que la producción anterior (FAO, 2013).
160 138
Millones de toneladas
140 121,4
120
92,3
100
80 58 53
60
40 28 24,7 23 20,5
19,5 15,2 13,5
20 11 8,5 6,5
0
120
100 85,4
80
60 37,4 34
40 23,2 18,9 17,5 15,7
20 11,8 11,1 9,1 8,9 8,4 7,7
0
Fuente: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias “boletín del trigo” enero 2013
8 7,5
6,6
7 6 5,9
6 5,2
5 4,5 4,4 4,2 3,8 3,7 3,7 3,7 3,5
4
3
2
1
0
Fuente: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias “boletín del trigo” enero 2013
25
19 18
20 17
15
10
10 7 6,5 6,2 5
5 3,3
1,5 1 1 1 0,9
0
Fuente: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias “boletín del trigo” enero 2013
600
500
Producción
400
Demanda
300
Exportaciones
200
Existencias finales
100
0
2010/11 2011/12 * 2012/13 **
Fuente: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias “boletín del trigo” enero 2013
11
El trigo en Chile, junto con ser el cultivo más importante en términos de volumen y
superficie, tiene una gran relevancia socioeconómica. Es cultivado principalmente por
pequeños productores y destinado mayormente a la elaboración de pan. Existen
aproximadamente 45 mil explotaciones con cultivo de trigo. De ellas, el 87% tiene menos
de 50 hectáreas de superficie, ocupando el 32% de la superficie de siembra y produciendo
el 22% del trigo nacional (Oficina de Estudios Públicos y Políticas Agrarias (ODEPA),
2012).
Fuente: Oficina de Estudios y Políticas Agrarias “boletín del trigo” enero 2013.
Chile posee ventajas para la producción de trigo gracias a las buenas condiciones
climáticas y sanitarias presentes. Por otro lado a través del tiempo el cultivo se ha visto
beneficiado por la investigación y cambio tecnológico, permitiendo mejorar aspectos
asociados al rendimiento principalmente.
Sin embargo el sector no es competitivo frente a los grandes jugadores de este mercado
como USA, Argentina, Canadá o Australia, y por lo tanto presenta vulnerabilidad a la
competencia por parte de importaciones.
Según el Instituto de Salud Pública de Chile (ISP, 2011) el consumo de trigo es de 140
kg per cápita al año, aportando entre un 36-46% de las proteínas, un 36-38% de la energía
y un 21-71% de los minerales. La molienda de trigo es principalmente destinada a la
elaboración de pan, además de masas y otros. De acuerdo a las estadísticas publicadas por
Puratos Bélgica, el consumo de pan está en segundo lugar a nivel mundial, con un
promedio total de 87,2 kg/pan/año, después de Turquía que se encuentra en primer lugar
con un consumo de 168,2 kg/pan/año.
5.1 Carbohidratos.
Alrededor del 75% del peso seco del grano está constituido por carbohidratos los que a
su vez están conformados por un 60-68% de almidón, 6,5% de pentosas, del 2 al 2.5% de
celulosa y el 1.5% de azucares reductores (Quaglia, 1991). Desde el punto de vista de la
composición el carbohidrato más importante es el almidón que está conformado por los
polímeros amilosa (24%) y amilopectina (76%), aporta la energía y palatabilidad al pan
(Mellado, 2007), además es insoluble en agua fría. Cuando se calienta con agua, la
absorbe, se hincha y revienta; este fenómeno se llama gelificación (Magaña, 2005).
Las propiedades del almidón dependen en gran medida del grado de maduración al
momento de la cosecha; la capacidad de hidratación depende del grado de maduración del
grano, un almidón obtenido de un grano maduro es más fácil de hidrolizar por la acción
enzimática, que el obtenido de un grano un inmaduro, además existe un aumento en la
concentración de amilasa en la medida que pasa el tiempo, por lo cual lo convierte en un
grano más apto para la panificación generando un mayor volumen del pan (Quaglia, 1991).
15
Otro hecho relevante es que los azucares reductores también juegan un rol importante
en la panificación, puesto que son los encargados de la fermentación de la masa con la
subsecuente liberación de gases. Estos azucares son mínimos en el grano recién cosechado
pero se van conformando paulatinamente durante el almacenamiento tanto del grano como
de la harina (Quaglia, 1991).
