HISTORIA PARA CONTAR CON LAS FIGURAS IMANTADAS
Ana y Paco habían estado jugando toda la tarde, había juguetes por toda la casa: Coches, muñecas, ositos, patines,
colores y libros. ¡Había sido una tarde muy divertida!
Pero ya era hora de bañarse, cenar e ir a descansar. Así que mama se acercó y les dijo:
-Ana y Paco, es hora de bañarse, vamos a levantar los juguetes.
Ana y Paco no querían ayudar, estaban cansados y no se les antojaba levantar juguetes.
Entonces mamá les platicó una historia:
Les contó como Jesús, cuando era niño, también tenía juguetes. Eran de madera y los fabricaba San José en su
taller.
Le gustaban sus cubitos de madera y algunos carritos que eran jalados por caballitos también de madera.
Jesús también dejaba tirados los juguetes. Había cubitos de madera por toda la casita de Nazaret, pero cuando
María le decía que ya era hora de levantarlos, Jesús obedecía rápidamente y ponía orden en todos sus juguetes,
aunque estuviera cansado.
Al oír esto, Ana y Paco se voltearon a ver, y fueron corriendo a levantar los juguetes. Paco levantó los coches, los
osos y patines. Ana las muñecas y los colores. En un momentito ya habían terminado y así, Ana y Paco fueron a
bañarse y a cenar, felices de haber obedecido a mamá, igual como Jesús obedecía a María.
HISTORIA PARA CONTAR EN EL PIZARRÓN
Paco invitó a su amigo Miguel a su casa a jugar. Bajaron los coches de juguete y se pusieron a jugar con ellos.
Luego, decidieron que iban a hacer un garaje y estacionaron los coches en fila.
Un rato después sacaron todos los cuentos, los libros de dibujo, las crayolas; pintaron, dibujaron y así iba pasando
la tarde.
Después, bajaron a la cocina por un vaso de agua y a Miguel se le ocurrió inventar un nuevo juego en el patio de la
casa donde había piedras:
-¡Vamos a aventarlas!, dijo Miguel.
-¿Para qué?, preguntó Paco.
-Nada más para aventarlas, respondió Miguel.
-No, dijo Paco, ¡eso no se hace!
-¿Tu mamá te castiga?, le preguntó Miguel.
-Si, pero no es porque me castigue, es porque está mal hecho. Aventar piedras no está bien, podemos pegarle a
alguien, y esto me lo enseñaron mis papás. ¿Sabes? Mis papás quieren lo mejor para Ana y para mi, ellos nos
enseñan lo que está bien hecho y lo que no. Nosotros tratamos de obedecerlos siempre, aunque hay algunos días en
que no lo hacemos. Los papás están para enseñarnos y hay veces que nos tienen que corregir. Anda ven, vamos a
seguir dibujando.
La catequista invita a los niños a participar preguntando:
-Ustedes, ¿qué tal son de obedientes?
-¿Le hacen caso a mamá cuando les pide algo?
-Yo tengo un amiguito que hace unos berrinches terribles para no hacer lo que le pide su mamá. ¿Alguien tiene un
amigo así?
•Es que muchas veces es difícil obedecer porque estamos cansados o porque no nos gusta hacer lo que nos piden.
•Es difícil, pero hay que hacerlo y les voy a explicar por qué: ¿Se acuerdan que platicamos otro día que papá y
mamá son unos regalos maravillosos que Dios nos dio?
¿Y que lo más maravilloso de ellos es que nos quieren y quieren lo mejor para nosotros?
Bueno, pues porque nos quieren, desean que cuando crezcamos seamos felices. Y para ser felices, debemos saber
ser limpios ( debemos obedecer a la hora del baño), debemos ser ordenados ( debemos obedecer a la hora de
levantar juguetes), debemos estar fuertes y sanos ( debemos obedecer en las comidas y hora de dormir) y debemos
ser educados y corteses ( debemos saludar, despedirnos, dar las gracias, etc.) ya que a las personas que son sucias,
desordenadas, débiles y groseras, nadie las quiere y son muy infelices.
•Es por eso que nos conviene obedecer y dar gracias a Dios por darnos unos papás que se preocupen por mi
felicidad.
