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Mesa Redonda Preguntas Compañerísmo

Este documento contiene varios pasajes de los Doce Pasos y Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Describe los cuarto, octavo y décimo pasos, los cuales tratan sobre hacer un inventario moral, reparar el daño causado a otros y continuar creciendo espiritualmente. También describe las primeras, terceras y duodécimas tradiciones, las cuales tratan sobre la unidad, la no afiliación y el anonimato respectivamente.
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Mesa Redonda Preguntas Compañerísmo

Este documento contiene varios pasajes de los Doce Pasos y Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos. Describe los cuarto, octavo y décimo pasos, los cuales tratan sobre hacer un inventario moral, reparar el daño causado a otros y continuar creciendo espiritualmente. También describe las primeras, terceras y duodécimas tradiciones, las cuales tratan sobre la unidad, la no afiliación y el anonimato respectivamente.
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DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES (Pr�logo)

Alcoh�licos An�nimos es una comunidad mundial


de m�s de cien mil* hombres y mujeres alcoh�licos que
se han agrupado para resolver sus problemas comunes y
ayudar a sus compa�eros que sufren a recuperarse de esa
antigua y desconcertante enfermedad, el alcoholismo.

CUARTO PASO

AL ser creados, fuimos dotados de instintos para un prop�sito.


Sin ellos, no ser�amos seres humanos completos. Si
los hombres y las mujeres no se esforzaran por tener seguridad
personal, si no se molestaran en cosechar su alimento
o en construir sus moradas, no podr�an sobrevivir. Si no
se reprodujeran, la tierra no estar�a poblada. Si no hubiera
ning�n instinto social, si a los seres humanos no les importara
disfrutar de la compa��a de sus semejantes, no existir�a
sociedad alguna. Por lo tanto, estos deseos�de relaciones
sexuales, de seguridad material y emocional, y de compa�erismo�
son perfectamente necesarios y apropiados�y sin
duda provienen de Dios.

CUARTO PASO

Adem�s de mi problema
con la bebida, �qu� defectos de car�cter contribuyeron a
mi inestabilidad econ�mica? �Destruyeron la confi anza que
ten�a en m� mismo y me llenaron de confl ictos el temor y la
inseguridad que sent�a acerca de mi aptitud para hacer mis
trabajos? �Intent� ocultar estos sentimientos de insufi ciencia
con fanfarronadas, enga�os, mentiras o escurriendo el bulto?
O, �me quejaba de que otras personas no reconoc�an mis
talentos extraordinarios? �Me sobrestimaba a m� mismo y
hacia el papel de personaje importante? �Traicionaba a mis
colegas y compa�eros de trabajo a causa de mi ambici�n tan
desmedida y mi falta de principios? �Derrochaba el dinero
para aparentar? �Ped�a dinero prestado imprudentemente,
sin importarme si lo pod�a devolver o no? �Era taca�o, neg�ndome
a mantener a mi familia debidamente? �Escatimaba
gastos en mis tratos comerciales de forma poco honrada?
�Y los intentos para ganar dinero f�cil y r�pidamente, en el
mercado de valores y las carreras de caballos?

OCTAVO PASO

EL Octavo y el Noveno Paso tienen que ver con las relaciones


personales...nos ponemos a considerar
c�mo trabar, con nuestro reci�n adquirido conocimiento
de nosotros mismos, las mejores relaciones posibles con
todos los seres humanos que conozcamos.
�Menuda tarea! Tal vez la podemos hacer con creciente
destreza, sin jam�s acabarla. Aprender a vivir con un m�ximo
de paz, cooperaci�n y compa�erismo con todo hombre
y mujer, sean quienes sean, es una aventura conmovedora
y fascinante.

OCTAVO PASO
Repetidamente hemos agotado la paciencia de nuestros
m�s �ntimos amigos, y hemos despertado lo peor en aquellos
que nunca nos ten�an en muy alta estima. En muchos
casos, estamos en realidad tratando con compa�eros de sufrimiento,
gente cuyos dolores hemos aumentado. Si ahora
nos encontramos a punto de pedir el perd�n para nosotros
mismos, �por qu� no empezar perdon�ndolos a todos ellos?