5.2 Proteínas
Son el constituyente más importante del grano de trigo con relación a su principal uso:
la panificación. El contenido de proteína en el grano de trigo varía entre un 8 y un 17 %,
dependiendo de la variedad y de factores externos asociados con el cultivo. Osborne (1907)
y Bushuk (1986) han clasificado a las proteínas del endospermo tradicionalmente según su
solubilidad en:
• Albuminas, solubles en agua (15%)
• Globulinas, solubles en soluciones salinas (5%)
• Gliadinas, solubles en alcohol diluido (33%)
• Gluteninas, solubles en soluciones acidas o alcalinas (47%)
Las gluteninas y gliadinas son los principales componentes del gluten y se denominan
genéricamente prolaminas por su alto contenido en los aminoácidos prolina y glutamina.
Comprenden aproximadamente el 80-85 % del total de las proteínas del endospermo del
trigo.
Las prolaminas confieren propiedades viscoelásticas únicas a la masa del trigo, es por
esta razón que su estructura, propiedades y genética han sido ampliamente estudiadas con
objeto de poder determinar la base bioquímica y molecular de sus propiedades funcionales,
para así poder mejorarlas ya sea por medio de métodos convencionales, optimización
agronómica, condiciones de procesamiento e ingeniería genética. Las gluteninas son
proteínas poliméricas formadas por la agregación de hasta 20 subunidades, unidas por
puentes disulfuro inter e intracatenarios. Los polímeros de gluteninas están entre las
16
5.3 Lípidos
Los lípidos en el grano de trigo varían en un rango de 2-4%. Del total de ellos
prácticamente la mitad se encuentra en el germen (embrión del grano de trigo), una quinta
parte en el endospermo y el resto se distribuye por las otras estructuras del grano
principalmente en la capa aleurona. Los lípidos presentan una gran importancia, debido a
que al descomponerse generan problemas de rancidez en las harinas; por lo que el germen
que contiene una gran cantidad de lípidos tiene que eliminarse durante la molienda. Los
lípidos del endospermo imparten blandura a los diversos productos de panificación,
mejorando así su textura (Kent, 1984)
Ambos forman menos del 1% del endospermo del trigo, la fracción mineral está
constituida principalmente por los fosfatos y sulfatos de potasio, magnesio y calcio. Sin
embargo se han detectado elementos de menor importancia como fierro, manganeso, zinc y
cobre por mencionar algunos.
El trigo también posee cantidades apreciables de ciertas vitaminas tales como la tiamina
(b1), la riboflavina (b2), la niacina, el ácido pantoténico, el ácido fólico, la biotina, la
colina, el inositol, los tocoferoles y la xantofila, precursores de vitamina A; y a la vez es
completamente carente en otras como las vitaminas C y D (Quaglia, 1991).
17
La dureza o textura de grano es una de las características más importantes y que afectan
la funcionalidad y determinan el uso del grano. Está determinada por el grado de adhesión
entre el almidón y la matriz proteica (gluten) por lo que varía entre variedades de trigo
(Piot et al 1999). Las diferencias en la dureza del grano son de gran importancia debido a
que influyen significativamente en la molienda el trigo, como también en la calidad de las
harinas obtenidas. Frecuentemente, es referida a la resistencia que opone el grano al ser
fracturado por los rodillos del molino o a la energía necesaria para reducir el grano a harina
(Peña, 2003).
18
Por otro lado, los trigos de endospermo duro requieren un mayor consumo de energía
para reducir las partículas de harina a los tamaños deseados, pero a su vez producen
mayores niveles de almidón dañado. Lo que se debe principalmente a que los componentes
del grano están más unidos entre sí en un endospermo duro que en un endospermo suave.
La proteína del gluten representa entre 78 y 85% de la proteína total del endospermo de
trigo por lo que cualquier cambio en el contenido de proteína es asociado al de gluten.
Entonces cuanto mayor es el contenido de proteína y de gluten mayor será la calidad
(fuerza) de gluten de la variedad. Por esto, el contenido de proteína es un factor importante
en la comercialización del trigo.
19
Las proteínas del gluten han sido objeto de intensos estudios por un período superior a
250 años, analizando su estructura y propiedades con el objetivo de proporcionar una base
para la manipulación y la mejora de la calidad (Shewry et al., 1995).
6.3.1 Gliadinas
Las diversas gliadinas, están controladas por los genes que se encuentran en los loci Gli-
1 y Gli-2, localizados en el brazo corto de los cromosomas del grupo 1 y 6 respectivamente
(cuadro 7). Las gliadinas de tipo γ y ω se poseen sus genes físicamente ligados a aquellos
que controlan a las gluteninas de bajo peso molecular, además comparten características
similares, razón por lo que su participación en la calidad de la masa no ha podido ser
determinada.