CONOZCAMOS NUESTRA FE CATÓLICA
El Cuarto Mandamiento
- Sabías que Dios pensó desde el principio de la creación, en que tú nacieras en este mundo y te escogió dos padres.
- En este nuevo folleto, queremos repasar contigo, todo lo que nos enseña el CATECISMO sobre cómo deben de
tratar los hijos a los padres y cómo deben educar los padres a los hijos.
HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE
- Dios, cuando dio sus mandamientos a Moisés quiso poner un mandamiento especial que hablara del amor que
debe de haber entre hijos y padres.
- Dios quiso que, después de Él, honrásemos a nuestros padres . Es Dios mismo quien ha dispuesto que esas dos
personas fueran tus padres.
¿QUÉ SIGNIFICA HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE?
- Significa que les debes respetar, dar afecto, cariño, amor y reconocimiento.
- Dios creó la familia. Un hombre y una mujer que se aman y se casan forman un hogar. Aunque cada miembro de la
familia tiene diferentes responsabilidades ( el padre trabaja, la madre cuida a los niños, los hijos estudian o ayudan a
sus padres ), todos tienen la MISMA DIGNIDAD, es decir son personas iguales. Nunca un padre deberá sentirse más
que la madre o la madre más que los hijos. Cada miembro de la familia es por igual hijo de Dios. Cada uno tiene
derechos y obligaciones.
LOS DEBERES DE LOS HIJOS
1) LOS HIJOS DEBEN SER AGRADECIDOS
Recuerda que de tus padres has nacido. ¿Cómo les pagarás esto?.
Debes agradecerles también, que mediante su amor, su cuidado y su trabajo, ellos te han ayudado a ¨crecer¨ :
a) En tu cuerpo --- ellos han trabajado duro para proveerte de alimento, ropa, medicinas, desde que viniste al mundo.
b) En tu mente --- ellos han hecho un gran es fuerzo para enseñarte las cosas, para que tuvieras oportunidad de ir a
la escuela.
c) En tu alma --- son tus padres los primeros que te hablaron de Dios, te dieron la fe, te enseñaron a orar, te
enseñaron lo que está bien y lo que está mal.
¡ Tienes tanto que agradecerles !
¿ Alguna vez se los has dicho ?
2) LOS HIJOS DEBEN SER OBEDIENTES
La Biblia dice :
¨ Guarda hijo mío, el mandato de tu padre y no desprecies la lección de tu madre... en tus pasos ellos serán tu guìa¨
(Pr 6,20-21)
- Mientras el hijo vive en casa de sus padres, debe obedecer todo lo que estos dispongan para su bien o el de la
familia.
La obediencia a los padres debe ser considera da como la obediencia a Dios. La Biblia dice :
¨Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor¨.(Col 3,29; CfEf 6,1)
- Cuando los hijos se hacen mayores, deben seguir respetando a sus padres, deben tratar de darles gusto en sus
deseos, aceptar sus consejos cuando los corrijan con razón.
La obediencia a los padres termina cuando el hijo mayor se casa o se independiza, pero el respeto , y el estar abierto
a sus consejos, permanece siempre.
- Aquí hay algo importante: los hijos deben obedecer a sus padres en todo lo que no sea una ofensa a Dios. Si
alguna vez un padre o madre mandara a su hijo hacer algo que el hijo sabe que es una cosa mala, no tiene
obligación de obedecerlo.
3) LOS HIJOS DEBEN ATENDER LAS NECESIDADES DE SUS PADRES.
Los hijos mayores de edad tienen la responsabilidad de prestarles ayuda material (ayudarles en cuestión de dinero) y
moral (apoyarlos, visitarlos, cuidarlos) en los años de vejez, durante sus enfermedades y en momentos de soledad o
tristeza.
La Biblia dice :
¨Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, se
indulgente, no lo desprecies... ¨
(Si 3, 12-13)
LOS DEBERES DE LOS PADRES
- Es muy importante que si eres Padre, reflexiones la siguiente idea : ¡ EL FIN DE LOS HIJOS ES ALCANZAR LA
VIDA ETERNA !
