UN CRISTIANISMO DEFINIDO: PARTE I:
¿JERUSALEN O BABILONIA? ¿LUZ O TINIEBLAS? ¿BIEN O MAL?
Jorge L. Peralta
Cada vez aparece más borroso el concepto claro de lo bueno y lo malo, del bien y del mal, de lo que es luz y
de lo que es tiniebla. Vivimos en un mundo donde las tinieblas reinan, “ casi” por completo. Es terriblemente
palpable que estamos viviendo en tiempos donde sobreabundan las filosofías y huecas sutilezas que están
fundadas y arraigadas en las tradiciones de los hombres y que armonizan más con los rudimentos y prácticas
del mundo que con los principios de la palabra de Dios.
El estado amorfo y confuso en que se encuentra el “cristianismo” es alarmante y triste. Ya se puede escuchar
hablar de:
Striptease “cristiano”
Homosexuales “cristianos”
Pornografía “cristiana”
Modelos “cristianas”
Discotecas “cristianas” (cristotecas)
Políticos “cristianos”
Música Rock “cristiana”
Ministros “cristianos” homosexuales
Ministras “cristianas” lesbianas
El espiritismo y conceptos paganos dentro del mundo cristiano:
Benny Hinn: Cristianismo en Crisis pág.114:
“Yo soy un ´pequeño mesías´ que anda sobre la tierra”.
“No me diga que usted tiene a Jesús. Usted es todo lo que Él era y todo lo que Él es y será siempre…...No
diga, “Yo tengo. Diga, “YO SOY, YO SOY, YO SOY, YO SOY, YO SOY.”
Kennet Copeland: Cristianismo en Crisis pág.313:
“La razón de Dios para crear a Adán fue su deseo de reproducirse a Sí mismo … El no fue casi como Dios, el
no fue parecido a Dios. Ni aún, fue él subordinado a Dios”.
Kennet Copeland: Cristianismo en Crisis pág.314:
“Tu no tienes un dios en ti, tú eres uno ”.
Kennet Copeland: Cristianismo en Crisis pág. 143:
“[Adán] fue la copia, parecido exactamente a [Dios]. Si usted colocara a Adán junto a Dios, los dos
parecerían idénticos. Y si usted pusiera a Jesús y a Adán lado a lado, ambos se verían exactamente iguales”.
Kenneth Hagin: Cristianismo en Crisis pág.313:
“El hombre fue creado en términos de igualdad con Dios, y ninguna conciencia de inferioridad… Dios nos ha
hecho tan parecidos a El como le fue posible … El nos hizo la misma clase de ser que es El … El hombre vive
en el dominio de Dios. El vive en términos iguales con Dios … (El que cree es llamado Cristo … Eso es lo
que somos … nosotros somos Cristo).
Esta lista solo es representativa. Estamos viendo tan solo la punta del Iceberg. En la profundidad la
situación es mucho más espantosa y terrible. Bien enseña la palabra de Dios:
“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz;
que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isa.5:20)
Este es el mejor y más perfeccionado plan de Satanás: la mezcla. Es su última estrategia contra la verdad.
El sabe por largos siglos de experiencia que la verdad mezclada con el error es mucho mas imperceptible y
poderoso para engañar. Por eso la palabra de Dios nos aconseja ejercitar nuestros “sentidos” espirituales
para poder discernir el bien del mal. Hebreos 5:12-14 nos dice:
“Porque debiendo ser ya maestros, por causa del tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva enseñar
cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad
de leche, y no de alimento sólido.
i
Y todo el que participa de la leche es inhábil en la palabra de la justicia, porque es niño; mas el alimento
sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el
discernimiento del bien y el mal”.
MENSAJES SELECTOS TOMO 1 Pág.17
LA INSPIRACIÓN DE LOS ESCRITORES PROFÉTICOS
LA INSPIRACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS (1888):
“VIVIMOS en un tiempo cuando con toda justicia puede preguntarse: "Cuando venga el Hijo del hombre,
¿hallará fe en la tierra?" (Luc. 18: 8).
Oscuridad espiritual ha cubierto la tierra y densas tinieblas a las gentes. Hay escepticismo e incredulidad en
muchas iglesias en cuanto a la interpretación de las Escrituras.