Proteínas de almacenamiento
Gluteninas Glu-1 1AL, 1BL, 1DL
Glu-3 1AC, 1BC, 1DC
Gliadinas
ygliadinas Gli-1 1AC, 1BC, 1DC
ygliadinas Gli-2 6AC, 6BC, 6DC
En la actualidad se cree que los efectos en la calidad relacionados con las gliadinas
presentes en los loci Gli-1, son el resultado de su ligamiento con los genes que codifican
para las subunidades de gluteninas BPM en los loci Glu-3. Del mismo modo, las
diferencias en la fuerza de la masa que fueron correlacionadas con la presencia de ciertos
alelos de los loci Gli-2 (Metakovsky y col., 1997; Branlard y col., 2001) podrían estar
relacionados con subunidades de gluteninas (C-BPM), las cuales han sido descritas como
estrechamente ligadas a las gliadinas codificadas por genes en los cromosomas del grupo 6
(Masci y col., 2002).
6.3.2 Gluteninas
Tanto las gluteninas APM como las BPM son proteínas solubles en soluciones diluidas
de ácido. En la masa de harina interaccionan mediante puentes de disulfuro para formar
una red de proteína extensa o polímera (Peña, 2003).
Los genes que controlan la síntesis de las subunidades de gluteninas de alto y bajo peso
molecular se encuentran localizados en los cromosomas del grupo 1 ( figura 7), en los loci
denominados Glu-1 y Glu-3 (Payne y col., 1980; Lawrence y Shepherd, 1981). Cada locus
Glu-1 contiene dos genes, que dan lugar a dos subunidades: una subunidad de mayor
tamaño, llamada “x” (de baja movilidad en geles SDS-PAGE y menor número de residuos
22
de cisteína), y otra menor, llamada “y” de mayor movilidad y mayor número de residuos
de cisteína (Payne y col., 1981).
Los genes que controlan la síntesis de las subunidades B y C de gluteninas de bajo peso
molecular fueron localizados por Jackson y col (1983) en el brazo corto de los cromosomas
del grupo 1. Como se mencionó anteriormente estos genes se encuentran junto a los genes
de las ω y γ-gliadinas, en los loci Gli-1 (Payne y col., 1984). Gupta y Shepherd, 1988
determinaron la mayor parte de las subunidades B de gluteninas de bajo peso molecular
son heredadas en grupo.
La calidad de un trigo es determinada por una serie de factores que inciden en ella, tales
como su genética, efectos climáticos o del ambiente (principalmente temperatura y déficit
hídrico) y manejo del cultivo. El uso de prácticas que favorezca el desarrollo y crecimiento
del cultivo como: fecha de siembra óptima, fertilización adecuada, buena condición
hídrica, control de enfermedades, malezas e insectos y otros, tendrán una asociación
directa con el rendimiento pero no así con su calidad.
Cada grupo posee sus propias composiciones bioquímicas en las fracciones proteicas,
por lo que no todas las variedades pueden adaptarse a los diferentes productos y procesos.
De acuerdo Brach, 2012 se pueden distinguir tres grandes grupos:
En conjunto, una sequía y estrés por altas temperaturas, producen una aceleración del
ciclo del cultivo y una disminución del rendimiento comprometiendo así la calidad. Por
otro lado, cuando el grano de trigo previo a la cosecha recibe agua lluvia, la absorbe, se
hincha, pero una vez que vuelve a secarse no recobra su tamaño original, lo que provoca
fracturas internas que disminuyen la densidad del grano, peso hectolitro, afectando así el
rendimiento molinero. (Brach 2012).
25
7.2.3 Secado artificial del grano: Cuando se requiera realizar el secado de grano,
operación que generalmente se realiza con flujos de aire caliente, la temperatura no deberá
exceder los 60°C (temperatura límite), de lo contrario se podría dañar a las proteínas
formadores de gluten. Además temperaturas superiores a estas, provocan efectos negativos
sobre la calidad industrial de las harinas.
26
Actualmente existe una Norma Chilena Oficial (NCh 1237 Of. 2000) de carácter
voluntaria que se estableció con el objetivo de dejar las bases al sector productivo,
respecto a los requisitos que debe cumplir el trigo harinero comercializado en el mercado
interno. En esta norma se establece que de acuerdo a las características físico-químicas del
trigo, serán clasificados en tres clases: fuerte, intermedio y suave, además se considerara su
valor de sedimentación y contenido de gluten húmedo en base a un 14% de humedad
(Cuadro9).
Además dentro de cada una de estas clases, y en forma independiente, los granos serán
clasificados de acuerdo a su calidad en grados: 1, 2 y 3. En donde se considera la cantidad
de unidades defectuosas (agorgojados, partidos, quebrados, chupados, dañados por calor,
helados, verdes o inmaduros, brotados y con puntas negras), las impurezas y el peso del
hectolitro.