- SÌ, Dios ha dado a los padres un niño, un alma nueva, pura. En las manos de los padres está el moldearlo para bien
o para mal.
- Los padres tienen obligación de :
a) Dar alimento, vestido , cobijo y atención médica, en la medida que su situación lo permita.
b) Mandar a sus hijos a la escuela, para hacer de ellos hombres útiles y trabajadores.
c) Formarlos en la RELIGIÓN CATÓLICA:
Bautizarlos, hablarles desde pequeños de Dios que es su Padre bueno que los ama y a quien deben obedecer,
enseñarlos a orar, procurar que si es posible vayan a aprender el catecismo en la Iglesia, enseñarlos a ir a misa,
leerles el evangelio ...
- Lo más importante para un padre no debe ser las cosas que puede dar a su hijo, sino la FORMACIÓN que le de
para que él logre lo único importante en su vida: llegar a ser bueno y salvarse para vivir toda la eternidad con Dios en
el cielo.
- Los padres deben crear un hogar donde se viva el amor, la ternura, la amabilidad, el perdón, el respeto, la fidelidad,
la honradez, la verdad y el servicio desinteresado. La mejor forma de enseñarles esto es con el EJEMPLO .
Recuerda que un hijo asimila mucho más lo que ve que lo que se le dice.
- Los padres deben de mirar a sus hijos como a ¨HIJOS DE DIOS¨ y respetarlos como a personas humanas. Los
padres aunque se enojen, deben siempre dominarse a sí mismos, nunca maltratar ni humillar a los hijos.
- Los padres deben reconocer cuando se equivoquen y pedir disculpas. Padres e hijos deben siempre perdonarse
unos a otros.
- Los padres, más que tratar toda la vida de controlar a sus hijos, deberán enseñarles cuando crezcan aHACER
BUEN USO DE SU LIBERTAD , o sea que ellos solos, sabiendo lo que está bien y lo que no, decidan sus acciones.
Hay que educarlos bien, y después soltarlos.
- Los padres deben enseñar a sus hijos a cuidarse de los peligros y de las cosas malas que hay en el mundo
( alcohol, droga, perdición...).
- Los padres podrán dar su consejo pero nunca presionar a sus hijos cuando escojan una profesión o cuando escojan
aquel con quien quieren casarse. Deberán aceptar con alegría y respetar a sus hijos si alguno escoge la vocación de
seguir a Cristo como sacerdote o monja.
PROPÓSITO DE MES :
- Este mes, trataré de ser muy cariñoso con mis padres y con mis hijos, y todas las noches me preguntaré : ¿ He sido
un buen padre o hijo?
Antes, la gente no tenía Biblias como las que nosotros tenemos ahora, y lo que Dios hacía era hablar a la gente por
medio de hombres a los que El escogía. Uno de estos hombres se llamaba Moisés y Dios lo utilizó para llevar a Su
pueblo. Israel a un lugar llamado la tierra prometida. Un día que iban de camino, Dios le dijo a Moisés que se
detuviera y que subiera a un monte para darle las instrucciones que tendrían que obedecer los Israelitas. Una de
las instrucciones decía lo siguiente: “Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te
da el Señor tu Dios.” Y en otra parte de la Biblia dice: “Hijos, obedezcan a
sus padres porque esto es justo.”
Honra a tu padre y a tu madre
Objetivo
Inspirar a los miembros de la clase para que honren a sus padres viviendo dignamente y expresándoles
agradecimiento.
Preparación
1. Con espíritu de oración estudie Éxodo 20:12; 1 Samuel 1–4; y 3 Juan 1:4.
2. Si dispone de Presentaciones en video sobre el Antiguo Testamento, prepárese a mostrar a la clase el
segmento de 3 minutos titulado “La fe de Ana”.
3. Materiales necesarios:
a. Sobres, papel y un lápiz o un bolígrafo para cada miembro de la clase (vea la actividad en la página
276).
b. La lámina “El Señor llama al pequeño Samuel” (62498; Las bellas artes del Evangelio 111).
c. Los libros canónicos y un lápiz de marcar Escrituras para cada miembro de la clase. Continúe
exhortándoles a traer cada semana sus propios libros canónicos a la clase.