OCTAVO PASO

Algunos de nosotros nos encontramos con otro obst�culo


muy distinto. Nos aferr�bamos a la idea de que los �nicos
perjudicados por nuestra forma de beber �ramos nosotros.
Nuestras familias no se vieron perjudicadas porque siempre
pagamos las cuentas y casi nunca beb�amos en casa.
Nuestros compa�eros de trabajo no se vieron perjudicados
porque sol�amos presentarnos a trabajar. Nuestras reputaciones
no se vieron perjudicadas, porque est�bamos seguros
de que muy poca gente se hab�a fi jado en nuestros excesos
con la bebida. Y los que s� se hab�an fi jado, nos tranquilizaban
diciendo que una alegre juerga no era sino el pecadillo
de un hombre recto. Por lo tanto, �qu� da�o real hab�amos
causado? Sin duda, poco m�s de lo que podr�amos remediar
f�cilmente con algunas disculpas hechas de paso.

D�CIMO PASO

Hay tambi�n ocasiones en las que solos, o en


compa��a de nuestro padrino o consejero espiritual, hacemos
un detallado repaso de nuestros progresos desde la �ltima
vez. Muchos A.A. acostumbran a hacer una limpieza
general una o dos veces al a�o. A muchos de nosotros nos
gusta retirarnos del mundanal ruido para tranquilizarnos y
dedicar uno o dos d�as a meditar y revisar nuestras vidas.

DUOD�CIMO PASO

LA alegr�a de vivir es el tema del Duod�cimo Paso de


A.A. y su palabra clave es acci�n. En este Paso salimos de
nosotros mismos y nos dirigimos a nuestros compa�eros
alcoh�licos que todav�a sufren. Tenemos la experiencia de
dar sin esperar ninguna recompensa. Empezamos a practicar
todos los Doce Pasos del programa en nuestras vidas
diarias, para que nosotros y todos aquellos a nuestro alrededor
podamos encontrar la sobriedad emocional. Cuando
se aprecian todas las implicaciones del Paso Doce, se ve
que, en realidad, nos habla de la clase de amor al que no se
puede poner precio.

DUOD�CIMO PASO

Incluso el miembro m�s reci�n llegado, cuando se esfuerza


por ayudar a su hermano alcoh�lico que anda aun m�s
ciego que �l, encuentra recompensas inimaginables. Esta es,
de verdad, la d�diva que no exige nada a cambio. El no espera
que su compa�ero de fatigas le pague, ni siquiera que lo
ame. Luego, se da cuenta de que, por medio de esta paradoja
divina, al dar as�, sin esperar nada, ha encontrado su propia
recompensa, ya sea que su hermano haya recibido algo o no.
Aunque tenga todav�a algunos defectos de car�cter muy graves,
de una u otra manera, sabe que Dios le ha capacitado
para dar un gran comienzo, y le llena la sensaci�n de haber
llegado al umbral de nuevos misterios, alegr�as y experiencias
con los que nunca jam�s hab�a so�ado.

PRIMERA TRADICI�N

Incontables veces, en multitud de pueblos y ciudades,


volvimos a representar el drama de Eddie Rickenbacker
y su valiente compa��a cuando su avi�n se estrell� en el
Pac�fi co. Al igual que nosotros, ellos se vieron repentinamente
salvados de la muerte, pero a�n fl otando a la deriva
sobre un mar peligroso, �Qu� clara cuenta se dieron ellos de
que su bienestar com�n ten�a la preferencia! Ninguno pod�a
ser ego�sta en cuanto al agua o el pan. Cada uno ten�a
que pensar en los dem�s y todos sab�an que encontrar�an
la verdadera fortaleza en una fe constante. Y encontraron
esa fortaleza, en grado sufi ciente para superar todos los
defectos de su fr�gil embarcaci�n, toda prueba de incertidumbre,
sufrimiento, temor y desesperaci�n e incluso la
muerte de uno de ellos.