27
Según el análisis de Fundación Chile la actual clasificación de los trigos en nuestro país
presenta limitaciones frente a las necesidades de clasificación de la industria nacional, y a
su vez en el nivel de especificación de los estándares de los principales oferentes
internacionales. En aquellos países un trigo denominado intermedio equivale a uno fuerte
en nuestro país, además en ellos existen un mayor número de categorías para satisfacer las
exigencias definidas (cuadro 10).
Los trigos fuertes permiten producir harina para panificación con piezas de gran
volumen, buena textura de la miga y propiedades de conservación. Se caracterizan por
tener un alto contenido de proteína. La harina de trigo fuerte puede admitir una proporción
de harina floja, así la pieza mantiene su gran volumen y buena estructura de la miga,
aunque lleve cierta proporción de harina floja; también es capaz de absorber y retener una
gran cantidad de agua (Montoya, 2010).
28
Los trigos suaves se caracterizan por su bajo contenido en proteína y solo se pueden
conseguir pequeños panes con miga gruesa y abierta. Son ideales para galletas y pastelería,
siendo inadecuados para panificación a menos que se mezclen con harina más fuertes.
Para cultivares de trigo panadero, cuando los valores de W superan los 300 son trigos
llamados correctores, ya que son utilizados en mezclas con trigos de inferior calidad. Los
trigos con W entre 250 y 300 son considerados para panificación directa (sin necesidad de
previa corrección o mezcla con otros). Valores menores a 200 no se recomiendan para
panificación o sólo en una muy baja proporción en mezclas (Fundación Chile, 2005).
29
Hasta ahora los avances efectuados han tenido como prioridad casi exclusivamente
mejorar el rendimiento de los genotipos tratados, dejando en un segundo plano las
características relacionadas con la calidad (García del Moral y cols., 2005). Esta
aproximación ha sido bastante eficaz para el aumento del rendimiento del trigo durante el
siglo XX (Rajaram, 2001). Sin embargo, aún queda por mejorar la calidad nutritiva del
grano. Para esto se ha buscado aumentar la proteína y los aminoácidos limitativos, lisina,
triptofano y metionina (Duffus & Slaugther1980) mediante el mejoramiento tradicional y
el uso de la biotecnología moderna.
Según Campos (1992), la biotecnología es una ciencia que aplica de manera integrada
la bioquímica, la genética, la microbiología y el cultivo de tejidos vegetales, con el fin de
identificar y manipular la información genética. Con la cual es posible incrementar la
variabilidad de una especie y aumentar la cantidad de características deseadas por el
mejorador.
Otra definición más completa es propuesta por Solís (2005) en que señala que los
marcadores moleculares corresponden a cualquier gen cuya expresión permite un efecto
cuantificable u observable (características fenotípicas), que además puede detectarse
fácilmente. Este tipo de marcadores pueden evaluarse desde que los individuos están en sus
primeros estadios de desarrollo, y se pueden aplicar usando a todo el individuo o sólo parte
de él.
Jobet et al., (2003) señalan que los marcadores moleculares permiten analizar los
efectos de mutaciones y de la deriva genética, entre otros aspectos. Y que por el contrario
de otras estrategias biotecnológicas como la transgénesis, cuyo objetivo principal es
generar variabilidad genética de forma dirigida, el objetivo fundamental de la aplicación de
33
Es preciso señalar que se habla de marcadores genéticos cuando se transmiten según las
leyes básicas de la herencia mendeliana, por lo que es importante destacar que no todos los
marcadores moleculares pueden considerarse como genéticos. Existen dos tipos de
marcadores moleculares: los marcadores bioquímicos y los marcadores de ADN (Solís y
Andrade, 2005).
Entre las ventajas que posee este tipo de marcadores moleculares se pueden mencionar;
costo relativamente bajo, accesible y no destructiva debido a que utiliza pequeñas
cantidades de material; gracias a su base genética codominante es posible visualizar la
expresión de ambos alelos en individuos haploides; son selectivamente neutrales y están
libres de efectos deletéreos (cuando los alelos tienen efectos negativos que imposibilitan la
reproducción del genotipo que los posee), efectos pleiotrópicos (cuando un gen controla la
expresión de más de un carácter en un individuo) y/o epistáticos (dominancia de un gen
sobre otro) (Solís y Andrade, 2005).
Los mismos autores señalan que las desventajas más significativas de estos marcadores
son el hecho de no permitir cubrir todo el genoma, ya que solo representan una estrecha
fracción del contenido genético, baja precisión de los datos obtenidos debido al
polimorfismo en el tejido de las isoenzimas y poseer polimorfismo ontogenético, lo cual
implica que los resultados obtenidos serán diferentes dependiendo de la edad de la planta
a la cual se le extrajo la muestra vegetal.
