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Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Universidad del Perú. Decana de América


Facultad de Letras y Ciencias Humanas
Escuela Profesional de Arte

Música electrónica experimental y tecnología musical


en el Perú (siglo XXI)

TESIS
Para optar el Título Profesional de Licenciado en Arte

AUTOR
Pedro Rolando APOLO VALDIVIA

ASESOR
Dra. Nanda LEONARDINI HERANE

Lima, Perú

2018
ÍNDICE DE CONTENIDO

Pág.

RESUMEN 5
INTRODUCCIÓN 6

CAPÍTULO I ANTECEDENTES DE LA MÚSICA PERUANA REALIZADA


CON MEDIOS ELECTRÓNICOS
1.1 Albores de la electroacústica 20
1.2 El nuevo folclore académico 28

CAPÍTULO II ENSAYO Y ERROR: DEL PRAGMATISMO AL RUIDISMO


2.1 Neoliberalismo y nuevos medios 38
2.2 Globalización y rebose tecnológico 46
2.3 Del tropel al troquel: la embestida de los sellos independientes 50
2.4 Arte sonoro en el Perú 55

CAPÍTULO III RESISTENCIA Y APROPIACIÓN TECNOLOGICA MUSICAL


3.1 Reciclaje electrónico 70
3.2 Lutería electrónica 75
3.3 Diseño de Instrumentos musicales de código abierto 78

CAPÍTULO IV ARTE, TECNOLOGÍA Y EDUCACIÓN


4.1 Cultura libre y derechos de autor 91
4.2 Distribución de contenidos y procesos de formación alternativos 97
4.3 Tecnología en la educación artística y arte en la educación
tecnológica 102

CONCLUSIONES 107

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 109


ANEXOS

1 Conexión de temas de estudio 120


2 Antecedentes de la experimentación electrónica peruana 121
3 Tecnología musical en el siglo XXI 122
4 Licencias de software y hardware 123
5 Propiedad intelectual en el Perú 124
6 Principales medios de distribución de contenidos por internet 125
7 Glosario tecnológico-musical 126
A mis padres:
Pedro Alfonso Apolo Talavera y Rosa Esther Valdivia Sánchez,
de cuya voluntad y abnegación intento aprender cada día.
RESUMEN

La presente tesis analiza la música electrónica experimental y su

tecnología, estilo que ha propugnado bajo su particular necesidad de existir la

cristalización de inusitados proyectos sonoros potenciados con el uso de

herramientas y nuevos medios extendidos en el siglo XXI. La investigación ha

sido organizada en cuatro capítulos, en los cuales se aborda y revela el ímpetu

de una comunidad independiente generadora de una serie de acciones

comprometidas con su entorno, a través de la organización de conciertos,

ponencias y talleres, la producción musical y la manufactura de nuevos

instrumentos. La finalidad del estudio es interrelacionar inventiva, amalgama

tecnológica y nuevos arquetipos educativos, elementos de una polifonía que

resuena alrededor de un oficio que muestra hoy rozagante un modesto pero

significativo legado a la historia del arte peruano.


INTRODUCCIÓN

En enero de 2017 curamos un recopilatorio de música electrónica

experimental contemporánea de Perú para el sello independiente Bifronte

Records de la ciudad de Morelia, México, en cuyo colectivo artístico venimos

trabajando desde el año 2016 a la fecha. El compilado tituló Tarinakuy:

Electrónica simultánea - compilado peruano y fue publicado tanto de manera

física, como por el bandcamp del sello para su descarga gratuita.

Tarinakuy es una expresión quechua que significa “encontrarse entre

quienes se buscan”, y esta fue principalmente la idea que nos motivó a organizar

dicho acopio. El objetivo primordial de coordinar esta selección fue convocar la

mayor cantidad de proyectos musicales englobados dentro de la categoría de

electrónica-experimental, e indagar en el quehacer actual de proyectos sonoros

peruanos identificados en esta línea; para ello tuvimos en cuenta aquellos actos

que ya referían a cierta trayectoria artística —consolidada a través de años, e

inclusive décadas de actividad—, así como nos propusimos conocer nuevas

propuestas gestadas aproximadamente en este último lustro.

Emprendida la tarea logística se estableció el intercambio con los músicos

a través de internet, lo cual fue propicio como medio de enlace, ya que durante

ese periodo nos encontrábamos en la ciudad de Morelia cursando el diplomado

de Creación Sonora con Nuevas Tecnologías del Centro Mexicano para la

Música y las Artes Sonoras (CMMAS). De este modo, iniciamos el contacto con

colegas y amigos, con quienes mantuvimos una comunicación fluida durante

aproximadamente los tres últimos meses del año 2016, en los que se recepcionó
7

las piezas musicales y documentos de cada artista que participó en esta

convocatoria.

El compendio del disco virtual contó con treinta y nueve temas musicales

producto de la diversidad de estilos electrónicos propuestos, lo que reafirmó

palpablemente una escena que se ha mantenido vigente a través de los años,

aunque de forma intermitente y autogestionada.

Con motivo de este ejercicio curatorial nos intrigó conocer más acerca de

los instrumentos y herramientas tecnológicas que los músicos participantes en

el compilatorio utilizaron para la hechura de sus composiciones presentadas. De

la misma forma, esta antología, nos llevó también a repensar en nuestro propio

trabajo como artista sonoro, lo concerniente al arribo de procesos disruptivos-

tecnológicos en la escena local, así como la revisión de diversas actividades en

las cuales hemos participado alrededor de estos últimos quince años, tales como

conciertos, ponencias y talleres enfocados a las artes electrónicas, área en la

que impartimos cursos relacionados a la tecnología musical basados en la

exploración de software y hardware libre utilizados en nuestras realizaciones y

exposiciones.

Ha sido importante además repasar la etapa de aprendizaje previa en los

colectivos sonoros en los cuales hemos concurrido, como Aloardi (2003-2009) y

Triac (2007–2010), ambas agrupaciones artísticas desarrolladas en Lima, Perú,

y cómo esta experiencia impulsó el crecimiento de una práctica independiente

que incluyó diversos temas como: el arreglo de eventos, planteamiento de

proyectos en espacios institucionales, producción musical, radio por internet,


8

manufactura de instrumentos electrónicos, entre otras actividades relacionadas

al trabajo con sonido.

En lo personal, consideramos que es el momento idóneo para hacer una

revisión de todo este bagaje de conocimiento que ha sido importante en nuestro

adiestramiento alternativo (no académico), y como aplicamos actualmente este

saber en la enseñanza.

Otra etapa que consideramos esencial como parte de este proceso de

aprendizaje, es nuestro discurrir como docente en el Instituto de Artes Visuales

Edith Sachs (2012-2015), y en la Universidad de Ingeniería y Tecnología UTEC

(2013-2015), labores que nos llevaron a plantear de forma experimental una

simbiosis de contenido basada en la propia formación académica como

historiador de arte, y la adquirida fuera de las aulas, cuyo punto de confluencia

se concretó en el encuentro de nuestras actividades como artista sonoro.

Esta metamorfosis implicó analizar la permuta y concurrencia de espacios

independientes e institucionales, el planteamiento de proyectos de aprendizaje y

enseñanza que involucran a comunidades que fomentan la cultura de

información libre, y finalmente, los procedimientos adaptados a la trasmisión de

este conocimiento hacia ambientes académicos, con variadas dinámicas

utilizadas en torno a grupos de distinto interés y background.

En el Instituto de Artes Visuales Edith Sachs, propusimos diversos cursos

de electrónica creativa dirigidos a artistas plásticos, y en la Universidad UTEC,

preparamos un curso de Arte y Tecnología esencialmente para estudiantes de

carreras de ingeniería Química, Energía, Industrial, Electrónica y Mecánica.


9

El objetivo principal en el presente estudio es desvelar la importancia de

la masificación de los medios tecnológicos en el impulso de la música electrónica

experimental peruana en el siglo XXI, y precisar de qué manera la práctica de la

cultura libre ha posibilitado en el arte nuevas brechas educativas en un Perú

inmerso en la era digital; para ello, nos centraremos en esclarecer el rol que ha

cumplido la experimentación sonora local, y cómo ha evolucionado una de las

expresiones artísticas pioneras en el uso de recursos y equipamiento técnico que

ha empleado en su trayectoria.

Establecer las causas que han desencadenado una serie de propuestas

sonoras electrónicas experimentales en el Perú nos permitirá hurgar en el

contexto político, social, económico y cultural en el que los avances tecnológicos

han hecho posible el surgimiento de propuestas musicales de avanzada.

Asimismo, será clave en el estudio considerar y entender el real alcance

de la usanza de software y hardware sin restricciones de licencia, ya que el

vínculo entre el aprovechamiento de novedosas técnicas pedagógicas basadas

en la cultura libre y su empleo en la enseñanza de la educación artística, nos

proporcionará nuevas perspectivas a debatir sobre un fenómeno musical que ha

reclamado —con justa razón— un lugar dentro de las expresiones de arte de

este milenio.

El motivo por el cual abordamos el tema de la tecnología musical, se debe

al hecho de estar involucrado —como artista sonoro y educador— en la escena

de la música electrónica experimental peruana durante esta última década y

media, lo cual abarca gran parte del periodo de estudio. Esta circunstancia, nos

ha permitido acercarnos a ojo de lupa en el meollo de la problemática planteada,


10

con la seriedad y certeza de poder observarla y analizarla bajo el lente de la

experiencia personal.

Imbuirnos en las actividades asociadas a esta movida cultural —o

anticultural, según el flanco educativo desde donde se le observe—, nos permite

trazar una sucesión de hechos no solo artísticos, sino que también nos

proporciona el basamento necesario para escudriñar en los factores

relacionados al entorno en el cual surgieron dichas propuestas. Entender este

contexto es imprescindible para esclarecer el momento y las circunstancias bajo

las cuales surgió un tipo de tendencia o expresión artística que tiene como

añadido el usufructo y en algunos casos la invención de la tecnología que la

acompaña.

Debido a que el objeto de estudio trata de un fenómeno relativamente

nuevo (de poco menos de dos décadas), existe una escasa documentación

sobre el tema; no obstante, lo que podría ser una gran limitante se ha convertido

en un factor adicional que nos ha impulsado a emprender dicha tarea, ya que al

estar involucrado de manera directa en la escena del arte sonoro, la propia

experiencia nos ha permitido contar con fuentes de primera mano.

Actualmente, en el ámbito oficial se emplea el término de “arte sonoro”

para referirnos a toda aquella experiencia que involucra el trabajo con sonido,

pero, que a su vez, se encuentra fuera de los márgenes tradicionales de los

conceptos utilizados para la composición musical.

En su artículo ¿Qué es el arte sonoro? (2008), el compositor y artista

sonoro mexicano Manuel Rocha Iturbide considera en este campo a la poesía

sonora, acciones sonoras, radio arte, obras de arte conceptual que utilizan
11

sonido; así como también a la música electroacústica y a la música experimental,

añadiéndole de manera personal otras manifestaciones como la escultura

sonora, la instalación sonora, el performance sonoro, etc.

Esta sugestiva visión de Rocha, que incluye múltiples técnicas para el

trabajo con sonido, nos lleva inevitablemente a situar la música electrónica

experimental dentro de este universo sonoro, y a su vez, plantear la inevitable

pregunta: ¿Cuándo y cómo empezó el arte sonoro en el Perú?

Si nos referimos estrictamente al término, este se ha manifestado como

consecuencia del aprovechamiento musical de los recursos tecnológicos que ha

traído el siglo XXI en nuestro país; sin embargo, es importante mencionar que

los antecedentes en la experimentación sonora en el Perú se remontan a los días

de la novel prole de compositores del Conservatorio Nacional de Música,

alrededor de la década del sesenta del siglo XX.

Compositores como Edgar Valcárcel, César Bolaños, Celso Garrido-

Lecca, Enrique Iturriaga, Leopoldo La Rosa y Francisco Pulgar Vidal, aportaron

al panorama musical local mediante la inclusión de nuevos recursos asimilados

de las vanguardias europeas, como el serialismo, la aleatoriedad, la música

concreta, la música electroacústica y la música electrónica.

Precisamente, el compositor, profesor, y académico alemán Rodolfo

Holzmann —quien fuera mentor de los compositores mencionados—, había

referido al compositor norteamericano John Cage en su artículo: A propósito de

John Cage (1971), en el cual deliberó sobre la experimentación musical y criticó

la falta de personalidad a la que se puede llegar por el empleo tecnológico en el

proceso compositivo. En este análisis, Holzmann pone en cuestionamiento la


12

trascendencia artística, en una sociedad tecnológica donde los avances

científicos marcan el compás de la imaginación.

Asimismo, el compositor Enrique Pinilla, quien trabajó en el campo del

folclore, la electroacústica y el cine, escribió un artículo referido al tema titulado:

La improvisación y el arte aleatorio (1980), donde con un enfoque descriptivo,

nos explica las posibilidades de estos lenguajes musicales, que tuvieron a John

Cage como su máximo representante en Norteamérica.

Otro aporte significativo de Pinilla es su artículo: La música en el Perú

(1980), escrito donde elabora una amplia recopilación de autores de música

académica del siglo XX; y aunque en esta búsqueda Pinilla priorizó en la

pesquisa de creaciones musicales ortodoxas en parangón a otras

manifestaciones —como la literatura y la pintura—, se pueden encontrar también

algunas referencias a los primeros compositores del Conservatorio Nacional en

realizar obras con medios electrónicos.

Aunque el compositor César Bolaños fuera en su momento quien concibió

más obras de corte electrónico que el resto de sus pares —debido a la coyuntura

del país—, posteriormente sus investigaciones y ensayos se perfilaron por una

pronunciada pendiente al estudio de la música tradicional. Consideramos

interesante su artículo: Música popular y tecnología musical (1982), en donde

emplea el término tecnología para referirse de manera concreta a la confección

de instrumentos vernaculares. Es importante recalcar el alcance semántico del

uso de un vocablo inherente en la música, ya que al margen del producto

estilístico o de los materiales empleados en la hechura de un instrumento,

siempre hay una técnica y ciencia que la acompaña.


13

Otro investigador que aborda el tema de la tecnología musical es el

compositor Américo Valencia Chacón, quien escribió años más tarde Música

electrónica: historia y posibilidades (1995), en el cual trata sobre los alcances

técnicos de diversos instrumentos musicales electrónicos. En una suerte de

vademécum, el musicólogo y también ingeniero electrónico, nos brinda en su

artículo un holgado panorama cronológico de inventos realizados en Europa y

Norteamérica.

En lo concerniente a las investigaciones realizadas sobre arte sonoro que

corresponden a una etapa más contemporánea, nos es necesario recalcar que

existen pocos, pero convenientes escritos que provienen de artistas muy activos

en la difusión de las experimentaciones sonoras en el país.

José Ignacio López Ramírez-Gastón, artista sonoro español ligado al

ámbito académico de la Pontifica Universidad Católica del Perú, en su tesis de

maestría titulada: Constructing musical spaces beyond technological eden: A

participative initiative for musical interface development based in the peruvian

context (2008), propuso la elaboración de un instrumento musical a través del

uso de software y hardware libre. Parte de la labor de López está relacionada a

la enseñanza de técnicas para la manufactura de dispositivos sonoros con

circuitería electrónica.

Christian Galarreta y Gabriel Castillo, artistas sonoros miembros del

colectivo Aloardi, escribieron una suerte de manifiesto titulado: Los Cholos /

ruidos que invaden Lima (2011), en el cual describen las actividades

concernientes a su grupo y su labor de difusión de la música experimental en el

Perú. En esta especie de crónica, la dupla ruidosa dejó entrever algunas ideas
14

sucintas de bamboleo entre lo político y el discurso musical, situándose al lado

de las expresiones populares, la marginalidad social y el discurso anti artístico,

para resaltar el valor intrínseco del acto creativo como una fuerza telúrica y vital

necesaria como respuesta a lo cotidiano.

Otro importante contribuidor en el firmamento de la crítica musical local es

Wilder Gonzales Agreda, comunicador de la Universidad de Lima y

experimentador sonoro, quien propuso en su tesis de titulación: Estrategia

transmedia para la difusión de la música experimental en Lima (2012), diferentes

tácticas para la promoción de la misma. En este sugerente estudio, Gonzales

describe sus diversas actividades como agitador sonoro, narrando en el camino

sus peripecias musicales.

Amerita citar particularmente el trabajo del investigador Luis Alvarado

Manrique, comunicador de la Pontificia Universidad Católica del Perú y músico

experimental, cuyo aporte al panorama histórico musical ha dejado en los últimos

años diversos escritos sobre arte sonoro peruano. En su artículo Soñar con

máquinas: Una aproximación a la música electrónica en el Perú (2015), nos

brinda un panorama bastante detallado de esta escena, con una estructura

temporal que nos sitúa en los acontecimientos más relevantes en su camino.

Como podemos corroborar en este conjunto de escritos, la cantidad de

pesquisas referidas a la producción musical con medios tecnológicos

electrónicos y su relación con el arte sonoro en el Perú, demuestra que su

análisis aún se encuentra en una etapa incipiente. Tal circunstancia justifica a su

vez la elaboración de esta tesis, pues el propósito es ampliar el estudio de un

movimiento artístico que, por su misma génesis (independiente y


15

autogestionada), se ha desenvuelto en gran parte de este siglo al margen de la

academia.

Mientras la pedagogía institucional ha desestimado en gran medida el

potencial existente en la integración tecnológica en las artes, uno de los puntos

fuertes del presente estudio plantea que este vacío educativo ha propiciado en

los últimos años alternativas de aprendizaje basadas en la cultura libre.

Para formular nuestra hipótesis, tomamos como caso particular la

tecnología aplicada al desarrollo de la música electrónica experimental peruana

en el siglo XXI, ya que es un claro ejemplo de cómo la progresiva accesibilidad

a los nuevos medios ha transformado un proceso artístico en la consecución de

productos de insólito brío estético.

Asimismo exponemos que esta digestión tecnológica ha sido el resultado

de procesos coyunturales, definidos por un contexto en donde la “educación” aún

no ha sabido interrelacionar el factor tecnológico a la creatividad artística, lo cual

ha gatillado una serie de medidas o acciones compensativas basadas en el

autoaprendizaje y el aprovechamiento de los recursos disponibles dentro de una

comunidad que defiende a capa y espada la libre circulación y acceso a

contenido en la red que no se encuentra —necesariamente— sujeto a lo

institucional.

Es importante mencionar que debido al tipo de temática abordada en esta

pesquisa la mayoría de fuentes han sido tomadas de internet, ya que es una

plataforma que abunda en contenidos de esta índole, es un medio de fácil

acceso, rápida difusión, y presenta un alcance masivo.


16

El diseño del estudio aplicado es cualitativo, indagación que dividimos en

tres etapas, y en donde empleamos algunos métodos que mencionaremos a

continuación:

En la primera etapa manejamos el método histórico para brindar un

panorama de la escena de música electrónica experimental peruana, y el método

inductivo, en donde determinamos la relevancia de los medios tecnológicos en

la producción de dicho estilo musical. En la segunda fase utilizamos el método

de análisis y síntesis, donde señalamos las herramientas tecnológicas que utiliza

la comunidad de música electrónica experimental, y en la cual identificamos a

algunos lutieres. En la tercera etapa empleamos el método hipotético deductivo,

en el cual proponemos la práctica de la cultura libre como una alternativa en el

aprendizaje de la factura de herramientas tecnológicas basadas en software y

hardware libre para la creación de música electrónica experimental.

El estudio se encuentra organizado en cuatro capítulos. En el primero se

revisan los antecedentes en la producción musical realizada con medios

electrónicos en Perú, etapa que corresponde a los primeros experimentos

electroacústicos de compositores académicos. En el segundo capítulo se aborda

la música electrónica experimental peruana elaborada en el siglo XXI, en donde

planteamos un panorama general sustentado en hechos y eventos que revelan

el contexto en el cual surgió un tipo de música bastante peculiar en nuestro

medio. En el tercer capítulo se revisa la tecnología aplicada a la música, con el

fin de establecer cuáles son los medios y métodos más comunes en la hechura

y uso de herramientas sonoras que se emplean en la música electrónica

experimental. En el cuarto y último capítulo se propone un punto de encuentro


17

entre la educación artística y la tecnología sustentada en la práctica de la cultura

libre.

