EL AGUALONGO
A finales del siglo XVIII ocurrió un gran terremoto que prácticamente devastó gran parte
del centro de Ecuador. No obstante, hay registros que indican que poco antes de que el
sismo ocurriera, comenzaron a pasar ciertos fenómenos extraños, como el asunto que les
contaremos en las siguientes líneas.
Exactamente en la plaza del centro de Riobamba había una estatua de un niño tejedor.
Pues bien, 24 horas antes de que el temblor iniciara, varias personas que estaban
reunidas en la plazuela vieron con sus propios ojos como la estatuilla empezó a girar por sí
sola sobre su propio eje.
La explicación que varios especialistas le dieron a esta crónica es que la figura de alguna
manera conocía lo que estaba a punto de suceder y tuvo la intención de ver a la ciudad de
Riobamba como era originalmente, por una última vez, pues al día siguiente de ese hecho,
sólo quedaron escombros.
A esa escultura todos en el Ecuador la conocen como el Agualongo.