INTRODUCCIÓN
La termodinámica es la parte de la ciencia que estudia los intercambios de energía asociados a los
procesos físicos y a los químicos (reacciones). Una reacción puede liberar o absorber energía, y un
cambio físico puede hacer lo mismo (por ejemplo, la fusión del hielo o la ebullición del agua). La
termoquímica se centra en los intercambios de energía entre el sistema en estudio y su entorno.
La termoquímica es útil para predecir la evolución de un sistema según la energía intercambiada
en combinación con las determinaciones de la entropía, que también se utiliza para predecir si una
reacción es espontánea o no espontánea
Las reacciones endotérmicas absorben calor. Las reacciones exotérmicas liberan calor. La
termoquímica funde los conceptos de la termodinámica con el concepto de energía en forma de
enlaces químicos. Esto incluye el cálculo de magnitudes tales como la capacidad calorífica, el calor
de la combustión, la entalpía, la entropía, la energía libre...
OBJETIVOS
Identificar en un conjunto de variables las que son funciones de estado.
Fijar el criterio de signos de los diferentes parámetros termodinámicos y saber aplicarlo a
los procesos físicos y químicos.
Entender que en toda reacción química hay asociado un cambio energético: absorción o
desprendimiento de energía.
Saber utilizar las diferentes magnitudes termodinámicas, así como su relación mediante el
primer principio de la termodinámica.
Determinar la entalpía de reacción a partir de la combinación de las entalpías de
formación estándar.
Calcular calores de reacción aplicando la ley de Hess.
Comprender los aspectos fundamentales del segundo principio de la termodinámica y
asociarlos al concepto de entropía o grado de desorden de un sistema.
Conocer y saber utilizar los factores de los que depende la espontaneidad de una reacción
química.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
A través de esta investigación pudimos tener un mejor conocimiento acerca de la termodinámica y
sus leyes, para poder identificar los cambios relativos de calor y como generar mayor energía
sobre un cuerpo, y así identificar las leyes de la termodinámica teniendo en cuenta que postula
que la energía puede ser intercambiada entre sistemas físicos en forma de calor o trabajo
HIPÓTESIS O PREGUNTA CIENTÍFICA
¿Por qué es importante la termodinámica?
¿Que permite la Termoquímica?
¿Cuál es el objetivo de la termodinámica?
¿Qué es la termodinámica y sus leyes?
LA TERMODINAMICA Y SUS LEYES
Se identifica con el nombre de termodinámica a la rama de la física que hace foco en el estudio de
los vínculos existentes entre el calor y las demás variedades de energía. Analiza, por lo tanto, los
efectos que poseen a nivel macroscópico las modificaciones de temperatura, presión, densidad,
masa y volumen en cada sistema.
Es importante subrayar que existe una serie de conceptos básicos que es fundamental conocer
previamente a entender cómo es el proceso de la termodinámica. En este sentido uno de ellos es
el que se da en llamar estado de equilibrio que puede definirse como aquel proceso dinámico que
tiene lugar en un sistema cuando tanto lo que es el volumen como la temperatura y la presión no
cambian.
De la misma forma está lo que se conoce por el nombre de energía interna del sistema. Esta se
entiende como la suma de lo que son las energías de todas y cada una de las partículas que
conforman aquel. En este caso, es importante subrayar que dichas energías sólo dependen de lo
que es la temperatura.
El tercer concepto que es fundamental que conozcamos antes de conocer cómo es el proceso de
la termodinámica es el de ecuación de estado. Una terminología con la que viene a expresarse la
relación que existe entre lo que es la presión, la temperatura y el volumen.
La base de la termodinámica es todo aquello que tiene relación con el paso de la energía, un
fenómeno capaz de provocar movimiento en diversos cuerpos. La primera ley de la
termodinámica, que se conoce como el principio de conservación de la energía, señala que, si un
sistema hace un intercambio de calor con otro, su propia energía interna se transformará. El calor,
en este sentido, constituye la energía que un sistema tiene que permutar si necesita compensar
los contrastes surgidos al comparar el esfuerzo y la energía interior.
La segunda ley de la termodinámica supone distintas restricciones para las transferencias de
energía que, en hipótesis, podrían llevarse a cabo si se tiene en cuenta la primera ley. El segundo
principio sirve como regulador de la dirección en la que se llevan a cabo los procesos
termodinámicos e impone la imposibilidad de que se desarrollen en sentido opuesto. Cabe
destacar que esta segunda ley se respalda en la entropía, una magnitud física encargada de medir
la cantidad energía inservible para generar trabajo.
Hay tres tipos de sistemas en la termodinámica: abierto, cerrado y aislado.