Para finalizar, se ha agregado un anexo que contiene una serie de

diagramas a modo de mapas conceptuales que nos ayudarán a ordenar y divisar

lo conceptos e ideas vertidas a lo largo del estudio; asimismo, este apéndice

incluye un glosario tecnológico-musical, vocabulario que nos facilitará la lectura

y entendimiento de expresiones y anglicismos utilizados.

Esta pesquisa ha sido posible gracias a muchas personas. En primer lugar

agradecer a mis padres por el apoyo brindado en esta etapa crucial para el

desarrollo del trabajo, ya que su paciencia y cobijo ha sido fundamental en la

concesión del tiempo empleado para la investigación.

A la profesora Nanda Leonardini, por mostrar un sincero interés en mi

tema de estudio, lo que demuestra su gran vocación, profesionalismo y confianza

en apostar por un tema complejo de abordar, sus concejos y visión han sido

fundamentales para la organización del trabajo.

A los colectivos sonoros Aloardi y Triac, agrupaciones con las que he

crecido y a las cuales les debo mucho de mi aprendizaje y descubrir sonoro, por

las interminables discusiones sobre la realidad, la sociedad, el arte, la música y

la vida desde la escucha. Agradecer sobre todo a Christian Galarreta, cuya

generosidad y amparo en su fortín fue esencial durante una etapa creativa muy

especial.

Al colectivo moreliano Bifronte: Katya, Mariano y Kissel, artistas que me

dieron la bienvenida a su ciudad, brindándome la calidez de su compañía y


18

amistad durante mi estadía en su tierra. Por invitarme a ser parte de sus acciones

y proyecciones a un futuro lleno de sonoridad.

A mi gran amiga Patricia Alegre, por un pasado, presente y futuro que

rebasa el tiempo y la distancia, aliada, compañera y cómplice de mil aventuras y

experiencias compartidas.

A Jaime Lobato, artista mexicano y amigo entrañable, cuyos trabajos son

inspiración y ejemplo que motiva a traspasar los linderos del arte mediante la

ciencia y la tecnología.

Al grupo Puna, cuyos diversos integrantes he conocido en distintos

momentos musicales de la vida, siempre con el compartir y los vuelos siderales

a mundos inventados.

A la movida de música electrónica experimental, a todos aquellos artistas

independientes que desde sus trincheras han contribuido a que la ilusión y las

prácticas sonoras perduren a pesar de los problemas y las carencias del medio,

a todos aquellos con los que he compartido escenario en algún momento y a los

incansables gestores de eventos culturales que he conocido a lo largo de mi

trayecto.
CAPÍTULO I
ANTECEDENTES DE LA MÚSICA PERUANA REALIZADA CON
MEDIOS ELECTRÓNICOS

Para entender el origen de la música peruana con medios electrónicos es

necesario precisar algunos sucesos: en primer lugar, esta partida no se dio en

territorio peruano, si no que fue el producto de la emigración de músicos

académicos egresados del Conservatorio Nacional, quienes a través de becas y

premios pudieron viajar a continuar su aprendizaje en el extranjero; es el caso

de los compositores César Bolaños y Edgar Valcárcel, quienes se trasladaron a

Argentina subvencionados por el Centro Latinoamericano de Altos Estudios

Musicales (CLAEM) del Instituto Torcuato Di Tella para proseguir sus estudios

de postgrado (Pinilla, 2007, p.181 y p.183).

El CLAEM inició sus actividades en 1962 con el Primer Festival de Música

Contemporánea, y seguidamente en el bienio 1963-64, continuó con la primera

generación de becarios Latinoamericanos, en donde participaron los peruanos

mencionados (Paraskevaídis, 2011, p.1). Es considerable indicar que César

Bolaños estuvo a cargo de la dirección del Laboratorio de Música Electrónica

durante su estancia en dicha institución (Schumacher, 2005, p.41), lo cual le dio

acceso a una infraestructura inexistente en Perú; por lo tanto, es más apropiado

y exacto afirmar, que las primeras décadas de desarrollo de la música peruana

compuesta con medios electrónicos fue realizada por compatriotas pero en el

extranjero. Otros peruanos becarios durante la existencia del CLAEM fueron:

Óscar Cubillas (1967-1968) y Alejandro Núñez Allauca (1969-1970); (Aharonián,

1996, p.100).
20

Figura 1: César Bolaños en el CLAEM (1963).


Fuente: [Link]

1.1 Albores de la electroacústica

El 30 de marzo de 1946 el Presidente Dr. José Luis Bustamante y Rivero

emitió el decreto supremo para el establecimiento del Conservatorio Nacional de

Música, antes llamada Academia Nacional de Música Alcedo1. Sobre este

periodo de renovación institucional y académico, Pinilla señala lo siguiente:

Este renacimiento de la música peruana también tiene su origen en la transformación de


la Academia Alcedo (sic) en el Conservatorio Nacional de Música, debida a Carlos
Sánchez Málaga en 1946, que impulsó notablemente la enseñanza de la composición y
fomentó la existencia de nuevos intérpretes de instrumentos y de diversos coros.
También se crearon las Escuelas Regionales del Norte (Trujillo) y del Sur (Arequipa)
(Pinilla, 2007, p.166).

Tras la fructífera labor de Carlos Sánchez Málaga en la dirección, y luego

de continuos cambios administrativos, ingresa el parisino Andrés Sás a dirigir el

Conservatorio Nacional en 1951. Sás llevaba radicado en el Perú desde 1924,

1El artículo IV del Estatuto del Conservatorio Nacional de Música señala que mediante el Decreto
Ley N°19268 de 1972, la institución cambió de nombre a Escuela Nacional de Música, y poco
más de dos décadas luego, por medio de la Ley N° 26341 de 1994, se le restituyó la
denominación de Conservatorio Nacional de Música (Ministerio de Educación, 2010, p.2).
21

cuando llegó contratado por el gobierno para enseñar violín en la Academia

Alcedo. Años después de su arribo fundó su propio centro de estudios musicales

junto a su esposa, el cual se llamó Academia Sás-Rosay en 1929 (Editorial,

1967, p.123).

Otro de los personajes importantes de este periodo es el alemán Rodolfo

Holzmann, quien llegó al Perú en 1938 contratado para tocar violín en la

Orquesta Sinfónica Nacional. Holzmann, posteriormente fue nombrado en 1945

como profesor de composición de la Academia Alcedo (Pinilla, 2007, p.168).

Tanto Holzmann como Sás, tuvieron una labor importante en la formación

de los jóvenes que formaron parte de las primeras generaciones que ingresaron

al flamante Conservatorio Nacional de Música de 1946 —año en que se estrenó

además la carrera de composición musical—, y en donde destacaron: Rosa

Alarco, Celso Garrido-Lecca, Enrique Iturriaga, Enrique Pinilla, Edgar Valcárcel,

Francisco Pulgar Vidal y César Bolaños (Petrozzi, 2009, p. 120).

Es elemental la influencia que tuvieron tanto Holzmann como Sás en los

jóvenes músicos mencionados, al introducir las innovaciones del modernismo

que adoptaron algunos músicos de la llamada “Generación del 50” (Petrozzi,

2009, p.110 y p.142).

El principal aporte de esta tercera generación académica —como la

identifica Pinilla—, se dio a partir de la inclusión de nuevos recursos asimilados

de las vanguardias musicales europeas, en un proceso que el mismo autor

menciona como la “puesta al día” (2007, p.168), y donde Holzmann y Sás,

introdujeron recursos como el serialismo o el dodecafonismo, mientras otras

técnicas ligadas a lo tecnológico, como la música aleatoria, concreta, o la música


22

electrónica, eran exploradas (en el extranjero) por jóvenes compositores como

Bolaños, Valcárcel, Garrido-Lecca (Petrozzi, 2009, p.142) o Leopoldo la Rosa

(Alvarado, 2012, en línea).

Figura 2: César Bolaños, Leopoldo la Rosa y Alejandro Núñez Allauca ejecutan una
pieza de vanguardia.
Fuente: [Link]

Tras el segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche (1956-1962) y su

derrocamiento por el general Ricardo Pérez Godoy, personaje al mando del

Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, ingresa el primer gobierno de

Fernando Belaunde Terry (1963-1968), para luego sufrir otro nuevo golpe

institucional de las Fuerzas Armadas a cargo del general Juan Velasco Alvarado,

quien asumió la presidencia del Perú entre los años 1968 a 1975.

Bajo la bandera del nacionalismo se inició un régimen que amparado en

una política estatista restringió la libertad de prensa, nacionalizó las empresas

petroleras e impulsó la reforma agraria. Es recordado el famoso discurso de

Velasco en el cual señala: “Campesino, el patrón ya no comerá más de tu

pobreza”.
23

El concepto de revolución, enlazado a la figura representativa de Túpac

Amaru II se utilizó como propaganda que encarnó las reformas estructurales

sustentadas en una ideología socialista y proteccionista, que tuvo a su vez

también correlato en el plano de la educación y las artes. Compositores como

Chabuca Granda, con su canción Paso de vencedores y Augusto Polo Campos,

con temas como Y se llama Perú o Contigo Perú, dedicaron su música a este

propósito (Pinilla, 2007, p.195).

Aunque la enseñanza en el Conservatorio Nacional, durante esta etapa,

había asumido nuevos retos con la especialidad de composición, y utilizado

modernos recursos y técnicas que los jóvenes músicos de la “Generación del 50”

asimilaron; lo que pudo significar una mayor exploración en el aspecto

tecnológico y su desarrollo a otros niveles formales compositivos, su estudio o

pesquisa académica derivada, careció de profundidad.

Figura 3: Bolaños y Valcárcel ejecutan una pieza vanguardista en el piano.


Fuente: [Link]

No obstante, es innegable el aporte de los compositores peruanos

precursores del género electrónico como César Bolaños y Edgar Valcárcel, cuyo
24

legado es el testimonio de una época primaria en la historia de la música local

realizada con nuevas tecnologías.

La producción musical de Bolaños, es la que refleja sin duda un mayor

acercamiento a la elaboración de obras para medios tecnológicos; en ella se

encuentra una diversidad de composiciones para música concreta, electrónica y

mixta2, así como música electroacústica3 para teatro y cine (Quezada, s.f., en

línea). Su obra más emblemática es Intensidad y Altura (1964), elaborada para

banda magnetofónica sobre un poema de César Vallejo; esta fue creada durante

su estancia en el CLAEM, constituyéndose a su vez, como la primera obra

electroacústica desarrollada en dicho centro (Schumacher, 2005, p.41), y una de

las primeras realizada por un peruano4

De manera similar, la obra de Edgar Valcárcel presenta algunas

composiciones para electrónica y electroacústica como Invención (1967), donde

utilizó como fuentes sonoras, osciladores electrónicos y ruido blanco5 filtrado;

material que procesó con técnicas electroacústicas de edición de cinta

magnética (Daniel Langlois Foundation, 2003, en línea). Otra obra representativa

de Valcárcel es Canto coral a Túpac Amaru II (1968), para coro, percusión y

cinta. Estas dos obras fueron grabadas en el Columbia-Princeton Electronic

Music Center; así también compuso Zampoña Sónica (1968), obra para flauta y

sonidos electrónicos que culminó en el estudio de música de la Universidad

2 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 129.


3 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 129.
4 En una entrevista hecha por Julio Ramón Ribeyro a Jorge Eduardo Eielson, éste último señala

una pieza de su autoría titulada Misa solemne para Marilyn Monroe de 1962, composición que
realizó para banda magnética durante su estancia en Italia (Ribeyro, 2002, p.107).
5 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.
25

McGill en 1976; y por último está su composición Flor de Sancayo (1976), para

piano y cinta, que desarrolló en la misma universidad (Alvarado, 2010, en línea).

Figura 4: Edgar Valcárcel en el Columbia-Princeton Electronic Music Center.


Fuente: Archivo de Gonzalo Galarza

Apropósito de Canto Coral a Túpac Amaru II, esta fue estrenada en Lima

en 1970 por la Orquesta Sinfónica Nacional, que tuvo como sede el Teatro

Municipal. Sobre esta presentación, se publicó una nota en la revista Oiga del

mismo año titulada: “Canto Coral” Arte de Vanguardia Arte Revolucionario,

escrita por Winston Orrillo, en el cual señala con gran entusiasmo: “En este

último sentido hemos espectado, el viernes 30 de octubre, el nacimiento del arte

nuevo en el Perú: un arte que siendo absolutamente de vanguardia es, a la vez,

absolutamente revolucionario” (Oiga, 1970, p. 28).

Es de acotar que tanto la prensa y la oficialidad habían tomado de buena

forma el estreno de dicha obra, al relacionarla visualmente con la campaña

publicitaria que había promovido el general Velasco. Luis Alvarado señala:

Además de los efectos lumínicos, preparados por Mario Acha, la obra tenía de especial
el uso de poemas visuales (sobre la base del poema “Canto Coral a Tupac Amaru que
es la libertad”) proyectados en diapositivas y compuestos por el propio Romualdo. Entre
las 117 proyecciones que se vieron aquella noche figuraban algunas con la imagen
26

virada en colores del rostro de Túpac Amaru, lo que le daba un aire pop que sintonizaba
perfectamente bien con los afiches que Jesús Ruiz Durand confeccionaba para el
gobierno revolucionario de Juan Velasco Alvarado. Al estreno de la obra se dieron cita
diversas personalidades del ámbito político y cultural peruano. Entre ellas estuvo el
entonces Ministro de Educación, Alfredo Arrisueño, quien calificó al “Canto Coral” de
“magnífico” (Alvarado, 2010, en línea).

De estas aseveraciones se desprende que Canto Coral a Túpac Amaru II

fue un espectáculo sin precedente, de gran derroche tecnológico, y ensalzado

por la crítica y representantes del estado; lo que demuestra que el gobierno de

turno por lo menos tuvo conocimiento de la existencia de nuevas propuestas

musicales con empleo de tecnología, pero que, más allá del show presentado,

no se le presto mayor relevancia.

Figura 5: Revista Oiga, nota de Canto Coral a Túpac Amaru II (1970).


Fuente: [Link]
[Link]

Resulta también de interés mencionar la obra con medios electrónicos de

Celso Garrido-Lecca, no sin antes señalar que dentro de su amplia obra presentó

sobre todo una fuerte inclinación y vínculo con la música popular, producto de su

estancia en Chile, y que lo llevaría a su regreso al Perú a crear en 1974 los


27

Talleres de la Canción Popular, durante su estancia como docente en el

Conservatorio Nacional (Petrozzi, 2009, p.152).

Garrido-Lecca tiene entre sus composiciones de música electrónica el

llamado Estudio n° 1 (1970) y tres obras para coreografía en la que utilizó medios

electrónicos: Los siete estados (1970-1972), Babilonia cae (1976) y La tierra

combatiente (1977); otras composiciones suyas son: El movimiento y el sueño

(1984), sobre un poema de Alejandro Romualdo, obra compuesta para dos

narradores, coro mixto, orquesta, tres grupos de percusión y cinta magnética;

otras composiciones de Garrido-Lecca son Las bacantes (1987), pieza

electrónica incidental compuesta para obra de teatro y Concierto para guitarra y

cuatro grupos instrumentales (1990), donde se incluye el uso de sintetizador

(Torres, Quezada & Tello, 2001, pp. 27-32).

Si tomamos como referencia la obra Intensidad y Altura de Bolaños (1964)

como punto de partida en la producción de música peruana con medios

electrónicos y revisamos lo acontecido en su primera década de destello,

podemos constatar que se produjo una interesante pero exigua cantidad de

piezas de esta naturaleza; esta insuficiencia se puede rastrear a partir de la

revisión de las producciones de los compositores descollantes en esta época;

por ejemplo, Enrique Pinilla cuenta con solo una obra electrónica llamada Prisma

(1967) (Quezada, s.f., en línea); Alejandro Núñez Allauca posee en su haber las

piezas Variables para 6 y cinta magnética (1967) y Gravitación humana (1970),

igualmente para cinta magnética; Pedro Seiji Asato tiene entre sus creaciones

Quasar III (1972), tema para cinta magnetofónica y percusión; y Walter Casas
28

Napán con su obra Anta Karana (1973), para órgano electrónico y cuerdas

(Filarmonía 102.7 FM, s.f., en línea).

Cabe añadir que el compositor Óscar Cubillas (2008, en línea) refirió en

una entrevista, que su obra electrónica se trató en realidad de experimentos

inconclusos o estudios que realizó como ejercicios; motivo por el cual, no existe

mayor documentación en referencia. Este comentario de Cubillas bien podría

reflejar una práctica común en los compositores peruanos, ya que como se

constata, la limitada cantidad de producciones relacionadas a la música con

medios electrónicos (a excepción de lo realizado por Bolaños, Valcárcel y

Garrido-Lecca), se puede sindicar principalmente a la falta de infraestructura

institucional en el país que diera soporte a estas exploraciones.

1.2 El nuevo folclore académico

El siguiente grupo de compositores tiene como característica el incorporar

en sus trabajos el empleo de instrumentos tradicionales ejecutados de manera

no ortodoxa. El principal aporte de sus obras se encuentra en el desarrollo de

sus piezas, ya que propusieron diestramente el uso de técnicas académicas de

composición electroacústica con la intensión de acercarse ideológicamente a las

sonoridades locales.

Si bien, ya habían transcurrido algunos años desde que los primeros

compositores graduados del conservatorio incursionaron en diversas técnicas

que incluyeron procesos electrónicos, las nuevas composiciones de este insólito

grupo de jóvenes se diferenció de aquellos precisamente por el carácter

experimental de sus propuestas, las cuales llevaron al límite mediante el


29

aprovechamiento de las capacidades sonoras de instrumentos típicos, con un

abanico de posibilidades tímbricas hasta ese entonces no explorado. Este

conjunto de realizaciones que veremos seguidamente, se dieron a conocer

aproximadamente desde mediados de la década del setenta, hasta la mitad de

la década del ochenta.

Recordemos que durante este periodo, ya se vivía un fervor por la cultura

de lo latinoamericano, y al igual que en otras artes, la representación ideológica

de “lo propio” como identidad y la mirada hacia nuestras raíces marcaría un punto

de inflexión en el concepto compositivo y en el adiestramiento institucional.

Cohabitan en esta época composiciones con un alto grado de estilización

en el tratamiento de la música popular, como en el caso de las obras de Enrique

Iturriaga, Celso Garrido-Lecca o Francisco Pulgar Vidal (Pinilla, 2007, p.195),

paralelamente al surgimiento de un nuevo tipo de propuesta ligada a un grupo

de compositores con proyectos musicales que lindan entre la modernidad y el

flirteo de lo tradicional pasado por el tamiz electrónico.

Es importante acotar que en los trabajos previos (aproximadamente entre

1964-1974), inspirados totalmente en experimentos electrónicos —como se

aprecia en algunas piezas de César Bolaños o Edgar Valcárcel—, no obstante

el carácter remozado de sus obras, presentaron una marcada inspiración en la

temática popular.

Sobre el periodo en cuestión, Petrozzi plantea que la influencia de la

música popular y tradicional en los compositores académicos va más allá de los

elementos estructurales de sus piezas, en una búsqueda por recrear un


30

simbolismo que tuvo como medio la reinterpretación del uso de instrumentos

tradicionales.