TERCERA TRADICI�N

un vendedor a quien
llamaremos Eduardo se uni� al otro grupo de A.A. Era un
promotor agresivo y ten�a todo el descaro t�pico de un vendedor.
A cada minuto se le ocurr�a por lo menos una idea
para mejorar A.A. Vend�a a sus compa�eros de A.A. esas
ideas con el mismo ardor con el que distribu�a cera para
autom�viles. Pero ten�a una idea que no era f�cil de vender.
Ed era ateo. Su mayor obsesi�n era que A.A. podr�a funcionar
mejor sin �tantas necedades sobre Dios.� Trataba
de imponer sus ideas a todos, y todos supon�an que pronto
se emborrachar�a�porque en aquel entonces los A.A.
tend�an a ser bastante piadosos. Se cre�a que tal blasfemia
merecer�a un fuerte castigo. Para su gran desconcierto, Ed
segu�a manteni�ndose sobrio.

DUOD�CIMA TRADICI�N

Estas experiencias nos ense�aron que el anonimato no


es sino la aut�ntica humildad en acci�n. Es una cualidad
espiritual que hoy d�a caracteriza todos los aspectos de
la forma de vida de A.A. en todas partes. Animados por
el esp�ritu de anonimato, nos esforzamos por abandonar
nuestros deseos naturales de distinguirnos personalmente
como miembros de A.A., tanto entre nuestros compa�eros
alcoh�licos como ante el p�blico en general. Al poner a
un lado estas aspiraciones eminentemente humanas, creemos
que cada uno de nosotros participa en tejer un manto
protector que cubre toda nuestra Sociedad y bajo el cual
podemos desarrollarnos y trabajar en unidad.

LIBRO GRANDE (p. 95)


Ofr�cele (al alcoh�lico) tu amistad y compa�erismo. Dile que, si quiere ponerse
bien, t� har�s cualquier cosa por ayudarlo.

LOS ALCOH�LICOS LGBTQ EN A.A. (Folleto)

Para una persona


con una necesidad de encajar muy arraigada, fue
un inmenso alivio encontrar reuniones LGBTQ en
l�nea y en el directorio. Adem�s, me di cuenta de
que mi nueva identidad de alcoh�lica me conectaba con hombres y mujeres
participantes en todas
las reuniones y me sent�a calurosamente acogida
por mis compa�eros � hetero y homosexuales
y todo lo que hubiere entre medias. Gracias a
contar con un amadrinamiento s�lido, trabajar en
los Doce Pasos y seguir las Doce Tradiciones, he
empezado, poco a poco, a aceptarme como quien
soy, con los defectos que pueda tener, y a llegar a
ser una mujer presente y con prop�sito.

LOS ALCOH�LICOS LGBTQ EN A.A. (Folleto)

Luego de las reuniones, los


compa�eros del grupo me invitaban a ir a comer
con ellos. Varias veces rechac� la invitaci�n, ya
que no sab�a c�mo estar con gente cuando tanto
ellos como yo est�bamos sobrios. Pero no se dieron por vencidos. Siguieron
invit�ndome, y cuando finalmente acept�, esas �reuniones despu�s de

LOS ALCOH�LICOS LGBTQ EN A.A. (Folleto)

La sociedad ha ido cambiando algo en sus


actitudes, al igual que yo. Hoy en d�a, sigo aprendiendo y creciendo, rodeada de
mis compa�eros
de A.A. de todo tipo, un d�a a la vez. Pero en las
reuniones gais se sigue hablando el lenguaje del
coraz�n, y cualquiera que quiera dejar de beber es
siempre bienvenido
la reuni�n� resultaron ser algunos de los mejores
momentos que pas� al comienzo de mi sobriedad

UN TEST DE LA SALUD MENTAL Y EMOCIONAL

15. �Gusto de estar solo y gusto de estar en compa��a de otras personas?

AMOR ES AMAR, Y NO SER AMADO (LA ETIOLOG�A..., cap. 17)

En realidad cuando est�bamos enfermos �ramos amados por muchas personas: nuestros
padres, nuestros amigos, nuestros compa�eros, etc., pero no pod�amos apreciar ese
amor i sab�amos que exist�a. Sufr�amos grandemente porque cre�amos "que no nos
amaban". Los culp�bamos y los llam�bamos "fr�os y desamorados", cuando en realidad
�ramos nosotros los que no pod�amos amar, y asum�amos que el amor no estaba cerca
de nosotros.

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