Según Jobet et al, 2001 un marcador basado en el ADN, se podría definir de manera
restringida como un segmento de ADN de un individuo, fácil de detectar y a menudo
anónimo, que está en estrecha asociación genética con alguna característica
agronómicamente importante y que puede utilizarse para identificar aquellos individuos
portadores de ese carácter.
Existen varios tipos de marcadores moleculares de ADN sin embargo se pueden dividir
ampliamente en tres clases, de acuerdo al método de su detección:
En trigo, las técnicas más empleadas han sido las basadas en RFLPs, RAPDs, SSRs y
AFLPs, cada uno posee ventajas y desventajas que se expresan en el cuadro 11.
36
Shah y col. (2000); Paul y col. (1998); Parker y col. (2002) basándose en la capacidad
de cada uno de estos marcadores, para detectar polimorfismos, llegaron a la conclusión de
que los RFLPs y los SSRs son los más efectivos. Sin embargo debido a las dificultades de
detección que implica el uso de RFLPs, la gran cantidad de ADN requerido y la
complejidad de la técnica, los SSRs son actualmente los marcadores más ampliamente
utilizados en la mejora genética del trigo (Langridge y col. 2001).
Los microsatélites son secuencias simples repetidas (Single Sequence Repeats) de entre
1 y 6 pares de bases dispersas por todo el genoma. Tal parece que son omnipresentes en
los organismos superiores, aunque su frecuencia varía entre las especies. Son abundantes y
muestran niveles más altos de polimorfismo que otros marcadores genéticos (Chambers y
MacAvoy 2000).
Devos y col. (1995) fueron los primeros en utilizar los microsatélites como marcadores
moleculares. Partiendo desde una base de datos, buscaron dos secuencias de microsatélites
y las convirtieron en marcadores de PCR específicos de genomio (segmento de ADN que
transporta los genes necesarios para la transposición) y con un elevado grado de variación.
Plaschke y col. (1995) demostraron que la distribución de los loci microsatélites en los
brazos de los cromosomas del trigo es aleatoria, siendo el genomio B el que presenta un
mayor número de ellos.
37
Sin embargo, la mayor desventaja con este método es que, cuanto más un QTL se
asocie un marcador, es menos probable que sea detectado. Esto se debe a que la
recombinación puede ocurrir entre el marcador y el QTL.
2) mapeo por intervalos simples: El método de mapeo por intervalos simples (SIM) hace
uso de mapas de ligamiento y análisis de intervalos entre pares adyacentes de marcadores
ligados a lo largo de los cromosomas de forma simultánea, en lugar de analizar marcadores
individuales. El uso de marcadores ligados para el análisis compensa para la
38
3) mapeo por intervalos compuestos: Este método combina el mapeo de intervalos con la
regresión lineal e incluye marcadores genéticos adicionales en el modelo estadístico,
además de un par adyacente de marcadores ligados para el mapeo de intervalos (Jansen y
Stam, 1994; Zeng, 1994). La principal ventaja del CIM es que es más preciso y eficaz en
comparación con el mapeo de QTL único y el análisis de mapeo por intervalos,
especialmente cuando están involucrados QTLs enlazados. (Utz y Melchinger, 1996).
Los marcadores se utilizan para realizar la selección por el carácter de interés y, aún
más importante, para seleccionar las plantas de modo tal de recuperar más rápidamente el
trasfondo genético del padre recurrente. Para entender mejor la importancia de este método
como así también su implementación, lo mejor es comenzar por analizar el método
convencional o tradicional de retrocruzas
Una línea pura (el padre recurrente, R) de muy buenas características agronómicas,
pero deficiente para un carácter, se cruza con un individuo que exhibe el carácter en
cuestión (individuo dador, D), y se obtienen descendientes F1. Estas plantas F1 se
retrocruzan con el progenitor R. La progenie obtenida se denomina “retrocruza 1” (BC1).
En esta generación BC1 se seleccionan las plantas que muestran el carácter de interés y se
retrocruzan con “R”, obteniéndose la “retrocruza 2” (BC2). Se repite de nuevo este proceso
de selección por el carácter y retrocruzamiento con el progenitor “R” hasta llegar a una
generación (usualmente la retrocruza 6, BC6) en la cual se han recuperado todas las
características del progenitor R, se seleccionan los individuos que presenten el carácter de
interés y se autofecundan. En la próxima generación (BC6F2) se seleccionan aquellas
plantas homocigóticas para los genes que gobiernan el carácter en cuestión y se
autofecundan de nuevo. De este modo, se ha obtenido la línea R original con el carácter del
dador incorporado (Levitus, et al. 2010).