Pero, además de la mayor estilización de los elementos populares indicada por Pinilla,
las referencias a otras culturas musicales no se reducen a fragmentos melódicos o
motivos rítmicos, sino que abarcan nuevos parámetros como el timbre y el color, que son
fundamentales para varios de estos compositores. El uso de contrastes, de masas o
bloques sonoros y de efectos instrumentales varios evocan, más que géneros concretos,
atmosferas relacionadas con la práctica de la música popular o tradicional, u otros
elementos culturales y geográficos como paisajes o monumentos (Petrozzi, 2009, p.121).

El primero de los compositores que mencionaremos es Luis David Aguilar,

quien compone entre 1978-1982, dos piezas para los documentales del director

José Antonio Portugal, titulados: Hombres de viento y Venas de la tierra

respectivamente. Los temas concebidos por Aguilar fueron compuestos para las

producciones cinematográficas referidas, en las cuales se retrata de manera

testimonial las vicisitudes de personajes que subsisten en un entorno rural. Sobre

Hombres de viento6, Aguilar explica a modo de sinopsis:

El tema de este documental de trece minutos de duración, denuncia y reflexiona sobre


el quehacer de los trabajadores del sillar en las canteras de Arequipa, y su muerte
temprana e inexorable a causa de este trabajo. Muertes por aplastamiento al momento
del desprendimiento de estas enormes moles de sillar, y las otras, en el tiempo y de los
pulmones por la inhalación del polvillo generado durante estos gigantescos derrumbes.
(Aguilar, 2015, en línea).

Así como también describe lo que acontece en el segundo film: “El

documental Venas de la Tierra, trata sobre los “pagos” hechos a la tierra, que

son enterramientos de personas vivas, ofrecidos a los Apus (cerros) que se

practicaron en algún momento de la historia ancestral andina” (Aguilar, 2015, en

línea).

6 Hombres de viento / Venas de la tierra, fue reeditado en 2015 por Buh Records, sello de música
independiente de Luis Alvarado, quién publicó el disco en mención junto al texto de Aguilar,
ubicado en su catálogo como BR74.
31

Figura 6: Portada del disco Hombres de viento / Venas de la tierra reeditado por Buh
Records (2015).
Fuente: [Link]
venas-de-la-tierra-1978-1982-sounds-essentials-collection-vol-3

La estructura musical pertrechada en ambas composiciones se

desenvuelve, en cierta manera, de forma similar. Aguilar propone

intencionadamente prescindir del concepto de melodía horizontal —según lo

explica— y sugiere la constante determinación de revestir los sonidos

desarrollados con un aura bucólica, de claro corte paisajista y tratamiento cíclico;

la abstracción delirante a la que llegan sus composiciones nos permite percibir

de por sí un lenguaje sonoro intenso, lleno de una paleta de timbres que

corresponden al uso de pututos, quenas, zampoñas, tinyas, pitos, y otros

instrumentos tradicionales que potencian sus propiedades a partir de la

aplicación de técnicas electroacústicas por las que son tratados.

Arturo Ruiz del Pozo graba entre 1976 y 1978, en el Electronic Music

Studio de la Royal College of Music de la Universidad de London, una serie de


32

piezas que tituló: Composiciones nativas7. Dichas obras, fueron compiladas en

formato portafolio para ser presentadas como parte del examen de grado de

master de Ruiz del Pozo en la facultad de música de dicha universidad (Alvarado,

2015, p.341). Composiciones nativas se erigió bajo el concepto híbrido de crear

música para instrumentos nativos peruanos procesados con medios

electrónicos, valiéndose para ello del empleo de técnicas propias de la música

concreta8 a través del uso de cintas magnetofónicas.

Mediante uso de instrumentos tradicionales, Ruiz del Pozo propone el

sondeo de las capacidades tímbricas de los objetos sonoros y las texturas

conseguidas a través de procesos electroacústicos. Los enseres del que dispone

van desde el uso de sikus (zampoñas o flautas pan), así como también quenas,

tarkas e instrumentos de percusión; mientras que para la estructura de sus

sonidos aplica técnicas de composición de música concreta, mediante la

manipulación de cintas para su réplica en bucle, con cambios de velocidad,

superimposición de grabaciones, usos de poliritmia, politonalidad y otros

métodos (Ruiz del Pozo, 2015, en línea).

Tanto en el trabajo de Luis David Aguilar como en el de Arturo Ruíz del

Pozo se evidencia el interés por utilizar instrumentos autóctonos, los cuales son

integrados como elementos compositivos dentro de un lenguaje vanguardista —

como son los procesos electroacústicos—, no obstante la tendencia, el

tratamiento de los sonidos presenta ciertas particularidades en ambos autores.

7 Composiciones Nativas fue reeditado en 2015 por Buh Records, sello de música independiente
de Luis Alvarado, quién publicó el disco en mención junto a un texto de Arturo Ruiz del Pozo,
ubicado en su catálogo como BR66.
8 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 129.
33

Mientras las piezas de Aguilar tienden al “paisajismo”, Ruiz del Pozo se

desenvuelve en el terreno de lo abstracto.

Figura 7: Portada del disco Composiciones Nativas, reeditado por Buh Records (2015).
Fuente: [Link]
nativas-1978-sounds-essentials-collection-vol-1

En 1984 aparece una colaboración entre el compositor Douglas

Tarnawiecki y el percusionista Manuel “Manongo” Mujica9, titulado: Paisajes

Sonoros10. Los músicos trabajaron sobre la base de realizar múltiples

grabaciones de campo en diversas partes del territorio peruano. El tratamiento

de estos singulares archivos sonoros, sin duda hace referencia al tipo de

composición denominada música concreta, donde el registro en sí, toma el papel

protagónico en la estructura de una pieza. La materia prima con la que compuso

la dupla fue tomada de diversas fuentes, como el ruido de las calles,

9 En lo musical, el trabajo de Mujica transcurre en estilos ligados a la fusión de jazz, con su


proyecto PerúJazz, donde propone una aproximación al folclore a través de ritmos afroperuanos.
10 Paisajes Sonoros fue reeditado en 2015 por Buh Records, sello independiente de Luis

Alvarado, quién publicó el disco en mención junto a un texto de Mujica, ubicado en su catálogo
como BR75.
34

conversaciones, el sonido de mercados, estaciones de radios locales y muchos

otros registros realizados (Mujica, 2015, en línea).

Participaron también en esta producción Arturo Ruiz del Pozo, con el uso

de sintetizador, cintas y órgano, y Julio “Chocolate” Algendones, encargado de

la percusión de cajón, semillas, bongos y otros, quienes, sumados a los cerebros

del proyecto, Tarnawiecki en vientos, percusión y órgano, y Mujica también en

percusión, otorgaron un colorido matiz étnico a las piezas, en donde fusionaron

algunas técnicas de jazz e incluyeron las técnicas legadas por Schaeffer11.

Figura 8: Portada del disco Paisajes Sonoros, reeditado por Buh Records (2015).
Fuente: [Link]
paisajes-sonoros-1984-sounds-essentials-collection-vol-4

Según la Real Academia Española (2017, en línea), el término folklore

significa: “Conjunto de costumbres, creencias, artesanías, canciones, y otras

cosas semejantes de carácter tradicional y popular”.

11 Pierre Schaeffer, considerado el “Padre de la música concreta”, fue quien innovó en el


tratamiento sonoro basado en la manipulación de grabaciones realizadas con nuevos
dispositivos de registro como las grabadoras de cinta magnética, tecnología musical a la que
tuvo acceso en los estudios de la Radiodiffusion-Télévision Française (RTF) donde trabajó
(Palombi, 1993, p.542).
35

Si tomamos como referencia este concepto, podemos derivar la propuesta

de Paisajes sonoros como la aplicación de una serie de registros que retratan

musicalmente la vida cotidiana, expuesta en prácticas y hábitos que encajan

perfectamente en la categoría de lo popular. De manera análoga al trabajo de

Ruiz del Pozo y al de Aguilar, Tarnawiecki y Mujica reconceptualizan el

tratamiento de instrumentos tradicionales, aunándolos a procesos musicales de

corte vanguardista, pero sin perder la esencia de los mismos.


CAPÍTULO II
ENSAYO Y ERROR: DEL PRAGMATISMO AL RUIDISMO

A casi dos décadas de haber iniciado una nueva centuria consideramos

relevante efectuar la revisión de una serie de acontecimientos significativos en

el ámbito del arte peruano de comienzos del siglo XXI. Entre lo más importante

se encuentra la popularización del uso de medios tecnológicos, lo que

desencadenó el actual periodo de exploración digital audiovisual e impulsó el

escenario propicio para el surgimiento de una nueva ola de arriesgados

proyectos musicales.

Si bien, los primeros experimentos electrónicos hechos por peruanos

tienen algo más de medio siglo de distancia, estos prístinos tanteos

electroacústicos y computacionales estuvieron ligados exclusivamente al

entorno académico. Los días de Bolaños y Valcárcel sentarían un antecedente

histórico, aunque no estilístico, de las posibilidades que ofrecía el uso de nuevas

herramientas tecnológicas en la creación musical.

Sin embargo, la electrónica experimental en nuestro país ha atravesado

en su existencia diversas etapas, y ha presentado características supeditadas al

logro de técnicas compositivas según el medio tecnológico dispuesto a su

alcance. De esta manera, su trayectoria se nos muestra bifurcada y polifacética,

bamboleándose entre lo institucional y el autoaprendizaje pragmático.

No obstante, lo que podría comprender el estudio de un periodo fructífero,

de singular espontaneidad y florescencia artística, corre el riesgo de ser un

conocimiento abandonado si se decide adrede prescindir de su análisis y crítica.


37

Si comparamos, por ejemplo, la cantidad de proyectos sonoros

electrónicos experimentales no académicos que han aparecido entre los años

2001 y 2017, en correspondencia a las investigaciones realizadas al respecto,

su relación es inversamente proporcional; hábito que además podríamos vincular

a lo sucedido con los primeros exploradores sonoros peruanos, cuyos trabajos

electrónicos ligados a la academia no tuvieron un mayor horizonte de desarrollo

por falta de una concienzuda pesquisa y una infraestructura que la cobije.

Hacia fines de la década del sesenta, Edgar Valcárcel intentó (sin suerte),

montar un laboratorio de música en la Universidad Nacional de Ingeniería

(Alvarado, 2010, en línea). La falta de un centro de investigación sonora en el

país y su carencia de estudio, predispuso a que se fuera diluyendo en el tiempo

ciertas prácticas e intereses que en el resto de Latinoamérica —aunque con

ciertas dificultades— se encontraban en plena efervescencia12. A esto se le sumó

las políticas del gobierno de Velasco, cuyo impulso por las expresiones

vernaculares y populares reforzaron el propósito de defensa del folclore local, sin

prestar mayor interés a otras expresiones musicales alternas. Cabe destacar que

el primer laboratorio de música electrónica en el Perú surgió en el Conservatorio

Nacional recién en 1995, por iniciativa del compositor José Sosaya (Alvarado,

2015, p. 340), casi veinticinco años luego del intento de Valcárcel.

12Algunos centros de investigación sonora en Latinoamérica fueron: el Centro Latinoamericano


de Altos Estudios Musicales (CLAEM) del Instituto Torcuato di Tella (Argentina, 1962); el
Laboratorio de Música Electroacústica del Instituto Villa-Lobos (Brasil, 1966); el primer
Laboratorio de Estudio de Fonología del Instituto Nacional de la Cultura y las Bellas Artes: INCIBA
(Venezuela, 1966); la carrera de Tecnología del Sonido en la Facultad de Artes y Ciencias
Musicales de la Universidad de Chile (Chile, 1968); el Laboratorio de Música Electrónica del
Conservatorio Nacional (México, 1970); el Taller de Música Electroacústica del ICAP llamado
TIME (Cuba, 1979) (Dal Farra, 2004, pp. 3-6); ( Schumacher, 2003, pp. 2-3).
38

Nuestro interés por el estudio de este periodo en particular radica en la

insólita afluencia de proyectos sonoros asociados directamente a la coyuntura

tecnológica y el consecuente cambio de paradigma en la producción musical

local, el brote de nuevas terminologías en el glosario artístico, y la correlatividad

entre las diversas acciones culturales y su confluencia en nuevos espacios

institucionales y no institucionales.

Con este estudio no pretendemos sustentar la originalidad o copia de

estilos musicales comparados a corrientes que puedan haber surgido en

Occidente con anterioridad, ni tampoco analizaremos la parte formal de sus

productos, como partituras de música o sonido (si fuera el caso). Al margen de

tentar una crónica con tinte historiográfico, el cometido es brindar un panorama

general de la escena electrónica experimental peruana y visibilizar algunos

temas adyacentes a su inmersión tecnológica en estos últimos 17 años.

2.1 Neoliberalismo y nuevos medios

En septiembre del 2004 se realizó una conferencia13 en el Centro Cultural

de España de Lima a cargo del músico experimental y compositor Zbigniew

Karkowski (1958 - 2013). Entre varios temas, el polaco contó una anécdota sobre

la originalidad que halló en el trabajo de un artista sonoro chino que no había

tenido contacto alguno con la música experimental de Occidente. Cuando

Karkowski le preguntó sobre su inspiración, éste le contestó que venía de la vida

misma. Sin ir muy lejos, este paradigma lo hemos podido corroborar en

13El registro de la conferencia fue lanzado en 2004 como disco virtual y para descarga gratuita
por el sello Aloardi, publicado como Alonet 005 y titulado En tiempo Real.
39

conversaciones personales con algunos músicos locales con cierta trayectoria,

cuyo primer acercamiento a la electrónica experimental surgió de manera

intuitiva, casi como un llamamiento a la psique. La contundencia y atributos de

sus composiciones así lo avalan.

Figura 9: Portada del disco En tiempo real de Zbigniew Karkowski (Aloardi, 2004).
Fuente: [Link]

En la contraportada se puede apreciar el siguiente texto:

música por computadora, ruido, armas de sonido, caos, “hazlo tu mismo”, zen,
decadencia humana, “no pensar”, son algunos de los temas que se tratan en este registro
en video, completamente traducido al castellano del caliente conversatorio, que diera en
Lima Z. Karkowski. Evento que organizo Aloardi en el 2004 (Aloardi, 2004).

Al margen de incidir en controversias acerca de la originalidad, o la

influencia estética Occidental en la elaboración de música electrónica

experimental peruana de inicios del siglo XXI, existen algunos factores que

consideramos claves en la comprensión del auge de un fenómeno musical no

académico, sustentado en la creciente masificación tecnológica establecida

hacia finales de la década del noventa.

Cuando nos referimos a la última década del siglo XX en el Perú,

inmediatamente retoza la palabra tecnología y no es casualidad, pues fue un


40

término muy usado durante la campaña de Fujimori como eslogan y propuesta

política. Durante este periodo de gobierno, el Perú ingresó a una economía de

mercado neoliberal, reinsertándose a un sistema financiero internacional a través

de la eliminación de barreras de inversión extranjera y la privatización de

empresas estatales. En este contexto, ingresan al país dos entidades españolas

que muy pronto asumirían el patronazgo en la difusión de las artes con nuevos

medios: El grupo Telefónica, a través de Fundación Telefónica (1994)14 y la

Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) por

medio del Centro Cultural de España en Lima (1996)15.

La ausencia del Estado en menesteres culturales de esta índole, propició

además el surgimiento de grupos y asociaciones independientes. La

organización Alta Tecnología Andina (ATA)16 es un ejemplo de como se irían

integrando en lo sucesivo estrategias de colisión artística a la empresa privada.

En 1998, ATA organiza el 2do Festival de Videoarte, luego llamado Festival

Internacional de Video/Arte/Electrónica (VAE), que tuvo en total once ediciones

(hasta el 2011), y en cuyos últimos eventos, estuvo involucrada, como

coorganizador, la asociación Realidad Visual, del gestor cultural Mauricio Delfín

y el compositor Jaime Oliver. A lo largo de su existencia el festival contó con el

apoyo de entidades como la Embajada de Francia, el Instituto Goethe, el Centro

Cultural de España, el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA), entre

otros.

14 Inicia sus acciones en Perú a través de Telefónica del Perú.


15 El Centro Cultural de España en Lima se crea en 1991 pero inicia sus operaciones en 1996.
16 En adelante abreviado como ATA. Esta asociación sin fines de lucro estuvo integrada en sus

inicios por Alfonso Castrillón, José-Carlos Mariátegui, José Javier Castro y Jorge Villacorta.
41

En la página web de ATA, encontramos una descripción del festival

en mención:

Tomando como base las conversaciones sostenidas en Francia en febrero de 1997, la


Galeria de Artes Visuales de la Universidad Ricardo Palma y Alta Tecnología Andina
(ATA), unieron esfuerzos para realizar en mayo de 1998 el Segundo Festival
Internacional de Video Arte, principalmente con los trabajos provenientes del Centro
Internacional de Creación de Video Montbeliard-Belfort, así como los de otros
importantes centros del mundo. Este evento tuvo como objetivo desarrollar en el Perú un
mayor conocimiento en torno al arte electrónico y las nuevas propuestas de creación
artística, realizando un Seminario donde se discutirán estos temas a nivel
multidisciplinario, que contará con la participación de investigadores tanto peruanos
como extranjeros (ATA, s.f., en línea).

En 2001, nuevamente ATA sería responsable de un evento sin

precedentes: Modular 12°06’/S77°01’ o Park-o-Bahn, el cual fue una intervención

de 168 horas de música electrónica en el Parque Central de Miraflores en Lima,

una de las primeras propuestas sonoras que buscó la interacción en el espacio

público. Entre los artistas que participaron en este evento se encuentran: José

Javier Castro, Félix Arias, Johnny Collantes, Omar Lavalle, Thermin_4, Unidad

Central, Christian Galarreta, Kiko Mayorga, entre otros (ATA, s.f., en línea).

En el mismo año, los músicos experimentales Christian Galarreta y

Sebastian Suncok formarían el proyecto Medios Nómades, con el cual

organizaron el evento Laberinto Sonoro17, una suerte de performance sonora

colectiva en las instalaciones de la Casa Museo José-Carlos Mariátegui.

Participaron de esta acción los artistas: Carlos Velásquez (Ertiub, La pandilla

basura), Sebastián Sun Cok (Ertiub, 4asteriscos, Vacuna tu hijo), Carlos García

(Ertiub, Rayobac, Electro Z), Christian Galarreta (Evamuss, Diosmehaviolado),

Arturo Reátegui (El hombre topo, Terumo Nubol, La nada), Dante Gonzales

17El registro del evento fue lanzado en CD-ROM por el sello Aloardi (015), el cual contiene fotos,
videos y audio de las mezclas en vivo que realizo el público sobre las performances sonoras
(Galarreta & Castillo, 2011, en línea).
42

(Ensamble, Inversor de mente), Raúl Gómez (Arrepentidos de nada, Jardín),

entre otros (Galarreta & Castillo, 2011, en línea).

Figura 10: Afiche de Laberinto Sonoro (2001).


Fuente: Aloardi

Por estos años sucederían una serie de eventos relacionados a las artes

electrónicas y la experimentación sonora como: CHO-LO-FI (Anfiteatro Neptuno

del Centro de Lima, 2002), Habitat (bar Crypto de Miraflores, 2002) y Horrisona

(Centro Cultural de la Casona de la Universidad San Marcos, 2003), organizados

por Aloardi —colectivo de Galarreta en el cual ahondaremos luego—, ATP (Audio

Transfer Protocol) por Sun Cok, Festival Contacto por Juan Barandarian, Artware

(Arte Digital) festival a cargo de Umberto Roncoroni, Looperactiva A/V, etc.

Es importante destacar que este tipo de eventos que involucraron las

nuevas tecnologías, poco a poco se extendieron al ámbito de las instituciones

educativas superiores, como por ejemplo la Universidad Ricardo Palma, la

Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad Antonio Ruiz de

Montoya, la Universidad Nacional de Ingeniería, entre otras.


43

Figuras 11: Volante del concierto Horrisona (2003).


Fuente: archivo personal

Figura 12: Afiche del evento Audio Transfer Protocol ATP (2003).
Fuente: [Link]

Figura 13: Catálogo del festival Artware 2 (2003).