Nota para el maestro: El amor de los padres por sus hijos y el de los hijos por sus padres es una de las
influencias positivas más fuertes del mundo. Mucha gente se siente motivada a vivir vidas buenas debido
al amor que tiene por sus padres. Ayude a que los miembros de la clase entiendan que la vida puede
traerles honor o vergüenza, no solamente a ellos mismos, sino también a sus padres. Ayúdeles a que se
comprometan a honrar a sus padres de la manera más demostrativa: viviendo en forma digna y
manifestándoles agradecimiento.
Tenga especial cuidado por los sentimientos de los miembros de la clase que sean huérfanos de padre o
madre. Ayúdeles a comprender la importancia de honrar a sus padres aunque ya no puedan expresárselo
personalmente.
Sugerencias para el desarrollo de la lección
Nuestros padres se preocupan por nosotros
Representación dramática y análisis
Escoja a una pareja entre los miembros de la clase para que representen a los padres y a una joven para
que represente a la hija. Sin que se hayan preparado anteriormente, pídales que actúen de acuerdo con la
siguiente escena.
Algunas de las jóvenes más populares de su escuela han invitado a la hija para que concurra a una fiesta.
Planean ir a ver una película que los críticos han recomendado como muy buena. Sin embargo, los padres
están muy preocupados porque dicha película contiene un lenguaje ofensivo, violencia e inmoralidades.
Los padres siempre le han enseñado a su hija que debe evitar estas cosas, pero ella no quiere perder la
oportunidad de hacerse amiga de aquellas jóvenes tan populares.
Nota para el maestro
En procura de ayuda para la representación dramática, vea La Enseñanza: El llamamiento más
importante, páginas 156–157.
Permita que los tres participantes actúen sin interferencia. Después de la representación dramática, haga a
toda la clase las siguientes preguntas:
• ¿Cómo habrían encarado ustedes la situación en lugar de la hija? ¿Cómo lo habrían hecho en lugar de los
padres?
• ¿Por qué creen ustedes que los padres se preocupan por lo que hacen sus hijos?
Relato
Relate la siguiente historia:
Cierta vez, Abraham Lincoln, que llegó a ser el decimosexto Presidente de los Estados Unidos, se
encontraba viajando en una diligencia en compañía de un coronel del ejército, quien era del estado de
Kentucky. “Después de haber recorrido varios kilómetros, el coronel sacó de su bolsillo una botella de
whiskey y le dijo: ‘Señor Lincoln, ¿le gustaría beber conmigo?’
“El señor Lincoln le contestó: ‘No, coronel, gracias. Yo nunca bebo whiskey’.
“Siguieron su camino algunos kilómetros más, conversando amenamente, cuando el caballero de Kentucky
buscó en su bolsillo, sacó algunos cigarros y dijo: ‘Ahora, señor Lincoln, si no bebe conmigo, ¿le gustaría
fumar conmigo?…’
“Y el señor Lincoln le respondió: ‘Estimado coronel, usted es un compañero de viaje tan fino y agradable
que tal vez debería fumar con usted. Sin embargo, antes de hacerlo, permítame relatarle una pequeña
historia –una experiencia que tuve cuando era niño’. Y ésta fue la historia:
“‘Un día, cuando yo tenía nueve años de edad, mi madre me llamó al lado de su cama. Estaba enferma,
muy enferma, y me dijo: “Abraham, el doctor dice que estoy muy grave y que no me voy a recuperar.
Quiero que me prometas antes de que me vaya que nunca fumarás ni beberás whiskey mientras vivas”. Y
yo le prometí a mi madre que nunca lo haría, y hasta este momento, coronel, sigo cumpliendo mi promesa.
¿Me recomendaría que rompiera la promesa que hice a mi querida madre y fumara con usted?’…
“‘No, señor Lincoln, no haría eso por nada del mundo. Ésa fue una de las mejores promesas que usted ha
hecho, y yo daría mil dólares hoy día por haber podido hacer una promesa tal a mi madre y cumplirla como
usted lo ha hecho’”. (“Abraham Lincoln Keeps His Promise”, A Story to Tell,compilación de la Mesa General
de la Asociación Primaria y de la Escuela Dominical [1945], págs. 256–257).