40
Si para incorporar un carácter dentro del germoplasma del cultivo se tarda usualmente
6 a 7 generaciones, los marcadores moleculares permiten acortar esos plazos a 3
generaciones, por lo que el progreso genético se verá incrementado. Adicionalmente, los
marcadores permiten la introgresión de tales caracteres con un mínimo de incorporación de
genes provenientes del individuo dador, garantizando de ese modo, que no se reduzcan las
medias poblacionales para aquellos caracteres que no están relacionados con el gen
introducido. Este tipo de método de incorporación de variabilidad al germoplasma se de-
nomina “retrocruzas asistidas por marcadores moleculares” o, simplemente,
“conversiones” (MABC).
Para realizar una MABC se debe obtener la BC1 entre una línea recurrente y una línea
dadora del gen de interés, luego se extrae el ADN de cada segregante. En primer lugar, se
selecciona por el carácter de interés. Esta selección puede ser fenotípica o, más
comúnmente, mediante marcadores ligados al gen/es de interés (selección asistida por
marcadores). Se descartan todos los individuos que no presentan el/los alelos de interés y, a
partir del ADN de los restantes individuos, se procede a amplificar los marcadores para
todas las regiones del genoma para las cuales difieren los parentales D y R (o sea, para
todos los marcadores polimórficos entre las líneas D y R). Luego de leer los geles, se
calculan las similitudes genéticas de cada individuo segregante con respecto al padre
recurrente y se seleccionan aquel/aquellos individuos con los mayores porcentajes de
similitud. Esos individuos son los que se retrocruzan con el padre recurrente para obtener
la generación BC2 (Levitus, et al. 2010).
41
El análisis genético a parientes silvestres del trigo duro, los ha mostrado como
prometedores donantes de genes útiles para varios rasgos, incluyendo la resistencia a
enfermedades, tolerancia a la sequía, y la calidad de la proteína de grano (Blanco et al.,
2006). Específicamente un QTL asociado al contenido de proteína en grano ha sido
identificado en un antepasado silvestre del trigo duro (T. turgidum L. var. Dicoccoides)
(TIC), llamado QGpc.ndsu.6Bb, (Joppa et al., 1997), y se asigna como un locus
mendeliano sencillo designado como GPC-B1. Además el gen fue también asociado al
42
El alelo GPC-B1 para alto CPG fue originalmente identificado en el medio silvestre de
trigo espelta (Triticum turgidum ssp. Dicoccoides) adhesión FA15-3 (denominado DIC;
Avivi, 1978). Joppa y Cantrell (1990) desarrollaron líneas de sustitución de los
cromosomas DIC en el cultivar 'Langdon' (LDN) y mostraron que un locus de alta CPG
estaba presente en el cromosoma 6B. Usando líneas isogénicas recombinantes y un gran
número de repeticiones, Olmos et al. (2003) mapearon este QTL como un solo locus
mendeliano (designado GPC-B1) dentro de una región de 2,7 cM. Una más mapa preciso
fue producido por Distelfeld et al. (2004) donde saturó de marcadores la región genómica
QGpc.ndsu.6Bb, logrando ubicar el locus Gpc-6B1 en un intervalo de 0,3-cM flanqueado
por los marcadores de PCR Xucw79 y Xucw71. En la actualidad gracias a un marcador
PCR llamado “Xuhw89” la distancia se ha reduciado a 0,1 cM del gen GPC-B1.
.
El alelo GPC-B1 ha sido descrito como un gen que aumenta el contenido de proteína
en grano tanto para el trigo tetraploide como hexaploide. Los resultados
preliminares sugieren que en diferentes orígenes este gen tiene ninguno o mínimos efectos
43
En los años 2006 y 2007 en Pullman, estado de Washington, Estados Unidos. Se evaluó
el comportamiento del alelo GPC-B1, obtenido del cultivar de trigo Glupro, en un en trigo
duro-rojo de primavera, cultivar Scarlett y en un trigo rojo de primavera cultivar Tara-
2002. Por medio de retrocruzamientos y con la ayuda de marcadores moleculares para
confirmar la presencia del gen en las líneas desarrolladas, se logró obtener líneas con la
genética deseada. El diseño de campo incluía, una línea con la presencia del alelo GPC-
B1, un retrocruzamiento sin GPC-B1 y un tratamiento control, con 3 repeticiones para
cada cultivar mencionado. Se evaluaron parámetros relacionados a la senescencia, altura de
la planta, rendimiento de grano, contenido de proteína en grano, peso hectólitro, peso de
mil granos y análisis de minerales (Mg, Ca, Fe, Cu y Zn).
