Jesús viene por las calles
Saetas de conversión
Jesús viene por las calles
Todo llaga y dolores;
Y con los brazos abiertos
En busca de pecadores
Te llama el Dios de piedad
Porque quiere perdonarte,
Pero tiembla si burlarte
Pretendes de su bondad
¡Ay! Si en este tiempo santo
No detestas el pecado;
Triste de ti que te expones
A ser de Dios reprobado
¿Qué te sirve en este mundo
Gozar todos los contentos
Si en las llamas sufrir debes
duros y eternos tormentos?
Deja, deja ¡oh pecador!
Deja deja tu pecado
Mira que con el tú tienes
A Dios contra ti irritado
Cuando pecas hombre ingrato
de Jesús los pies y manos,
en la cruz clavas de nuevo
y traspasas su costado
¡Ah pecador! Dios te mira
Mira que te está mirando;
Mira que debes morir
Mira que no sabes cuando
Mira que tienes un alma
Mira que te has de salvar
Y si mueres de repente
¿A dónde iras a parar?
Tu vida ha de concluir
No sabes cuándo será,
¡pecador quizá, quizá
esta noche has de morir!
¡Ay de ti si te obstinares
a vivir en el pecado!
¡ay! que serás para siempre
al infierno condenado
Vuelve hijo vuelve a tu Dios
Vuelve a quien tanto te ama
Vuélvete pues a Jesús
Único bien de tu alma
Mira que también María
Cual dulce madre te llama;
pídele y te alcanzara
la salvación de tu alma
Hasta cuando
Hasta cuando hijo perdido
Hasta cuando has de pecar
No me seas tan ingrato
Llora pues tu iniquidad
No me ves aquí clavado
En el lecho de la cruz
Hijo mío así me has puesto
Con tu horrenda ingratitud
Las espinas que laceran
Mi pura y divina sien
Son aquellos pensamientos
Que tu tienes contra el bien
Para lavar tu boca inmunda
Saboree vinagre y hiel
Y me niegas una lagrima
Que calmar mi amarga sed
Expiré para tu vida
Traspasado el corazón
Y tú siempre me desechas
Por gozar tu vil pasión
De rodillas
De rodillas señor de rodillas
En el polvo inclinado la frente
Hoy venimos a ti Dios clemente
Con amable y fiel corazón
Aquí estamos señor aquí estamos
Anegados en llanto los ojos
Que se acaben señor tus enojos
Pues que somos tus hijos al fin
Por tu amor alentados venimos
Que si tu eres señor de señores
También eres Jesús Dios de amores
Infinito en amar y sufrir
Imposible señor imposible
Que despides tus hijos ahora
Cuando el alma te siente y te adora
En el santo misterio de amor
¡Oh! Bendita mil veces por siempre
De la tierra y del cielo bendito
Tu piedad indecible infinita
Tu divina tu dulce piedad
Que por todos del cielo bajaste
Y por todos dolores sufriste
Que por todos tu sangre vertiste
Que por todos cargaste la cruz
María tú eres mi madre
María, tú eres mi madre
María, tú eres mi amor
María, Madre mía
Yo te doy mi corazón
María cuyo nombre es música más suave
Que el cántico del ave y que del agua el son
Tu nombre, sea fuente de beba el alma mía
Y halle la alegría mi pobre corazón
María cuyo nombre es fuente de pureza
Que da la fortaleza al frágil corazón
Tu nombre sea el agua que el mío purifique
De cuanto en el radique maligna inclinación
María soberana de cuanto el orbe encierra
Rocío de la tierra estrella de la mar
Tu nombre misterioso será el fanal tranquilo
Que alumbrara el asilo de mi terreno hogar
María cuyo nombre la divina justicia
Al pecador propicia inclina a perdonar
Tu nombre sea cuando la eternidad se me abra
La ultima palabra que exhale al expirar