Un sistema abierto puede intercambiar energía y materia con su entorno. El ejemplo de la
estufa sería un sistema abierto, porque se puede perder calor y vapor de agua en el aire.
Un sistema cerrado, por el contrario, solo puede intercambiar energía con sus
alrededores, no materia. Si ponemos una tapa muy bien ajustada sobre la olla del ejemplo
anterior, se aproximaría a un sistema cerrado.
Un sistema aislado es que no puede intercambiar ni materia ni energía con su entorno. Es
difícil encontrarse con sistema aislado perfecto, pero una taza térmica con tapa es
conceptualmente similar a un sistema aislado verdadero. Los elementos en el interior
pueden intercambiar energía entre sí, lo que explica por qué las bebidas se enfrían y el
hielo se derrite un poco, pero intercambian muy poca energía (calor) con el ambiente
exterior.
La primera ley de la termodinámica
La primera ley de la termodinámica piensa en grande: se refiere a la cantidad total de energía en el
universo, y en particular declara que esta cantidad total no cambia. Dicho de otra manera,
la Primera ley de la termodinámica dice que la energía no se puede crear ni destruir, solo puede
cambiarse o transferirse de un objeto a otro.
Imagen de un cono de helado (energía química) que se transforma en el movimiento de los niños
al andar en bicicleta (energía cinética).
Imagen del sol (energía luminosa) que se convierte en azucares (energía química) en una hoja.
Esta ley puede parecer algo abstracta, pero si empezamos a ver los ejemplos, encontraremos que
las transferencias y transformaciones de energía ocurren a nuestro alrededor todo el tiempo. Por
ejemplo:
Los focos transforman energía eléctrica en energía luminosa (energía radiante).
Una bola de billar golpea a otra, lo que transfiere energía cinética y hace que la segunda
bola se mueva.
Las plantas convierten la energía solar (energía radiante) en energía química almacenada
en moléculas orgánicas.
Tú estás transformando la energía química de tu última comida en energía cinética cuando
caminas, respiras y te mueves.
Lo importante es que ninguna de estas transferencias es completamente eficiente. En cambio, en
cada situación, parte de la energía inicial se libera como energía térmica. Cuando la energía
térmica se mueve de un objeto a otro, recibe el nombre más familiar de calor. Es obvio que los
focos de luz incandescente generan calor además de luz, pero las bolas de billar en movimiento
también lo hacen (gracias a la fricción), como lo hacen las transferencias de energía química
ineficientes del metabolismo vegetal y animal. La segunda ley de la termodinámica explica por qué
la generación de calor es importante.
La segunda ley de la termodinámica
A primera vista, la primera ley de la termodinámica puede parecer una gran noticia. Si la energía
nunca se crea ni se destruye, eso significa que la energía puede simplemente ser reciclada una y
otra vez, ¿cierto?
Pues... sí y no. La energía no puede ser creada ni destruida, pero puede cambiar de formas más
útiles a formas menos útiles. La verdad es que, en cada transferencia o transformación de energía
en el mundo real, cierta cantidad de energía se convierte en una forma que es inutilizable (incapaz
de realizar trabajo). En la mayoría de los casos, esta energía inutilizable adopta la forma de calor.
Aunque de hecho el calor puede realizar trabajo bajo las circunstancias correctas, nunca se puede
convertir en otros tipos de energía (que realicen trabajo) con una eficiencia del 100%. Por lo que
cada vez que ocurre una transferencia de energía, cierta cantidad de energía útil pasa de la
categoría de energía útil a la inútil.
El calor aumenta lo aleatorio del universo
El calor que no realiza trabajo aumenta la aleatoriedad (desorden) del universo. Esto puede
parecer un gran salto de lógica, así que vamos a dar un paso atrás y ver cómo puede ser.
Cuando tienes dos objetos (dos bloques del mismo metal, por ejemplo) a diferentes temperaturas,
tu sistema está relativamente organizado: las moléculas están separadas por velocidad, en el
objeto más frío se mueven lentamente y en el objeto más caliente se mueven rápidamente. Si
fluye calor del objeto más caliente hacia el objeto más frío (como sucede espontáneamente), las
moléculas del objeto caliente disminuyen su velocidad, y las moléculas del objeto frío aumentan
su velocidad, hasta que todas las moléculas se estén moviendo a la misma velocidad promedio.
Ahora, en lugar de tener moléculas separadas por su velocidad, simplemente tenemos un gran
conjunto de moléculas a la misma velocidad, una situación menos ordenada que nuestro punto de
partida.
