MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábado)
1. En el primer misterio gozoso contemplamos La anunciación y encarnación
del hijo de Dios (Lucas 1, 26-38). (Lucas 1, 30-32, 38)
“El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, vas a
concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será
grande y será llamado Hijo del Altísimo (...). Dijo María: He aquí la esclava del Señor;
hágase en mí según tú palabra.”
Señor ayúdanos a decirte ¨si¨, pase lo que pase en la vida.
2. En el segundo misterio gozoso contemplamos La visita de la santísima
Virgen a su prima Santa Isabel. (San Lucas 1, 39-42). Lucas 1, 30-32, 38)
“En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una
ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó
Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu
Santo; y exclamando con gran voz, dijo: bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de
tu vientre; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?”
Padre que yo sea portavoz de tu hijo en este mundo que tanto lo necesita.
3. En el tercer misterio gozoso contemplamos El nacimiento de Jesús (San
Lucas 2, 6-7). (Lucas 2, 6-11)
“Y sucedió que, mientras ellos estaban allí se cumplieron los días del alumbramiento, y dio
a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no
tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca algunos pastores (...) se les
presentó el Ángel del Señor, (...) y les dijo: no temáis, pues os anuncio una gran alegría, (...)
os ha nacido (...) un salvador.”
Señor, que siempre tengamos el gozo de saber que ¨Dios está con
nosotros¨.
4. En el cuarto misterio gozoso contemplamos La presentación de Jesús en el
Templo de la Purificación de la Santísima Virgen. (San Lucas 2, 22-23). (Lc 2,
22-25, 34-35)
“Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del
Señor. (...) Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón que esperaba la
consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (...)Simeón les bendijo y dijo a María,
su madre: Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de
contradicción- ¡y a ti misma una espada te traspasará el alma!- a fin de que queden al
descubierto las intenciones de muchos corazones.”
Señor, ¡muéstrate plenamente a este mundo!
5. En el quinto misterio gozoso contemplamos El niño Jesús perdido y
encontrado en el Templo. (San Lucas 2,43-46). (Lc 2, 41-47)
“Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. (...) Subieron ellos
como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en
Jerusalén, sin saberlo sus padres (...). Se volvieron a Jerusalén en su busca (...). Al cabo de
tres días, le encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y
preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus
respuestas.”
Señor que todos te busquemos y te encontramos al seguir tus huella.
MISTERIOS DOLOROSOS (martes y viernes)
1. En el primer misterio doloroso contemplamos La oración de Nuestro Señor
en el Huerto. (San Lucas 22,24). (Lc 22, 39-46)
“Va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: Sentaos
aquí, mientras voy allá a orar. Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo,
comenzó a sentir tristeza y angustia. Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra,” y
dijo: “Padre si quieres aparta de mí esta copa, pero no se haga mi voluntad sino la tuya.
“Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas
de sangre que caían en tierra” (Mt 26, 36-37; Lc 22, 41-44).
Señor, que yo también me entregue al Padre en los momentos difíciles.
2. En el segundo misterio doloroso contemplamos La flagelación de Nuestro
Señor. (San Juan 19, 1). (Jn 18, 33, 19;1)
(Pilato) “volvió a salir donde los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en él
(...). ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos? Ellos volvieron a
gritar diciendo: ¡A ése, no; a Barrabás! (...) Pilato entonces tomó a Jesús y mandó
azotarle” .
Señor, ayúdame a reconocer mis errores.
3. En el tercer misterio doloroso contemplamos La coronación de Espinas.
(San Mateo 27, 28-29). (Mt 27, 29-30)
Los soldados “trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su
mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo:
¡Salve, Rey de los judíos!; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la
cabeza.”
Señor, enséñame el camino de la verdadera humildad.
4. En el cuarto misterio doloroso contemplamos Jesús con la Cruz a cuestas
camino al Calvario. (San Juan 19, 17). (Mt, 27, 31; Jn 19, 17; Mc 15, 21)
“Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le
llevaron a crucificarle”. “Y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado
Calvario”. “Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, (...) a que llevara su cruz.”
Señor, ayúdame a llevar mi cruz.
5. En el quinto misterio doloroso contemplamos Crucifixión y muerte de
Nuestro Señor por nuestros pecados. (San Lucas 23, 46). Lc 23, 33-34, 44-46;
Jn 19, 33-35)
“Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron. (...) Jesús decía: Padre, perdónales,
porque no saben lo que hacen (...). Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el
sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona (...). Jesús, dando un fuerte
grito, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu y, dicho esto, expiró.” “Como le
vieron muerto, no le qquebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el
costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.”
Señor, haznos saber cuán grande es tu amor.