Fuente: [Link]
44

Figura 14: Catálogo del festival Contacto (2004).


Fuente: Archivo personal

Figura 15: Afiche del concierto Fósiles de futuros lejanos, en la Universidad Antonio Ruiz de
Montoya (2005).
Fuente: archivo personal

Además de espacios de corte institucional como galerías de arte y

universidades, se aperturaron a estas propuestas lugares de esparcimiento

como bares y centros culturales independientes, tales como la Noche de

Barranco, la Casa Souza, Yacana CAFE, el Sargento Pimienta, el Acá nomas de

Miraflores, Mochileros y un largo etcétera.


45

Figura 16: Afiche de la Muestra de Videoarte e Intervención Sonora, en la Universidad Nacional


Mayor de San Marcos (2007).
Fuente: archivo personal

Figura 17: Volante del festival Looperactiva A/V en la Casa Souza (2003).
Fuente: Aloardi

Figura 18: Volante del concierto Aloardi se achora en Miraflores, en el bar Acá nomás (2009)
Fuente: Archivo personal
46

2.2 Globalización y rebose tecnológico

Internet llega oficialmente al Perú en 1991 por medio de la Red Científica

Peruana (RCP), pero no es hasta 1995 que se instalan los primeros modelos de

cabinas. La instalación masiva de estos habitáculos tecnológicos

desencadenaría en poco tiempo el boom de conectividad en el país

aproximadamente en el año 2000. La tecnología que en un inicio estuvo

delimitada al ámbito académico18 y empresarial durante la década del noventa,

pasó a ser rápidamente asequible para la mayoría, convirtiéndose en un

fenómeno que sin duda cambió de forma drástica las comunicaciones y el acceso

a información (Nishiyama, 2018, en línea).

Mientras salían al mercado las computadoras Pentium IV (2000) y el

precio de las portátiles poco a poco disminuía, la comercialización de nuevos y

potentes software para la producción musical invadían el mercado. Fruityloops

de Image Line Software (1998), Reason de Propellerhead Software (2001), Live

de Ableton (2001), así como los ya conocidos Pro-tools de Avid Technology y

Cubase de Steinberg —que ya se encontraban en venta desde la década del

noventa—, revolucionaron la realización de música. Ya no era absolutamente

necesario alquilar un costoso estudio de grabación profesional, porque

precisamente la nueva tecnología introducida al mercado fue pensada para crear

música desde el propio hogar y compartirla al cibermundo.

Apostar por el montaje de un home studio19, es a la actualidad, la

alternativa más económica y factible para la producción de música. Y hasta aquí

18 A partir del primer modelo de cabina instalado en el Centro Cultural Ricardo Palma, su uso se
extendería al mundo académico progresivamente.
19 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.
47

un detalle; los software mencionados son privativos, es decir, programas que se

adquieren con la compra de licencias, y cuyos precios oscilan entre los $300 y

$400 dólares americanos, lo cual trae a colación un tema que todos los peruanos

conocemos muy bien: la piratería.

Sin la menor intención de hacer apología a un medio informal de

comercialización, lo cierto es que gran parte de nuestra formación cultural ha

sido subsanado de este modo. La compra de libros, música y películas en

lugares como Polvos Azules, o los múltiples establecimientos de la avenida

Wilson (hoy Garcilaso de la Vega) —conocida por ser una calle donde se

encuentra todo tipo de software pirata e insumos de computación—, ha sido

desde siempre la primera opción acorde a nuestro bolsillo.

En resumidas cuentas, es vox populi que en la avenida Wilson se puede

solicitar la fabricación de una computadora nueva a mitad de precio que en

tienda, comprar algún software pirata que cuesta cinco soles y armar un estudio

de producción casero. Tecnología para la creatividad al alcance de la mano

peruana.

Las herramientas estaban a disposición y todos los músicos lo

aprovechamos de manera desenfrenada. El termino computer music20 de pronto

cobró más sentido que nunca. Ahora no solo era posible grabar instrumentos

convencionales como guitarra o piano, sino que la misma computadora podía ser

utilizada como un instrumento musical y de procesamiento de efectos en tiempo

real.

20 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 126.


48

El aprovechamiento del internet mismo se convertiría en un medio de

difusión y de experimentación musical al posibilitar la alternativa de hacer música

y compartirla al instante vía streaming21; en otras palabras, surge el paradigma

de prescindir de un espacio físico o plataforma de exhibición, como lo podría ser

por ejemplo un escenario de un centro cultural, y aunque la virtualización de los

espacios físicos a causa de internet es otro tema que amerita una investigación

isolada, es relevante también mencionar que poco a poco se fueron conociendo

en la comunidad algunos software open source22 como Pure Data, desarrollado

por Miller Puckette en 1996, la cual cuenta con una interfaz de programación

gráfica; o Supercollider, desarrollado por James McCartney en 1996, que es una

plataforma destinada a la síntesis de audio y composición algorítmica. Ambos

software permiten mediante su arquitectura la apertura de puertos y conexión

con otra computadora para el envío de flujos de datos, lo que significa que, a

partir de un par de líneas de código de programación podemos comunicarnos

con otro músico al otro lado del planeta a través del envío y recepción de data

interpretada como sonido, lo que posibilita a su vez que esta información sea

susceptible de alteración en tiempo real, y el proceso de sonorización sea abierto

y colaborativo entre artistas que se encuentran a distancia (música por

computadora en red).

Antes de continuar refiriéndonos a las secuelas de las ciencias

computacionales en la vida musical, y el efecto que tuvo en un vasto grupo de

21 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.


22 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.
49

artistas peruanos a inicios del siglo XXI, es importante recordar que el uso de

ordenadores para estos fines ya contaba con algunos antecedentes locales.

Figura 19: Interfaz gráfica del software Pure Data


Fuente: archivo personal

En 1988, los compositores Américo Valencia Chacón y José Sosaya,

fundaron el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Peruana

(CIDEMP)23. A través de este, Sosaya organiza una serie de actividades como

los conciertos Escuche su siglo y Música peruana contemporánea, ambos en

1990 (Alvarado, 2014, en línea), así como también Música electroacústica

peruana en 1991; este último organizado en el Teatro Larco fue reseñado como

el Primer concierto MIDI de obras peruanas (1991-1992, p. 13), y marcó un hito,

precisamente por la propuesta del recital. Participaron: Edgardo Plascencia,

Gilles Mercier, Rafael Junchaya y José Sosaya. Los actos presentados

expusieron en general la utilización y procesamiento de instrumentos musicales;

debido a que los medios tecnológicos empleados fueron básicamente

23 Actualmente es una asociación civil dedicada a la investigación etnomusicológica.


50

sintetizadores y un ordenador Atari ST, el cual tenía como característica el

complemento de una interfaz MIDI24 integrada.

La organización de estos tempranos conciertos refleja el interés de un

grupo de jóvenes entusiasmados por incorporar el uso de herramientas

tecnológicas actuales en la composición musical, ya que vieron en los nuevos

medios la oportunidad de ampliar un lenguaje y repertorio académico, que a

inicios de la década del noventa cobró nuevos bríos con la utilización de

ordenadores.

2.3 Del tropel al troquel: la embestida de los sellos independientes

Si algo permitió la proliferación de copias de CD-R25 fue la entrada al

mercado de los “quemadores”, como coloquialmente se le conoce a las

copiadoras de discos de formato digital. Este medio de almacenaje accesorio a

una computadora (luego integrado), fue indispensable para replicar

ilimitadamente archivos de sonido e imagen, convirtiéndose en un arma

fundamental en la distribución de música independiente.

Con un estudio musical casero montado y cantidad de material producido,

la subsecuente pregunta era inevitable, ¿Cómo hago llegar mi música al público?

En ese proceso el nacimiento de plataformas de difusión fue la respuesta.

La arremetida de sellos discográficos independientes fue una medida

necesaria ante la parapléjica industria local. La crisis económica había mermado

por décadas lo que en inicio parecía un futuro prolijo para la música peruana, las

24 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 129.


25 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.126.
51

factorías locales casi se habían extinguido y la producción se volvió súper

exclusiva para quienes contaban con los recursos monetarios que esta requería.

Sin embargo, la popularización tecnológica del nuevo milenio posibilitó un

cambio de paradigma (con ventajas y desventajas), el abaratamiento y

asequibilidad de tecnología musical propició el autofinanciamiento y gestión que

devino en el surgimiento de una cantidad sustancial de promotores de música

independiente, y la apertura de un nuevo mercado destinado a la difusión de

propuestas no convencionales como la música electrónica experimental.

Cabe agregar que los empaques y cubiertas de los discos —hasta la

fecha— usualmente se realizan en emplazamientos de impresión y serigrafía,

como la ya mencionada avenida Wilson, las Galerías Centro Lima o en jirón

Azángaro.

Entre las discográficas independientes más destacadas se encuentran:

Aloardi (Lima - 1998), fundado por Chistian Galarreta. Además de

promocionar sus proyectos personales como Evamuss, Sajjra y Tica (Con

Fabiola Vásquez), ha difundido otros actos como: Jardín (Raúl Gómez y Orlando

Liti), Paruro (Daniel Caballero), Rolando Apolo, Cristo Demoledor (Denis Pastor),

Jab Lemur (Jorge Fernández-Cabero), Pychulator (Antonio Chávez), Gabriel

Castillo, entre otros. A la fecha cuenta con 67 lanzamientos entre casetes, CD-

R, vinilos y discos virtuales para descarga gratuita (Aloardi, s.f., en línea).

Superspace Records (Lima – 2003), fundado por Wilder Gonzales Agreda.

Plataforma de sus proyectos, Avalonia, El conejo de Gaia, Fractal, The Electric

Butterflies (con Wilmer Terrones), The Peruvian Red Rockets (con Luis Durand)

y Azucena Kántrix (con Christian Galarreta); además ha promocionado otros


52

actos locales como Isocaos, The Ex girlfriends dead (Fabiola Vásquez y Sheri

Corleone), Joel Rojas, Herrmann Hamann, entre otros. A la fecha cuenta con 59

lanzamientos entre discos físicos en formato CD-R y virtuales para descarga

gratuita (Superspace Records, s.f., en línea).

Figura 20: Antigua portada de la página web de Aloardi.


Fuente: [Link]

Figura 21: Foto de Wilder Gonzales para la revista Somos de El Comercio (2002).
Fuente: Wilder Gonzales

El texto introductorio del artículo titulado Radical Sonora, dice lo siguiente:

EXPERIMENTOS sonoros como los de Jardín, Evamuss, Hipnoascensión y Fractal son


parte del avant garde mundial en lo que a música se refiere: sus creaciones acústicas,
basadas en el ruido y el vértigo electrónico etéreo, apuntan a lo más extremo de los
53

laboratorios musicales de Europa y Norteamérica. La diferencia es que sus obras parten


de instrumentos que salen de Paruro y Las Malvinas, y sus autores viven en Comas, el
Rímac, Los Olivos y San Martín de Porres. (Somos, 2002, p. 83)

Buh Records (Lima - 2004), fundado por Luis Alvarado. Entre sus

publicaciones se encuentra su proyecto JGRUU (con Ignacio Briceño) y varios

artistas como Tomas Tello, Omar Lavalle, Juan Diego Capurro, Pauchi Sasaki,

Jaime Oliver, José María Málaga, Fifteen Years Old (Solange Jacobs), Teté

Leguía, Pedro Ch. Vallejos, Ale hop (Alejandra Cárdenas), Distorsión

Desequilibrada (Álvaro Portales), entre otros. A la fecha cuenta con 87

lanzamientos en formato CD, CD-R, casetes y vinilos (Buh Records, s.f., en

línea).

Figura 22: Luis Alvarado en plena conducción de su programa radial Cazar Truenos por
Filarmonía 102.7 FM.
Fuente: [Link]

Chip Musik Records (La Oroya – 2007), fundado por Alexander Fabián

Gómez. Plataforma de difusión de sus proyectos Alcaloide, Siam Liam, Ozono y

Miyagi Pitcher, ha publicado actos como Ionaxs (Jorge Rivas), Koxxantes

(Johnny Collantes), Invisible Ambiente (Ives J. Ancieta), Semilla Galáctica (Oscar

Cirineo), Xtredan (Dante Izaguirre), Corazones en el espacio (Julio Dávila

Galarza), El otro infinito (Alfonso Noriega), Lima Centro Project (Miguel Ángel
54

Elescano). En la actualidad cuenta con cerca de 70 lanzamientos entre discos

en formato CD-R y virtuales para descarga gratuita (Chipmusik Records, s.f., en

línea).

Figura 23: Alexander Fabián en concierto en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Fuente: [Link]

Noxa Records (Arequipa – 2012), fundado por José María Málaga. Ha

publicado algunos títulos bajo su proyecto Fiorella 16, y promocionado variados

actos arequipeños como No god (Marco Valdivia), Nodo (Oscar Recarte),

Ninialibélula (José Jesús Villafuerte), Warida Libre (Scott Panchi), L-ror (Victor

Miranda), entre otros. A la fecha cuenta con 26 lanzamientos entre discos en

formato CD-R, mini CD-R y discos virtuales (Noxa Records, s.f., en línea).

Es importante mencionar, que si bien todos los proyectos o artistas

musicales mencionados son peruanos, los sellos discográficos en cuestión

también efectúan lanzamientos de actos internacionales, además de

promocionar una variedad de estilos que no solo se delimitan a difundir la

experimentación de corte electrónico.


55

Figura 24: Publicación de Noxa Records promocionada en su página de Facebook


Fuente:
[Link]
3&theater

Algunos sellos afines complementan la lista: Discos Invisibles (Tijuana,

1999), fundada por José Ignacio López Ramírez-Gastón; Dorog Records (Lima,

2004), de Giancarlo Samamé; Achokcha Records (Cusco, 2008), de Fabritzio

Dávila; y Necio Records (Lima, 2013), de Arturo Quispe.

2.4 Arte sonoro en el Perú

Con una nueva escena musical afianzada en su propia autogestión,

vemos como se han ido propagando múltiples plataformas de factoría casera y

músicos no académicos. La accesibilidad tecnológica había logrado canalizar el

ímpetu creativo de una generación imbuida en los avances de las ciencias

computacionales, dotándole de una herramienta innovadora y un amplio campo

de investigación empírico. Términos como noise26, glitch27 o laptop music28 de

pronto fueron de uso común; el trabajo con sonido (y sus diversas estéticas

26 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.129.


27 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.127.
28 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.128.
56

adoptadas), es solo un ejemplo del abanico de posibilidades que se abrieron

para el arte de inicios de este siglo en Perú.

Un suceso de esta naturaleza no podía pasar desapercibido, y la atención

mediática no tardó en manifestar su interés a través de nuevos (viejos)

estamentos reflejados en las instituciones artísticas. La extensión de los Live PA

(Live Performance Artist) a galerías29, premeditaron rápidamente la eclosión de

festivales semi-independientes30 que integrarían actividades como conferencias,

talleres, instalaciones audiovisuales, además de los conciertos de música

electrónica experimental.

El festival de arte sonoro Vibra / Audio Lima Experimental (2006), fue un

evento coorganizado por ATA y Fundación Telefónica del Perú.

El festival busca hacer partícipe al público, por un lado, de la experiencia del sonido y la
interactividad, con apoyo de instalaciones sonoras que se expusieron en la Sala
Paréntesis del Centro Fundación Telefónica, y por otro, mediante conciertos en
diferentes espacios de la ciudad de Lima, y así difundir experiencias sónicas que
transciendan las expectativas locales (ATA, s.f., en línea).

En el marco de sus actividades se presentó la muestra: Resistencia,

primeras vanguardias musicales en el Perú. Curada por Luis Alvarado, en

esencia reivindicaba a aquella llamada “Generación del 50”, primera ola de

compositores del Conservatorio Nacional cuyas excursiones sónicas marcaron

el inicio de la experimentación musical en Perú. Sin duda, un merecido

reconocimiento que era de esperarse en un momento donde se respiraba un aire

de modernidad tecnológica en la música.

29 Por ejemplo en 2004 Jorge Villacorta organiza Cubo Blanco Flexi-Time en la Sala Luís Miro
Quesada, exposición multidisciplinaria donde el grupo de rock-noise llamado Rayobac presentó
algunas sesiones de improvisación libre.
30 Actividades co-organizadas entre una asociación civil sin fines de lucro con el auspicio de la

empresa privada.
57

Figura 25: Afiche de la muestra Resistencias, primeras vanguardias musicales en el


Perú (2006).
Fuente: [Link]

El Festival Lima Sonora (Galería Pancho Fierro, 2008), fue un evento

organizado por la Universidad San Martín de Porres y producido por ISONAR31

al mando del docente investigador Alejandro Cornejo Montibeller. Entre las

propuestas del festival se desarrolló un ciclo de conciertos acusmáticos 32, el

montaje de instalaciones sonoras interactivas y la muestra de un área destinada

a instrumentos sonoros alternativos. Lima Sonora fue un proyecto ambicioso,

que demostró las posibilidades técnicas y conceptuales a las que habían llegado

los nuevos artistas sonoros peruanos en sus exploraciones con sonido

(Universidad de San Martín de Porres, 2008, en línea).

Hacer la Audición. Encuentros entre Arte y Sonido en el Perú (Museo de

Arte Contemporáneo de Lima MAC, 2016). Muestra curada por Luis Alvarado,

propuso una suerte de retrospectiva y exhibición de artistas actuales cuyo punto

de encuentro giró en torno al trabajo con sonido. Poesía, escultura, instalaciones

31 Taller de investigación sonora en radio de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo


y Psicología de la Universidad San Martín de Porres creado en 2006.
32 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.126.
58

interactivas y trabajos híbridos conformaron la exposición, que comprendió

además algunas performances y conversatorios.

Figura 26: Catálogo del festival Lima Sonora (2008).


Fuente: archivo personal

En la página web del Museo de Arte Contemporáneo hay una referencia a dicha

exhibición:

Es una selección de instalaciones, esculturas, objetos y audios, que nos introducen al


Sound Art, una práctica artística que desde hace muchos años cuenta con un importante
desarrollo a nivel local, como eco también de un nuevo panorama del arte
contemporáneo internacional, permeable a diversos lenguajes, en un contexto de
masificación de la tecnología, que ha hecho posible que tanto galerías como artistas,
tengan mayor accesibilidad a dispositivos y nuevas plataformas multimedia (Museo de
Arte Contemporáneo de Lima, 2016, en línea).

Poetas, músicos y artistas visuales concentraron cerca de cuarenta y

cinco obras, cuyo principal atractivo fue la presentación de los trabajos de tres

pioneros del arte sonoro peruano: el músico percusionista Manuel “Manongo”

Mujica, el multidisciplinario Jorge Eduardo Eielson y el artista Francisco Mariotti.


59

Figura 27: Afiche de la exposición Hacer la Audición (2016).


Fuente: [Link]
el-peru/

Aunque la capital por su misma demografía ha condensado una gran

cantidad de artistas y eventos relacionados al arte sonoro, es importante

destacar la organización de dos festivales internacionales que se llevan a cabo

en provincia hasta la actualidad.

Festival Asimtria (Arequipa, 2006), evento que a la fecha lleva trece

ediciones bajo la batuta del artista sonoro Marco Valdivia, es un festival que

encierra una serie de actividades como ponencias, talleres, conciertos,

instalaciones, etc, y agrupa de forma abierta a propuestas interdisciplinarias de

todo el mundo. En sus últimas ediciones se ha integrado la ciudad del Cusco,

teniendo una gran acogida (Asimtria, s.f., en línea).

Festival de Arte Contemporáneo Chachapoya FACC (Amazonas, 2010).

Organizado por la asociación SEQES a la cabeza del performer y músico

experimental Juan Carlos Salazar, se muestra como uno de los principales

eventos realizados en la selva peruana. A la fecha lleva ocho ediciones y se erige

como una plataforma importante en la difusión de las artes contemporáneas


60

fuera de la capital, entre sus actividades se encuentran diversos talleres,

performances, conciertos, muestras de poesía, etc, algunas relacionadas al arte

sonoro (SEQES, s.f., en línea).