Análisis
• ¿Por qué piensan que la madre de Lincoln le pidió que hiciera esa promesa?
• ¿Cuándo les ha ayudado a ustedes el consejo de sus padres a saber cómo actuar en determinadas
ocasiones?
Recalque a los miembros de la clase que nuestros padres nos aman y desean lo mejor para nosotros.
Pídales que piensen en cuanto al tiempo y el esfuerzo que se requiere para criar a un hijo o hija. Nuestros
padres se han comprometido a ayudarnos para que vivamos una vida feliz y sana. Al tratar de guiarnos,
nuestros padres desean ayudarnos a ser lo mejor que podamos llegar a ser y merecer la exaltación con
nuestra familia.
Nuestro Padre Celestial quiere que honremos a nuestros padres
Análisis de pasajes de las Escrituras
Pida a los miembros de la clase que lean y marquen Éxodo 20:12.
• ¿Cómo se honra a una persona? (Las respuestas podrían incluir: mostrándole respecto, obedeciendo sus
deseos, escuchándola, pidiéndole consejos y siguiendo su ejemplo.)
• ¿Cómo honró Abraham Lincoln a su madre?
Cita y análisis
Léales la siguiente declaración del presidente Gordon B. Hinckley:
“Sean fieles a sus padres y su legado. Lamentablemente hay algunos padres que cometen grandes
injusticias con sus hijos, pero estos casos son relativamente pocos. Nadie está más interesado en el
bienestar, la felicidad y el futuro de ustedes que sus padres. Ellos… una vez tuvieron la edad de ustedes, y
sus problemas no fueron substancialmente diferentes de los de ustedes. Si a veces les imponen
restricciones, es porque alcanzan a ver el peligro más adelante del camino. Escúchenles. Quizás no les
agrade lo que ellos les pidan, pero serán mucho más felices si lo hacen”
• ¿Qué significa ser verídicos con sus padres?
• ¿Cómo puede el honrar a sus padres ayudarles a disfrutar mayores bendiciones y felicidad en su vida?
(Nuestros padres pueden enseñarnos a tener éxito en cuanto a nuestros objetivos y a cómo recibir las
bendiciones que ellos han recibido. Gracias a su propia experiencia, nuestros padres pueden también
ayudarnos a evitar muchos de los errores que ellos mismos pueden haber cometido o que han visto a otros
cometer.)
• ¿Cuales son algunas de las cosas que pueden hacer ustedes para honrar a sus padres? (Pida a un
miembro de la clase que anote en la pizarra las respuestas de sus compañeros.)
Podemos honrar a nuestros padres viviendo con rectitud
Relatos de las Escrituras y presentación de video
Reláteles la historia de Samuel y la de Elí y sus hijos (1 Samuel 1–4). (Si va a mostrarles el segmento del
video titulado “La fe de Ana”, hágalo antes de relatarles la historia de Samuel.) Pídales que escuchen en
cuanto a las diversas formas en que la gente de estos relatos honraron o deshonraron a sus padres.
Samuel
Elcana vivía en Israel durante la época de los jueces. Ana, una de sus esposas, no tenía hijos. Cada año,
cuando Elcana llevaba a su familia al tabernáculo, Ana oraba y le pedía a Dios que la bendijera con un hijo.
Finalmente, le prometió al Señor que si la bendecía con un hijo, ella se lo entregaría para que dedicara la
vida a Su servicio.
Al año siguiente, Ana tuvo un hijo al que llamó Samuel. Cuando Samuel era todavía un niño, su madre lo
llevó al tabernáculo y le dijo que se quedara allí a vivir con el sacerdote Elí. Y Samuel creció en el
tabernáculo.
Una noche, cuando Samuel se preparaba a dormir, oyó una voz que lo llamaba. (Muestre la lámina de
Samuel.) Él pensó que se trataba de Elí y, saltando de la cama, corrió a ver qué deseaba. Elí le dijo que él
no lo había llamado y que debía volver a su cama. Esto sucedió tres veces. Finalmente, Elí se dio cuenta de
que era el Señor quien estaba llamándolo a Samuel. Entonces le dijo a éste que la próxima vez que
escuchara esa voz tenía que contestar: “Habla, Jehová, porque tu siervo oye”. Y así hizo Samuel. Fue
entonces, en su juventud, que Samuel recibió la primera de muchas revelaciones que se le darían durante
su vida. Y Samuel llegó a ser uno de los grandes profetas del Antiguo Testamento.