Resultados:
Senescencia: en todos los ensayos las líneas Scarlett con y sin GPC-B1 no presentaron
diferencias en relación al tiempo de senescencia. Las líneas Tara-2002, tampoco tuvieron
distintos valores en la tasa de senescencia para el año 2006. Sin embargo, en el año 2007
las líneas con el alelo GPC-B1 cuantificaron un adelanto de 1,8 días (p = 0,027) en relación
al ensayo de líneas sin el alelo estudiado.
Concentración de proteína en grano: En el año 2006 y 2007 los ensayos de líneas Scarlett
que incluían el gen GPC-B1 no presentaron diferencia significativa en el CPG en relación a
44
las líneas que no presentaban el mismo gen. En 2006, líneas Tara-2002 con el alelo GPC-
B1 presentaron valores promedio de 5 g/kg más de proteína que las líneas que no incluían
el gen. Sin embargo, esta respuesta no fue la misma en 2007, donde ambas líneas
obtuvieron el mismo valor en el CPG.
Contenido de minerales: En el año 2007, los ensayos de líneas Scarlett con el alelo GPC-
B1, tenían concentraciones de calcio significativamente mayor (8%), con respecto a líneas
que no poseían el mismo alelo. En 2006 y 2007, líneas Scarlett que presentaban el alelo
GPC-B1 obtuvieron un 27% y 38% menos hierro en el grano, respectivamente, que
aquellos sin el alelo. Por otro lado no hubo diferencias significativas en las concentraciones
de magnesio, cobre o zinc detectadas en ambos años, para las líneas Scarlett o Tara- 2002.
Los resultados de los ensayos de campo que aquí se presentan se diferencian de otros
informes donde el alelo GPC-B1, manifiesta un envejecimiento más rápido y un mayor
aporte en el contenido de proteína, esto es explicado por los autores debido a las
condiciones agroclimáticas presentes en esa localidad.
45
Resultados en el contenido de proteína: los valores promedios de todos los ensayos en las 3
localidades (cuadro 12) señalan que las líneas que contenían a GPC-B1 presentaron
diferencias en los rasgos evaluados incluyendo el CPG, con algunas excepciones. Por el
contraste, el rendimiento de grano no tuvo un cambio significativo. Estos datos
evidencian que el contenido de proteína en progenies con GPC-B1, fue mayor que en los
padres que carecen de GPC- B1, y sugiere, además, que no hay pérdida significativa de
rendimiento debido al aumento en el contenido de proteínas.
Por otro lado en el análisis individual, se obtuvieron un total de siete progenies con un
aumento significativamente mayor en el CPG (14,83 a 17,85%) en relación a los
genotipos de padres receptores y que además no tuvieron ninguna pérdida en el
rendimiento.
46
Resultados:
Contenido de proteína en la harina (CPH): en los padres recurrentes el valor promedió del
CPH fue 114,2 g k-1, y varió de 105, g k-1 en el cv. Anza a 121.7 g k-1 en el UC1041. Las
pérdidas de proteínas debido al proceso de molienda (CPG e CPH) fueron similares entre
las líneas con GPC-B1 y el control, con pérdidas medias de 18,2 y 16,6 g k-1,
respectivamente. Las líneas que llevan el alelo GPC-B1 promediaron de 4,9 g k-1 más
CPH que el control, pero las diferencias no fueron significativas (p = 0,14). Cuando los
48
datos se analizaron por cultivar, todos los genotipos GPC-B1 mostraron mayor CPH que su
control aunque sólo en el cv. Anza mostró un aumento significativo (p = 0,014). La línea
isogénica GPC-B1 del cv. RSI5, que tuvo el mayor incremento CPG entre los genotipos,
también mostró el mayor incremento en el CPH en relación con el control, aunque esta
diferencia no fue significativa. Esta falta de significancia se explica debido al mayor
coeficiente de variación obtenido para CPH con relación a la del CPG.
Absorción de agua: El aumento de la CPG y CPH asociado con la introgresión del gen
GPC-B1 fue acompañado de un aumento significativo en la absorción de agua, un rasgo
conocido por ser altamente correlacionado con el CPG (Souza et al., 2004). El incremento
medio de la absorción de agua se registró en 15 g k-1 que fue altamente significativa
(P<0,01) para ambos tipos de absorción AAM (cantidad de agua absorbida por una
cantidad estándar de harina para hacer la masa de consistencia adecuada) y AAP (cantidad
de agua absorbida por una fórmula de pan completo al hacer la masa de consistencia
adecuada). Los análisis por genotipo mostraron aumentos consistentes en la absorción de
agua asociada con la introgresión GPC-B1 en la mayoría de ellos. Todas las diferencias
fueron significativas (P <0,05) con la excepción de los cv. Atila, que mostraron un
aumento no significativo (p = 0,06). Del mismo modo, la AAP fue significativamente (P
<0,05) más alta en todas las líneas con GPC-B1 excepto UC1037 y UC104. Los aumentos
en la AAM asociados con el alelo GPC-B1 funcional variaron de de 6,8 g k-1 en la línea de
cría UC1041 a 27,7 g k-1 en el cv. RSI, similares a los valores observados en la AAP.