Figura 28: Catálogo del Festival Asimtria V (2009).


Fuente: archivo personal

Figura 29: Festival de Arte Contemporáneo Chachapoya (2015)


Fuente: [Link]
CAPÍTULO III
RESISTENCIA Y APROPIACIÓN TECNOLÓGICA MUSICAL

Conocida por sus siglas en inglés DIY “do it yourself” o en castellano HTM

“hazlo tú mismo”, nos referimos a un tipo de práctica que involucra la hechura o

reparación casera de objetos mayormente utilitarios. La finalidad de tal ejercicio

es por un lado el ahorro de dinero, ya que con la manufactura o saneamiento de

un enser se evita la compra excesiva de productos a veces innecesarios, y por

otro lado, se encuentra la experiencia del aprendizaje, pues con el sucesivo

ejercicio y entrenamiento ciertas habilidades se pueden incrementar en la toma

de proyectos cada vez más complejos (Kuznetsov & Paulos, 2010, p.1).

Esta praxis se extiende al mundo musical cuando los más osados

aventureros del sonido deciden personalizar o mejorar las propiedades físicas

de sus instrumentos musicales, o en su defecto, optan por inventar sus propios

artefactos tales como stompboxes33, amplificadores de audio casero o

micrófonos. De igual manera se encuentran los músicos que fabrican o conciben

instrumentos novedosos, como es el caso de los lutieres.

La filosofía del “hazlo tú mismo” lleva inherente una connotación

anticapitalista, al rehusar consecuentemente ser partícipe de un mercado y sus

actividades, y ha sido una postura adoptada por diversos movimientos

contraculturales, al involucrar acciones de grupos con distintas formas de pensar

a las normas establecidas por el statu quo.

33 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.


62

Actualmente se vive cierta etapa de crecimiento económico en el Perú, y

aunque no siempre ha sido de esta manera, décadas de aprendizaje nos han

dejado valiosas enseñanzas de vida y estrategias de sobrevivencia que hemos

sabido aplicar en diferentes esferas de la cotidianeidad.

Quizás la época más crítica que se recuerda en la historia peruana del

siglo pasado es la que se padeció en la década del ochenta. Mientras el declive

económico e institucional se agravó en el país durante estos años,

paradójicamente esta situación fomentó un tipo de subcultura cuya característica

marginal encontró en la calle y las arterias urbanas el circuito necesario para su

eclosión.

Pese al hecho de encontrarse el país en una desalentadora situación

económica y un ambiente social cercano a lo anárquico o caótico, estas mismas

circunstancias prepararon el caldo de cultivo de donde emergió toda una camada

de jóvenes que manifestó su sentir a través de diversas expresiones artísticas.

La coyuntura de alguna manera avivó, hacia mitad de esta década, el

surgimiento espontaneo de estilos musicales relacionados a los extremos

sonoros del género rock.

Debido a la ligazón del punk rock con modos de vida y acciones

contraculturales, esta propuesta musical caló perfectamente con lo que se vivía

en el país, convirtiéndose en el estilo musical que capturó más adeptos —en lo

concerniente al género rock— en nuestro territorio34.

34El historiador musical Piero Scaruffi (2005, en línea) diferencia el punk norteamericano pionero
de 1976, caracterizado por la industria musical subterránea, del punk inglés, que fue una
combinación de “moda” —ropa roída y peinados estrafalarios— y desempleo Con estos
referentes no es difícil imaginar porque los jóvenes peruanos se influenciaron de ambas
corrientes.
63

Sobre la relación del rock no comercial y su afinidad a economías

alternativas el investigador Pedro Cornejo menciona en su libro Alta tensión lo

siguiente:

El lado oscuro era el que se iba gestando, una vez más, en los márgenes de la escena
<<oficial>>. Ahí, estimulados por la filosofía punk del do it yoursefl (“hazlo tú mismo”) y
agrupados bajo la denominación de subterráneos, apareció a mediados de los ochentas
una generación de rockeros que, con una sensibilidad insolente, descreída y revoltosa,
puso de vuelta y media al circuito local (Cornejo, 2018, p.85).

Simultáneamente al punk underground35 localmente se dieron a conocer

otras vertientes emparentadas a este estilo, como el hardcore punk36, el

grindcore y el noisecore37. Dichas bifurcaciones llevaron el sonido característico

del punk hacia sus confines estridentes. Esta vehemencia profesada capturó el

sentir de una juventud contrariada que hizo sentir enérgicamente su voz de

protesta.

Aparte de esta predominante tendencia musical en el rock local no

comercial, también se dieron a conocer otras propuestas extremas pero ligadas

a la electrónica, como Disidentes y T de Cobre. Estas agrupaciones, con fuerte

influencia de la música industrial38, dieron un paso más allá, alejándose de sus

pares en la elaboración de sus shows en vivo.

En el año 2005, se relanzó a través de La venganza de los nerds39 una

producción de Disidentes titulada: disidentes, ensayos y concierto 1988, en la

cual aparece un pequeño texto en la contraportada del CD:

35 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 131.


36 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.
37 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.
38 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 129.
39 Proyecto discográfico del diseñador gráfico y músico Iván Esquivel, fundador de Internerds

Records (2004), que consistió en rescatar y publicar grabaciones inéditas de grupos


subterráneos de la década del ochenta.
64

disidentes fue una banda formada por martin ponce (t de cobre y espirales), hoover
(salon dada), rodrigo y raul mondragon. de tendencia fuertemente influenciada por los
ruidos industriales de e. neubauten y el techno aleman, fueron la primera banda en
experimentar con este tipo de sonidos mientras la mayoría de bandas se orientaban
hacia el punk o postpunk. instrumentalmente su set incluia dos secciones ritmicas (un
cilindro y diversos objetos de metal procesados en algunas ocasiones a traves de
pedales), un teclado y una voz amplificada atraves de un megáfono. las pocas
presentaciones (no henden y discoteca nirvana, 1988) que dieron durante el tiempo que
existio esta banda (1987 – 1988) eran algo bastante singular e incluia sampleos grabados
en cinta y proyeccion de diapositivas, años antes de que la palabra “multimedia” y el
termino “industrial” se convirtieran en excusa para perpetrar bodrios instrascendentes de
todo nivel. este disco reune parte del concierto en no helden en el año 1988 asi como
diversos demos inéditos hasta la fecha. (Disidentes, 2005)

Figura 30: Portada y contraportada del disco disidentes, ensayos y concierto 1988.
Fuente: [Link]

Nos es interesante analizar la implementación descrita en esta suerte de

biopsia. La agrupación utilizó objetos reciclados metálicos para sus percusiones,

así como también algunos recursos electrónicos como stompboxes, megáfono

para voz y grabaciones de samples40 hechos en cinta; además, es de recalcar el

cuidado que tuvieron en la parte visual de sus espectáculos, en los que

incluyeron la proyección de diapositivas.

En lo concerniente al estilo de sus temas, expresaron su devoción al

sonido característico de la electrónica industrial, pues manifestaron su fehaciente

interés por la asimilación tecnológica y su siempre relacionada visión de

40 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.


65

vanguardia. Disidentes y T de Cobre se convirtieron así en los proyectos más

singulares de aquellos años, ya que optaron por seguir un rumbo distinto al resto

de agrupaciones coetáneas.

Aunque la idea de la aprehensión sonora derivada del armatoste

progresista como parte integral en la composición contemporánea, nos lleva a

relacionarla inmediatamente con la “música industrial”, lo cierto es que este

concepto se remonta a las primeras décadas del siglo XX y los experimentos

sónicos de los futuristas. Este movimiento surgió en una época donde la creación

artística adoptó y desarrolló los principios del progreso científico, aquel que se

fundamenta en el uso de recursos tecnológicos aplicados a la vida cotidiana

como cimiento de un cambio socioeconómico. Los futuristas abrazaron la

modernidad41 y los conceptos de experimentación relacionados a la ciencia, ya

que se inspiraron en las innovaciones tecnológicas para la manufactura de

nuevos instrumentos sonoros, e incursionaron en tácticas compositivas que

buscaron novedosas sonoridades para la música de avanzada.

En El arte de los ruidos (Russolo, 2013, en línea) —escrito que dirigió al

músico Balilla Pratella—, el artista describe como se ha visto afectada su

percepción del entorno a raíz de la nueva sonoridad proveniente de las máquinas

(de la industria), y como la música debe evolucionar del “sonido puro”,

perteneciente a los instrumentos musicales y su limitada variación tímbrica, hacia

el “sonido ruido”, proveniente de las nuevas formas de escucha. Transformación

que Russolo creyó necesaria para las composiciones del futuro y que influenció

41El director musical e investigador Leon Botstein (2008, p.3), señala que esta etapa estuvo
dominada por el progreso científico, tecnológico e industrial, la mecanización, la urbanización, la
cultura de masas y el nacionalismo.
66

a varios compositores de su época42. El visionario “Padre del ruido”, estableció

una categorización detallada y sistemática de seis familias de sonidos, que

posteriormente plasmaría en instrumentos mecánicos como los intonarumoris43

o “entonadores de ruido”.

Figura 31: Luigi Russolo y Ugo Piatti con un conjunto de intonarumoris.


Fuente: [Link]

Anteriormente mencionamos algunos estilos musicales relacionados a la

contracultura que surgieron en Lima hacia mitad de la década del ochenta y

comienzos del noventa, y aunque el punk rock no está dentro de nuestro foco de

estudio, si lo está ligeramente el grindcore propuesto por el músico experimental

Álvaro Portales a través de su proyecto Distorsión Desequilibrada. Sobre ello,

hay una cita que hace Portales del Manifiesto Futurista, como se aprecia en su

casete titulado: Fusión (1993)

42 La doctrina de los Futuristas sedujo a compositores como Edgar Varèse, quien tuvo un
acercamiento al uso de nuevos instrumentos y sonoridades para sus creaciones. Varèse
presentó un marcado interés por los flamantes inventos electrónicos de inicios del siglo XX, como
por ejemplo el “threremin” (1928), instrumento que Clara Rockmore popularizo por sus
interpretaciones y que el mismo compositor incluyó en su pieza Ecuatorial (1932-34). Otras
composiciones suyas en esta línea fueron: Déserts (1950-54), para cinta magnética, o el famoso
Poème électronique (1957-58) (Griffiths, 2010, pp. 139-140).
43 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.
67

Figura 32: Portada del casete Fusión (1993), donde Portales cita el Manifiesto Futurista.
Fuente: Archivo personal

La referencia a dicho manifiesto muestra que Portales comulgó —al

menos conceptualmente— con las ideas vertidas por los futuristas, en relación a

la práctica de la estética del “ruido” y el uso de artefactos tecnológicos que

empleó en la elaboración de su propuesta musical, como radios intervenidas, el

proceso de teclados a través de efectos, inclusión de samples, objetos metálicos

percutidos, además de técnicas de feedback44.

Dicha producción fue reeditada en 2016 por el sello independiente Buh

Records de Luis Alvarado, en donde se incluye un texto sobre la realización

original del casete, además de una semblanza del proyecto de Portales. De esta

reseña se puede extraer el siguiente párrafo:

Fusión es el cuarto trabajo publicado por Distorsión Desequilibrada, el proyecto de noise


industrial del artista Álvaro Portales, uno de los más importantes representantes del noise
industrial hecho en Lima durante el lapso de 1990-1995. Portales por entonces se
iniciaba como artista gráfico e historietista y era asiduo a los circuitos de hardcore punk
de la escena del rock subterráneo como también a la de metal. La radicalidad del
grindcore y sus derivados, grindnoise y noisecore, calaron localmente y permitieron el
surgimiento de una pequeña pero bien activa movida grind, a la que Portales
rápidamente se plegó. Es en el seno de esa movida que surgieron los primeros proyectos
de noise industrial locales (Alvarado, 2016, en línea).

44 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 127.


68

Durante la década del ochenta surgió un oleaje independiente de

producciones autogestionadas, que avizoró en la autoproducción y la

informalidad el caballito de batalla de la denominada música “subterránea”.

Si bien, nunca tuvimos una industria musical desarrollada, menos lo fue

en ese momento, sin embargo, proliferó el método de las grabaciones caseras;

las llamadas maquetas o demos en casetes (a veces reciclados), abundaron en

diseños fotocopiados, elaborados con dibujos o fotografías de temática gore45

vinculadas a la realidad peruana de aquellos años.

Figura 33: Portada del disco Matanza extrema del grupo Atrofia Cerebral (1989).
Fuente: [Link]

Lo que respecta a su distribución, esta consistió en el intercambio mano

a mano y el uso de correo postal para hacer envíos e intercambios con músicos

y coleccionistas del extranjero; se produjeron tirajes limitados de veinte o treinta

copias de casetes (Portales, 2012, en línea). En lo concerniente a la difusión ésta

consistió en la hechura de volantes fotocopiados y algunas reseñas salidas en

45 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 127.


69

fanzines46 de grindnoise como Bulla Extrema de Miguel Tipacti, Ruido Mundial

de Miguel Acero y Holocausto Organic Dismenberment (Tipacti, 2016, en línea).

Los métodos de producción musical desarrollados en esta época reflejan

el accionar de un grupo de artistas que aprovechó los recursos que tuvo a su

disposición. Cuando analizamos este proceso entendemos verdaderamente la

magnitud de su práctica, pues en respuesta a procesos disruptivos, actividades

como el reciclaje, el bricolaje o el “hazlo tú mismo”, se han vuelto

imperativamente una necesidad y un medio de resistencia sobre todo en países

latinoamericanos.

Para ejemplificar lo expuesto mencionaremos el trabajo de Ernesto Oroza,

arquitecto cubano radicado en Miami, quien desde la década del noventa se

interesó por la recolección de artefactos y enseres que revelaban la vida

cotidiana en su país natal. Dicho acopio tiene la particularidad de exhibir un

carácter social y político representado en una serie de objetos reparados,

modificados e inventados, que se recontextualizan en una sociedad donde el

ostracismo económico los ha llevado a idear forzosamente estrategias de

subsistencia. Esta colección, exhibida en galerías de arte, Oroza la ha titulado:

Desobediencia tecnológica. En una entrevista para la revista Hecho en Buenos

Aires, el arquitecto señala:

El concepto me permitió relacionar prácticas creativas desarrolladas en Cuba para


enfrentar la crisis económica de los 90’. Lo precede cronológica y conceptualmente el
término objeto de la necesidad de 1995, concepto medular de la investigación y alrededor
del cual he elaborado argumentos que me permiten exponer y defender esta
producción. Desobediencia tecnológica es uno de estos argumentos y tiene la función
de contextualizar al objeto de la necesidad dentro de un discurso de diseño más
universal. Como las prácticas recurrentes eran de re-uso, el movimiento terminó siendo
una revisión radical y puesta en cuestión de los objetos y procesos industriales desde
una perspectiva artesanal. Los cubanos realizamos en colectivo una disección

46 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 127.


70

contingente e implacable de la cultura industrial. Lo interesante es que esta radicalidad


venía de tareas domésticas simples como reparar, acumular o adaptar el escaso grupo
de objetos que habían quedado en la isla cuando colapsaron la producción nacional y
las importaciones. Es decir, fue en los hogares mientras se hallaban soluciones a
necesidades de la familia donde se acuñó la desobediencia. Fue en el ámbito familiar
donde se consolidó ese irrespeto absoluto por las lógicas autoritarias y los códigos
cerrados inscritos en los objetos capitalistas contemporáneos que son, por lo general,
egoístas, excluyentes y han sido pensados para sublimar la noción de producto o
mercancía, en detrimento de su función como útil (Oroza, 2013, en línea).

Figura 34: Antena de tv en Guanabo, Cuba (2004).


Fuente: [Link]

3.1 Reciclaje electrónico

En los primeros años de este nuevo siglo, en pleno auge del computer

music local, conocimos al colectivo Aloardi. Liderado por Christian Galarreta,

llegamos a esta asociación por intermedio de Gabriel Castillo, compañero de

clases de la Escuela Profesional de Arte.

Aloardi se encontraba, en aquel entonces, en una etapa de

reestructuración de sus miembros47, y tras conocerlos, casi inmediatamente

pasamos a colaborar en sus actividades. Fue un proceso de años de aprendizaje

47Algunos otros miembros activos fueron: Fabiola Vásquez, Dennis Pastor, Felipe del Águila,
Jorge Fernández-Cabero, Paola Torres Núñez del Prado y Omar Córdova.
71

lo que condujo a nuestros primeros acercamientos con la música experimental,

aplicar el conocimiento empírico de la nueva producción musical, involucrarnos

en la cultura digital a través de sesiones y conciertos livestream48, grabar

programas musicales en formato de radionet49, colaborar con el arreglo de

eventos como conciertos, ponencias y talleres, explorar en la construcción de

gadgets electrónicos y participar de sesiones de improvisación libre, de donde al

poco tiempo nacieron colaboraciones y proyectos conjuntos.

La idea con estas reuniones concertadas fue la pesquisa de diversos

temas vinculados al trabajo con sonido. Para ello, pusimos en práctica diversas

técnicas de manipulación y manufactura de herramientas electrónicas, como el

circuit bending50 para la intervención de juguetes sonoros y la construcción de

transductores51 no convencionales, con lo cual fabricamos micrófonos caseros

hechos con pastillas piezoeléctricas52 y otros con alambres de cobre magneto.

Figura 35: Circuit bending, intervención electrónica al circuito de una pistola de juguete.
Fuente: Archivo personal.

48 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.


49 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.
50 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 126.
51 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.
52 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.
72

Figura 36: Algunos transductores desarrollados con el colectivo Aloardi.


Fuente: Archivo personal

Cabe destacar que muchos de estos insumos los conseguíamos en el

bien conocido mercado electrónico Paruro, ubicado en la calle del mismo nombre

en el centro de Lima. El objetivo de estas expediciones fue la compra de

artefactos de segunda mano, como juguetes sonoros y componentes

electrónicos, así como la obtención de dispositivos reciclados para usarlos en

nuestros experimentos sonoros.

Producto de estos encuentros surgió el proyecto sonoro Garrapata (2005-

2008), conjunto de improvisación libre y ruidismo en el cual aplicábamos las

técnicas mencionadas. Esta agrupación estuvo conformada por Christian

Galarreta, Gabriel Castillo y Rolando Apolo. Con una cantidad de registros de

sesiones de improvisación llevadas a cabo entre los años 2005 y 2007, llegamos

a editar y publicar dos producciones: Garrapata 2, disco virtual para descarga

gratuita que se dio a conocer por el sello español de música experimental

Ruidemos en el año 2009 y un split53 en casete titulado Garrapata, para el sello

53 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.


73

mexicano Hacked Tapes en 2010, donde participó también el proyecto mexicano

de música experimental Monosodic.

Figura 37: Portada del disco Garrapata del sello Hacked Tapes (2010).
Fuente: [Link]

Otro proyecto que parió Aloardi bajo el mismo concepto fue Triac (2007-

2010), grupo donde la improvisación libre y la exploración sonora con circuitería

electrónica fuera el eje de nuestras reuniones. Triac estuvo conformado por:

Omar Córdova, Gabriel Castillo y Rolando Apolo. Este conjunto tuvo mayor

accionar que Garrapata, ya que los tres miembros proveníamos de la Escuela

Profesional de Arte, motivo por el cual la coordinación para reuniones destinadas

a ensayos y pesquisas se realizó con mayor frecuencia. Con Triac publicamos

cinco discos, cuatro de ellos en medios locales y uno por el sello argentino

Sudamérica Electrónica, titulado: La rebelión de los artefactos (2010), el cual se

lanzó para descarga gratuita.