Muchos, muchísimos, ponen en duda la veracidad y verdad de las Escrituras. El razonamiento humano y las
imaginaciones del corazón humano están socavando la inspiración de la Palabra de Dios, y lo que debiera
darse por sentado está rodeado con una nube de misticismo. Nada es claro, nítido e inamovible. Esta es una
de las señales distintivas de los últimos días”.
La misma palabra de Dios nos dice: “Mirad que nadie os lleve cautivos por medio de filosofías y vanas
sutilezas, conforme a la tradición de hombres, conforme a los principios elementales del mundo, y no
conforme a Cristo.” (Col.2:8 RV60).
El libro “El Servicio Cristiano pág. 57-58 la mensajera del señor escribió:
“Los principios celestiales que distinguen a los que son uno con Cristo de los que son uno con el mundo, ya
casi no se pueden distinguir. Los profesos seguidores de Cristo no son más un pueblo separado y peculiar. La
línea de demarcación es borrosa. El pueblo se está subordinando al mundo, a sus prácticas, a sus
costumbres, a su egoísmo”.
Esta es la triste realidad de la mayoría de los que profesan ser cristianos. Pero “basados en la palabra de
Dios no debemos aceptar, promover ni predicar “lo indefinido”, “confuso”, “inseguro” o “dudoso”. Debemos
definir los espacios entre lo bueno y lo malo, mantener límites claros, vistas transparentes, sonidos definidos,
palabras inconfundibles, vidas que transmitan una sola señal: El bien; mentes que propaguen una sola onda:
La luz, un solo mensaje basado –únicamente- en la palabra de Dios: La Biblia. No debemos transitar por
áreas grises que, mas que evitar llevarnos a los extremos y ayudarnos a mantener el equilibrio, son una
mezcla babilónica del bien y del mal, de la luz y las tinieblas. O somos luz (Mat. 5:14), o somos tinieblas
(Efe.5:8). Examinémonos a nosotros mismos (1 Co.13:5) a la luz de la palabra de Dios (Sal.119:105; Isa.5:20;
8:20). Miremos detenidamente nuestros pasos (Jun.12:35) con la visión del Espíritu (1 Cor. 2:14).
Necesitamos estar convencidos de lo que vemos: Luz o Tinieblas (Luc.11:34-36) y estar “totalmente” seguros
en lo que y en quien hemos creído (1 Tim.1:12).
La “inseguridad” en las cosas espirituales seguramente nos llevara, al final –tarde o temprano- a la apostasía
(2 Tes.2:3-4); que, más que apartarse de la verdad (Jun.17:17; 14:6), es una mezcla “consciente” de lo bueno
y lo malo; la luz y las tinieblas. Mantén la distancia; no te quedes en medio, en una zona de inseguridad;
mantenerte en un estado “neutral” es peligroso. Decide de qué lado quieres estar y mantente firme. En estos
días finales y tiempos peligrosos (1 Tim.4:1) de apostasía y confusión el seño exige DECISION (Jos.24:15; 1
Rey.18:21). ¿De que lado estas? Escoge vivir en las tinieblas o…mejor, experimenta el poder de la luz
(Jun.8:12). Toma la decisión de vivir en la luz (Efe.5:8). Vístete con la luz (Rom.13:12-14) para siempre, por la
eternidad (Apo.21:23; 22:5). Pero no te quedes “en medio”; toma una decisión. Dios aborrece un cristianismo
que enseñe en teoría y practica la confusión, la indecisión, la mezcla, lo indefinido, la tibieza espiritual
(Apo.3:16); el se sentiría menos herido si le dijéramos “no y no” que “si y no” (Mat.5:37). Nuestra única
seguridad de salir de un estilo de vida “babilónico”; confuso, indefinido (ni buenos cristianos, ni buenos
mundanos); de terminar con un cristianismo genérico; de segunda clase, “un cristianismo gris” (ni blanco, ni
negro); nuestra única esperanza es: apartarnos de las tinieblas y el mal -en todas sus formas y en cualquier
grado; y acercarnos a la luz y al bien. Lo único que puede vencer el mal es el bien (Rom.12:21).
La única manera de resistir el mal es haciendo el bien (Sal.34:14; 37:27). Lo único que puede disipar las
tinieblas es la luz (Gen.1:1-3). La oscuridad es ausencia de luz. Hay tinieblas cuando no hay luz (Jun.1:5).