El sistema tenderá a moverse hacia esta configuración más desordenada simplemente porque es
estadísticamente más probable que la configuración de temperaturas separadas (es decir, hay
muchos más estados posibles que corresponden a la configuración desordenada).
La entropía y la segunda ley de la termodinámica
El grado de aleatoriedad o desorden en un sistema se llama entropía. Puesto que sabemos que
cada transferencia de energía resulta en la conversión de una parte de energía en una forma no
utilizable (como calor) y que el calor que no realiza trabajo se destina a aumentar el desorden del
universo, podemos establecer una versión relevante para la biología de la segunda ley de la
termodinámica: cada transferencia de energía que se produce aumentará la entropía del universo
y reducirá la cantidad de energía utilizable disponible para realizar trabajo (o en el caso más
extremo, la entropía total se mantendrá igual). En otras palabras, cualquier proceso, como una
reacción química o un conjunto de reacciones conectadas, procederá en una dirección que
aumente la entropía total del universo.
Para resumir, la primera ley de termodinámica habla sobre la conservación de la energía entre los
procesos, mientras que la segunda ley de la termodinámica trata sobre la direccionalidad de los
procesos, es decir, de menor a mayor entropía (en el universo en general).
La entropía en los sistemas biológicos
Una de las implicaciones de la segunda ley de la termodinámica es que, para que un proceso se
lleve a cabo, de algún modo debe aumentar la entropía del universo. Esto inmediatamente puede
plantear algunas preguntas cuando se piensa en organismos vivos, como tú. Después de todo
¿acaso no eres un conjunto de materia bastante ordenado? Cada célula de tu cuerpo tiene su
propia organización interna; las células se organizan en tejidos y los tejidos en órganos; y todo tu
cuerpo sostiene un cuidadoso sistema de transporte, intercambio y comercio que te mantiene
vivo. Así, a primera vista, puede no ser claro cómo tú o incluso una simple bacteria representan un
aumento en la entropía del universo.
Para aclarar esto, revisemos los intercambios de energía que ocurren en tu cuerpo cuando
caminas, por ejemplo. Al contraer los músculos de las piernas para mover tu cuerpo hacia delante,
estás utilizando energía química de moléculas complejas, como la glucosa, y la conviertes en
energía cinética (y, si estás caminando cuesta arriba, energía potencial). Sin embargo, esto lo
haces con eficiencia muy baja: una gran parte de la energía de tus fuentes de combustible
simplemente se transforma en calor. Parte del calor mantiene tu cuerpo caliente, pero gran parte
se disipa en el ambiente circundante.
Caricatura de una persona caminando, con una hamburguesa en la mano. La persona está
consumiendo macromoléculas complejas de la hamburguesa y liberándolas en forma de moléculas
de dióxido de carbono y agua, lo que aumenta la entropía. También está caminando hacia
adelante (y convierte la energía química de las macromoléculas en energía cinética), pero buena
parte de la energía liberada se pierde en forma de calor (lo que también aumenta la entropía).
Esta transferencia de calor aumenta la entropía del entorno, al igual que el hecho de que tomas
grandes y complejas biomoléculas y las conviertes en muchas pequeñas moléculas simples, como
dióxido de carbono y agua, cuando metabolizas el combustible para poder caminar. Este ejemplo
utiliza a una persona en movimiento, pero lo mismo sería válido para una persona, o cualquier
otro organismo, en reposo. La persona u organismo mantendrá cierta tasa basal de actividad
metabólica que causa la degradación de moléculas complejas en otras más pequeñas y numerosas
junto con la liberación de calor, lo que aumenta la entropía del entorno.
Dicho en términos más generales, los procesos que disminuyen localmente la entropía, como
aquellos que construyen y mantienen los altamente organizados cuerpos de los seres vivos, sí
pueden ocurrir. Sin embargo, esta disminución local de la entropía puede ocurrir solamente con
un gasto de energía y parte de esa energía se convierte en calor u otras formas no utilizables. El
efecto neto del proceso original (disminución local de la entropía) y de la transferencia de energía
(aumento en el entorno de la entropía) es un incremento global en la entropía del universo.
En resumen, el alto grado de organización de los seres vivos se mantiene gracias a un suministro
constante de energía y se compensa con un aumento en la entropía del entorno.
Tercera ley de la termodinámica
La tercera ley de la termodinámica, a veces llamada teorema de Nernst o Postulado de Nernst,
relaciona la entropía y la temperatura de un sistema físico.
La tercera ley de la termodinámica afirma que no se puede alcanzar el cero absoluto en un
número finito de etapas. La tercera ley de la termodinámica también se puede definir como que al
llegar al cero absoluto, 0 grados kelvin, cualquier proceso de un sistema físico se detiene y que al
llegar al cero absoluto la entropía alcanza un valor mínimo y constante.