74

Figura 38: Portada de La rebelión de los artefactos (Sudamérica Electrónica, 2010)


Fuente: [Link]
[Link]

Otras actividades del colectivo durante el 2010 fueron los diversos

recitales y talleres de electrónica sonora que ofrecimos tanto a nivel local como

internacional, donde lo más relevante fueron las acciones que propusimos en

Valparaíso, Chile, para el Festival Tsonami, y en Brasil, para el Museu da Imagen

e do Som (Museo de la Imagen y Sonido) en Sao Paulo, la inauguración de la

exposición internacional Interactivos? en Belo Horizonte y el show para la

disquera Plano B en Río de Janeiro.

Figura 39: Performance del colectivo Triac para el Festival Tsonami (Valparaíso, 2010).
Fuente: Archivo personal
75

3.2 Lutería electrónica

Para Ricardo Jiménez Romero (2010, en línea), fabricante de

instrumentos de cuerda, la palabra francesa luthier proviene del italiano liutaio,

que significa “laudista” o quien hace laúdes, y ambas derivan del término arábigo-

andalusí al ud, que significa “la madera”, lo cual se extendió como nombre del

instrumento laúd. Mientras que Javier Martínez Gonzáles (2015, p.54) nos ilustra

en su tesis doctoral El arte de los violeros españoles, 1350-1650, que desde la

época medieval el oficio del artesano hacedor de instrumentos ha tenido muchas

referencias tales como: laudero, citolero, violero, vihuelero, vigolero, hasta llegar

al más actual “guitarrero”.

Para puristas como Jiménez (2010, en línea), el termino luthier está mal

empleado para designar a quien se dedica a fabricar guitarras, ya que la

especialización del también llamado lutier, debería conservar su denominación

original de “violero” o “laudero”, mientras que al hacedor de guitarras llamársele

“guitarrero”.

Como podemos inferir, el término “lutier” es algo ambiguo pues lleva

mucha historia de por medio; aunque actualmente hace referencia —de manera

general— al oficio relacionado con la manufactura, reparación y venta de

instrumentos musicales. Este artesano brinda un servicio cuyo principal atractivo

es el proceso de confección y la individualidad de sus productos, tratándose de

un especialista en el trabajo con instrumentos acústicos o electrónicos.

Esta práctica determina su actual llamamiento a lo largo del medioevo, y

llega a nuestra época con nuevos atributos tecnológicos. En general, los

aspectos que involucra la lutería son: la pesquisa en materiales y el estudio de


76

técnicas de manufactura. La cúspide de estos objetivos puede concluir con la

invención de un novedoso instrumento musical.

El término “lutería electrónica” es bastante reciente, y aunque conserva la

definición coloquial del lutier, se le ha adherido nuevos elementos utilizados en

su confección, refiriéndonos así a la manufactura de instrumentos musicales

producidos —parcial o completamente— con componentes electrónicos.

Las experiencias previas con el colectivo Aloardi y los subsiguientes

proyectos en los que participamos, Garrapata y Triac, sentaron las bases del

conocimiento adquirido, a la vez que afianzaron de manera personal el interés

en seguir investigando diversos temas adyacentes a la circuitería electrónica.

Culminada esta etapa colectiva, el propósito fue continuar en la búsqueda de

contenidos que mantuvieran el sonido como eje gravitatorio.

En esta senda se revisó material de lectura de autores que han

enriquecido el mundo de la electrónica dedicada al sonido, dando a conocer

nuevas técnicas y experimentos para fabricar módulos y sintetizadores de

manera casera. Algunos libros revisados en esta línea fueron:

Getting Started in Electronics (Mins, 2003), o en castellano: “Comenzando

con la electrónica”, libro del norteamericano Forrest Mins III, diseñador

electrónico y escritor de columnas científicas quien ha escrito numerosa literatura

destinada al ámbito de la ingeniería y las ciencias, autor de una veintena de libros

y artículos, es una referencia obligada para adentrarse al mundo de la

electrónica.
77

Circuit-Bending Build your own alien instruments (Ghazala, 2005),

traducido como: “Construye tu propio instrumento alienígena”, cuyo autor

norteamericano Reed Ghazala, considerado el padre del circuit bending, nos

ofrece en este libro una suerte de manual de electrónica básica para la

intervención de circuitos, y nos explica algunas de sus técnicas aplicadas a

juguetes y algunos artefactos específicos.

Handmade Electronic Music: The art of hardware hacking (Collins, 2009),

o en español: “Música electrónica hecha a mano: El arte de piratear hardware”,

del también norteamericano Nicolas Collins, considerado pionero en el uso de

microcomputadoras para actos en vivo. Este libro, básicamente es una

introducción a las diversas posibilidades del uso de integrados de tecnología

CMOS (Semiconductor Complementario de Óxido Metálico), chips económicos

utilizados para la construcción artefactos sonoros y sintetizadores.

Figura 40: Oscilador y secuenciadores fabricados a mano.


Fuente: Archivo personal
78

3.3 Diseño de instrumentos musicales de código abierto

Hasta ahora hemos revisado algunas herramientas para producir música

electrónica experimental, como el uso de la computadora como interfaz de

grabación o propiamente como instrumento musical, así como también hemos

referido a la manufactura y uso de artefactos electrónicos hechos de manera

casera, dispositivos utilizados como generadores de sonido que fungen de

instrumentos empleados mayormente en conciertos y performances en vivo.

En esta sección revisaremos una tercera tipología de tecnológica musical,

y que corresponde a la mixtura entre las dos primeras referidas, pues en los

elementos que la componen se encuentran tanto los procesos digitales

(informáticos), como los analógicos (circuitos electrónicos).

Hacia el año 2005 se extendió el uso de microcontroladores54 en el

mercado electrónico para amateurs, popularizándose el uso de las placas de la

marca Arduino55. Esta interfaz56 nació en el instituto italiano Interaction Design

Institute Ivrea (IDII), en donde el proyecto se desarrolló con software y hardware

de código abierto. Esta tarjeta multiusos, consiste de manera general en una

tarjeta con entradas y salidas para dispositivos analógicos-digitales y un

microcontrolador ATmega57, característica que nos permite el prototipado de

artefactos electromecánicos y su empleo en infinidad de proyectos de domótica58

y robótica, así como en la elaboración de instrumentos musicales

experimentales, como comprobaremos en este apartado.

54 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 129.


55 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 126.
56 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.
57 Chip de la compañía Atmel.
58 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 127.
79

Una de las funciones principales de Arduino es el envío de datos

provenientes del mundo físico y su proceso, el cual se realiza a través de la

conexión con un ordenador, para ello puede recoger cifras medibles de distintos

sensores o actuadores, y emplearlos en el control de diversos procesos. Por

ejemplo, si conectáramos un micrófono a Arduino, la interfaz podría convertir el

voltaje capturado por el sensor a datos digitales para luego ser interpretados por

el ordenador. El proceso computacional a partir del software que elijamos, nos

permitiría entonces controlar por medio del micrófono numerosos eventos de

contenido multimedia, como por ejemplo audio, video, fotos, etc.

Figura 41: Interfaz Arduino, modelo UNO


Fuente: Archivo personal

En esta sección describiremos algunos proyectos de artistas peruanos

que han incursionado en técnicas híbridas para la confección de instrumentos

musicales experimentales, con el uso de software y hardware de ideología libre

mencionados.

En el ámbito nacional, una de las primeras investigaciones hechas para

la fabricación de un instrumento musical experimental con software libre fue la


80

realizada por el compositor Jaime Oliver, quien en 2006 viajó gracias a una beca

Fullbright para continuar sus estudios de Música por Computadora en la

Universidad de California, San Diego (Oliver, 2018, en línea). De esta fecha

datan los primeros prototipos de su controlador llamado The Silent Drum (El

Tambor Silencioso), instrumento reactivo para sonidos sintetizados59 de

percusión, hecho con un tambor real cuya estructura fue modificada con la

finalidad de dotarla de nuevas funciones y características sonoras.

Para el Tambor Silencioso Oliver reestructuró una caja de tambor cuyo

parche original cambió por una tela negra elástica spandex. La propiedad

maleable de la tela permite que se amolde a la forma de la mano que la estira

hacia el interior del tambor para crear un efecto de contraste lumínico captado

por una cámara de video. Estas imágenes son procesadas por computadora a

través del programa Pure Data, software en donde se realiza la síntesis de

sonido.

Es importante mencionar que durante sus estudios de doctorado en

Estados Unidos, Oliver recibió la tutoría de Miller Puckette, el creador del

software libre Pure Data, por lo que es recurrente el uso de este programa en

sus trabajos de composición y diseño de instrumentos.

Paola Torres Núñez Del Prado es una artista plástica de la Pontificia

Universidad Católica radicada en Europa. En su trayectoria ha incursionado

progresivamente en el arte con nuevos medios, esto a partir de explorar diversos

59 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 130.


81

textiles y su creciente inmersión en lenguajes de programación que anudó al

punto de convergencia.

Figura 42: Performance de Jaime Oliver con su Tambor Silencioso.


Fuente: [Link]

En sus primeros experimentos con procesos digitales, Torres trabajó la

visualización de ondas sonoras sobre materiales tangibles, lo que la llevó a

investigar sobre tejidos de la costa, sierra y selva peruana, y a crear

posteriormente un instrumento sonoro basado en un textil Shipibo – Conibo

(Torres, 2017, en línea).

Este textil de la comunidad amazónica, fue intervenido con la tarjeta

Arduino en su versión Lilypad60, a través de un bordado hecho con hilo conductor

y su bosquejo basado en la curva fractal continua formulada por el matemático

alemán Hilbert. La propuesta de Torres fue intervenir el tejido de la selva

electrónicamente, agregándole al diseño original una respuesta táctil.

60 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 128.


82

Como mencionamos anteriormente, Arduino es una interfaz que nos

provee comunicación con un ordenador. Programar esta tarjeta nos permite

sistematizar diversos eventos o acciones. En el caso del textil de la selva, Torres

lo vincula al software Pure Data, desde el cual dispara una serie de samples de

icaros (cantos chamánicos) que ha grabado previamente. Esta técnica

incursionada por la artista le permite la estructuración de complejas

composiciones musicales.

En el tejido, la parte reactiva está fabricada de hilo conductor bordado, de

modo que al palpar la hebra se emite un pulso que controla Arduino, y este a su

vez le da la orden al software Pure Data para que dispare los archivos de sonido.

Figura 43: Paola Torres en sesión streamig interpretando su textil sonoro.


Fuente: Bifronte Records

Por último, haremos referencia al trabajo del músico Abel Castro,

compositor del Conservatorio Nacional y director del festival La Trenza Sonora

(2015), evento internacional de música experimental y académica

contemporánea que a la fecha cuenta con tres ediciones.


83

Producto de sus pesquisas como artista sonoro, Castro ha explorado en

el empleo e invención de instrumentos musicales experimentales para el

desarrollo de sus piezas electroacústicas. Su trabajo se enfoca básicamente en

la construcción de interfaces gestuales usadas a modo de prendas electrónicas

interactivas o wearables61, cuyo elemento principal consiste —como podemos

inferir— en el uso de la placa Arduino.

Prótesis v1 es el nombre del último instrumento inventado por Castro, el

cual consiste en un par de guantes donde lleva adherida la tarjeta Arduino, y

conectado al microcontrolador, una serie de sensores amoldados según la

extensión de los dedos. Estos sensores tienen propiedades resistivas, por lo

cual, con cada articulación de los dedos se producen voltajes regulados que

Arduino envía a la computadora para su proceso en Pure Data vía comunicación

MIDI.

Figura 44: Abel Castro en concierto tocando con su Prótesis v.1.


Fuente: [Link]

Sustancial es reiterar que los artistas mencionados utilizan software y

hardware libre en sus proyectos, e inherentemente se encuentran involucrados

61 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 131.


84

en la práctica que conlleva la filosofía de esta corriente. Tal es el caso de Jaime

Oliver, quien tiene colgado en su página web documentos de libre descarga para

la réplica de su Tambor Silencioso, con todos los detalles disponibles para su

fabricación.

En el caso de Abel Castro es valioso su reciente aporte al campo de la

enseñanza, ya que a través de los talleres que imparte revela sus conocimientos

en diversas técnicas de fabricación de instrumentos experimentales.

Mientras que uno de los principales aportes de Paola Torres, es su

incursión en la curaduría de exhibiciones de arte con nuevos medios, como

Metatribal Mystics (Mejan Gallery – Estocolmo, 2013) y Glitcha! (ConArtist

Gallery - New York, 2015), exposiciones internacionales en donde convocó a

diversos artistas peruanos.


CAPÍTULO IV
ARTE, TECNOLOGÍA Y EDUCACIÓN

El cinco de abril de 2018 el Pleno del Congreso aprobó la moratoria para

crear nuevas universidades privadas y públicas por un periodo de dos años. Esta

medida se tomó como prórroga de la Ley N°29971 promulgada en 2012 y que

tuvo una duración de cinco años (El Peruano, 2012, en línea). El motivo principal

sería el mejoramiento en la supervisión y control de dichas instituciones.

Peliaguda labor (aún pendiente) del Consejo Nacional para la Autorización de

Universidades (CONEFU) y la Superintendencia Nacional de Educación Superior

Universitaria (SUNEDU), ya que hasta el mes de abril de 2018, continúan en

actividad en diferentes regiones del Perú diversas universidades ofreciendo

carreras no autorizadas62.

La crisis actual en el sector educativo es un lastre que lleva décadas sin

solución. Si bien, a lo largo de este siglo se han promovido algunas esporádicas

medidas educativas63, una gran reforma se muestra como algo necesario y

urgente de accionar. El remedio claramente no se encuentra en el levantamiento

masivo de endebles e inhabitables colegios —como en la época fujimorista—, o

la edificación desmesurada de universidades (producto de la inversión del sector

empresarial), si no en la adecuada calidad de enseñanza, a través de cuidadosos

y constantes programas para capacitar a docentes y evaluar los contenidos que

62 Según la lista publicada por SUNEDU (2018, en línea), el Perú cuenta con 20 universidades a
nivel nacional sin autorización oficial, las cuales han habilitado 108 establecimientos.
63 Como por ejemplo: la Ley General de Educación del 2003 (N° 28044), el Programa Nacional

de Emergencia Educativa del 2004 (Decreto supremo N°021-2003-ED), el Pacto Social de


Compromisos Recíprocos para la Educación (2004-2006), el Plan Nacional de Educación para
Todos (2005-2015) y el Proyecto Educativo Nacional al 2021 en el 2006 (R.S. N°001-2007-ED)
(UNESCU, 2017, p.20).
86

se imparten, además de la imperiosa sincronía pedagógica a los avances

tecnológicos.

El tema es amplio y complicado de abordar, pero lo cierto es que el

acelerado proceso de privatización educativa en el país, hoy en día, responde

directamente a su crecimiento económico64 y el subsecuente incremento de una

clase económica media con los recursos necesarios para acceder a un sistema

de enseñanza particular; oferta para la demanda.

Con el establecimiento de las universidades-empresas y una enseñanza

que apunta a su sostenibilidad, el “improductivo” adiestramiento en carreras

ligadas al arte y las ciencias humanas no corresponden con el estado actual

educativo y económico en el Perú.

Ante esta realidad, cabe a modo de ejercicio cuestionar la actividad

artística y su relevancia en el sector educativo, en aras de reafirmar la

importancia de su quehacer y sostener la permanencia de profesiones que

generan un conocimiento vital para una sociedad y su historia.

Por otro lado, entre las principales instituciones públicas cuya labor es la

salvaguarda del patrimonio y el fomento cultural, es imperativo mencionar que el

Ministerio de Cultura (2010), no cuenta hasta el día de hoy con un panorama de

las diversas expresiones artísticas que coexisten en nuestro territorio, por lo

tanto, tampoco existen programas o propuestas que promuevan manifestaciones

afines a este siglo. Con un exclusivo interés ligado a la arqueología y el folclor

64Según la UNESCU (2017, en línea), el Perú ha mantenido durante el periodo 2000-2015, una
taza de crecimiento económico de aproximadamente 5.3%.
87

popular, el accionar de esta entidad aún no ha contemplado el cambio de milenio

—ni sus paradigmas— que pronto llega a su segunda década.

El Perú es un país con fuerte arraigo tradicional, y es deber del Estado

que se preserve este conocimiento, pero el acervo cultural de un territorio no solo

se encuentra en el pasado; así que, de la misma forma, es deber del gobierno

estar atento a los acontecimientos del presente, sobre todo si se tiene en cuenta

que los avances tecnológicos del nuevo milenio han marcado un punto de

inflexión en la reforma de la educación y el arte.

Actualmente, si bien la fiebre de los fab lab65 se ha extendido

progresivamente a diversas casas de estudio superior, como la Universidad

Nacional de Ingeniería, la Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad

Continental, la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), la Universidad

ESAN, entre otras; el uso de estos espacios aún se encuentra restringido a una

comunidad estudiantil y sujeto a la accesibilidad de los programas de

entrenamiento para el uso de estos laboratorios. Cuando los breves cursos de

adiestramiento congregados en el llamado Fab Academy66 tienen un costo de

cinco mil dólares americanos, no se puede hablar aún de “democratizar el acceso

al conocimiento” como lo manifiestan sus representantes.

La metástasis empresarial y su especulación educativa, es sin duda, una

circunstancia que merece poner las barbas en remojo, y aunque el fomento de

las carreras universitarias tecnológicas que apuntan al business ha incentivado

el establecimiento de diversos espacios de pesquisa, como por ejemplo: los fab

65 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.127.


66 Curso emitido por el Center for Bits and Atoms del MIT (Massachusett Institute of Technology).
88

lab, los makerspace67, los hackerspace68 o los medialabs69, tenemos que acotar

que estos centros, administrativamente hablando, están en la capacidad de

operar como entidades autónomas (no necesariamente financiados por la

empresa privada); además que, al tratarse de ambientes en donde se encuentran

insumos, herramientas y maquinaria tecnológica, estas instalaciones se han

convertido en el parque de diversiones de artistas que experimentan con nuevos

procesos de producción.

La idea de agrupar en un espacio a diversos agentes creativos no es

reciente, ya en las primeras décadas del siglo XX se dieron a conocer propuestas

formativas como la escuela Bauhaus en Weimar, Alemania (1919) y la de

Vkhutemas en Moscú (1920), ambos centros con proyecciones análogas;

convocar múltiples disciplinas como: arte, arquitectura, diseño gráfico, fotografía,

música, etc, para aunarlas en procesos industriales que tuvieran un impacto en

la sociedad (Toca, 2016, pp.5-6); (Prieto, 2005, p.70).

Los “espacios” y “laboratorios” mencionados que fomentan la

productividad en el siglo XXI, sin duda remembran una actitud participativa y

colaborativa entre las humanidades y las ciencias de hace un siglo, y aunque la

noción del artista-ingeniero parece hoy en día cobrar nuevos bríos tecnológicos,

aún habría que ajustar algunos tornillos sociales en la maquinaria colectiva para

poder aprovechar su real alcance.

El arte conexo a la tecnología posee múltiples aristas sobre las cuales se

podría extender un análisis, pero lo que nos concierne en este estudio son los

67 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.129.


68 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.128.
69 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p.129.
89

temas vinculados a la producción tecnológica-sonora, y en este capítulo, abordar

su correspondencia con la pedagogía.

Actualmente, a nivel institucional latinoamericano, existe una tendencia en

la propuesta de diversos programas relacionados a la educación superior que se

aproximan al tema que nos atañe; cabe mencionar el Diplomado en Arte Sonoro

de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile (2018, en línea) y el Diplomado

en Lutería Electrónica, impulsado por el Centro de Investigación y Difusión de

Tecnologías de Audio del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica

de Chile (2012, en línea), la Maestría en Arte Sonoro de la Universidad Antonio

Nariño (2018, en línea) en Colombia, la Maestría en Tecnología y Estética de las

Artes Electrónicas de la Universidad Tres de Febrero (2018, en línea) en

Argentina, el Seminario de Electrónica Aplicada y Microcontroladores de Código

Abierto: Luthería Digital y Arte Sonoro y el Seminario en Arte Sonoro en la

Universidad Nacional de las Artes (2018, en línea), también en Argentina, El

Diplomado en Creación Sonora con Nuevas Tecnologías del Centro Mexicano

para la Música y las Artes Sonoras CMMAS (2018, en línea), entre otras.