MISTERIOS GLORIOSOS (miércoles y domingos)
1. En el primer misterio glorioso contemplamos La triunfante Resurrección
de Nuestro Señor. (San Marcos 16, 6). (Mt 28, 5-6)
“El Ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a
Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Venid, ved el
lugar donde estaba. Y ahora id en seguida a decir a sus discípulos: Ha resucitado de
entre los muertos”
Señor, te alabamos por este gran don de la vida nueva que nos quiere
dar
2. En el segundo misterio glorioso contemplamos La Gloriosa Ascensión de
nuestro Señor al cielo. (San Lucas 24, 50-51). (Lc 24, 50-51; Mc 16, 20)
Jesús “los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió
que, mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo.” Después “salieron
a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra
con las señales que la acompañaban.”
Señor, que la humanidad reconozca la grandeza del destino que Tu
deseas para cada persona.
3. En el tercer misterio glorioso contemplamos La venida del Espíritu Santo
sobre los Apóstoles. (Hechos2, 3-4). (Hch 1, 14; 2, 1-4)
“Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas
mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos. (...) Al llegar el día de Pentecostés,
estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido (...) que llenó toda
la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se
repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se
pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”
Señor, que nuestros líderes acepten el don del Espíritu Santo y ¡Yo
también!
4. En el cuarto misterio glorioso contemplamos La Asunción de la
Bienaventurada Virgen María en cuerpo y alma al cielo. (Apocalipsis 12,
1). (Ct 2, 10-11, 14)
“¡Levántate, amada mía, hermosa mía, y vente! Porque, mira, ha pasado ya el invierno,
han cesado las lluvias y se han ido. (...) Muéstrame tu semblante, déjame oír tu voz;
porque tu voz es dulce, y bello tu semblante.”
María, ayúdame a alcanzar la plenitud de la vida en cristo.
5. En el quinto misterio glorioso contemplamos La Coronación de Nuestra
Señora como Reina de cielo y tierra. (Judith 15, 10-11). (Sal. 45, 14-15; Ap 11,
19; 12, 1) “Toda espléndida, la hija del rey, va adentro, con vestidos en oro recamados;
con sus brocados es llevada ante el rey.” Y “una gran señal apareció en el cielo; una
mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre
su cabeza.”
¡María, se mi Madre!
MISTERIOS LUMINOSOS (jueves)
1. En el primer misterio luminoso contemplamos El Bautismo de Jesús en el rio
Jordán. (Mt. 3, 17). (Mt 3, 13, 16-17)
“Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado
por él (...). Salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios
que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía:
Este es mi Hijo amado, en quien yo me complazco.”
Señor, ayúdame a buscar el reino de Dios y su justicia cada día, y que lo
encuentre siempre revelado en Ti.
2. En el segundo misterio luminoso contemplamos. La autorevelación en las
bodas de Caná. (Jn.2, 1-12) (Jn 2,1-5)
“Se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado
también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había
acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: No tienen vino. Jesús le responde:
¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora. Dice su madre a
los sirvientes: Haced lo que él os diga.”
Señor, por mi oración y mis acciones que yo te ayude a manifestar el reino
de Dios, como lo hizo María.
3. En el tercer misterio luminoso contemplamos El anuncio del Reino de Dios.
(Mc. 1, 15).(Mc 1, 15, 21; 2,3-11; Lc 7, 47-48)
“Marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: El tiempo se ha cumplido
y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva (...). [Luego] llegan a
Cafarnaúm (...) y le vienen a traer a un paralítico. (...) Al no poder presentárselo a causa de
la multitud, abrieron el techo (...) y a través de la abertura que hicieron, descolgaron la
camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus
pecados te son perdonados (...), a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.”
(Lc 7, 47-48)
Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado
mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.» Y le dijo a Ella: «Tus
pecados quedan perdonados.»
Señor, dame la gracia de la conversión de vida de cada día. Que seamos
cristianos de verdad.
4. En el cuarto misterio luminoso contemplamos La transfiguración de Jesús
en el Monte Tabor (San Lucas 9, 28-35). (Mt 17, 1-3, 5)
“Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los
lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante
como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron
Moisés y Elías que conversaban con él. (...) [Y] una nube luminosa los cubrió con
su sombra y de la nube salía una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en quien me
complazco; escuchadle."
Señor, por encontrarte en la oración y los sacramentos, que yo sea
fortalecido para vivir los momentos duros de la vida con fe y esperanza.
5. En el quinto misterio luminoso contemplamos La institución de la Eucaristía.
(Jn. 13, 1) (Jn, 13, 1; Mt 26, 26-29)
“Sabiendo Jesús, que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo
amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”. Y “mientras
estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos,
dijo: Tomad, comed, éste es mi cuerpo. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la
dio diciendo: bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es
derramada por muchos para perdón de los pecados” .
Señor, con la Eucaristía como centro de nuestra vida, que la iglesia
manifieste tu paz y amor a este mundo.