Jesús es la luz (Jun.8:12).
Vencer las tinieblas y el mal solo es posible aceptando la fuente de la luz y del bien (Jun.1:8-9; San.1:17) en
nuestras vidas, en nuestras mentes: CRISTO!!
ii
Hay una recompensa final para el cristiano definido, decidido y determinado a vivir en la luz de Jesús y dejar
que brille su luz sobre otros. (Mat.5:16). Aquel cuya vida fue transparente y practico los principios del reino de
los cielos vivirá como ciudadano en la capital del universo “La Nueva Jerusalén”, la ciudad de la paz eterna,
de la verdad, de la gloria por que prefirió morir antes que vivir en la “Nueva Babilonia”, la ciudad de la
confusión eterna, de la mentira, de la tiniebla. Los verdaderos cristianos, los seguidores del Mesías, del
Cristo, le verán en toda su gloria; vivirán con él y reflejaran su gloria por toda la eternidad (Dan.12:3).
Necesitamos precisar conceptos, definir posiciones, hacer decisiones, tomar posturas. Pero lo que no
podemos hacer es quedarnos en medio, en un peligroso e imaginario estado “neutral”. Jesús dijo: “El que no
es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mat.12:30) . Dios llama a sus hijos a una
“decisión”. El profeta Elías llamó al apóstata Israel a decidirse: “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo:
¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos
de él. Y el pueblo no respondió palabra” (1 Rey. 18:21). El pueblo no respondió palabra porque, aunque en la
práctica servían a Baal, en sus mentes “todavía” había cierta indecisión. Muchos cristianos se sienten
cómodos y seguros intentando servir a dos señores pero en los asuntos espirituales estos es sencillamente
imposible. En su discurso de despedida al pueblo de Israel Josué, ya muy anciano les dirigió las siguientes
palabras:
“Esforzaos pues mucho a guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin
apartaros de ello ni a derecha ni a izquierda; para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado
con vosotros, no hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos:
Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis, como habéis hecho hasta hoy… Porque si os apartareis, y os uniereis a
lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, y
entrareis a ellas, y ellas a vosotros; sabed que Jehová vuestro Dios no echará más estas naciones delante de
vosotros; antes os serán por lazo, y por tropiezo, y por azote para vuestros costados, y por espinas para
vuestros ojos, hasta tanto que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado” (Jos.23:6-
8, 12-13).
“Ahora pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de en medio los dioses a los
cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a
Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron
al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a
Jehová” (Jos.24:14-15).
Vivir un cristianismo definido en un mundo cada vez más confuso y “babilónico” es un gran desafío que
solo es posible cumplir sometiéndonos a la palabra de Dios y siendo fortalecidos con el poder de su Espíritu.
De nosotros se debe decir lo que el mismo Jesús dijo de Natanael: “Jesús viendo que Natanael venía hacia Él,
dijo de él: He aquí un verdadero israelita en el cual no hay engaño” (Jun.1:47). El mundo necesita ver más
“personas” como Cristo.
La serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero (Apo.12:9) tiene el
mundo bajo su poder (1 Jn.5:19). Pero no importa que el “engañe a los habitantes de la tierra” (Apo.13:14) y
que “todas las naciones hayan sido y estén siendo engañadas por sus mentiras” (Apo.18:23), el señor nos
advierte para que no seamos engañados por la serpiente (2 Cor.2:11). No importa que Satanás use “hombres
que emplean con astucia las artimañas del error” (Efe.4:14) y que “muchos engañadores hayan salido por el
mundo (2 Jun.1:7) al final, estos engañadores, serán mortalmente engañados (2 Tim.3:13) para su eterna
perdición, y el mismo Satanás dejará de engañar para siempre (Apo.20:3,8-10).
No importa que el mal se camufle y se vista del bien y que la luz parezca estar revestida de oscuridad. No
importa que donde abunda la gracia, parezca que sobreabunde el pecado, finalmente y para siempre: el mal
será vencido. Lo único que puede y vencerá finalmente el mal es el bien”. (Rom.12:21).
COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA TOMO 7 PÁG.907 (E.G.WHITE):
“A medida que nos acerquemos al fin del tiempo la mentira estará tan mezclada con la verdad que solamente
aquellos que sean guiados por el Espíritu Santo podrán distinguir la verdad del error”.
iii