Lamentablemente en el Perú, a la fecha no existe ninguna asignatura a

nivel académico (con el respaldo de alguna universidad o instituto) que se

relacione al arte sonoro, lutería electrónica, artes electrónicas, tecnología

musical o temas afines. Si revisamos la historia, jamás ha surgido un centro de

estudio dedicado al sonido por la misma razón, no hay un interés institucional

(por ende económico) en apostar por pesquisas que puedan formalizar una

entidad que cultive este fenómeno en todo su espectro, un centro donde podrían

intervenir diversas ciencias, como por ejemplo: las humanísticas, con el arte y la
90

literatura; las naturales, con la física y la biología; las sociales, con la historia, la

antropología y la psicología; las ciencias formales, con la matemática; y diversas

ingenierías, como la electrónica, industrial y un largo etcétera. Esta lista de

especialidades solo evidencia el gran potencial que podría tener la investigación

en el campo sonoro, y como se pueden interrelacionar diversas disciplinas para

su observación.

Mientras el gobierno de turno no tenga claro que el verdadero progreso

de un país se fundamenta en la educación y en propuestas que arriesguen en

aras del conocimiento, aquella “bonanza” y “crecimiento económico” del cual se

jacta con sus pares latinoamericanos no será sostenible en el tiempo. Llenar los

bolsillos y vaciar el alma parece ser la consigna en el Perú actual, sumido en una

profunda crisis de valores éticos.

Sin embargo, esta oquedad en el ámbito formativo oficial nos orienta a

tener en alta estima la labor de la inquieta escena independiente dedicada a la

difusión de la música electrónica experimental, ya que a través de sus diversas

actividades desarrolladas a lo largo de años —las cuales hemos revisado en el

presente estudio— se ha impactado en una pequeña pero ávida comunidad

interesada en temas relacionados al arte y la tecnología.

Es importante esclarecer que en el ámbito académico local, si bien ha

existido esporádicamente el Laboratorio de Electroacústica del Conservatorio

Nacional de Música, éste solo se ha encontrado disponible para las prácticas de

su alumnado. Actualmente se encuentra inactivo.

Por su parte, la Universidad de Ingeniería y Tecnología UTEC,

actualmente posee una asignatura de pregrado llamada Arte y Tecnología, y


91

aunque en dicho curso no se ven precisamente temas relacionados a lo sonoro,

es de rescatarse el acercamiento que tiene esta casa estudiantil dedicada a las

ingenierías, hacia temas relacionados con el arte.

Referencia aparte amerita la iniciativa del investigador y artista sonoro

José Ignacio López Ramírez-Gastón, quien, como profesor de la Escuela de

Música de la Pontificia Universidad Católica del Perú, propuso en 2012 su Taller

de Circuitos Electrónicos Sonoros. La finalidad del workshop como el mismo lo

explica, fue acercar a la comunidad estudiantil a nuevos procesos compositivos

tecnológicos a través de la fabricación de artefactos sonoros como generadores

de tonos u osciladores. Actualmente el taller no se encuentra activo. (López,

2013, pp.297-298).

4.1 Cultura libre y derechos de autor

Debido al statu quo educativo descrito, es importante revisar qué otras

opciones de accesibilidad al conocimiento existen fuera del entorno académico.

De este modo podemos considerar como medio alternativo el uso de internet, no

sin antes exponer el marco legal y los mecanismos informáticos sobre cómo se

difunden los contenidos en la red.

Mientras el copyright se rasga las vestiduras en pro de los derechos

privativos y la “defensa de la creatividad”, autores como Lawrence Lessig,

abogado estadounidense especializado en derecho informático e impulsador de

la iniciativa legal de Creative Commons, o en castellano “creativos comunes”,

sostiene en su libro Cultura Libre, que la ley de derecho de autor es una traba en

el desarrollo cultural, ya que restringe el acceso al conocimiento y frena los


92

avances tecnológicos que pudieran surgir por el tráfico de información (Lessig,

2004, pp. 8-9).

Antes de profundizar en el término “cultura” de Lessig, revisemos la

definición que nos brinda la Real Academia Española (2017, en línea): “conjunto

de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico,

científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”

Según Lessig, la restricción de conocimiento cultural se debe al

hacinamiento de propiedad de algunos grupos con poder avalados por leyes de

derecho de autor (2004, pp.20-21); y aunque el abogado dirime por el libre saber,

no desestima ni está en contra de la propiedad privada, por eso su organización

Creative Commons (2001) surgió como una propuesta jurídica alternativa al

copyright, para ofrecerle al autor (propietario intelectual), la opción de elegir

dentro un conjunto de licencias, los términos y condiciones sobre el uso y

compartir de su trabajo; con el apéndice de “algunos derechos reservados” o con

el clásico “todos los derechos reservados”.

El movimiento copyleft70 del cual Creative Commons es parte, en realidad

hace uso del copyright, con la diferencia de que su “licencia libre” aplicada a la

propiedad y distribución protege los derechos patrimoniales, en vías de que

aquella información que se comparta a una comunidad prevalezca de la misma

manera, sin un propietario que restrinja este conocimiento a la colectividad.

Cuando un “bien” es de acceso comunitario y se distribuye bajo los

mismos parámetros, la reciprocidad y el compartir de igual a igual que fomenta

70 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 126.


93

legalmente tiene como objetivo proteger un “conocimiento” que de otra forma

alguien podría tomar y privatizar bajo las leyes del copyright.

Por otro lado, en informática coexisten ahora diversos tipos de “licencias

permisivas”, de modo que una “obra” puede ser redistribuida de manera libre o

privativa a elección de su autor, o en su defecto, a elección de quien toma la

obra, la modifica y redistribuye (como un intermediario), como es el caso por

ejemplo de la licencia modificada BSD (Berkeley Software Distribution)71 que

utiliza el programa de código abierto que hemos mencionado con anterioridad

llamado Pure Data72, la cual le permite en esencia ser un software libre, pero con

distribuciones que han sido privatizadas y comercializadas.

Como vemos, un software libre no es necesariamente de código abierto,

pero un software de código abierto bajo licencias permisivas puede dejar de ser

un software libre.

Algunos ejemplos de contenido distribuido bajo licencias libres que hemos

revisado en este proyecto, son por ejemplo el open source (código abierto) y

open hardware Arduino, bajo licencia Creative Commons, y el software libre de

código abierto llamado Supercollider, bajo la GNU General Public License73, la

cual está apegada al estandarte del copyleft.

Cuando nos referimos a una “obra”, esta puede tratarse de software,

hardware, material artístico, pesquisa u otro producto cultural con propiedad

intelectual y que se distribuye por medios tradicionales o por internet; mas el

71 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 126.


72 Pure Data utiliza la versión Standard Improve BSD License.
73 Revisar Anexo: Glosario tecnológico-musical, p. 127.
94

punto crucial en esta transacción es lo que refiere a la autoría de este patrimonio,

ya que definir el dominio permite a su vez establecer las reglas de su distribución.

Como sabemos, en el mundo real (y virtual), existe un marco legal ideal

al cual ceñirse para un acuerdo o negociación de un “bien”, pero lo cierto es, que

apenas un producto sale a la luz este es inmediatamente susceptible a ser

copiado y distribuido de manera ilegal.

En capítulos anteriores hemos advertido cómo la piratería ha repercutido

en la economía de los peruanos, en un proceso complejo donde además se han

abordado otros temas adyacentes al mercado negro informático, como ha sido

la progresiva accesibilidad tecnológica al consumidor y los productos musicales

derivados del uso de las nuevas herramientas disponibles.

En el Perú, el tema del copyright es bastante engorroso. Mientras la

entidad pública encargada de administrar la propiedad intelectual, protección al

consumidor y justa competencia en el mercado, es el Instituto Nacional de

Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual

(INDECOPI), esta institución por sí misma, no tiene injerencia directa sobre la

piratería, pues no se encuentra dentro de su marco legal, y aunque —entre otras

legislaciones— se rigen por el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de

Propiedad Intelectual (ADPIC), quienes administran los derechos de autor son

las Sociedades de Gestión Colectiva (SGC), mediante la Dirección de Derecho

de Autor (DDA) de INDECOPI.


95

Las Sociedades de Gestión Colectiva74, son asociaciones civiles sin fines

de lucro que representan legalmente a sus afiliados a través del cobro y

desembolso de regalías. En el Perú, actualmente las SGC reconocidas por

INDECOPI son: la Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC),

la Asociación Peruana de Artistas Visuales (APSAV), la Entidad de Gestión de

Derechos de Productores Audiovisuales (EGEDA), la Unión Peruana de

Productores Fonográficos (UNIMPRO), la Sociedad Nacional de Intérpretes y

Ejecutantes de la Música (SONIEM) y la asociación Inter Artis Perú (Indecopi,

s.f., en línea).

Cabe mencionar, que algunas de estas SGC, han sido sancionadas con

multas por INDECOPI, por presentar irregularidades en sus funciones, como

APDAYC (El Peruano, 2016, en línea) e Inter Artis Perú (Indecopi, 2016, en

línea).

Si las mismas SGC encargadas de regular los derechos de propiedad

incurren en faltas administrativas, es lógico pensar que este déficit en su

transparencia no inspire convocatoria alguna en los artistas y autores que

deseen proteger su propiedad intelectual.

Según la entrevista hecha a Armando Massé, realizada y difundida por la

página web de Gestión, a propósito del conversatorio titulado: Evolución del

mercado de la música y las nuevas tecnologías, llevada a cabo en la Alianza

Francesa de Miraflores el 7 de octubre del 2016, el Presidente Ejecutivo de

APDAYC manifestó:

74 En adelante abreviado como SGC.


96

La piratería lamentablemente es una guerra perdida hace muchos años, el Estado


peruano no pudo hacer mayor cosa y el mundo tampoco, así que, entendemos que
ahora, las redes digitales, que tienen gran tecnología y que han abaratado sus costos,
van a permitir en alguna forma, que esta externalidad producida por la piratería, pueda
de algún modo compensarse, pero la piratería definitivamente ganó la batalla (Massé,
2016, en línea).

En tan descarnado comentario el Presidente Ejecutivo de APDAYC

resumió la situación que vive actualmente el comercio informal en el Perú;

aunque hay algo que rescatar en sus aseveraciones, cuando deja entrever que

internet hoy en día juega un papel importante en la distribución de contenidos,

en este caso, musicales.

Si la mitad de las SGC que operan en el Perú son instancias que fiscalizan

temas ligados a los derechos de autor en la música y han fracasado, es

coherente pensar que otros tipos de contenido o creación intelectual en nuestro

medio se encuentran más inermes que nunca.

Aunque contamos con la ley N° 28289 (2004), Ley de lucha contra la

piratería, la cual estipula en su artículo 217 que: “La pena será no menor de

cuatro ni mayor de ocho años y con sesenta a ciento ochenta días de multa”,

para quienes incurran en este delito, lo cierto es que la piratería dura y procaz

en el Perú rara vez recibe sanción.

Si esto ocurre en el plano real, donde a vista y paciencia de autoridades

se desarrolla y fortalece cada vez más un mercado informal, es importante acotar

que la injerencia de leyes en el plano virtual (internet), es digna de pertenecer a

un capítulo de “La Dimensión Desconocida”.


97

4.2 Distribución de contenidos y procesos de formación alternativos

Es evidente que en nuestro país la gestión de contenidos en internet en

concomitancia a los derechos de autor carece de preceptos, ley que la proscriba

o penalidad que la ejecute; pero al margen del marco legal, analicemos como se

realiza principalmente el prorrateo de contenidos por este medio.

Se conoce como cyberlockers75 a los servicios de alojamiento de archivos

por internet, espacios virtuales en los que el usuario (cliente) puede almacenar

por ejemplo videos, imágenes, música o cualquier otro tipo de fichero informático

en un servidor. Estos servicios se ofrecen gratuitamente (por tiempo limitado) o

por cuentas premium, dependiendo de la capacidad de almacenaje que se

requiera; además, brindan una rápida localización de contenidos a través de una

URL76 (Uniform Resource Locator) generada, a la cual se puede acceder por

medio de una página web o por FTP77 (File Transfer Protocol). Algunos ejemplos

de cyberlockers conocidos son: Rapidshare, Mediafire, Wetransfer y Dropbox,

este último, una herramienta interesante, ya que permite a través de un

programa, compartir contenidos con varios usuarios desde una carpeta común,

es un recurso muy utilizado en la enseñanza para subir y descargar archivos

digitales.

La red P2P (Peer to Peer), traducida como “red de igual a igual”, es una

red de ordenadores que funcionan a modo de nodos interconectados y donde no

existe el ligamen cliente-servidor como en los cyberlockers, si no que las

computadoras ejercen simultáneamente ambas funciones, lo cual permite el

75 Revisar Anexo: Glosario Tecnológico-musical, p.127.


76 Revisar Anexo: Glosario Tecnológico-musical, p.131.
77 Revisar Anexo: Glosario Tecnológico-musical, p.127.
98

intercambio directo de información entre ellas. Las redes P2P han sido muy

cuestionadas pues a través de este tipo de enlace se suele compartir archivos

con copyright, aunque fuera inventado con otros propósitos.

Quizás el protocolo más conocido que funciona con este tipo de red es

BitTorrent, en el cual los usuarios se pueden unir como un “enjambre” que

posibilita la subida y descarga de archivos al mismo tiempo. Cuando un usuario

se descarga, por ejemplo, un archivo de video, audio, software o cualquier otro

fichero informático, su ordenador se comporta como “leecher” (sanguijuela) o

cliente, pero al ser automáticamente accesible para otro usuario crea un nodo

conocido como “seed” (semilla) fungiendo simultáneamente de servidor. Esta

doble función es una ventaja en cotejo con los cyberlockers, ya que posibilita la

rápida y eficaz distribución de archivos.

El streeming o “transmisión” en castellano, nos permite el acceso a

contenido multimedia de forma directa desde internet; se diferencia de los dos

tipos de distribución de contenidos mencionados anteriormente por realizar la

transferencia de información casi en tiempo real, con un flujo de datos continuo

almacenado a través de un búfer78 temporal, lo cual permite que la descarga se

pueda mostrar inmediatamente por medio de un reproductor sin que el archivo

quede almacenado permanentemente en nuestra computadora, tableta, celular

o televisor.

El streeming es un recurso fundamental para la radio y televisión online y

tiene diversas aplicaciones en la producción de contenido recreativo, artístico y

78 Revisar Anexo: Glosario Tecnológico-musical, p.126.


99

sobre todo educativo, para el dictado de las llamadas clases virtuales que se

ofrecen ahora en muchas universidades.

Algunos ejemplos comerciales muy conocidos de distribución de

contenidos streeming son: Netflix, donde se pueden ver películas y series, o

Youtube, página en la cual mayormente se visualizan videoclips, pero en donde

existe también una amplia comunidad de youtubers que elaboran tutoriales de

los más diversos temas como software, electrónica, bisutería, bricolaje, etc, lo

cual lo convierte en un canal activo para todos aquellos feligreses del do it

yourself.

El raudo anexo de la tecnología a la vida social durante las últimas dos

décadas ha posibilitado una cotidianeidad donde los gadgets cada vez son más

imprescindibles en nuestro trato e intercambio. Un vaivén de contenido que

circula en la red nos acerca y nos hace participes de diversos procesos

comunitarios, los cuales no obstante su virtualidad presentan un alcance global.

En el capítulo anterior nos referimos a la comunidad del do it yourself o

“hazlo tú mismo”, colectividad que actualmente ha manifestado una gran cambio

debido a los medios tecnológicos disponibles y la facilidad para elaborar y

compartir contenidos por internet, lo que ha potenciado la gestión de recursos de

una moderna comunidad diyer79 online, mejor organizada y accesible para todos.

En materia de cultura libre, el código abierto, el software y hardware libre,

el copyleft y la filosofía del hazlo tú mismo, tienen en común el interés de

defender y sustentar la autónoma capacidad de producir y difundir contenidos

79 Revisar Anexo: Glosario Tecnológico-musical, p.127.


100

dinámicos, que se desarrollan con la finalidad de incubar todo aquel

conocimiento liberado en una red de contribuidores.

En las diversas comunidades online del “hazlo tú mismo”, impera sobre

todo la idea de aprender, compartir y colaborar con un vasto sistema de usuarios

acerca de temas específicos, como por ejemplo: carpintería, electricidad,

electrónica, mecánica, joyería, manualidades, etc.

El tipo de contenido que circula en la comunidad usualmente son tutoriales

de cómo construir, reparar o modificar algún trasto. Estos manuales se ofrecen

en publicaciones virtuales, con textos explicativos que tienen soporte gráfico

digital como dibujos y fotografías, así como también material audiovisual. Estas

asesorías suelen ser muy explícitas, y además, propician el debate en foros,

donde la gente puede dejar sus comentarios, consultar o agregar información

extra de algún tópico en específico; en otras palabras, se predispone al diálogo,

el intercambio y la interacción.

Ya que el presente estudio se enfoca en la tecnología musical, nos es

pertinente mencionar a modo de ejemplo dos páginas web relacionadas al tema

en cuestión y que operan con la filosofía del “hazlo tú mismo”:

Instructables80 (2005, en línea), es un proyecto que nació en el Medialab

del MIT (Massachusetts Institute of Technology), o Instituto Tecnológico de

Masachussets; en su website evidencia una gran comunidad y actividad de

diyers que comparten variado contenido sobre juegos, cocina, manualidades, y

en especial diversos temas referidos a lo tecnológico, desde la manufactura de

El sufijo “able” se emplea de manera similar en el castellano e inglés, por lo que la traducción
80

más cercana de Instructables sería “enseñables”.


101

circuitos electrónicos simples hasta proyectos complicados de robótica y

programación con Arduino.

Make (2005, en línea). “Hacer” en castellano, es una página web para

diyers, vinculada a temas de arte, ciencia y tecnología; posee su propia revista

Make Magazine en versión online o para descarga gratuita, donde se publican

diversos artículos concernientes a dichos temas, aparte de contar con los ya

mencionados tutoriales característicos de estas páginas. El fomento de la

innovación, creatividad y aprendizaje son las herramientas que proponen para

una mejor sociedad.

Existen muchas otras páginas web no declaradas expresamente como do

it yourself, u otras que exponen iniciativas individuales, sin embargo contribuyen

de igual manera con la filosofía de la liberación de contenidos.

Hackaday81 (s.f., en línea), es una página web que tiene el propósito de

documentar un proyecto diario de “intervención” o hacking de artefactos

tecnológicos que pueden ser replicados; cuenta con una red de colaboradores

que abordan una serie de tópicos de ingeniería, y dentro de ello, temas

relacionados al trabajo con audio, y cuyo objetivo es enseñar a construir, y en

cierta forma también “destruir” gadgets, para ser utilizados de forma distinta a la

que fueron creados.

Music from Outer Space (s.f., en línea). Traducido como “Música del

Espacio Exterior”, es una página web especializada en temas referentes al

trabajo con sonido y la fabricación de diversos sintetizadores do it yourself.

81Hackaday es un juego de palabras en inglés. Estas refieren a hacking, que significa “piratear”
y a day que significa “un día”, lo cual desvela su propósito.
102

Administrada por Ray Wilson, estadounidense autor del libro: Analog

Synthesizers. A modern approach to old-school sound synthesis (Wilson, 2013)

o en castellano, “Sintetizadores Analógicos. Una moderna aproximación a la

síntesis de sonido de la vieja escuela”, nos presenta su website como una suerte

de vademécum de información producto de sus propias investigaciones, y

aunque la motivación de tal empresa es personal y no comunitaria, es una

referencia obligada para aquellos diyers con preferencia por la electrónica

analógica orientada al sonido.