Los hijos de Elí
Elí era el sacerdote de Israel durante la niñez de Samuel. Al ir envejeciendo, sus dos hijos lo ayudaban para
que fuera al tabernáculo y aunque también trabajaban allí, eran hombres inicuos. Les quitaban por la
fuerza la mejor carne que los hombres traían al tabernáculo para ofrecer sacrificios a Dios. Eran inmorales
con las mujeres jóvenes que venían a adorar al tabernáculo. La gente de Israel odiaba ir al tabernáculo a
raíz de las cosas ofensivas que hacían los hijos de Elí, y aunque éste no aprobaba la conducta de sus hijos,
no hacía nada por evitar que cometieran iniquidades en la casa de Dios.
Finalmente, el Señor profetizó que, debido a que Elí honraba más a sus hijos que a Dios, él y sus hijos
morirían. No quedaría ningún sacerdote que fuera de la familia de Elí.
Poco después de esa profecía, se produjo una guerra. Los dos hijos de Elí perdieron la vida y los filisteos se
llevaron el Arca del Convenio. Cuando se enteró de la muerte de sus hijos y de la pérdida del arca, Elí cayó
de su silla. Era anciano y la caída le rompió el cuello y murió.
Análisis
• ¿Honró Samuel a sus padres?
• ¿Honraron a su padre los hijos de Elí?
• ¿Cómo honró Samuel a sus padres? (Guardando los mandamientos de Dios.)
• ¿Cómo creen que Ana y Elí se sentían en cuanto a la conducta de sus respectivos hijos?
Escriba en la pizarra Podemos honrar a nuestros padres viviendo con rectitud.
Para recalcarles cómo se sienten los padres cuando sus hijos los honran, pida a los miembros de la clase
que lean 3 Juan 1:4.
Señale que, a veces, los padres suelen cometer errores. En tales casos, sus hijos todavía tienen que
honrarlos siendo respetuosos con ellos, viviendo en forma recta y obedeciendo los mandamientos.
Podemos honrar a nuestros padres manifestándoles agradecimiento
Análisis y relato
Escriba en la pizarra Podemos honrar a nuestros padres manifestándoles agradecimiento.
• ¿Creen ustedes que sus padres necesitan sentir que los honran y los aprecian? ¿Por qué?
Reláteles la siguiente experiencia de cierto padre y su hijo: “Yo sufría mucho de depresión y no importaba
cuánto me esforzaba por sobreponerme, me sentía muy apenado y exhausto. Mi hijo de 14 años de edad
era para mí como una luz al otro extremo de un túnel. Durante aquellos días tenebrosos, cuando yo
regresaba de mi trabajo a casa abrumado e irritable, solía encontrarlo tocando el piano. Siempre me
saludaba con alegría, me abrazaba y me hacía algún comentario humorístico. Siempre parecía aliviar el
peso de sobre mis hombros y me hacía sentir mejor.
“No hacía nada específico para manifestarme su aprecio, pero me daba a entender que me amaba, que
apreciaba mucho que yo tratara de ser bueno y paciente y que él estaba dispuesto a confiar siempre en mí
y a obedecerme. Y más importante todavía, siempre parecía hacer lo que era correcto. Eso no era fácil. A
veces no era muy fácil llevarse bien conmigo. Pero como padre, yo necesitaba su confianza. Le agradezco a
Dios que mi hijo estuviera siempre allí para amarme.
“Mi enfermedad ha sido curada ya. Pero agradezco que todavía haya unas pocas cosas en este mundo que
ayudan a los padres a sentirse bien consigo mismos, como las expresiones de amor de un hijo o su
decisión de hacer algo bueno y digno”.
• ¿Cómo el demostrarles nuestro agradecimiento puede ayudar a nuestros padres?