Peso de grano: Las líneas con GPC-B1mostraron una disminución significativa (P <0,01),
en el peso de grano con relación al control. Los genotipos que fueron afectados más
consistentemente por la introgresión GPC-B1 fueron UC1037, UC1041 y el cv. Yecora
Rojo. La introgresión GPC-B1 no tuvo ningún efecto significativo en la dureza del grano.
Estos resultados son similares a los reportados en estudios previos por Mesfin et al.
(2000) donde sus resultados mostraron aumentos CPG que van desde 9,6 a 11,5 g / kg de
trigo en tres variedades hexaploides.
hierro y manganeso desde las hojas a los granos, además de su efecto sobre la senescencia
temprana de los tejidos verdes.
Con el objetivo de validar los efectos señalados del gen Gpc-B1, en el año 2005 en la
región de La Araucanía, Chile se inicio un proyecto bajo el alero del instituto nacional de
investigación agropecuaria (INIA), centro de investigación Carillanca, este trabajo se
realizó bajo las condiciones de alta productividad de las zonas centro-sur y sur de Chile. La
introgresión del gen en trigos elite se llevo a cabo mediante retrocruzas asistidas por
marcadores (MA-BC) y genotipificación gráfica (GG). Para estos efectos, se desarrollaron
poblaciones de retrocruzas entre la línea donante Yecora Rojo-Gpc-B1 y diversos
cultivares. La selección de individuos portadores del gen se realizó en base a marcadores
ligados a 0,1 cM del gen, y la recuperación del genoma elite se monitoreó mediante el
análisis de 100 microsatélites polimórficos distribuidos a intervalos aproximados de 20
cM, en los 21 grupos de ligamiento.
En Canadá, tres cultivares de trigo duro rojo de primavera (HRS) que contenían el alelo
del gen deseable GPC-B1 fueron desarrollados y puestos en libertad para el cultivo
comercial: „Lillian‟ [desarrollado conjuntamente por el Centro de Investigación de
Cereales (CRC ) y Agriculture and Agri-Food Canada (AAFC), Winnipeg y el Centro de
Investigación Agrícola Prairie Semiárido (SPARC), Swift Current, Canadá] con un rango
de CPG desde 13,4% a 15,6% y con un rendimiento entre 2122-5042 kg / ha. (DePauw et
at, 2005). „Somerset‟ (desarrollado por CRC y AAFC, Winnipeg, Canadá) con 16,1% de
CPG (1% más alto que los cultivares de control) y con un rendimiento de grano entre
3.199 a 4.190 kg / ha (Fox y col. 2006). „Burnside‟ (desarrollado por CRC y AAFC,
Winnipeg) con 14,4% GPC (GPC superior de verificación cultivares) y rendimiento de
grano que va desde 2910 hasta 3950 kg / ha (Humphreys et al. 2010).
11.5 Mecanismo propuesto para los efectos fenotípicos del locus GPC-B1
Otro posible mecanismo de explicación es a través del efecto del locus GPC-B1 en los
procesos relacionados con la senescencia de los tejidos verdes expuestos por Uauy et al.
(2006), estos procesos podrían ser influenciados por la represión de los genes de limpieza y
activación de genes relacionados con la degradación del cloroplasto. En estos procesos se
podrían producir niveles más altos de nutrientes, que están disponibles para la
removilización de los tejidos seniles, que no están siendo utilizados y, como consecuencia
se obtendría una acumulación de minerales en los granos maduros.
12 CONCLUSIONES
2. El aumento del contenido de proteína en grano mediante la introgresión del alelo GPC-
B1 parece ser una alternativa viable para mejorar la competitividad de trigos panaderos sin
comprometer el rendimiento. Sin embargo, y a pesar de la existencia de cultivares
comerciales con el gen en cuestión, aun está en duda si no compromete otros parámetros
asociados al rendimiento del cultivo.
4. Debido a que la expresión del alelo GPC-B1 depende en gran medida de las
condiciones ambientales y la base genética de los padres receptores, existen cultivares que
presentaran una mayor limitación para manifestar los efectos mencionados, esta condición
se verá mayormente agravada en regiones con estaciones de crecimiento cortas.
13 RESUMEN
14 LITERATURA CITADA
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