Cabe agregar que muchos de estos sitios web no solo se limitan a la

interacción virtual de una comunidad, sino que también organizan

ocasionalmente ferias, encuentros, charlas y concursos con premios para

motivar el compromiso de la gente.

Mención aparte merecen los blogspot personales y foros, espacios que

aunque se administran de manera individual, también contribuyen en el

intercambio de información a través del uso de recursos similares, como el

empleo de textos, imágenes o videos tutoriales colgados en servidores con

prestaciones streaming tipo Youtube o Vimeo.

4.3 Tecnología en la educación artística y arte en la educación tecnológica

Según lo indagado en este capítulo, nos es consecuente estimar internet

como un medio importante en la transferencia de contenidos, de la misma

manera que es pertinente valorar el creciente asentamiento de flamantes

comunidades virtuales, las cuales hoy en día son cruciales en el desarrollo de


103

nuevas herramientas computacionales producto de las necesidades de la propia

red.

Ya sea que los contenidos circulen con propósitos de entretenimiento o

sugeridos a la educación per se, es relevante valuar el cambio de paradigma que

sustenta la apertura de nuevos canales de aprendizaje por internet; estén ligados

al ámbito académico o al autodidacta, se trata de un arsenal de conocimiento a

la orden que podría muy bien potenciar la enseñanza en el entorno artístico y

poblar algunas desérticas áreas pedagógicas en el medio académico local.

Sugerir un puente colindante hacia el adiestramiento artístico-tecnológico y

tecnológico-artístico se vuelve imperativo para sincronizar en el tempo de este

nuevo milenio.

En el presente estudio hemos expuesto dos vías adyacentes a un

conocimiento no académico relacionado a la tecnología musical. En primera

instancia, consideramos los procesos empíricos relacionados a nuestra

concurrencia en colectivos sonoros ligados a la música electrónica experimental

–cuyas prácticas detallamos en el capítulo tres–, para luego mencionar todo

aquel soporte informático de búsqueda de contenidos asociados a la red, que

dicho sea de paso crece de manera exponencial, en cuanto a gadgets,

aplicaciones, software y demás recursos utilizados en un medio colmado de

contenido –legal e ilegal– disponible.

Con un bagaje acumulado durante años de pesquisas y la experiencia

previa en el arreglo de talleres en festivales de arte sonoro y música electrónica

experimental —tanto a nivel nacional como internacional—, decidimos

acercarnos a la pedagogía artística de corte académico, con el entusiasmo de


104

proponer mediante el acercamiento a herramientas tecnológicas una mirada

distinta que pudiera enriquecer y potenciar los trabajos de los estudiantes

dedicados a las artes plásticas.

En el año 2012 planteamos al Instituto de Artes Visuales Edith Sachs,

ubicado en el distrito de Barranco en Lima, el dictado de una serie de talleres de

electrónica creativa. La idea fue acercar al entorno académico un tipo de

temática, que como indicamos, en el Perú solo discurría en un contexto informal

a través de festivales esporádicos relacionados al arte sonoro.

En principio, los talleres estuvieron sugeridos al público en general,

incluidos evidentemente estudiantes del instituto que mostraron curiosidad en las

nuevas materias. Algunos temas que se abordaron fueron: dibujo sonoro,

escultura sonora, grabaciones de campo, fabricación de dispositivos sonoros

para performances, y el uso de algunos sensores de presencia, sonido y luz, que

dieran pie a propuestas interactivas.

Las sesiones se dieron con cierta regularidad hasta el 2015. Durante estos

años se articularon además otros cursos como: Diseño sonoro y Programación

en Pure Data, para el montaje de instalaciones interactivas.

Casi en paralelo fuimos convocados por el Museo de Arte Contemporáneo

MAC para estructurar un curso de Arte y Tecnología en la Universidad de

Ingeniería y Tecnología UTEC, en cuya entidad permanecimos desde el año

2013 a 2015, o lo que implica seis ciclos académicos universitarios.

A diferencia de la experiencia en el Instituto Edith Sachs, en donde se

introdujo el uso de herramientas tecnológicas para el trabajo artístico, la


105

circunstancia en la Universidad UTEC fue lo inverso, pues se procuró una

directriz artística a jóvenes de carreras de ingeniería mecánica, química,

industrial, energía y electrónica.

Figura 45: Clases en el Instituto de Artes Visuales Edith Sachs.


Fuente: Archivo personal

La coyuntura nos había situado en un enclave desconocido y a la vez

estimulante, en una labor que transcendió del enlace al compromiso de

búsqueda y mejoramiento de estrategias que pudieran introducir a los artistas al

mundo tecnológico y a los tecnólogos al cosmos artístico.

La cantidad de aulas asignadas para el curso de Arte y Tecnología

oscilaban entre cinco y seis, las cuales estaban programadas en diferentes

horarios y dispuestas a grupos que bordeaban los treinta y cinco alumnos por

salón aproximadamente; esta circunstancia era diametralmente opuesta a las

experiencias previas de talleres, ya que tanto a nivel informal, como en la clases

del Instituto Edith Sachs, la media de alumnos era alrededor de diez participantes

por curso.
106

Figura 46: Clases en le Universidad de Ingeniería y Tecnología UTEC.


Fuente: Michael Hurtado

Con las condiciones de una gran infraestructura y equipamiento de la

universidad, fue posible experimentar con una serie de prácticas tecnológico-

artísticas que en general comprendieron, además de los indispensables temas

relacionados a la Historia del Arte, un prolegómeno a la circuitería electrónica y

programación, con cursos que incluyeron el empleo de software y hardware libre,

con plataformas como Pure Data, Processing y el trabajo con Arduino. Tamaña

responsabilidad fue compartida con Michael Hurtado, matemático de la

Universidad Nacional de Ingeniería, a quien precisamente conocimos en calidad

de alumno en uno de los talleres impartidos en el Instituto Edith Sachs y que

convocamos como refuerzo por su gran interés y conocimiento en temas

relacionados a la tecnología y sus aplicaciones en el arte. Eventualmente

también se unió José de los Ríos, ingeniero electrónico de la Universidad

Peruana de Ciencias Aplicadas UPC; entre ambos alternaron su presencia

durante los ciclos académicos en los que me acompañaron en el dictado del

curso.
CONCLUSIONES

1. La producción de los compositores peruanos pioneros en la

experimentación musical con medios electrónicos fue sustancial pero exigua;

pues estuvo supeditada por décadas a la diáspora académica y el acceso a

centros de investigación e infraestructura que los músicos buscaron en el

extranjero durante el siglo XX.

2. El cambio de milenio trajo consigo un raudal tecnológico nunca antes

advertido en el país. Esta elemental accesibilidad a los nuevos medios

desencadenó una serie de propuestas innovadoras dentro de la escena musical

no académica; y aunque su progresivo desarraigo pedagógico la ha liberado de

restricciones formales compositivas, el desarrollo de la música electrónica

experimental se ha visto ciertamente truncado por su insuficiencia de estudio y

pesquisa a nivel institucional.

3. Los movimientos culturales independientes en el Perú se han gestado

a partir de circunstancias donde la coyuntura ha generado soluciones eficaces

ante una realidad de orfandad institucional. La música peruana cuenta con un

largo historial en estos menesteres; es por ello que la asimilación tecnológica

aplicada a la producción musical, y en específico a la música electrónica de corte

experimental, surgió y se asumió de manera natural, como un nuevo recurso o

herramienta útil en el proceso inventivo.

4. El aprovechamiento óptimo de los nuevos recursos tecnológicos

disponibles para la producción de música electrónica experimental no hubiera

sido posible sin la colisión de algunas eventualidades: la existencia de un

mercado informal que abastece de artículos módicos al público, el progreso en


108

las comunicaciones y la accesibilidad de contenidos debido a la consolidación

del internet, y sobre todo, la continuidad de un carácter arraigado a la intrepidez

y tenacidad de aprender a ingeniar estrategias de autarquía, las cuales han

tenido un correlato en el plano artístico.

5. La cultura libre ha revelado ser el medio más eficiente y con tácticas

legales en la pugna por la democrática accesibilidad y difusión de conocimientos;

lo que en el país ha resultado ser beneficioso en la proyección de enlaces

cognitivos entre la educación artística y los medios tecnológicos, además de

procurar subsanar —con sus evidentes limitaciones— un vacío que ha dejado la

formación institucional.

6. La creciente privatización educativa y la apertura de universidades de

perfil empresarial es la prioridad en la economía local; esto ha menoscabado por

décadas políticas de enseñanza referidas al arte y las humanidades, lo que se

traduce actualmente en una crisis de valores éticos y morales que se evidencia

en diferentes esferas de nuestra sociedad. No obstante, es necesario evidenciar

esta coyuntura para apostar por reformas educativas a nivel orgánico y en

compatibilidad con un presente y futuro tecnológico modular, abierto a la

construcción de herramientas que vuelvan a enlazar las ciencias y el humanismo.


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ANEXOS

1. Conexión de temas de estudio

Arte Sonoro

Electroacústica Música experimental

Electrónica Experimental

Actividades

Músicos
Producción musical

Académicos No académicos

Sellos discográficos

Eventos /acciones

Realización de discos
Conciertos y festivales
Programas de radio

Intervenciones
Talleres

Exposiciones

Cultura Libre

Institucionales Independientes

Tecnología musical

Lutería electrónica
121

2. Antecedentes de la experimentación electrónica peruana

Música académica
Representantes destacados*

César Bolaños

1964 - 1974 Electroacústica

Edgar Valcárcel

Luis David Aguilar

Electroacústica
1974 - 1984 +
Instrumentos Arturo Ruíz del Pozo
tradicionales

Douglas
Tarnawiecki
+
Manongo Mujica

* Como se menciona a lo largo del estudio, existen muchos compositores que cohabitan en esta
etapa relacionada a las dos primeras décadas de música realizada con medios electrónicos. En
este esquema solo nos referimos a los músicos a los cuales hemos dado un mayor énfasis de
análisis por propósitos de la tesis.
122

3. Tecnología musical en el siglo XXI

Medios tecnológicos

Digital Analógico Analógico - digital

Microcontrolador
Computadora Electrónica

Software libre Hardware libre


Software
libre
+
Hardware
Circuit bending libre

- Pure Data
- Supercollider
Transductores

Arduino
Sintetizadores DIY
123

4. Licencias de software y hardware

Licencias

Copyleft Licencias permisivas Copyright

Creative
GNU - Cubase
Commons
General - Pro-tools
Public - Fl Studio
License - Live
- Reason

Arduino

Standard
Supercollider Improved
BSD

Pure Data
124

5. Propiedad intelectual en el Perú

INDECOPI

Dirección de Derechos de Autor DDA

Sociedades de Gestión Colectiva SGC

- APDAYC
- APSAV
- EGEDA
- SONIEM
- UNIMPRO
- Inter Artis

Creadores / artistas / inventores


125

6. Principales medios de distribución de contenidos por internet

Internet

Cyberlockers Redes P2P Streaming

- Rapidshare - BitTorrent - Youtube


- Mediafire - UTorrent - Vimeo
- Wetransfer - - Netflix
- Dropbox
126

7. Glosario tecnológico-musical

Acusmática: Termino pitagorino que hace referencia al proceso de escucha


enfocada. En el festival Lima Sonora se dispuso de una sala oscura con
audífonos para el público y un cuarto contiguo en donde se realizaban los
actos en vivo de los músicos.

Arduino: Tarjeta electrónica compuesta de un microcontrolador con entradas y


salidas analógicas y digitales. Utilizado mayormente en proyectos de
robótica y domótica, ha extendido su uso al ámbito artístico

Bandcamp: Plataforma musical online para publicaciones de discos y venta de


mercadería.

Berkeley Software Distribution (licencia modificada): Es una versión del sistema


operativo Unix distribuido por Computer Systems Research Group
(CSRG) o en castellano el “Grupo de Investigación de Sistemas
Informáticos” de la Universidad de California en Berkley.

Búfer: En informática refiere a un espacio de memoria.

CD-R: Acrónimo de Compact Disc Recordable, es un disco óptico de almacenaje


de datos en formato digital.

Circuit bending: Intervención de un artefacto electrónico, usualmente se emplea


para alterar sus funciones originales y expandir sus propiedades estéticas.

Computer músic: La música por computadora refiere al uso de sistemas


informáticos en la composición musical.

Copyleft: La traducción es “izquierdo de copia”, juego de palabras que hace


referencia a lo contrario del “derecho de copia” (copyright). El copyleft
establece una serie de licencias libres cuyo objetivo es proteger el
derecho de autoría además de su libre distribución. Dentro de algunas
licencias mencionadas en el estudio se encuentran: Creative Commons,
GNU General Public License y Berkeley Software Distribution BSD.
127

Cyberlocker: Medio de distribución de contenidos en internet. Es una palabra


compuesta cuya traducción al castellano es “armario cibernético”.

Diyer: Se conoce como diyer al practicante del do it yourself, filosofía del hazlo
tú mismo.

Dj: En inglés pronunciado como deejay, es el acrónimo de Disc Jockey,


personaje que selecciona y mezcla música para una audiencia.

Domótica: Sistema electrónico destinado a la automatización de una vivienda,


como por ejemplo el control de luces, puertas, ventilación, etc.

Fab lab: Acrónimo de fabrication laboratory o en castellano “laboratorio de


fabricación”, es un centro de producción de objetos, con maquinaria
controlada por ordenadores, como impresoras 3d, cortadoras laser y
fresadoras.

Fanzine: Publicación casera independiente que tiene como singular


característica su hechura artesanal y con pocos recursos.

Feedback: Fenómeno que en audio se genera por el acople o retroalimentación


de una señal de un dispositivo de entrada y otro de salida.

FTP (File Transfer Protocol): En castellano “Protocolo de Transferencia de


Archivos”, permite el intercambio de contenidos mediante su arquitectura
cliente-servidor, independientemente del sistema operativo utilizado.

Glitch: Interpretado como un “error” en los procesos informáticos, fue un recurso


estético utilizado en la composición en la década del noventa en Europa
(Cascone & Negroponte, 2018, pp. 5-6).

GNU General Public License: Traducido como “Licencia Publica General GNU”.
Otorga una serie de permisos de distribución y protección de autor muy
similares a Creative Commons.

Gore: Se traduce como “poner sangre”, en el cine se trata de un género de terror


característico por su violencia explícita y extrema.
128

Grindcore y Noisecore: Son variaciones del punk inglés o hardcore punk; y se


caracterizan en general por el aceleramiento de tempos y compases, la
inclusión de voces guturales y la corta duración de sus temas.

Hackerspace: Su traducción sería “espacio para piratear”. Similar al makerspace,


se conforma como un entorno de trabajo que congrega a diversas
personas con perfiles distintos con el objetivo de crear e innovar.

Hardcore Punk: Según Scaruffi (2005, en línea), el epíteto de hardcore fue la


interpretación del punk en Inglaterra, luego que la banda estadounidense
Los Ramones diera un tour en 1976 en suelo británico. Hardcore significa
“duro” o “extremo”; cuando el estilo punk lleva añadida esta palabra refiere
a una propuesta de característica más radical.

Home Studio: Es un estudio casero, se puede montar con una computadora, un


software de producción musical, una tarjeta de sonido, unos parlantes
activos y unos cascos o también llamados auriculares.

Interfaz: En informática alude a un elemento que conecta dos sistemas o más.


Las interfaces de usuario pueden tratarse de software, como por ejemplo
la máscara gráfica de un programa, o hardware, como podría ser el mouse
o teclado de un ordenador.

Intonarumoris: Los entonadores de ruido fueron objetos sonoros hechos de cajas


mecánicas y bocinas. Estos instrumentos tuvieron diversos nombres
como: tronadores, zumbadores, silbadores, etc, y cuyo propósito fue
emular los sonidos de la urbe industrial.

Laptop music: Refiere en cierto modo a la continuidad de la música hecha por


computadora, diferenciándose de esta por su portabilidad.

Lilypad: es una versión de Arduino destinada al uso con textiles, pudiéndose


confeccionar con ello trajes interactivos con luces, audio, elementos
mecánicos, sensores y diversos actuadores.

Livestreaming: Transmisión en vivo por internet.


129

Makerspace: Traducido como “espacio para hacer”, es un ambiente colaborativo


dotado de implementos tecnológicos y herramientas que aúnan la idea
conjunta de taller, laboratorio y estudio.

Medialab: Se entiende como un laboratorio donde se explora con las nuevas


tecnologías de información y comunicación (nuevos medios).

Microcontrolador: Circuito integrado programable a través de su memoria


interna.

MIDI: Acrónimo de Musical Instrument Digital Interface. Protocolo que permite la


comunicación entre instrumentos musicales electrónicos y ordenadores.

Música concreta: Se basa en crear nuevas piezas compositivas producto de la


reorganización de material sonoro, cintas que son cortadas y pegadas de
forma azarosa donde previamente hay un registro grabado.

Música electroacústica: Composiciones realizadas con medios transductores


(conversores) de señales acústicas a electrónicas y viceversa, como por
ejemplo con el uso de un micrófono; alude directamente a la música
concreta.

Música industrial: Según Scaruffi (2005, en línea), propuesta nacida en la ciudad


de Sheffield, Inglaterra en 1977; toma su nombre de una sociedad imbuida
en los sonidos de la maquinaria industrial y su desolación, cuyo grupo de
performance Throbbing Gristle plasmó en su álbum Second Annual
Report del mismo año, y que tuvo por subtítulo Music from the death
factory o en castellano: “Música de la fábrica de la muerte”.

Música mixta: Pieza que mezcla música acústica y electroacústica (concreta o


sintetizada).

Noise: Traducido como “ruido”, es un estilo dentro de la experimentación


electrónica. Muy asociado a la libre improvisación, propone un tipo de
creación sin estructura musical.
130

Open source: Traducido como “código abierto”, refiere a un software o hardware


gratuito que permite el acceso al código fuente, por lo mismo, puede ser
desarrollado por una comunidad sin presentar restricciones de licencias.

Piezoelectricidad: Propiedad natural de algunos elementos como el cuarzo, para


convertir una acción mecánica en tensión eléctrica.

Radionet: Radio por internet, usualmente se emite en vivo, vía streaming.

Red P2P: Medio de distribución de contenidos en internet. Es una abreviación


de Peer to Peer, la cual se puede traducir como “red de igual a igual”, “red
de pares” o “red de iguales”.

Ruido blanco: En inglés white noise, refiere a una señal que contiene todas las
frecuencias.

Sample: En audio es una sección o muestra que se toma de un archivo de sonido


más extenso, como una canción, grabación de voz, paisaje o cualquier
otro registro sonoro para ser mezclado, es un recurso muy utilizado por
DJ’s.

Síntesis de audio: Es la obtención de sonido por medios no acústicos. Este


proceso puede darse de forma analógica o digital.

Split: Producción musical donde interviene más de un proyecto o músico con su


propia propuesta. En un split, la participación de artistas es limitada, por
lo cual, no se llega al formato extenso de una compilación.

Stompbox: Palabra compuesta cuya traducción es stomp “pisar fuerte”, y box


“caja”. Alude al pedal de efecto de sonido que el músico utiliza para sus
instrumentos, como guitarras, bajos eléctricos, etc. Estos efectos pueden
procesar audio con distorsiones, modulaciones, retardos de señal, etc.

Streaming: Se conoce como la transmisión por internet.

Transductor: Nombre técnico de los micrófonos, cuya función esencial es


convertir un tipo de señal en otra.
131

Underground: Refiere al tipo de música esencialmente no comercial, o también


llamada “subterránea”. Además puede hacer alusión a los movimientos
artísticos que se mantienen fuera de los linderos del mercado.

URL (Uniform Resource Locator): En castellano “Localizador Uniforme de Recursos”.


Una URL es lo mismo que una dirección o página web.

Wearable: O tecnología que se puede usar como vestido, refiere a prendas que
incluyen tecnología en su confección.

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