Este principio establece que la entropía de un sistema a la temperatura del cero absoluto es una
constante bien definida. Esto se debe a que, a la temperatura del cero absoluto, un sistema se
encuentra en un estado básico y los incrementos de entropía se consiguen por degeneración
desde este estado básico.
El teorema de Nernst establece que la entropía de un cristal perfecto de un elemento cualquiera a
la temperatura de cero absoluto es cero. Sin embargo, esta observación no tiene en cuenta que los
cristales reales han de ser formados a temperaturas superiores a cero. En consecuencia, tendrán
defectos que no serán eliminados al ser enfriados hasta el cero absoluto. Al no ser cristales
perfectos, la información necesaria para describir los defectos existentes incrementará
la entropía del cristal.
Ley Cero de la termodinámica
El principio cero de la termodinámica puede expresarse de la siguiente forma:
"Si dos sistemas están en equilibrio térmico de forma independiente con un tercer sistema, deben
estar en equilibrio térmico entre sí".
El principio recoge la existencia de un parámetro empírico, la temperatura, que es una propiedad
de un sistema, tal que los sistemas en equilibrio térmico tengan la misma temperatura. La ley,
como se indica aquí, es compatible con el uso de un cuerpo físico particular, por ejemplo, la masa
de un gas, para que coincida con la temperatura de otros cuerpos, pero no justifica a la
temperatura como una cantidad que se puede medir en números reales.
Aunque esta versión de la ley es una de la más comúnmente mencionada, es solo una de una
diversidad de enunciados etiquetados como la ley cero por distintos autores. Algunos enunciados
van más allá de manera que proporcione el hecho físico importante de que la temperatura es
unidimensional, que conceptualmente se pueden organizar cuerpos en secuencia de números
reales del frío al más caliente. Tal vez no exista un único enunciado para la ley cero, porque en la
literatura hay una serie de formulaciones de los principios de la termodinámica, cada uno de los
cuales requiere una versión apropiada a la ley.
Aunque estos conceptos de temperatura y equilibrio térmico son fundamentales para la
termodinámica y se especificaron con claridad en el siglo XIX, el deseo de numerar explícitamente
la ley anterior no fue hasta que Fowler y Guggenheim lo hicieron en la década de 1930, muchos
años después de la primera, la segunda y la tercera ley que ya estaban reconocidas y establecidas
ampliamente. Por lo tanto, fue nombrada como la ley cero. La importancia de esta ley como base
para las leyes anteriores es que permite la definición de la temperatura en una forma no circular
sin hacer referencia a la entropía, su variable conjugada. Tal definición de la temperatura se dice
que es "empírica".
CONCLUSIÓN
Termodinámica es la parte de la Física que estudia las leyes más generales bajo las cuales ocurren
los fenómenos térmicos.
No es lo mismo calor que temperatura, pero están estrechamente relacionados. La absorción de
calor por un cuerpo puede producir el aumento de su temperatura y cuando lo cede, su
disminución.
Aunque la variación de temperatura puede ser detectada por nuestros sentidos, no siempre
podemos confiar en ello, por eso para su medición se utiliza el termómetro.
Existen diferentes escalas para graduar los termómetros. La escala de temperatura que
corresponde al Sistema Internacional de Unidades es la graduada en kelvin, pero se acepta el uso
de la escala celsius.
El calor es el proceso mediante el cual la energía se intercambia entre los sistemas debido al
movimiento de las partículas.
Factor de conversión de las unidades térmicas en mecánicas y viceversa es: 4,19 J/cal
1era ley de la termodinámica
Q = W + ΔU
La cantidad de calor (Q) es igual al trabajo (W) más la variación de la energía interna (ΔU).
La energía interna es una función de estado, esta no depende del proceso, sino de los estados
inicial y final.
Los procesos reversibles son aquellos en que los sistemas pasan por los mismos estados de
equilibrio por los que habían transitado anteriormente. Los procesos que no cumplen con las
condiciones anteriores se denominan irreversibles, pues no se mantiene el equilibrio
termodinámico.
LA TERMODINÁMICA Y SUS LEYES
TRABAJO DE FÍSICA
PRESENTADO POR:
MARÍA FERNANDA BUSTILLO
ZHARIK HEREDIA
EFREMAR GÓMEZ
EMILY PÉREZ
PRESENTADO A:
GEOVANNY MARADEY
CURSO: 10°D
INSTITUCIÓN EDUCATIVA TÉCNICA JUAN JOSÉ NIETO
BARANOA
2019