Cita
Pida a uno de los miembros de la clase que lea en voz alta la siguiente declaración del presidente Spencer
W. Kimball:
“No hay tesoro material que para los padres pueda compararse en valor, como una expresión simple y
sincera de agradecimiento. No hay nada que podamos darles que sea de mayor valor que el que cada uno
de sus hijos viva una vida recta”
Actividad
Entregue a cada miembro de la clase un sobre, una hoja de papel y un lápiz o un bolígrafo. Pídales
entonces que escriban una carta a uno de sus padres o a ambos (o tutores, si fuera el caso) expresándoles
su amor y agradecimiento. Dependiendo de las circunstancias, quizás sea necesario que entregue a cada
miembro de la clase más de un sobre. (Quizás prefiera emplear la primera actividad complementaria en vez
de ésta.)
Una vez que hayan terminado la tarea, pídales que escriban los nombres y las direcciones
correspondientes en los sobres y los cierren. Asegúreles de que solamente los padres (o tutores) leerán las
cartas. Recoja los sobres y envíelos por correo o entrégueselos a las personas que corresponda.
Testimonio
Testifique en cuanto a la importancia de honrar a nuestros padres y a las bendiciones que podemos recibir
como resultado de ello. Si fuere apropiado, comparta con la clase alguna experiencia personal que le haya
enseñado a usted cuán importante es que honremos a nuestros padres.
Exhorte a los miembros de la clase a considerar las consecuencias de sus propios actos y cómo su
conducta habrá de afectar a sus padres. Aliénteles a que demuestren agradecimiento por sus padres y
también a pensar, cuando consideren alguna acción en particular, “¿Estoy haciendo todo lo posible por
honrar a mis padres?”
Actividades complementarias
Quizás desee emplear una o varias de las siguientes actividades durante la lección.
1. Quizás prefiera usted emplear esta actividad en lugar de pedirle a los miembros de la clase que
escriban cartas a sus padres (o tutores) en esta lección. Dé a cada miembro de la clase una copia del
certificado “Premio a los Padres” que se encuentra en la página siguiente. Pídales que lo completen y lo
lleven a casa para dárselo a sus padres. (Dicho certificado ha sido redactado de manera que pueda
servir para uno de los padres o para ambos.)
2. Ayude a los miembros de la clase a preparar un plan para la Noche en Honor a los Padres, con la
participación de sus hermanos y hermanas y otros miembros de la familia. (Esta Noche en Honor de los
Padres podría realizarse en combinación con la Noche de Hogar o en cualquier otra ocasión que sea
conveniente para todos los miembros de la familia.)
Los miembros de la clase podrían emplear una o varias de las siguientes ideas (o sus propias ideas) al
planear la Noche en Honor de los Padres:
• Supongan que están nominando a sus padres como “Padres Nacionales del Año” y mencionen las
razones por las cuales merecen el premio (el Premio a los Padres podría entregárseles en tal
oportunidad).
•Preparen un programa de talentos y presenten a sus padres como invitados de honor en el teatro
familiar.
• Planeen y lleven a cabo un proyecto de quehaceres domésticos en honor de sus padres.
• Presenten una noche de “Felices Añoranzas” y relátenles a sus padres algunos de sus recuerdos
más apreciados.
3. Pida a los miembros de la clase que se respondan a sí mismos las siguientes preguntas:
¿Honro yo a mis padres?
1. ¿Soy respetuoso en la manera en que trato a mis padres? ¿Lo soy al escoger las palabras y el tono
de voz cuando les hablo? ¿Qué les cuento a mis amigos sobre ellos?
2. ¿Los honro mediante la forma en que vivo? ¿Soy digno de confianza? ¿Doy yo el buen ejemplo?
3. ¿Ayudo a mis padres antes de que me lo pidan? ¿Hago lo mejor que puedo al trabajar?
4. ¿Estoy agradecido por lo que han hecho por mí? ¿Les expreso mi gratitud? ¿Perdono los errores
que cometen? ¿Doy muestras de que me preocupo por ellos?
5. ¿Estoy honrando a mis padres tratando de vivir como buen cristiano? ¿Soy honrado? ¿Soy puro?
¿Estoy realmente tratando de ser como Jesucristo?